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Full text of "Geografía y descripción universal de las Indias"

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GEOGRAFÍA    UNIVERSAL 


DE    LAS 


I]SriDI.A.S 


fiEOGRAFú  \  mmnm  mumi 


DE  LAS 


INDIAS 


RECOPILADA  POR  EL  COSMÓGRAFO-CRONISTA 

JUAN  LÓPEZ  DE  VELASCO 

DESDE  EL  AÑO  DE  1571  AL  DE  1574, 

PUBLICADA   POR   PRIMERA  VEZ 
EN    EL 

boletín  de  la  sociedad  geográfica  de  MADRID, 

CON  ADICIONES  É  ILUSTRACIONES, 


DON  JUSTO  ZARAGOZA. 


MADRID 


ESTABLECIMIENTO  TIPOGRÁFICO  DE  FORTANET, 

IMPRESOR  DE  LA  REAL  ACADEMIA  DE  LA   HISTORIA, 

calle  de  la  Libertad,  núm.  29. 
1394. 


^^b 


^  a 


-^ 


ES    PROPIEDAD. 


NOTA  PRELIMINAR. 


Hace  unos  años,  en  el  de  1880,  por  el  mes  de  Mayo 
.y  precisamente  á  los  trescientos  justos  de  haberse  cen- 
surado'con  no  mucha  blandura  por  Juan  Bautista  Gessio 
una  hijuela  de  este  libro  intitulada  Sumario  de  las  Indias 
tocante  á  la  Geografía  ó  Demarcación  y  división  de  las 
Indias^  empecé  á  publicar  en  el  Boletín  de  la  Sociedad 
Geográfica  de  Madrid  el  manuscrito  original  de  este 
libro  de  la  Descripción  univer salude  las  Indias  y  demar- 
cación de  los  reyes  de  Castilla;  manuscrito  adquirido 
para  su  selecta  biblioteca  por  el  ilustre  Cardenal  don 
Francisco  Antonio  de  Lorenzana,  arzobispo  de  México 
desde  17GG  á  1772  y  de  Toledo,  á  donde  se  le  trasladó, 
hasta  que  de  la  primada  archidiócesis  hizo  renuncia  el 
año  de  1800  para  retirarse  á  Roma  y  morir  allí  de  muy 
avanzada  edad  (1). 

Tal  manuscrito  es  el  borrador  del  gran  Libro  de  la. 
descripción  de  las  Indias,  que  el  eminentísimo  magis- 
trado extremeño  y  visitador  del  Consejo  de  Indias,  Juan 
de  Ovando,  encargó  á  su  predilecto  protegido  Juan 
López  de  Velasco,  según  y  con  todo  acierto  opina  mi 


(1)     Biblioteca  provincial  de  Toledo.  S.  R.  Est.  11,  caj.  4. 


213409 


VI 


amigo  el  Sr.  D.  Marcos  Jiménez  de  la  Espada  en  su 
preciosa  Introducción  ó  Antecedentes  de  las  relaciones 
geogrúñcas  de  Indias  (1),  el  cual  López  de  Velasco  tra- 
bajó mucho  con  Ovando  cuando  en  el  año  de  1569 
dictó  éste  las  disposiciones  que  dieron  por  resultado  los 
materiales  que  sirvieron  sin  duda  para  la  redacción  de 
esta  obra.  Por  aquellos  trabajos  recibió  del  Consejo  la 
gratificación,  considerable  en  aquel  tiempo,  de  200  du- 
cados, y  de  Ovando  el  encargo  dicho  de  compilar  las 
Relaciones  de  Indias,  al  propio  Ovando  debidas,  cuando 
por  muerte  del  anciano  y  benemérito  Alonso  de  Santa 
Cruz  fué  López  de  Velasco  nombrado,  en  20  de  Octu- 
bre de  1571,  Cosmógrafo-cronista  de  Indias;  oficio  que 
sirvió  hasta  el  19  de  Octubre  de  1591  en  que  fué  destinado 
á  la  Secretaría  del  Rey.  Esta  afirmación  está  plenamente 
comprobada  .por  la  dedicatoria  que  escribió  y  ocupa 
la  primera  plana  del  ejemplar  en  limpio  de  la  misma 
Geografía  ¡j  descripción  universal  de  las  Indias  que 
poseen  y  tienen  á  la  venta  en  su  librería  de  la  calle  de 
Carretas,  núm.  9,  los  hijos  de  D.  J.  Cuesta.  La  dedica- 
toria dice  así: 

<*S.  C.  R.  M. 

))Por  entender  lo  mucho  que  yn porta  que  este  Real 
Consejo  aya  Relación  cierta  y  particular  de  las  cossas  de 
las  yndias  para  enderecar  el  buen  Govierno  dellas:  he 
recopilado  con  la  mayor  brebedad  que  he  podido  desde 
el  año  de  setenta  y  uno  que  fui  provehido  en  mi  oííicio 
esta  Geographia  general  (Je  las  yndias  que  a  \.  Al.''  pre- 
sento: en  la  qual  se  hallará  relación  cumplida,  quanto  se 

(1)    Relaciones  geogrcificas  de  Indias.  Publícalas  el   Ministerio   de 
Fomeuto. — Perú. — Madrid,  l^^l.  —Antecedentes,  pág.  lxxxiii,  etc. 


VII 


a  podido  hauer  de  lo  que  son  las  yndias  generalmente  y 
particular  de  cada  tierra  y  prouincia  de  lo  descubierto  y 
poblado,  con  los  pueblos  y  las  otras  cosas  necesarias  en 
materia  de  gouernacion.  A  V.  Al/'  supplico  la  reciba  en 
seruicio  y  la  fauorezca  con  tenerla  presente,  para  que  los 
que  de  aquellas  partes  vinieren  informando  de  las  cosas 
dellas  con  relaciones  enderecadas  solo  al  fin  de  sus  pre- 
tensiones: no  den  ocasión  a  qué  este  Real  Consejo  se 
ordene  o  prouea  cosa  que  no  sea  tan  del  seruicio  de  Dios 
y  de  su  Al.''  como  V.  Al.''  desea  en  Madrid  primero  de 
setiembre  de  M.D.Lxxnij  Años.» 

El  manuscrito  que  lleva  esta  dedicatoria,  ó  sea  el 
ejemplar  que  procedente  acaso  del  Consejo  de  Hacienda 
poseen  los  Sres.  Cuesta,  está  escrito  con  gallarda  y  clarí- 
sima letra,  sobre  papel  superior  de  gran  marca,  y  consta 
de  674  folios  de  texto  y  64  de  tabla,  es  decir,  de  738  folios 
equivalentes  á  369  pliegos:  el  otro  manuscrito,  borrador, 
ú  original,  impreso  en  este  volumen, — más  completo 
que  aquel,  puesto  que  contiene  hasta  los  párrafos  y 
conceptos  mandados  suprimir  por  el  Consejo— se  escri- 
bió en  letra  enlazada  y  clara  y  con  tinta  bastante  negra 
y  ocupa  132  V2  pliegos:  de  ellos  comprende  119  la  Des- 
cripción, y  los  13  V2  restantes  la  Tabla  universal,  con 
que  termina  el  libro.  Aquel  está  encuadernado  en 
pasta  forrada  de  piel  y  con  cubierta  de  pergamino  este 
borrador. 

En  la  hoja  que  sigue  á  la  que  tiene  la  dedicatoria 
del  ejemplar  en  limpio  se  encuentra  el  título  del  libro  en 
esta  forma:  Geografía  y  descripción  universal  de  las 
Indias  y  demarcación  de  los  Reyes  de  Castilla^  y  en  la 
primera  página  del  texto,  ú  hoja  que  sigue  á  una  en 
blanco  del  manuscrito  borrador,  se  omite  la  palabra 
Geografía,  y  va  lo  demás  escrito  de  la  misma  manera. 


VIII 


Este  borrador  fue  detenidamente  examinado  por*  el 
Consejo  de  Indias  siendo  al  parecer  ponente  el  licenciado 
Benito  López  de  Gamboa,  puesto  que  con  su  rúbrica  se 
autoriza  y  su  nombre  va  citado  por  él  en  el  informe  cuya 
redacción  se  hizo  en  estos  términos: 

«ylL^  S/- 

»)E1  libro  de  juan  de  Velasco  ha  visto  ya  el  Consejo  y 
ha  sacado  en  papel  aparte  y  apuntado  las  enmiendas  que 
ha  parescido  y  algunas  de  sustancia  que  no  hay  para 
que  estén  escriptas  por  nosotros  en  libro  nuestro  contra 
nuestra  pretensión  y  otras  que  tocan  á  la  graduación  y 
demostración  hase  de  dar  orden  como  esto  se  ponga  y 
esté  bien  y  entonces  se  podrá  sacar  otro  libro  corregido 
para  que  S.  mg.*  lo  mande  tener  en  su  librería  siendo 
servido. 

))0y  jueves  hemos  visto  en  el  Consejo  los  papeles  de 
Santa  Cruz  que  se  le  tomaron  á  sus  herederos  por  man- 
dado de  S.  m.*  para  ver  los  que  nos  tocan  y  que  se  que- 
den en  el  Consejo  y  lo  que  no  se  les  devuelvan  y  para 
efecto  de  ver  que  gratificación  se  les  hará  á  estos  here- 
deros y  asimesmo  á  Juan  de  Velasco  porque  todo  esto 
que  ha  escripto  en  este  libro  lo  ha  sacado  de  los  derro- 
teros y  papeles  que  el  Consejo  le  ha  dado  y  destos  de 
Santa  Cruz,  y  aunque  es  á  su  cargo  de  Velasco  hacer 
estas  obras  por  razón  del  salario  que  lleva,  todavía  el 
Consejo  ha  hecho  esta  diligencia  de  ver  todos  estos 
recaudos  para  satisfacerle  algo  más  y  cree  que  el  sábado 
se  resolverá  y  dará  cuenta  a  s.  m.*)) 

Al  respaldo  de  este  documento,  y  como  extracto  del 
informe,  se  lee  el  escrito  de  letra  de  Ledesma  (Juan  de 
Ledesma)  secretario  de  la  visita  del  Consejo,  ó  sea  de 


IX 


Ovando,  que  dice:  uEn  el  libro  de  la  descrip."  de  la& 
yndias  que  ha  hecho  Ju.""  de  Velasco  se  han  emendado 
en  el  conj.°  alg.^  cosas  que  conuienen  q.""  estén  en  el:  y 
se  dará  orden  como  se  ponga  bien,  y  que  después  se 
podra  sacar  del  libro  corregido  para  su  Mag.^  qü  se  ha 
visto  en  el  consejo  los  papeles  de  Santa  Cruz  y  platica- 
dose  cerca  de  la  gratificación  a  sus  herederos  y  a  Ju.^ 
López  de  Velasco:  y  que  de  la  resolución  se  dará  cuenta 
a  su  mag.^)) 

Cuando  López  de  Velasco  creyó  llegado  el  caso  de 
pretender  la  gratificación  con  que  el  Consejo  se  proponía 
premiar  su  trabajo,  que  fué  á  los  dos  años  y  dos  meses 
de  haberlo  presentado  en  limpio  á  la  consideración  de 
aquel  sabio  Tribunal,  elevó  á  la  majestad  del  rey  D.  Fe- 
lipe II  esta  breve  solicitud: 

«S.  C.  R.  M.^ 

))Juan  López  de  uelasco  dize  que  el  consejo  de  yndias 
tiene  visto  el  libro  y  descripción  de  las  yndias  que  el 
hizo-^Sup.^**  a  V.  mg.*^  mande  esta  tarde  al  que  preside 
que  el  cj.''  determine  lo  que  se  a  de  hazer  de  aquel  libro 
para  que  el  pueda  hazer  el  que  V.  mg.^  le  mando  que 
hiciesse  para  su  cámara.» 

Esta  pretensión  no  lleva  firma  pero  á  su  respaldo  está 
escrito:  «Ju.*"  López  de  Velasco.  A  xxvij  de  nou.''  1576.» 
Y  que  ella  debió  producir  el  efecto  apetecido  lo  prueba 
la  disposición  Real  de  11  de  Enero  de  1577,  que  cita  el 
Sr.  Espada  en  la  pág.  lxxh  de  sus  Relaciones  geográficas 
de  Indias,  según  la  cual,  «se  daban  á  nuestro  Cosmó- 
grafo-cronista 400  ducados  por  hacer  y  ordenar  su  Libro 
de  geografía  de  Las  islas  y  provincias  de  las  Indias.)) 

Con  lo  dicho  parece  estar  bastante  demostrado  que 


debe  tenerse  al  cosmógrafo-cronista  J.  López  de  Velasco 
por  autor  de  este  libro,  precioso  al  cabo  y  de  verdadera 
importancia,  á  pesar  de  ser  padre  del  Sumarlo  tan 
duramente  censurado  por  Juan  Bautista  Gessio;  aunque 
tan  demostrado  no  esté,  que  pueda  atribuírsele  al  mismo 
López  la  paternidad  del  Sumario  á  que  Gessio  se  refería, 
ó  sea  al  manuscrito  que  lleva  por  titulo  Demarcación  y 
división  de  las  Indias,  de  que  se  sirvió  el  cronista  Anto- 
nio de  Herrera  para  convertirlo  en  Introducción  de  sus 
Décadas,  Un  ejemplar  de  esta  Demarcación  poseía  el 
que  fué  mi  querido  amigo  D.  Luís  Fernández  Guerra  (1); 
otro  que  existe  en  la  Biblioteca  Nacional,  parece  ser  el 
mismo,  por  su  identidad,  señalado  con  el  núm.  628  en  el 
Catálogo  de  la  Sección  de  Documentos  históricos  de 
Indias  de  la  «Exposición  Histórico- Americana»  (2);  otro 
en  la  Biblioteca  provincial  de  Toledo  (3),  y  el  que  fué 
utilizado  para  imprimir  una  parte  del  tomo  xv  de  la 
Colección  de  Documentos  inéditos  de  Indias  (4),  proce- 
dente quizás  del  Archivo  de  Sevilla.  Los  mapas  que 
contienen  estos  manuscritos,  así  el  del  difunto  Sr.  Fer- 
nández Guerra,  como  los  de  las  Bibliotecas  nacional 
de  Madrid  y  provincial  de  Toledo,  dice  el  Sr.  Jiménez 
de  la  Espada:  «que  son  aquellos  que  Antonio  de  Herrera 
hizo  grabar  para  su  Descripción  de  las  Indias... y>  sos- 
pechando á  la  vez  «si  el  anónimo  tomaría  sus  datos  y  la 
forma  y  distribución  de  su  trabajo  del  Libro  de  las  Des- 
cripciones ^  bien  con  permiso  del  Rey  ó  del  Consejo,  ó 


(1)  Don  Juan  Ruíz  de  Alarcón,  por  D.   Luís  Fernández  Guerra, 
notas  158  y  165. 

(2)  IV  Centenario  del  descubrimiento  de  América.  Catálogo  especial 
de  España.  Madrid,  1892. 

(3)  Relaciones  geográficas  de  Indias,  t.  i.  Antecedentes,  sig.  xciv. 

(4)  Páginas  409  y  siguientes. 


XI 

bien  burlando  sus  Ordenanzas».  Aunque  «sea  como 
fuere»,  añade,  «notaré  también  que  la  Dkscru^ción  gene- 
ral DE  LAS  Indlvs,  publícada  por  el  Sr.  Zaragoza  (1), 
lleva  el  mismo  orden  en  la  parte  geográfica  que  el  Suma- 
rio anónimo,  frases  idénticas  y  los  mismos  errores  que 
Gessio  castigaba». 

De  estos  errores  saltan  muchos  á  la  vista,  asi  en  la 
equivocación  de  puntos  de  localidades  que  corresponden 
á  diferente  jurisdicción  de  las  que  se  les  señala,  ó  en 
la  repetición  de  una  misma  localidad,  adjudicándola  á 
dos  opuestas  jurisdicciones,  ó  en  la  equivocada  escri- 
tura de  nombres  propios,  ó  de  la  de  uno  mismo  en 
diversa  forma,  y  eso  sin  contar  con  el  frecuente  mal 
empleo  de  la  i  y  la  y,  de  la  u  y  la  6^  y  en  el  no  siempre 
acertado  uso  de  la  c  como  ^  en  la  r  y  como  q.  Pero 
nada  de  esto  lie  querido  enmendar  al  imprimir  el  ma- 
nuscrito para  no  alterar  el  original;  y  tan  es  así,  que 
ni  siquiera  he  corregido,  para  pronunciarlos  como  hoy 
se  acostumbra  generalmente,  los  nombres  Pira,  Guati- 
mala,  etc.,  etc.,  etc. 

Me  he  tomado  en  cambio  la  libertad,  que  espero  se 
me  consienta,  de  ampliar  la  Tabla  general  del  libro  pai^a 
asemejarla  lo  más  posible  á  un  diccionario  geográfico  de 
las  provincias,  tierras,  mares,  etc.,  de  aquellas  partes, 
que  el  original  presenta  algo  incompleta,  y  de  añadir 
también,  por  si  puede  servir  de  algún  provecho  á  los 
aficionados  á  estos  estudios,  una  nota  alfabética  de  los 
descubridores  y  fundadores  de  pueblos  en  las  Indias, 
occidentales  durante  el  siglo  xvi,  ó  más  bien  desde  su 
descubrimiento  hasta  el  año  de  l.")74  en  que  se  terminó 
el  manuscrito  que  ha  producido  este  libro. 

No  debo  cerrar  los  párrafos  que  á  él  se  refieren,  poríjue 

(1)    En  el  Boletín  de  la  Sociedad  Geogrújica  de  Madrid. 


XII 

sería  altamente  injusto,  sin  dar  antes  las  más  expresivas 
gracias  á  mi  buen  amigo  el  reputado  bibliófilo  D.  José 
Sancho  Rayón,  por  haberme  permitido  sacar  copia  de 
los  documentos  que  presentan  de  una  manera  indudable 
al  cosmógrafo-cronista  Juan  López  de  Velasco  como 
autor  de  la  Geografía  y  descripción  universal  de  las 
Indias,  documentos  que  originales  existen  en  el  valioso 
arsenal  de  importantes  papeles  inéditos  del  Sr.  D.  Fran- 
cisco de  Zabálburu,  á  quien  desde  aqui  le  expreso  el  tes- 
timonio de  mi  gratitud,  así  como  á  los  hijos  del  señor 
Cuesta,  que  me  han  permitido  copiar  del  ejemplar  en  lim- 
pio, destinado  á  la  biblioteca  del  tan  discutido  y  aún  no 
bien  conocido  rey  D.  Felipe  II,  la  dedicatoria  de  que 
carece  el  manuscrito  borrador  que  publico. 

Ciertamente  que  faltan  también  en  él  las  tablas  indica- 
das en  la  cabeza  de  los  capítulos  principales  y  que  debían 
figurar  al  frente  de  ellos;  pero  tales  tablas  y  modelo  de 
las  descripciones  iban  aparte,  y  de  ellas  fué  primer 
ejemplar  el  borrador  de  la  tabla  de  la  gobernación  de 
Cartagena,  en  el  Nuevo  Reino  de  Granada,  que  hizo 
López  de  Velasco  para  muestra  de  la  forma  que  había 
de  llevar  el  libro  de  las  descripciones  (1),  modelos  que 
en  parte  pueden  verse  en  el  citado  eruditísimo  trabajo 
que,  con  el  modesto  título  de  Antecedentes ^  precede, 
como  queda  dicho,  á  las  Relaciones  geográficas  de 
Indias,  publicadas  por  el  Sr.  Jiménez  de  la  Espada  en 
su  tomo  I. 

Y  para  dar  fin  á  esta  Nota  preliminar^  que  va  ya 
resultando  extensa  en  demasía,  dedicaré  algunas  pala- 
bras al  mapa  de  Diego  Ribero,  que  incluyo  en  el  pre- 
sente libro. 

Según  nOyapoc  et  UAniazone^  question  brésiliennc 

(1)    Relaciones  geográficas  de  Indias.  Antecedentes,  lxxi. 


XIII 


et  francaise,  por  Joaquín  Caetano  da  Silva  (1),  Diego 
Ribeiro  era  portugués  al  servicio  de  España,  en  donde 
dio  á  su  nombre  la  forma  española  de  Diego  Ribero,  y 
fué  autor  del  gran  mapa  de  las  Indias  de  2  m.  de  largo 
y  87  cm.  de  alto. 

En  el  año  de  1523  era  ya  cosmógrafo  Diego  Ribero,  al 
que  por  Real  cédula  de  10  de  Julio,  expedida  en  Yalla- 
dolid,  se  le  señalaron  30.000  maravedís  por  tal  empleo. 
Su  Carta  universal  en  que  se  contiene  todo  lo  que  del 
mundo  se  a  descubierto  fasta  agora,  hízola  Diego  Rioero 
cosmógrafo  de  su  Mag estad,  año  de  1529,  «dividida  en 
))dos  partes  conforme  á  la  capitulación  que  hicieron  los 
wCatholicos  Reyes  de  España  y  el  Rey  Don  Juan  de  Por- 
»tugal  en  la  villa  de  Tordesillas,  año  de  1494»;  y  fué  repro- 
ducida en  facsímil  el  año  de  1860  por  el  procedimiento 
cromo-litográfico,  del  original,  hasta  entonces  inédito, 
que  existe  en  la  biblioteca  del  Gran  Duque  de  Weimar, 
con  explicación  y  juicio  crítico  de  J.  C.  Kohl,  en  un  tomo 
en  folio,  publicado  en  dicha  ciudad  de  Weimar  el  mismo 
año  de  1860  (2).— Diego  Ribero  murió  á  poco  de  haber 
concluido  su  último  mapa.  Así  se  deduce  de  la  Real 
cédula  de  22  de  Enero  de  1533  que  concedió  á  Vicente 
Ranero,  por  fallecimiento  del  cosmógrafo,  el  oficio  de 
hacer  bombas  de  achicar  que  éste  ejercía. 

La  reproducción  del  mapa  que  posee  el  Gran  Duque 
de  Weimar,  es  el  que  acompaña  á  este  libro.  ^ 


Justo  Zarago/a. 


(1)  Paris.  Imprimerie  de  L.  Martmet,  1861. 

(2)  Arca  de  Noé.  Libro  VI  de  las  Disquisiciones  náuticas,  por  D.  Ce- 
sáreo Fernández  Duro. 


DESCRIPCIÓN  UNIVERSAL  DE  LAS  INDIAS. 


DESCRIPCIÓN  UNIVERSAL  DE  LAS  INDIAS 


DEMARCACIÍN  DE  LOS  RE\ES  DE  CASTlllA 


EN  DECLARACIÓN  DE  LA  TABLA  PRECEDENTE  (1). 


DE  LOS  LÍMITES  Y  TÉRMINOS  DE  LAS  INDIAS. 

Las  Indias,  Islas  y  Tierrafirme  del  mar  Océano  de  los  Re- 
yes de  Castilla,  que  comunmente  llaman  Nuevo  Mundo,  es 
toda  la  tierra  y  mares  comprendidos  en  un  hemisferio  ó  mitad 
del  mundo  de  180  grados  de  latitud,  del  norte  para  el  medio- 
día, y  otras  tantas  de  longitud  de  oriente  á  poniente,  comen- 
zada á  contar  de  39  ó  40  grados  al  occidente  del  meridiano  de 
Toledo;  que  reducidos  á  leguas  de  á  diez  y  siete  y  medio  por 
grado,  tiene  la  dicha  demarcación  de  travesía,  tres  mil  y  ciento 
y  cincuenta  leguas  norte  sur,  y  otras  tantas  leste  oeste,  de 
las  cuales  son  de  tierra  firme  descubierta  dos  mil  de  largo, 
norte  sur,  y  como  mil  de  ancho  por  donde  más,  y  de  ahí 
abajo  muchas  menos,  y  todo  lo  demás  es  agua  y  mar.  Lo  que 
hay  de  oriente  á  poniente,  todo  está  descubierto  y  navegado, 
y  norte  sur  desde  60  grados  de  altura  septentrional  hasta  52 
austral,  no  más. 


(1)    La  tabla  que  se  indica  va  en  el  original  al  fin  del  libro,  y  allí  se  colocaró, 
precediendo  al  índice  general,  con  aclaraciones  y  notas. 

1 


SUMA  DEL  ESTADO  TEMPORAL  Y  ESPIRITUAL  DE  LAS  INDIAS.  . 

En  todo  lo  descubierto  y  poblado  hasta  el  año  de  setenta  y 
cuatro  (1574),  cuando  se  acabó  esta  suma  de  recopilar,  había 
doscientos  pueblos  de  españoles,  ciudades  y  villas,  con  algu- 
nos asientos  de  minas  en  forma  de  pueblos,  y  en  ellos,  y  en 
las  estancias  de  ganados  y  otras  granjerias,  cerca  de  treinta 
y  dos  mil  casas  de  vecinos  españoles;  los  tres  mil  y  novecien- 
^  ü  tos  ó  cuatro  mil  encomenderos,  y  los  otros  pobladores  mine- 

ros y  tratantes  y  soldados;  y  ocho  ó  nueve  mil  poblaciones, 
naciones  ó  parcialidades  de  indios  que  no  se  pueden  bien  su-- 
mar,  porque  la  mayor  parte  están  por  reducir  á  pueblos,  en 
los  que,  y  en  todo  lo  que  está  de  paz,  en  cuanto  buenamente 
se  ha  podido  averiguar  por  las  tasaciones,  hay  millón  y  medio 
de  indios  tributarios  sin  sus  hijos  y  mujeres,  y  sin  los  viejos 
y  por  casar,  y  sin  los  muchos  que  se  esconden  y  se  dejan  de 
contar  en  las  tasaciones  por  no  tributar,  y  sin  los  que  no  están 
pacíficos;  los  cuales,  todos  están  repartidos  como  en  tres  mil 
y  setecientos  repartimentos  de  S.  M.  y  de  particulares,  de 
quien  son  la  mayor  parte,  y  como  cuarenta  mil  negros  escla- 
vos, y  mucho  número  en  todas  partes  de  mestizos  y  mulatos. 

Tiene  el  Consejo  Real  de  las  Indias,  que  reside  acerca  del 
Rey,  la  suprema  jurisdicción  y  gobierno  temporal,  y  gran 
parte  de  lo  espiritual  en  todos  aquellos  estados,  en  los  cuales 
hay  dos  reinos,  nueve  audiencias  chancillerías  reales,  veinte 
y  nueve  ó  treinta  gobernaciones  con  título  de  S.  M.,  veinte  y 
cuatro  asientos  de  oficiales  de  la  real  hacienda  y  cajas  reales, 
y  tres  casas  de  moneda. 

El  estado  espiritual  se  divide  en  cuatro  arzobispados  y 
veinte  y  cuatro  obispados  y  una  abadía,  en  los  cuales  todos, 
hay  trescientos  y  sesenta  monasterios:  los  ciento  y  veinte  y 
siete  de  la  orden  de  San  P'rancisco,  divididos  en  ocho  provin- 
cias y  una  custodia,  y  ciento  y  veinte  y  seis  de  la  orden  de 
Santo  Domingo  en  solas  dos  provincias,  y  setenta  de  San 
Agustín  en  otras  dos,  y  veinte  y  seis  de  la  Merced  en  cuatro 
provincias,  y  dos  conventos  de  la  Compañía  de  Jesús,  y  ocho 


monasterios  de  monjas;  y  asimismo  dos  distritos  de  la  Inqui- 
sición, de  lo  cual  todo,  en  las  descripciones  particulares  de 
cada  provincia  se  hace  larga  relación. 


DE  LA  PRIMERA  POBLACIÓN  DE  LAS  INDIAS. 

No  está  descubierto,  ni  averiguado,  si  la  tierra  continente 
de  las  Indias,  que  se  va  prolongando  del  mediodía  para  el 
norte,  se  corta  con  algún  estrecho  por  la  parte  septentrional 
por  donde  se  puede  pasar  de  la  mar  del  Norte  á  la  del  Sur,  ó 
si  llega  á  continuarse  con  la  tercera  parte  del  mundo  que  lla- 
man Asia;  y  así  se  duda  por  donde  pueden  pasar  de  este 
mundo  á  aquél  los  hombres,  y  por  dónde  haya  venido  íi  po- 
blarse de  tantos  naturales  como  hay  en  él.  Y  aunque  algunos 
tienen  por  cierto  lo  que  escribe  Platón  en  el  Thinieo,  que  el 
mar  Atlántico,  que  es  el  golfo  de  las  Yeguas  hasta  las  Canarias 
y  de  allí  adelante  al  occidente  paralas  Indias,  fué  tierra  firme 
más  grande  y  espaciosa  que  es  África  y  Europa,  y  que  se  vino 
á  hundir  toda  en  la  mar,  y  que  de  allí  quedaron  pobladas  las 
Indias;  no  se  tiene  por  historia  auténtica,  ni  consta  que  Pla- 
tón en  el  dicho  diálogo  quiere  que  lo  sea,  ni  tampoco  cuadra 
á  la  orden  y  constitución  del  Universo,  que  una  tan  grande 
parte  de  él  pereciese  y  se  viniese  á  anegar.  Otros,  por  conje- 
turas, quieren  introducir  ciertas  navegaciones  de  cartagineses 
que  salieron  por  el  Estrecho  y  llegaron  á  tierras  nunca  descu- 
biertas; y  otros  las  navegacio*Tes  de  Salomón  á  las  islas  de 
Ofir  y  Tarsis,  de  donde  se  traían  las  riquezas  para  el  templo 
de  Jerusalen;  y  alguaos,  la  peregrinación  de  diez  tribus  de 
Israel  que  subieron  por  el  rio  Eufrates  arriba  año  y  medio,  y 
también  algunas  ceremonias  judaicas  que  se  han  hallado  en 
las  Indias;  que  en  efecto  todas  son  conjeturas  flacas.  Y  así  sólo 
queda  que  creer,  hasta  que  haya  mayor  averiguación,  que 
aquel  Nuevo  Mundo  se  junta  con  estotro  por  alguna  parte, 
como  de  ello  da  indicio  la  costa  de  la  China  y  de  la  Nueva 
España,  que  van  corriendo  en  viaje  de  juntarse  por  la  parte 
del  septentrión;  y  que  siendo  así,  se  habrán  por  aquella  parte 


dilatado  en  tantos  siglos  poco  á  poco  las  gentes  hasta  llegar 
donde  ahora  están,  y  cuando  esto  no  sea,  será  posible  en  los 
años  del  mundo  haber  llegado  de  otras  partes  del,  vecinos,  á 
aquellas,  gentes  navegando  ó  derrotadas,  como  de  Irlanda  y  de 
las  partes  septentrionales  se  navega  á  los  Bacallaos,  de  donde 
se  comenzase  á  poblar  aquel  Nuevo  Mundo;  aunque  lo  más 
verosímil  parece,  estar  continuados  estos  dos  mundos,  ó  ha- 
berlo estado  aunque  ahora  no  lo  estén,  y  que  por  alguna  parte 
podría  el  mar  haber  rompido  y  hecho  algún  estrecho  por 
donde,  antes  que  se  hiciese,  hayan  pasado  los  hombres  y  los 
leones,  tigres,  dantas  y  venados,  y  otros  animales  de  estas  par- 
tes, que  se  hallan  en  aquéllas,  que  no  parece  que  pudieron  ha- 
ber pasado  de  otra  manera. 


DESCUBRIMIENTO  DE  LAS  INDIAS. 

Dúdase  también,  si  primero  que  por  los  españoles  hayan 
sido  descubiertas  las  Indias  por  alguna  otra  nación;  y  aunque 
han  querido  decir  que  se  hallaron  en  Tierrafirme  algunas 
medallas  ó  monedas  de  romanos ,  fué  cosa  averiguada  que  dos 
italianos,  que  se  hallaron  en  el  descubrimiento,  las  llevaron  y 
quisieron  vender  por  antiguas  en  la  tierra;  y  ni  de  esto,  ni  de 
unas  águilas  pintadas  con  dos  cabezas,  que  se  hallaron  entre 
ciertos  indios  de  Chile,  se  puede  conjeturar  que  romanos  hayan 
pasado  á  estas  provincias;  ni  tampoco  algunos  ritos  y  ceremo- 
nias, parecidas  en  algo  á  las  de  la  Ley  de  los  judíos,  es  argu- 
mento que  hayan  ido  á  ellas,  por  el  cuidado  que  el  demonio 
tiene  de  remedar  en  sus  idolatrías  las  ceremonias  del  culto 
divino.  Finalmente,  porque  en  historiador  ni  cosmógrafo  nin- 
guno, antiguo  ni  moderno,  hay  mención  de  aquel  Nuevo 
Mundo,  hasta  que  españoles  le  descubrieron,  se  tiene  por  ave- 
riguado que  no  fué  descubierto  por  otra  nación  ni  en  otro 
tiempo,  hasta  que  ordenándolo  así  la  Providencia  Divina, 
porque  las  gentes  de  tan  gran  parte  del  mundo  no  careciesen 
más  de  la  luz  de  su  verdad,  tuvo  por  bien,  en  tiempo  de  los 
felicísimos  y  católicos  reyes  don  Fernando  y  doña  Isabel,  que 


una  carabela  de  gente  española  con  viento  contrario  se  derro- 
tase y  fuese  á  parar" á  las  Indias,  de  donde  volvió  después  de 
muchos  dias  con  solos  tres  ó  cuatro  marineros  y  el  piloto  de 
ella,  el  cual  murió  en  casa  de  Cristóbal  Colón,  genovés  de 
nación ,  en  cuyo  poder  quedaron  los  derroteros  y  relación  del 
viaje  que  él  determinó  luego  de  proseguir.  Y  habiendo  capitu- 
lado con  los  dichos  reyes,  partió  de  Palos  de  Moguer,  año  de 
noventa  y  dos  (1492),  á  tres  de  Agosto,  con  tres  carabelas  y  en 
ellas  ciento  y  veinte  hombres  españoles  entre  marineros  y  sol- 
dados, y  á  once  de  Octubre  descubrieron  la  isla  de  Guanahaní, 
que  es  una  de  las  Lucayas,  cerca  de  la  isla  Española,  y  la  pri- 
mera tierra  que  se  descubrió  de  todas  las  Indias;  las  cuales 
las  llamaron  Occidentales,  á  semejanza  de  las  Orientales  que 
tomaron  este  nombre  del  rio  Indo,  que  está  en  ellas;  y  Nuevo 
Mundo,  por  la  novedad  de  su  descubrimiento,  y  noticia  de  las 
cosas  nuevas  y  nunca  vistas  que  hay  en  él.  Y  están  incorpora- 
das las  Indias  todas  en  la  Corona  de  Castilla  y  de  León ,  de  la 
cual  no  se  pueden  enajenar,  por  privilegio  y  prometimiento 
real,  y  así  no  se  permite  pasar  á  ellas  naturales  de  otro  reino 
ninguno  sin  expresa  licencia. 


CONCESIÓN  Y  DEMARCACIÓN  DE  LAS  INDIAS. 

En  dos  de  Mayo  del  año  de  noventa  y  tres,  el  papa  Alejan- 
dro sexto  concedió  á  los  Reyes  Católicos  y  á  los  de  Castilla  sus 
sucesores,  la  navegación  de  las  Indias  Occidentales  con  las 
gracias  y  prerogativas  concedidas  á  los  reyes  de  Portugal, 
cerca  de  las  Indias,  de  Guinea  y  África ,  y  el  mismo  Sumo 
Pontíñce,  año  do  noventa  y  tres  (1493),  á  dos  de  Mayo  del 
dicho  año,  hizo  donación  á  los  reyes  de  Castilla  y  León  y  sus 
sucesores  de  todas  las  Indias,  Islas  y  Tierraflrme  del  mar 
Océano  por  descubrir  al  occidente,  á  mediodía  y  septentrión, 
desde  un  meridiano  que  desde  el  un  polo  al  otro  pasase  por 
cien  leguas  al  occidente  de  las  islas  de  Cabo  Verde  y  las  Azores, 
que  hasta  el  dia  de  Navidad  del  año  de  noventa  y  dos  (1492) 
no  fuesen  actualmente  poseídas  por  otro  príncipe  cristiano; 


6 

con  cargo,  en  virtud  de  santa  obediencia,  de  enviar  con  dili- 
gencia á  las  dichas  Indias  hombres  buenos,  temerosos  de  Dios, 
doctos  y  expertos,  para  instruir  á  los  naturales  de  ellas  en 
nuestra  santa  fe  católica  y  enseñarles  buenas  costumbres;  y  el 
mismo  año  á  veinte  y  seis  de  Setiembre,  además  de  las  conce- 
siones sobredichas,  les  concedió  todo  lo  que  en  su  nombre  se 
ganase  en  las  Indias  de  Oriente,  Occidente  y  Mediodía,  no 
estando  ocupado  por  otro  príncipe  cristiano  antes  del  dicho 
año  de  noventa  y  dos. 

El  rey  don  Juan  de  Portugal ,  pretendiendo  que  en  su  de- 
marcación, que  era  lo  que  de  la  dicha  línea  ó  meridiano  que- 
daba á  la  parte  de  oriente ,  quedase  la  costa  del  Brasil  y  al- 
guna parte  de  las  Indias  Occidentales,  pidió  que  la  dicha  línea 
de  la  demarcación  fnese  más  occidental;  y  por  concordia  entre 
los  reyes  de  Castilla  y  Portugal,  quedó  asentado  año  de  mil  y 
cuatrocientosy  noven  la  y  cuatro,  en  siete  de  Junio,  que  la  dicha 
línea  y  meridiano  distase  trescientas  y  setenta  leguas  al  occi- 
dente de  las  islas  de  Cabo  "Verde,  que  reducidas  á  grados  de 
longitud  occidental  por  la  Equinoccial,  viene  á  caer  la  dicha 
línea  en  29  ó  30  grados  al  occidente  de  las  Canarias,  y  39  ó  40 
del  meridiano  de  Toledo,  que  se  toma  por  principio  de  la  lon- 
gitud de  este  libro;  por  donde  comunmente  echan  la  dicha 
línea  de  la  demarcación  los  cosmógrafos  castellanos  y  extran- 
jeros, y  algunos  portugueses,  que  otros  la  echan  tres  ó  cuatro 
grados  más  al  poniente,  por  la  diferencia  que  puede  haber  en 
la  reducción  de  estas  leguas  á  grados  de  longitud ,  y  por  dos 
causas,  que  son;  no  ser  precisamente  sabido  el  verdadero  sitio 
de  las  islas  de  Cabo  Verde,  según  la  longitud,  y  por  la  dife- 
rencia que  habría  si  se  cuentan  las  leguas  por  la  Equinoccial 
ó  por  el  paralelo  de  18  grados  y  medio  de  altura  en  que  está 
el  medio  de  las  dichas  islas ,  y  también  si  las  leguas  se  han  de 
comenzar  á  contar  de  la  más  oriental  ú  occidental  de  las  dichas 
islas.  Pero  la  diferencia  de  todo  esto  puede  ser  poca,  respecto 
de  lo  que  resulta  de  no  se  poder  saber  por  tierra,  y  mucho 
menos  por  la  mar,  en  que  parte  de  la  tierra  ó  mar  se  terminan 
y  acaban  las  dichas  trescientas  y  setenta  leguas,  ó  los  grados 
á  que  se  reducen,  por  la  incertitud  grande  que  hay  en  las 


distancias  de  los  viajes  que  se  hacen  por  la  tierra,  £i  causa  de 
las  vueltas,  subidas  y  bajadas  de  los  caminos,  y  mucho  más 
en  la  mar,  navegando  por  las  crecientes,  mareas  decaídas, 
traveses  de  vientos,  groseza  y  sotileza  de  ellos,  y  por  la  dispo- 
sición, carga  y  velería  de  los  navios,  y  otros  impedimentos  y 
embarazos  que  suelen  retardar  y  acelerar  la  navegación,  y 
generalmente  por  ser  las  leguas  mayores  y  menores  en  dife- 
rentes partes,  y  porque  aun  tampoco  consta  entre  los  autores 
cuántas  leguas  de  tierra  responden  á  cada  grado  do  los  del 
cielo,  aunque  la  común  opinión  es  que  son  17  y  medio,  pero 
otros  ponen  menos;  y  así,  aunque  por  el  aire  ó  cielo  consta  de 
las  leguas  y  grados  que  han  de  ser,  no  está  aún  averiguado 
por  la  mar  y  tierra  por  dónde  haya  de  pasar  la  dicha  línea, 
sobre  lo  cual  ha  habido  y  hay  controversia  entre  los  reyes  de 
Castilla  y  Portugal:  primero,  sobre  la  demarcación  y  términos 
del  Brasil,  cuyo  principio,  que  es  lo  más  oriental  en  el  cabo 
de  San  Agustín,  ponen  los  cosmógrafos  castellanos  en  18  ó  19 
grados  de  longitud  del  meridiano  de  las  Canarias ,  y  la  línea 
de  la  demarcación  170  ó  180  leguas  la  tierra  adentro  para  el 
occidente  por  el  cabo  de  Humos  en  la  costa  del  Norte ,  y  por 
la  punta  ó  isla  de  Buen-abrigo,  en  la  costa  de  la  parte  del  Sur, 
y  los  portugueses  ponen  el  dicho  cabo  de  San  Agustín  y 
principio  del  Brasil  en  12  ó  13  grados  de  la  dicha  longitud,  y 
estrechan  y  alargan  las  costas  de  manera,  que  la  línea  de  la 
demarcación  viene  á  caer  en  10  grados,  que  son  175  leguas  más 
al  occidente  de  cabo  de  Humos,  por  donde  la  echan  los  castella- 
nos, y  aun  viene  á  quedar  en  su  demarcación  toda  la  boca  del 
rio  Orellana  y  el  Marañón  y  provincias  y  boca  del  rio  de  la 
Plata  y  la  ciudad  de  la  Asumpción,  y  todo  el  golfo  de  Breto- 
nes, ó  islas  de  los  Bacallaos,  que  es  todo  de  la  demarcación  de 
Castilla. 

Año  veintiuno  ó  veintidós  (1522)  que  Magallanes  descubrió 
las  islas  del  Maluco,  asentó  amistades  en  nombre  dp  los  re- 
yes de  Castilla  con  los  señores  de  aquellas  islas ,  é  hizo  con 
ellos  el  precio  de  clavo  y  canela ;  de  que  los  portugueses  se 
agraviaron  y  se  pusieron  en  defender  á  los  castellanos  esta  na- 
vegación y  contratación ,  pretendiendo  caer  las  dichas  islas  en 


8 

su  demarcación,  y  haber  llegado  á  ellas  una  carabela  suya 
primero  que  los  castellanos:  sóbrelo  cual  los  reyes  de  Castilla 
y  Portugal  nombraron  comisarios  diputados,  juristas  y  cos- 
mógrafos de  ambas  partes,  año  de  veinticuatro  (1524),  para  de- 
terminar este  negocio  en  lo  que  tocaba  á  la  posesión  y  propiedad; 
y  habiéndose  juntado  en  la  ribera  de  Acaya  entre  Gelves  y 
Badajoz,  y  debatido  sobre  ello  más  de  dos  meses,  no  se  pudieron 
concordar,  porque  los  portugueses  claramente  rehusaron  la 
sentencia,  y  los  comisarios  de  Castilla  en  1 1  de  Abril  del  dicho 
año  declararon,  en  el  artículo  de  la  propiedad,  que  las  islas  de 
Maluco  estaban  30  grados  dentro  de  la  demarcación  de  Castilla; 
del  cual  auto  los  portugueses  dijeron  de  nulidad  y  sin  haber 
pronunciado  ninguna  de  las  partes  nada  en  el  artículo  de  la 
posesión,  se  quedó  esto  en  aquel  estado.  Año  de  veintiséis,  no 
se  teniendo  por  definido  este  negocio ,  fueron  movidos  ciertos 
medios  de  parte  de  Portugal,  de  que  resultó  que  el  emperador 
don  Carlos  y  doña  Juana  empeñaron  y  vendieron ,  con  pacto 
de  retro-vendendo  perpetuo ,  por  trescientos  y  cincuenta  mil 
ducados ,  todo  el  derecho  y  propiedad  que  como  reyes  de  Cas- 
tilla tienen  al  Maluco^  islas,  tierras  y  mares  comprendidas  hasta 
296  leguas  y  media  más  al  oriente  de  las  dichas  islas  de  Ma- 
luco, y  desde  entonces  hasta  agora  continua  el  dicho  empeño, 
y  no  se  ha  tratado  de  la  demarcación  más  (1).  Sin  embargo 
del  sobredicho  empeño  y  de  las  condiciones  del,  desde  el  año 
de  35  se  han  enviado  de  España  y  de  la  Nueva  España  diversas 
veces  armadas  á  las  islas  del  Poniente,  y  descubierto  las  Islas 
Filipinas  que  caen  dentro  del  empeño;  y  aunque  los  portugue- 
ses han  defendido  la  contratación  y  preso  algunos  de  los  capita^ 
nes  que  han  ido,  y  agraviádose  de  ello,  Miguel  de  Legaspi,  por 
orden  del  virey  y  audiencia  de  la  Nueva  España,  fué  á  ellas 
año  de  65  (1565),  y  aunque  por  el  rey  de  Portugal  se  hizo  ins- 
tancia á  S.  M.  el  rey  don  Felipe,  año  de  68  y  69  que  mandase 
salir  de  las  dichas  islas  al  dicho  Miguel  López  y  á  los  castella- 
nos que  con  él  estaban ,  se  va  prosiguiendo  la  población  de 


(1)   Desde  aquí  hasta  la  terminación  del  párrafo  está  tachado  en  el  original. 


aquellas  islas  y  contratación  de  las  provincias  y  tierra  firme 
de  la  China. 

Los  portugueses,  viendo  que  para  su  demarcación  les  paraba 
perjuicio  el  viaje  y  navegación  que  hacían  á  las  Indias  por  sus 
cartas  de  marear  antiguas,  en  que  comunmente  describían  el 
Maluco  6  grados  fuera  de  su  demarcación,  desde  el  año  de  cin- 
cuenta ó  cincuenta  y  uno  (1551)  favoreciendo  su  pretensión  y 
causa,  á  título  de  querer  corregir  las  dichas  cartas ,  diciendo 
que  estaba  errada  la  navegación  dellas,  las  han  mudado  públi- 
camente ,  y  en  algunas  del  año  de  55  echan  la  línea  de  la  de- 
marcación 10  grados  más  al  oriente  de  los  Malucos,  dejándolos 
otros  tantos  dentro  de  su  demarcación;  y  en  otras  más  modernas 
echan  la  dicha  línea  por  la  isla  de  Gilolo,  que  es  la  más  oriental 
de  las  del  Maluco,  dejándolas  dentro  todas  de  su  demarcación. 
Para  esto  acortan  toda  la  navegación  y  golfos  de  Cabo  de 
Buena  Esperanza  hasta  las  dichas  islas  de  lo  que  Tholomeo  tiene 
escripto,  y  estaba  recibido  antiguamente;  y  para  cuadrar  esta 
navegación,  como  la  ponen,  con  las  otras  partes  de  Europa  que 
les  corresponden,  aun  les  ha  sido  forzado  mudar,  sin  autoridad 
ni  fundamento  ninguno,  las  longitudines  de  algunas  partes  y 
pueblos  señalados  del  mar  Mediterráneo.  Los  castellanos,  si- 
guiendo las  distancias  de  los  viajes  de  la  navegación,  que  los 
portugueses  mesmos  hacen  por  el  oriente,  y  los  que  de  parte 
de  Castilla  se  han  hecho  por  el  occidente  hasta  el  Maluco,  de- 
marcan sus  cartas  por  la  parte  occidental,  echando  el  meridiano 
de  la  partición  por  Bengala,  que  dista  49  grados  ó  50  de  longi- 
tud oriental  de  las  Canarias;  de  manera  que  se  incluye  dentro 
de  la  demarcación  de  Castilla  la  Trapobana  y  Qamatra  y  las 
islas  del  Maluco,  30  grados  dentro  de  ella,  en  conformidad  de 
la  declaración  hecha  por  los  comisarios  deQldlHifc  dt)  algunas 
observaciones  celestes  que  después  sej|an  hed||  particu- 
larmente. 

DE  LA  LONGITUD  QUE  SE  SIGUE  EN  ESTE  LIBRO. 

Y  porque  las  longitudines  de  caminos  y  navegaciones  son 
poco  concluyentes  en  rigor  matemático,  por  lo  arriba  referido, 


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siempre  que  haya  observación  de  la  Luna,  que  entre  todas  las 
celestes  es  la  que  con  menor  error  da  sabidas  las  longitudes, 
se  tiene  de  anteferir  á  toda  otra  averiguación;  aunque  comun- 
mente en  las  descripciones  y  mapas  hechas  por  el  padrón  de 
Sevilla,  la  ciudad  de  México  está  puesta  en  91  grados  de  lon- 
gitud del  meridiano  de  las  Canarias,  y  porque  se  sabe  que  Joa- 
noto  Duran ,  cosmógrafo-perito ,  hizo  observación  de  dos 
eclipses  de  la  Luna  en  la  Nueva  España,  año  de  44,  y  después, 
comprobándolos  en  otros  años,  averiguó  que  el  meridiano  de 
México  dista  del  de  Toledo  seis  horas  y  cincuenta  y  dos  minu- 
tos de  tiempo,  á  que  corresponden  103  grados  de  longitud,  en 
este  libro  se  va  siguiendo  ésta  aunque  hay  otras  observacio- 
nes celestes  de  particulares,  pero  no  tan  auténticas  ni  de  tan  bue- 
nos fundamentos,  por  las  cuales  la  diferencia  del  meridiano  de 
Toledo  al  de  México,  no  viene  á  ser  tanta  con  más  de  cuatro  ó 
cinco  grados.  Y  regulando  con  la  longitud  sobredicha  de  Joa- 
noto  Duran ,  lo  que  más  fidedigno  ha  parecido  de  las  cartas 
geográficas  que  se  han  hallado  de  los  cosmógrafos  reales ,  que 
en  muchas  cosas  discordan  unas  con  otras,  la  línea  de  la  de- 
marcación que  comunmente  se  echa,  como  queda  dicho,  por 
cabo  de  Humos  en  el  Brasil ,  viene  á  quedar  como  5  grados 
más  al  oriente  en  favor  de  Castilla,  que  son  más  de  80  leguas 
dentro  de  la  parte  que  Portugal  pretende. 


DEL  TEMPLE  Y  CALIDADES  DE  LAS  PROVINCIAS. 

Aunque  tantas  regiones,  tan  diversas  y  apartadas  entre  sí 
como  son  las  de  aquel  Nuevo  Mundo,  no  pueden  dejar  de  dife- 
rir en  muchas  cosas  la  grandeza  de  los  dias  y  noches  en  aque- 
llas partes  como  en  las  otras  del  mundo ,  es  mayor  ó  menor 
según  la  mayor  ó  menor  altura  ó  elevación  del  polo  en  que  están. 
Las  que  están  debajo  de  la  Equinoccial,  tienen  iguales  de  doce 
horas  los  dias  y  noches  en  todos  tiempos,  y  las  otras  más  y  me- 
nos desiguales  como  se  van  apartando  de  la  Equinoccial  y  me- 
tiendo en  altura  por  los  polos;  de  donde  proviene,  que  el  tempe- 
ramento de  todas  las  tierras  que  están  éntrelos  dos  trópicos,  que 


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son  las  que  hay  desde  Nueva  Galicia  hasta  pasada  la  provincia 
de  las  Charcas ,  por  tener  ]os  dias  y  las  noches  casi  iguales, 
son  comunmente  templadas  de  calor  y  frió,  y  en  ellas,  el  exceso 
que  hay  en  partes  de  frió  y  en  otras  de  mucho  calor  proviene, 
de  la  postura  y  disposición  de  las  tierras,  según  su  sitio  y  lu- 
gar más  altas  y  levantadas  y  apartadas  de  la  mar,  que  comun- 
mente son  más  frescas  y  frias,  tanto  que  en  algunas  cae  mucha 
nieve  aunque  están  debajo  de  lamesma  Equinoccial,  como  es  en 
la  provincia  de  Quito  ,  y  las  bajas  ó  propincas  á  la  mar  sue- 
len ser  de  ordinario  muy  calientes  y  muy  húmedas,  y  así  el 
temple  que  cada  una  alcanza  es  en  ellas  casi  perpetuo  y  con- 
forme todo  el  año.  De  manera,  que  en  muchas  partes  se  puede 
escoger  para  vivir  temple  más  ó  menos  fresco  ó  caliente,  según 
que  cada  uno  lo  quiere  y  hubiere  menester,  aunque  también 
se  ha  echado  de  ver,  que  algunas  provincias  son  ya  más  ó  menos 
calientes  ó  frias  que  al  principio  parecieron,  que  debe  provenir 
de  alguna  causa  superior.  Fuera  de  los  trópicos  el  tempera- 
mento de  las  tierras  no  depende  sólo  del  sitio  y  postura  de 
ellas,  sino  más  principalmente  de  la  mayor  ó  menor  altura  en 
que  están,  y  así  las  provincias  de  la  Nueva  Galicia  y  costa  de 
los  Bacallaos  para  el  norte,  cuando  están  en  mayor  altura  van 
siempre  siendo  más  frias  y  de  mayores  hielos  y  nieves,  y 
también  las  que  van  al  sur  para  el  Estrecho  de  Magallanes, 
pasada  la  provincia  de  las  Charcas,  son  de  esta  manera. 


DE  LA  SALUBRIDAD  DE  LAS  TIERRAS. 

Porque  comunmente  la  sanidad  ó  enfermedad  de  las  pro- 
vincias sigue  al  temperamento  bueno  ó  malo  de  ellas,  general- 
mente, lo  más  de  lo  descubierto  de  las  Indias,  es  de  cielo  y  aire 
salutífero  y  sano,  y  adonde  los  hombres  de  ordinario  viven  más 
sanos  y  libres  de  enfermedades  que  en  estotro  Nuevo  Mundo 
antiguo,  si  ya  no  es  alguna  causa  de  los  males  que  por  acá  rei- 
nan el  desordenado  regalo  de  los  hombres,  que  aun  también 
por  sospecha  de  esto  en  aquellas  partes  hay  algunas  que  no 
son  ya  tan  sanas  para  los  españoles  ni  los  indios  como  al  prin- 


12 

cipio  se  mostró  que  eran;  lo  cual  quieren  decir  que  sucede  de 
la  abundancia  de  frutas  y  otros  mantenimientos  que  se  han 
hallado  en  la  tierra.  En  otras,  al  contrario  que  al  principio 
fueron  tenidas  por  enfermas  y  mal  sanas,  se  halla  ya  notable 
mejoría,  ó  por  alguna  constelación  celeste  que  las  favorece  ó 
por  haber  desenconado  el  aire  con  la  huella  de  los  muchos 
ganados  que  en  la  tierra  se  han  metido,  de  que  antes  carecía; 
y  aunque  los  naturales  de  ellas  viven  sanos ,  llegan  pocos  á 
muy  larga  vida,  que  en  parte  debe  ser  por  el  poco  regalo  y 
comodidad  que  tienen  para  la  vida  humana  de  comidas  y  ca- 
mas y  vestidos,  y  en  parte  por  la  desordenada  y  torpe  bestia- 
lidad de  vicios  en  que  viven.  En  todo  lo  descubierto  lo  que  está 
entre  los  dos  trópicos ,  por  la  perpetuidad  de  su  temperie ,  es 
de  más  constante  y  continua  salud  que  las  otras  regiones  que 
se  van  allegando  á  los  polos,  adonde  la  inconstancia  de  los 
tiempos  y  paso  de  mucho  calor  á  mucho  frió  y  al  contrario, 
causa  continuas  indisposiciones  y  enfermedades;  suelen  serlas 
tierras  altas  y  frescas  en  la  región  de  la  Equinoccial  y  trópico, 
y  comunmente  más  sanas  que  las  bajas  que  siempre  son  calu- 
rosas y  húmedas  en  exceso. 


TEMPORALES  DEL  AÑO  EN  LAS  INDIAS. 

Los  temporales  de  este  Nuevo  Mundo  suceden  en  él  por  la 
mesma  orden  que  los  temperamentos;  que  en  todo  lo  que  está 
entre  los  trópicos,  por  la  mayor  parte  los  tiempos  del  invierno, 
que  son  los  meses  que  llueve,  y  los  del  verano  cuando  deja  de 
llover  y  serena,  provienen  del  sitio  y  posición  de  los  lugares 
respecto  de  las  sierras  ó  mares  que  los  corresponden ,  ó  de  los 
vientos  que  reinan  en  las  tierras,  más  que  de  las  influencias  ni 
causas  celestiales:  á  lo  que  se  puede  colegir,  déla  variedad  irre- 
gular de  los  temporales  de  unas  provincias  con  otras,  porqué 
en  todas  las  de  la  Nueva  España  y  islas  de  la  mar  del  Norte,  y 
provincia  de  Guatimala  hasta  Panamá,  que  están  de  la  Equi- 
noccial al  norte,  son  las  aguas  desde  principio  de  Mayo  hasta  el 
fin  de  Octubre,  que  es  lo  que  llaman  invierno,  cuando  los  dias 


13 

son  mayores,  y  por  serlo  es  en  Europa  el  verano  y  no  llueve;  y 
en  toda  la  serranía  de  los  Andes  hasta  cerca  de  Chile,  que  está  de 
la  otra  parte  de  la  Equinoccial,  donde  los  dias  son  en  aquellos 
meses  los  menores  de  todo  el  año,  es  verano  porque  no  llueve, 
habiendo  de  ser  al  contrario.  En  las  dichas  provincias  de  la 
Nueva  España,  y  casi  las  otras  comarcanas,  son  las  lluvias  en 
los  dichos  meses  cada  dia  y  siempre  después  de  medio  día,  al 
contrario  de  las  provincias  del  Brasil,  que  aunque  están  de  la 
otra  parte  de  la  Equinoccial,  adonde  parece  que  los  temporales 
habían  de  ser  contrarios,  llueve  en  este  mesmo  tiempo^,  y  siem- 
pre por  las  mañanas.  Los  o  tros  meses  del  año  desde  Octubre  has  ta 
en  fin  de  Abril,  que  llaman  el  verano,  en  las  provincias  y  regio- 
nes de  la  Nueva  España  es  tiempo  sereno  y  más  fresco,  por  los 
nortes  que  corren,  que  el  verano,  cuando  llueve  con  los  venda- 
vales; en  el  mismo  tiempo  llueve  en  la  provincia  del  Quito  y 
cordillera  délos  Andes  hasta  pasado  el  Callao  y  provincia  de  los 
Charcas,  adonde  los  dias  entonces  son  los  mayores,  y  es  invier- 
no cuando  en  España  lo  es  también  por  ser  los  dias  los  me- 
nores. 

En  las  provincias  del  Nuevo  Reino  y  Popayán  hay  dos  ve- 
ranos y  dos  inviernos ;  el  uno  desde  mediado  Octubre  ó  fin  del 
hasta  mediado  ó  fin  do  Enero  en  que  llueve,  y  después  deja 
de  llover  Agosto,  Setiembre  y  parte  de  Octubre:  en  las  provin- 
cias del  Quito  y  todo  lo  que  hay  al  sur  por  la  cordillera  de  los 
Andes,  hasta  pasada  la  provincia  de  los  Charcas,  es  el  invierno 
desde  Octubre  hasta  Abril  como  en  Europa,  cuando  acá  son  los 
dias  los  más  cortos  y  allá  los  mayores ;  y  el  verano  y  la  pro- 
ducción de  los  frutos  es  desde  Abril  hasta  Octubre,  también 
como  en  España,  cuando  se  agosta  la  yerba;  y  los  dias  son  en 
aquellas  partes  los  más  cortos  y  las  noches  más  frias  y  largas, 
al  contrario  de  acá  que  es  el  verano  en  los  mesmos  meses,  y  los 
dias  son  los  más  largos,  y  las  noches  más  cortas  y  calurosas. 

En  los  mesmos  meses  desde  Octubre  hasta  Abril,  cuando  en 
los  Andes  llueve ,  y  es  el  invierno  en  los  llanos  del  Pirú  y  pro- 
vincia del  Brasil  y  rio  de  la  Plata ,  que  están  á  la  mesma  altura 
y  paraje  de  los  Andes,  no  llueve  y  es  verano,  y  el  invierno  y 
lluvias  desde  Abril  hasta  Octubre ;  y  al  contrario  de  los  tempo- 


rales  de  Europa  y  costa  de  la  Florida  y  Bacallaos  y  provincias 
de  Quivira  y  Gibóla,  que  cuando  en  ellas  es  invierno  desde 
Octubre  hasta  Abril ,  en  las  del  rio  de  la  Plata  y  llanos  del  Pirú 
y  provincias  de  Chile  es  verano,  y  al  revés,  cuando  es  acá 
verano  desde  Abril  hasta  Octubre,  es  invierno  en  las  provincias 
dichas  del  rio  de  la  Plata  y  en  Chile,  donde  en  algunas  partes 
antiguamente  solía  llover  mucho ,  y  ya  no  llueve  tanto;  y  tam- 
bién en  las  provincias  de  Puerto  Viejo,  que  está  debajo  de  la 
Equinoccial,  llaeve,  adonde  nunca  solía  llover,  lo  cual  no 
puede  ser  sino  por  algún  influjo  del  cielo. 

Las  aguas  y  lluvias  de  entre  los  trópicos  son  muy  recias  y 
muy  gruesas,  que  parece  que  caen  de  muy  cerca  de  la  tierra 
por  unas  nubes  (mangas  qne  llaman  los  marineros),  que  son 
unos  racimos  de  la  mesma  agua  que  parece  que  se  levanta  de 
la  mar. 

DE  LOS  VIENTOS. 

Los  aires  más  ordinarios  y  generales,  que  vientan  en  todas 
estas  provincias,  y  más  violentos  son  los  nortes  desde  Octubre 
hasta  Abril,  que  en  las  provincias  y  parte  de  las  Indias  de  la 
Equinoccial  para  el  septentrión  serenan  y  aclaran  el  cielo,  y  ha- 
cen aclarar  las  aguas,  y  en  las  tierras  de  la  Equinoccial  á  la  otra 
parte  para  el  sur  causan  los  dichos  nortes  lluvias  y  grande 
cerrazón:  desde  el  otro  polo  vientan  los  sures  por  lo  ordinario 
desde  Abril  hasta  Octubre,  y  en  las  provincias  que  hay  hasta 
la  Equinoccial  serenan  y  aclaran  el  cielo,  y  de  la  Equinoccial 
adelante  para  el  norte,  causan  de  ordinario  lluvias;  y  así  llueve 
en  ellas  en  toda  la  costa  de  Tierrafirme ,  Guatimala  y  islas  de 
la  mar  del  Norte  y  provincias  de  la  Nueva  España ;  y  aunque 
en  la  costa  de  Tierrafirme  y  Nueva  España  y  el  Brasil  son  or- 
dinarias las  brisas  en  todo  el  año,  no  son  tan  recias  ni  se  echa 
tanto  de  ver  cuando  estotros  vientos  reinan. 


DE  LA  DISPOSICIÓN  DE  LA  TIERRA. 

El  asiento  y  suelo  de  la  tierra,  en  todo  lo  descubierto  y  más 
poblado  de  aquellas  partes,  es  de  tierra  doblada  y  montañosa, 
porque  desde  encima  de  las  provincias  de  la  Nueva  Galicia  se 
levanta  una  serranía  de  cordilleras  de  dos  sierras  y  montañas, 
que  van  corriendo  al  mediodía,  no  lejos  de  la  costa  del  sur, 
por  toda  la  Nueva  España  y  provincias  de  Guatimala  y  Tierra- 
firme,  por  donde  pasan  al  Nuevo  Reino  y  Popayan  hasta  Quito, 
desde  donde  van  corriendo,  la  una  muy  cerca  de  la  costa,  que 
llaman  la  cordillera  del  Pirú  hasta  acabarse  en  Chile,  y  la  otra 
que  es  la  mayor,  que  llaman  la  do  los  Andes,  apartada  de  la 
mar  30  ó  50  leguas  cuando  m¿is  hasta  fenecer  en  el  Estrecho 
de  Magallanes;  y  así  todo  lo  que  cae  desde  estas  sierras  á  la 
mar  del  Sur  es  tierra  doblada,  y  llena  de  sierras,  valles  y  mon- 
tañas, y  los  rios  y  aguas  vertientes  dellas,  que  van  al  occi- 
dente, son  de  corta  corrida  y  muy  arrebatada.  Las  tierras  y 
provincias  de  la  parte  oriental  de  aquestas  sierras  son  muy  lar- 
gas y  espaciosas,  principalmente  las  que  hay  desde  el  Nuevo 
Reino  y  provincias  del  Quito  para  el  Estrecho,  que  por  el 
oriente  se  extienden  hasta  la  mar  del  Brasil  y  provincia  del 
Rio  de  la  Plata,  que  por  parte  deben  ser  de  setecientas  leguas 
arriba,  bajando  hasta  ciento,  que  tendrá  por  el  Estrecho.  Délo 
cual  sucede,  que  estando  el  agua  de  la  mar  del  Sur  por  las  pro- 
vincias del  Pirú  en  equiliJDrio  y  peso  con  la  de  la  mar  del 
Norte  y  del  Brasil  y  provincias  del  Rio  de  la  Plata ,  los  rios 
que  salen  de  las  vertientes  y  serranía  de  los  Andes  y  corren  al 
oriente  á  desaguar  en  el  mar  del  norte,  como  son  el  de  las  Ama- 
zonas y  el  de  la  Plata,  no  tienen  más  caida,  para  mil  leguas  y 
más  que  deben  caminar,  que  los  que  nacen  por  la  parte  del 
occidente  para  las  40  ó  50  leguas  que  corren  hasta  la  mar  del 
Sur;  y  así  los  dichos  rios  de  las  Amazonas  y  la  Plata,  y  los 
otros  que  entran  en  ellos,  por  la  poca  vertiente  que  tienen  cor- 
ren despacio  y  van  dando  muy  grandes  vueltas,  y  en  tiempo 
de  las  aguas  salen  de  madre,  de  manera  que  en  partes  anegan 


16 

ciento  y  doscientas  leguas  de  tierra,  que  no  se  pueden  por  aquel 
tiempo  habitar  ni  caminar. 


DE  LA,^ERTILIDAD  Y  FRUTOS  DE  LA  TIERRA. 

f 
En  todo  lo  comprendido  dentro  de  los  trópicos,  porque  la 
tierra  es  templada  de  calor  y  frió  y  abunda  de  humidad,  como 
queda  dicho,  es^la  tierra  comunmente  cerrada  de  arboledas  de 
muchos  y  diferentes  árboles  que  nunca  pierden  la  hoja,  y  el 
suelo  está  siempre  empradecido  y  cubierto  de  yerba  verde,  aun- 
que en  algunas  partes  se  seca  y  agosta,  y  en  otras  nunca  la 
hay  continuamente,  como  son  los  arenales  del  Pirü;  pero  en 
las  otras  partes  nunca  falta  verdura  y  siempre  los  campos  y 
florestas  son  deleitosos  y  agradables  á  la  vista,  y  en  todo  el  año 
hay  frutas,  hortalizas  y  verduras,  porque  la  producción  y  co- 
secha de  las  frutas  va  siguiendo  la  diferencia  de  los  tempera- 
mentos de  las  tierras,  cuya  maduración  viene  á  ser  siempre 
con  el  sol  cuando  no  llueve;  y  así  hay  partes  muy  propincas 
unas  de  otras,  á  donde  cuando  en  las  unas  se  acaban  las  fru- 
tas en  otras  se  comienzan,  y  así  pueden  gozarse  todo  el  año. 
En  las  otras  partes  fuera  de  los  trópicos  para  los  polos,  todo 
sucede  por  la  orden  que  en  Europa. 


DE  LOS  ARBOLES  DE  LAS  INDIAS. 

Son  los  árboles  de  la  tierra  comunmente  muy  crecidos,  y 
muy  grandes,  por  la  fertilidad  della:  los  de  los  montes  de 
aquellas  partes,  que  se  hallan  en  Europa,  son  pinos,  encinas, 
y  robles  de  la  Nueva  España  hasta  Honduras,  y  generalmente 
en  todas  las  Indias  muchos  cipreses  y  cedros,  laureles  y  no- 
gales, salces,  álamos  y  alisos  y  otros  árboles;  los  de  la  tierra, 
no  vistos  por  acá,  son  ébano  en  Cuba  y  otras  partes  y  brasil  y 
muchos  árboles  de  maderas  de  colores  y  jaspeadas,  ceivos  de 
que  se  hacen  las  canoa^s,  guayacan  ó  palo  santo  que  es  de  ma- 
dera sólida,  pesada  y  incorruptible  y  medicinal  para  las  búas, 


17 

árboles  de  liquidambar  y  bálsamo,  y  sangre  de  drago,  en  mu- 
chas partes,  y  manglares  de  madera  muy  dura  que  las  ramas 
dellos,  que  llegan  hasta  el  suelo,  se  tornan  en  raices;  y  bejucos, 
que  son  unos  cantones  delgados  que  se  suben  por  los  árboles 
grandes  en  los  arcabucos  y  malezas,  de  los  cuales  se  hacen  ligas 
duras  y  fuertes  como  do  mimbres,  y  sogas:  frutales  de  la  tierra 
son  cerezos,  mejores  que  los  de  acá,  nísperos,  nogales  de  nueces 
muy  encarceladas,  y  alguna  suerte  de  manzanas,  maméis  de 
que  se  hace  manteca  para  guisados,  aguacate  que  es  como  una 
pera,  guayaba  como  una  manzana,  anana  como  un  membri- 
llo, muchas  diferencias  de  ciruelas,  diversas  especies  de  pal- 
mas, caña  fistola  silvestre,  y  en  las  provincias  del  Quito  un 
árbol  que  echa  un  capullo  que  sirve  de  canela. 

Hánse  llevado  de  España  y  danse  casi  generalmente,  si  no 
sea  en  las  tierras  muy  calientes,  membrillos,  duraznos,  me- 
locotones, albérchigos,  albaricoques,  higos,  guindas,  ciruelas, 
manzanas,  peras  cermeñas,  granados,  y  todo  género  de  agro 
y  dulce,  naranjas,  sidras  y  limones,  de  que  hay  tanta  abun- 
dancia en  partes  que  se  han  venido  á  hacer  montes  dellos. 

Frutas  de  planta  hay  en  la  tierra  pinas,  que  se  dicen  así  por- 
que lo  parecen,  de  buen  olor  y  sabor,  tunas,  pita,  haya,  grana- 
dinos,'plátanos,  pimienta  luenga,  mimbreras,  zumaque,  zarza- 
moras, espinos,  jaras,  arrachan,  y  de  España  se  han  llevado  ro- 
sales y  viñas,  que  ya  hay  grande  cantidad  en  todas  las  más  par- 
tes de  la  Equinoccial  al  sur,  y  se  hace  mucho  y  muy  buen  vino 
dellas;  y  en  el  Pirú  se  dan  ya  olivas,  y  se  tiene  entendido  que 
se  vendrá  á  coger  aceite.  Hay  en  partes  mucha  caña  fistola  que 
le  ha  llevado  de  España,  que  viene  á  ser  mejor  que  la  de  Eu_ 
ropa,  y  en  todas  las  Indias  casi,  grande  abundancia  de  algodón 
de  que  se  visten  generalmente  los  indios,  donde  andan  vesti- 
dos, y  mucho  cacao  en  la  Nueva  España  y  en  las  provincias 
comarcanas  á  ella  y  en  algunas  otras  del  Pirú,  que  sirve  de 
muchas  cosas,  y  de  moneda;  y  en  el  Pirú  la  yerba  de  la  coca 
en  algunas  partes,  que  era  la  cosa  más  preciada  que  había  en- 
tre los  indios  de  aquellas  provincias,  y  así  mesmo  el  azúcar  se 
da  generalmente  en  todas  las  más  partes  de  las  Indias,  de  las 
cañas  que  se  han  llevado  de  España,  de  que  hay  ya  muchos 

2 


1^ 

ingenios,  y  se  va  haciendo  mercadería  de  ello:  y  en  la  Nueva 
España  se  cría  ya  seda,  porque  se  dan  bien  las  moreras  para 
ella,  de  manera  que  la  grangería  della  ha  de  venir  á  ser  cauda- 
losa, y  también  mucha  grana  ó  cochinilla,  que  se  trae  á  Espa- 
ña; y  en  otras  partes  diversas  de  las  Indias  hay  diversos  mate- 
riales de  maderas  de  árboles,  yerbas,  y  suertes  de  tierras  para 
todas  colores  y  tinturas. 


DE  LOS  GRANOS  Y  SEMILLAS. 

Estaba  la  tierra  inculta  casi  en  todas  partes,  y  tan  poco  ejer- 
citada con  cultura  que,  como  sujeto  desnudo,  no  daba  otras 
plantas  ni  semillas  más  de  las  que  naturaleza  producía;  y  así 
recibió  tan  bien  las  que  de  España  se  han  llevado,  que  casi  nin- 
guna se  ha  dejado  de  dar  bien  en  todas  ó  en  las  más  partes, 
con  aventajada  abundancia  y  mejoría  en  la  calidad  y  gran- 
deza, si  no  sea  en  las  partes  destempladas  de  frió,  y  especial- 
mente de  calor  y  humedad,  como  es  en  las  islas  de  la  mar 
del  Norte  y  provincias  comarcanas  á  ellas,  adonde  muchas 
cosas  de  las  que  se  siembran  y  plantan  se  crían  tan  viciosas, 
que,  ó  no  dan  fruto  ó  si  le  dan  no  dan  simiente  para  poderse 
volver  á  sembrar ;  y  comunmente ,  las  cosas  sembradas  de  se- 
millas llevadas  de  España  vienen  más  fértiles  y  abundosas  en 
los  primeros  años  que  en  los  otros,  y  van  poco  á  poco  per- 
diendo la  fuerza  con  que  comienzan,  hasta  quedar  de  ordinario 
en  la  naturaleza  que  acá  tienen ,  y  la  tierra  también  con  el 
trabajo  se  va  mudando,  y  remitiendo  la  fuerza  de  su  fertilidad 
en  las  partes  donde  la  ejercitan  mucho. 

No  había  en  parte  alguna  de  aquel  Nuevo  Mundo,  hasta  su 
descubrimiento,  género  ninguno  de  frucmento  ni  grano  de  los 
que  en  estas  partes  usamos;  solamente  tenían  los  indios  para 
su  mantenimiento  el  maiz,  de  que  en  las  más  de  las  Indias  es 
el  pan  general,  aunque  en  hartas  partes  carecen  del  y  no  se 
coge  por  ser  muy  calientes  ó  por  muy  frias,  adonde,  y  en  otras 
partes  donde  lo  hay,  hacen  pan  de  cazabí,  que  es  de  una  raiz 
de  cultura,  que  llaman  yuca  en  las  islas  de  la  mar  del  Norte,  y 


19 

mandioca  en  las  del  Brasil  y  otras  partes  comarcanas:  liase 
llevado  de  España  el  trigo  y  cebada  y  centeno  y  avena,  que 
todo  se  da  en  muchas  partes  y  con  gran  feí'tilidad ,  especial- 
mente el  trigo  que  se  da  generalmente  en  todo  lo  descubierto, 
en  las  partes  templadas  y  frescas,  porque  en  las  calientes  y 
húmedas  y  se  va  todo  en  berza  y  no  grana  ó  se  agosta;  y 
aunque  los  indios  comienzan  ya  á  sembrarlo  y  á  mantenerse 
de  ello,  no  por  eso  dejan  el  maiz,  que  es  buen  mantenimiento 
y  sirve  mucho  en  muchas  partes  para  la  falta  de  la  cosecha  del 
trigo:  la  cebada,  avena  y  centeno  no  se  siembran  porque  no  es 
menester. 

DE  LAS  YERBAS  Y  HORTALIZAS. 

Halláronse  en  las  Indias  llantén,  ruda,  verbena,  mastuerzo, 
borrajas,  [chicorias,  yerbamora,  doradilla,  manzanilla,  culan- 
trillo de  pozo,  bledos,  mastranzos  y  albaca,  cantueso,  poleo, 
trébol  y  viznagas ;  algunas  de  estas  yerbas  generalmente,  y 
otras  en  particular,  en  algunas  provincias,  demás  de  otras  mu- 
chas yerbas  medicinales  y  de  maravillosos  efectos,  que  se  ha.- 
lian  en  partes,  como  el  mechoacán  y  la  raíz  de  la  grana,  del 
Nuevo  Reyno,  y  otros. 

Hánse  llevado  de  España ,  y  dánse  casi  generalmente  en  to- 
das partes  y  tiempos,  melones,  que  en  algunas  tierras  dura 
una  rama  dos  y  tres  años ;  pepinos ,  aunque  en  el  Pirú  los 
había  buenos,  y  cohombros,  berengenas,  lechugas,  rábanos, 
cebollas,  ajos,  espárragos,  cardos,  berzas  y  coles  de  todas 
clases;  y  yerbabuena,  culantro,  y  peregil,  hinojo,  claveles, 
azucenas  y  rosales,  y  otras  flores  de  estos  reinos  á  que  los  in- 
dios son  muy  aficionados. 


DE  LOS  ANIMALES. 

Halláronse  en  la  tierra,  generalmente  en  todas  partes, 
cuando  los  españoles  fueron  á  ella ,  dos  ó  tres  especies  de  ve- 
nados de  los  de  Europa,  osos,  tigres  y  leoncillos  pardos,  dau' 


^0 

tas,  adives,  que  son  como  lobos,  zorras,  gatos  cervales,  taju- 
gos ,  ardillas  de  muchos  colores ,  y  muy  grande  diversidad  de 
monos  y  gatillos,  y  el  animal  que  mete  sus  hijos  en  una  bolsa 
que  tiene  en  la  barriga ,  y  otro  que  llaman  armado ;  liebres 
como  en  España,  y  conejos  generalmente,  y  comadrejas  y 
hurones  también  en  partes. 

Y  como  de  plantas,  frutos  y  semillas  no  había  en  aquella 
tierra  más  de  lo  que  naturaleza  de  suyo  producía,  así  también 
carecían  de  todos  los  animales  domésticos ,  y  ganado  de  crianza 
que  en  estas  partes  tenemos ,  y  solamente  se  hallaron  las  ove- 
jas del  Pirú,  que  les  servían  de  carga ,  y  la  carne  y  lana  dellas 
es  buena  y  de  provecho:  los  españoles  han  llevado  de  todos  los 
ganados  mayores  y  menores  de  España ,  que  se  han  multipli- 
cado, y  se  crían  con  grande  vicio  y  abundancia  en  todas  las 
más  partes,  por  la  gran  comodidad  del  cielo  y  aire  para  su 
crianza ,  que  les  es  tan  favorable  que  en  pocas  ó  ninguna  parte 
se  cría  animal  ni  otra  cosa  viva  que  ofenda  su  nacimiento  y 
crianza,  y  por  la  fertilidad  perpetua  que  en  todas  hay  de  yerba 
verde;  que  aunque  en  algunas  faltan  pastos,  por  ser  la  tierra 
muy  montosa,  y  en  otras  donde  hay  campos  por  ser  cavaña 
de  yerba  viciosa  y  muy  alta,  no  buena  para  ganado,  en  partes 
hay  donde  con  el  huello  dello  mesmo  se  van  las  yerbas  adel- 
gazando y  tornando  de  provecho.  Y  así,  generalmente,  en  to- 
das las  más  partes  de  las  Indias  se  crían  muchas  yeguas  y  muy 
buenos  caballos,  y  mucho  bestiaje  mular  para  carretas  y 
carga,  y  gran  abundancia  de  ganado  vacuno,  tanto  que  en 
parte  se  ha  vuelto  bravo ,  y  cimarrón  gran  parte  dello ;  y  gran 
copia  de  ovejas ,  que  aunque  se  dan  tan  generalmente ,  por  ser 
ganado  más  delicado ,  en  lo  más  de  lo  poblado  hay  tanto ,  que 
en  algunas  partes,  como  en  el  Callao  y  provincias  del  Pirú,  se 
pierde  mucha  lana  dellos,  con  ser  muy  fina  y  muy  buena;  y 
cabras  también  se  crían  en  todas  partes,  aunque  no  se  dan 
tanto  dellas  porque  no  son  de  tanto  provecho,  y  también  délos 
puercos  de  Castilla  se  han  criado  en  grande  abundancia  y  mu- 
chos dellos  se  han  vuelto  cimarrones;  y  aunque  en  la  tierra 
no  había  animales  ni  cosa  que  ofendiese  los  ganados ,  los  perros 
que  se  llevaron  á  la  Española,  y  se  han  vuelto  cimarrones,  son 


21 

tantos  ya,  que  son  más  perjudiciales  para  el  ganado  menor 
que  lobos  en  otras  partes.  Culebras  hay  muy  grandes  y  creci- 
das, y  las  mnyores  simples  y  sin  ponzofia,  cuya  carne  comen 
los  indios,  y  otras  que  llaman  de  cascabel  por  una  vejiga  que 
traen  en  la  cola  con  que  hacen  ruido  como  un  cascabel:  hny 
víboras  también,  y  una  sierpe  que  se  llama  iguana,  que  tam- 
poco es  ponzoñosa  y  es  animal  anfibio  del  agua  y  de  la  tierra; 
y  hay  también  escorpiones,  y  un  animalito  que  llaman  nigua, 
menor  que  una  pulga,  que  se  mete  en  la  carne  por  entre  las 
uñas  de  los  pies  y  allí  cría  muchas  como  liendres,  que  si  se 
descuidan  se  encarnan  de  manera  que  no  so  pueden  quitar  sino 
sea  cortando  la  carne  donde  están. 


DE  LAS  AVES  DE  INDIAS. 

Hállanse  en  las  Indias,  de  las  aves  de  Europa,  águilas  rea- 
les, aguiluchos,  garzas  y  garzotas,  sacres,  neblíes,  y  milanos 
que  sirven  también  para  la  cetrería,  cernícalos,  esmerejones, 
patos  de  agua,  palomas,  faisanes,  alcatraces,  codornices,  tórto- 
las, gorriones  con  un  penachudo  en  la  cabeza  á  manera  de  co- 
ronas, abiones,  urracas  en  algunas  partes,  y  grullas,  y  cuer- 
vos y  murciélagos;  y  demás  de  estas  aves,  de  las  que  acá  no 
se  han  visto,  hay  unas  grandes  que  se  llaman  auras,  que  se 
mantienen  de  todas  inmundicias,  rabi-ahorcados  y  pájaros 
bobos ,  que  en  el  viaje  de  las  Indias  se  hallan  volando  dos- 
cientas y  trescientas  leguas  en  la  mar ,  y  así  se  tiene  enten- 
dido que  descansan  sobre  el  agua;  y  llámanlos  lobos,  porque 
en  sacando  fuera  del  navio  cualquier  palo  ó  vara  se  asientan 
en  él  y  los  toman;  paujíes,  del  tamaño  de  un  pavo  negro,  pe- 
queño; un  pájaro  en  la  Yera-paz,  de  cuyas  plumas  se  hacen  i&vj'^^'^' 
imagines,  y  grande  multitud  y  diferencia  de  papagayos  de 
todas  colores ,  desde  el  tamaño  de  un  gilguero  hasta  el  tamaño 
de  un  cuervo,  los  cuales  son  tantos,  que  vienen  á  ser  perjudi- 
ciales para  los  sembrados.  Aves  domésticas  no  había  ninguna  ^ 
entre  los  indios  más  de,  en  las  provincias  de  Nueva  España  é 
Indias  de  la  mar  del  Norte,  las  gallinas  que  llaman  de  papada, 


22 

que  en  las  otras  partes,  de  la  Equinoccial  al  sur,  no  las  hay,  ni 
se  crían  en  ellas  bien ;  hánse  llevado  de  Castilla  muchas  galli- 
nas, de  que  hay  muy  grande  abundancia,  y  los  indios  se  han 
dado  á  criarlas ,  y  ánades  y  palomas ,  de  que  también  hay  mu- 
chas. Abejas  se  han  hallado  también  en  muchas  partes  de  las 
Indias,  aunque  agrestes,  y  más  pequeñas  que  las  de  acá,  las 
cuales  hacen  miel  no  buena  en  los  huecos  de  los  árboles ,  y  en 
las  cabanas  debajo  la  tierra.  Hay  en  muchas  partes  de  las  In- 
dias, ordinariamente  en  las  calientes,  muchos  mosquitos 
grandes  y  pequeños ,  nocivos  y  perjudiciales ,  y  hormigas  pon- 
zoñosas. 

DE  LOS  PESCADOS. 

En  los  mares  y  rios  se  han  visto  más  pescados,  de  los  que 
por  acá  hay,  que  animales  en  la  tierra;  porque  hay  ballenas, 
toninas,  sábalos,  bufeos,  pulpos,  salmones,  sardinas,  agujas 
pequeñas,  ostias,  ostiones,  lizas,  mojarras,  langostas,  rayas, 
tortugas,  pejesapo,  cangrejos,  tollos,  bagre  y  otro  mucho  gé- 
nero de  pescados  y  mariscos  de  los  de  Europa;  y  en  muchos 
de  los  rios  truchas ,  aunque  no  tan  buenas  como  las  de  España, 
y  otros  peces ,  y  barbos  como  los  de  acá ;  y  demás  dellos  se 
hallan ,  entre  otras  especies  de  pescados  no  vistas ,  manatíes 
en  los  rios  caudalosos  de  tierra  caliente,  no  lejos  de  la  mar, 
tamaños  como  un  ternero  de  tres  ó  cuatro  meses ,  y  la  carne 
del  muy  buena,  semejante  á  la  de  ternera,  porque  se  sustenta 
de  las  yerbas  de  las  riberas  que  sale  á  pacer  desde  el  rio ,  y  su 
concepto  dicen  que  es  en  el  vientre,  y  que  siempre  nacen  jun- 
tos macho  y  hembra ;  y  en  los  llanos  de  Venezuela  hay  un 
pece  que  llaman  el  temblador,  por  su  efecto,  que  aunque  le 
Loquen  medianamente  con  un  palo  ó  caña^,  hace  temblar  el 
brazo  del  hombre  que  lo  tiene ;  y  unos  pescados  de  comer  como 
anguillas ,  que  cuando  se  secan  las  lagunas  se  quedan  metidos 
en  la  tierra,  y  allí  se  crían  como  lombrices.  Hay  también  lo- 
bos marinos  muy  mayores  que  los  de  acá ,  y  tortugas  de  ex- 
traña grandeza ,  y  también  de  las  pequeñas ,  y  lagartos  y  co- 
codrilos ,  que  llaman  caimanes ,  en  los  rios  caudalosos  de  tier- 


23 

ras  calientes  y  en  algunas  playas  bajas,  que  comen  á  los  in- 
dios y  á  otros  animales  cuando  los  pueden  haber,  y  aunque 
viven  en  la  mar,  ponen  sus  huevos  y  los  sacan  en  los  arenales 
de  la  tierra:  hay  también  en  muchas  partes  tiburones,  con 
muchos  y  grandes  dientes,  los  cuales  suelen  tener  grandes  pe- 
leas con  los  lagartos. 


DE  LAS  MINAS  Y  METALES. 

Hánse  hallado  en  las  Indias  muchos  y  muy  grandes  mine- 
rales de  todos  metales,  oro,  plata,  cobre,  azogue,  plomo,  hierro 
y  acero,  y  lo  que  más  general  ha  sido  en  todas  ellas  ha  sido  el 
oro,  y  después  la  plata;  los  cuales  metales,  todos  casi  se  han 
hallado  en  las  vertientes  y  ramos  de  las  sierras  y  cordilleras 
que  van  corriendo,  como  arriba  queda  dicho,  norte-sur  á  lo 
luengo  de  la  costa  de  la  mar  del  Sur,  desde  encima  déla  Nueva 
Galicia  hasta  el  estrecho  de  Magallanes,  y  todos  siempre  casi 
en  las  vertientes  de  la  parte  del  poniente  que  miran  al  dicho 
mar,  aunque  también  ha  habido  mucho  oro  y  otros  metales  en 
algunas  de  las  islas  del  mar  del  Norte  y  provincias  mediter- 
ráneas del  Nuevo  Reino.  La  causa,  de  haber  más  oro  y  metales 
en  las  partes  de  estas  sierras  que  miran  al  occidente,  parece 
ser,  porque  como  los  metales  se  engendran  en  las  entrañas  de 
la  tierra ,  donde  la  tierra  es  más  pura  y  casi  piedra,  y  por  la 
mayor  parte  donde  la  superficie  de  ella  es  estéril  y  pelada,  que 
proviene  de  la  poca  humedad  que  concibe,  como  por  aquella 
parte  aquellas  sierras  están  más  derribadas  y  descubiertas  y 
peladas,  por  estar  más  levantadas  están  más  dispuestas  para 
recibir  los  influjos  del  cielo,  y  para  la  generación  de  los  meta- 
les, y  también  para  manifestarse  más  presto  en  ellas;  porque 
la  otra  parte  de  la  cordillera  que  mira  al  oriente,  desde  las  pro- 
vincias del  Quito  hasta  el  Estrecho,  por  ser  toda  tierra  llana, 
gruesa  y  llena  de  árboles  y  pantanos,  no  parece  tan  dispuesta 
para  criar  metales,  y  así  en  lo  descubierto  hasta  agora  del  Rio 
de  la  Plata  y  del  Brasil  no  se  han  llevado  muestras  de  metales 
ningunos  que  sean  de  provecho  y  se  puedan  seguir.  Es  más 


24 

general  el  oro  que  la  plata  en  todo  lo  descubierto,  el  cual  se 
comienza  á  hallar  desde  las  provincias  de  Guatimala,  Hondu- 
ras y  Costa-Rica  ó  islas  de  la  mar  del  Norte,  Tierrafirme, 
Nuevo  Reino  y  todas  las  provincias  del  Quito  y  Pirü,  hasta  lo 
último  de  la  provincia  de  Chile;  y  como  es  metal  suelto,  que  se 
disuelve  fácilmente,  desde  sus  nacimientos  corre  con  las  aguas 
hecho  polvo  entre  las  arenas  y  tierra  movediza,  y  difúndese 
más  que  la  plata;  y  así  se  halla  en  los  rios  y  arroyos  y  quebra- 
das revuelto  en  tierra  ó  arena,  de  donde  se  aparta  con  bateas 
por  medio  del  agua,  y  pocas  veces  se  da  en  nacimientos  dello 
y  minas  fijas,  de  donde  se  saque  en  metal,  de  manera  que  se 
haya  de  moler  y  fundir,  mas  de  solamente  para  juntar  lo  que 
se  ha  sacado;  por  lo  cual  viene  á  ser  trabajoso  de  sacar,  y  no 
de  tanto  aprovechamiento  que  en  muchas  partes  no  sea  más 
la  costa  que  el  provecho;  aunque  se  han  hallado  y  hallan  mu- 
chas veces  granos  dello,  muchos  y  muy  grandes  y  de  extraña 
grandeza,  pero  siempre  casi  puros  sin  mezcla  de  otro  metal  ni 
ligazón  ninguna. 

Al  principio  de  su  descubrimiento  de  las  Indias,  se  sacó  mu- 
cha cantidad  dello,  y  fué  la  más  gruesa  grangería  y  aprove- 
chamiento de  aquellos  tiempos,  antes  que  se  prohibiese  el  echar 
los  indios  á  las  minas;  después  se  ha  dejado  de  sacar,  porque 
como  no  se  puede  sacar  sino  con  negros,  son  pocos  y  cuestan 
mucho,  y  si  no  sea  en  algunas  partes  muy  ricas  de  oro  no  se 
saca.  La  plata,  aunque  generalmente  se  descubren  minas  casi 
por  todas  las  partes  donde  hay  oro,  pero  como  es  metal  trabado, 
no  se  disuene  ni  corre  con  las  aguas,  hállanse  en  muchas  me- 
nos partes  que  el  oro,  y  por  el  mucho  caudal  y  gasto  que  es 
menester  de  negros  é  instrumentos  para  beneficiarla,  no  se  si- 
guen sino  las  que  conocidamente  son  ricas,  como  en  la  Nueva 
España  las  que  se  hallan  en  la  Nueva  Galicia,  donde  ya  no  llega 
el  oro,  y  en  las  provincias  del  Pirú  las  délos  Charcas  y  Potosi, 
que  son  las  más  caudalosas  de  cuantas  se  han  descubierto. 

Los  otros  metales,  por  no  ser  tan  precisos,  no  se  buscan,  ni 
se  curan  dellos  hasta  agora;  aunque  el  plomo  en  algunas  par- 
tes se  ha  sacado  para  el  beneficio  de  la  plata,  y  el  azogue,  de 
que  se  han  hallado  dos  ricas  minas  en  las  provincias  del  Pirú, 


25 

se  beneficia  ya  y  es  de  mucho  aprovechamiento  después  que  se 
usa  dello  para  el  beneficio  de  la  plata;  el  hierro  y  acero,  y  co- 
bre y  latón  se  lleva  de  España  por  mercadería,  porque  hasta 
agora  no  se  ha  hecho  herrería  alguna  en  las  Indias,  aunque  el 
cobre  se  ha  sacado,  y  saca  en  la  Isla  Española  donde  hay  mu- 
cha cantidad  dello. 

Hánse  hallado  en  las  Indias,  en  diversas  partes,  mármoles  y 
piedras  de  estimar,  principalmente  esmeraldas  en  la  provincia 
de  Puerto  Viejo,  y  en  el  Nuevo  Reino  donde  se  han  descubierto 
unas  minas  de  donde  se  han  sacado  muchas  y  muy  finas,  y  de 
extraordinaria  grandeza,  tanto  que  el  precio  dellas  ha  bajado 
mucho,  en  toda  Europa,  del  que  solian  tener  antiguamente: 
hállanse  también  en  partes  muchas  turquesas,  como  es  en 
Chile,  y  otras  piedras  y  jaspes  medicinales,  y  en  otras  partes 
algunas,  como  en  la  costa  de  Tierra  firme  y  en  lámar  del  Sur, 
y  en  otras  perlas  muy  buenas,  que  se  han  sacado  y  sacan  en 
mucha  cantidad  y  valor;  y  así  mismo  en  las  provincias  del 
Nuevo  Reino,  una  sierra  de  piedra  imán,  y  otra  en  las  pro- 
vincias del  Pirú. 

Hay  abundancia  de  sal  en  las  más  de  las  comarcas,  en  par- 
tes de  agua  de  la  mar  y  de  algunas  fuentes  salobres,  y  en 
otras  muchas  del  agua  llovediza,  y  en  otras  de  roca  y  piedra, 
y  en  otras  artificial  de  tierra  cocida,  y  también  de  yerbas, 
de  que  se  hace,  en  algunas  partes  de  Chile;  y  mucha  piedra 
zufre  en  muchas  diversas  partes,  y  diversas  suertes  de  tierras 
de  colores  para  tinturas  y  atramentos,  y  algunas  fuentes  de 
colores,  y  betumen  no  visto  en  otras  partes;  sin  otras  muchas 
gomas  de  árboles  medicinales,  como  es  bálsamo,  liquidam- 
bar,  sangre  de  drago:  y  por  todas  las  cordilleras  arriba  descri- 
tas hay  muchos  volcanes  de  fuego,  y  de  extrañeza  admirable. 


DE  LOS  INDIOS. 

Aunque  no  todo  lo  descubierto  está  pacífico  y  poblado,  lo 
comprendido  entre  los  dos  trópicos  casi  todo  está  reducido  á 
la  obediencia  de  los  reyes  de  Castilla,  si  no  sean  algunas  pro- 


26 

vincias  de  indios  particulares,  que  por  la  aspereza  de  las  tier- 
ras en  que  viven,  ó  por  estar  muy  apartados,  no  se  han  podido 
pacificar:  fuera  de  los  trópicos,  desde  Chile  y  provincias  del 
Rio  de  la  Plata  hasta  el  Estrecho  y  desde  Guliacan,  encima  de 
la  Nueva  Galicia  y  de  la  Florida  para  el  norte,  aunque  se  han 
hecho  algunas  entradas  y  descubierto  en  parte  de  la  tierra,  no 
están  reducidos  ni  pacíficos  los  indios,  por  ser  la  tierra  y  la 
gente  della  muy  miserable  y  desventurada  cuanto  más  se  van 
llegando  á  los  polos. 

En  todo  lo  descubierto,  al  principio  los  naturales  fueron 
muchos  más  en  número  de  los  que  después  ha  habido,  porque 
en  muchas  provincias,  donde  había  gran  multitud  dellos,  han 
llegado  casi  á  se  acabar  del  todo.  La  causa  de  su  disminución 
fué,  al  principio,  la  guerra,  por  los  muchos  que  murieron  en 
ella  en  las  batallas  y  rencuentros,  y  desesperados  por  verse 
rendidos  otros,  no  queriendo  venir  de  paz,  por  levantarse  á 
los  montes  dejaron  de  hacer  sus  simenteras,  y  murieron  de 
hambre;  de  lo  cual  se  siguió,  en  los  primeros  años  mortanda- 
des generales,  y  enfermedades  nunca  vistas  en  aquellas  partes, 
como  fueron  las  viruelas  que  les  pegaron  los  españoles,  y  des- 
pués acá  fueron  faltando  muchos,  con  los  malos  tratamientos 
que  los  españoles  les  hacían  y  los  excesivos  trabajos  que  les 
daban  con  cargas  demasiadas,  porque  al  principio  no  había 
entre  ellos  otro  recuaje,  y  con  la  labor  de  minas  de  oro  y 
plata,  pesquerías  de  perlas,  grangerías  del  campo  y  labores  de 
edificios,  con  que  han  acabado  gran  multitud  de  ellos:  aunque 
ya,  después  que  aquello  cesó,  en  partes  hay  donde  han  vuelto 
á  acrecentarse  y  de  haber  ya  más  de  los  que  antiguamente 
había,  y  comunmente  se  han  multiplicado  cada  dia,  y  parece 
que  han  de  venir  en  gran  crecimiento,  así  por  no  haber  ya  las 
guerras  continuas  que  entre  sí  tenían,  con  que  se  consumían 
de  ordinario,  y  los  sacrificios  que  hacían  de  hombres  y  uso 
nefando  de  comer  carne  humana,  y  las  vejaciones  y  tiranía  de 
los  que  los  señoreaban;  que  todo  era  gran  parte  para  consu- 
mirlos y  acabarlos, 


27 


DE  LA  DISPOSICIÓN  Y  SUERTE  DE  LOS  INDIOS, 

En  todo  lo  descubierto,  los  naturales  de  aquellas  partes  son 
de  buena  estatura,  antes  grandes  que  pequeños,  aunque  los 
de  las  tierras  calientes,  comprendidas  entre  los  dos  trópicos, 
son  por  lo  ordinario  de  menor  cuerpo,  y  más  débiles  y  flacos 
por  la  relajación  del  calor  y  vicio  de  la  tierra,  que  los  criados 
en  partes  frias  y  fuera  de  los  trópicos,  que  se  van  allegando  á 
los  polos  por  encima  de  la  Florida  y  Nueva  Galicia  y  desde  el 
Rio  de  la  Plata  y  provincias  de  Chile  por  el  estrecho  de  Ma* 
gallanes,  adonde  se  ven  los  hombres  de  cuerpos  muy  crecidos, 
y  hay  noticia  de  unoS;,  que  llaman  los  patagones,  que  son  de 
once  pies  en  alto.  La  color  de  todos  comunmente  es  de  men- 
brillo  cocho  que  tira  á  leonado  y  bazo,  con  alguna  diferencia 
de  unas  provincias  á  otras  según  la  disposición  y  calidad  de 
las  tierras,  de  donde  proviene  ser  tal  la  naturaleza  de  estos  en 
la  color  más  que  del  sol  ni  de  otras  causas;  porque  debajo  de 
la  Equinoccial,  en  las  provincias  del  Quito  en  tierras  altas,  hay 
indios  más  blancos  que  en  otras  partes,  y  los  de  las  provin- 
cias del  Rio  de  la  Plata,  aunque  tiran  algo  á  castaños  en  la  co- 
lor, son  también  muy  diferentes  de  los  naturales  de  cabo  de 
Buena  Esperanza,  que  son  negros  atezados,  y  están  en  la 
mesma  altura  y  paralelo  que  los  del  Rio  de  la  Plata  y  provin- 
cias de  Chile.  Los  que  se  van  allegando  á  los  polos  se  van 
aclarando  en  color  semejante  á  la  de  los  españoles,  y  sólo  pa- 
rece que  difieren  en  la  que  cobran  por  el  mal  tratamiento  de 
sus  personas  y  de  andar  siempre  por  los  campos,  desnudos  al 
aire  y  al  sol:  tienen  todos  el  cabello  largo  y  llano  y  ninguno 
crespo,  y  asi  fué  cosa  nueva  para  ellos  ver  el  pelo  de  los  ne- 
gros,  y  hay  muy  pocos  con  barbas. 

DEL  HABITO,  MANTENIMIENTOS  Y  MORADA  DE  LOS  INDIOS. 

Aunque  en  la  Nueva  España  y  en  el  Pirú  y  en  otras  algu- 
nas partes  andaban  los  indios  cubiertos  con  mantas  de  algodón, 
que  en  pocas  partes  de  las  Indias  faltan,  y  con  algunas  camiso- 


28 

las,  lo  más  ordinario  en  estas  y  en  las  otras  partes  era  andar 
desnudos  todo  el  cuerpo,  salvo  lo  que  cubrían  por  honestidad,  y 
aun  en  algunas  partes  no  se  curaban  dcllo.  Las  camas  de  los  más 
principales  y  políticos  eran  algunas  hamacas,  y  las  de  la  co- 
munidad algunas  esteras  y  pellejos  en  el  suelo,  de  que  aun  en 
muchas  partes  carecían.  Su  mantenimiento,  donde  lo  alcanza- 
ban, era  el  maíz,  y  todo  su  regalo  los  brebajes  que  hacen  del, 
y  donde  no  lo  había  el  cazabí,  hecho  de  la  raíz  que  llaman  yuca 
y  mandioca,  y  en  otras  partes,  adonde  carecen  aún  de  esta, 
otras  raices  más  viles  y  yerbas  y  frutas  de  la  tierra,  y  gene- 
ralmente la  caza  de  venados,  y  pescados  de  los  rios  y  mares,  en 
algunas  partes  cocida  y  asada,  y  en  todas  las  más  hecha  tasajos 
y  seca  al  sol  y  al  fuego.  Así  sus  haciendas,  generalmente,  son 
algunos  pellejos ,  ó  algunas  mantas  y  esteras ,  y  algunos  vasos 
para  sus  bebidas  y  comidas,  y  cuando  mucho  algún  arco  con 
sus  flechas,  y  algunas  otras  armas  de  las  que  usaban ,  sin  tener 
cuenta  con  otra  provisión  ni  riqueza  más  de  lo  que  para  cada 
día  habían  menester.  Sus  casas,  por  el  consiguiente,  como  de 
quien  tampoco  tenía  que  meter  en  ellas ,  en  la  Nueva  España 
y  Pirú,  y  en  las  otras  partes  donde  más  uso  de  razón  parece 
que  alcanzaban,  eran  y  son  ahora  unos  bohíos  ó  chozas  de  paja; 
y  aunque  en  las  dichas  provincias  de  Nueva  España  y  Pirú 
había  pueblos,  formados  de  indios  y  de  casas  mejores  y  de  pie- 
dra algunas,  no  eran  muchos  y  desordenadamente  poblados, 
y  todos  comunmente  vivían  derramados  por  los  montes  en  sus 
casillas,  por  sí,  en  bohíos  grandes  donde  cabían  diez  ó  quince 
ó  veinte  moradores,  cada  uno  dellos  en  su  rancho;  y  hacia  el 
Estrecho  y  Quivira  no  tienen  morada  cierta,  sino  como  alárabes 
andan  de  una  parte  á  otra,  y  se  albergan  de  noche  debajo  de 
unas  tendezuelas  de  pellejos  que  traen  á  cuestas. 


DEL  GOBIERNO  Y  REPÚBLICA  DE  LOS  INDIOS. 

Su  gobierno  y  manera  de  república  en  la  mayor  parte  de  lo 
descubierto  no  era,  ni  en  lo  que  está  por  conquistar  es ,  de  ma- 
nera que  merezca  nombre  de  gobierno  ó  república ,  salvo  en  la 


*29 

Nueva  España  el  imperio  de  Moctezuma ,  y  en  el  Pirú  el  de  los 
Ingas,  que  aún  se  tiene  entendido  que  procedió  de  tiranía  más 
que  de  elección  ni  buen  gobierno;  y  así  los  naturales  eran  muy 
vejados  de  tiranía  y  malos  tratamientos,  porque  no  tenían  cosa 
exenta  ni  libre  de  la  voluntad  del  señor  ,  aun  hasta  las  perso- 
nas, tanto  que  afirman  que  decía  el  Inga,  que  para  tenerlos 
sujetos  habían  de  matar  de  cinco  en  cinco  años  la  tercia  parte 
dellos,  y  así  por  cualquiera  delito  mataban  al  delincuente  y  á 
sus  deudos  y  parientes,  y  á  los  pueblos  enteros,  y  toda  una 
provincia  si  era  menester;  y  por  fatigarlos  los  ocupaban  en 
obras  inmortales,  como  era  el  camino  del  Inga,  de  más  de  sete- 
cientas leguas ,  todo  hecho  de  piedra  por  montes  y  por  valles , 
y  la  fortaleza  del  Cuzco ,  para  la  cual  les  hacían  traer  á  cuestas 
la  piedra  desde  el  Quito,  que  está  de  allí  quinientas  leguas,  y 
la  huerta  del  Sol,  en  la  dicha  ciudad  del  Cuzco,  para  la  cual 
traían  la  tierra  á  cuestas  del  valle  de  lea. 

El  imperio  de  Moctezuma  parece  que  tuvo  mejor  principio, 
y  así  fué  más  justificado,  aunque  todos  gravados  y  oprimidos 
de  sus  señores.  En  las  otras  partes  casi  todas  eran  como  behe- 
trías, solamente  obedecían  á  los  que  los  acaudillaban  en  la 
guerra,  por  el  tiempo  que  duraba,  y  no  les  daban  sino  lo  que 
querían,  y  los  unos  y  los  otros  con  muy  pocas  leyes  y  estatu- 
tos aunque  diferentes  y  disparados  los  unos  de  los  otros. 


DE  LA  RELIGIÓN  Y  COSTUMBRES  DE  LOS  INDIOS. 

Generalmente  todos  eran  idólatras  del  demonio,  aunque  por 
diferentes  caminos  y  con  diversas  abominaciones,  porque  en 
todo  lo  que  hay  de  la  Equinoccial  para  el  norte  adoraban  al 
diablo,  con  diferentes  y  nefandos  sacrificios  de  sangre  humana, 
y  ceremonias  y  supersticiones  diabólicas.  En  las  provincias  del 
Pirú  y  parte  del  mediodía  hasta  donde  se  extendía  el  imperio 
de  los  Ingas,  por  mandado  suyo  tenían  por  Dios  al  Sol,  y  en 
lo  demás  cada  uno  creía  lo  que  le  parecía.  En  otras  provincias 
no  se  curaban  de  religión  ninguna,  como  son  en  las  provincias 
del  Rio  de  la  Plata  y  Estrecho  de  Magallanes,  y  de  estar  tan 


30 

rendidos  al  demonio  y  tiranizados  del,  todos  por  la  mayor  parte 
eran  sin  caridad  unos  con  otros  abatidos  á  sus  vicios  y  pasio- 
nes sin  levantar  el  ánimo  á  tener  ni  valer,  ni  á  cosa  digna  de 
honra  ni  de  nombre  de  virtud,  desapercibidos,  humildes  y  ren- 
didos á  sns  señores,  enseñados  á  servir,  flemáticos  y  sufridos 
para  las  labores  y  artificios,  pero  de  flaco  ingenio  y  poco  rigu- 
roso, como  lo  muestran  las  obras  de  sus  manos;  fáciles  de  per- 
suadir, pero  inconstantes,  de  poca  fe,  y  mentirosos,  y  en  mu- 
chas naciones  amigos  de  hurtar:  y  así  como  eran  sin  ambición 
ninguna,  sin  regalo  y  sin  codicia,  eran  también  muy  holgaza- 
nes, viles  y  apocados,  y  estaban  tan  desordenados  y  depravados 
en  el  entendimiento  y  uso  de  razón,  que  el  demonio  los  había 
traído  á  comerse  unos  á  otros;  y  así,  en  muchas  partes,  eran 
caribes,  y  tenían  carnicerías  públicas  de  Cc.rne  humana,  hasta 
comerse  los  padres  á  los  hijos,  y  los  hijos  á  los  padres;  aunque 
en  otras  muchas  provincias  no  lo  eran,  y  en  las  mas  ó  casi 
todas,  aborrecían  el  pecado  nefando. 


CASAMIENTOS  Y  POLICÍA  DE  LOS  INDIOS. 

En  todo  lo  descubierto  no  ha  habido  parte  ni  provincia  donde 
los  naturales  della  no  tengan  su  forma  de  casamientos  y  matri- 
monios á  sü  modo  unos  de  otros,  porque  aunque  los  señores 
no  se  contentaban  con  sola  una  mujer,  sino  con  otras  muchas, 
la  primera  tenían  por  legítima  y  á  los  hijos  della,  y  todos  los 
demás  se  contentaban  con  una  sola,  y  aquella  tenían  por  suya; 
con  diferentes  ceremonias  y  leyes,  en  cada  provincia  muy  des- 
variadas, así  en  el  celebrar  las  bodas  como  en  el  dejar  las  mu- 
jeres, porque  había  parte  donde  se  casaban  los  padres  con  las 
hijaSj  y  así  las  sucesiones  de  los  estados  entre  los  principales 
eran  diferentes,  que  entre  la  otra  gente,  por  lo  poco  que  había 
que  heredar^  no  se  trataba  dello* 

No  se  hallaron  letras  ni  ciencias  entre  ellos  más  de  algunos 
Caracteres  y  figuras  de  pinturas,  en  la  parte  de  la  Nueva  España 
f  Yucatán,  que  les  servían  de  cuenta  y  memoria;  y  en  el  Pirú, 
linos  cordones  de  colores  anudados,  que  llaman  quipos,  para  lo 


mesmó:  y  los  letrados  eran  los  hechiceros  y  sacerdotes  que  ha- 
blaban con  el  demonio;  y  de  estar  tan  mal  ordenados  en  esas 
repúblicas,  es  grande  la  multitud  de  lenguas  qne  entre  ellos 
se  habla,  porque  á  cada  cuatro  ó  cinco  leguas  tenían  su  lengua 
diversa  en  algunas  partes,  y  así,  los  Ingas  tenían  lengua  gene- 
ral para  todo  su  imperio,  y  en  todo  lo  que  se  extendía  el  de  la 
Nueva  España  se  hablaba  generalmente  la  lengua  mexicana, 
demás  de  las  particulares  de  cada  provincia.  Sus  tratos  y  con- 
trataciones eran  pocas,  por  la  poca  hacienda  que  tenían,  y  todo 
por  conmutaciones  de  cosas  unas  por  otras,  porque  carecían  de 
moneda;  aunque  en  lugar  della,  en  la  Nueva  España  usaban  del 
cacao,  y  en  el  Pirú  de  la  coca.  Los  artificios  que  entre  ellos  se 
hallaron,  fueron  fundidores  de  oro  y  plata  y  otros  metales  en 
el  Pirú  y  la  Nueva  España  y  maestros  de  labrarla  razonable- 
mente; y  en  la  Nueva  España,  donde  se  ejercitaba  más  la  pin- 
tura, indios  que  hacen  imágenes  de  pluma:  el  arte  de  tejer  tam- 
bién se  halló  entre  ellos,  generalmente  para  solo  el  algodón,  de 
que  eran  todas  sus  ropas,  y  alguna  carpintería  para  vasos  de 
beber,  y  los  pocos  instrumentos  que  usaban  en  la  agricultura, 
y  para  algunos  asientos:  carecían  de  hierro  y  acero,  y  así  no 
sabían  qué  cosa  fuesen  llaves  ni  cerraduras,  ni  otros  instru- 
mentos de  cortar,  aunque  en  algunas  partes  hallaron  algunas 
hachetas  de  cobre;  sus  cuchillos  y  navajas  y  hierros  de  He- 
chas y  lanzas  eran  de  pedernal  y  huesos  de  pescados. 


DE  LA  GUERRA  Y  ARMAS  DE  LOS  INDIOS. 

Las  guerf as  entre  sí  eran  muy  continuas ,  y  con  diferentes 
solemnidades  y  desvarios ,  y  siempre  por  causas  muy  livianas , 
que  la  más  ordinaria  era  la  división  de  los  términos  de  sus  tier- 
ras, sobre  que  se  mataban  cada  dia  y  se  consumían  comiéndose 
los  unos  á  los  otros ,  cuando  se  cautivaban,  en  sacrificios  y  fue- 
ra dellos :  salían  á  la  guerra  muy  pintados ,  y  lo  más  galanes 
que  podían  de  plumajes  y  vestidos .  La  arma  más  universal  que 
se  halló,  en  todo  lo  descubierto,  son  arcos  y  flechas,  con  peder- 
nales y  huesos  por  casquillos,  y  otros  las  puntas  tostadas,  ma- 


32 

canas  que  son  de  madera  fuerte,  con  su  corte  como  espadas  de 
dos  manos,  y  otras  menores  como  mazas  estólicas,  que  son  varas 
arrojadizas,  lanzas,  algunas  hachetas  de  cobre  en  el  Pirú  y 
hondas  para  piedras,  y  lazos  para  prender  al  enemigo,  y  en 
algunas  partes  corazas  y  capacetes  de  cuero  y  algodón  y  de 
otras  cosas,  y  rodelas  muy  pintadas ;  y  en  la  costa  de  Tierra- 
firme  y  otras  tenían  los  indios  yerba  para  las  flechas  ponzoño- 
sa y  muy  mala. 


DE  LA  DOCTRINA  Y  CONVERSIÓN  DE  LOS  INDIOS. 

Luego  que  se  descubrieron  las  Indias,  el  primer  cuidado  que 
se  tuvo  por  los  reyes  de  Castilla  y  sus  ministros,  fué  proveer 
que  no  se  les  hiciese  guerra  á  los  indios,  por  el  daño  que  reci- 
ben en  ellas ,  sino  que  siempre  se  procuren  traer  de  paz  y  por 
bien.  En  conformidad  de  lo  que  se  les  encarga  por  la  bula  de  la 
concesión,  se  ha  tenido  siempre  gran  vigilancia  y  cuidado  de 
proveer  á  la  doctrina  y  conversión  de  los  indios,  y  quitarles  las 
idolatrías,  vicios  y  pecados  que  tenían  y  ponerlos  en  policía  y 
buenas  costumbres ,  y  para  ello  al  principio  se  repartieron  en 
encomiendas  por  pueblos  y  comarcas ,  dando  á  cada  poblador  ó 
conquistador  un  repartimiento  de  indios,  para  que  los  doctrina- 
sen é  instruyesen  en  policía  y  buena  manera  de  vivir,  aunque 
después,  por  las  exacciones  y  agravios  que  se  ve  que  se  les  han 
hecho ,  se  les  ha  mandado  que  no  puedan  estar  en  los  pueblos 
de  sus  repartimientos,  sino  que  paguen  la  doctrina,  y  el  cuidado 
de  proveerla  queda  á  los  prelados  con  quien  se  descarga.  Y  en 
favor  de  la  conversión  y  doctrina  de  los  indios ,  han  concedido 
los  Sumos  Pontífices,  que  en  tiempo  de  entredicho  puedan  oir 
los  oficios  divinos,  y  que  se  puedan  casar  y  celebrarlos  matri- 
monios en  tiempos  prohibidos  para  las  velaciones  y  elegir  de 
las  mujeres  que  antiguamente  tenían  por  legítima  la  que  qui- 
sieren, no  acordándose  cual  fué  la  primera  ,  y  casárselos  pa- 
rientes de  tercero  grado  sin  dispensación ;  y  que  no  sean  obli- 
gados á  ayunar  más  de  la  vigilia  de  la  Natividad  y  de  la  Resur- 
rección ,  y  los  viernes  de  la  Cuaresma,  y  que  por  cierto  tiempo 


33 

pudiesen  comer  carnés,  huevos  y  lacticinios  en  tiempos  vedados, 
con  otras  gracias  y  facultades  que  por  el  tiempo  de  la  predicación 
de  la  Cruzada  se  les  ha  suspendido  á  los  que  no  tomáronla  bula. 
Y  porque  haya  copia  de  ministros ,  se  ha  dado  y  da  siempre  li- 
cencia á  todos  los  clérigos  beneméritos,  que  de  España  quieren 
pasar  á  aquellas  partes,  favoreciendo  y  premiándoles  en  las  pro- 
visiones de  los  beneficios  eclesiásticos  que  en  ellas  hay ;  y  á 
todos  los  frailes  y  religiosos  que  han  querido  pasar  á  las  Indias, 
se  les  da  todo  lo  que  han  menester,  hasta  llegar  á  ellas,  á  costa 
de  la  Hacienda  Real ,  y  se  ha  procurado  siempre  para  que  me- 
jor se  puedan  enseñar  álos  indios,  reducirlos  á  pueblos  y  en- 
señarles la  lengua  castellana  en  las  escuelas ,  colegios  de  niños 
y  seminarios  de  doctrina  que  se  han  hecho  y  van  haciendo  cada 
dia  por  orden  del  Rey,  para  enseñar  en  ellos  á  los  hijos  de  in- 
dios principales,  con  fin  de  que  aquéllos  enseñen  á  los  otros,  y 
que  á  ejemplo  suyo  vengan  los  demás  de  buena  gana  á  la  doc- 
trina y  policía.  Aunque  en  todo  lo  descubierto  y  poblado  está 
predicado  el  Evangelio,  y  los  más  de  los  indios  convertidos  y 
doctrinados,  muchas  partes  están  muy  faltas  de  doctrina  por 
la  falta  de  ministros ,  que  por  ser  la  multitud  de  los  indios  tan- 
ta, y  sus  provincias  tan  largas  y  derramadas,  no  bastan  los  clé- 
rigos y  frailes  que  de  España  pueden  salir;  y  de  otras  naciones 
no  se  permiten  pasar,  porque  no  se  siembre  entre  ellos  algún 
error  de  heregía. 


DE  LA  LIBERTAD  DE  LOS  INDIOS. 

Aunque  desde  el  principio  se  tuvo  siempre  entendido  que 
los  indios  eran  libres ,  se  permitió  en  tiempos  pasados  y  luga- 
res diferentes,  por  algunos  respetos,  hacer  esclavos  á  algunos 
naturales  dellos  y  aun  herrarlos,  hasta  que  el  año  de  26  (1526), 
cuando  ya  estaba  vedado  para  algunas  partes,  se  mandó  gene- 
ralmente que  ningún  indio  fuese  esclavo  ni  lo  pudiese  ser,  de- 
clarándolos por  libres  y  vasallos  de  S.  M.,  y  se  mandó  poner  en 
libertad  los  que  estaban  sin  ella;  y  para  que  la  consiguiesen ^ 
como  en  efecto  se  hizo ,  se  crearon  procuradores  y  protectores 

8  ""^        • 


34 

de  indios,  con  salarios,  en  el  Consejo  y  audiencias  de  Indias,  que 
los  defendiesen  y  ayudasen  á  poner  en  libertad ,  los  cuales  se 
.  han  quitado  ya  por  no  ser  menester,  dejando  á  las  audiencias, 
I  prelados,  y  fiscales  del  rey,  encargados  por  las  leyes  de  ampa- 
rarlos y  defenderlos  en  sus  pleitos,  que  se  les  haga  buen  tra- 
tamiento; que  después  de  la  conversión  y  doctrina  ha  sido  la 
cosa  de  mayor  cuidado  que  se  ha  tenido  por  los  reyes  y  sus  mi- 
nistros. Y  así,  desde  el  principio  se  prohibió  particular  y  gene- 
ralmente que  los  indios  no  se  saquen  de  sus  tierras  para  traer- 
los á  España,  ni  llevarlos  de  tierras  y  partes  calientes  á  frias, 
ni  al  contrario ,  porque  siempre  se  ha  advertido  que  reciben 
dello  mucho  detrimento  y  daño  en  la  salud;  y  se  prohibió  ge- 
neralmente, que  no  se  cargasen  sino  donde  no  se  pudiese  excu- 
sar por  la  falta  de  caminos  ,  entre  tanto  que  se  hacían,  y  aque- 
llo con  carga  y  jornal  tasado,  y  así  en  muy  pocas  partes,  ó 
casi  ninguna  de  todas  las  Indias,  se  permite  ni  es  necesario  ya. 
Por  el  consiguiente,  entendiendo  la  vejación  y  desorden  con 
que  eran  fatigados  en  la  labor  de  minas  de  oro  y  plata,  y  en  la 
grangería  de  la  coca,  y  en  descubrir  sepulturas  y  enterramien- 
tos en  el  Pirü ,  y  en  la  pesquería  de  las  perlas  y  otras  grange- 
rías ,  se  mandó  generalmente  que  no  pudiesen  ser  echados  á 
ellas,  aunque  lo  quisiesen  de  su  voluntad,  y  los  libraron  de  los 
servicios  personales  de  pueblos,  monasterios,  y  de  personas  par- 
ticulares con  que  también  eran  muy  fatigados ;  aunque  habién- 
dose entendido  también  que,  por  ser  los  indios  de  su  naturaleza 
holgazanes ,  la  ociosidad  les  es  causa  de  más  vicios  y  pecados, 
se  ha  después  ordenado  que  les  hagan  trabajar  y  aprender  ofi- 
cios y  ocuparlos,  á  los  que  no  lo  supieren,  en  cultivar  la  tierra  y 
en  la  crianza  de  ganados,  y  en  servir  y  andar  á  jornal  para  las 
obras  de  edificios  y  grangerías  del  campo;  proveyendo  con 
mucho  cuidado,  que  en  sus  jornales  y  salarios  no  sean  defrau- 
dados, y  les  sean  pagados  á  sus  tiempos,  y  para  algunas  partes 
se  ha  permitido  que  puedan  andar  á  las  minas,  queriéndolo 
ellos  de  su  voluntad,  teniendo  mucha  cuenta  con  su  salud  y 
aprovechamiento. 


35 


DE  LOS  PUEBLOS  Y  GOBIERNO  OE  LOS  INDIOS. 

Y  para  poderlos  mejor  doctrinar  y  poner  en  policía,  se  ha 
procurado  siempre  de  reducirlos  á  pueblos  donde  vivan  con 
concierto  y  ordenados;  y  aunque  el  ejecutarlo  se  hace  con  di- 
ficultad, por  la  aversión  que  los  indios  muestran  dello,  ó  por 
estar  enseñados  á  andarse  vagamundos  y  poder  mejor  ejercitar 
sus  idolatrías  y  pecados,  ó  porque,  como  han  querido  decir,  no 
se  hallan  bien  en  los  pueblos,  ni  viven  sanos  por  la  costumbre 
que  tienen  de  lo  contrario  que  con  ella  se  podría  trocar,  en 
muchas  partes  se  han  hecho  y  van  haciendo  pueblos  dellos,  de 
más  de  los  que  antiguamente  tenían,  en  que  van  haciendo  las 
casas  con  alguna  más  policía  y  forma  de  familia,  y  los  más  de- 
llos andan  ya  vestidos  y  calzados,  y  con  alguna  cobertura  en 
la  cabeza,  y  se  hallan  bien  con  la  carne  y  otros  mantenimien- 
tos y  comidas  que  los  españoles  usan,  principalmente  con  el 
vino,  que  dan  por  ello  todo  cuanto  tienen,  y  lo  han  venido  á 
beber  tan  desordenadamente,  que  ha  sido  necesario  vedarles 
el  uso  dello,  por  apartarlos  de  las  borracheras  que  antigua- 
mente tenían:  y  se  dan  ya  á  toda  la  crianza  de  ganados,  y  la- 
branza de  trigo  y  otras  cosas  de  España,  y  así  tienen  sus  tier- 
ras propias  ya  para  sus  simenteras,  y  está  proveído  lo  que 
conviene  para  que  no  se  las  tomen  ni  hagan  daño  en  ellas,  te- 
niéndoles tasado  y  muy  moderado,  mucho  menos  de  lo  que 
pagaban  en  tiempo  de  su  infidelidad,  lo  que  tienen  de  dar  tri- 
buto al  rey  los  indios  que  están  en  la  Corona  Real,  y  ásus  en- 
comenderos los  otros,  en  oro  ó  plata,  trigo  ó  maiz,  gallinas, 
agí,  frisóles,  mantas  de  algodón,  y  otras  menudencias  conforme 
á  lo  que  en  cada  provincia  se  coge  y  cría  (1);  (que  comunmente 
suele  llegar  á  valer  un  peso  lo  que  suelen  pagar,  y  de  ahí  aba- 
jo, que  en  partes  hay  donde  no  tributan  nada;  y  no  tributan 
más  de  los  que  tienen  casa,  exceptando  los  por  casar  y  viejos 
y  enfermos),  procurando  con  mucho  cuidado  que  las  tasaciones 


(1)    Tachado  en  el  original  lo  que  contiene  el  paréntesi». 


36 

se  hagan  con  mucha  moderación  y  equidad,  y  que  en  ellas 
quede  declarado  lo  que  han  de  dar  á  sus  caciques,  por  razón 
de  su  señoría,  para  su  sustento,  y  lo  que  han  de  pagar  para  el 
sustento  de  los  ministros  de  doctrina,  porque  nadie  les  pueda 
pedir  ni  llevar  cosa  que  no  deban  sin  pagárselo;  lo  cual  está 
muy  defendido  por  las  leyes.  Y  muchos  dellos  son  buenos  ofi- 
ciales de  oficios  mecánicos,  á  lo  cual  y  á  la  mercancía  se  incli- 
nan mucho  por  libertarse  de  pagar  tributos,  y  á  otros  artifi- 
cios, de  que  algunos  son  buenos  artífices,  como  es  déla  pintura 
y  escultura  y  platería,  á  que  se  dan  de  buena  gana,  aunque  sus 
obras  siempre  son  más  trabajadas  que  perfectas  por  el  poco 
vigor  de  sus  entendimientos:  y  á  la  música  se  han  dado  mucho, 
para  servicio  de  los  templos,  de  que  son  muy  devotos  en  las 
más  de  las  partes. 

Son  gobernados  en  sus  pueblos,  ó  por  corregidores  españoles, 
que  en  ellos  se  han  puesto  como  en  algunas  partes  del  Pirú,  y 
por  sus  caciques  que  tenían  antiguamente,  que  no  se  han  pri- 
vado de  sus  cacicazgos  y  señoríos,  y  en  otras  partes  por  alcal- 
des ordinarios  y  regidores  y  alguaciles  de  los  mismos  indios, 
elegidos  por  ellos  en  forma  de  concejo,  y  sus  oficiales  y  depó- 
sitos y  cajas  de  comunidad  y  otras  libertades  como  gente  libre. 
Solamente  se  les  ha  prohibido  el  andar  á  caballo  y  tener  armas, 
por  el  inconveniente  que  podría  ser  para  la  seguridad  de  la 
tierra,  siendo  tanta  multitud  dellos  como  son  y  los  españoles 
tan  pocos. 


DE  LOS  ESPAÑOLES  QUE  PASAN  A  LAS  INDIAS. 

,  Los  españoles  en  aquellas  provincias  serian  muchos  más  de 
los  que  son,  si  se  diese  licencia  para  pasar  á  todos  los  que  la 
quisiesen;  pero  porque  comunmente  se  han  inclinado  pasar 
destos  reinos  á  aquellos  los  hombres  enemigos  del  trabajo,  y 
de  ánimos  y  espíritus  levantados,  y  con  codicia  más  de  enri- 
quecerse brevemente  que  de  perpetuarse  en  la  tierra,  no  con- 
tentos con  tener  en  ella  segura  la  comida  y  el  vestido,  que  á 
ninguno  en  aquellas  partes  les  puede  faltar  con  una  mediana 


37 

diligencia  en  llegando  á  ellas,  siquiera  sean  oficiales  ó  labra- 
dores, siquiera  no  lo  sean,  olvidados  de  sí  se  alzan  á  mayores, 
y  se  andan  ociosos  y  vagamundos  por  la  tierra,  hechos  pretcn- 
sores  de  oficios  y  repartimientos;  y  así  so  tiene  esta  gente  por 
de  mucho  inconveniente  parala  quietud  y  sosiego  de  la  tierra, 
y  por  esto  no  se  da  licencia  pasar  á  ella,  sino  á  los  menos  que 
se  puedan,  especialmente  para  el  Pirú  donde  ha  sido  esta  gente 
de  mayor  inconveniente,  como  lo  han  mostrado  las  rebeliones 
y  desasosiegos  que  en  aquellas  provincias  ha  habido,  y  así 
solamente  se  permiten  pasar  los  que  van  con  oficios  á  aquellas 
partes,  con  los  criados  y  personas  de  servicio  que  han  menester 
limitadamente,  y  los  que  van  á  la  guerra  y  nuevos  descubri- 
mientos, y  los  mercaderes  y  tratantes  y  sus  factores,  á  quien 
dan  licencia  por  tiempo  limitado,  que  no  pasa  de  dos  ó  tres  años, 
los  oficiales  de  Sevilla,  y  esto  cargando  de  hacienda  suya  propia 
hasta  cierta  cantidad.  Y  no  se  consienten  pasar  á  las  Indias  ex-, 
tranjeros  de  estos  reinos,  ni  portugueses  á  residir  en  ellas  ni 
contratar,  ni  de  estos  reinos  los  que  fueren  de  casta  de  judíos  ó 
moros,  ó  penitenciados  por  la  Santa  Inquisición,  ni  los  que 
siendo  casados  fueren  sin  sus  mujeres,  salvo  á  los  mercaderes 
y  los  que  van  por  tiempo  limitado,  ni  los  que  han  sido  frailes 
ni  esclavos  berberiscos,  ni  levantiscos,  sino  solos  los  de  Moni- 
congo y  Guinea,  aunque,  sin  embargo  de  la  prohibición  y  dili- 
gencia que  se  pone  para  que  no  pase  nadie  sin  licencia,  pasan 
á  todas  partes  debajo  de  nombre  de  mercaderes  y  de  hombres 
de  la  mar. 


DE  LOS  ESPAÑOLES  NACIDOS  EN  LAS  INDIAS  (1). 

Los  españoles  que  pasan  á  aquellas  partes  y  están  en  ellas 
mucho  tiempo,  con  la  mutación  del  cielo  y  del  temperamento 
de  las  regiones  aun  no  dejan  de  recibir  alguna  diferencia  en 
la  color  y  calidad  de  su  personas;  pero  los  que  nacen  dellos,  que 


(1)    Tachado  en  el  original  todo  este  párrafo» 


38 

llaman  criollos,  y  en  todo  son  tenidos  y  habidos  por  españoles, 
conocidamente  salen  ya  diferenciados  en  la  color  y  tamaño, 
porque  todos  son  grandes  y  la  color  algo  baja  declinando  á  la 
disposición  de  la  tierra;  de  donde  se  toma  argumento,  que  en 
muchos  años,  aunque  los  españoles  no  se  hubiesen  mezclado 
con  los  naturales,  volverían  á  ser  como  son  ellos:  y  no  sola- 
mente en  las  calidades  corporales  se  mudan,  pero  en  las  del 
ánimo  suelen  seguir  las  del  cuerpo,  y  mudando  él  se  alteran 
también,  ó  porque  por  haber  pasado  á  aquellas  provincias  tan- 
tos espíritus  inquietos  y  perdidos,  el  trato  y  conversación  ordi- 
naria se  ha  depravado,  y  toca  más  presto  á  los  que  menos 
fuerza  de  virtud  tienen;  y  así  en  aquellas  partes  ha  habido 
siempre  y  hay  muchas  calumnias  y  desasosiegos  entre  unos 
hombres  con  otros. 


DE  LOS  ENTRETENIMIENTOS  Y  GRANGERÍAS  DE  LOS  ESPAÑOLES. 

Divídense  los  españoles  de  aquellas  partes  en  conquistadores, 
que  son  los  que  se  hallaron  á  la  conquista  y  pacificación  de  la 
tierra,  y  primeros  pobladores,  que  todos  están  mandados  pre- 
ferir en  los  repartimientos  de  los  indios,  cuando  se  proveen  de 
nuevo  ó  vacan,  y  en  los  oficios  y  otros  aprovechamientos  de 
la  tierra;  primero  los  conquistadores  y  después  los  pobladores, 
que  son  los  más  favorecidos  por  derecho:  y  no  se  llaman  ve- 
cinos de  los  pueblos  comunmente,  sino  los  que  tienen  reparti- 
mientos en  la  tierra,  que  no  los  pueden  tener  si  salen  della  sin 
licencia,  y  están  obligados  á  tener  armas  y  caballos,  para  la 
defensa  della.  Los  demás  son  grangeros  y  mineros  y  oficiales 
de  todos  oficios,  que  hay  muy  buenos  en  aquellas  partes  indios 
y  españoles,  y  mercaderes  y  tratantes  ó  sus  factores.  El  entre- 
tenimiento más  seguro  y  calificado  de  la  tierra  son  los  tributos 
y  repartimientos  de  los  indios,  que  no  se  pueden  renunciar, 
vender,  trocar,  ni  enagenar,  porque  no  se  encomiendan  más 
de  por  dos  vidas,  y  luego  vuelven  á  vacar  ó  á  ponerse  en  la 
Corona  Real.  Y  la  más  caudalosa  grangería  que  en  aquellas 
partes  ha  habido,  ha  sido  siempre  la  de  las  minas  de  oro  y 


39 

plata,  primero  y  más  general  la  del  oro,  y  después  la  de  la 
plata  donde  el  oro  ha  faltado,  y  se  han  descubierto  ricas  minas 
de  plata;  tras  las  minas  es  ya  la  contratación  y  grangería  de 
las  cosas  de  la  tierra,  principal  de  trigo,  vino,  lanas,  frutas  y 
aves  y  ganados  de  España,  cuya  lana  y  cueros  y  alguna  seda 
se  trae  ya  á  estos  reinos  de  Nueva  España  é  islas  de  la  mar 
del  Norte  en  cantidad,  con  mucho  azúcar,  caña  fistola,  maderas 
estimadas.  A  las  Indias  se  lleva  de  España  vino,  aceite,  paños 
y  sedas  y  lienzos,  y  hierro  y  acero,  y  las  cosas  que  dello  se  ha- 
cen armas,  herramientas,  libros  y  papel  y  vestidos  y  vasijas,  y 
otras  menudencias  de  artificios  que  aun  hasta  agora  no  se  la- 
bran en  las  Indias. 


DEL  CONSEJO  Y  GOBIERNO  DE  INDIAS  (1). 

Hay  Consejo  formado  de  Indias  desde  el  año  de  veinticua- 
tro (1524),  que  hasta  entonces  se  gobernaron  las  cosas  de  las 
Indias  por  personas  graves  de  letras  y  confianza ,  á  quien  se 
encomendaban  particularmente.  Formóse  el  consejo  al  princi- 
pio con  un  presidente,  cuatro  del  consejo,  un  secretario  y  un 
relator:  al  presente  hay  en  él  un  presidente,  ocho  consejeros  y 
un  fiscal,  un  secretario  con  título,  que  refrenda  los  despachos 
que  S.  M.  firma,  y  dos  escribanos  de  cámara  que  los  ordenan, 
un  chanciller,  dos  relatores,  un  alguacil,  tres  porteros,  un 
registro ,  un  tasador  y  un  solicitador  fiscal ,  y  un  abogado  de 
pobres ,  dos  contadores  y  un  recetor  de  penas  de  cámara ,  un 
cronista  mayor  y  cosmógrafo  mayor  ^de  las  Indias.  Tiene  el 
dicho  consejo  la  suprema  jurisdicción  y  gobierno  de  todas  las 
Indias  sobre  los  vireyes  y  audiencias  en  lo  temporal ,  y  en  lo 
más  de  lo  espiritual  por  concesiones  apostólicas,  y  la  suprema 
administración  de  la  Hacienda  Real ,  y  en  las  cosas  de  justicia 
conoce  de  todas  las  visitas  y  residencias  de  vireyes,  audiencias 
y  gobernadores  y  oficiales  de  la  Real  Hacienda,  y  pleitos  de 


(1)    Tachado  en  el  original  todo  este  párrafo. 


40 

segunda  suplicación,  por  comisión  real ,  y  de  los  pleitos  sobro 
los  repartimientos  de  indios,  y  de  los  negocios  generales  de  la 
Casa  de  contratación  de  Sevilla  en  grado  de  apelación,  y  de  los 
civiles  que  fueren  de  cuarenta  mil  maravedises  arriba,  y  en 
primera  instancia  de  los  negocios  tocantes  á  Indias  que  en  la 
corte  se  ofrecieren,  sin  que  en  ellos  se  entremétanlos  alcaldes 
de  corte. 

Hay  un  Consejo  Real,  que  reside  en  la  corte  cerca  de  la  per- 
sona de  S.  M. ,  con  un  presidente  y  ocho  del  consejo  y  un  fis- 
cal; y  de  este  consejo  depende  el  gobierno  y  administración 
de  justicia  del  estado  de  las  Indias  en  todo. 


DE  LOS  GOBERNADORES  Y  REPÚBLICA  DE  LOS  ESPAÑOLES  (1). 

De  los  vireinos  que  hay  en  las  Indias ,  el  uno  es  el  de  la 
Nueva  España,  que  se  extiende  casi  á  todas  las  provincias 
é  islas  de  acá,  en  la  parte  del  norte,  desde  el  Nombre  de  Dios 
y  Panamá  al  septentrión  con  alguna  parte  de  Tierrafirme, 
en  las  cuales  provincias  hay  cuatro  audiencias  y  diez  y  siete 
ó  diez  y  ocho  gobernaciones  diferentemente  subordinadas  al 
virey.  La  primera  audiencia  es  la  de  México ,  donde  reside  el 
virey  y  preside  en  el  audiencia,  y  tiene  sólo  el  gobierno  de  la 
tierra  y  provisión  de  los  oficios  y  aprovechamiento  de  su  dis^ 
trito,  en  que  está  la  gobernación  de  Panuco ,  que  antiguamente 
se  proveyó  con  título,  y  á  esa  provisión  de  los  Reyes  y  á  la  de 
Yucatán,  y  á  la  gobernación  de  las  islas  de  Poniente,  Filipinas 
é  islas  de  los  Ladrones.  Es  la  segunda  audiencia  la  de  la  Espa- 
ñola, que  tiene  el  gobierno  y  provisión  de  su  distrito  el  presi- 
Ténte  della ,  y  el  virey  de  la  Nueva  España  sólo  el  cuidado 
general  de  avisar  del  estado  y  quietud  de  la  tierra,  y  proveer 
en  caso  de  rebelión  y  guerra :  están  en  el  distrito  de  esta  au- 
diencia las  gobernaciones  de  la  isla  de  Cuba,  y  la  de  la  isla  de 
San  Juan  de  Puerto-Rico,  y  la  isla  de  Jamaica  que  es  de  los 


(1)    También  están  tachados  en  el  original  estos  párrafos,  hasta  el  que  empieza 
<(En  las  Audiencias,»  etc. 


4i 

duques  de  Veragua,  y  la  gobernación  do  Venezuela,  y  por 
cercanía,  para  las  cosas  que  se  le  remiten,  el  adelantamiento  de 
la  Florida,  y  la  gobernación  do  Serpa  ó  de  la  Guayana.  La 
tercera  audiencia  es  la  de  Guatimala,  que  se  gobierna  como 
la  de  la  Española,  y  en  su  distrito  están  las  gobernaciones  de 
Tabasco,  Chiapa,  la  Verapaz,  Soconusco,  Honduras,  Nica- 
ragua, y  la  de  Costa  Rica.  La  cuarta  audiencia  es  la  de  Nueva 
Galicia,  en  la  cual,  aunque  el  virey  de  la  Nueva  España  no 
preside,  tiene  el  gobierno  y  provisión  délos  oficios  coméenla 
de  México:  cae  en  su  distrito  la  gobernación  de  la  Nueva 
Vizcaya. 

El  vireinato  del  Pirü  comprende  las  (ierras  y  provincias 
que  hay  desde  el  Nombre  de  Dios  y  Panamá  y  Tierrafirme  al 
mediodía,  hasta  el  Estrecho  de  Magallanes,  en  que  están  las 
otras  cinco  audiencias  y  diez  gobernaciones  subordinadas  á 
los  vireyes,  también  por  diferente  manera.  La  primera  au- 
diencia es  la  de  Los  Reyes ,  donde  reside  el  virey,  y  preside  y 
provee  sólo  en  las  cosas  de  gobierno  y  los  oficios  y  aprovecha- 
mientos de  la  tierra  en  su  distrito  y  en  las  provincias  de  Chi- 
le ,  en  que  tiene  el  gobierno  después  que  se  quitó  de  allí  la 
audiencia,  y  las  apelaciones  vienen, á  la  dicha  audiencia  de 
Lima ;  y  así  mesmo  el  descubrimiento  y  gobierno  de  las  islas 
de  Salomón,  y,  como  por  cercanía,  la  gobernación  del  Rio  de  la 
Plata  de  las  necesidades  de  guerra  que  se  ofrecen ,  y  en  lo  que 
del  Consejo  se  le  remite.  La  segunda  audiencia  es  la  de  los 
Charcas,  en  que  el  virey  tiene  el  gobierno  y  provisión  de  ofi-' 
cios  y  repartimientos  en  ella ,  y  en  Tucumán ,  que  está  en  su 
distrito.  La  tercera  audiencia  la  del  Quito,  que  también  tiene 
en  ella  el  virey  del  Pirií  el  gobierno  y  provisión  como  en  la 
de  los  Charcas;  en  su  distrito  hay  la  gobernación  de  Popayan, 
y  la  de  los  Quixos,  y  Canela ,  y  la  de  Igual-songo,  que  llaman 
de  Juan  de  Salinas.  La  cuarta  audiencia  es  la  del  Nuevo  Reino 
de  Granada ,  en  que  el  virey  no  tiene  cosa  que  proveer  tocante 
al  gobierno,  en  cuyo  distrito  están  las  gobernaciones  de  Carta- 
gena y  Santa  Marta  y  el  descubrimiento  del  Dorado.  Y  es  la 
quinta  y  última  la  audiencia  de  Panamá  en  Tierrafirme ,  que 
está  sujeta  al  virey  en  las  cosas  del  gobierno,  por  lo  que  toca 


42  .     • 

al  despacho  de  los  navios  que  de  allí  van  para  el  Pirü :  es  del 
distrito  desta  audiencia  la  gobernación  de  Veragua. 

En  las  audiencias  donde  los  vireyes  tienen  el  gobierno,  pro- 
veen las  cosas  de  ellas  y  los  oficios  y  aprovechamientos  que 
hay  en  la  tierra,  y  las  audiencias  en  sólo  lo  de  la  justicia;  y 
donde  no,  los  presidentes  de  las  audiencias  tienen  eí  gobierno 
y  provisión  de  las  cosas.  Las  ordenanzas  de  las  audiencias  y 
estilo  judicial  es  en  todo  casi  como  en  las  chancillerías  de  Es- 
paña ,  salvo  en  los  pleitos  de  los  indios ,  en  que  se  procede  di- 
ferentemente ,  por  escudarlos  dellos ;  y  en  los  pleitos  sobre  re- 
partimientos ,  de  que  no  pueden  reconocer,  no  hay  renuncia- 
ciones de  oficios  de  justicia  ni  de  hacienda  ni  de  otros  cargos. 
Proveen  se  con  título  de  S.  M.  todos  los  oficios  de  las  audiencias 
y  oficiales  de  la  Hacianda ,  y  los  gobernadores  proveen  las  al- 
caldías-corregimientos,  pesquisidores,  comisiones  y  los  oficios 
de  la  Hacienda,  y  oficios  de  las  audiencias,  cuando  vacan,  en- 
tretanto que  se  proveen  con  título. 

La  república,  cabildos  y  concejos  de  los  españoles  en  las 
Indias  es  como  en  España ,  con  sus  alcaldes  ordinarios  y  sus 
oficios  propios  de  los  concejos:  no  hay  pechos  ni  pedidos 
reales ;  y  así  no  hay  distinción  de  hidalgos  ni  pecheros  entre 
los  españoles,  ni  tampoco,  hasta  ahora,  hay  aleábalas,  ni  por- 
tazgos, más  de  los  almojarifazgos  de  las  mercaderías  en  las  en- 
tradas y  salidas  de  los  puertos. 


BIENES  DE  DIFUNTOS. 

Por  los  muchos  españoles  que  en  aquellas  partes  mueren 
ab  intestato^  y  sin  dejar  herederos  conocidos,  se  instituyó  desde 
el  principio,  que  en  cada  pueblo  de  españoles  haya  libro  en  que 
se  asienten  los  nombres  y  naturalezas  de  los  que  de  estos  rei- 
nos fueren  á  residir  á  ellos,  y  un  tenedor  de  bienes  de  difun- 
tos, que,  con  la  justicia  ordinaria  y  el  escribano  de  concejo, 
cobren  y  beneficien  los  bienes  de  los  que  así  murieren  y  los 
metan  en  una  caja  de  tres  llaves,  que  la  una  tenga  la  justicia 
y  la  otra  el  tenedor  dicho,  que  ha  de  ser  un  regidor  cada  año, 


43 

y  la  otra  el  escribano  del  concejo,  y  en  algunas  partes  uno  de 
los  oficiales  reales ;  los  cuales ,  habiendo  hecho  las  diligencias 
ordenadas  para  saber  si  hay  herederos  á  quien  pertenezcan ,  y 
no  los  hallando,  envien  los  dichos  bienes  á  la  Contratación 
de  Sevilla ,  consignados  por  bienes  de  difuntos  á  los  oficiales 
de  contratación ,  que  los  ponen  en  una  caja  de  tres  llaves,  y 
tienen  cargo  de  despachar  mensajeros  á  los  pueblos  de  donde 
eran  naturales  los  difuntos  para  que  vengan  en  poder  de  sus 
herederos. 


DE  LOS  MESTIZOS,  NEGROS,  MULATOS  ^  ZAMBAIGOS. 

Hay,  demás  de  los  españoles  que  de  es.as  partes  han  ido  á 
las  Indias ,  y  de  los  criollos  que  de  padres  y  madres  españoles 
han  nacido  en  ellas,  muchos  mestizos  que  son  hijos  de  espa- 
ñoles y  de  indias,  ó  por  el  contrario,  y  cada  dia  se  van  acre- 
centando más  en  todas  partes;  los  cuales,  todos  salen  por  la 
mayor  parte  bien  dispuestos ,  ágiles  y  de  buenas  fuerzas ,  é  in- 
dustria y  maña  para  cualquier  cosa ,  pero  mal  inclinados  á  la 
virtud ,  y  por  la  mayor  parte  muy  dados  á  vicios ;  y  así  no  go- 
zan del  derecho  y  libertades  que  los  españoles ,  ni  pueden  te- 
ner indios ,  sino  los  nacidos  de  lejítimo  matrimonio. 

Demás  de  éstos  hay  muchos  mulatos,  hijos  de  negros  y  de 
indias,  que  se  llaman  zambaigos,  que  vienen  á  ser  la  gente  más 
peor  y  vil  que  en  aquellas  partes  hay ;  de  los  cuales  y  de  los 
mestizos,  por  haber  tantos,  vienen  á  estar  algunas  partes  en 
peligro  de  desasosiego  y  rebelión  :  mulatos  hijos  de  españoles 
y  de  negras  no  hay  tantos,  por  las  muchas  indias  que  hay  rui- 
nes de  sus  personas. 

Negros  de  Monicongo  y  de  Guinea  se  han  llevado  á  todas 
aquellas  partes  en  gran  cantidad,  por  la  necesidad  que  de  ellos 
ha  habido  para  sacar  oro  y  plata  de  las  minas ,  y  para  los  in- 
genios de  azúcar  y  otras  grangerías ,  después  que  se  prohibió 
el  echar  los  indios  á  ellas:  no  se  pueden  llevar  de  España  ni  de 
otras  partes  para  las  Indias,  sin  licencia  expresa  de  S.  M.  y  pa- 
gando el  derecho  que  de  cada  licencia  se  debe ,  que  son  treinta 


44 

ducados  por  cada  uno,  y  en  las  Indias  no  se  pueden  vender 
sino  por  el  precio  y  tasa  que  para  cada  parte  está  por  el  Rey 
puesta.  Háse  tenido  siempre  cuenta  con  que  sean  doctrinados 
é  instruidos  en  la  fe,  como  se  tiene  con  los  indios,  y  aunque  se 
casen  entre  sí,  con  licencia  de  sus  dueños,  no  consiguen  la  li- 
bertad que  en  estos  reinos.  No  se  consienten  pasar  á  las  In- 
dias esclavos  levantiscos,  ni  de  Berbería,  porque  no  enseñen 
á  los  indios  alguna  mala  secta  ó  heregía. 


DEL  GOBIERNO  ESPIRITUAL  DE  INDIAS. 

Aunque  el  gobierno  espiritual  y  eclesiástico  en  las  Indias 
depende  y  tiene  su  principio  de  la  Sede  Apostólica  de  Roma, 
como  en  las  otras  partes  de  la  cristiandad,  deseando  los  Sumos 
Pontífices  que  la  ley  evangélica  se  publique  y  dilate  en  aque- 
llas partes,  han  concedido  á  los  reyes  de  Castilla,  para  que 
mejor  lo  puedan  hacer,  el  patronazgo  en  todo  lo  eclesiástico 
dellas;  con  lo  cual,  y  con  otras  gracias  y  facultades  concedidas 
á  los  reyes,  á  instancia  suya,  á  los  prelados  y  religiones  en  fa- 
vor de  los  indios,  por  estar  aquellas  partes  tan  remotas  y  apar- 
tadas, ofrécense  pocas  cosas  en  que  sea  necesario  ocurrir  á 
Roma;  y  así  el  Consejo  de  las  Indias,  en  nombre  de  S.  M., 
provee  en  las  cosas  de  lo  espiritual  y  eclesiástico ,  según  las 
facultades  concedidas,  y  para  las  cosas  que  no  la  hay  pídese  á 
Su  Santidad  de  nuevo. 


ARZOBISPADOS  Y  OBISPADOS. 

De  los  cuatro  arzobispados  y  veinte  y  cuatro  obispados,  que 
hay  hasta  agora  erigidos  en  las  Indias,  los  dos  arzobispados  y 
doce  obispados  caen  en  las  provincias  de  la  parte  del  norte  y 
vireino  de  la  Nueva  España,  que  son  el  arzobispado  de  México 
que  tiene  por  sufragáneos  á  los  obispados  de  Nueva  Galicia  y 
al  de  Mechoacan  y  al  de  Tlaxcala,  por  otro  nombre  de  los  An-, 
geles ,  y  al  de  Guaxaca,  que  llaman  de  Antequera,  y  al  de  Yu- 


45 

catan,  Ghiapa,  Verapaz,  Guatiniala,  y  al  de  Honduras.  Y  el 
-,  otro  arzobispado  es  el  de  Santo  Domingo  de  la  Española,  cu- 
yos sufragáneos  son  el  obispado  de  Cuba  y  el  de  la  isla  de  San 
Juan  de  Puerto-Rico  y  el  de  Venezuela  y  la  abadía  de  Jamai- 
ca. En  las  Indias  del  mediodía  y  provincias  del  vireino  del 
Pirú  esj,án  otros  dos  arzobispados  y  otros  doce  obispados,  que 
son:  el  arzobispado  de  Los  Reyes,  que  tiene  por  sufragáneos 
los  obispados  de  Nicaragua,  Panamá,  Quito,  el  Cuzco,  los 
Charcas,  Tucumán,  y  en  Chile  el  de  la  Concepción,  y  el  de  la 
V Imperial  y  el  Rio  de  la  Plata;  y  el  otro  arzobispado,  el  del  Nue- 
vo Reino  de  Granada,  cuyos  sufragáneos  son  los  obispados  de 
Popayan ,  Santa  Marta  y  Cartagena. 


JURISDICCIÓN  DE  PRELADOS. 

Por  el  derecho  del  patronazg-o  que  los  reyes  de  Castilla  tie- 
nen, presentan  á  su  Santidad  personas  para  prelados  de  las 
Indias,  los  cuales,  demás  de  la  jurisdicción  ordinaria  que  tie- 
nen, pueden  absolver  por  cierto  tiempo  á  los  indios  converti- 
dos de  cualesquier  casos  reservados  ala  Sede  Apostólica,  aun- 
que sean  de  los  contenidos  en  la  bula  Ca^na  Dominio  y  desco- 
mulgar y  echar  de  sus  obispados  á  los  apóstatas  que  pasaren 
en  Indias  y  dispensar  por  cierto  tiempo  en  casos  matrimonia- 
les en  tercero  y  cuarto  grado,  y  absolver  los  contrayentes  y 
legitimar  á  los  hijos,  y  conocer  de  los  dichos  casos  durante  el 
dicho  tiempo,  reservada  la  apelación  al  metropolitano,  y  del  á 
los  jueces  de  apelación ;  y  pueden,  así  mcsmo,  consagrar  el  olio 
con  el  bálsamo  de  las  Indias,  y  donde  no  hay  Inquisición,  ni 
la  había,  han  tenido  poder  y  facultad  del  inquisidor  general  de 
España  para  usar  oficio  de  inquisidores  por  sus  personas,  sin 
oficio  ni  familiares,  y  por  breve  particular  tienen  indulto  para 
no  visitar  Limina  apostolorum  sino  por  procurador,  y  que  so 
puedan  consagrar  en  Indias  por  un  obispo  sólo  con  dos  ó  tres 
dignidades  ó  canónigos. 


46 


DE  LAS  ERECCIONES  Y  FABRICAS  DE  LAS  IGLESIAS. 

Las  erecciones  de  las  iglesias  están  hechas  todas  por  breves 
ó  bulas  de  su  Santidad,  y  las  más  con  facultad,  á  los  reyes  de 
Castilla,  de  señalar  los  límites  de  los  obispados  y  mudarlos 
como  quisieren,  y  declarar  las  dudas  que  se  ofrecieren  en  las 
erecciones  que  los  reyes  lo  tienen  remitido  á  las  audiencias 
por  las  ordenanzas  dellas.  Todas  las  dignidades ,  prebendas  de 
canon gías  y  otros  beneficios  eclesiásticos  de  aquellas  partes, 
son  á  provisión  del  Rey ,  que  presenta  personas  para  ellos  y 
los  prelados  hacen  la  colocación,  y  hasta  agora  no  se  ha  admi- 
tido renunciación,  ni  resignación  en  favor  de  nadie.  Los  bene- 
ficios curados  y  doctrina  han  sido  hasta  agora  á  provisión  de 
los  prelados  y  adnutum  amovibles  (porque  desde  el  año  38 
(1538)  no  hay  arciprestes  en  las  Indias  ni  beneficios  curados 
con  título)  (1). 

Los  diezmos  están  divididos  por  las  erecciones  en  cuatro 
partes  iguales;  una  para  los  obispos  y  mesa  episcopal  y  otra 
para  el  cabildo;  y  de  las  otras  dos  cuartas,  partes  divididas  en 
nueve,  las  dos  dellas,  que  llaman  dos  novenos,  quedan  para 
S.  M.  por  razón  de  patronazgo ,  de  las  cuales  tienen  hecha 
merced  temporal  casi  á  todas  las  iglesias  para  la  fábrica  dellas; 
las  otras  cuatro  de  las  nueve  son  para  curas  y  beneficiados  ,  y 
las  otras  tres  para  fábricas  y  hospitales,  todo  en  cierta  forma; 
y  aunque  por  las  bulas  de  las  erecciones  se  pueden  llevar  diez- 
mos enteramente  de  todo  lo  que  se  cogiere  y  criare  en  la  tier- 
ra, salvo  del  oro  y  de  la  plata  que  en  todas  las  erecciones  se  es- 
cepta ,  hasta  agora  no  han  pagado  diezmo  más  de  solos  los  es- 
pañoles, y  por  esto  los  proventos  y  rentas  eclesiásticas  no  va- 
len mucho ,  y  los  obispados  y  prebendas  son  tenues ,  que  en 
muchas  partes  se  suplen  á  los  prelados,  de  la  Hacienda  Real, 
los  quinientos  mil  maravedís  que  se  les  han  dado  á  todos ,  en 
los  principios ,  entretanto  que  los  diezmos  llegan  á  valer  otro 


(1)    Lo  que  va  entre  paréntesis  está  tachado  en  el  original. 


47 

tanto;  y  en  todas  las  iglesias  hay  algunas  dignidades,  canon- 
gías,  raciones  y  medias  raciones,  capellanías  y  otros  oficios  y 
muchos  beneficios  simples  erigidos  y  no  se  sirven  todos  hasta 
que  de  los  diezmos  haya  para  todos.  Las  reglas  del  coro  y 
constituciones  son  tomadas  de  la  iglesia  de  Sevilla,  de  la  cual 
fué  sufragánea  al  principio  la  del  obispado  de  Santo  Domingo 
de  la  Isla  Española ,  que  fué  la  primera  que  se  erigió  en  aque- 
llas partes,  y  así  van  siguiendo  su  erección  las  de  las  otras 
iglesias  que  después  se  han  erigido,  que  son  todas  con  cargo, 
de  que  la  misa  de  prima  todos  los  viernes  sea  por  los  reyes  de 
Castilla  difuntos ,  y  la  de  los  sábados  de  Nuestra  Señora  para 
los  vivos.  La  fábrica  y  edificio  de  las  iglesias  se  han  hecho 
siempre  á  costa  de  S.  M.  y  de  los  indios  ó  encomenderos  ó 
cuyos  son  los  repartimientos,  por  tercias  partes,  contribuyen- 
do con  algunas  los  demás  españoles. 


DE  LAS  ORDENES  DE  FRAILES  Y  RELIGIONES  DE  LAS  INDIAS. 

Han  pasado  á  las  Indias  desde  su  descubrimiento ,  religiosos 
de  las  tres  ordenes  mendicantes  de  San  Francisco ,  Santo  Do- 
mingo y  San  Agustín  y  de  la  Merced,  y  ya  comienzan  á  pa- 
sar de  la  Compañía,  que  todos  van  á  quellas  partes  y  están  en 
ellas  debajo  de  la  obediencia  de  los  capítulos  y  de  los  genera- 
les de  España:  para  proveer  de  frailes,  y  las  otras  cosas  que  se 
ofrecen,  tocante  á  las  religiones,  tienen  en  la  corte  comisarios 
generales  de  cada  orden.  La  de  San  Francisco,  antiguamente, 
tuvo  en  las  Indias  solas  dos  provincias  :  en  una,  todas  las  In- 
dias y  provincias  de  la  parte  del  norte ,  y  vireino  de  la  Nueva 
España  desde  Panamá ;  y  en  otra^  las  provincias  del  mediodía 
y  vireino  del  Pirú  hasta  Chile.  De  poco  acá  las  han  dividido 
en  ocho  provincias  y  uno  custodia;  cuatro  en  las  provincias 
de  la  Nueva  España,  que  son:  en  el  arzobispado  de  México  y 
Tlaxcala ,  la  provincia  que  llaman  del  Santo  Evangelio;  y  en 
el  obispado  de  Mechoacan  y  Xalisco  ó  Nueva  Galicia ,  la  se- 
gunda que  llaman  de  San  Pedro  y  San  Pablo;  la  tercera  la  de 
Yucatán,  y  la  cuarta  la  del  Nombre  de  Jesús  en  Guatimala, 


48 

Nicaragua  y  Honduras.  En  las  Indias  del  mediodía  y  vireino 
del  Pirú  otras  cuatro ;,  una  en  el  distrito  de  la  audiencia  del 
Nuevo  Reino  de  Granada,  y  otra  en  la  audiencia  de  San  Fran- 
cisco del  Quito,  y  otra  en  la  audiencia  de  Los  Reyes,  y  otra  en 
las  provincias  de  Chile,  y  la  custodia  en  el  distrito  de  la  au- 
diencia de  los  Charcas. 

La  orden  de  Santo  Domingo  y  la  de  San  Agustín  están  divi- 
didas en  aquellas  partes  en  solas  dos  provincias  cada  orden;  la 
una  en  las  provincias  sobredichas  de  la  parte  del  norte  y 
Nueva  España,  y  la  otra  en  las  del  mediodía  y  partes  del  Pirú. 
La  orden  de  la  Merced  en  las  provincias  del  Pirú  está  dividida 
en  tres  provincias ;  una  en  los  obispados  de  Chile ,  otra  en  el 
del  Cuzco,  los  Charcas  y  Tucuman,  y  otra  en  el  arzobispado  de 
Los  Reyes  y  obispados  del  Quito;  y  en  todas  ellas  y  en  lo  demás 
de  las  Indias  tienen  pocas  casas.  Los  déla  Compañía  de  Jesús, 
que  han  comenzado  á  pasar  de  pocos  años  á  esta  parte ,  tienen 
casa  en  México  en  Nueva  España ,  y  en  la  ciudad  de  Los  Re- 
yes en  el  Pirú. 

( 1 )  Han  sido  los  religiosos  de  todas  las  órdenes  siempre  de 
mucho  fruto  para  conversión  y  doctrina  de  los  indios ,  y  se 
les  han  concedido  por  los  Sumos  Pontífices  muchas  gracias 
é  indulgencias  para  que  mejor  y  con  más  deseo  lo  hagan:  entre 
otras  cosas  pueden  administrar  Sacramentos  y  hacer  oficios  de 
curas  y  predicar,  y  como  al  principio  les  encargaron  doctri- 
nas y  pueblos  de  indios,  donde  hicieron  conventos  ó  casas  de 
doctrina,  quedaron  en  posesión  dellas;  de  manera  que  los 
prelados  en  aquellos  pueblos  no  pueden  poner  curas  si  ellos  no 
los  desamparan,  sobre  lo  cual  ha  habido  entre  los  prelados  y 
religiosos  grandes  debates  y  conferencias.  Al  principio  tuvie- 
ron las  órdenes  de  Santo  Domingo  y  San  Agustín  grangerías 
y  bienes  en  propiedad;  después  acá  se  les  quitaron  ,  y  se  ha 
ordenado  que  vivan  en  la  institución  de  pobreza  que  profesa- 
ron, y  así  ningunos  tienen  haciendas  ni  grangerías,  ni  pueden 
traer  oro  ni  plata  ninguna  de  las  Indias  á  España ,  y  sola- 


(1)    Tachado  en  el  original  desde  este  párrafo  hasta  el  fin  del  artículo  titulado 

VS  LA  HACIfiNOA  BEAL. 


49 

mente  tienen  los  monasterios  y  casas  de  religión,  que  han  he- 
cho, y  las  posesiones  para  recreación  que  les  han  dejado. 

Las  fábricas  de  los  monasterios  se  han  hecho  siempre,  como 
las  de  las  iglesias,  á  costa  de  S.  M.  y  de  los  encomenderos  ó 
indios,  por  tercias  partes,  con  alguna  parte  á  los  españoles  que 
residen  en  la  comarca ;  y  aunque  siempre  se  ha  mandado  que 
los  monasterios  sean  humildes ,  y  que  en  el  asiento  se  tenga, 
principalmente,  intento  al  aprovechamiento  de  los  indios,  más 
que  al  contentamiento  de  los  religiosos ,  en  lo  uno  y  en  lo  otro 
ha  habido  siempre  excesos ,  porque  hay  monasterio  de  muy 
grandes  edificios.  Báseles  hecho  siempre  merced,  aunque  por 
tiempo  limitado  que  se  les  va  prorogando,  de  darles  de  la  Ha- 
cienda real  el  vino  para  celebrar ,  y  aceite  para  las  lámparas 
que  han  menester,  y  todos  los  religiosos  que  pasan  y  han  pa- 
sado á  aquellas  partes  han  ido  á  costa  de  S.  M.,  hasta  llegar  á 
las  provincias  y  monasterios  donde  tienen  de  residir.  Los  mo- 
nasterios están  en  los  pueblos  principales  de  españoles  ó  cabe- 
ceras de  indios ;  y  en  los  otros  pueblos  ó  sujetos  que  tienen 
cargo  de  doctrinar,  tienen  una  casa  donde  de  ordinario  está 
un  fraile ,  y  algunas  veces  dos ,  á  los  cuales  se  les  da  para  su 
sustento,  lo  que  está  tasado  que  se  había  de  dar  para  el  sus- 
tento de  los  clérigos. 


DE  LAS  INQUISICIONES  DE  INDIAS. 

Las  dos  inquisiciones  que  se  han  fundado  en  las  Indias  tie- 
nen su  asiento  donde  le  tienen  los  vireyes:  en  el  distrito  de  la 
inquisición  de  Nueva  España  entra  el  arzobispado  de  México 
y  los  obispados  de  Nueva  Galicia ,  Mechoacan ,  Tlaxcala ,  Yu- 
catán ,  Guaxaca ,  Ghiapa ,  Verapaz ,  Guatimala ,  Honduras  y 
Nicaragua ;  y  en  el  de  la  inquisición  del  Pirú,  entran  el  arzo- 
bispado de  Los  Reyes  y  obispados  de  Panamá ,  Quito ,  el  Cuz- 
co, los  Charcas ,  Tucumán ,  Concepción  de  Chile,  Santiago  de 
Chile  y  el  Rio  de  la  Plata. 

Usan  los  inquisidores  de  sus  oficios  con  poder  de  la  Inquisi- 
ción general  de  España,  y  han  las  instrucciones,  orden  y  estilo 


50 

con  que  procede  la  Inquisición  en  estos  reynos,  con  acuerdo  y 
parecer  del  Consejo  de  las  Indias ,  y  así  al  presente  no  cono- 
cen de  causas  de  los  indios  sino  de  las  de  los  españoles :  pá- 
ganse  los  salarios ,  de  los  inquisidores  y  oficiales ,  de  la  Ha- 
cienda real,  entre  tanto  que  á  los  inquisidores  se  les  proveen 
algunas  dignidades  ó  beneficios  eclesiásticos ,  que  lleguen  á 
valer  otro  tanto  ó  más  como  les  está  señalado  de  salario. 


DE  LA  HACIENDA  REAL. 

La  Hacienda  y  rentas  reales  de  las  Indias  consisten:  prime- 
ramente en  los  quintos  del  oro  y  plata,  y  esclavos,  y  otras  co- 
sas que  se  hallaban  y  tomaban  en  la  guerra  al  principio,  de  lo 
cual  todo  se  pagaba  el  quinto  para  S.  M.;  y  de  los  rescates  y 
rancherías  que  se  hacían  con  los  indios  al  principio  de  su  des- 
cubrimiento ,  los  cuales  no  se  podían  hacer  sin  licencia  del  go- 
bernador y  oficiales  reales ,  que  enviaban  persona  para  que 
cobrase  los  derechos;  y  así  mismo  de  los  rescates  y  presentes 
que  se  habían  de  señores  indios  principales,  de  los  cuales  per- 
tenece á  S.  M.  la  mitad,  y  de  los  tesoros  hallados  en  templos, 
adoratorios ,  y  guacas ,  y  enterramientos  de  indios,  que  tam- 
bién es  la  mitad  de  la  Hacienda  real  y  de  los  descubridores 
la  otra  mitad ,  lo  cual  todo  cesó  ya ,  y  algunas  grangerías  que 
se  intentaron  para  aprovechamiento  de  la  Hacienda  real  de 
ganados,  minas,  y  otras  cosas  que  la  experiencia  ha  mostrado 
el  poco  aprovechamiento  que  dello  se  saca,  por  quedarse  todo 
en  manos  de  los  que  las  tratan.  Y  así,  la  gruesa  de  la  Hacienda 
real  se  ha  venido  toda  á  resumir  al  presente  en  tributos  de 
repartimientos  de  indios,  que  están  puestos  en  la  Corona  real, 
que  no  es  lo  que  más  vale,  aunque  cada  dia,  como  van  vacando, 
se  van  poniendo  más  en  ella,  y  en  los  quintos  del  oro  y  plata, 
azogue  y  otros  metales  que  se  sacan  de  minas,  que  son  po- 
cos, y  de  las  esmeraldas  y  piedras;  que  de  todo  ello  se  paga  el 
quinto  á  S.  M.  salvo  en  algunas  partes  que,  por  la  pobreza  de 
la  tierra,  por  merced  particular  y  temporal  se  paga  el  diezmo 
déloro  y  plata ;  y  en  las  tierras  nuevamente  descubiertas  se  les 


51 

hace  merced  de  que  paguen  el  diezmo  el  primer  año,  y  el  se- 
gundo el  noveno,  y  el  tercero  el  octavo,  hasta  venir  á  quedar  en 
el  quinto.  Y  para  que  en  esto  no  haya  fraude,  está  proveído  con 
mucho  cuidado  que  todo  el  oro  y  plata  y  otras  cosas  que  se 
sacaban  de  minas,  se  venga  á  quintar  ante  los  oficiales  de  la  real 
Hacienda,  y  que  ninguno  lo  pueda  tener  ni  contratar,  ni  sacar 
de  las  Indias  sin  marcarlo,  sopeña  de  perderlo,  y  que  ninguno 
pueda  traer  á  estos  reinos  oro  ni  plata  marcado  ni  por  marcar 
sin  registrarlo,  ni  en  cabeza  agena,  por  el  frau^ie  que  en  ello 
suele  haber.  Otro  miembro  principal  de  la  Hacienda  real  en 
aquellas  partes  es  el  almojarifazgo  de  las  mercaderías  que  á 
ellas  se  llevan  de  estos  reinos ,  para  lo  cual  está  muy  prohi- 
bido, que  ninguna  cosa  se  pueda  llevar  á  aquellas  partes  sin 
que  hagan  dello  registro  ante  los  oficiales  de  la  contratación  de 
Sevilla ,  y  á  cada  navio  se  le  dé  una  copia  auténtica  del  regis- 
tro de  las  cosas  que  en  él  van ,  por  el  cual  se  hacen  las  avalua- 
ciones de  las  mercaderías  en  las  Indias,  y  se  cobran  los  dere- 
chos de  almojarifazgo  del  valor  dellas  á  15  por  100 ,  y  así  mes- 
mo  las  tercias  de  los  diezmos  de  los  españoles,  de  que  los  reyes 
tienen  hecha  merced  alas  iglesias,  reservando  para  sí  dos  par- 
tes de  18  que  llaman  novenos,  de  que  también  está  hecha  mer- 
ced temporal  á  las  más  de  las  iglesias  de  aquellas  partes;  y  así 
mesmo  las  penas  de  Cámara  de  todos  los  tribunales  de  justicia 
secular,  que  hay  en  aquellas  partes,  de  que  está  hecha  merced 
temporal  á  muchos  pueblos  nuevos ;  y  así  mesmo  lo  que  pro- 
cede de  la  Cruzada,  que  se  publicó  antiguamente  algunas  ve- 
ces ,  para  los  españoles  solos ;  y  así  valió  poco ,  y  por  se  haber 
publicado  en  el  año  de  74  (1574)  para  los  españoles  é  indios 
parece  que  debe  de  valer  mucho. 

Los  asientos  y  distritos  de  los  oficiales  propietarios  de  la  Ha- 
cienda real  y  cajas  reales  y  casas  de  fundición,  suelen  ser  en 
las  partes  donde  hay  audiencias  y  gobernadores  con  título  de 
S.  M.,  y  en  algunas  otras  donde  hay  puertos.  En  la  parte  de  la 
Nueva  España,  hay  oficiales  propietarios  en  la  Española,  Cuba, 
San  Juan,  Venezuela,  gobernación  de  Serpa,  la  Florida,  Yu- 
catán, la  Veracruz,  México,  Nueva  Galicia ,  Nueva  Vizcaya, 
Guatiinala,  Honduras  y  Nicaragua,  y  Costa  Rica;  y  en  la  otra 


5^ 

parte  Tierrafirme  ó  Panamá,  Cartagena,  Santa  Marta,  Nue- 
vo-Reino,  Quito,  Los  Reyes,  los  Charcas,  Chile,  Rio  déla 
Plata,  Tucumán,  islas  de  Salomón,  y  las  islas  del  Poniente. 
Los  oficiales  de  la  Nueva  España  nombran  tenientes  en  los 
otros  pueblos  della,  donde  son  menester;  en  el  Pirú  los  nombra 
el  virey,  ó  gobernador.  Antiguamente  fueron  los  oficios  cua- 
tro; el  tesorero,  á  quien  se  le  hace  cargo  de  la  Hacienda;  el 
contador,  en  cuyo  poder  están  los  libros  y  escrituras  della ,  el 
factor,  á  cuyo  cargo  era  la  administración  de  las  mercaderías 
y  grangerías  de  la  Hacienda  real ,  que  por  no  haber  ya  nin- 
gunas se  ha  consumido  este  oficio  casi  en  todas  partes ;  y  el 
cuarto,  veedor  de  fundiciones  y  rescates ,  que  por  no  haber 
ningunos  también  ha  cesado  este  oficio,  y  en  lo  de  las  fundi- 
ciones entienden  los  otros  oficiales;  y  así  ahora  solamente  han 
quedado  tesorero  y  contador  casi  en  todas  partes,  que,  aun- 
que los  oficios  y  ejercicios  dellos  son  diferentes,  tienen  todos 
llave  de  la  caja  real  ó  arca  de  tres  llaves,  y  no  se  puede 
sacar  ni  meter  en  ella  cosa  ninguna  sino  por  mano  de  todos 
tres,  ó  de  los  dos  y  del  gobernador  ó  justicia  que  tiene  la  otra 
llave. 

Tienen  jurisdicción  y  facultad  para  cobrar  la  Hacienda  real 
y  deudas  debidas  á  ella;  sobre  ello  hacer  las  ejecuciones ,  pri- 
siones ,  ventas  y  remates  que  convengan  hasta  ponerla  en  la 
arca  de  tres  llaves ,  y  las  apelaciones  dellos  van  solamente  á 
las  audiencias  y  no  ante  otro  juez.  Tienen  voz  y  voto  en  el  ca- 
bildo de  las  ciudades  y  pueblos  donde  residieren ,  y  el  primer 
asiento,  después  de  la  audiencia,  en  las  iglesias  y  partes  pú- 
blicas donde  se  juntaren.  Tienen  competentes  salarios ,  y  así 
les  está  defendido  todo  género  de  contratación,  sopeña  de  la 
vida  y  perdimiento  de  bienes ,  por  evitar  los  fraudes  y  daños 
que  se  ha  advertido  que  la  Hacienda  real  recibe  en  ello; 
y  han  de  dar  sus  cuentas  cada  año  al  presidente  y  oidores  de 
las  audiencias,  de  las  cuales  han  de  enviar  un  traslado  al 
Consejo. 

Las  tres  casas  de  moneda  están  fundadas ,  una  en  la  ciudad 
de  México  en  la  Nueva  España,  y  otra  en  la  Española,  en 
Santo  Domingo ,  y  otra  en  la  ciudad  de  la  Plata,  en  la  provin- 


53 

cia  de  los  Charcas ;  son  en  todo  como  las  de  estos  reinos ,  y 
las  ordenanzas  también ,  salvo  en  las  que  tocan  al  recibir  la 
plata  que  ha  de  ser  quintada ;  y  la  moneda  que  en  ellas  se  hace 
es  el  valor  de  la  de  estos  reinos,  y  así  se  puede  sacar  de  las 
Indias  para  ellos ,  y  corre  como  la  de  España. 


HIDROGRAFÍA  GENERAL  DE  LAS  INDIAS 


DECLARACIONES  DE  LA  CARTA  DE  MAREAR  PRECEDENTE, 


DIVISIÓN  DE  LOS  MARES. 

Indias^  islas  y  Tierrafirme  del  mar  Océano  se  llaman  las 
comprendidas  en  la  demarcación  de  los  reyes  de  Castilla,  por- 
que el  mar  Océano,  que  es  lo  que  cerca  toda  la  tierra,  desde  el 
Estrecho  de  Gibraltar  para  fuera,  las  cerca  y  rodea  por  una 
parte  y  otra,  diferentemente  que  á  lo  que  llaman  la  India  Orien- 
tal, adonde  solamente  por  una  parte  llega.  Divídese  general- 
mente la  mar,  comprendida  en  la  demarcación  de  Castilla,  en 
dos  mares  principales :  el  que  llaman  del  Norte ,  que  es  toda 
la  mar  que  hay  á  la  parte  del  oriente  de  las  Indias  descu- 
biertas para  España,  desde  las  provincias  del  Labrador,  Terra- 
nova  y  los  Bacallaos  por  la  costa  de  la  Florida  y  Nueva  Es- 
paña y  Tierrafirme,  hasta  la  Equinoccial  y  provincias  del 
Brasil,  y  de  ahí  abajo  hasta  llegar  al  Estrecho  de  Magallanes; 
y  la  mar  del  Sur ,  toda  la  mar  que  hay  por  la  parte  occidental 
de  las  Indias  desde  el  Estrecho  de  Magallanes  por  toda  la  costa 
del  Pirú  y  provincias  de  Puerto  Viejo,  y  Panamá,  Costa  Rica, 
Nicaragua  y  Nueva  España  hasta  la  California,  y  todo  lo  que 
por  allí  está  descubierto,  aunque  se  va  metiendo  al  norte.  En- 
trambos estos  mares  tomaron  un  tiempo  su  nombre,  cuando 
estando  ya  descubiertas  todas  las  islas  del  norte  y  parte  de 


00 


Tierrafirme,  Vasco-Nuñez  de  Balboa,  descubriendo  la  provin- 
cia de  Panamá,  año  de  13  (1513),  pasó  por  allí  hasta  ver  la  mar 
por  la  parte  del  mediodía,  la  cual  llamó  del  Sur,  respecto  del 
mar  y  costa  de  Tierrafirme,  que  quedaban  ala  parte  del  norte, 
que  también  desde  entonces  se  comenzó  á  llamar  mar  del 
Norte ;  extendiendo  después  el  nombre  del  un  mar  y  del  otro 
hasta  todo  lo  que  queda  dicho,  aunque  impropiamente ;  pero 
como  necesidad  para  inteligencia  de  los  que  navegan  estas 
mares.  Demás  de  los  nombres  generales  que  tienen ,  las  di- 
viden particularmente  por  golfos  y  regiones ,  los  cosmógra- 
fos que  las  describen  y  marineros  que  las  navegan ,  y  así  el 
Océano  occidental  ó  mar  Atlántico  que  hay  desde  España  hasta 
las  Canarias,  llaman  el  golfo  de  las  Yeguas ;  quieren  decir  que 
por  algunas  yeguas  que  se  echaron  en  él ,  de  las  que  se  lleva- 
ban á  las  Indias  al  principio;  y  la  mar,  que  hay  de  las  Canarias 
á  las  islas  de  la  Dominica  y  Deseada,  y  de  las  otras  que  llaman 
de  Barlovento ;  y  de  los  Caníbales  llaman,  el  golfo  grande  del 
mar  Océano,  desde  la  Deseada  y  Dominica  por  toda  la  costa  de 
Tierrafirme ,  Yucatán ,  golfo  de  Tierrafirme  y  de  las  islas  de 
la  mar  del  Norte;  y  lo  que  hay  por  la  costa  de  la  Nueva  Es- 
paña hasta  la  Florida,  golfo  de  la  Nueva  España  y  Florida ;  y 
lo  que  hay  de  la  Florida  hasta  los  Azores  llaman  el  golfo  del 
Norte  ó  del  Sagarzo  ¡sicj;  y  mar  délos  Bacallaos  y  Terranova, 
lo  que  hay  de  allí  para  el  norte;  y  golfo  de  los  Azores  ó  de  Es- 
paña, lo  que  hay  desde  las  islas  de  los  Azores  hasta  España ;  y 
mar  del  Mediodía  y  del  Brasil,  lo  que  hay  por  aquella  parte;  y 
del  Estrecho  de  Magallanes,  lo  que  más  se  va  llegando  á  el  mar 
del  Sur,  ó  mar  del  Poniente  que  llaman  los  cosmógrafos  cas- 
tellanos respecto  de  las  Indias,  que  quedan  al  oriente  del,  y  por 
no  ser  tan  navegado  no  tiene  tantas  distinciones:  así  le  nom- 
bran de  las  provincias  que  rodea,  como  es,  la  mar  del  Sur  de 
la  Nueva  España,  lo  que  hay  por  la  costa  occidental  della;  y 
del  Pirú  lo  que  va  por  aquellas  provincias ;  y  mar  Pacífico  lo 
que  hay  desde  Chile  hasta  el  Estrecho ;  y  golfo  del  Maluco  ó 
islas  del  Poniente  la  mar  donde  ellas  caen;  y  golfo  de  la  China 
lo  que  va  corriendo  por  aquella  costa. 


56 


DEL  FLUJO  Y  REFLUJO  DEL  MAR,  QUE  LLAMAN  MAREAS. 

Generalmente,  en  lo  que  convienen  mares  tan  grandes  y 
apartados ,  es  solamente  en  las  sustancias  de  las  aguas ,  que 
son  todas  de  naturaleza  salobres  y  amargas,  y  todas  están  por 
su  peso  en  todas  partes  igualmente  apartadas  del  centro  de  la 
tierra,  sin  diferencia  ninguna ;  porque  en  las  más  de  las  cali- 
dades de  mareas,  vientos,  aguajes,  tempestades  y  otras  cosas, 
la  diferencia  que  tienen  unas  mares  á  otras  proceden,  comun- 
mente, respecto  de  las  costas  y  postura  de  las  tierras  que  las 
cercan  y  rodean.  Solamente,  en  general,  se  puede  decir,  del  flujo 
y  reflujo  de  la  mar  de  las  Indias,  que  en  todas  partes  crece  y 
mengua  dos  veces  cada  dia,  como  en  las  otras  partes  del  mundo 
(aunque  con  diferencia  de  unas  partes  á  otras) ,  porque  en  toda 
la  costa  de  las  Indias  de  la  mar  del  Norte  es  poco  lo  que  crece 
y  mengua ,  como  en  Europa  en  el  mar  Mediterráneo  crece  y 
mengua  poco ;  y  en  toda  la  costa  de  la  mar  del  Sur  es  grande 
la  creciente  y  menguante,  como  lo  es  en  la  costa  occidental  de 
Europa  y  África,  del  Estrecho  de  Gibraltar  afuera  por  Francia, 
Flandes  y  partes  setentrionales,  y  casi  de  una  mesma  ma- 
nera, tanto,  que  en  las  tierras  bajas  y  playas  crece  y  descrece 
una  legua  y  legua  y  media  y  más  de  tierra;  y  siempre  las  cre- 
cientes son  mayores  en  los  dias  que  más  se  acerca  la  luna  á 
la  conjunción  y  oposición,  que  son  las  que  llaman  de  aguas 
vivas,  y  cabezas  de  aguas  vivas  la  del  mesmo  dia  de  la  con- 
junción y  oposición,  cuando  las  mareas  son  las  mayores;  y 
á  lo  que  hasta  agora  se  platica  entre  marineros,  la  hora  de 
la  creciente,  que  llaman  pleamar,  cada  dia  es  cuando  la  luna 
está  en  el  nordeste  y  el  sudueste ,  que  es  cuando  llega  en  el 
cielo  al  círculo  horario,  y  lugar  en  que  si  el  sol  estuviese,  se- 
rían las  tres  de  la  mañana  y  las  tres  de  la  tarde ;  y  la  men- 
guante ó  baja  mar,  que  por  otro  nombre  llaman /oseníe  (1), 


(1)  Hoy  se  le  da  el  nombre  áejusente  ó  yusente,  que  significa  lo  mismo,  que 
menguante,  vaciante,  reflujo  ó  marea  saliente. — V.  IHccionario  Marítimo  español 
de  los  señores  Lorenzo,  Murgay  Ferreiro. 


Úé 


cuando  más  la  mar  mengua ,  afirman  que  es  cuando  la  luna 
está  en  el  sueste  y  norueste ,  que  en  el  cielo  son  los  círculos 
horarios,  en  que  son  las  nueve  del  dia  y  de  la  noche  llegando 
el  sol  á  ellos.  Pero  de  la  hora  verdadera  de  las  mareas  en  par- 
ticulares regiones  y  provincias  de  las  Indias,  como  de  otras 
partes ,  no  consta  averiguadamente,  ni  se  sabe  si  hay  alguna 
diferencia,  por  la  negligencia  y  poca  curiosidad  que  comun- 
mente hay  en  la  gente  de  la  mar. 


DE  LOS  VIENTOS  Y  TEMPORALES  DE  LOS  MARES  DE  LAS  INDIAS. 

Así  como  los  temperamentos  y  temporales  diferentes,  de  las 
provincias  y  regiones,  suceden  en  partes  respecto  de  la  posi- 
ción diversa  y  sitios  dellas,  más  que  de  las  influencias  del  cielo, 
y  en  otras  al  contrario,  los  vientos  en  la  mar  y  los  efectos  de- 
llos  son  causados  y  vienen  á  ser  más  ó  menos  peligrosos  por 
las  tierras  y  costas  de  donde  vienen  y  van  á  parar ;  y  así  no  se 
puede  hacer  de  ello  regla  general ,  ni  decir  en  común  más  de 
que,  por  lo  ordinario,  en  las  mares  y  regiones  comprendidas 
entre  los  dos  trópicos,  por  cuyo  medio  pásala  Equinoccial,  son 
ordinarias  todo  el  año  las  brisas;  que  comunmente  se  llaman 
así  los  vientos  que  corren  de  oriente  para  poniente  desde  el 
nordeste  hasta  el  sueste,  los  cuales  vientan  todo  el  año,  si  no 
sea  cuando  son  impedidos  de  otros  vientos  más  poderosos,  y 
parece  que  deben  ser  causados  de  la  presencia  del  sol,  para  an- 
dar con  él  siempre  de  oriente  á  poniente.  Y  así,  para  navegar 
de  España  á  las  Indias  y  de  las  Indias  para  las  islas  del  po- 
niente y  Filipinas,  que  es  todo  de  oriente  á  poniente,  siem- 
pre los  que  navegan  se  van  llegando  á  la  Equinoccial,  porque 
por  allí  son  más  ciertas  las  brisas  que  los  llevan;  al  contrario, 
para  navegar  de  occidente  para  oriente  y  volver  de  las  islas 
del  Maluco  á  la  Nueva  España  y  á  España  de  las  Indias,  por- 
que las  brisas  es  tiempo  contrario,  huyendo  dellas,  es  nece- 
sario salir  de  entre  los  dos  trópicos  y  meterse  en  mayor  altura 
hasta  40  grados ,  más  ó  menos,  como  es  menester  para  hallar 
vientos  frescos  que  corran  desde  el  norueste  por  el  norte 


58 

hasta  el  nordeste,  que  comunmente  se  llaman  nortes;  los  cua- 
les por  la  parte  setentrional,  y  los  sures  y  vendábales  que  son 
desde  el  sueste  hasta  el  sudueste  por  la  parte  de  mediodía,  son 
como  ordinarios ,  y  parece  que  deben  ser  causados  de  las  exha- 
laciones continuas  que  proceden  de  la  frialdad  perpetua  de  las 
tierras  que  caen  debajo  de  los  polos;  y  así  vientan  casi  siem- 
pre en  el  invierno  de  los  polos  para  la  Equinoccial ,  si  no  sea 
cuando  son  impedidos  por  causas  particulares ,  ó  mayor  vio- 
lencia de  otros  vientos ,  como  son  los  ponientes ,  que  son  desde 
el  norueste  hasta  el  sudueste ,  y  los  que  corren  menos  y  sue- 
len menos  durar  en  estas  regiones ,  aunque  siempre  muy  re- 
cios, porque  si  no  fuesen  causados  de  causas  muy  violentas, 
no  podrian  prevalecer  contra  las  brisas  que  caminan  siempre 
con  el  sol. 

Los  vientos  terrales,  que  son  los  que  salen  de  la  tierra  por 
los  rios  á  la  mar  hasta  tres  ó  cuatro  leguas,  no  se  sienten  sino 
de  parte  de  noche  y  con  el  fresco  de  la  mañana  hasta  las  nueve 
ó  las  diez  del  dia,  cuando  con  la  presencia  del  sol  las  causas 
dellos  cesan ,  ó  por  crecer  la  brisa  son  impedidos  della  ó  de 
otros  vientos  mayores  y  más  largos  que  llaman  mareros,  que, 
por  poco  recios  que  sean,  bastan  á  impedir  los  terrales  por  ser 
tan  delgados  y  cortos. 

Y  aunque,  por  lo  referido  en  general  de  los  vientos,  la  nave- 
gación por  las  regiones  que  van  allegando  á  los  polos  suele 
ser  peligrosa  en  los  inviernos,  por  las  continuas  refriegas  de 
vientos  que  se  hallan,  y  más  segura  en  aquel  tiempo  por 
entre  los  dos  trópicos,  y  en  los  veranos,  al  contrario,  mejor, 
por  las  regiones  donde  es  verano,  fuera  de  los  trópicos,  que  por 
bajo  déla  Equinoccial  y  tórrida  zona  donde  muchas  veces  sue- 
len faltar  los  vientos  y  haber  mucha  calmería;  esta  generali- 
dad suele  faltar  por  muchas  causas,  particulares  de  cada  pro- 
vincia, que  son  parte  para  que  en  ellas  reinen  y  en  otras  dejen 
de  correr  los  vientos,  regularmente,  y  que  los  ordinarios 
vengan  á  causar  más  tormentas  en  unas  partes  que  en  otras,  y 
ser  más  peligrosos  para  la  navegación ,  por  ser  travesías  en  las 
costas,  que  son  los  vientos  derechos  de  la  mar  contra  la  tierra, 
atravesándose  en  la  costa  de  manera  que  dan  en  ella  con  los 


59 

navios,  donde  con  la  furia  del  agua  se  vienen  á  hacer  pedazos. 
Y  así,  los  vendábales  que  vientan  de  la  parte  del  sur,  hasta  el 
sueste  y  sudueste,  son  más  naturales  en  las  regiones  del  me- 
diodía y  polo  Antartico  que  en  las  setentrionales ,  y  más  ordi- 
narios en  el  invierno  de  aquellas  partes,  que  es  cuando  en  és- 
tas es  verano,  y  se  sienten  pocas  veces  en  España,  aunque  en 
el  mesmo  tiempo  vientan  en  Tierra  firme  y  mar  de  la  Nueva 
España;  y  cuando  en  aquellas  partes  cesan,  corren  los  nortes 
en  la  Nueva  España,  que  es  en  los  meses  del  invierno  de  estas 
partes  cuando  suelen  ser  muy  frecuentes  los  vendábales  en 
España ,  y  por  esto  la  navegación  desde  Sanlucar  á  las  Cana- 
rias por  el  golfo  de  las  Yeguas ,  se  tiene  por  peligrosa  desde 
Diciembre  hasta  pasado  Febrero  y  Marzo  por  las  tormentas 
grandes  que  suelen  causar ,  y  porque  son  travesía  en  la  costa 
de  España  y  parte  de  Berbería ;  y  así  aguardan  á  entrar  en 
este  golfo  de  Abril  para  adelante  los  que  han  de  navegar  para 
la  Nueva  España ,  y  los  que  han  de  ir  á  Tierrafirme  parten 
antes  de  Octubre  porque  no  les  coja  el  invierno  en  él.  Y  aun- 
que las  brisas  suelen  ser  ordinarias  tras  el  curso  del  sol ,  fal- 
tan algunas  veces  en  el  golfo  del  Océano  navegando  para  las 
islas  de  la  mar  del  Norte  y  costa  del  Brasil  y  Rio  de  la  Plata; 
en  el  cual  viaje  suele  haber  calmas  de  muchos  dias  y  más  en 
tiempo  de  verano ,  y  en  la  costa  de  Tierrañrme  y  mar  de  la 
Nueva  España,  donde  siempre  las  brisas  y  vendábales  son 
vientos  suaves  y  blandos,  y  las  brisas  son  tan  continuas,  que 
la  navegación  de  la  costa  de  Tierr afirme,  de  occidente  para 
oriente,  casi  nunca  se  puede  hacer  sino  dando  puntas  muy 
largas  á  la  mar.  Los  mesmos  vientos ,  salida  la  canal  de  Baha- 
ma  en  el  golfo  de  Sagarzo ,  suelen  ser  tempestosos,  y  meten 
mucha  mar  los  vendábales  en  verano,  que  son  travesía  en  la 
costa  desde  la  Florida  para  los  Bacallaos,  y  las  brisas  en 
tiempo  de  invierno,  que  también  se  atraviesan  en  gran  parte  de 
la  costa  de  la  Florida ;  y  así  se  procura  pasar  á  este  golfo ,  si 
puede  ser,  antes  en  verano  que  en  invierno.  Y  cuando  en  Es- 
paña son  ordinarios  los  vendábales  y  vientos  sures,  desde 
Octubre  hasta  Marzo,  en  las  islas  de  jla  mar  del  Norte,  costa 
de  Tierrafirme  y  de  Nueva  España,  vientan  los  nortes  de  or- 


(Jinario  y  son  peligrosos  para  navegar,  porque  vienen  á  ser 
travesía  derecha  en  la  costa  de  Tierraflrme  y  casi  todas  las 
islas  y  costas  de  Nueva  España,  adonde  causan  tormentas 
grandes  y  peligrosas  para  la  navegación;  y  en  tiempo  que  co- 
mienzan á  ventar  desde  Agosto  para  adelante,  con  el  contraste 
y  refriegas  de  otros  vientos,  que  suelen  en  aquellos  tiempos 
causar  unas  tormentas  que  llaman  huracanes,  las  mayores  que 
en  el  mar  se  conocen,  porque  son  tan  desapoderadas  y  desechas 
que  se  ha  visto  arrancar  del  fondo  de  la  mar  un  navio  hundido 
de  muchos  años,  cargado  de  hierro,  y  echarlo  fuera  del  mar  en 
tierra ;  y  los  animales  y  ganados  de  las  islas  barruntan  esta 
fortuna  antes  que  venga,  y  así  se  bajan  de  las  partes  altas  á 
las  abrigadas.  Suelen  ser  estos  huracanes  unas  veces  secos  y 
otras  con  aguaceros,  y  porque  en  veinticuatro  horas  da  el 
viento  á  todo  el  horizonte,  se  entiende  ser  causados  de  vientos 
contrarios ;  y  así  suelen  suceder  muchas  veces  en  fin  del  ve- 
rano, como  queda  dicho,  cuando  los  vendábales  aun  duran,  y 
las  brisas  comienzan  á  esforzarse,  y  los  nortes  á  ventar,  que  to- 
dos deben  concurrir  para  efectos  tan  terribles  y  temerosos.  Y  en 
la  costa  del  Brasil  y  provincias  del  Rio  de  la  Plata  hasta  el  Es- 
trecho ,  suelen  ser  las  brisas  y  vientos  suestes ,  y  parte  de  los 
vendábales  peligrosos  para  la  navegación,  por  ser  travesía  en 
toda  aquella  costa ,  y  así  se  aguarda  á  navegaría  desde  Octubre 
para  Mayo,  cuando  es  verano  en  aquellas  partes. 

En  la  costa  del  mar  del  Sur,  desde  el  Estrecho  de  Magallanes 
para  el  Pirú  á  Panamá  y  toda  la  Nueva  España,  son  muy  po- 
cas les  brisas;  solamente  reinan  los  nortes  desde  Octubre  hasta 
Mayo  y  los  sures  de  Mayo  hasta  Octubre,  que  por  correr  en- 
trambos á  lo  largo  de  la  costa  y  no  poder  ser  travesía  en  ella, 
viene  á  ser  la  navegación  de  aquella  mar  la  más  suave  y  se- 
gura de  cuantas  en  el  mundo  se  saben;  aunque  desde  el  Estre- 
cho de  Magallanes,  que  está  en  cuatro  grados  y  medio  hasta 
40  de  altura  para  Chile,  suele  haber  grandes  tempestades  y 
refriegas  de  vientos  vendábales  y  sures  muy  continuos  en  todo 
el  invierno  de  aquellas  provincias,  que  es  del  principio  de 
Mayo  hasta  fin  de  Octubre  y  aun  en  el  verano.  Y  también  la 
navegación  en  el  mar  del  Poniente,  desde  la  Nueva  España  ade- 


61 

lante,  aunque  no  está  tan  frecuentada  hasta  agora ,  ni  sabida 
como  las  otras ,  es  apacible  y  buena ,  y  sirven  en  ella  las  bri- 
sas metidas  á  la  mar,  y  los  vientos  nortes  subidos  en  altura;  y 
también  el  mar  de  la  California  y  costa  occidental  de  la  Nueva 
España,  que  va  para  el  norte,  que  hasta  agora  es  la  menos  fre- 
cuentada, también  se  tiene  por  segura,  á  causa  de  no  ser  tra- 
vesía en  ella  los  vientos  sures  ni  nortes,  que  siempre  suelen 
ser  los  más  furiosos,  como  queda  dicho.  •  -'■ 


DE  LAS  CORRIENTES  Y  AGUAJES. 

La  mar,  por  su  naturaleza  ó  por  accidente,  tiene  su  movi- 
miento como  los  demás  elementos ,  que  siempre  el  agua  della 
va  corriendo  á  una  parte  ó  á  otra,  y  el  curso  que  hace  llaman 
los  marineros  aguajes  ó  corrientes;  los  cuales,  son  inciertos  ó 
irregulares  en  las  más  de  las  partes,  que  por  lo  ordinario  si- 
guen el  curso  de  los  vientos  que  mueven  las  aguas  y  las  ha- 
cen correr  para  la  parte  donde  ellos  caminan,  cuando  las  cos- 
tas de  la  tierra  no  las  embarazan  y  hacen  torcer  el  camino, 
como  en  diversas  partes  acontece ;  y  así  la  duración  dellas  de- 
pende de  la  frecuencia  de  los  vientos,  más  ó  menos  ordinarios 
en  unas  provincias  que  en  otras. 

Suelen  retardar  ó  acelerar  mucho  la  navegación,  porque  los 
navios  con  mediano  viento ,  caminando  para  donde  van  las 
corrientes,  hurtan  muchas  leguas  de  viaje  y  caminan  mucho 
más  de  lo  que  parece,  y  con  el  mesmo  viento  mucho  menos  de 
lo  ordinario,  cuando  van  contra  el  curso  de  las  aguas;  y  algu- 
nas veces  pueden  tanto,  que  aunque  el  viento  sea  contrario 
llevan  los  navios  contra  él,  como  en  la  canal  de  Bahama, 
donde  corren  tan  recias ,  que  aunque  haya  viento  contrario 
sacan  los  navios  metidos  en  ella,  que  vienen  de  las  Indias  para 
España,  hasta  desembarcarlos  de  la  dicha  canal;  y  cuando  les 
dan  del  un  lado  ó  el  otro  los  hacen  decaer,  sin  sentirlo,  de  la 
derrota  por  do  van ,  y  así  importa  á  los  marineros  la  noticia  y 
conocimiento  de  las  que  suele  haber  por  los  mares  que  nave- 
gan ,  aunque  en  muchas  partes  no  pueden  determinarse  por 


0^2 

ser  pocas,  á  causa  de  no  ser  muy  continuos  los  vientos  que  en 
ella  reinan  y  no  haber  señal  para  poderse  percibir  navegando. 
Es  argumento  dellas  la  postura  y  prolongamiento  de  las  islas 
que  se  hallan  en  la  mar ,  que  siempre  suelen  estar  echadas 
y  prolongarse  según  el  curso  de  los  aguajes  que  por  ellas  pa- 
san ,  como  se  ve  en  las  islas  de  la  mar  del  Norte,  adonde  por 
ser  las  corrientes  leste-oeste,  según  el  curso  de  la  brisa,  que 
como  queda  dicho  es  en  aquella  mar  el  viento  que  más  perse- 
vera, la  isla  de  San  Juan  de  Puerto-Rico  y  la  Española,  Cuba 
y  Jamaica  con  otras  muchas,  se  van  prolongando  leste-oeste, 
como  corren  las  aguas  con  el  curso  de  la  brisa  hasta  dar  en  la 
costa  de  Honduras  y  Yucatán  y  golfo  de  la  Nueva  España;  de 
donde,  rebatidas,  vuelven  del  oriente  al  occidente  contra  el 
curso  de  la  misma  brisa,  á  desembocar  por  la  canal  de  Baha- 
ma  de  donde,  huyendo  de  la  brisa,  van  caminando  por  la  costa 
de  la  Florida,  metiéndose  cuanto  pueden  para  el  norte.  Y  así 
también,  en  algunos  délos  viajes  que  se  han  hecho  para  el  Rio 
de  la  Plata  y  Estrecho  de  Magallanes  se  ha  hallado,  que  los 
aguajes  vienen  del  sur  para  la  Equinoccial  por  los  vientos  su- 
res que  los  deben  traer ,  y  también,  en  la  costa  de  la  mar  del 
Sur  las  corrientes  vienen  casi  siempre  desde  el  Estrecho  de  Ma- 
gallanes, por  Chile  y  el  Pirú  hasta  Panamá,  y  de  allí  adelante 
por  la  costa  de  Nicaragua  y  Nueva  España  hasta  la  Cahfornia; 
de  cuya  causa,  la  navegación  de  Panamá  para  el  Perú  y  Chile 
suele  ser  larga,  y  al  contrario  muy  breve  de  Chile  para  el 
Pirú  y  Tierrafirme;  porque  como  los  vientos  sures  son  tan  or- 
dinarios en  aquella  costa,  traen  las  aguas  del  sur  para  el 
norte,  como  también  parece  que  irán  al  contrario  por  la  mesma 
costa  cuando  ventasen  los  nortes,  aunque  de  éste  no  se  tiene 
t^nta  averiguación  como  del  otro;  y  así,  las  más  de  las  islas 
que  están  en  toda  esta  costa  corren  á  lo  largo  della,  como  cor- 
ren las  aguas.  De  los  que  hay  en  la  mar  del  Poniente,  no  se 
tiene  hasta  agora  entera  noticia ,  aunque  parece  que  deben  de 
seguir  la  generalidad  sobredicha  por  algunas  islas  y  costas 
que  dan  dello  señal. 


m 


DE  LAS  ESTRELLAS  Y  NORTES  POR  DONDE  SE  RIGEN  LOS  QUE  NAVEGAN 

Á   LAS    INDIAS,    Y   DE   LA   AGUJA. 

En  la  parte  de  la  mar  del  Norte  y  parte  de  la  mar  del  Sur 
que  cae  de  la  Equinoccial  para  el  setentrion,  los  marineros 
se  rigen  en  sus  navegaciones  por  la  estrella  polar  del  polo  Ár- 
tico, que  llaman  Norte,  la  cual  dista  tres  grados  y  medio  y  algo 
más  del  verdadero  polo ,  con  el  cual  la  calamita  se  afija  en  dos 
círculos  meridianos ;  uno  en  la  mar  del  Norte  que  pasa  por  las 
islas  de  los  Azores,  y  otro  en  la  mar  del  Sur  como  en  (1) 
grados  de  longitud  apartado  para  el  occidente  del  dicho  meri- 
diano de  los  Azores.  De  la  Equinoccial  á  la  otra  parte,  en  el  uno 
y  otro  mar  del  Sur  y  del  Norte,  se  rigen  y  gobiernan  por  cua- 
tro estrellas  puestas  en  cuadro ,  que  llaman  el  crucero ,  de  las 
cuales  la  mayor,  que  tiene  por  cabeza,  dista  del  verdadero  polo 
Antartico  30  grados,  y  la  aguja  de  marear  en  esta  parte  sirve 
y  mira  siempre  al  polo  Antartico  ,  y  aunque  hasta  agora  no 
se  sabe  parte  alguna  do  se  fije,  parece  que  ha  de  ser  en  los 
mesmos  meridianos  sobredichos. 


VIAJES  Y  NAVEGACIONES  DE  INDIAS. 

En  todos  los  mares  de  las  Indias ,  islas  y  Tierrafirme  del 
mar  Occéano,  demás  de  los  viajes  particulares  que  se  hacen 
de  unas  á  otras  provincias,  de  que  se  hace  mención  en  las  des- 
cripciones particulares  dellas ,  hay  cuatro  navegaciones  como 
generales :  la  primera  y  más  antigua  la  que  se  hace  desde  Es- 
paña á  las  Indias  hasta  el  Nombre  de  Dios  y  Tierrafirme  y 
Nueva  España ;  la  segunda  desde  España  al  Rio  de  la  Plata  y 
Estrecho  de  Magallanes ,  que  es  la  menos  frecuentada;  la  ter- 
cera desde  Panamá  y  costa  de  Guatimala  y  Nicaragua  á  las 
provincias  del  Pirú  y  Chile;  y  la  cuarta,  de  poco  tiempo  acá 


(1)    Véase  la  nota  correspondiente  á  esta  página. 


64 

comenzada,  de  la  Nueva  España  hasta  las  islas  del  Poniente  y 
contratación  de  la  China. 


CARRERA  DE  LAS  INDIAS. 

La  navegación  primera  y  más  cursada,  que  llaman  carrera 
de  las  Indias,  es  desde  el  puerto  de  Sanlúcar  de  Barrameda 
en  España  para  el  puerto  de  San  Juan  de  Ulua  en  la  Nueva 
España,  hasta  donde  se  navegan  como  mil  y  setecientas  leguas 
de  viaje  en  dos  meses  y  medio,  más  ó  menos,  según  los  tiem- 
pos; y  para  el  Nombre  de  Dios  en  Tierrafirme  hasta  donde, 
desde  España,  se  navegan  mil  y  cuatrocientas  leguas  en  dos 
meses  largos.  Para  entrambas  partes  se  va  por  las  Canarias, 
y  de  allí  para  la  isla  Dominica,  hasta  bajar  en  15  ó  15  y  me- 
dio grados  de  altura,  en  que  están  las  dichas  islas,  desde  donde 
se  aparta  la  derrota  que  va  á  Nueva  España ,  y  la  que  al  Nom- 
bre de  Dios,  que  de  estas  islas  es  muy  poco  lo  que  baja  de  al- 
tura, hasta  Cartagena,  y  desde  allí  al  Nombre  de  Dios;  y  la 
que  va  á  la  Nueva  España,  torna  desde  las  islas  sobredichas  á 
subir  en  altura  hasta  17  grados  y  más,  por  donde  va  costeando 
por  la  parte  del  mediodía  las  islas  de  San  Juan  y  la  Española, 
y  por  encima  de  la  de  Jamaica  y  la  isla  de  Cuba,  hasta  lo  más 
occidental  della ,  y  desde  allí  á  San  Juan  de  Ulua.  Y  á  la  vuelta 
vuelven  entrambas  las  flotas  de  Nombre  de  Dios  y  de  la  Nueva 
España  á  juntarse  en  el  puerto  de  la  Habana,  que  es  en  la 
costa  setentrional  de  la  isla  de  Cuba,  desde  donde  desembocan 
la  canal  de  Bahama ,  y  vienen  en  conserva,  subiendo  hasta  39 
grados  de  altura,  hasta  las  islas  de  los  Azores,  donde  toman 
refresco ,  y  desde  allí  vienen  á  reconocer  el  cabo  de  San  Vi- 
cente en  España,  en  la  costa  de  Portugal,  y  desde  allí  al  puerto 
de  Sanlúcar;  habiendo  navegado  de  tornaviaje  desde  las  Indias 
á  España,  las  flotas  que  vienen  del  Nombre  de  Dios,  como  mi} 
y  setecientas  leguas ,  y  la  de  la  Nueva  España  mil  y  cuatro- 
cientas ,  todo  según  la  estimación  de  los  marineros. 


65 


TIEMPOS  DESTA  NAVEGACIÓN. 

Los  tiempos  convenientes,  y  determinados  ya  por  experien- 
cia, en  que  se  debe  hacer  esta  navegación  de  la  carrera  de  las 
Indias,  por  los  peligros  que  en  ella  hay  si  se  hace  fuera  dellos, 
son  diferentes ,  porque  para  navegar  para  la  Nueva  España  se 
debe  partir  desde  principio  de  Abril  hasta  pasado  Mayo  ,  por- 
que no  se  pase  el  golfo  de  las  Yeguas  en  invierno  y  se  llegue 
á  las  islas  de  la  mar  del  Norte  antes  de  Agosto;  porque  de  allí 
adelante  comienzan  los  nortes  y  tempestades  de  los  huracanes. 
Para  ir  al  Nombre  de  Dios  se  debe  salir  de  España  en  todo 
Agosto  y  Setiembre,  porque  no  las  tome  el  invierno  antes  de 
las  Canarias ,  y  para  que  puedan  llegar  al  Nombre  de  Dios  en 
principio  de  Noviembre ,  cuando  comienza  aquella  tierra  á  ser 
menos  enferma.  Para  la  vuelta  de  las  Indias  á  España  es  el 
tiempo  más  conveniente,  del  Nombre  de  Dios  por  Febrero ,  y 
desde  Nueva  España  por  Marzo;  de  manera  que  se  juntan  las 
flotas  en  la  Habana  por  Abril ,  cuando  ya  en  aquella  mar  ce- 
san los  nortes  y  así  se  viene  á  navegar  el  golfo  del  Sagarzo  y 
el  de  los  Azores  en  tiempo  de  verano ,  cuando  son  menos  tor- 
mén tosos,  y  se  llega  á  España  por  Julio  y  Agosto,  cuando  no 
hay  peligro  de  vendábales  ni  de  otra  cosa,  sino  de  cosarios, 
moros  ó  franceses. 


DE  SEVILLA  H  SANLÚCAR  DE  BARRAMEDA. 

La  navegación  y  carrera  de  las  Indias  se  comienza  desde  Se- 
villa ,  donde  en  el  puerto  de  las  Muelas ,  que  es  en  rio  de  Gua- 
dalquivir, que  hasta  allí  y  más  arriba  crece  y  mengua  con  la 
mar ,  los  navios  que  han  de  navegar  se  ponen  á  la  carga ,  y 
son  visitados  de  la  primera  visita  por  los  visitadores  de  navios; 
y  si  son  del  porte  que  han  de  ser ,  conforme  á  las  ordenanzas, 
y  están  estancos  y  salidos  de  carena  para  poder  [recibir  carga, 
se  les  da  licencia  para  hacer  el  viaje,  y  se  manda  la  carga  que 
pueden  llevar  y  las  armas  y  municiones ,  bastimentos  y  otras 

5 


66 

cosas  de  que  se  han  de  proveer.  Y  después  de  armados  y  pro- 
veídos y  comenzados  á  cargar  los  navios  grandes  que  deman- 
dan mucha  agua,  con  hasta  cuarenta,  cincuenta  ó  cien  pipas 
no  más,  porque  puedan  navegar  por  el  fondo  del  rio,  que  es  de 
seis  brazas  hasta  ocho,  y  las  urcas  y  navios  medianos  á  media 
carga,  se  vuelven  á  visitar  de  la  segunda  visita,  para  ver  si  van 
conforme  á  lo  que  se  les  manda  en  la  primera,  y  se  les  da 
licencia  para  partirse  y  alijar  la  ropa  que  fuere  menester  para 
pasar  los  bajos  del  rio,  y  bajar  al  puerto  de  Sanlücar,  hasta 
donde  hay  quince  leguas  por  mar  y  por  tierra ;  y  para  nave- 
garlas  es  el  viento  nordeste  el  que  más  sirve.  Salidos  del 
puerto  de  las  Muelas,  van  al  puerto  de  las  Bandurrias,  que  es 
un  bajo  de  arena  como  un  cuarto  de  media  legua  de  Sevilla, 
el  cual  es  el  peor  que  hay  en  todo  el  rio,  porque  no  llega  á 
siete  codos  de  agua  con  la  pleamar ,  ni  pasa  de  cuatro  cuando 
es  bajamar.  Otro  tanto  más  adelante  del  hay  otro  bajo,  que 
llaman  los  Pilares ,  que  aunque  tiene  canales  fondables  para 
poder  pasar ,  son  tan  angostos ,  que  por  poco  que  una  nao  se 
desvíe  da  en  ellos ,  y  así  se  han  perdido  allí  algunas.  Dos  le- 
guas más  adelante  está  otro  paso,  que  llaman  el  Valle,  de  siete 
codos  ó  poco  más  de  agua  pleamar,  y  no  más  de  tres  cuando 
es  la  menguante:  de  allí  á  otras  dos  leguas  está  otro  paso 
que  llaman  el  Naranjal,  del  mismo  fondo:  otras  dos  leguas 
más  abajo  está  el  Saucejo,  que  es  paso  largo  y  de  más  fondo, 
desde  donde  se  va  una  legua  más  adelante  á  surgir  en  las  Hor- 
cadas,  que  están  ocho  leguas  de  Sevilla,  adonde  ya  las  naos 
tienen  mucha  agua,  y  las  medianas  pueden  cargar  del  todo; 
y  desde  allí  hasta  el  puerto  de  Sanlücar  no  hay  más  de  otro 
paso  que  llaman  el  Albina,  como  dos  leguas  de  las  Horcadas, 
de  nueve  codos  de  agua.  No  se  pueden  pasar  estos  bajos  del 
rio  sin  esperar  la  marea  cuando  es  creciente ,  porque  haya  más 
agua,  y  así  se  pasa  cada  bajo  en  un  dia,  si  no  es  cuando  al- 
guna nao  va  descargada  ó  es  pequeña ,  que  con  buen  viento 
puede  pasar  dos  bajos  de  una  marea ;  y  tardan  las  naos,  en 
quince  leguas  que  hay  desde  Sevilla  hasta  Sanlücar,  siete  ü 
ocho  dias.  Llegados  al  puerto  de  Sanlücar,  se  surge  en  Ganfa- 
nejos,  que  es  una  legua  del  pueblo,  donde  se  amarran  los  na- 


67 

víos  contra  los  vientos  y  mareas,  y  se  acaban  de  cargar  las 
mercaderías  que  se  han  traído  de  Sevilla,  en  barcos  por  el  río, 
y  se  hace  la  segunda  visita  por  uno  de  los  jueces,  oficiales  de 
la  Gasa  de  la  contratación  y  visitadores  de  navios ,  para  ver  si 
conforme  á  las  ordenanzas  llevan  la  gente  de  mar  y  de  servicio 
que  se  les  manda,  y  los  bastimentos,  armas,  artillería,  muni- 
ciones, jarcias  y  otras  cosas  que  ha  de  llevar  cada  navio;  coino 
también  para  que  no  lleven  más  carga  de  la  que  conforme  á  su 
porte  les  es  permitida,  y  que  tengan  buen  sostén,  que  es  estar 
bien  lastrado. 

El  puerto  de  Sanlúcar  está  en  37  grados  de  altura  largos;  es 
grande  y  capaz  para  trescientos  navios  ó  más ,  porque  tiene  de 
ancho  un  cuarto  de  medía  legua,  y  de  largo  como  dos  leguas 
el  rio  arriba;  es  hondable,  donde  las  naos  surgen  en  8  y  10 
brazas ,  y  el  fondo  limpio  de  la  mar  y  arena ,  aunque  en  tiempo 
de  invierno  es  algo  desabrigado,  por  ser  la  tierra  más  baja 
que  las  naos.  La  boca  tiene  de  ancho  una  legua,  y  en  ella  una 
canal  como  de  cien  pasos,  ancha,  mudable  algunas  veces,  que 
corre  de  nordeste  á  sudueste,  y  de  allí  vuelve  el  puerto  al 
norte  y  nornordeste,  donde  se  quiebra  la  mar  y  hace  abrigo 
cerca  de  las  casas  de  Sanlúcar,  que  están  al  oriente  del  rio. 

Para  entrar  y  salir  la  barra  de  este  puerto  han  de  concurrir 
tres  cosas  juntas:  pilotos  diestros  y  examinados  para  la  barra, 
que  pocas  veces  faltan ,  viento  como  es  menester ,  y  marea  de 
aguas  vivas,  con  que  suele  crecer  el  agua  del  puerto  cuatro  co- 
dos; las  cuales  cosas  no  pueden  siempre  concurrir,  porque 
cuando  hay  marea,  que  ésta  es  cada  día,  faltan  las  aguas  vi- 
vas, y  cuando  las  mareas  de  éstas  vienen ,  falta  el  viento,  y  al 
contrario ,  cuando  hay  viento ,  faltan  las  mareas ;  y  así  viene  á 
ser  la  salida  de  esta  barra  dificultosa,  demás  de  que,  algunas 
veces,  cuando  viene  á  ser  todo  junto,  es  antes  del  día,  y  por  no 
se  poder  ver  las  mareas  y  señales  de  la  barra ,  no  se  atreven  á 
salir  si  no  sea  con  faroles  alguna  vez. 

El  viento  necesario  para  salir  de  la  barra  ha  de  ser  desde 
el  norte  hasta  el  leste  en  invierno ,  y  en  verano  hasta  el  su- 
este ,  y  que  sean  vientos  para  poder  romper  el  agua  de  la  ma- 
rea, que  suelen  ser  más  ordinarios  y  continuos  en  invierno 


68 

que  en  verano,  cuando  vientan  poco  como  terrales,  y  no  más 
de  hasta  las  diez  ó  las  once  del  dia  que  comienzan  las  virazo- 
nes, que  son  vientos  que  llaman  mareros,  porque  vienen  de  la 
mar;  de  cuya  causa,  aunque  siempre  la  salida  de  este  puerto 
suele  ser  dificultosa,  en  los  meses  de  Junio,  Julio  y  Agosto,  se 
puede  salir  del  dicho  puerto,  porque  llegan  juntos  la  marea 
con  las  virazones  por  el  sudueste  ó  sur ,  por  lo  cual,  algunas 
veces,  cuando  hay  viento  y  faltan  aguas  vivas ,  se  suelen  alijar 
las  naos  que  demandan  mucha  agua  dos  ó  tres  barcos  de  ropa 
para  poder  salir. 


DE  SANLÚCAR  PARA  LAS  CANARIAS. 

De  Sanlúcar  de  Barrameda  se  va  en  demanda  de  las  islas  de 
las  Canarias,  por  el  golfo  que  dicen  de  las  Yeguas,  hasta  donde 
ponen  los  marineros]  como  doscientas  cincuenta  leguas,  que 
comunmente  se  suelen  navegar  en  ocho  ó  diez  dias  yendo  las 
naos  en  flota,  y  de  ahí  ahajo  si  van  solas,  y  así  la  provisión  de 
bastimentos  para  este  golfo  suele  ser  por  quince  dias. 

Salidos  de  Sanlúcar  en  tiempo  de  verano ,  no  se  teme  de  pe- 
ligro ninguno  si  no  sea  de  cosarios,  moros  ó  franceses,  porque 
aunque  se  vuelva  el  viento  contrario ,  se  puede  entretener  en 
la  mar  volteando  y  surgiendo  en  la  costa;  en  invierno  suelen 
ser  peligrosos  los  vientos  sures  por  poco  que  vienten ,  y  así  se 
suelen  volver  al  puerto  á  tomar  la  bahía  de  Cádiz ,  que  es  una 
bahía  entre  la  isla  y  la  costa  casi  norte-sur,  de  ancho  como 
dos  leguas  y  la  canal  como  de  media  legua,  en  que  también 
hay  algunos  bajos,  y  lo  demás  es  fondable  de  diez  á  doce  bra- 
zas. Desde  aquí,  habiendo  salido  de  Sanlúcar  y  doblado  á  Sal- 
medina,  una  isleta  que  está  media  legua  de  la  barra  al  sueste, 
se  manda  gobernar  al  sudueste  en  tiempo  de  verano ,  que  es 
derrota  derecha  con  la  punta  de  Naga  en  la  isla  de  Tenerife, 
una  de  las  Canarias ;  y  en  tiempo  de  invierno  se  manda  go- 
bernar la  vuelta  del  sudueste,  cuarta  del  sur  hasta  el  cabo 
de  Gantin,  que  está  con  el  cabo  de  Sanlúcar  en  32  y  medio 
grados,  por  llegarse  más  á  la  costa  de  Berbería,  que  es  costa 


69 

más  caliente  y  menos  tormentosa ,  y  donde  so  hallan  más 
presto  las  brisas.  Desde  allí  se  vuelve  al  sudueste,  cuarta 
al  oeste,  en  demanda  de  la  dicha  punta  de  Naga,  adonde 
vientan  ya  más  las  brisas  desde  el  nordeste  hasta  el  leste, 
tanto ,  que  ¡cuando  se  llega  á  las  islas ,  algunas  veces  es  ya 
demasiado. 

Llegados  á  las  islas  de  las  Canarias,  las  flotas  van  á  surgir 
al  puerto  de  la  Gran  Canaria,  aunque  antiguamente  solían 
tomar  el  puerto  de  la  Gomera,  por  ser  el  mejor  de  todas  las 
islas ,  que  aunque  todas  tienen  buenos  puertos  y  muchos  sur- 
gideros ,  son  para  en  tiempo  de  verano ,  que  en  invierno  son 
peligrosos  por  estar  todos  los  puertos  á  los  suestes ,  que  son 
travesía  derecha  en  todos  los  que  son  de  provecho;  y  así,  no  se 
detienen  más  de  cuanto  se  proveen  de  bastimentos  y  el  refresco 
que  han  menester,  procurando  de  salir  luego  á  la  mar  con 
cualquier  viento  que  sea  por  temor  de  las  travesías. 


DE  LAS  CANARIAS  A  LA  DESEADA  Y  DOMINICA. 

De  las  islas  de  las  Canarias  se  va  en  demanda  de  la  Deseada 
ó  Dominica,  porque  el  golfo  grande  que  llaman  del  mar 
Océano,  que  tendrá  de  viaje  desde  las  Canarias,  según  la 
cuenta  de  los  marineros ,  más  de  quinientas  leguas ,  en  el  cual 
se  suele  tardar  veinte  y  cinco  dias,  ó  dende  arriba  algo  más,  y 
esto  con  buenos  tiempos,  yendo  las  naos  cargadas  y  en  flota, 
que  comunmente  suelen  caminar  veinte  y  cinco  ó  treinta  le- 
guas cada  dia  cuando  más.  Vientan  de  ordinario  en  este  golfo 
las  brisas ,  aunque  en  verano  suelen  hacer  algunas  calmas  tres 
ó  cuatro  dias;  y  en  invierno,  desde  Octubre  hasta  Diciembre, 
suelen  correr  algunos  vendábales ,  aunque  con  poca  fuerza  y 
por  poco  tiempo,  y  por  Agosto  y  Setiembre  se  han  visto  al- 
gunos huracanes  cien  leguas  antes  de  las  islas.  Intentóse,  al 
principio  que  se  descubrieran  las  Indias,  la  vuelta  para  España 
por  este  golfo,  y  á  causa  de  ser  tan  ordinarias  las  brisas  y 
viento  contrario  por  la  punta,  tardaban  dos  y  tres  meses  en  la 
vuelta;  y  así  la  experiencia  mostró  que  era  necesario  subir  en 


70 

mayor  altura,  como  se  hace,  para  huir  de  las  brisas  y  hallar 
tiempos  frescos  del  norte. 

En  partiendo  de  las  islas,  se  gobierna  como  treinta  leguas  al 
sur,  para  desviarse  de  las  calmas  que  echa  la  isla  del  Hierro, 
doce  y  quince  leguas  al  oeste ,  y  desde  allí  se  prosigue  el  viaje 
por  dos  derrotas  en  demanda  de  la  Deseada ,  que  es  la  primera 
isla  de  las  Indias.  La  una,  que  se  siguió  antiguamente  por  te- 
nerse por  más  derecha,  gobernando  al  oeste,  cuarta  al  sudueste, 
hasta  bajar  en  15  grados  y  medio  de  altura  en  que  está  la  dicha 
isla  Deseada ;  y  la  otra ,  nueva ,  que  ahora  se  frecuenta  por  el 
oes-sudueste  en  saliendo  de  las  calmas  de  la  isla  del  Hierro, 
hasta  bajar  á  20  grados  de  altura;  porque  cuanto  más  se  meten  á 
la  Equinoccial  se  hallan  más  prósperas  las  brisas,  y  desde  los 
20  grados  se  gobierna  al  oeste,  cuarta  al  sudueste,  hasta  po- 
nerse en  ;  5  grados  y  medio  ó  15  de  altura  de  la  derrota  antigua, 
desde  donde,  caminando  al  oeste  sin  bajar  ni  subir  de  los  15 
grados  y  medio  por  entrambas  derrotas ,  se  da  en  la  isla  De- 
seada; y  si  se  navegare  justamente  por  los  15,  se  da  en  Mari- 
galante  á  vista  de  la  Dominica,  la  cual  se  ve  como  quince  le- 
guas á  la  mar  por  ser  alta  y  montosa. 

La  Deseada  se  ve  ocho  ó  diez  leguas  antes  de  llegar  á  ella,  y 
Marigalante  cinco  ó  seis;  y  aunque  no  tienen  bajos  ningunos 
peligrosos,  que  no  se  echen  de  ver,  no  se  surge  en  ninguna  de 
estas  islas  ni  de  las  otras  que  están  cerca  dellas,  salvo  en  la 
Dominica,  que  tiene  buenos  surgideros  á  la  parte  del  nor- 
ueste, y  en  Martinino ,  que  tiene  agua  y  leña  para  proveerse 
cuando  es  menester ;  y  aun  en  la  Dominica  conviene  ir  aper- 
cibidos, por  los  indios  caribes  que  suele  haber  en  ella.  De 
estas  islas  se  aparta  la  derrota  de  las  flotas  que  van  á  la  Nueva 
España,  Tierrafirme  y  Nombre  de  Dios,  cada  una  por  su  parte, 
como  abajo  se  dirá. 

DE  LAS  ISLAS  PARA  LA  NUEVA  ESPAÑA  HASTA  EL  CABO 

DE    SAN   ANTÓN   EN    CUBA. 

Las  flotas  para  la  Nueva  España,  desde  la  Dominica  y  De- 
seada, van  en  demanda  del  cabo  de  San  Antón,  que  es  en  la 


71 

parte  última  y  más  occidental  de  la  isla  de  Cuba,  tocando  en  la 
isla  de  San  Juan  é  isla  Española,  á  vista  de  Santo  Domingo, 
por  el  sur  y  costa  de  la  dicha  isla  de  Cuba  para  el  dicho  cabo 
de  San  Antón ,  hasta  donde,  desde  la  islas  Dominica  y  De- 
seada, se  navegan  como  500  leguas  ó  más ,  que  se  tardan  en 
andar  como  veinte  dias.  De  ordinario  vientan  casi  siempre  en 
esta  navegación  brisas ,  y  cuando  faltan  suele  haber  algunas 
calmas,  aunque  desde  Mayo  adelante  vientan  continuos  ven- 
dábales; desde  fin  de  Agosto  adelante,  cuando  reinan  más  los 
nortes ,  suele  ser  peligrosa  de  los  huracanes ,  y  así  se  procura 
hacer  antes  de  este  tiempo  por  el  riesgo  dellos.  En  partiendo  de 
la  Deseada  ó  Dominica ,  dando  resguardo  á  los  Santos ,  que 
son  unas  isletas  que  están  junto  á  Guadalupe,  se  gobierna  al 
norueste  90  leguas,  hasta  dar  vista  á  Santa  Cruz,  que  está  en 
17  grados  ó  más  de  altura  por  la  parte  del  sur,  sii  .llegar  á  ella 
con  dos  leguas,  desde  donde  se  gobierna  al  oes-norueste, 
cuarta  al  oeste,  como  40  ó  50  leguas  en  demanda  del  cabo 
Rojo,  que  está  en  17  y  medio  grados  de  altura  en  la  parte  occi- 
dental de  la  isla  de  San  Juan  de  Puerto-Rico  por  el  sur,  guar- 
dándose de  llegar  á  él  con  cuatro  leguas  por  un  bajo  que  está 
cerca  del  cabo;  desde  donde,  dando  vista  á  la  isla  de  la  Mona, 
en  que  á  necesidad  se  puede  surgir,  se  va  diez  ó  doce  leguas 
más  adelante,  hasta  la  isla  de  la  Saona,  que  está  en  la  mesma 
altura,  cerca  de  la  costa  del  mediodía  de  la  isla  Española,  al 
principio  della,  á  la  cual  no  se  llega  con  una  ó  dos  leguas  por 
algunos  bajos;  y  de  allí,  avistando  la  tierra  de  Santo  Domingo, 
que  es  ir  costeándola,  se  va  á  reconocer  el  cabo  ó  punta  de  Gai- 
cedo(l),  que  está  en  la  dicha  isla,  cinco  leguas  antes  de  llegar 
al  puerto  de  Santo  Domingo,  en  el  cual  no  entran  los  que  van 
á  la  Nueva  España  por  el  peligro  de  la  entrada,  del  cual,  con 
las  demás  calidades  de  este  puerto,  se  hace  relación  en  la  des- 
cripción particular  de  la  isla:  y  habiendo  pasado  el  dicho 
puerto,  se  va  corriendo  la  costa  hasta  la  punta  de  Nicao  (2),  que 
está  diez  leguas  de  Santo  Domingo  ai  poniente ,  adonde,  si  se 


(1)  Llamado  hoy  Caucedo. 

(2)  Nisao  se  le  nombra  actualmente. 


72 

llega  antes  de  ser  noche,  de  manera  que  no  se  pueda  tomar  el 
puerto  de  Ocoa ,  que  está  más  adelante ,  se  echan  las  naos  de 
mar  en  través,  que  es  dejarlas  sin  vela  ninguna,  hasta  la  ma- 
ñana. Desde  allí  se  va  al  puerto  de  Ocoa ,  en  la  costa  de  la  di- 
cha isla  Española,  diez  y  ocho  leguas  de  Santo  Domingo  al 
occidente,  en  el  cual,  y  en  la  ensenada  de  Gepecepín ,  que  está 
junto  del  como  un  tiro  de  lombarda,  surgen  las  flotas,  se  pro- 
veen de  buena  agua  y  leña,  buen  pescado  y  carne ,  cañas  dul- 
ces y  palmitos.  Desde  el  dicho  puerto ,  habiendo  salido  como 
cinco  ó  seis  leguas  del  la  vuelta  del  sur,  por  huir  de  las  calmas 
que  suelen  dar  por  aquí  á  causa  de  volver  la  costa  al  sur ,  se 
navega  la  vuelta  del  oeste  como  treinta  leguas  en  demanda  de 
la  isla  de  la  Beata  y  Alto  Vela,  que  están  cerca  de  la  costa;  y 
aunque  se  puede  pasar  por  dentro  y  no  hay  en  ello  peligro 
ninguno,  se  pasa  por  defuera  como  una  legua  á  la  mar  dellos, 
desde  los  cuales  se  toma  la  derrota  al  oes-norueste ,  guiñando 
de  noche  para  el  oeste,  que  es  tenerse  á  la  mar,  por  no  dar  en 
la  costa;  por  la  cual  se  va  en  demanda  del  cabo  de  Tiburón, 
que  es  la  parte  más  occidental  de  la  dicha  isla,  hasta  donde 
ponen  los  marineros  como  35  ó  40  leguas  desde  la  isla  de  la 
Beata.  Hay  agua  dulce  en  este  cabo,  que  se  puede  traer  en  las 
chalupas,  desde  donde  se  gobierna  la  vuelta  del  norueste  por 
barlovento  ó  parte  del  norte  de  la  Navaza ,  ó  por  el  gilovento, 
que  es  por  la  parte  del  sur,  como  veinte  leguas,  hasta  reconocer 
la  tierra  de  Santiago  de  Cuba ,  la  cual  se  va  costeando  hasta  el 
cabo  de  Cruz,  que  está  en  altura  de  19  y  medio  grados;  desde 
donde  se  vuelve  á  gobernar  al  oes-norueste  como  40  ó  45  le- 
guas, hasta  hacerse  norte-sur  con  la  bahía  ó  golfo  de  Jagua, 
y  desde  allí,  siendo  de  dia  la  vuelta  del  oes-norueste,  como  90 
leguas ,  hasta  dar  vista  á  la  isla  de  Pinos ,  que  está  en  20  gra- 
dos de  altura  como  diez  leguas  al  sur  de  los  bajos  que  llaman 
los  Xardines,  que  es  tierra  muy  sucia  y  muy  baja,  y  donde  se 
han  perdido  muchos  navios,  y  de  noche,  habiendo  caminado 
desde  el  sobredicho  cabo  "de  Cruz  por  la  dicha  derrota,  como  40 
ó  45  leguas,  se  gobierna  al  oeste  una  singladura  de  25  leguas; 
desde  donde  se  vuelve  para  la  isla  de  Pinos,  aunque  algunos, 
por  huir  de  los  dichos  Jardines ,  desde  el  sobredicho  cabo  de 


73 

Cruz  van  la  vuelta  del  oeste  á  reconocer  los  Caimanes,  que  es- 
tán del  dicho  cabo  como  40  leguas  el  uno  y  el  otro  50,  entram- 
bos en  18  y  medio  grados  de  altura,  que  son  dos  isletas,  y  en 
la  postrera  dellas,  que  llaman  el  Caimán  grande  y  es  la  mayor, 
se  puede  surgir  en  14  brazas  por  la  banda  del  norte ;  desde 
donde  se  vuelve  á  reconocer  por  la  vuelta  del  norueste  la  isla 
de  Pinos ,  á  la  cual  no  se  llega  con  tres  leguas  por  algunos  ar- 
recifes que  tiene ,  y  desde  ella  se  van  á  reconocer,  como  veinte 
leguas  la  vuelta  del  norueste,  las  sierras  de  Guayaguánicos,  y 
después  el  cabo  de  Corrientes,  que  está  en  12  y  medio  grados 
como  treinta  leguas  de  la  dicha  isla ,  al  cual  se  pueden  llegar 
y  surgir  en  veinte  brazas  por  la  banda  del  oeste  y  tomar  agua 
de  un  jagüey  grande  y  una  fuente  que  están  cerca;  desde  el 
cual  se  van  costeando  doce  leguas  hasta  el  cabo  de  San  Antón, 
que  está  en  22  grados  en  la  parte  última  y  más  occidental  de 
la  dicha  isla  de  Cuba ,  que  es  la  última  de  las  que  llaman  de 
barlovento  porque  quedan  siempre  á  man  derecha. 


DEL  CABO  DE  SAN  ANTÚN  AL  PUERTO  DE  LA  VERACRUZ. 

Desde  el  dicho  cabo  de  San  Antón  para  el  puerto  de  la  Ve- 
racruz  se  gobierna  por  dos  derrotas ,  una  para  en  tiempo  de 
invierno ,  desde  Setiembre  hasta  Mayo ,  y  otra  para  verano. 
La  de  invierno,  que  llaman  la  navegación  por  de  fuera,  que 
según  cuenta  de  marineros  será  de  275  á  280  leguas,  suele 
durar  ocho  ó  nueve  dias ,  en  la  cual  son  muy  ordinarios  y  pe- 
ligrosos los  nortes ,  porque  meten  mucha  tormenta  y  causan 
muchas  averías  por  las  echazones  que  se  hacen.  Gobiérnase 
desde  el  dicho  cabo  de  San  Antón  por  el  oes-norueste  como 
cincuenta  leguas,  por  huir  de  los  bajos  que  se  llaman  los  Ala- 
cranes, que  están  en  22  grados  leste-oeste  del  cabo  de  San 
Antón ,  á  los  cuales  no  se  llega  desde  treinta  brazas  de  fondo 
abajo;  y  desde  este  fondo  sobredicho  se  vuelve  á  navegar  otras 
cincuenta  leguas  al  norueste,  hasta  ponerse  en  altura  de  24 
grados,  por  apartarse  de  los  bajos  que  llaman  de  los  Negrillos 
é  isla  Bermeja,  que  están  de  23  grados  hasta  23  y  medio;  y 


74 

desde  allí  se  vuelve  á  gobernar  al  oeste  otras  cincuenta  ó  se- 
senta leguas ,  y  luego  al  sudueste  en  demanda  de  la  punta  de 
Villarrica ,  que  está  en  20  grados  menos  un  cuarto  en  la  costa 
de  la  Nueva  España,  desde  la  cual  punta,  quince  leguas  casi 
al  sur,  está  el  puerto  de  San  Juan  de  Ulua,  para  el  cual  se  va, 
la  costa  en  la  mano,  tres  leguas  á  la  mar,  por  no  dar  en  los  ba- 
jos della:  y  por  esta  derrota  se  entra  en  el  dicho  puerto,  por  la 
canal  que  llaman  del  norte,  de  cuyas  entradas  y  salidas  se  da 
noticia  en  la  descripción  particular  de  la  Veracruz. 

La  otra  navegación,  que  dicen  por  de  dentro,  por  tiempo  de 
verano  desde  Mayo  hasta  Setiembre,  que  llaman  invierno  en 
aquellas  partes  porque  es  cuando  llueve ,  será ,  según  las  der- 
rotas, desde  el  dicho  cabo  de  San  Antón  hasta  la  Veracruz, 
como  de  doscientas  cincuenta  y  cinco  leguas,  poco  más  ó  me- 
nos, y  así  se  tarda  en  ella  como  ocho  dias,  un  dia  menos  que 
por  la  de  fuera,  porque  en  el  verano,  cuando  se  hace,  reinan 
siempre  brisas  y  es  la  mar  blanda  y  suave ,  sin  haber  ningíin 
mal  tiempo;  y  en  invierno  sería  peligroso,  por  los  muchos  nor- 
tes que  son  travesía  para  la  punta  en  toda  la  costa  de  Yucatán, 
cerca  de  la  cual  se  pasa,  y  de  la  costa  de  la  Nueva  España 
desde  la  sierra  de  San  Martín  hasta  el  puerto  de  San  Juan  de 
Ulua.  Partiendo  del  dicho  cabo  de  San  Antón  por  el  oes- 
sudueste,  como  cuarenta  leguas  hasta  tomar  sonda,  que  es 
fondo  de  la  mar  en  treinta  brazas ,  desde  donde  se  gobierna  al 
oeste  cerca  de  cien  leguas  por  veinte  brazas  de  fondo,  hasta 
pasar  por  entre  la  isla  del  Triángulo  é  isla  de  Arenas,  que  está 
en  22  grados,  también  se  puede  pasar  al  sur  del  Triángulo  por 
entre  él  y  la  isla  de  la  Carca,  puesta  en  20  grados  largos;  y  en 
siendo  pasadas  estas  islas  se  pierde  el  fondo  y  se  gobierna  al 
sudueste  otras  sesenta  ó  setenta  y  cinco  leguas ,  hasta  ver  las 
sierras  de  San  Martín,  en  la  costa  de  la  Nueva  España  en  18 
grados  de  altura,  y  dar  vista  á  una  isla  que  está  junto  dellas, 
que  llaman  Roca  Parada,  desde  la  cual  se  va  corriendo  la  costa 
al  oes-norueste  por  dar  resguardo  á  unas  isletas  que  llaman  las 
Cabezas,  por  la  cual  derrota,  dejando  al  sur  las  islas  de  Sacri- 
ficios, se  entra  en  el  puerto  de  San  Juan  de  Ulua,  por  la  canal 
que  llaman  de  las  brisas,  adonde  se  descargan  y  desaparejan 


75 

los  navios,  quitándoles  los  mástiles  y  jarcias,  y  los  amarran 
con  buenos  cables  por  los  nortes,  que  suelen  ser  muy  recios  en 
este  puerto,  donde  están  hasta  el  mes  de  Marzo,  que  se  parten 
para  España. 


DESDE  LA  DOMINICA  A  CARTAGENA  Y  NOMBRE  DE  DIOS. 

La  navegación  para  el  Nombre  de  Dios  desde  la  Dominica  y 
Martinino,  donde  se  aparta  la  derrota  para  la  Nueva  España  y 
Tierrafirme,  será  de  cuatrocientas  leguas  de  viaje,  que  se  na- 
vegan como  en  quince  ó  diez  y  seis  dias,  y  hasta  Cartagena 
más  de  trescientas  desde  las  dichas  islas;  en  la  cual,  aunque 
en  verano  son  muy  continuos  los  vendábales  y  en  invierno 
acuden  siempre  los  nortes,  las  brisas  son  casi  perpetuas  y  po- 
cas veces  suelen  faltar;  y  asi  la  navegación  leste-oeste  es  siem- 
pre cierta ,  fácil  y  segura ,  y  al  contrario ,  casi  imposible:  los 
vendábales  son  en  esta  costa  suaves  casi  siempre  y  poco  peli- 
grosos; al  contrario  de  los  nortes,  que  son  travesía  en  toda  ella 
y  mala. 

En  desembocando  por  entre  la  Dominica  y  Martinino  se  va 
en  demanda  del  cabo  de  la  Vela,  cincuenta  leguas  al  oes-sud- 
ueste  y  después  al  oeste ,  cuarta  |del  sudueste,  hasta  ponerse 
en  altura  de  12  grados  y  llegar  á  reconocer  la  punta  de  Goqui- 
bacoa  ó  Bahia-fouda,  que  es  una  punta  en  la  costa  del  cabo  de 
la  Vela,  veinte  y  cinco  leguas  antes  de  ella  leste-oeste,  hasta 
donde  ponen  los  marineros  de  la  isla  Dominica  como  doscien- 
tas treinta  leguas;  desde  el  cual,  gobernando  al  oeste  cuarta 
del  sudueste,  se  va  en  demanda  del  cabo  de  la  Aguja  cos- 
teando la  tierra  hasta  el  rio  de  Palominos  á  vista  de  las  sierras 
nevadas  y  remate  de  los  Ancores  y  la  sierra  de  Bonda ,  que 
está  sobre  el  puerto  de  Santa  Marta;  y  desde  allí  se  corre  la 
vuelta  del  oes-norueste,  hasta  perder  el  agua  blanca,  por  desca- 
bezar el  rio  Grande,  desde  donde  se  vuelve á  gobernar  al  sud- 
ueste en  demanda  de  Morro-hermoso  y  de  allí  al  buhio  del 
Gato  y  á  la  punta  de  la  Canoa,  prolongando  la  costa  hasta 
Cartagena.  Para  el  Nombre  de  Dios  se  gobierna  ocho  ó  nueve 


76 

leguas  la  vuelta  del  nornorueste,  y  desde  allí  la  vuelta  del 
oeste  como  cincuenta  leguas,  y  después  la  vuelta  del  sudueste 
otras  treinta,  hasta  reconocer  por  el  sur  la  cabeza  de  la  Cativa, 
que  aun  si  fuera  en  tiempo  de  vendábales  se  puede  ir  derecho 
desde  Cartagena  hasta  ella,  y  desde  allí,  por  la  misma  derrota, 
al  puerto  del  Nombre  de  Dios,  hasta  donde  desde  Cartagena 
hay  como  noventa  leguas ,  que  se  suelen  tardar  de  navegar 
tres  ó  cuatro  dias.  Llegados  al  Nombre  de  Dios  se  descargan  y 
desaparejan  allí  los  navios,  y  están  desde  Noviembre,  que  es 
cuando  el  puerto  está  menos  enfermo,  hasta  Febrero  que  se 
parten  para  España. 


VUELTA  DEL  NOMBRE  DE  DIOS  A  LA  HABANA. 

Para  volver  á  España  de  Tierrafirme ,  es  necesario  subir  en 
altura,  por  ser  las  brisas  contrarias  para  esta  navegación,  por 
la  costa  de  Tierrafirme ,  como  queda  dicho ;  y  así  se  viene 
desde  el  Nombre  de  Dios  en  demanda  de  la  Habana,  hasta 
donde  cuentan  de  camino  los  marineros  como  trescientas  cua- 
renta ó  trescientas  cincuenta  leguas,  que  se  navegan  en  diez  y 
seis  ó  diez  y  ocho  dias,  y  de  Febrero  adelante,  cuando  ya  los 
Nortes  empiezan  á  faltar;  y  así,  en  saliendo  del  puerto,  se  go- 
bierna al  leste  hasta  ponerse  norte-sur  con  la  cabeza  de  la  Ca- 
tiva, y  desde  allí  al  leste-sueste  para  dar  en  la  isla  de  San 
Bernardo,  y  después  al  leste  en  demanda  de  Baru,  hasta  lle- 
gar á  Cartagena,  adonde  se  vuelve  desde  el  Nombre  de  Dios 
por  poder  mejor  tomar,  desde  aquí,  la  isla  de  Pinos  que  desde 
el  Nombre  de  Dios,  á  causa  de  que,  por  serlos  vientos  brisa  y 
correr  con  las  aguas  al  occidente  para  la  costa  de  Honduras  y 
desaguadero  de  Nicaragua ,  no  pueden  bien  salir  los  navios 
del  si  se  ensenan  en  ella,  por  atravesarse  en  el  camino  el  bajo 
grande  del  cabo  de  Camarón,  y  los  bajos  de  Quitasueño,  el 
Roncador  y  la  Serranilla ,  por  los  cuales  sería  la  navegación 
peligrosa;  y  así  se  vuelve  á  Cartagena ,  desde  donde  se  go- 
bierna al  norte  hasta  la  punta  de  la  Canoa,  que  está  junto  á 
Cartagena ,  y  desde  allí  al  nornorueste  hasta  ponerse  en  al- 


77 

tura  de  13  grados,  en  la  cual  altura,  hasta  16  grados  y  medio, 
están  los  dichos  bajos  de  la  Serrana  y  Serranilla  y  Quita- 
sueño debajo  de  la  agua,  á  menos  de  media  braza,  por  los 
cuales  se  pasa  con  mucho  cuidado  y  tiento:  y  desde  allí,  por  la 
mesma  derrota,  se  llega  á  reconocer  la  isla  de  Pinos ,  sin  lle- 
gar á  ella,  como  queda  dicho  en  la  navegación  de  la  Nueva  Es- 
paña ,  y  desde  ella  al  cabo  de  San  Antón ,  desde  el  cual 
se  corren  seis  ó  siete  leguas  al  nornorueste  por  dar  res- 
guardo á  los  bajos  del  dicho  cabo,  desde  donde  se  vuelve 
al  les-sudueste  en  demanda  dé  Cabana  ó  de  las  Tortugas,  si  no 
diere  lugar  el  tiempo ,  y  desde  allí  á  la  Habana ,  adonde  so 
vuelven  á  juntar  las  derrotas  y  flotas  que  vienen  del  Nombre 
de  Dios  y  la  Veracruz  para  España. 


DESDE  SAN  JUAN  DE  ULÚA  A  LA  HABANA  PARA  VOLVER  ^  ESPAÑA. 

Desde  el  puerto  déla  Veracruz  para  la  Habana,  hasta  donde 
navegan  de  vuelta  como  doscientas  leguas  en  nueve  ó  diez 
dias ,  parten  las  flotas  por  el  mes  de  Marzo ,  porque  aun  en- 
tonces duran  los  nortes,  que  sirven  para  venir  á  la  Habana  y 
para  salir  por  la  canal  del  puerto  que  llaman  de  la  Brisa,  y  los 
vientos  terrales.  En  saliendo  del  puerto  se  gobierna  al  nor- 
deste hasta  altura  de  24  ó  25  grados,  con  vientos  brisas,  que 
en  cuatro  ó  cinco  dias  bastan  para  llegar  á  la  dicha  altura; 
desde  la  cual  se  va  por  la  banda  del  leste,  hasta  tomar  sonda 
en  las  Tortugas  y  á  la  Habana:  y  así,  de  Mayo  adelante  es 
malo  salir  del  dicho  puerto  de  Ulüa,  que  por  falta  de  los  nor- 
tes, si  se  ensenan  en  la  costa  de  la  Florida,  no  se  puede  salir 
della  por  los  vientos  susuestes,  que  como  se  va  subiendo  en  al- 
tura ,  se  van  las  brisas  mudando  en  ellos,  por  lo  cual  no  se  ha 
de  pasar  de  26  grados  arriba ,  y  desde  las  Tortugas  se  gobierna 
la  vuelta  del  sur,  hasta  la  Habana  á  do  se  juntan  ó  esperan  las 
flotas  de  Tierrafirme  y  Nueva  España. 


.78 


DESDE  LA  HABANA  A  LOS  AZORES. 

Desde  el  puerto  de  la  Habana  para  España,  habiendo  desem- 
_bocado  la  canal  de  Bahama ,  se  viene  por  el  golfo  que  dicen  del 
Norte  ó  del  Sagarzo ,  en  demanda  de  las  islas  de  los  Azores  por 
dos  derrotas:  una  para  verano,  más  metida  en  altura,  de  nove- 
cientas á  mil  leguas  ó  más,  según  práctica  de  mareantes  ,  que 
se  navegan  en  veinte  y  ocho  ó  treinta  dias  con  buen  tiempo;  y 
otra  para  en  tiempo  de  invierno  que,  aunque  es  algo  más  corta, 
se  tarda  más  dias  en  hacer,  por  no  tener  tan  favorable  viento. 

Los  vientos  que  sirven  para  eutrambas  estas  derrotas,  son 
los  vendábales,  que  en  este  golfo  son  más  ordinarios  en  verano, 
y  más  suaves  y  con  menos  mar  que  en  invierno,  cuando  sue- 
len ser  más  pesados,  á  causa  de  ventar  muchas  veces  brisas  y 
los  ponientes;  también  en  invierno  son  más  malos,  y  así  esta 
navegación  suele  ser  peligrosa  en  aquel  tiempo;  los  nortes, 
aunque  sirven  para  esta  navegación,  suelen  durar  poco,  por- 
que luego  saltan  en  brisas,  que  en  invierno  suelen  durar 
ocho  ó  quince  dias  y  hacer  mucho  daño  en  los  navios ;  y  desde 
la  Canal  hasta  la  Bermuda  suele  haber  algunos  huracanes. 

Del  puerto  de  la  Habana  se  sale  por  la  mañana  con  terrales: 
en  siendo  fuera  del  puerto,  como  tres  ó  cuatro  leguas  á  la  mar, 
da  luego  la  brisa ,  que  aunque  es  viento  contrario  para  el  viaje, 
las  aguas  que  corren  al  nordeste,  más  recias  cuanto  es  mayor 
la  brisa,  con  andar  volteando  y  barloventeando  van  metiendo 
los  navios  por  la  canal;  y  así,  con  cualquier  viento,  se  dejan  ir 
por  ella.  Y  si  fuera  viento  próspero,  en  saliendo  de  la  Habana 
se  gobierna  al  nordeste  hasta  ver  los  Mártires ,  y  desde  allí  al 
leste  por  la  costa ,  teniendo  cuenta  con  no  llegar  con  una  legua 
á  las  islas  de  los  Mártires  que  están  en  la  punta  y  tierra  de  la 
Florida ;  y  en  volviendo  la  costa  para  el  leste,  se  camina  por 
aquel  rumbo  la  costa  en  la  mano  por  ser  costa  sana;  y  aunque 
pintan  bajos  no  los  tiene  hasta  28  grados  de  altura,  adonde  se 
entiende  ya  haber  desembocado  la  canal,  y  desde  aquí  se  viene 
en  demanda  de  las  islas  de  los  Azores  por  dos  derrotas  ó  cami- 
nos :  uno  para  en  tiempo  de  verano  y  otro  para  invierno ;  en 


^  79  " 

verano,  para  buscar  vientos  frescos  de  la  parte  del  norte,  se 
gobierna  la  vuelta  del  nordeste  hasta  subir  en  32  grados,  y 
desde  allí  al  leste  que  por  el  nordeste  de  la  aguja  viene  á  ser 
leste  cuarta  al  nordeste  hasta  subir  en  38  ó  39  grados  y  no 
más ,  porque  algunas  veces  ha  sido  peligroso  subir  en  mayor 
altura,  y  no  bajando  ni  subiendo  de  los  39  grados  por  el  leste, 
se  va  á  dar  á  las  islas  de  los  Azores. 

En  invierno  se  gobierna,  en  desembocando  la  canal,  por  los 
28  ó  29  grados  la  vuelta  del  leste  hasta  la  isla  Bermuda,  que 
está  en  33  grados,  en  la  cual  altura  se  sube  por  la  sobredicha 
razón  del  nordeste  de  la  aguja,  dejando  la  dicha  isla  de  la 
banda  del  norte  muchas  veces,  sin  llegar  á  reconocerla,  aun- 
que por  los  temporales  de  aguaceros  con  mar,  que  suele  haber 
de  ordinario  en  aquel  parage,  se  entiende  que  vienen  á  estar 
cerca  della;  desde  la  cual,  prosiguiendo  la  dicha  derrota,  se 
vuelve  hasta  37  grados  de  altura  y  se  llega  á  ver  la  isla  de 
Santa  María ,  que  es  una  de  las  de  los  Azores ;  y  para  ir  á  la 
Tercera  se  sube  á  38  grados.  Y  aunque  esta  navegación  es  de 
más  derecho  y  corto  camino  que  la  de  verano ,  se  tarda  más 
dias  en  navegarse,  porque  la  otra  en  que  se  va  por  mayor  al- 
tura son  más  conocidos  que  en  éste  los  aguajes  que  van  cami- 
nando, según  queda  dicho,  desde  la  Florida  para  el  nordeste, 
y  así  ayudan  más  á  la  navegación;  y  en  la  una  y  en  la  otra 
navegación  se  tiene  por  señal,  para  entender  que  se  llega  á  las 
islas,  el  ver  que  la  aguja  de  marear  se  va  fijando  al  Polo. 

Los  navios  que  vienen  de  las  Indias  en  verano ,  ora  vengan 
en  flota  ora  solos ,  siempre  suelen  tocar  en  las  islas  de  los 
Azores,  y  principalmente  en  la  Tercera  que  está  en  39  grados, 
por  el  buen  recaudo  que  hay  en  ella  de  agua  y  leña  y  basti- 
mentos para  fornecerse  de  lo  que  han  menester ,  y  para  tomar 
lengua  si  la  costa  de  España  está  segura  de  cosarios ,  y  enten- 
der si  el  consejo  y  oficiales  de  la  contratación  de  Sevilla  han 
enviado,  á  la  persona  que  allí  tienen ,  orden  alguna  de  lo  que 
tienen  de  hacer  para  venir  en  España ;  y  algunas  veces  suelen 
las  flotas  tomar  la  isla  de  San  Miguel,  que  está  en  38  grados 
menos  un  tercio,  cuando  no  pueden  tomar  el  puerto  de  la  Ter- 
cera por  los  vientos  sures  y  suestes  que  suelen  ser  contrarios. 


80 

En  el  invierno  son  estas  islas  ventosas  y  tormentosas,  y  por 
no  ser  los  puertos  buenos,  tiene  mandado  el  rey  de  Portugal, 
que  desde  Setiembre  hasta  Abril  no  se  venga  á  surgir  á  ellas, 
porque  á  las  flotas  de  España  en  invierno  y  en  verano  les  está 
mandado  que  no  puedan  surgir  en  ellas,  ni  saltar  ninguno  en 
tierra  porque  no  se  puede  sacar  el  oro  que  se  trae  por  regis- 
trar; y  así  vienen  á  las  naos  barcas  de  todas  las  islas  con  re- 
fresco de  agua,  bastimentos  y  otras  cosas  de  que  se  proveen. 


DE  LAS  ISLAS  DE  LOS  AZORES  PARA  ESPAÑA  A  SANLÚCAR. 

De  las  islas  de  los  Azores  hasta  Sanlucar  de  Barrameda,  po- 
nen los  marineros  como  trescientas  leguas  de  navegación,  que 
se  navegan  desde  quince  hasta  treinta  dias  muchas  veces,  por 
reinar  muchas  brisas  de  ordinario  en  este  golfo  de  los  Azores 
que  son  contrarias  derechamente  para  venir  á  España. 

Partiendo  de  las  dichas  islas  se  gobierna  la  vuelta  del  leste 
como  cuarenta  ó  cincuenta  leguas,  porque  si  ventaren  los 
vientos  nordestes  puedan  abitar  y  tomar  tierra  de  España  con 
ellos  ,  lo  cual  no  podia  ser,  si  bajando  de  los  39  grados  de  al- 
tura, se  viniesen  camino  derecho;  y  habiendo  corrido  las  cua- 
renta ó  cincuenta  leguas  se  vuelve  á  gobernar  la  vuelta  del 
leste  cuarta  del  sueste,  en  demanda  del  cabo  de  San  Vicente  que 
está  en  37  grados  en  la  costa  de  Portugal,  leste  oeste  con  Sa- 
lamedina. 

En  doblando  el  dicho  cabo  se  gobierna  hasta  Sanltícar  leste- 
oeste,  á  vista  de  la  costa,  guiñando  para  el  nordeste  por  no  des- 
viarse della,  hasta  ver  las  Arenas  gordas,  que  son  unos  medaños 
altos  de  arena  que  bate  la  mar  en  ellos ,  y  está  cinco  leguas  al 
poniente  de  Sanlucar,  donde  se  han  ahogado  muchas  gentes  en 
tiempo  de  tormentas  por  no  haber  donde  se  pueda  guarecer  la 
gente  que  echa  la  mar ;  y  así  en  tiempo  de  fortuna  se  tienen 
antes  para  el  Estrecho ,  porque  de  verano  toda  esta  costa  de  Es- 
paña es  segura  y  muy  fondable ,  que  casi  en  toda  ella  se  puede 
surgir.  Llegados  al  puerto  de  Sanlucar,  se  suben  los  navios  para 
Sevilla  por  el  rio  arriba,  alijando  lo  que  es  menester,  unas  ve- 


81 

ees  con  viento  cuando  corro  apropósito ,  aunque  pocas  veces 
suele  correr  el  que  es  menester,  por  los  tornos  del  rio ;  y  así  el 
más  ordinario  subir,  y  seguro,  es  con  la  marea,  llevando  los  na- 
vios con  los  bateles  hasta  Sevilla,  donde  en  el  puerto  de  las 
Muelas  los  oficiales  déla  Contratación  los  vuelven  á  visitar, para 
hacer  averiguación  si  han  guardado  lo  que  por  las  ordenan- 
zas é  instrucción  les  está  mandado,  y  si  han  traido  oro  por  re- 
gistrar, ó  si  han  saltado  en  tierra  en  algún  puerto  de  Portugal, 
ó  sacado  oro  y  plata  de  los  navios;  y  los  que  vienen  consigna- 
dos y  con  registro  para  Cádiz  ó  que  no  pueden  tomar  el  puerto 
de  Sevilla,  que  pocas  veces  acontece,  surgen  en  la  bahía  y 
puerto  de  Cádiz,  en  donde  así  mesmo  son  visitados  por  el  juez 
oficial  del  rey,  que  allí  reside  para  esto. 


NAVEGACIÓN  DESDE  ESPAÑA  PARA  EL  RIO  DE  LA  PLATA 

Y   ESTRECHO    DE   MAGALLANES. 

Por  ser  tan  poco  frecuentada  como  es  esta  navegación ,  hay 
poco  que  decir  della  más  de  que  de  España  al  Estrecho  hay 
cerca  de  dos  mil  leguas  de  navegación ,  y  hasta  el  Rio  de  la 
Piala  cerca  de  mil  seiscientas,  que  aunque  se  podría  navegar 
con  buenos  tiempos  en  dos  meses  hasta  el  Rio  de  la  Plata,  y  tres 
hasta  el  Estrecho ,  siempre  han  tardado  mucho  más  los  pocos 
que  hasta  agora  la  han  navegado,  porque  á  causa  de  haber  de 
partir  para  esta  navegación  de  España  por  Agosto  ó  antes,  por- 
que se  llegue  á  aquellas  partes  al  principio  del  verano  dellas 
que  es  desde  Setiembre  en  adelante ,  viénese  á  pasar  por  de- 
bajo de  la  Equinoccial  en  tiempo  que  se  hallan  debajo  della 
muchas  calmas  y  muy  continuas;  y  así  se  ha  tardado  hasta  el 
Rio  de  la  Plata  tres  meses  y  más,  y  hasta  el  Estrecho  de  Ma- 
gallanes cinco,  y  dende  arriba.  Y  porque,  demás  de  las  calmas 
sobredichas,  por  ser  la  navegación  tan  larga  y  haber  muchas 
tormentas  y  refriegas  de  vientos  sures  y  suestes ,  y  brisas  que 
son  travesía  en  toda  aquella  costa,  desde  el  Brasil  hasta  el  Es- 
trecho, llegan  los  navios  siempre  tan  necesitados  de  reparo  que 
pocas  veces,  de  las  que  se  ha  intentado  pasarle  y  navegar  por 

6 


82 

él  á  las  islas  del  Maluco,  se  ha  podido  llegar  á  pasarle  antes  que 
el  verano  de  aquellas  partes  se  acabe,  que  es  muy  breve  y  muy 
lleno  de  tormentas  y  grandes  tempestades  de  vientos  sures, 
aguas  y  algunas  veces  muy  grandes  frios ,  y  así  siempre  ha 
sido  necesario  invernar  antes  de  pasar  el  Estrecho;  por  lo  cual, 
y  por  las  grandes  corrientes  que  en  él  hay,  y  poco  aparejo 
para  repararse  los  navios,  aunque  no  faltan  buenos  puertos 
dentro  y  fuera  del ,  y  principalmente  por  ser  la  distancia  desde 
el  Estrecho  hasta  los  Malucos  tan  larga,  que  pasa  de  siete  mil 
quinientas  leguas,  la  navegación  para  ellos  desde  España  por 
el  Estrecho  viene  á  ser  muy  dificultosa  y  casi  imposible. 

Habiendo  partido  de  Sanlucar  de  Barrameda  para  el  Rio  de 
la  Plata  y  para  el  Estrecho,  y  habiendo  tocado  y  tomado  re- 
fresco en  las  islas  de  las  Canarias ,  siempre  se  ha  gobernado 
norte  sur  hasta  atravesar  la  Equinoccial  y  ponerse  en  8  ó  9 
grados  de  altura  de  la  otra  parte  della,  leste  oeste  con  el  cabo 
de  San  Agustín,  desde  donde  algunos  han  navegado  al  oeste 
hasta  reconocer  el  dicho  cabo,  y  otros  han  ido  siempre  su- 
biendo de  altura  á'  reconocer  la  costa  del  Brasil,  desde  donde 
á  vista  de  tierra  han  ido  caminando  hasta  el  dicho  Rio  de  la 
Plata,  que  está  en  34  ó  35  grados,  y  desde  allí  han  pasado,  los 
que  han  ido  al  Estrecho  siempre  á  vista  de  tierra,  y  en  la 
costa  han  hallado  buenos  puertos  y  rios,  donde  se  han  repa- 
rado de  algunas  fortunas  y  también  donde  se  han  visto  en  mu- 
cho trabajo:  y  otros  ha  habido,  que  desde  los  8  grados  de  al- 
tura han  proseguido  la  derrota  para  el  Estrecho,  sin  llegar  á 
reconocer  la  tierra  del  Brasil  ni  tierras  del  Rio  de  la  Plata. 


NAVEGACIONES  DE  LA  IVIAR  DEL  SUR  DESDE  LA  NUEVA  ESPAI^A 

Y   TIERRAFIRME   POR   EL   PIRÚ   Y   ESTRECHO. 

La  navegación  del  mar  del  Sur,  que  desde  Tierrañrme  y  Pa- 
namá hasta  el  Estrecho  viene  á  ser  de  más  de  mil  doscientas  ó 
mil  trescientas  leguas,  y  desde  Nueva  España  y  Guatimala  mil 
cuatrocientas  y  mil  seiscientas,  y  dende  arriba,  se  navega  con 
gran  diferencia  de  tiempos  de  unas  partes  á  otras,  por  la  que 


83 

hay  en  los  vientos  y  aguajes  y  corrientes  de  mares  de  aquellas 
partes;  porque  desde  Panamá  hasta  la  ciudad  de  Los  Reyes, 
hasta  donde  ponen  de  viaje  los  marineros  pocas  más  de  cua- 
trocientas leguas,  se  suele  tardar  de  navegar  dos  meses,  y 
dende  arriba,  cuando  no  son  los  vientos  muy  prósperos,  y  otro 
tanto  y  más  las  quinientas  leguas  que  debe  haber  de  navega- 
ción desde  Los  Reyes  hasta  Chile;  y  á  la  vuelta  se  suele  hacer 
cada  una  de  las  dichas  navegaciones  en  treinta  dias  y  menos: 
y  así,  para  ir  desde  Panamá  á  Chile  son  menester  más  de  siete 
ú  ocho  meses,  y  para  volver  menos  de  dos,  porque-,  á  causa  de 
ser  los  vendábales  y  vientos  sures  tan  continuos  gran  parte 
del  año  en  aquella  mar,  suelen  casi  siempre  correr  las  aguas 
del  Estrecho  para  la  Equinoccial  y  provincia  de  Tierrafirme 
provincias  de  la  Nueva  España ;  y  así  la  navegación  del  norte 
por  la  mar  del  Sur  y  para  el  sur  de  aquellas  partes  es  siempre 
dificultosa  y  pesada,  y  casi  imposible  cuando  vientan  los  sures, 
y  al  contrario  muy  fácil  y  presurosa. 

Para  ir  desde  Panamá  y  de  la  Nueva  España  y  Guatimala  al 
Pirú  y  desde  allí  á  Chile ,  se  tiene  de  partir  por  los  meses  de 
Enero ,  Abril  y  Mayo ,  y  por  Agosto  y  Setiembre  y  parte  de 
Octubre,  que  son  los  tiempos  cuando  vientan  más  brisas  y  al- 
gunos nortes  que  sirven  para  esta  navegación ;  y  porque  ha- 
biendo tardado  desde  Panamá  á  Los  Reyes  dos  meses  ó  tres  de 
tiempo,  cuando  se  llega  allí  es  acabado  ya  el  que  es  menester 
para  navegar  á  Chile ,  es  forzoso  esperarles ,  de  cuya  causa  la 
navegación  á  la  ida  suele  ser  tan  vagarosa ,  y  á  la  vuelta  al 
contrario,  porque  como  se  hace  con  tanta  brevedad,  y  en  todos 
otros  meses  del  año  en  que  pocas  veces  faltan  vientos  próspe- 
ros, puédese  venir  desde  Chile  á  Panamá  de  un  viaje^  y  pasar 
á  la  Nueva  España  en  poco  más  de  dos  meses  sin  detenerse  en 
el  camino. 

Hácese  toda  esta  navegación  costa  a  costa,  sin  apartarse  de 
tierra  sino  poco^  salvo  los  navios  que  de  Nueva  España  van  al 
Pirú,  que  desde  Guatimala  ó  Nicaragua  hasta  donde  llegan 
costeando  atraviesan  el  golfo  de  Panamá  hasta  Puerto  Viejo  ó 
el  de  Guayaquil,  que  tendrá  de  travesía  como  cuatrocientas  ó 
quinientas  leguas,  y  en  lo  demás  hasta  allí  y  de  allí  para  Chile 


84 

van  tocando  en  muchos  de  los  puertos  y  desembarcaderos  que 
hay  por  todas  estas  costas ,  como  en  las  descripciones  particu- 
lares dellas  se  dirá;  y  haciendo  escala  en  los  que  han  menester 
proveerse  de  agua  y  bastimentos,  que  en  todos  se  puede  hacer 
con  seguridad,  por  ser  esta  navegación  la  más  limpia  y  segura 
de  cuantas  hoy  se  sabe  en  lo  que  hay  descubierto  de  la  tierra. 


NAVEGACIÓN  DEL  PONIENTE  DESDE  LA  NUEVA  ESPAÑA 

PARA  LAS  ISLAS  DEL  MALUCO  Y  FILIPINAS. 

La  navegación  de  la  mar  y  golfo  del  occidente  para  la  Espe- 
ciería é  isla  del  Maluco  por  la  parte  del  occidente  y  demarca- 
ción de  los  reyes  de  Castilla,  según  las  derrotas  de  los  que 
hasta  agora  las  han  podido  navegar,  pasa  de  cuatro  mil  leguas 
largas  de  viaje,  que  aunque  éstas  se  podrían  andar  con  buenos 
tiempos ,  según  el  curso  ordinario  de  los  navios ,  en  cinco  me- 
ses ó  poco  más,  por  ser  la  navegación  tan  larga  y  prolija  y 
haber  de  pasar  el  Estrecho  con  tantas  dificultades  como  hay 
en  ello,  háse  de  invernar  en  el  viaje;  y  así  no  se  puede  hacer 
esta  navegación  en  menos  de  un  año  largo  ó  año  y  medio. 
Comenzóse  primero  desde  España  por  el  estrecho  de  Magalla- 
nes, y  aunque  de  dos  armadas  que  se  hicieron  para  este  viaje, 
parte  dellas  pasaron  y  parte  llegaron  á  los  Malucos ;  llegaron 
tan  mal  paradas  y  derrotadas ,  que  se  ha  sobreseído  en  prose- 
guir esta  navegación  y  háse  comenzado  á  hacer  desde  la  Nueva 
España,  desde  donde  se  han  hecho  ya  cinco  ó  seis  viajes  prós- 
peramente, y  según  la  más  común  y  cierta  estimación  de  los 
pilotos  que  las  han  navegado ,  ponen  desde  el  puerto  de  la  Na- 
vidad en  la  costa  de  la  mar  del  Sur  hasta  las  islas  Filipinas  mil 
seiscientas  ó  setecientas  leguas,  las  cuales  se  navegan  comun- 
mente en  dos  meses  ó  dos  meses  y  medio ,  comenzando  por 
Noviembre ,  que  es  el  tiempo  que  se  tiene  por  más  conveniente 
para  esta  navegación ,  porque  en  este  tiempo  no  puede  haber 
tantas  calmas  como  había  antes ,  y  las  brisas  son  de  allí  ade- 
lante más  ciertas ,  y  aunque  corran  los  vendábales  y  nortes  no 
son  malos  para  esta  navegación ,  que  es  apacible  y  segura  de 


85 

tormentas  peligrosas ,  aunque  se  han  hallado  en  ella  algunas 
calmas  y  aguaceros ,  pero  no  de  peligro'  ninguno  hasta  agora. 

En  partiendo  del  puerto  de  la  Navidad,  que  está  en  19  gra- 
dos de  altura  en  la  costa  de  la  mar  del  Sur  de  la  Nueva  España, 
y  es  el  que  hasta  agora  parece  el  más  apropósito  para  este 
viaje,  se  va  bajando  de  altura  hasta  ponerse  en  12  grados,  en 
que  están  las  islas  Filipinas ,  desde  donde  gobernando  leste 
oeste  se  viene  á  dar  en  ellas. 

La  vuelta  de  aquellas  islas  para  la  Nueva  España  es  de  más 
larga  navegación  que  la  ida,  porque  según  estimación  de  los 
marineros,  tiene  de  viaje  dos  mil  leguas,  á  causa  de  subirse 
en  mayor  altura  para  buscar  vientos  frescos  de  la  parte  del 
norte,  por  huir  de  las  brisas  que  son  vientos  contrarios  para 
volver  por  la  derrota  de  la  ida.  Tiénese  por  tiempo  conveniente 
para  partir  de  las  islas  Mayo  y  principio  de  Junio ,  porque  en 
estos  tiempos  son  menos  las  brisas  y  más  ciertos  los  nortes 
que  son  menester;  que  aunque  sirven  para  la  vuelta,  porque 
no  son  tan  favorables  para  ella  como  las  brisas  para  la  ida ,  se 
tarda  en  volver  de  las  dichas  islas  hasta  la  Nueva  España  de 
cuatro  meses  arriba,  casi  doblado  tiempo  de  lo  que  es  menes- 
ter para  ir  á  ellas ;  desde  las  cuales ,  habiendo  salido  de  las  di- 
chas islas,  donde  hay  muchos  aguajes  y  corrientes  y  es  nece- 
sario salir  poco  á  poco,  se  van  subiendo  en  altura  por  el 
Íes-nordeste  ó  por  otros  rumbos,  según  la  ocurrencia  de  los 
vientos ,  hasta  ponerse  en  39  grados  de  altura ,  desde  donde 
caminan  al  leste,  decayendo  de  allí  abajo  hasta  dar  en  la  costa 
de  la  Nueva  España;  y  de  allí,  costeándola  y  bajando  de  al- 
tura ,  se  viene  al  puerto  de  la  Navidad. 


DE  LA  CASA  DE  LA  CONTRATACIÓN  DE  SEVILLA, 

Y  COSAS  proveídas  PARA  LA  NAVEGACIÓN  DE  LAS  INDIAS. 

Luego  que  se  comenzaron  á  descubrir  las  Indias,  se  fundó  en 
la  ciudad  de  Sevilla  la  Gasa  de  la  Contratación ,  donde  se  ha 
quedado  y  reside,  aunque  antiguamente  se  platicó  de  ponerla 
en  otros  puertos  de  España;  pero  en  ninguno  parece  que  puede 


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estar  más  cómodamente.  Hay  en  ella,  desde  su  primera  funda- 
ción, tres  jueces  oficiales  con  título  de  S.  M.  que  son;  tesorero, 
á  quien  se  hace  cargo  de  toda  la  hacienda  que  viene  á  la  Caja 
real  de  tres  llaves  que  están  en  la  dicha  Gasa;  y  contador,  que 
tiene  los  libros  de  la  dicha  hacienda ,  y  factor,  á  cuyo  cargo 
fueron  siempre  las  cosas  de  la  contratación  y  granjerias  de 
S.  M.,  que  al  principio  se  instituyeron  en  la  dicha  Gasa,  y 
después  se  han  venido  á  dejar,  y  ahora  entiende  en  la  provi- 
sión y  cosas  de  las  armadas.  Y  demás  de  Jos  tres  oficiales  reales, 
hay  en  la  dicha  casa  un  letrado ,  juez  asesor  para  las  cosas 
de  justicia,  y  un  fiscal,  dos  escribanos  y  dos  alguaciles  y  dos 
porteros,  y  cárcel  y  carcelero,  y  dos  visitadores  de  navios. 

Al  principio  del  descubrimiento  de  las  Indias  tuvieron  los 
oficiales  de  la  casa  la  administración  y  provisión  de  todo  lo  que 
tocaba  á  las  Indias,  hasta  que  fué  formado  Gonsejo  acerca  de 
la  persona  real,  desde  cuando  quedaron  como  tribunal  de  justi- 
cia y  conocer  de  todos  los  pleitos  de  la  gente  de  la  mar  que  re- 
sultan de  la  navegación;  de  los  cuales  vienen  por  apelación  al 
Gonsejo  los  criminales,  y  los  civiles  de  cuarenta  mil  mara- 
vedises arriba :  y  ansí  mismo  entienden  y  tienen  á  su  cargo  el 
despacho  de  las  notas  y  armadas  que  parten  para  las  Indias 
del  puerto  de  Sanlúcar,  y  de  visitarlas  á  la  ida  y  á  la  vuelta, 
para  que  cumplan  con  las  ordenanzas  y  la  administración  de 
la  Hacienda  real  que  viene  de  las  Indias,  y  la  custodia  de  la 
de  particulares,  hasta  entregarla  á  sus  dueños;  y  ansí  mismo 
la  caja  y  bienes  de  difuntos  que  vienen  de  Indias,  los  cuales 
están  á  su  cargo,  y  el  hacer  las  diligencias  necesarias  para  que 
vengan  en  poder  de  los  herederos  cuyos  son. 

Hay  asimismo  en  la  dicha  casa  una  sala  del  consulado  de 
los  mercaderes ,  adonde  los  mercaderes ,  al  principio  de  cada 
año,  eligen  dellos  un  prior  y  dos  cónsules,  que  arbitraria- 
mente y  sin  tela  de  juicio  componen  y  determinan  los  pleitos 
y  negocios  que  suceden  entre  los  mercaderes  dependientes  de 
sus  contrataciones ,  dudas  de  fletes  y  de  sus  factores ;  cuyas 
apelaciones  van  ante  uno  de  los  oficiales  de  la  casa,  elegido  por 
juez,  que  con  dos  mercaderes,  los  que  él  quiere,  determina  su- 
mariamente el  negocio;  y  si  alguna  de  las  partes  se  agravia, 


87 

lo  vuelve  á  determinar  arbitrariamente  con  otros  dos  merca- 
deres, que  no  sean  de  los  primeros,  y  no  puede  cargar  ni  con- 
tratar mercader  ninguno  ni  pasar  sus  factores  alas  Indias,  sin 
licencia  de  los  oficiales  de  la  contratación. 

No  puede  salir  navio  ninguno  sólo  para  las  Indias,  por  el 
peligro  de  los  cosarios  y  porque  lleguen  todas  las  mercaderías 
juntas,  sino  en  algunas  de  las  flotas,  que  está  ordenado  que 
partan  para  las  Indias  una  en  principio  de  Abril  para  la  Nueva 
España ,  y  otra  en  principio  de  Agosto  para  Tierrafirme,  aun- 
que esto  se  cumple  mal  por  no  cargar  los  mercaderes  á  tiempo: 
y  las  naos  todas  han  de  ser  de  cien  toneladas  hasta  ciento  cin- 
cuenta ,  y  cada  una  lleva  su  capitán  y  maestre  y  la  gente  de 
mar ,  y  las  armas ,  artillería ,  municiones  y  bastimentos  que 
según  el  porte  de  cada  navio  está  ordenado ,  y  de  todo  lo  que 
llevan  en  mercaderías  y  de  otras  cosas  se  hace  registro  por  los 
oficiales  de  la  contratación ,  donde  queda  en  registro ,  y  cada 
navio  lleva  un  traslado  del  suyo ,  por  el  cual  es  visitado  en 
Sanlúcar  de  Barrameda  en  la  tercera  y  última  visita  que  se  les 
hace ,  después  de  haberles  visitado  dos  veces  en  el  puerto  de 
las  Muelas  del  rio  de  Sevilla ;  una  cuando  se  ponen  á  la  carga 
para  ver  si  están  estancos  y  bien  acondicionados  para  el  viaje, 
y  otra  al  tiempo  de  partir  para  Sanlúcar  para  ver  si  llevan  la 
gente  de  servicio,  bastimentos,  armas  y  municiones  que  se  les 
mandó  en  primera  visita,  y  la  tercera  en  Sanlúcar  para  saber  si 
han  sacado  algo  dello  y  metido  más  de  lo  registrado ,  porque 
todo  lo  que  va  fuera  de  registro  se  toma  por  perdido. 

Va  en  cada  flota  un  capitán  general  della,  y  un  almirante  con 
título  é  instrucción  de  S.  M.,  y  un  visitador  déla  flota,  de  poco 
acá,  también  con  título  de  S.  M.;  y  para  el  dicho  oficio  nombra 
el  consulado  dos  ó  tres  personas,  y  un  escribano  mayor  déla 
flota  que  proveen  prior  y  cónsules  con  los  demás  particulares 
de  cada  navio ;  un  alguacil  mayor  de  la  flota ,  que  provee  el 
general  con  su  alférez,  y  plazas  de  capitanes  y  gentiles-hom- 
bres. Va  el  capitán  general  en  la  nao  de  la  armada  que  llaman  la 
Capitana ,  en  la  cual  no  van  mercaderías  más  de  la  gente  de 
guerra,  que  son  soldados,  y  las  armas  y  municiones  y  basti- 
mentos necesarios ,  y  es  la  primera  que  sale  y  entra  en  los 


88 

puertos,  y  va  siempre  delante  guiando  la  flota  ;  y  para  ser  co- 
nocida ,  de  dia  lleva  la  bandera  en  el  mástil  mayor ,  y  el  farol 
á  popa  para  de  noche;  hácenle  salva  y  llegan  á  saludarla  dos 
veces  cada  dia  todas  las  naos,  una  por  la  mañana  y  otra  por  la 
tarde.  El  almirante  va  en  otra  nao  que  llaman  Almiranta,  con 
su  bandera  en  el  mástil  de  proa ,  y  va  siempre  recogiendo  la 
flota  porque  no  se  quede  atrás  ninguna,  sino  que  vayan  en  con- 
serva juntas  cuanto  no  puedan  tocar  las  unas  con  las  otras:  no 
pueden  saltar  en  tierra,  ni  entrar  en  puerto  ninguno  de  Portu- 
gal á  la  ida  ni  á  la  vuelta,  porque  no  metan  mercaderías  ni  sa- 
quen el  oro  que  traen  de  las  Indias ,  ni  las  gentes  de  guerra  y 
servicio  de  la  mar  se  queden  en  las  Indias  so  graves  penas. 
Hay  así  mismo  en  la  dicha  contratación  un  receptor  y  juez  de 
averías,  que  es  una  imposición  de  uno  por  ciento  que  se  cobra 
en  Sevilla  de  todas  las  mercaderías  que  salen  della  por  la  mar, 
á  cualquiera  parte  que  vayan;  de  las  cuales  se  pagan,  el  flete  de 
la  nao  Capitana  de  las  flotas,  y  los  sueldos  y  gastos  de  la  ar- 
mada, y  las  echazones  de  mercaderías  que  se  hace  en  la  mar  con 
tormenta;  y  siempre  que  había  peligro  de  cosarios,  moros, 
franceses  ó  ingleses ,  se  pagaban  dellas  los  gastos  de  las  arma- 
das de  naos  ó  galeras  y  carabelas  que  se  armaban  para  la  se- 
guridad de  las  flotas.  Desde  el  año  de  78  se  ha  hecho  una  ar- 
mada de  nueve  galeones  y  ocho  fragatas ,  en  que  andan  mil 
quinientas  personas,  los  novecientos  cincuenta  soldados  y 
gente  de  guerra,  y  los  demás  gente  de  la  mar,  con  su  general, 
almirante  ,  tesorero  y  contador  y  proveedor  y  los  demás  oficia- 
les de  la  armada,  todos  á  costa  de  S.  M. ,  que  les  tiene  consig- 
nados treinta  cuentos  en  Tierrañrme,  en  el  Nombre  de  Dios,  de 
la  Hacienda  real  que  allí  hubiere  ó  viniere  del  Pirii,  y  otros 
tantos  en  la  Veracruz  de  la  Nueva  España,  en  cuyas  costas 
anda  asegurándolas  de  cosarios  y  luteranos,  y  parte  della 
viene  acompañando  á  las  flotas  que  vienen  de  las  Indias  á  Es- 
paña por  el  peligro  de  los  dichos  cosarios ,  que  á  la  vuelta  es 
mayor  que  á  la  ida  por  el  oro  que  traen  y  por  la  derrota,  que 
es  más  cerca  de  los  reinos  de  Francia  é  Inglaterra.  Y  para  que 
la  gente  mareante  sea  más  diestra  y  enseñada  en  el  ejercicio 
de  la  mar,  hay  en  la  dicha  contratación  instituida  cátedra  de 


Cosmografía  á  costa  de  S.  M. ,  adonde  se  lee  la  esfera  y  reglas 
del  arte  de  marear ,  y  práctica  de  los  instrumentos  y  cartas  de 
navegar ,  que  se  hacen  y  aprueban  por  los  cosmógrafos  que  el 
rey  tiene  proveidos  para  ello ;  y  ansí  mismo  hay  en  la  dicha 
casa  un  oficio  de  piloto  mayor,  que  con  los  demás  cosmógrafos 
que  residen  en  la  dicha  ciudad  y  casa ,  marca  y  sella  los  ins- 
trumentos y  cartas  de  marear,  y  examina  los  pilotos  y  maes- 
tres; que  ninguno,  sin  tener  primero  su  carta  de  examen, 
puede  usar  el  dicho  oficio  en  la  carrera  de  las  Indias,  ni  pueden 
ser  extranjeros  de  estos  reinos  sino  habiendo  residido  en  ellos 
de  diez  años  arriba,  y  casado. 

Demás  de  los  oficios  de  la  contratación  de  Sevilla,  hay  un 
juez  oficial  con  un  escribano  en  la  ciudad  de  Cádiz,  que  sola- 
mente entiende  en  el  despacho  de  los  navios  que  parten  de 
aquella  ciudad  paralas  Indias  con  las  flotas,  conforme  alas  or- 
denanzas de  la  Gasa  de  la  Contratación ,  y  visitar  los  que  vienen 
de  las  Indias  consignados  para  aquella  ciudad;  y  ansi  mismo, 
en  las  islas  de  las  Canarias  hay  otros  tres  jueces  oficiales,  desde 
el  año  de  66,  con  sus  escribanos,  uno  en  Tenerife,  y  otro  en  la 
Palma ,  y  otro  en  Fuerte  Ventura  para  el  despacho  de  los  na- 
vios que  parten  de  aquellas  islas  con  los  frutos  dellas ,  en  vir- 
tud de  la  licencia  que  tienen  para  cargarlos  para  las  Indias,  en 
el  cual  despacho  entendían  antes  los  gobernadores  de  las 
islas. 


TABLA  GENERAL  DE  LAS  INDIAS  DEL  NORTE. 


DIVISIÓN  DE  LA  TABLA  PRIMERA  UNIVERSAL  DE  LAS  INDIAS 

Y  DECLARACIÓN  DE  LA  PRECEDENTE. 

Naturaleza  parece  quiso  dividir  y  cortar  el  continente  y 
tierra  descubierta  de  las  Indias,  por  el  istmo  ó  angostura  que 
hay  de  tierra  desde  el  Nombre  de  Dios  á  Panamá,  dejando  la 
mitad  de  las  Indias  á  la  parte  del  norte,  y  la  otra  mitad  al  me- 


1 

90    ^ 

diodía;  que  aunque  lo  descubierto  y  poblado  de  la  parte  de  Tierra- 
firme  y  Pirú,  es  mucho  más,  en  comparación,  que  lo  de  la  parte 
del  norte,  la  tierra  que  está  por  descubrir  para  Quivira  y  parte 
setentrional ,  se  va  ensanchando  de  manera  que  parece  ó  debe 
ser  tanta  como  la  del  mediodía  ó  más.  Y  ansi,  también,  acaso  ha 
venido  á  ser  que  haya  un  vireino  en  la  una  parte  como  en  la 
otra,  y  que  de  nueve  chancillerías,  y  veinte  y  nueve  ó  treinta 
gobernaciones,  y  veinte  y  cuatro  asientos  de  oficios  y  cajas 
reales,  tres  casas  de  moneda,  y  cuatro  arzobispados,  y  veinte  y 
cuatro  obispados ,  la  mitad  de  todo  ello  casi  viene  á  estar  en 
cada  una  de  las  dichas  partes ;  y  así  la  división  de  toda  la  tierra 
de  las  Indias,  por  naturaleza  y  caso,  parece  lamas  cómoda  que 
puede  ser  por  el  Nombre  de  Dios  y  Panamá ,  que  están  desde 
8  ó  9  grados  de  altura  setentrional;  dejando  á  una  parte  en 
una  tabla  toda  la  tierra  é  islas  de  la  mar  del  Norte,  que  hay 
desde  aquella  altura  para  el  norte,  con  nombre  de  Indias  del 
Norte;  y  á  la  otra  parte  del  mediodía,  todo  lo  que  hay  desde  la 
dicha  altura  de  8  grados  y  costa  de  Tierrafirme  hasta  el  Estre- 
cho de  Magallanes,  y  lo  que  adelante  se  descubriere,  con  nom- 
bre de  Indias  del  Mediodía,  aunque  parte  dello  esté  desta  otra 
parte  de  la  Equinoccial,  y  en  la  costa  de  Tierrafirme  esté  la 
gobernación  de  Venezuela,  que  se  describe  entre  la  parte  de 
las  Indias  setentrionales  por  ser  del  distrito  de  la  audiencia 
de  la  Española. 

En  las  Indias  del  Norte,  comprendidas  en  la  tabla  precedente, 
hay  el  vireino  de  la  Nueva  España  y  cuatro  audiencias  que 
son,  la  de  México,  Isla  Española,  Guatimala  y  Nueva  Galicia, 
en  cuyos  distritos  hay  diez  y  siete  gobernaciones,  catorce 
asientos  de  oficiales  de  la  real  Hacienda  y  cajas  reales  de  tres 
llaves,  y  dos  casas  de  moneda.  Las  gobernaciones  son,  la  de 
Panuco ,  Yucatán ,  é  islas  de  los  Ladrones  y  Filipinas  en  el 
distrito  de  la  Nueva  España,  y  las  gobernaciones  de  Guba,- 
Jamáica ,  San  Juan  de  Puerto-Rico ,  y  Venezuela  en  el  dis- 
trito déla  audiencia  de  la  Española;  con  más  el  adelanta- 
miento y  gobernación  de  la  Florida  y  gobernación  de  la  Gua- 
yana  como  por  cercanía:  y  en  el  distrito  de  Guatimala,  las 
gobernaciones  de  Costa-Rica,  Nicaragua,  Honduras,  Tabasco, 


91 

Ghiapa,  la  Verapaz  y  Soconusco;  y  en  el  distrito  de  la  Nueva 
Galicia,  la  gobernación  de  la  Nueva  Vizcaya :  en  todas  las  cua- 
les hay  poblados  como  noventa  y  un  pueblos  españoles ,  y  en 
ellos  como  diez  seis  mil  casas  de  vecinos ;  cinco  mil  seiscientas 
ó  setecientas  poblaciones  de  indios,  reducidas  á  pueblos  y  es- 
tancias ,  en  los  cuales  todos  habrá  cerca  de  ochocientos  mil  in- 
dios tributarios ,  sin  los  viejos ,  mujeres  y  niños ,  y  sin  los  hur- 
tados en  las  tasaciones,  repartidos  en  mil  quinientos  repara- 
mientos del  rey,  y  de  particulares  los  más.  Dos  arzobispados, 
el  de  México  y  do  la  isla  Española ,  y  catorce  obispados  y  una 
abadía  sufragáneos  á  ellos ;  y  en  las  diócesis  de  los  arzobispa- 
dos y  obispados ,  monasterios  de  las  cuatro  religiones  de  fran- 
ciscos y  de  dominicos  y  de  agustinos  y  uno  de  la  compañía  y 
de  monjas;  y  así  mismo  hay  un  distrito  déla  inquisición.  Co- 
menzóse á  descubrir  esta  parte  de  las  Indias  del  Norte,  casi  toda, 
primero  que  la  del  mediodía,  por  caer  en  ella,  como  queda  di- 
cho, las  islas  de  la  mar  del  Norte,  que  fué  lo  primero  que  se  des- 
cubrió por  Colón,  que  después  costeó  también  las  costas  de 
Tierrafirme,  Nicaragua,  Veragua  y  Honduras;  y  por  el  mesmo 
tiempo  ó  poco  después,  año  de  17  (1517),  se  descubrió  la  pro- 
vincia de  Yucatán  por  mandado  de  Juan  de  Grijalva,  gober- 
nador de  Cuba,  por  cuyo  mandado  también  se  comenzó  á  cos- 
tear la  Nueva  España,  que  después  la  descubrió  D.  Hernando 
Cortés. 

De  la  suerte,  disposición,  temperamento  y  calidades  de  estas 
provincias  en  común,  demás  de  lo  que  queda  apuntado  general- 
mente en  la  declaración  de  la  primera  tabla,  no  se  puede  decir 
más  de  que,  aun  por  haber  en  ellas  provincias  tan  distintas  y 
apartadas  unas  de  otras,  de  necesidad  ha  de  haber  diversas  dis- 
posiciones y  temperamentos  en  ellas,  por  las  diferentes  alturas 
y  climas  en  que  están  comunmente  las  tierras  que  caen  dentro 
del  Trópico  de  Carnero,  que  casi  es  todo  lo  descubierto  y  po- 
blado. Convienen  entre  sí,  en  que  son  más  húmedas  que  secas 
y  más  calientes  que  frías  por  la  mayor  parte  ;  y  por  esto  algu- 
nas dellas  menos  sanas  que  otras  partes  de  las  Indias.  El  ve- 
rano de  estas  provincias ,  como  queda  dicho ,  en  lo  general  es 
desde  Octubre  hasta  Abril ,  cuando  los  días  son  más  chicos  que 


92 

las  noches ,  porque  en  aquel  tiempo  está  el  cielo  claro  con  los 
vientos  nortes  que  corren ;  y  el  invierno  es  desde  Abril  hasta 
Octubre ,  cuando  los  dias  son  más  largos,  porque  en  este  tiempo 
son  las  aguas,  cuando  cesan  en  las  otras  partes  de  Europa  se- 
mejantes á  éstas  en  altura  setentrional.  Las  regiones  fuera 
del  trópico,  que  se  van  metiendo  en  altura,  vienen  á  ser,  como 
queda  dicho,  más  Mas  y  semejantes  á  las  partes  setentriona- 
les  de  Europa;  las  de  dentro  del  trópico  son,  por  loque  queda 
dicho,  fértiles  y  abundosas  de  grandes  arboledas,  arcabucos  y 
montañas,  y  de  grandes  pastos  y  cabanas;  tanto,  que  por  el  vi- 
cio de  la  tierra  en  algunas  partes  dellas ,  como  son  en  las  islas, 
no  dan  fruto  muchas  semillas  de  las  que  de  España  se  han  lle- 
vado, que  todas  se  van  en  berza,  aunque  en  muchas  partes  de 
estas  provincias  se  da  el  trigo  muy  abundantemente,  como  es 
en  las  tierras  frescas,  y  generalmente  todas  las  más  de  las  fru- 
tas que  de  España  se  han  traido,  salvo  las  olivas  y  las  viñas,  que 
aunque  se  crían  uvas  no  se  maduran  hasta  poderse  hacer  vino. 
Hay  en  todas  estas  partes  gran  abundancia  de  maiz  y  cacao, 
más  que  en  las  otras  partes  de  las  Indias ,  mucha  grana,  y  co- 
chinilla en  partes,  y  muchos  frisóles,  agí,  y  cazabi  en  partes 
faltas  de  maiz ;  y  abundancia  de  oro  en  las  islas  y  provincias 
de  Veragua  y  Costa-Rica,  y  muchas  y  buenas  minas  de  plata 
hacia  la  Nueva  Galicia  y  partes  setentrionales,  aunque  no  tan 
caudalosas  como  las  del  Pirú  y  Potosí.  Los  animales  de  estas 
provincias  son  comunmente  como  los  otros  de  las  Indias,  aun- 
que en  las  partes  del  mediodía  no  se  han  hallado  gallos  de 
papada,  que  llaman  pavos  de  las  Indias,  ni  en  éstas  de  las  ove- 
jas y  vicuñas  que  se  han  hallado  en  el  Pirú  y  partes  del  me- 
diodía, donde  tampoco  se  han  visto  de  las  vacas  corcovadas  de 
Quivira:  hay  muchas  yeguas  y  caballos  y  muías,  mucho  ga- 
nado ovejuno  y  vacuno,  gallinas  y  ánades  de  España. 

Las  provincias  y  tierras  que  pasado  el  trópico  se  van  más 
metiendo  al  norte,  son  comunmente  más  frias  y  estériles  y 
pobres ,  y  sin  ningún  oro  ni  plata ;  y  así  todas  ellas  son  poco 
buscadas  y  descubiertas  si  no  sea  por  las  costas. 

Estas  provincias  todas  fueron  siempre  muy  pobladas  y  llenas 
de  indios,  más  que  las  otras  partes  de  hacia  el  mediodía,  y  los 


93 

indios  dellas  difieren  de  los  otros  en  ser  más  flemáticos  y  para 
menos,  en  alguna  manera,  como  los  de  otras  partes,  y  no  de 
tan  buen  gesto  como  los  del  Pirú,  y  no  tan  bien  dispuestos 
como  los  del  Rio  déla  Plata  y  partes  del  Estrecho,  y  más  dados 
á  vicios  y  pecados ,  principalmente  al  de  comerse  unos  á  otros 
en  sacrificios  y  fuera  dellos ;  y  ansí  eran  mayores  idólatras  del 
demonio  y  más  rendidos  y  sujetos  á  él.  Había  en  estas  partes 
el  imperio  de  los  reyes  de  la  Nueva  España,  más  antiguo  y 
puesto  en  forma  de  reino  que  los  de  las  otras  partes;  de  ser 
todos  los  indios  tan  bárbaros  y  ajenos  de  policía,  tenían  grande 
diversidad  de  lenguas  en  cada  provincia  y  comarca,  aunque  la 
mexicana,  en  las  provincias  de  la  Nueva  España  hasta  Guati- 
mala,  era  como  general.  Queda  dicho,  en  el  primer  capítulo  de 
la  declaración  de  la  tabla  universal ,  lo  que  toca  á  la  navega- 
ción de  estas  provincias  en  general ,  y  así  no  hay  que  decir  en 
lo  particular  hasta  la  descripción  particular  dellas. 


TABLA  DEL  DISTRITO  DE  LA  AUDIENCIA  DÉLA  ESPAÑOLA. 


DESCRIPCIÓN  DEL  DISTRITO  DE  LA  AUDIENCIA  DE  LA  ESPAÑOLA 

Y  DECLARACIÓN  DE  LA  TABLA  PRECEDENTE. 

La  audiencia  de  la  Española,  que  en  tiempo  y  lugar  es  la  pri- 
mera y  más  antigua,  no  sólo  de  las  Indias  que  caen  á  la  parte 
del  norte  pero  de  todas  las  demás,  antiguamente  tuvo  en  su 
distrito  á  Yucatán  y  parte  de  Tierrafirme,  y  otras  provincias 
que  se  le  iban  ajuntando  como  se  iban  descubriendo.  Ahora  se 
comprende  su  distrito  entre  el  meridiano  57  y  85  grados  de 
longitud  occidental  ,  contada  desde  el  meridiano  de  Toledo,  y 
entre  7  grados  y  23  de  altura;  por  manera  que  leste-oeste,  ten- 
drá el  distrito  de  esta  audiencia  28  grados  de  longitud,  á  que 
responden  como  cuatrocientas  cincuenta  leguas  á  17  y  media 
por  grado  en  parte  más  y  menos,  y  norte  sur  16  ó  17  grados, 
que  será  como  trescientas  leguas  de  ancho;  en  las  cuales  se 


94 

comprende  la  isla  Española,  la  de  Cuba,  Jamaica,  San  Juan 
de  Puerto-Rico ,  la  gobernación  de  Venezuela  y  las  islas  de  la 
Margarita  y  la  Trinidad  con  todas  las  demás  islas  circunveci- 
nas, que  son  casi  todas  las  de  la  mar  del  Norte,  que  pasan  de 
ciento  las  nombradas  y  de  seiscientas  entre  grandes  y  pe- 
queñas. 

Tiene  así  mesmo  por  cercanías  á  las  gobernaciones  y  pro- 
vincias de  la  Nueva  Andalucía  ó  de  la  Guayana ,  y  á  la  Florida 
y  costa  del  mar  del  Norte  hasta  los  Ballacaos,  que,  aunque  no 
le  están  señaladas  por  distritos,  por  estar  en  los  confines  della 
y  determinar  en  las  cosas  del  gobierno  dellas  que  se  le  come- 
ten ,  se  describirán  en  este  lugar. 

En  el  distrito  de  esta  audiencia,  hay,  demás  de  la  goberna- 
ción de  la  isla  Española  que  es  de  la  audiencia,  otras  cuatro 
gobernaciones,  que  son:  la  de  la  isla  de  Cuba  y  de  la  isla  de 
San  Juan  de  Puerto  -Rico  y  la  de  Jamaica  y  la  de  la  provincia 
de  Venezuela ,  pueblos  de  españoles  en  que  había  vecinos ,  y 
que  cada  dia  van  siendo  menos ,  así  porque  después  que  se 
descubrieron  las  otras  provincias  más  ricas ,  de  mala  gana  las 
gentes  quieren  parar  en  éstas ,  como  porque  á  causa  de  no  sa- 
carse el  oro,  por  falta  de  los  indios,  las  mercaderías  todas  las 
pasan  adelante,  y  así  ellos  viven  pobres  y  miserablemente. 

Había  en  muchas  de  estas  islas,  al  principio  de  su  descubri- 
miento, muchos  indios ,  aunque  en  algunas  ha  habido  ningu- 
nos y  en  todas  son  ya  acabados  ,  y  así  no  hay  repartimientos 
ningunos  dellos ,  ni  pueblos  más  de  hasta  pequeños  en  que 
debe  de  haber  como  casados. 

El  estado  espiritual  de  esta  audiencia  se  divide  en  el  arzobis- 
pado de  Santo  Domingo  y  tres  obispados  que  tiene  por  sufra- 
gáneos ,  y  una  abadía ,  que  son;  el  de  Cuba ,  San  Juan  y  Ve- 
nezuela y  la  abadía  de  Jamaica. 

Estas  islas  y  provincias  se  comenzaron  á  descubrir  en  dife- 
rentes tiempos,  como  en  sus  lugares  se  dirá,  y  las  primeras  por 
Cristóbal  Colón,  año  de  92  (1492),  como  en  la  declaración  de  la 
tabla  universal  queda  referido;  y  aunque  por  ser  este  distrito 
tan  grande,  y  sus  partes  tan  distantes,  las  tierras  que  se  com- 
prenden en  él  difieren  de  necesidad,  las  islas  casi  todas  con- 


95 

vienen  en  el  temple,  que  es  muy  húmedo  y  caliente,  aunque  no 
en  demasía,  y  las  cosas  naturales  que  en  ellas  se  crían ,  casi  son 
comunes  á  todas  de  parte  de  su  humedad.  Son  por  la  mayor 
parte  muy  pobladas  de  árboles  y  montañas  de  muchos  de  palo 
santo,  bálsamos,  maga,  robles,  cedros,  laureles,  guaragaos, 
capas ,  cahobos ,  copéis ,  acubas ,  mangles ,  de  que  se  hacen 
los  manglares,  murtos  y  arrayanes  silvestres  que  sirven  para 
la  colambre,  ceibos  muy  grandes  y  gruesos  y  dulces  de  cortar, 
(de  que  por  la  mayor  parte  hacen  los  indios  sus  piraguas  y  ca- 
noas, que  son  todas  de  una  pieza,  cabándolo  dentro,  y  tan 
grandes  que  en  algunas  caben  de  cincuenta  hombres  arriba), 

tabonucos,  tetumas,  arrumos,  cañas  bravas,  bejucos  para  so-    ^{^ 

gas,  damahaguas,  de  cuya  corteza  se  hacen  cordeles",  maguéis, 
que  casi  es  general  en  todas  las  Indias,  y  de  sus  cortezas  se  ha- 
cen sogas  como  de  cáñamo.  Frutales  silvestres;,  parras  bravas, 
pitahaya  y  cacaos ,  palmas  de  palmito ,  palmas  espinosas  ,  me- 
ricaos,  hubillas  algodonales,  hobos,  acubos,  uberos,  guayabas 
silvestres ,  guacuma ,  manzanas ,  papagayos,  tunas:  frutas  de 
España  y  de  la  tierra,  hay  granadas  agria  y  dulce,  y  naran- 
jas, limas,  sidras,  y  zamboas,  higueras,  parras  que  dan  dos  __ 
veces  al  año  fruto,  cocos,  palmas,  ciruelas  de  Nueva  España, 
plátanos,  cañafístulay  muchos  guayabos  y  maméis,  pinas,  ba- 
tatas Jerenes,  ñames,  amocanas,  aniamas,  agíes,  maizy  yuca, 
que  es  una  raíz  de  que  se  hace  el  cazabí  que  es  el  principal 
mantenimiento  de  estas  islas,  porque  el  trigo  ni  cebada,  aun- 
que en  algunas  partes  altas  y  menos  calientes  y  viciosas  se  po- 
dría coger,  en  las  más  deltas  aunque  se  siembra  no  grana; 
hay  muchos  frisóles ,  melones  de  España ,  lechugas  ,  rábanos 
y  otras  legumbres  y  hortalizas  llevadas  de  estos  reinos ,  que 
las  más  deltas  así  que  nacen,  se  crían  tan  viciosas,  que  no 
hacen  simiente  de  que  se  volver  á  sembrar,  y  así  es  menester 
llevarlas  de  otras  partes.  Son  muy  fértiles  y  viciosas  comun- 
mente de  pastos  para  ganados  mayores,  y  así  en  las  habitadas 
se  ha  criado  mucho  el  ganado  vacuno  y  caballar,  puercos, 
ovejas  y  cabras  algunas  ,  porque  animales  de  la  tierra  había 
pocos  que  no  fuesen  nocivos,  como  son  alacranes,  ratones 
y  lagartos,  lagartijas  y  culebras,  camaleones  y  murciélagos, 


96 

niguas,  hormigas  ponzoñosas,  avispas,  gusanos  como  lan- 
gostas. 

Hay  comunmente  muchas  aves ,  papagayos  ,  palomas  torca- 
ces, patos  de  agua,  tabancos,  ánsares  bravos,  garzas,  antocos, 
yaguacas  y  otras  aves  de  agua;  cuervos,  guargaos,  golon- 
drinas, gavilancillos ,  pájaros  tomis,  ruiseñores,  comadrejas, 
hay  gallinas  de  Guinea,  francolines,  alcatraces,  pardelas  y  ga- 
viotas y  juelles. 

De  pescados  abundan  en  la  mar  y  en  los  rios ,  en  que  hay 
guabina ,  dábaos  ,  satico ,  lebranche ,  sábalos ,  cazones ,  sabo- 
gas, icoteas,  pargos,  jureles,  vicudas,  viejas,  meros,  dorados, 
macabis,  sardineta,  salmonetes,  lenguados,  rodaballos,  acedías, 
morenas,  pulpos,  sargos,  manatís,  tortugas,  careyes,  rayas, 
cangrejos ,  húrgaos ,  ostiones,  jaibas,  caracoles,  tiburones  y 
otros  muchos. 

Hay  en  muchas  dellas  mucho  oro,  de  que  antiguamente  se 
sacó  mucho,  y  ya  no  se  saca  tanto  por  haber  faltado  los  indios 
y  gente  con  quién  sacarlo ,  y  otros  metales,  y  salen  algunos 
dellas. 

HIDROGRAFÍA  DEL  DISTRITO  DE  ESTA  AUDIENCIA. 

Hay  muchos  y  muy  buenos  puertos  y  desembarcaderos  en- 
tre estas  islas,  aunque  por  la  mayor  parte  pequeñas  y  poco 
limpias  de  bajíos  y  otros  inconvenientes  para  la  navegación, 
que  desde  Agosto  hasta  pasado  Octubre,  cuando  vientan  los 
nortes  recios,  suele  ser  muy  peligrosa  por  los  huracanes  que 
levantan ;  por  el  verano  es  más  segura  la  navegación  de  este 
mar,  cuando  corren  los  vendábales,  que  aunque  son  más  blan- 
dos ,  también  con  ellos  algunas  veces  se  suelen  levantar  tor- 
mentas. 

DESCRIPCIÓN  DE  LA  ISLA  ESPAÑOLA 

Y  DECLARACIÓN  DE  LA  TABLA  PRECEDENTE. 

La  más  principal  isla  de  este  distrito,  aunque  no  la  mayor, 
es  la  Española ,  dicha  en  lengua  de  indios  Haiti ,  la  cual  por 


97 

Sus  cualidades  y  por  haber  sido  primera  en  su  descubrimiento 
y  población ,  antiguamente  fué  como  por  principio  y  cabeza  de 
todas  las  demás  Indias  del  mar  Océano.  Está  situada  entre  el 
meridiano  75  y  78  de  longitud  occidental,  contada  desde  el  me- 
ridiano de  Toledo,  y  entre  el  paralelo  16  y  medio  y  21  grados 
de  altura;  de  manera  que  de  largo  leste-oeste  tendrá  como 
ciento  treinta  ó  ciento  cincuenta  leguas,  y  norte-sur  cincuenta 
ó  sesenta  más  y  menos  por  algunas  partes ,  según  su  figura, 
que  todo  bajará  como  trescientas  cincuenta  leguas. 

Hay  en  esta  isla  diez  pueblos  de  españoles,  en  que  habrá  como 
mil  españoles ,  ninguno  encomendero  porque  no  hay  indios  de 
repartimientos,  y  solos  dos  pueblos  de  indios  que  han  quedado, 
de  más  de  un  millón  que  dicen  que  había  cuando  se  descubrió, 
y  más  de  doce  ó  trece  mil  negros  que  hay  en  la  isla. 

Hay  en  ella  un  arzobispado  y  un  obispado ,  y  entrambas 
iglesias  con  un  prelado  sólo  ,  y  en  toda  ella  hay  los  monaste- 
rios que  hay  en  sola  la  ciudad  de  Santo  Domingo.  Descubrió 
esta  isla  y  comenzóla  á  poblar  el  almh^ante  D.  Cristóbal  Colón, 
año  de  92  (1492)  en  el  mes  de  Octubre,  en  el  primero  viaje  que 
hizo  á  las  Indias,  y  llamóla  Española,  por  los  reinos  de  España 
y  españoles  con  que  la  descubrió  y  la  había  de  poblar.  Hubo 
gobernadores  al  principio  de  su  población  en  esta  isla,  y  fué  el 
primer  gobernador  el  almirante  D.  Cristóbal  Colón,  con  título 
de  almirante  y  virey  de  las  Indias,  con  ciertas  preeminen- 
cias de  poner  alcaldes  y  alguaciles  y  otras  justicias  según  su 
capitulación ;  que  después,  por  las  diferencias  que  sucedieron 
entre  sus  aficionados  y  la  justicia  real,  se  pusieron  jueces  de 
apelación  el  año  de  13  ó  14  (1514),  y  después  el  año  de  28  se 
fundó  el  audiencia,  con  ordenanzas  y  sello  real,  que  allí  reside. 

El  temple  de  esta  isla  es  húmedo  y  caliente ,  aunque  no  de 
manera  que  dé  pena  el  calor,  porque  los  aires  son  templados; 
no  del  todo  sano ,  principalmente  para  los  niños  que  nacen  en 
ella  que  se  mueren  muchos:  es  la  tierra  y  suelo  della  arenisco, 
pero  muy  empradecido  y  fresco  todo  el  año,  y  lleno  de  muchos 
rios  de  aguas  dulces  y  delgadas :  hay  grandes  arboledas  y  ma- 
lezas, de  casi  todos  los  árboles  silvestres  referidos  en  la  decla- 
ración de  la  primera  tabla  de  este  distrito,  y  especialmente  de 


98 

guayabos,  que  van  en  grande  crecimiento  cada  dia,  cerrando  la 
tierra  y  ocupando  los  pastos,  por  los  muchos  que  nacen  en  to- 
das partes  del  estiércol  de  las  vacas  y  otros  ganados  que  comen 
el  fruto  dellos  y  lo  repastan  en  los  pastos  y  cabanas. 

Hay  grandes  montes  de  guayacan  ó  palo  santo  que  llaman 
de  las  Indias,  muchos  montes  también  de  cañafístola,  que  sin 
cultura  ninguna  se  crían  y  fructifican ,  y  mucha  china  y  brasil 
y  árboles  de  algodón ,  plátanos,  pinas  y  maméis,  y  dase  gran- 
demente el  gengibre  con  otras  muchas  frutas  de  la  tierra,  y  de 
España  casi  todas  las  que  se  han  llevado  ;  hánse  dado  tanto  los 
naranjos,  que  se  han  venido  á  extender  hasta  hacerse  montes 
dellos ,  y  también  de  sidras  y  limones  y  todo  agro :  hay  grande 
abundancia  de  granados,  higueras  y  asimismo  sedan  muchos 
melones,  pepinos,  berengenas,  rábanos,  lechugas,  batatas, 
uvas  de  la  tierra  y  de  España,  con  otras  hortalizas  y  legum- 
bres de  España ,  aunque  con  el  vicio  de  la  tierra  muchas  dellas 
no  fructifican  ó  la  simiente  dellas  no  nace  si  la  siembran,  y  así 
el  trigo  no  grana  ni  se  siembra  porque  todo  se  va  en  caña, 
aunque  en  algunas  partes  altas  de  esta  isla  dicen  que  se  ha 
cogido.  No  se  coge  maíz,  sino  poco,  y  así  el  pan  y  sustento  della 
es  ordinario  cazabí,  que  es  de  una  raíz  que  se  coge  de  cultura. 

Hay  algunos  animales  terrestres  y  acuáticos,  aunque  pocos, 
y  domésticos  ninguno:  los  que  se  han  llevado  de  España,  en 
especial  vacuno,  ha  multiplicado  de  manera  que  enanos  pasa- 
dos hubo  en  la  isla  más  de  cuatrocientas  mil  cabezas  de  rodeo, 
sin  las  cimarronas  de  que  hay  grande  multitud:  ahora  no  es 
tanto ,  porque  los  pastos  se  disminuyen  con  los  guayabos  que 
nacen,  y  los  vecinos,  por  aprovecharse  dello  cuando  llegan  na- 
vios, matan  lo  preñado;  y  también  matan  muchos  perros  ci- 
marrones que  suele  haber  de  diez  mil  perros  arriba,  y  hacen 
en  todo  el  ganado  mucho  daño  y  mayor  en  las  ovejas:  hay 
también  cabras ,  aunque  no  tantas ,  y  caballos  y  yeguas,  asnos 
y  mulos;  se  ha  todo  multiplicado  también  excesivamente,  y  así 
hay  mucho  cimarrón  de  lo  uno  y  lo  otro,  que  lo  prenden  con 
redes  todos  los  que  quieren;  y  de  los  puercos  cimarrones  hay 
monteses  grande  acopio. 

Había  en  la  isla  cuando  se  descubrió,  palomas  torcaces  y  zu- 


99 

ritas,  tórtolas,  golondrinas,  garzas,  garzotas,  halcones  y  ne- 
blíes buenos,  azores  y  águilas,  y  hánse  llevado  de  España 
palomas  mansas  y  gallinas  que  se  han  criado  muchas;  hay 
muchas  lagartijas  y  culebras,  alacranes  y  otros  animales  ve- 
nenosos, y  muchas  niguas,  que  se  meten  en  la  carne  como  ara- 
dores y  hacen  mucho  daño. 

Hay  en  los  rios  y  la  mar  abundancia  de  pescados,  lizas,  mo- 
jarras, sábalos,, robalos ;,  pulpos,  tollos,  agujas,  lenguados, 
acedías ,  ostias,  almejas  y  ballenas  y  otros  muchos  y  diversos 
pescados. 

Hay  en  todos  los  más  de  los  rios  de  esta  isla  abundancia  de 
oro,  de  nacimientos,  que  con  las  lluvias  se  viene  derribando  á 
los  rios ,  lo  cual  ya  no  se  saca  por  haberse  acabado  los  indios 
y  ser  la  gente  pobre ;  al  principio  se  sacaba  tanto  ,  que  valía 
el  quinto  dello,  algunos  años,  de  cuatrocientos  mil  pesos  arriba: 
hay  en  alguna  parte  della  mucho  cobre ,  hay  salinas  en  dos 
partes  de  esta  isla ,  y  en  la  provincia  de  Baynao  una  sierra  de 
sal  cristalina  y  lucida  que  crece  y  sirve  como  la  demás  sal ;  hay 
color  azul ,  mucho  azúcar,  que  en  esta  isla  se  ha  dado  en  grande 
abundancia,  y  así  hay  en  ella  treinta  ingenios  entre  tra- 
piches, que  muelen  con  caballos  ó  bueyes,  é  ingenios  de 
agua.  ^ 

La  causa  de  irse  despoblando  cadadia  esta  isla,  es  que  como  "( 
no  se  saca  oro,  no  acuden  mercaderes  á  ella,  y  así  no  pueden  '^ 
contratar  sus  grangerías  y  viven  con  gran  pobreza.  Las  gran- 
gerías  de  que  viven  son  el  azúcar  y  cueros  de  vaca,  y  algún 
oro  si  se  saca  con  esclavos  negros,  de  que  hay  en  los  ingenios 
y  estancias  más  de  doce  mil  dellos  en  la  isla. 

Guando  la  isla  se  descubrió,  escriben  que  había  en  ella  un 
millón  de  indios,  que  todos  casi  se  han  acabado  con  la  guerra, 
y  por  los  muchos  que  murieron  de  viruelas,  y  porque  de 
aburridos  se  ahorcaron  muchos  y  mataron  con  el  zumo  de  la 
yuca,  que  es  ponzoñoso,  y  así,  para  hacer  el  pan  que  della  se 
hace,  la  esprimen  mucho,  y  también  con  el  trabajo  de  las  mi- 
nas que  al  principio  fué  demasiado ;  no  hay  pueblo  ninguno 
dellos  sino  dos  de  hasta  cincuenta  indios. 


100 


DESCRIPCIÓN  PARTICULAR  DE  LOS  PUEBLOS  DE  ESTA  ISLA. 

SANTO   DOMINGO. 

La  ciudad  de  Santo  Domingo  está  en  19  grados  y  medio  de 
altura  y  en  grado  de  longitud  del  meridiano  de  Toledo  del 
cual  distará  por  un  círculo  mayor  990  leguas.  Tiene  esta 
ciudad  como  quinientos  vecinos,  y  ha  llegado  á  tener  mil;  re- 
side en  esta  ciudad  la  audiencia  y  chancillería  real,  desde  el 
año  21  (1521)  que  se  fundó,  en  que  hay  cuatro  oidores  y  un 
fiscal  y  un  alguacil  mayor,  dos  secretarios  y  dos  relatores  y 
los  demás  oficiales  necesarios;  hay  oficiales  reales  y  caja  en 
esta  ciudad,  y  casa  de  moneda  en  que  se  labró  antiguamente 
vellón,  y  así  la  moneda  corriente  de  estas  islas  es  la  peor  mo- 
neda de  las  Indias. 

Reside  en  esta  ciudad  la  catedral  del  arzobispado,  el  cual  se 
erigió  en  obispado  año  de  12  (1512)  juntamente  con  el  de  la 
Vega  que  después  se  incorporó  en  él,  y  año  47  se  erigió  en 
arzobispado;  por  sufragáneos  la  Concepción,  San  Juan,  Cuba  y 
Venezuela:  edificó  la  iglesia  mayor  Colón,  y  así  él  y  sus  des- 
cendientes tienen  la  capilla  mayor  por  su  enterramiento;  es 
de  buen  edificio,  y  hay  en  ella  instituidas  dignidades  y  canon- 
gías  que  cada  una  llega  á  valer  el  año  desta  suma  mil  pesos. 

Hay  sola  la  parroquia  de  Santa  Barbóla  en  la  ciudad,  y  un 
monasterio  de  dominicos  suntuoso  y  muy  grande  de  cuarenta 
moradores  ordinarios,  y  otro  de  San  Francisco  de  hasta  treinta 
frailes,  y  otro  de  la  Merced,  y  dos  monasterios  de  monjas  en 
que  hay  cerca  de  ochenta  religiosas :  hay  un  colegio  que  se 
llama  San  Nicolás,  en  que  se  lee  Gramática,  que  fundó  un 
Hernando  Gorjon  y  lo  dotó  en  cuatro  mil  pesos  de  renta;  hay 
dos  hospitales,  el  uno  que  se  dice  de  San  Nicolás,  que  tiene 
veinte  mil  pesos  de  renta,  y  el  otro  San  Andrés,  cuya  renta  se 
lleva  el  cabildo  de  la  iglesia  que  es  patrón. 

Fundó  esta  ciudad  el  adelantado  D.  Bartolomé  Colón,  her- 
mano del  almirante  Colón,  con  la  gente  que  su  hermano  ha- 
bía fundado  la  Isabela,  y  así  algunos  llaman  de  este  nombre  á 
la  ciudad,  á  la  cual  puso  por  nombre  Santo  Domingo  por  haber 


/ 

101 

llegado  á  este  puerto  un  domingo  cinco  de  Agosto  dia  de  Santo 
Domingo ,  ó  porque  su  padre  del  y  del  almirante  se  llamaba 
Dominico:  fundóla  á  la  ribera  del  rio  Hozcama  (sicj^  que  es  el 
que  pasa  por  ella  á  la  parte  del  oriente,  y  después,  año  de  1504, 
don  fray  Nicolás  de  Obando,  comendador  de  Lares,  que  des- 
pués fué  comendador  mayor  de  Alcántara,  hizo  pasar  esta  ciu- 
dad  á  la  otra  parte  del  rio,  donde  agora  está,  por  ocasión  de 
un  huracán  grande  que  derribó  la  mayor  parte  de  las  casas 
della;  aunque  por  estar  donde  agora  está,  al  poniente,  saliendo 
el  sol  echa  sobre  la  ciudad  los  vapores  y  nieblas  del  rio;  y 
pasóla  con  fin  de  hacer  traer  á  la  ciudad  un  rio  que  se  llama 
Aina,  que  está  tres  leguas  de  la  ciudad,  por  quedarse  á  la  otra 
parte  donde  primero  estuvo  una  fuente  de  buen  agua,  de  que 
se  bebía  en  la  ciudad,  y  ahora  beben  los  que  no  se  contentan 
con  la  de  los  pozos  ó  algibes  della,  y  de  otra  que  está  á  estotra 
parte  donde  está  la  ciudad  poblada  que  llaman  fuente  del  Ar- 
zobispo, y  la  agua  de  esta  sexonserva  mucho  tiempo  por  la 
mar,  que  casi  jamás  se  corrompe;  el  agua  del  rio  también  es 
buena,  aunque  por  estar  junto  á  la  mar  la  hace  la  creciente 
salobre. 

Ha  llegado  á  tener  esta  ciudad  mil  vecinos,  y  pocos  años  há 
tenía  setecientos,  de  manera  que  cada  dia  van  en  disminución, 
como  las  demás  poblaciones  de  la  isla^  por  no  acudir  á  ella  na- 
vios á  contratar.  Las  casas  y  edificios  della  son  todos  muy  bien 
labrados,  por  los  muchos  y  muy  buenos  materiales  de  piedra 
que  hay  en  la  ribera  del  rio,  ladrillo  y  madera,  y  tierra  fuerte 
para  tapiería  que  hay  en  ella.  Hizo  el  sobredicho  comendador 
mayor  una  fortaleza  en  la  ribera  del  rio,  fuerte  y  bien  proveída 
de  mucha  artillería  y  municiones;  cerca  la  mitad  déla  ciudad, 
la  mar  y  el  rio,  y  así  el  peligro  que  tiene  es  por  la  playa  de 
Guibia,  que  está  de  la  ciudad  como  media  legua. 

HIGUEY. 

La  villa  de  Higuey,  en  \1  j  }i  grados,  veintisiete  ó  vein- 
tiocho leguas  de  Santo  Domingo  al  oriente,  en  que  hay  hasta 
diez  y  ocho  ó  veinte  vecinos,  es  del  arzobispado,  y  hay  en  este 


102 

pueblo  un  cura  y  un  santuario  venerado  de  Nuestra  Señora 
de  Gracia:  fundóla  el  comendador  mayor  fray  Nicolás  de 
Obando,  que  gobernó  por  el  año  de  1504. 


EL  CEIBO. 

La  villa  del  Ceibo,  como  veinte  leguas  de  Sanio  Domingo 
hacia  la  Saona,  es  de  los  primeros  pueblos  que  se  poblaron  en 
la  isla,  aunque  no  se  halla  memoria  de  su  población,  que  es  de 
diez  ó  treinta  vecinos;  es  también  del  arzobispado. 


■      EL    COTUY. 

La  villa  del  Gotuy  se  pasó,  de  donde  al  principio  estaba,  por 
el  año  de  69;  de  manera  que  agora  ha  quedado  entre  Santo  Do- 
mingo, diez  y  seis  leguas  della  al  norte,  y  la  Concepción  de  la 
Vega  junto  al  rio  de  Yuna;  será  pueblo  de  quince  vecinos,  y 
es  del  arzobispado;  hay  en  ella  mucho  cobre,  aunque  agro. 


AZUA. 

La  villa  de  Azua,  en  la  costa  del  sur  en  17  y  X,  veinti- 
cuatro leguas  al  poniente  de  Santo  Domingo ,  fundóla  el  co- 
mendador fray  Nicolás  de  Obando,  que  gobernó  en  el  año 
sobredicho  de  1504;  fué  antiguamente  este  pueblo  grande, 
ahora  no  hay  en  él  más  de  quince  vecinos,  es  del  arzobispado, 
y  hay  en  su  comarca  muchos  ingenios  de  azúcar. 


LA   YAGUANA. 

La  villa  de  la  Yaguana  es  puerto  de  mar,  en  18  y  Vg  grados 
en  la  costa  occidental  de  la  isla,  como  cincuenta  ó  sesenta  le- 
guas de  Santo  Domingo  al  oes-nordeste ;  hay  en  él  treinta  ó 
cuarenta  vecinos;  fundóse  primero  por  el  dicho  comendador 
mayor  junto  al  lago  de  Xaragua  con  nombre  de  Santa  María 
de  la  Paz,  en  memoria  de  la  justicia  que  el  dicho  comendador 
mayor  hizo  hacer  junto  á  él  de  los  caciques  de  la  Española,. 


103 

que  tenían  tratado  de  alzarse  y  matar  los  españoles;  y  después 
el  año  de  15  (1515),  por  estar  lejos  de  la  mar,  se  pasó  esta  po- 
blación adonde  agora  está,  que  algunos  la  llaman  Santa  María 
del  Puerto,  que  debió  de  ser  el  primer  nombre  que  le  pusie- 
ron por  conservar  parte  del  que  antes  tenía;  es  lugar  enfermo, 
en  especial  para  niños  pequeños. 


LA   VEGA. 

La  ciudad  la  Concepción  de  la  Vega,  en  18  y  Vs  grados  de 
altura,  diez  y  ocho  á  veinte  leguas  al  nordeste  de  Santo  Do- 
mingo, fundóla  el  almirante  D.  Cristóbal  Colón ;  tiene  al  pre- 
sente como  sesenta  vecinos;  fundóse  en  ella  la  iglesia  que  en 
ella  reside,  año  de  12  (1512),  y  muerto  el  primero  prelado  della 
año  de  21 ,  se  hizo  unión  de  esta  iglesia  y  la  de  Santo  Domingo 
de  la  Española,  proveyendo  para  entrambas  sólo  el  prelado  de 
Santo  Domingo,  quedándose  en  lo  demás  como  se  estaba;  y  así 
tiene  sus  dignidades  y  canon gías  erigidas,  que  valen  como  cua- 
trocientos pesos  de  la  moneda  corriente  cada  una;  está  en  esta 
ciudad,  en  el  monasterio  de  San  Francisco,  la  reliquia  del  palo 
de  la  Cruz  que  levantaron  los  cristianos  de  un  madero  muy 
alto  para  que  los  indios  la  adorasen;  después  ellos  la  quisieron 
derribar  y  quemar,  y  nunca  lo  pudieron  hacer. 


SANTIAGO  DE  LOS  CABALLEROS. 

La  ciudad  de  Santiago  de  los  Caballeros,  pueblo  de  españo- 
les, diez  leguas  al  nordeste  de  la  ciudad  do  la  Vega,  entre  ella 
y  el  Puerto  de  la  Plata,  tiene  setenta  vecinos  españoles;  es  del 
obispado  de  la  Vega ;  fundóla  el  comendador  mayor  de  Alcán- 
tara sobredicho. 

PUERTO   DE   LA   PLATA. 

Puerto  de  la  Plata,  pueblo  de  españoles  y  puerto  en  la  costa 
del  norte  de  la  isla  Española,  en  59  grados  y  un  cuarto  y  19  y 
un  tercio ,  diez  y  seis  leguas  de  la  Vega  y  treinta  y  cinco  ó 
cuarenta  de  Santo  Domingo ;  hay  en  el  pueblo  como  catorce 


104 

vecinos,  es  del  obispado  de  la  Vega,  y  administran  sacramen- 
tos en  él  los  frailes  dominicos ;  descubriólo  Colón  en  el  primer 
viaje  que  hizo  á  las  Indias,  y  poblólo  el  sobredicho  comenda- 
dor mayor  de  Alcántara  fray  Nicolás  de  Obando  en  el  tiempo 
de  su  gobernación ;  hay  en  él  cuatro  ingenios  de  azúcar ,  y  es 
buen  puerto. 

MONTE    CRISTI. 

Monte  Cristi,  pueblo  y  puerto  de  la  isla  Española  en  la 
costa  de  la  mar  del  Norte,  en  grados  19  y  un  tercio,  catorce  le- 
guas al  poniente  del  Puerto  de  la  Plata  y  de  Santo  Domingo, 
norte-sur  derecho,  treinta  y  cinco  ó  cuarenta  leguas,  que  es  el 
ancho  de  la  isla  por  allí ;  habrá  en  él  como  treinta  vecinos ,  y 
es  del  obispado  de  la  Vega ;  descubriólo  Colón  en  el  segundo 
viaje  que  hizo  á  las  Indias;  es  buen  puerto  y  hay  en  él  salinas, 
y  tiene  un  rio  que  se  dice  Yaque. 

PUEBLOS    DESPOBLADOS. 

Hánse  despoblado  en  esta  isla  los  pueblos  siguientes:  el  pri- 
mero la  ciudad  de  la  Isabela ,  que  fué  la  segunda  que  fundó  el 
almirante  en  esta  isla  en  la  costa  del  norte ,  seis  ó  siete  leguas 
del  Puerto  de  la  Plata  al  poniente  del,  y  otras  tantas  de  Monte 
Cristi,  entre  él  y  el  oriente;  y  llamóla  deste  nombre  en  me- 
moria de  la  reina  doña  Isabel ,  que  reinaba  entonces :  la  cual 
estuvo  poblada  desde  el  año  de  93  (1493)  hasta  el  de  94,  que 
el  adelantado  D.  Bartolomé  pobló  con  la  gente  della  la  ciu- 
dad de  Santo  Domingo:  ahora  no  hay  gente  ninguna ,  pero  es 
puerto  razonable. 

La  Verapaz ,  que  como  queda  dicho  en  la  fundación  de  la 
Yaguana,  se  pobló  junto  al  lago  deXaragua,  y  no  ha  quedado 
en  él  rastro  ninguno  de  pueblo. 

La  villa  de  San  Juan  de  la  Maguana,  en  el  medio  de  la  isla, 
entre  la  ciudad  de  Santo  Domingo  y  la  Yaguana ,  cuarenta  le- 
guas del  uno  y  del  otro  pueblo ;  ha  quedado  en  él  la  iglesia  y 
la  gente  de  dos  ingenios  de  azúcar  que  hay  allí  junto;  fundóla 
el  comendador  mayor  Obando. 


105 

La  villa  del  Bonao ,  que  también  pobló  el  comendador  ma- 
yor, diez  y  ocho  leguas  de  Santo  Domingo,  junto  al  Gotay; 
no  tiene  más  de  sólo  el  nombre,  sin  vecindad  núiguna. 

La  villa  de  la  Buenaventura ,  ocho  leguas  de  Santo  Domingo 
al  norte,  poblóla  el  dicho  comendador  mayor;  no  ha  quedado 
en  ella  más  del  nombre  y  algunos  negros  de  particulares  que 
andan  á  sacar  oro. 

Hay  memoria  de  haber  poblado  el  dicho  comendador  mayor 
un  pueblo  y  fortaleza  que  llamó  Lares,  del  nombre  de  la  enco- 
mienda  que  tenía,  y  otra  fuerza,  Santo  Tomás,  para  defensa  de 
las  minas ,  de  los  cuales  no  han  quedado  ni  aun  memoria  de 
lo  que  fueron. 

Y  así  mismo  hay  memoria  de  una  fortaleza  de  Yaquimo ,  y 
en  las  más  de  Santa  Cruz,  de  un  pueblo  que  llaman  Yillanueva 
de  Yaquimo  en  la  costa  del  sur,  leguas  al  poniente  de  Santo 
Domingo  y  de  Salvatierra,  de  la  cabana  más  occidental  en  la 
misma  costa,  de  quien  agora  no  hay  memoria  dellos  ni  se 
sabe  cuándo  ni  quién  los  pobló. 


TOPOGRAFÍA  DEL  PUERTO  DE  SANTO  DOMINGO. 


HIDROGRAFÍA  DE  LA  ISLA  ESPAÑOLA. 

EL  PUERTO  DE  SANTO  DOMINGO. 

El  puerto  de  Santo  Domingo ,  que  es  en  la  boca  del  rio  de 
Ozama,  que  pasa  por  esta  ciudad  en  18  grados  de  altura,  la 
entrada  del  es  como  un  tiro  de  ballesta,  con  una  canal  de  un 
tiro  de  piedra ,  ancha,  y  otro  tanto  ó  poco  más  de  largo,  y  de 
diez  codos  á  once  de  agua;  desde  allí  hasta  el  pueblo  habrá 
como  doscientos  pasos  norte-sur,  aunque  pasa  el  puerto  más 
arriba  como  un  tiro  de  ballesta ,  en  que  surgen  los  navios  en 
ocho  brazas  de  agua,  y  de  ancho  como  cincuenta  pasos,  de 
suelo  limpio  y  de  poco  pescado ,  y  el  agua  de  una  fuente  que 
está  el  rio  arriba  como  una  legua  cerca  del  rio ,  y  harta  leña 


106 


por  la  ribera.  Los  vientos  en  él  son  brisas  los  más  ordinarios,  de 
mediodía  arriba  hasta  las  diez  ó  las  once  de  la  noche. 

Conócese  el  dicho  puerto,  por  la  ciudad  que  se  ve  en  él  con 
su  fortaleza ,  y  si  no  se  alcanzaren  á  ver  las  casas  abitando  la 
tierra  en  la  mano,  se  llegan  á  ver  unas  sierras  altas  al  nor- 
ueste, que  se  llaman  las  Minas  viejas ;  y  en  estando  norueste- 
sueste  con  ellas,  se  verná  á  estar  norte-sur  con  el  puerto,  en 
el  cual  no  se  puede  entrar  sino  de  mediodía  adelante,  que  cesa 
el  terral  y  comienza  á  ventar  la  brisa.  Para  entrar  dentro ,  se 
tenga  aviso  de  ir  prolongando  la  costa  hasta  descubrir  el 
puerto  ó  rio,  y  en  descubriendo  una  playa  de  arena,  que  está 
dentro  del  á  la  mano  derecha ,  guiar  la  proa  derecho  á  ella, 
que  es  por  donde  va  la  canal,  hasta  estar  en  medio  del  rio;  y 
luego  prosigue  por  medio  del  dicho  rio ,  llevando  dos  áncoras 
prestas  para  dar  fondo  donde  le  pareciere ,  hasta  llegar  á  surgir 
junto  al  muelle  ó  en  medio  rio,  donde  quisiere. 

Punta  de  JSÍizao,  diez  leguas  de  Santo  Domingo  al  poniente. 

Puerto  de  Coa,  diez  y  ocho  leguas  de  Santo  Domingo  al  po- 
niente, en  que  suelen  dar  fondo  y  tomar  refresco  los  navios  que 
van  á  la  Nueva  España,  es  una  bahía  con  bastante  abrigo,  y 
aun  para  huracanes,  y  principalmente  en  la  ensenada  de  Gepe- 
cepin,  que  está  más  al  norueste  como  un  tiro  de  lombarda, 
muy  fondable,  que  puede  tener  las  áncoras  en  tierra,  y  tiene 
dos  rios  de  agua  buena  y  mucha  leña  y  buen  pescado  y  mu- 
cho ,  y  cañas  dulces  y  palmitos ,  y  carne  que  se  vende  en  un 
ingenio  de  azúcar  que  está  de  allí  media  legua ,  y  es  de  Juan 
Caballero  de  Bazán,  vecino  de  Santo  Domingo.  Háse  de  entrar 
en  la  dicha  bahía  desde  las  diez  del  dia  hasta  las  tres  y  cuatro 
que  la  brisa  vienta ,  procurando  de  llevar  la  costa  en  la  mano 
hasta  llegar  á  un  manglar  muy  espeso  que  está  junto  á  la  mar, 
sin  haber  otro ,  desde  el  cual  se  ven  los  rios  dichos  de  la  bahía 
que  entran  en  la  mar ;  y  en  viendo  los  rios  se  allegará  á  ellos 
como  un  tiro  de  piedra,  porque  la  costa  es  fondable;  y  en 
siendo  pasados  los  rios  procurar  de  meterse  en  tierra  cuanto 
pudieren,  y  dar  fondo  frontero  de  una  palma  que  está  junto  á 
la  mar ;  y  el  fondo  es  lama  y  buen  tenedero ,  sin  temor  que  la 
nao  venga  á  tierra  garrando  el  áncora  por  venir  el  fondo  dis- 


107 

minuyendo  para  tierra ,  lo  cual  es  al  contrario  para  la  mar;  y 
si  por  algún  viento  contrario  no  se  pudiere  tomar  el  dicho  sur- 
gidero, se  puede  voltear  en  la  dicha  bahía  hasta  tomarle,  por 
ser  limpia  toda  y  de  mucho  fondo. 

También,  si  quisieren  surgir  en  la  costa  y  ensenada  que  lla- 
man de  Puertohermoso ,  que  está  dos  leguas  al  oriente  antes 
de  llegar  al  dicho  puerto,  se  puede  haqer,  la  cual  se  ve  y  co- 
noce en  doblando  la  punta  de  Nizao,  con  la  costa  en  la  mano, 
que  se  ve  una  muy  grande  ensenada  de  arena ,  en  la  cual  sue- 
len haber  unas  salinas  con  sal ,  y  en  ella  mucho  pescado  y  tor- 
tugas. 

Azua ,  pueblo  y  puerto  de  la  isla  Española  en  la  costa  del 
sur.  fUt  supra.) 

Calongia]^  punta  de  la  costa  del  sur  de  la  Española ,  tres  ó 
cuatro  leguas  ó  cinco  de  la  punta  que  mira  á  la  isla  Beata. 

Yaquimo^  puerto  de  la  isla  Española  en  la  costa  del  sur, 
junto  á  un  rio,  en  73  grados  y  un  cuarto  y  17  y  dos  tercios ,  y 
un  isloncillo  arrimado  á  la  costa.  ^ 

Punta  de  los  Jagüeyes^  en  la  costa  del  sur  de  la  Españo- 
la, en  19  y  medio  grados  entre  Yaquimo  y  la  bahía  de  Ta- 
baque. 

Yahaque^  una  ensenada  grande  de  cinco  isloncillos,  que  co- 
mienza desde  el  pueblo  que  se  llama  Cabana  en  la  costa  del 
sur,  junto  á  la  punta  de  la  Abacoa,  al  oriente  della. 

Cabo  de  la  Abacoa ,  en^  7  y  medio  grados  derecha ,  casi  al 
norte,  declinado  algo  hasta  el  poniente  de  la  bahía  al  cabo 
de  Tiburón  precedente. 

Cabo  de  Juan  Alonso^  siete  ú  ocho  leguas  del  cabo  de  la 
Abacoa ,  al  poniente  del,  desde  donde  vuelve  la  costa. 

Cabo  de  Tiburón ,  en  la  parte  más  occidental  de  la  isla  Es- 
pañola, en  18  grados  y  dos  tercios;  es  un  cabo  romo,  tierra 
alta,  que  va  bajando  á  la  mar;  tiene  agua  dulce,  de  que  se 
proveen  los  navios. 

Cabo  Rojo^  en  la  costa  de  la  isla  Española  del  norte,  cuatro 
ó  cinco  leguas  del  cabo  de  Tiburón  al  oriente. 

Guanábo  ^  una  isla  conjunta  con  la  isla  Española  en  la 
costa  del  norte,  de  siete  á  ocho  leguas  de  largo  leste-oeste, 


108 

el  medio  de  ella  en  19  grados,  diez  ó  doce  leguas  de  la  Ya- 
guana. 

Yaguana^  pueblo  de  españoles  y  puerto  (Ut  supraj. 

Puerto  y  cabo  de  San  Nicolás^  en  la  costa  del  norte  de  la  isla 
Española,  en  menos  de  20  grados,  hasta  donde,  desde  la  Ya- 
guana, viene  la  costa  corriendo  al  norueste,  desde  do  vuelve 
leste-oeste  ochenta  ó  noventa  leguas  hasta  pasado  el  cabo 
Francés. 

Puerto  de  Mosquitos,  según  Santa  Cruz,  y  según  Duran, 
cabo  Giquin  ó  Giquén. 

Puerto  y  valle  Paraíso,  el  cabo  de  un  rio  de  la  Española  que 
entra  en  la  mar  en  la  costa  del  norte,  en  frente  de  la  Tortuga: 
por  otro  nombre,  en  la  descripción  de  Joanoto  Duran,  se  dice 
puerto  de  la  Concepción,  como  veinte  leguas  al  oriente  del 
puerto  de  Mosquitos. 

Naheca,  punta  ó  cabo  de  la  isla  Española  en  la  costa  del 
norte,  cuatro  ó  seis  ó  siete  leguas  del  puerto  de  Paraíso  más  al 
oriente. 

Escobar,  rio,  seis  ó  siete  leguas  de  Nabeca  al  oriente. 

Guarique,  puerto  de  la  Española  en  la  costa  del  norte,  seis  ú 
ocho  leguas  de  las  islas  de  Santo  Thomé. 

Islas  de  Santo  Thomé,  cuatro  isleoncillos  en  la  costa  de  la 
isla  Española ,  junto  á  un  cabo  y  punta  della,  que  por  otro 
nombre  se  dice,  en  la  descripción  de  Joanoto  Duran ,  monte 
Carbata,  y  desde  ella  vuélvela  costa  al  susueste  hasta  Puerto 
Real  nueve  ó  diez  leguas. 

Puerto  Real ,  puerto  y  pueblo  de  la  isla  Española  en  la  costa 
del  norte  (Ut  supraj,  en  la  descripción  de  los  pueblos. 

Monte  Christi ,  pueblo  y  cabo  de  la  costa  del  norte  de  la  isla 
Española ,  doce  leguas  del  Puerto  Real  más  al  levante  ( Ut 
supraj,  entre  los  pueblos. 

Isabela ,  puerto  de  la  isla  Española  entre  Puerto  de  Plata  y 
Monte  Christi. 

Puerto  de  la  Plata,  en  la  costa  del  norte  de  la  Española  hasta 
cabo  del  Engaño,  en  19  grados  y  un  tercio  fUt  supraj,  en  la  di- 
cha descripción,  de  los  pueblos  donde  desembarcó  Colón  la  pri- 
mera vez  que  llegó  á  la  Española. 


109 

Caho  Francés,  en  20  grados  y  tres  cuartos ,  siete  ú  ocho  le- 
guas del  Puerto  de  la  Plata  al  oriente  desde  donde  vuelve  la 
costa  al  sueste. 

Caho  del  Cabrón,  ocho  ó  nueve  leguas  al  sueste  del  cabo 
Francés. 

Golfo  y  caho  de  Sanamá,  en  la  isla  Española  en  18  grados  y 
tres  cuartos;  recala  en  la  tierra  cinco  ó  seis  leguas  hasta  Santa 
Cruz. 

Caho  de  San  Rafael,  está  entre  Samaná  y  la  Saona. 

Caho  del  Engaño,  al  sudueste  de  la  parte  más  oriental  de  la 
isla  Española. 

Bahía  del  Jagüey,  siete  ü  ocho  leguas  del  cabo  del  Engaño. 

Punta  de  Guiana,  siete  li  ocho  leguas  de  la  isla  de  Santa  Ca- 
talina ,  entre  ella  y  cabo  de  Gaicedo. 

Punta  de  Guiñana,  junto  á  un  rio  cuya  boca  está  en  78  gra- 
dos y  17  y  medio;  desde  lejos  parece  isla,  y  es  muy  llena  de 
arcabuco  y  arboleda. 

La  Beata,  isla  conjunta  con  la  costa  del  sur  de  la  Española 
en  17  grados  de  altura,  isla  pecfueña  apartada  de  tierra  como 
dos  leguas;  puédese  ir  por  entre  ella,  aunque  no  se  hace  sino 
por  defuera  siempre. 

Altovela,  un  isleo  perteneciente  á  la  isla  Española  en  la  costa 
del  sur,  como  cinco  leguas  de  la  costa  norte-sur,  y  cerca  de  otra 
isleta  que  llaman  la  Beata ;  pueden  los  navios  pasar  por  cerca 
del  sin  peligro  ninguno. 

Roques,  tres  isleoncillos  en  triángulo  junto  á  una  punta  de 
la  isla  Española,  en  la  costa  del  sur,  que  Joanoto  Darán  los 
llama  los  Frayres  en  su  descripción,  ó  Hermanos,  desde  donde 
corre  la  costa  leste-oeste  al  oriente  hasta  71  grados  y  un  tercio, 
y  desde  allí  vuelve  al  norte  hasta  ponerse  en  17  grados  y  me- 
dio de  altura. 

Nahaza,  isla  perteneciente  á  la  Española  como  diez  leguas 
Ics-oeste  del  cabo  de  Tiburón;  isla  redonda  y  pequeña,  tajada 
á  la  mar,  toda  limpia. 

Gamito,  una  isla  tres  ó  cuatro  leguas  de  largo  leste-oeste 
junto  á  la  isla  Española,  entre  Guanabo  y  el  cabo  Rojo,  en  la 
costa  del  norte* 


lio 

Tortuga,  isla  conjunta  á  la  costa  del  norte  de  la  isla  Espa- 
ñola, de  cuatro  ó  cinco  leguas  de  largo. 

Santa  Catalina,  un  isleo  á  la  costa  del  sur  de  la  Española, 
ocho  ó  nueve  leguas  al  poniente  de  la  Saona. 


CHOROGRAFlA  DE  LA  ISLA  DE  CUBA, 


DESCRIPCIÓN  DE  LA  ISLA  DE  CUBA 

Y  DECLARACIÓN  DE  LA  TABLA  PRECEDENTE. 

La  isla  de  Cuba  ó  Fernandina,  que  es  de  las  islas  occidentales 
la  mayor ,  se  contiene  en  el  meridiano  74  hasta  85  y  entre  el 
paralelo  20  y  algo  menos  hasta  23 ;  por  manera ,  que  de  largo 
leste-oeste  tendrá  como  treinta  leguas ,  y  norte-sur  por  donde 
es  más  ancha  sesenta  y  cinco ;  y  por  las  otras  partes  veinte  ó 
veinte  y  cinco  leguas ;  apartada  de  la  isla  Española  veinte  le- 
guas. Hay  en  esta  isla  ocho  pueblos  de  españoles,  una  ciudad 
y  siete  villas ,  y  en  todas  como  doscientos  cuarenta  vecinos  es-  \ 
pañoles,  ninguno  encomendero,  porque  en  toda  la  isla  no  hay  í 
más  de  nueve  pueblezuelos  de  indios,  en  que  habrá  como  dos- 
cientos setenta  indios  casados  que  no  tributan  ni  están  enco- 
mendados á  nadie. 

Esta  isla  es  gobernación  por  sí,  con  título  de  S.  M.,  desde  el 
tiempo  de  su  descubrimiento,  y  del  distrito  de  la  audiencia  que 
reside  en  la  Española ;  el  gobernador  della  reside  donde  quiere, 
aunque  lo  ordinario  es  en  la  Habana ,  y  en  la  ciudad  pone  un 
teniente :  es  toda  la  isla  diócesis  de  un  obispado  que  llaman 
de  Cuba,  con  pretensión  á  visitar  por  cercanía  la  isla  de 
Jamaica. 

Hay  en  toda  esta  isla  diez  ú  once  puertos  en  que  desembar- 
car ,  algunos  muy  buenos ,  como  en  la  descripción  de  la  costa 
se  dirá. 

Dióle  vista  primero  que  otro  ninguno  á  esta  isla  el  almirante 
don  Cristóbal  Colón,  año  de  92  (1492)  el  primero  viaje  que  hizo 


111 

á  las  Indias,  antes  que  aportase  ala  Española,  y  después  en  el 
segundo  viaje  año  de  93  la  volvió  á  bojar  de  propósito,  y  le 
puso  por  nombre  Fernandina,  en  memoria  del  católico  rey  don 
Fernando;  y  por  mandado  expreso  suyo  después,  por  el  año 
de  14  ó  15  (1515),  la  fué  á  poblar  y  descubrir  Diego  Velazquez, 
como  teniente  de  D.  Diego  Colón,  que  después  vino  á  ser  go- 
bernador propietario  della. 

Es  la  tierra  más  fria  y  templada  que  la  Española,  y  por  esto 
más  sana,  aunque  lo  es  más  doblada  y  áspera  y  de  muchos 
montes  y  bosques  de  guayabos,  caobos,  caimitos,  liigueros, 
j aguas,  y  los  demás  árboles  y  frutas  y  raices  de  la  isla  Espa- 
ñola. El  azúcar  no  se  ha  dado  tanto  como  en  la  Española,  ni  el 
trigo  se  ha  dado  en  ella  porque  tampoco  grana :  hay  en  esta 
provincia  mucha  rubia;  es  abundante  de  vacas  y  puercos  y  ca- 
ballos; hay  grande  infinidad  y  variedad  de  aves,  que  por  el  mes 
de  Marzo  pasan  á  la  Tierrafirme;  en  especial  hay  muchas  grúas, 
y  muchas  de  unas  perdices  como  tórtolas;  hay  menos  anima- 
les venenosos  que  en  la  Española ,  aunque  hay  culebras  de  á 
ocho  pies  de  largo,  y  de  cabezas  y  ojos  muy  grandes  que  no 
hacen  mal  á  nadie ;  hay  en  muchas  partes  della  oro ,  aunque 
bajo,  y  minas  de  cobre. 

Son  los  vecinos  todos  pobres,  y  esta  isla  como  la  Española 
se  va  despoblando  de  cada  dia  por  haber  faltado  el  oro,  á  causa 
de  haberse  acabado  los  indios,  de  cuya  causa  no  van  mercade- 
res á  la  isla  con  quien  tratar  sus  grangerías ,  que  comunmente 
son  cueros  y  algún  azúcar.  Indios  hubo  muchos  al  princijDio 
en  esta  isla,  y  también  se  han  acabado  como  en  la  Española, 
por  los  que  en  tiempo  de  guerra  murieron  y  mataron  con  ve- 
neno, que  de  ser  muy  simples  lo  hacían  por  conversación,  con- 
vidándose los  unos  á  los  otros.  Creían  la  inmortalidad  del  alma 
y  eran  en  trage  y  lengua  semejantes  á  los  de  la  isla  Espa- 
ñola:  no  hay  memoria  que  tributen  ni  estén  encomendados  á  I 
nadie. 


112 


DESCRIPCIÓN  PARTICULAR  DE  LOS  PUEBLOS  DESTA  ISLA. 

SANTIAGO. 

La  ciudad  de  Santiago  en  esta  isla,  en  77  grados  del  meridiano 
de  Toledo  y  en  120  de  altura  en  la  costa  del  sur,  1080  leguas  de 
la  dicha  ciudad  de  Toledo ,  y  treinta  y  ocho  ó  cuarenta  del  cabo 
Tiburón,  que  es  lo  más  cercano  de  la  Española,  y  dos  leguas 
de  la  mar  junto  á  un  buen  puerto;  tiene  como  treinta  vecinos 
no  más. 

Es  el  pueblo  de  españoles  que  primero  se  pobló  en  esta  isla: 
comenzóla  á  poblar  Diego  Velazquez,  primero  gobernador  della 
por  el  año  de  15  (1515)  ó  17  y  llamóla  de  Santiago  á  devoción  del 
santo  de  su  nombre.  Llegó  esta  ciudad  á  tener  en  tiempos  pa- 
sados mil  vecinos  españoles,  que  se  han  ido  despoblando  hasta 
venir  á  los  treinta  referidos  que  debe  tener  al  presente,  y  muy 
pobres ,  así  por  la  causa  referida  de  no  venir  mercaderes  á  con- 
tratar á  esta  isla,  como  por  haber  sido  esta  ciudad  dos  veces  ro- 
bada de  franceses,  que  han  hecho  de  daño  en  ella  de  doscientos 
mil  ducados  arriba :  no  hay  fortaleza  en  ella ,  ni  defensa  nin- 
guna de  artillería  ni  otras  armas ;  y  así  está  en  maniñesto  pe- 
ligro de  ser  robada  siempre  que  los  cosarios  quieran  llegar  á 
ella ,  por  lo  cual  los  vecinos  de  ordinario  tienen  sus  ropas  y  ha- 
cienda en  el  monte;  el  puerto  que  tiene  es  de  los  mejores  del 
mundo,  y  muy  importante. 

Aunque  esta  ciudad  ha  sido  siempre  cabeza  y  metrópoli  desta 
isla ,  después  que  la  Habana  es  escala  de  las  flotas  que  vienen 
á  España  reside  allí  el  gobernador,  y  aquí  pone  un  teniente; 
reside  asimismo  en  ella  siempre,  desde  su  principio,  la  iglesia 
catedral  que  está  erigida  desde  el  año  de  23  conforme  á  la  erec- 
ción de  Santo  Domingo ,  á  la  cual  es  sufragánea ;  es  tan  pobre 
que  no  residen  en  ella  más  de  uno  de  los  canónigos :  hay  un 
monasterio  de  San  Francisco  de  pocos  frailes,  y  un  hospital 
muy  pobre ;  á  legua  y  media  della  está  un  pueblo  de  indios 
que  llaman  los  Ganeys ,  en  que  habrá  veinte  casas. 


113 


BARACOA. 


La  villa  de  Baracoa,  el  pueblo  más  oriental  de  la  isla  de  Cuba, 
está  en  20  grados  y  dos  tercios  de  altura ,  doce  leguas  de  la 
isla  Española ,  setenta  de  la  ciudad  de  Santiago ;  no  se  sabe 
quién  la  haya  fundado  sino  sea  el  sobredicho  Diego  Velazquez- 
es  pueblo  de  hasta  ochenta  vecinos ,  pobres  como  los  demás  de 
la  isla;  hay  en  él  diez  y  siete  indios  casados. 

BAYAMO. 

La  villa  de  Bayamo,  veinte  leguas  de  la  ciudad  de  Santiago, 
al  poniente  entre  la  una  y  la  otra  mar,  tiene  ochenta  vecinos; 
las  casas  é  iglesias  de  paja:  hay  un  pueblo  de  ochenta  indios 
casados;  entiéndese  que  le  fundó  el  sobredicho  gobernador;  es 
el  mejor  y  mas  sano  pueblo  de  la  isla,  tierra  muy  descu- 
bierta, y  que  tiene  disposición  de  venir  á  ser  buen  pueblo. 

PUERTO   DEL   PRÍNCIPE. 

La  villa  del  Puerto  del  Príncipe,  en  22  grados  de  altura  en 
la  costa  del  norte,  cuarenta  leguas  del  Bayamo  y  otras 
cuarenta  de  la  ciudad  de  Santiago,  tiene  cuarenta  y  seis 
vecinos;  el  puerto  que  tiene  es  razonable  y  hay  en  este  pueblo 
como  cuarenta  indios  casados:  no  consta  de  su  fundador  más 
de  lo  que  de  los  otros  pueblos  de  esta  isla,  que  lo  debió  fundar 
el  dicho  Diego  Velazquez;  es  tierra  muy  dispuesta  para  cría  de 
ganado  vacuno. 

SANTI-SPÍRITUS. 

La  villa  de  Santi-Spíritus,  en  la  costa  del  sur  en  20  grados 
de  latitud ,  entre  la  Trinidad  y  un  cayo  y  estancia  de  Porca-        ^ 
lio,  de  quien  es  cabecera,  tiene  quince  indios  casados  y  veinte     . 
vecinos  españoles,  y  de  su  fundación  no  consta. 


114 


LA  HABANA. 


La  villa  y  puerto  de  la  Habana,  en  la  costa  del  norte  en  22 
grados  y  7*?  ochenta  leguas  de  Santi-Spíritus;  tampoco 
consta  del  fundador  de  esta  villa,  si  no  es  el  sobredicho:  hay  en 
ella  como  sesenta  vecinos  tratantes  por  las  flotas  que  llegan  á 
aquel  puerto;  importa  mucho  conservarle,  por  ser  escala 
forzosa  de  los  navios  y  flotas  que  vienen  de  las  Indias  para 
España  á  embocar  la  Canal  de  Bahama;  hácese  al  presente 
una  fortaleza  en  el  dicho  puerto,  el  cual  es  muy  bueno  como 
en  la  hidrografía  de  esta  isla  se  dirá. 

VASCO    PORCALLO. 

Demás  de  los  pueblos  sobredichos  de  españoles,  hay  en  esta 
isla  un  cayo  ó  estancia  que  dicen  de  Vasco  Por  callo,  en  la 
costa  del  norte  una  legua  de  la  mar,  en  el  parage  del  valle  de 
la  Trinidad,  que  próximamente  se  siguen,  en  la  cual  hayjiiez 
vecinos  españoles  y  otros  diez  indios  casados;  está  en  tierra 
proveída  de  buenos  bastimentos  para  los  mareantes,  y  tiene 
una  bahía  y  desembarcadero  bueno  para  barcos. 


PUEBLOS  DESPOBLADOS. 

LA    TRINIDAD. 

La  villa  de  la  Trinidad  que  está  al  sur,  donde  agora  ha 
quedado  el  nombre  solo,  es  una  población  de  indios  en  que 
habrá  como  cincuenta  casados. 


MATANZAS   Y   MACANEA. 

Demás  de  este  pueblo,  en  algunas  cartas  de  Cosmografía 
desta  isla  se  ven  descriptos  algunos  pueblos,  como  son  Matan- 
zas y  Macanea,  de  que  no  hay  memoria  ni  se  sabe  lo  que  son, 
ni  lo  que  fueron. 


115 


PUEBLOS  DE  INDIOS. 

Pueblos  de  indios,  demás  de  los  que  hay  en  los  siete  pueblos 
de  españoles  descriptos,  hay  otro  pueblezuelo  en  Guanabacoa 
de  sesenta  indios  casados,  y  otros  que  llaman  cimarrones,  en 
que  debe  haber  como  ocho,  los  cuales  no  hay  mención  que 
tributen,  ni  estén  en  encomienda  de  nadie. 


topografía  de  los  puertos  de  santiago 

Y    DE    LA    HABANA. 


HIDROGRAFÍA  Y  DESCRIPCIÓN  DE  LA  COSTA  DE  CUBA. 

PUERTO  DE  SANTIAGO. 

El  puerto  de  la  ciudad  de  Santiago,  en  20  grados  de  altura, 
tiene  de  entrada  como  veinte  pasos,  de  á  seis  ó  siete  brazas  de 
fondo,  y  luego  se  extiende  una  bahía  de  dos  leguas  de  largo, 
leste-oeste,  y  una  de  ancho,  muy  hondable  y  abrigada;  de 
manera,  que  sin  amarras  pueden  estar  en  ella  cuantos  navios 
hay  en  Europa,  según  es  de  capaz  y  bien  bastecido  de  .agua  y 
leña:  es  de  grande  importancia  la  conservación  deste  puerto, 
porque  si  estuviese  en  poder  de  cosarios,  como  podría  suceder 
por  estar  muy  sin  defensa,  podrían  hacer  gran  daño  en  las 
flotas  que  van  y  vienen  á  las  Indias,  y  podríanle  muy  fácil- 
mente defender,  por  tan  fuerte  por  la  mar  y  no  haber  por  la 
tierra  como  poder  llegar  ejército  á  él,  por  ser  muy  áspera  y 
cerrada. 

El  puerto  de  Santi-SpirÜKs,  de  la  isla  de  Cuba  en  la  costa 
del  sur,  está  en  20  grados^  como  veinte  y  cinco  leguas  al 
poniente  de  Santiago. 

Cabo  de  Cruz^  en  la  costa  del  sur  de  la  isla  de  Cuba  en  19 
grados  y  7*,  es  cabo  alegre  y  lleno  de  arboleda,  y  al  cabo  del 
una  playa  de  arena. 
•  Jardín  de  la  Reina,  un  bajío  ó  arrecife  grande  lleno  de 


Ii6 

islas,  que  está  desde  la  Trinidad  hasta  el  cabo  de  Cruz,  que 
habrá  treinta  y  cinco  ó  cuarenta  leguas;  son  unos  isleos  espe- 
sos y  bajos  que  no  se  parecen  más  de  cuatro  ó  cinco  leguas  á 
la  mar,  y  parecen  árboles  anegados;  tierra  muy  sucia  y  muy 
baja  en  que  se  han  perdido  muchos  navios;  antes  de  llegar  á 
ellos  no  tiene  encubierto  mas  de  lo  que  se  les  parece,  y  así  se 
puede  llegar  á  una  legua  dellos,  entre  los  cuales  hay  algunas 
canales  para  navios  pequeños,  y  muchos  pescados  en  ellos  y 
tortugas. 

El  puerto  de  la  Trinidad,  isla  de  Cuba  en  la  costa  del  Sur 
junto  á  la  boca  de  un  rio  grande  que  tiene  una  isleta  en  medio, 
en  80  grados  y  '/*  y  21  y  74- 

Xagua,  un  reducto  ó  ensenada  grande,  á  manera  de  puerto, 
en  que  hay  seis  ó  siete  isletas  en  medio  della,  en  8i  grados 
y  Vj  y  23,  diez  ó  doce  leguas  al  poniente  de  la  Trinidad. 

Bahía  Honda,  en  la  costa  del  sur  de  la  isla  de  Cuba,  entre  los 
bajos  y  arrecifes  que  hay  desde  la  isla  de  Pinos  hasta  Xagua, 
que  serán  como  treinta  leguas,  el  cual  bajo  se  llama  Gamareo. 


ISLA   DE   PINOS. 

Isla  de  Pinos,  al  sur  de  la  isla  de  Cuba,  pasada  la  costa  della 
entre  otras  islas  y  bajos,  de  largo  como  diez  leguas  leste- 
oeste  al  medio  della,  en  73  grados  y  V4  y  21  y  Vj?  diez  ó  doce 
leguas  más  al  oriente  del  cabo  de  Corrientes,  tiene  de  ancho 
como  siete  ú  ocho  leguas,  desde  donde  va  caminando  en  punta 
hasta  lo  más  oriental  della  en  forma  triangular:  vése  de  doce 
leguas  á  la  mar,  y  conócese  en  que  hace  tres  mogotes  como 
tres  sierras;  no  tiene  gente  esta  isla;  la  costa  cerca  de  la  mar 
es  baja  y  con  algunos  arrecifes,  de  manera  que  no  se  puede 
llegar  á  ella  en  tres  leguas;  á  la  parte  del  leste  tiene  buenos 
surgideros  de  playa  de  arena,  limpios  y  abrigados  con  buena 
ensenada  que  hace. 

Cabo  de  Corrientes,  en  la  isla  de  Cuba,  á  la  parte  del  sur  en  74 
grados  y  Va  y  21  y  Vi?  (Hez  ó  doce  leguas  de  la  isla  de  Pinos 
al  poniente;  conócese  en  salir  fuera  la  tierra  llena  de  arboleda, 
y  más  que  la  tierra  baja,  junto  al  cual,  á  la  banda  del  sueste, 


117 

se  puede  surgir  en  veinte  brazas,  y  donde  se  puede  tomar  agua 
un  tiro  de  ballesta  á  la  parte  del  norte  en  un  jagüey  grande  y 
hondo,  y  más  adelante,  mejor  agua,  de  una  fuente. 

Caho  de  Sant  Antón^  el  más  occidental  de  la  isla  de  Cuba, 
en  85  grados  y  22,  como  diez  ó  doce  leguas  al  occidente  de 
Cabo  de  Corrientes;  vuelve  la  costa  desde  aquí  por  la  parte  del 
norte  al  nordeste;  es  cabo  raso,  lleno  de  arboledas  hasta  la 
misma  punta,  de  manera  que  parece  que  está  en  el  agua;  el 
mayor  peligro  de  los  huracanes  suele  ser  desde  Cabo  de  Cor- 
rientes hasta  éste. 


TOPOGRAFÍA  DEL  PUERTO  DE  LA  BADANA. 


EL   PUERTO   DE   LA    HABANA. 

El  puerto  de  la  Habana  que,  como  está  dicho,  es  escala  for- 
zosa de  las  flotas  que  vienen  de  las  Indias  para  España,  está 
en  83  grados  y  22  y  V4;  es  muy  buen  puerto  y  capaz  para 
quinientas  y  mil  naos,  porque  es  de  ancho  como  cien  pasos,  y 
largo  como  media  legua,  cerrado  y  de  buen  abrigo  y  buen 
tenedero;  es  limpio,  y  fondo  de  diez  á  doce  brazas,  y  hay  en 
él  mucha  leña,  aunque  el  agua  de  un  rio  que  entra  en  él  no 
es  buena  porque  es  salada,  pero  tráese  de  la  Chorrera  que  está 
dos  leguas  de  allí;  háse  de  entrar  en  él  de  medio  día  adelante 
por  los  terrales;  reconócese  por  una  sierra  alta  que  tiene  sobre 
él  á  la  vuelta  del  sur,  la  cual  tiene  dos  mamellotes,  que  pa- 
recen dos  tetas  norte-sur  con  el  puerto,  y  cinco  leguas  á  la 
mar  se  ve  una  torrecilla  blanca,  que  está  sobre  el  Morro  del 
dicho  puerto ,  algo  más  alta  que  la  tierra :  y  si  llegaren  de 
noche,  puédese  dar  fondo  junto  al  Morro  ó  media  canal  y 
dejarse  estar  hasta  el  dia  ó  irse  atoando  si  hiciere  luna;  si  no  se 
viere  la  dicha  señal  del  puerto,  y  si  se  viere  una  sierra  quebrada 
como  órganos,  por  lo  cual  se  llama  así,  se  entenderá  que  están 
de  la  banda  del  oeste  del  puerto,  como  diez  y  ocho  leguas,  á 
la  cual  tierra  no  se  debe  llegar  muy  cerca  porque  tiene  muchos 


118 

arrecifes  y  es  tierra  muy  sucia;  y  si  se  viere  una  sierra  alta, 
sola,  que  hace  una  seña  como  un  pan,  que  se  dice  el  Pan  de 
Cabanas,  se  entenderá  que  está  á  la  dicha  banda  más  cerca  del 
puerto  algo,  y  también  si  se  viere  una  sierra  alta  y  redonda, 
que  de  fuera  parece  llana,  que  se  llámala  Mesa  del  Marien,  se 
entenderá  estar  á  la  dicha  banda  doce  leguas  del  puerto;  y  si 
se  viere  otra  sierra  alta  que  parece  tortuga,  y  se  llama  el  Pan 
de  Matanzas,  se  entenderá  que  está  de  la  banda  del  leste  como 
diez  y  ocho  leguas,  desde  donde  se  puede  venir  costeando  como 
un  tiro  de  arcabuz  de  la  costa  hasta  el  puerto. 

El  puerto  de  Matunzas^  en  la  costa  de  la  mar  del  Norte  en  81 
grados  y  74  y  "23,  como  treinta  leguas  al  oriente  de  la  Habana. 

Jardín  del  Rey,  un  bajo  de  islas  y  arrecifes  que  van  cor- 
riendo leste-oeste  por  la  costa  del  norte  de  la  isla  de  Cuba, 
desde  el  puerto  de  Yucanaca  hasta  Matanzas,  que  serán  cin- 
cuenta leguas  ó  más. 

Puerto  de  Yucanaca^  en  la  costa  del  norte  de  la  isla  de  Cuba 
en  78  grados  y  V3  y  22  y  74;  doce  ó  trece  leguas  al  norueste 
del  puerto  del  Príncipe. 

Oha-hdba,  isla  conjunta  con  la  isla  de  Cuba,  cuatro  ó  cinco 
leguas  al  oriente  del  puerto  de  Yucanaca,  ocho  ó  diez  leguas 
del  puerto  del  Príncipe  al  norueste. 

Puerto  del  Principe,  en  la  costa  del  norte  de  la  isla  de  Cuba 
en  78  grados  y  23  y  V^. 

Puerto  de  Hernando  Alonso,  cuatro  ó  seis  leguas  del  puerto 
del  Príncipe,  al  levante  del. 

Cubana,  punta  de  la  isla  de  Cuba,  ó  rio,  cuatro  ó  seis  leguas 
del  puerto  de  Hernando  Alonso  al  oriente  del. 

Puerto  de  Baracoa,  en  la  costa  del  norte  de  la  isla  de  Cuba 
en  75  grados  y  más  20  y  V3,  diez  y  ocho  ó  veinte  leguas  de  la 
punta  de  Maicí,  al  poniente  della. 

Punta  de  Maicí,  de  la  isla  de  Guba^  la  más  oriental  della  en 
74  grados  y  20  y  Vs,  diez  y  ocho  ó  veinte  leguas  de  Baracoa 
al  oriente. 

Puerto  Escondido,  en  la  costa  del  sur  de  la  isla  de  Cuba, 
en  73  grados  y  Vs  y  20,  siete  ú  ocho  leguas  al  oriente  del 
puerto  de  Palomas. 


119 

Puerto  de  Palomas^  en  la  costa  del  sur  de  la  isla  de  Cuba 
en  76  grados  y  V^  y  20  grados  de  altura,  diez  leguas  del  puerto 
de  la  ciudad  de  Santiago  al  oriente  del. 

DESCRIPCIÓN  DE  LA  ISLA  JAMAICA. 

La  isla  de  Jamaica,  que  por  otro  nombre  se  llama  de 
Santiago,  contiénese  entre  el  meridiano  76  grados  y  ^ ,  y  el  de 
"79  y  X,  y  entre  el  paralelo  17  y  7^  y  18  y  X;  por  manera, 
que  de  longitud  leste-oeste  tiene  como  dos  grados,  á  que 
responden  como  cincuenta  leguas  de  largo,  que  dicen  que 
tiene,  y  de  ancho  norte-sur  tiene  como  1  grado,  y  menos,  á 
que  se  responde  las  diez  y  seis  ó  diez  y  ocho  leguas,  que  dicen 
que  tiene  de  ancho;  por  manera,  que  viene  á  quedar  casi  en 
forma  cuadrangular ,  y  boj  ara  toda  la  costa  como  ciento 
cincuenta  leguas:  á  la  parte  del  oriente  tiene  la  Española, 
veinte  y  cinco  leguas  della,  y  otras  tantas  la  isla  de  Cuba  al 
norte;  hay  en  toda  esta  isla  dos  ó  tres  villas  de  españoles,  de 
pocos  vecinos  todos,  y  ningunos  indios  en  la  dicha  isla. 

(1)  [Son  señores  de  esta  isla,  con  todos  los  aprovechamientos 
y  jurisdicción  della,  salvo  la  suprema,  los  almirantes  de  las 
Indias  desde  el  año  de  37  (1537)  que  se  les  dio  con  título  de 
marqués,  por  el  compromiso  que  hicieron  de  la  pretensión  que 
tenían  de  la  décima  de  toda  la  Hacienda  Real  de  las  Indias;  y 
después,  el  año  de  57,  de  duques  de  la  Vega  della,  y  así  ponen 
gobernador  y  justicia;  y  es  abadía,  inmediata  al  Papa,  desde  el 
dicho  concierto  del  año  de  37;  y  por  merced  que  se  les  hizo 
fuera  del  concierto,  tienen  el  nombramiento  de  abad  y  digni- 
dades, y  el  Rey  presenta  al  Papa  con  mención  en  las  preten- 
siones, de  que  es  por  nombramiento  del  dicho  Almirante.] 

Dióle  vista  primero  que  otro  ninguno  Don  Cristóbal  Colón, 
año  de  93  (1493),  yendo  á  costear  á  Cuba,  y  desde  entonces  es- 
tuvo por  pacificar  hasta  el  año  de  19  ó  20  (1520)  que  el  almi- 
rante segundo  Don  Diego  Colón,  por  cuyo  nombre  se  puso  á  la 
isla  el  de  Santiago,  envió  á  un  Juan  de  Esquivel  que  la  poblase. 

(1)    Tacliado  en  el  original  el  párrafo  acotado. 


120. 

El  temple  de  esta  isla  es  más  fresco  que  el  de  la  Española,  y  así 
es  sana;  el  suelo  della  ui  muy  montoso  ni  áspero,  ni  tan  llano 
y  raso  como  se  ha  querido  decir;  las  aguas  della  muchas  y 
^  muy  buenas;  es  fértil  y  abundosa  de  todos  los  árboles  y  frutas 
X         y  yerbas  que  se  hallan  en  la  Isla  Española  y  las  demás  islas, 
.    que  hay  en  ella  ya  un  ingenio  de  azúcar,  aunque  el  trigo 
/    tampoco  se  coge;  es  muy  fértil  de  cazabí,  y  abundante  de 
yeguas  y  caballos,  ganado  vacuno,   y  puercos  de  que  hay 
muchos  cimarrones,  y  entre  ellos  otros  animales;  y  de  aves, 
que  hay  en  ella,  que  son  muchas,  hay  grande  infinidad  de  án- 
sares bravas,  de  paso  para  Tierrañrme;  hay  mucho  oro,  aun- 
que tampoco  se  saca  por  la  falta  de  los  naturales.  Hay  en  toda 
esta  isla  dos  ó  tres  villas  de  españoles  pobladas  y  pequeñas. 
La  villa  de  Sevilla,  que  es  la  más  principal,  hacia  la  costa  del 
^,  norte  y  parte  occidental  de  la  isla,  en  78  grados  y  */«  de  longi- 

'  '  tud  y  18  de  altura;  reside  en  ella  la  colegial. 

/  La  villa  de  Oristan,  que  está  en  la  costa  del  sur  á  la  parte 

occidental  de  la  isla,  doce  ó  catorce  leguas  de  Sevilla  y  veinte 
de  Melilla. 

La  villa  de  Melilla,  en  la  costa  del  norte,  doce  ó  catorce 
leguas  de  Sevilla  y  veinte  de  Oristan. 

(1)  De  la  villa  de  la  Vega^  de  que  tomaron  título  de  duques 
los  almirantes  de  Indias  y  señores  desta  isla,  no  hay  hasta 
ahora  relación  de  lo  que  es,  ni  donde  está,  ni  de  otras  dos  ó 
tres  poblaciones  que  por  los  mapas  parece  haber  habido  en 
esta  isla. 

HIDROGRAFÍA  DE  JAMAICA. 

Lo  más  oriental  della  por  la  parte  del  norte  es  una  punta 
que  llaman  Morante  leste-oeste,  que  es  la  otra  punta  occidental. 

A  ocho  ó  diez  leguas  del  puerto  de  Morante  hacia  el  occidente 
por  la  costa  del  norte  está  el  puerto  de  Nauta. 

El  puerto  de  Melilla^  otras  diez  leguas  más  al  occidente  del 
puerto  de  Nanfca. 

(1)    Tachado  en  el  original  este  párrafo. 


121 

Puerto  de  Sevilla^  diez  ó  doce  leguas  más  al  occidente  de 
Melilla. 

Punta  del  Negrillo,  en  18  grados  j  }{,  en  lo  más  occidental 
de  la  isla  á  la  parte  del  norte;  es  una  punta  baja,  delgada, 
con  unas  arboledas  pequeñas,  desde  donde  vuelve  la  costa 
derecha  al  sur  hasta  el  cabo  del  Falcón. 

Cabo  del  Falcón,  en  17  grados  y  X»  cerca  de  Oristan  al 
poniente  del,  desde  donde  vuelve  la  costa  al  leste,  por  la  parte 
del  sur  de  la  isla. 

Puerto  de  Guayabo,  en  la  costa  del  sur  en  18  grados  y  X, 
como  veinte  leguas  de  Oristan  al  oriente  en  la  dicha  isla  de 
Jamaica. 

Islas  de  Joan  Delgado,  conjuntas  á  la  costa  de  Jamaica  por 
el  sur,  que  está  en  19  grados  de  altura,  ocho  ó  diez  leguas  al 
nordeste  de  la  punta  de  Morante,  y  doce  ó  quince  de  puerto 
de  Palmas  de  la  isla  de  Cuba ,  por  la  costa  del  sur. 

Hormigas,  un  arrecife  en  la  mar  del  Norte,  á  la  parte  del 
sur  de  la  isla  Jamaica,  en  17  grados  de  altura,  cinco  ó  seis 
leguas  de  la  costa. 

Vivoras,  siete  ú  ocho  islas  en  la  mar  del  Norte,  juntas, 
cercadas  de  bajíos,  al  sur  de  Jamaica,  en  17  grados  de  altura, 
y  seis  ó  siete  leguas  de  la  costa. 

Serrana,  una  isleta  en  la  mar  del  Norte,  rodeada  de  bajíos, 
con  otras  cuatro  ó  cinco  al  norueste  della,  en  15  grados  de 
altura  y  algo  más;  treinta  y  cinco  ó  cuarenta  leguas  al  susu- 
este  del  cabo  del  Falcón,  lo  más  occidental  al  sur  de  Jamaica. 

Santa  Catalina,  una  isla  de  cinco  ó  seis  leguas  de  largo  del 
sueste  al  norueste,  cercada  de  bajíos,  dos  ó  tres  leguas  de 
ancho,  por  partes,  la  mitad  della  en  13  grados  y  X  al  norte 
del  Nombre  de  Dios,  cuarta  al  nordeste,  como  cuarenta  y  cinco 
ó  cincuenta  leguas  del. 

Sant  Andrés,  una  isla  en  la  mar  del  Norte,  cinco  ó  seis 
leguas  de  largo,  y  dos  ó  tres  de  ancho;  el  largo  della  del 
sudueste  al  nordeste,  el  medio  della  en  12  grados  y  X  al  norte 
del  Nombre  de  Dios,  cuarta  al  norueste  como  cuarenta 
leguas. 

Los  Caimanes,  dos  isletas  pequeñas,  la  una  de  la  otra  como 


122 

tres  ó  cuatro  leguas  leste-oeste;  el  medio  de  las  dos  en  17 
grados  j  }{^  al  poniente  de  la  costa  del  norte  de  Jamaica, 
como  veinte  y  cinco  leguas  del  Negrillo. 

Caimán  grande^  una  isla  á  la  mar  del  Norte,  de  seis  ó  siete 
leguas  de  largo  leste-oeste,  y  por  la  parte  del  oriente  tres  ó 
cuatro  leguas  de  ancho,  en  19  grados  de  altura,  como  cuarenta 
leguas  al  sur  de  la  isla  de  Cuba  y  quince  y  diez  y  siete  de  las 
islas  dichas  Caimanes. 

Tortugas^  siete  ú  ocho  islillas  junto  al  mar  del  Norte, 
cercadas  de  bajíos;  el  medio  dellas  en  24  grados  y  Va?  adonde, 
si  el  fondo  dellas  fuere  un  comedero  grueso  de  pescado,  que 
son  unas  arenillas  gruesas  mezcladas  con  piedrecillas,  estará 
de  la  banda  del  oeste;  y  si  tomare  arena  limpia,  estará  de  la 
banda  del  sur  dellas:  por  la  banda  del  norte  tiene  arena  con 
unas  escamillas;  por  entre  las  Tortugas  y  los  Mártires  se  puede 
embocar  al  puerto  de  la  Habana. 


fflDROGRAFÍA  Y  DESCRIPCIÓN 


DE  LAS 


ISLAS   DE  LOS  LUGAYOS 

LAS  MÁS  SEPTENTRIONALES  DE  LA  MAR  DEL  NORTE. 


Estas  islas  se  llaman  de  los  Lucayos ,  corrompido  el  nom- 
bre de  Yucayoneque,  una  isla  dellas :  descubriólas  casi  todas 
Joan  Ponce  de  León ,  gobernador  que  fué  de  la  isla  de  San 
Juan,  queriendo  descubrir  lo  que  había  por  la  parte  del  norte: 
son  muchas  islas  y  las  más  pequeñas ;  la  gente  dellas  era  de 
mejor  parecer  que  la  de  las  otras  islas,  de  las  cuales  cautiva- 
ron los  españoles  de  las  islas  en  obra  de  veinte  años  mucho 
número  de  indios ,  diciendo  que  los  llevaban  al  paraíso  ,  por- 
que creían  que  después  de  muertos  y  habiendo  purgado  sus 
pecados  en  tierra  fría  del  norte  se  iban  al  paraíso,  y  así  se 
despoblaron  todas. 

Bahama,  isla  de  la  mar  del  Norte,  de  doce  á  trece  leguas  en 
largo  leste-oeste  y  siete  ú  ocho  de  ancho ;  el  medio  de  ella 
en  26  grados  y  medio,  de  la  cual  se  dice  la  canal  de  Bahama; 
descubrióla  Joan  Ponce  de  León. 

La  canal  de  Bahama^  dicha  de  la  isla  precedente ,  está  entre 
la  Florida  y  los  bajos  de  los  Mimbres,  que  llaman  Biminí,  la 
cual  tendrá  doce  leguas  de  largo,  nordeste-susudueste,  hasta 
ponerse  en  28  grados  de  altura,  por  la  cual  vienen  las  corrien- 
tes de  la  Nueva  España ,  tan  recias ,  que  aunque  el  viento  sea 
próspero  no  puede  embocar  por  medio  della  navios  ningunos , 
aunque  por  los  lados  ya  han  entrado;  y  al  desembocar,  aun- 


124 

que  el  viento  sea  contrario ,  llevan  las  corrientes  los  navios, 
porque  son  más  recias  cuanto  mayores  las  brisas,  que  vientan 
al  contrario  de  como  la  creciente  corre. 

Bimini^  isla  de  la  mar  del  Norte  como  cuatro  ó  cinco  leguas 
de  largo  norte-sur,  el  medio  della  en  25  grados  y  dos  tercios, 
á  la  parte  de  la  Florida,  al  principio  del  bajío  grande  de  Bi- 
miní  ó  Abacoa ,  que  tendrá  más  de  cincuenta  leguas  leste- 
oeste  y  norte-sur  treinta  ó  cuarenta :  descubrióla  Joan  Ponce 
de  León,  gobernador  que  había  sido  de  San  Juan,  habiendo 
ido  á  descubrir  por  aquella  parte  del  norte. 

Ahacoa,  isla  enmedio  del  bajío  grande  de  Biminí,  de  largo 
como  diez  ó  doce  leguas  norueste-sueste ,  y  por  la  parte  del 
nordeste  tres  islillas  al  largo  de  la  costa;  el  medio  della  en  25 
grados  y  cuarto:  esta  la  pone  Joanoto  delante  de  Bahama  entre 
ella  y  la  Florida. 

Yucayoneque  ó  Locayoneque^  isla  de  la  mar  del  Norte,  la 
más  septentrional  al  norte  de  la  Habana ,  que  tendrá  de  largo 
más  de  veinte  leguas  leste-oeste  y  de  ancho  cuatro  ó  cinco  le- 
guas ,  en  27  grados  de  altura ,  de  la  cual  se  llaman  lucayos  los 
indios  de  las  islas  circunvecinas. 

Cigateo ,  isla  grande  de  la  mar  del  Norte ,  que  parece  debe 
tener  más  de  treinta  leguas  en  largo  leste-oeste ,  y  por  la  parte 
del  levante  la  mitad  de  ancho ,  que  estará  la  mitad  della  en 
26  grados  y  medio,  encima  de  Cuba  ochenta  ó  noventa  leguas. 
Curateo  ,  isla  pequeña  de  la  mar  del  Norte ,  conjunta  á  la 
costa  de  Cigateo  por  la  parte  del  sur,  en  26  grados. 

Guanima^  isla  de  la  mar  del  Norte,  quince  leguas  de  largo 
norueste-sueste ,  y  de  ancho  por  la  parte  del  sur  ocho  ó  diez 
leguas  ;  el  medio  della  en  25  grados  y  dos  tercios. 

Guanay ,  isleta  pequeña  de  la  mar  del  Norte ,  de  tres  ó  cua- 
tro leguas  de  largo,  la  primera  que  se  descubrió  délas  Indias; 
el  medio  della  en  25  grados  al  oriente  de  Guanima,  junto 
della :  descubrióla  el  almirante  D.  Cristóbal  Colón ,  año  de  92 
(1492)  á  11  de  Octubre,  á  dos  horas  después  de  media  noche, 
y  púsole  por  nombre  San  Salvador. 

Yuma ,  isla  de  la  mar  del  Norte ,  de  quince  ó  veinte  leguas 
de  largo  norueste-sueste ,  y  siete  ú  ocho  de  ancho  por  la  parto 


125 

del  poniente ;  el  medio  della  en  24  grados  y  dos  tercios  al  sur 
de  Gigateo ;  descubrióla  el  almirante  D.  Cristóbal  Colón  el 
primer  viaje  que  hizo  á  las  Indias,  año  de  92,  y  púsole  por 
nombre  Isabela ,  en  memoria  de  la  reina  Católica  doña  Isabel. 
Xumeta ,  isla  de  la  mar  del  Norte ,  doce  ó  quince  leguas  de 
largo  norueste-sueste ,  el  medio  della  en  23  grados  y  tres  cuar- 
tos ,  al  norte  de  la  Española  cuarenta  ó  cincuenta  leguas. 

Samaría ,  isla  de  la  mar  del  Norte ,  de  seis  ó  siete  leguas  de 
largo  leste-oeste;  está  cercada  de  bajos;  el  medio  de  la  isla 
en  24  grados  y  un  cuarto  entre  Guanima  y  Xumeta;  descu- 
brióla Colón  en  el  primer  viaje  antes  de  llegar  á  la  Española; 
púsole  por  nombre  Santa  María  de  la  Concepción. 

Triángulo^  isla  de  la  mar  del  Norte,  de  siete  ú  ocho  leguas 
de  largo  norueste-sueste,  y  en  frente  del  tres  isletas  en  trián- 
gulo; la  mitad  de  la  isla  en  24  grados  y  medio. 

Yahaque^  isla  de  ocho  ó  diez  leguas  de  largo  norueste-sueste; 
la  mitad  en  22  grados  y  medio. 

Miraporvos,  tres  isletas  en  triángulo  ó  rodeadas  de  bajíos; 
el  medio  della  en  21  grados  y  tres  cuartos  al  sur  de  Xumeta. 
Mayaguana^  isla  veinte  leguas  de  largo  leste-oeste,  y  diez  ó 
doce  de  ancho ;  la  mitad  della  en  23  grados ,  como  treinta  le- 
guas al  norte  de  la  Española. 

Guanahaum ,  una  de  dos  isletas  de  la  mar  del  Norte  que  es- 
tán entre  la  isla  Mayaguana  y  la  de  Inagua;  el  medio  della  en 
casi  21  grados  y  un  cuarto,  como  veinte  leguas  al  norte  de  la 
Española. 

Inagua ,  isla  de  la  mar  del  Norte ,  de  diez  ó  doce  leguas  de 
largo  nordeste-sudueste ;  la  mitad  della  en  20  grados  y  tres 
cuartos,  como  siete  ú  ocho  leguas  al  norte  de  la  Española. 

Cageos^  una  isla  pequeña  de  hasta  cuatro  ó  cinco  leguas,  que 
tiene,  nordeste  della  otras  dos  más  pequeñas;  la  una  llamada 
Haniana,  que  distará  della  como  dos  ó  tres  leguas,  y  otra  que 
se  llama  Cancihayia,  que  estará  della  como  siete  ú  ocho  leguas; 
todas  tres  cercadas  de  bajíos,  y  el  medio  de  Gáyeos  en  71  gra- 
dos y  27  de  altura. 

Mazarey,  isla  del  Norte  en  20  grados  y  tres  cuartos,  la  cual 
tiene  al  nornordeste  della,  cinco  ó  seis  leguas,  otra  isleta  que 


126 

se  llama  Caneyha ;  la  una  y  la  otra  pequeñas  y  cercadas  de 
bajíos. 

Ahreojo^  un  bajío  grande  de  la  mar  del  Norte,  de  más  de 
quince  ó  diez  y  ocho  leguas  en  largo  y  ancho ,  la  mitad  del 
en  20  grados  y  dos  tercios. 


DESCRIPCIÓN  DE  LA  ISLA  DE  SAN  JUAN  DE  PUERTO  RICO. 

La  isla  de  San  Juan  de  Puerto  Rico  ,  que  por  otro  nombre 
llaman  Boriquen ,  y  es  la  primera  de  las  islas  pobladas  de  es- 
pañoles ,  y  donde  antiguamente  se  hacía  la  primera  escala  de 
las  Indias  ,  está  en  64  grados  y  medio  y  66  y  tres  cuartos  de 
longitud  del  meridiano  de  Toledo ,  y  desde  17  grados  de  altura 
hasta  18  grados  y  medio  ;  de  manera,  que  de  largo  leste-oeste 
debe  tener  cuarenta  y  cinco  ó  cincuenta  leguas,  y  según  algu- 
nos, más  y  menos;  y  de  norte  á  sur  desde  veinte  hasta  treinta. 
Hay  en  esta  isla  al  presente  tres  pueblos  de  españoles ,  pobla- 
dos, en  los  cuales  habrá  como  doscientos  vecinos  españoles, 
que  son  muchos  menos  de  los  que  ha  habido;  indios  de  los  na- 
turales no  hay  ninguno ,  que  todos  se  han  acabado ,  y  así  no 
hay  sino  un  pueblezuelo  de  advenedizos. 

Es  toda  esta  isla  gobernación  por  sí,  desde  su  descubrimiento, 
al  proveer  de  S.  M.  y  del  distrito  de  la  audiencia  de  Santo 
Domingo :  hay  en  ella  gobernador  y  oficiales  reales ,  tesorero 
y  contador ;  hay  un  obispado  en  esta  isla  que  se  dice  del  nom- 
bre della,  que  tiene  por  distrito  la  dicha  isla,  y  la  isla  de  la 
Mona  y  la  Margarita,  y  en  toda  su  diócesis  habrá  hasta  diez  ó 
doce  clérigos,  porque  á  causa  de  ser  todo  tan  pobre  no  quie- 
ren parar,  y  solo  un  monasterio  en  todo  el  obispado. 

El  primer  español  que  tuvo  noticia  desta  isla,  y  la  descubrió, 
se  llamaba  el  capitán  Joan  Ponce  de  León ,  teniente  en  la  villa 
de  Higuey  por  el  Comendador  mayor  de  Alcántara  frey  Ni- 
colás de  Obando  ,  gobernador  de  la  Española ;  con  cuyos  pode- 
res pasó  á  poblarla  por  los  años  de  1510,  y  la  llamó  San  Juan 
de  Puerto-Rico  por  su  nombre,  y  por  el  puerto  muy  bueno 
que  tiene,  y  después  fué  gobernador  propietario  della. 


127 

El  temple  desta  isla  es  participante  de  mucho  calor  y  hu- 
medad como  las  demás  islas  deste  paraje,  aunque  ésta  es  tem- 
plada y  sana  por  la  disposición  del  suelo  della  de  muchas  sier- 
ras, valles,  llanuras  y  quebradas,  y  de  muchas  y  buenas 
aguas  de  fuentes ,  rios  y  arroyos ;  y  así  toda  ella  es  fértil  de 
pastos  para  ganados ,  de  vacas ,  caballos  y  yeguas ,  cabras  y 
ovejas  y  puercos,  de  que  hay  grande  copia,  mansos  y  cimarro- 
nes como  en  la  isla  Española ;  y  así  en  esta  como  en  ella ,  los 
perros  cimarrones  hacen  mucho  daño  en  los  ganados,  y  los 
pastos  se  van  estrechando  por  los  muchos  guayabos  que  nacen 
repastados  de  las  vacas  que  comen  el  fruto  dellos.  Hay  palo 
santo,  bálsamos,  robles,  cedros,  laureles,  hobos,  murtos, 
maguéis ,  china  ,  y  de  todos  los  árboles  que  hay  en  las  otras 
islas ,  cañafístolas  y  algodonales ,  de  todas  las  frutas  de  la 
tierra  y  de  las  que  de  España  se  han  llevado ;  se  dan  mucho 
los  naranjos,  sidras  y  todo  agrio,  uvas  y  ciruelas,  y  otras  mu- 
chas de  Castilla:  no  se  coge  trigo  ni  cebada,  pero  dicen  que 
se  da  muy  bien  en  partes;  hay  mucho  maiz  y  yuca  de  que  se 
hace  el  cazabí ;  mucho  arroz ,  habas ,  garbanzos ,  lechugas ,  rá- 
banos ,  melones ,  nabos  y  cebollas ,  y  todas  las  más  legumbres 
y  hortalizas  de  España,  aunque  algunas,  como  en  las  otras  is- 
las, no  granan:  dase  en  ella  bien  el  azúcar,  de  que  hay  muchos 
ingenios ;  es  muy  rica  de  minas  y  nacimientos  de  oro ,  de  que 
no  se  saca  por  haberse  acabado  los  naturales ;  hay  minas  al- 
gunas de  cobre,  que  tampoco  se  benefician  por  el  costo  y  tra- 
bajo; hay  salinas  en  dos  ó  tres  partes,  y  también  hay  salitre, 
aunque  no  se  beneficia ,  y  mucha  yerba  de  sosa  para  vidrio , 
de  que  se  ha  hecho  esperiencia  y  sale  bueno :  hay  mucha  pie- 
dra y  buenas  canteras  en  esta  isla ;  y  en  el  valle  de  Goamo  hay 
unos  baños  de  agua  caliente  provechosos:  ha  sido  siempre  esta 
isla  infestada  de  los  indios  caribes  de  las  islas  comarcanas. 

La  principal  grangería  que  agora  tiene  es  el  ganado,  cueros,  \ 
y  principalmente  el  azúcar ,  que  se  da  con  gran  abundancia  en 
esta  isla ,  en  la  cual  hay  como  una  docena  de  ingenios  ó  más;  j 
váse  la  población  de  los  españoles  diminuyendo ,  porque  como 
no  se  saca  oro,  no  vienen  mercaderías,  y  así  las  demás  gran- 
gerías  no  se  contratan.  Indios  hubo  muchos,  y  muchos  caci- 


12B 

ques  al  principio  de  su  descubrimiento,  más  que  en  otras,  por 
ser  ésta  tan  fértil  y  apacible ,  los  cuales  todos  se  han  acabado 
por  enfermedad,  guerra  y  desesperación  y  excesivos  trabajos; 
agora  hay  junto  á  Guadianilla  un  pueblezuelo  llamado  Gibuco, 
no  de  los  naturales  de  la  isla,  sino  de  los  extranjeros  que  se 
habían  traido  á  ella  por  esclavos ,  que  como  se  pusieron  en  li- 
bertad se  recogieron  allí',  y  así  no  hay  mención  que  sean  de 
nadie  ni  que  tributen  cosa  alguna. 


DESCRIPCiÚN  PARTICULAR  DE  LOS  PUEBLOS  DE  SAN  JUAN. 

SAN  JUAN   DE   PUERTO  RICO. 

La  ciudad  de  San  Juan  de  Puerto  Rico  está  en  65  grados  de 
longitud  de  la  ciudad  de  Toledo ,  á  que  responde  930  leguas, 
y  en  18  de  altura:  hay  en  ella  como  doscientos  vecinos  espa- 
ñoles ,  y  reside  en  ella  el  gobernador  y  los  oficiales  y  la  cate- 
dral, desde  el  año  de  12  (1512)  que  se  erigió,  en  la  cual  residen 
muy  pocos  clérigos  por  la  pobreza  délos  diezmos. 

Hay  en  esta  ciudad  un  monasterio  de  frailes  dominicos ,  de 
pocos  religiosos,  pero  de  suntuosoediflcio,  dos  hospitales  pobres 
y  otras  dos  ermitas.  Fundóla  Joan  Ponce  de  León  por  el  año 
de  9 ,  cerca  de  donde  agora  está  en  el  puerto  viejo ,  que  llaman 
de  Caparra,  y  llamóle  Puerto  Rico  por  la  bondad  del  puerto 
que  tiene ;  pasóle  después  de  allí  por  ser  lugar  enfermo ,  espe- 
cialmente para  niños,  á  causa  de  el  aceche  que  tienen  las  aguas 
en  aquel  sitio,  que  en  quitándoles  la  leche  se  morían:  habiendo 
estado  allí  esta  población  como  doce  años ,  se  pasó  donde  agora 
está,  que  es  una  península,  pequeña  como  media  legua,  que  se 
hace  en  la  costa  del  norte  desta  isla.  A  la  parte  del  oriente  del 
dicho  puerto  éntrase  á  la  isla  y  ciudad  por  una  puente,  como 
dos  tiros  de  ballesta  larga,  de  piedra  y  de  madera ,  la  cual  se 
ha  hecho  porque  la  parte  del  oriente,  por  donde  se  juntaba  con 
la  tierra,  se  ha  hecho  tan  hondable,  que  con  la  pleamar  se  aho- 
gaban algunas  bestias  y  personas;  por  la  cual  puente  entran  á 
la  ciudad  todos  los  bastimentos  y  cosas  necesarias. 

El  suelo  de  esta  isleta,  que  toda  es  ejido  de  la  ciudad,  es  bien 


129 

asombrado  de  pradería:  no  hay  en  él  agua  corriente;  en  la  ciu- 
dad hay  algunas  fuentes  de  ruin  agua,  pero  hay  buenos  algibes 
de  que  beben,  y  de  una  buena  fuente  que  está  junto  ala  mar. 
La  ciudad  tiene  de  lejos  buen  parecer,  por  las  muchas  pal- 
mas de  cocos  muy  altas  que  hay  en  ella,  y  los  edificios  que 
son  razonables;  habrá  en  ella  como  doscientas  casas  de  piedra 
y  tapiería,  y  de  madera,  de  que  hay  abundancia  en  la  isla;  la 
principal  grangería  de  los  vecinos  es  el  azúcar,  ganados  y 
cueros.  Reside  en  esta  ciudad  el  gobernador  desta  isla  y  los 
oficiales  reales;  hay  en  ella  dos  fortalezas,  una  que  llaman  el 
Morro  á  la  entrada  de  la  canal  del  puerto,  á  una  parte,  que 
tiene  su  plaza  de  armas  y  en  ella  seis  piezas  de  artillería,  las 
cuatro  buenas  y  las  otras  razonables;  la  otra,  que  es  la  princi- 
pal, más  adentro  del  puerto  sobre  la  mar,  bien  edificada  de 
cantería,  en  que  hay  su  plaza  de  armas,  aunque  más  pequeña 
de  lo  que  debiera  ser,  y  nueve  piezas  de  artillería;  y  de  en- 
trambas hay  un  alcaide  y  dos  plazas  de  artillería  con  salario. 

GUADIANILLA. 

La  villa  de  Guadianilla,  que  por  otro  nombre  se  llama  San 
Germán  el  Nuevo,  porque  se  hizo  esta  población  de  la  de  San 
Germán  que  llaman  el  Viejo,  está  en  la  costa  de  la  dicha  isla 
en  18  grados  y  V35  treinta  y  tres  leguas  de  la  ciudad  de  Puerto 
Rico  hacia  el  sur,  16  del  primero  sitio  casi  al  sueste,  y  dos  le- 
guas antes  del  puerto  de  Mosquitos,  por  otro  nombre  dicho 
Guanica.  Es  pueblo  de  cincuenta  vecinos  españoles;  no  consta 
del  tiempo  de  su  fundación  ni  de  la  causa  de  su  segundo  nom- 
bre, aunque  la  causa  de  haberse  mudado  de  donde  estaba,  fué 
oslaren  la  otra  parte  tan  expuesta  á  los  cosarios  franceses,  que 
la  robaron  y  destruyeron  dos  ó  tres  veces. 

Alcanza  esta  ciudad  la  mejor  comarca  y  más  fértil  desta  isla, 
y  los  vecinos  della  son  los  más  dellos  ricos  de  la  grangería  de 
ganados  y  cueros  y  azúcares;  tiene  una  iglesia  con  un  vicario, 
y  un  cura  que  hay,  es  desta  vicaría  y  de  la  isla  de  la  Margarita: 
hay  en  ella  un  hospital  con  alguna  renta;  está  cerca  desta  villa 
Cihucoj  un  pueblo  de  indios  de  que  arriba  se  hizo  mención. 


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130 


EL    ARREGIBO. 

El  puerto  del  Arrecibo,  que  está  en  la  costa  del  norte  treinta 
y  dos  leguas  á  la  banda  del  oeste  de  la  ciudad  de  Puerto  Rico, 
y  al  norte  de  Guadianilla,  tendrá  como  treinta  vecinos;  llámase 
así  de  un  rio  grande  que  se  junta  á  una  punta  donde  este  pueblo 
está;  hay  grandes  grangerías  de  hatos  de  vacas  y  de  puercos, 
y  hay  mucha  pesquería  y  mucho  aceite  de  tortuga;  hay  en 
este  pueblo  algunos  indios  con  los  españoles. 


PUEBLOS   DESPOBLADOS. 

El  primer  pueblo  que  se  pobló  en  esta  isla,  como  arriba  se 
ha  dicho,  le  fundó  Joan  Ponce  de  León,  en  un  valle  que  está 
cerca  del  Puerto  Rico,  de  donde  se  mudó  por  ser  sitio  enfermo 
á  causa  de  estar  en  tierra  paludinosa,  ó  de  malas  aguas,  y  por 
no  ser  bien  fuerte  contra  los  caribes. 

Poblóse  otro  pueblo,  año  de  1510,  que  llamaron  Guanica,  en 
la  costa  del  sur  casi  al  cabo  della  hacia  el  occidente  en  una 
muy  buena  bahía,  el  cual  se  mudó  de  allí  por  los  muchos 
mosquitos,  y  es  muy  buen  puerto,  y  el  pueblo  se  pasó  á  otro 
sitio  de  la  costa  occidental  desta  isla,  que  se  llama  la  Aguada^ 
y  lo  llamaron  Sotomayor,  porque  lo  pobló  la  primera  y 
segunda  vez  Don  Cristóbal  de  Sotomayor,  primero  gobernador 
con  título  que  hubo  desta  isla,  el  cual  se  despobló  dentro  de 
dos  años  porqué  le  mataron  á  él  y  todos  los  cristianos  que  con 
él  había. 


HIDROGRAFÍA  Y  DESCRIPCIÓN  DE  LA  COSTA  DE  LA  ISLA  DE  SAN  JUAN. 

Toda  la  costa  desta  isla  de  la  mar  del  Norte,  es  costa  brava 
y  no  limpia  de  arrecifes,  sin  abrigo  ni  puerto  alguno  si  no 
sea  el  de  San  Juan  de  Puerto  Rico,  que  por  su  bondad  tiene 
este  nombre,  capaz  de  dos  leguas  de  largo  y  una  de  ancho;  es 
una  ensenada  grande  de  mar  muerta,  donde  aunque  de  fuera 
haya  muy  grandes  tormentas  alh'  no  se  siente;  muy  fondable 


131 

de  la  mar  limpia,  de  manera,  que  aunque  un  navio  cargado 
dé  en  seco  lo  sacan  sin  hacerse  mal,  y  pueden  llegar  con  el 
costado  á  la  tierra:  hay  en  él  un  rio  de  agua  dulce,  y  abundan- 
cia de  leña  y  madera  para  hacer  navios;  tiene  á  la  entrada  del 
una  canal  que  corre  norte-sur  por  entre  una  fortaleza;  á  la 
parte  del  leste  hay  una  isleta  llena  de  peñascos  y  bajíos;  á  la 
parte  del  oeste  hay  otra  boca  chica  que  la  mar  va  haciendo  por 
la  parte  del  poniente  de  la  ciudad,  por  donde  no  pueden  aun 
entrar  navios  en  el  puerto. 

Más  adelante  por  la  costa  sale  el  rio  Luisa^  rio  grande  donde 
hay  dos  ingenios  de  azúcar;  luego  hay  otro  rio  que  llaman 
Canoua;  hay  en  él  un  ingenio  de  azúcar:  salen  de  las  sierras 
del  Loquillo^  que  son  muy  altas,  dos  rios  grandes  así  llamados. 
La  cabeza  de  la  isla  de  San  Juan,  que  es  á  la  parte  y  punta 
desta  isla  más  oriental  junto  á  las  sierras  del  Loquillo,  está  en 
17  grados  y  ^. 

Hay  en  la  cabeza  de  la  isla  un  puerto  que  se  dice  Santiago^ 
y  dende  á  dos  leguas  otro  que  se  dice  Yábucoa^  que  el  uno  de 
los  dos  se  debe  de  llamar  por  otro  nombre  Puerto  hermoso^ 
donde  está  un  ingenio  de  azúcar,  que  se  ha  despoblado  por  los 
indios  caribes. 

Está  más  al  poniente  un  puerto  que  se  dice  Guayama^  que 
está  poblado  de  ciertas  haciendas  de  ganados  y  estancias. 

Más  al  poniente  están  dos  rios  llamados  Niahón  y  Xacua. 

Dende  á  seis  leguas  está  la  villa  de  Guadianilla. 

Dos  leguas  más  adelante  está  un  rio  que  llaman  de  Mosqui- 
tos; es  muy  buen  puerto;  llámase  Guanica  por  otro  nombre. 

Luego  está  la  punta  de  Caho  Rojo^  seis  leguas  de  Guanica,  y 
en  ella  hay  salinas  que  se  cuajan  si  las  benefician. 

Más  adelante,  volviendo  al  norte,  está  un  puerto  que  llaman 
de  Pinas ^  y  otro  que  llaman  Mayagüez. 

Luego  está  la  bahía  de  San  Jerónimo  el  Viejo ^  y  la  boca  del 
rio  de  Guanábo  ó  la  Aguada;  más  al  norte  está  la  punta  del 
Buhio  del  Azúcar,  que  debe  ser  la  que  se  dice  punta  Delgada. 

Volviendo  hacia  el  leste  por  la  costa,  está  el  rio  de  Culebrinas 
y  el  de  la  Aguada;  aquí  se  hace  un  buen  puerto  abrigado  de 
la  brisa,  y  hay  donde  pueden  hacer  aguada  los  navios;  dende 


132 

» 

á  siete  leguas  de  la  costa,  la  boca  del  rio  de  Guahataca,  todo 
esto  es  costa  brava,  sin  puerto  alguno;  y  más  adelante  sale  un 
rio  que  se  dice  Camuy. 

Desde  á  tres  leguas  se  hace  una  punta  pequeña  con  un  morro 
donde  sale  un  rio  grande,  que  se  dice  el  Arrecíbo,  á  la  boGa  del 
cual  está  la  población  de  españoles  arriba  dicha. 

Desde  este  rio,  hasta  seis  leguas,  se  hacen  unos  peñascos 
fuera  en  la  mar,  como  un  cuarto  de  legua;  junto  á  ellos  sale 
otro  rio  que  se  llama  el  Guayaney. 

Dos  leguas  más  adelante  sale  otro  que  se  dice  Cihuco;  tres 
leguas  más  adelante  sale  un  gran  rio  llamado  Toa,  donde  hay 
un  ingenio  de  agua,  de  hacer  azúcar,  y  dos  ingenios  trapiches 
de  caballos  que  tienen  el  servicio  por  la  boca  deste  rio;  y  luego 
una  legua  adelante  está  el  dicho  Puerto  Rico. 


ISLAS  PERTENECIENTES  í  LA  ISLA  DE  SAN  JUAN. 

La  isla  de  la  Mona:  en  17  grados  J  X  ^^  altura  y  de  tres 
leguas  de  contorno,  redonda  y  baja,  que  se  puede  surgir  en 
ella  en  un  buen  surgidero;  hay  maíz,  cazabí,  y  buenos  melones, 
y  algunos  indios;  es  de  la  diócesis  de  San  Juan,  y  junto  á  ella 
está  otra  isleta  que  llaman  el  Monico. 

Una  isleta  entre  San  Juan  y  la  isla  Española  al  nordeste  de 
la  isla  dicha  Monico,  como  cinco  leguas,  y  otras  cinco  de  la 
costa  de  San  Juan. 

Aherianas:  cuatro  ó  cinco  isletas  á  lo  largo  de  la  costa  del 
sur  de  San  Juan  de  Pnerto  Rico,  enfrente  de  Puerto  hermoso. 

Beyeque:  un  isleoncillo  arrimado  á  la  costa  de  la  isla 
Española,  por  la  parte  del  sur. 

Pasage:  un  isleoncillo  de  tres  ó  cuatro  leguas  al  levante  de 
la  isla  de  San  Juan,  cinco  ó  siete  leguas  de  las  sierras  del 
Loquillo. 

Santa  Cruz:  isla  de  la  mar  del  Norte  de  quince  ó  diez  y  seis 
leguas,  el  medio  della  en  16  grados  y  V31  Y  conócese  por  el 
sur  á  dos  leguas  á  la  mar  en  que  es  baja  y  tiene  unos  mogo- 
tes, y  no  se  ha  de  llegar  á  ella  con  dos  leguas. 


133 

Saha:  un  isleo  pequéñete  al  leste  de  Santa  Cruz,  cinco  ó 
seis  leguas  apartado  della. 

Isla  de  Santa  Ana:  un  isleoncillo  pequeño  al  oriente  de  la 
isla  de  San  Juan,  dos  leguas  del  al  Íes-nordeste. 

Virgines:  dos  isletas  grandecillas  de  á  cinco  ó  seis  leguas  de 
largo,  cercadas  de  otros  ocho  ó  diez  bajíos  en  la  mar  del  Norte, 
de  las  cuales  la  mayor,  que  es  como  ocho  leguas,  se  dice  Virgen 
gorda,  y  tiene  la  otra  al  Íes-nordeste;  el  medio  della  está  en 
18  grados  y  X  ¿^  altura. 

Isleos  blancos:  los  que  están  al  poniente  de  la  Virgen  gorda 
en  la  mar  del  Norte. 

Anegada:  isla  de  la  mar  del  Norte,  seis  ó  siete  leguas  de 
largo  del  este-oeste;  la  mitad  della  en  18  grados  y  Va  cercada 
de  bajíos. 

Sombrero:  un  isleoncillo  de  la  mar  del  Norte,  cercado  de 
bajíos,  en  18  grados  y  Va» 

El  Águila:  isla  de  la  mar  del  Norte,  diez  ó  doce  leguas  de 
largo  nordeste  sudueste;  el  medio  de  ella  en  18  grados. 

San  MartÍ7i:  isla  de  la  mar  del  Norte,  diez  y  seis  ó  veinte 
leguas  de  largo  leste  oeste,  y  cinco  ó  seis  leguas  norte  sur, 
cercada  toda  por  el  norte  y  levante  de  isleos;  el  medio  de  ella 
en  17  grados  y  X- 

San  Estado:  isla  de  la  mar  del  Norte,  de  ocho  ó  diez  leguas 
de  grandor;  el  medio  della  en  16  grados  y  ^ . 

San  Cristóbal:  isla  de  la  mar  del  Norte,  ocho  ó  diez  leguas  de 
largo  al  norueste  sueste;  la  mitad  della  en  16  grados  y  algo 
más. 

San  Bartolomé:  isla  de  la  mar  del  Norte,  de  ocho  ó  diez 
leguas;  el  medio  de  ella  en  16  grados  y  }{,  con  un  arrecife  á  la 
punta  que  mira  al  levante. 

Barbada:  isla  de  la  mar  del  Norte,  en  17  grados  de  altura 
cercada  de  bajíos. 

La  Redonda:  isla  de  la  mar  del  Norte ,  pequeña,  dos  le- 
guas poco  más  de  largo,  entre  Monserrate  y  las  Nieves  en  el 
medio. 

Monserrate:  isla  de  la  mar  del  Norte,  cuatro  ó  cinco  leguas 
de  largo,  en  15  grados  y  X- 


134 

La  Antigua:  isla  de  la  mar  del  Norte,  de  diez  ú  once  leguas 
de  largo,  de  ancho  cinco  ó  seis,  cercada  de  bajios;  la  mitad 
della  en  15  grados  y  }{. 

Guadalupe:  isla  de  la  mar  del  Norte,  quince  ó  diez  y  ocho 
leguas  de  largo  leste  oeste,  y  ocho  ó  nueve  de  ancho;  el 
medio  della  ceñida  como  un  istmo,  la  mitad  del  medio  della 
en  60  grados  y  14  y  X- 

La  Deseada:  en  14  grados  y  X  al  levante  de  la  isla  de  Gua- 
dalupe, como  cinco  ó  seis  leguas;  descubrióla  el  Almirante 
Colón  en  el  segundo  viaje  que  hizo  á  Jas  Indias  año  de  93,  y 
llamóla  Deseada,  porque  fué  la  primera  que  en  aquel  viaje 
vido,  y  por  el  mucho  deseo  que  llevaba  de  ver  tierra:  navegase 
desde  las  Canarias  en  demanda  desta  isla,  yendo  á  la  Nueva 
España,  aunque  está  en  menor  altura  que  la  Española,  que 
vuelven  á  reconocer  los  que  navegan  á  la  Nueva  España,  por- 
que todas  las  otras  islas  de  barlovento  son  peligrosas  de  ba- 
jios: conócese  esta  isla,  yendo  en  demanda  della,  en  que  está 
echada  leste  oeste,  y  la  parte  del  leste  es  tan  baja  que  parece  un 
espolón  de  galera. 

Marigalante:  una  isleta  como  cuatro  ó  cinco  leguas  al  su- 
dueste  de  la  Deseada;  descubrióla  Colón  en  el  segundo  viaje, 
y  llamóla  así,  porque  la  nave  en  que  él  iba  se  llamada  Mari- 
galante:  conócese  en  que  es  más  pequeña  que  la  Deseada  y  más 
rasa  y  pareja. 

Dominica:  isla  de  la  mar  del  Norte  en  13  grados  de  altura, 
doce  leguas  de  largo  norueste  susueste,  y  como  diez  leguas 
de  ancho;  descubrióla  Colón  en  el  segundo  viaje  un  domingo; 
así  la  llaman  Dominica:  hay  agua  y  leña  en  ella,  y  así  las  flo- 
tas llegan  á  tomar  agua  en  ella  (aunque  con  peligro  de  los  Ca- 
ribes que  hay  en  ella) ;  tiene  buenos  surgideros  á  la  parte  del 
norueste,  hay  buenos  rios,  y  en  ellos  oro,  y  no  hay  bajo  nin- 
guno que  no  se  eche  de  ver;  vése  quince  leguas  á  la  mar,  por 
ser  tierra  alta,  más  que  las  otras  islas,  y  montosa,  y  en  mar 
en  fuera  parece  dos  islas  hasta  que  se  van  llegando  cerca. 


135 


ISLAS  DE  LA   MAR    DEL   NORTE,    PERTENECIENTES  A   LA  COSTA 

DE    TIERRA    FIRME   DE    LA   AUDIENCIA   DE    LA    ESPAÑOLA. 

La  navegación  de  la  costa  de  Tierrafirme  desde  la  Trinidad, 
es  leste  oeste,  y  la  mayor  parte  del  año  corren  las  aguas  al 
viento  por  las  brisas,  que  son  ordinarias  en  aquella  costa,  y 
así  no  se  puede  navegar  desde  el  Nombre  de  Dios,  por  la  costa 
á  la  Trinidad,  sin  subir  en  altura  y  desembocar  la  canal  de 
Bahama;  y  aun  para  Cartagena,  es  menester  salir  al  mar  la 
vuelta  del  norte  ó  nornorueste  hasta  que  rinda  el  viento  que 
deje  venir  para  montar  la  Cabeza  de  Cativa,  y  así  en  las  demás 
partes  de  la  costa. 

Sa7i  Vicente:  una  isla  casi  en  forma  de  cruz,  en  59  grados 
y  en  11  y  X  de  altura,  como  seis  leguas  de  Santa  Lucía;  no 
tiene  indios,  y  si  los  tiene  son  de  los  de  la  Dominica. 

Barbudos :  una  isla,  la  primera  y  más  oriental  de  la  mar 
del  Norte ,  echada  leste  oeste,  como  tres  ó  cuatro  leguas^  en 
12  grados  de  altura  y  algo  más. 

Tahago:  una  isla  diez  y  seis  ó  diez  y  siete  leguas  leste  oeste, 
tres  ó  cuatro  leguas  de  la  punta  de  la  Galera  de  la  Trinidad; 
el  medio  della  en  10  grados  y  }i. 


DESCRIPCIÓN  DE  LA  ISLA  DE  LA  TRINIDAD. 

La  isla  de  la  Trinidad  está  entre  58  grados  de  longitud  y  61, 
y  entre  9  y  10  grados  de  latitud;  de  manera  que  viene  atener 
de  largo  leste  oeste  como  cincuenta  leguas,  y  de  ancho  norte 
sur  como  veinte  ó  veinte  y  ocho  leguas:  descubrióla  el  Almi- 
rante D.  Cristóbal  Colón  año  de  97  navegando  desde  las  islas 
de  Cabo  Verde  al  oeste,  y  llamóla  Trinidad  por  tres  montes  ó 
morros  que  se  ofrecen  en  ella  primero  á  la  vista;  y  aunque 
en  los  años  pasados  se  capituló  con  algunas  personas  que  la 
fuesen  á  descubrir,  no  consta  de  lo  que  hicieron  más  de  que  el 
año  de  69  se  capituló  con  Juan  Ponce  de  León,  Contador  y  Al- 


136 

caide  de  Puerto-Rico  para  que  él  la  poblase;  y  habiendo  des- 
embarcado en  ella,  dicen  que  se  perdió  por  haber  desembar- 
cado en  aquella  isla  en  parte  muy  mala  para  su  defensa  y  para 
poder  hacer  asiento:  afirman  que  es  buena  tierra,  fértil  y  de 
muchas  cabanas  y  rios  de  agua,  aunque  como  no  se  ha  vuelto 
desde  entonces  á  poblar,  no  se  entiende  las  cosas  que  en  ella 
se  crian,  ni  si  hay  oro  en  ella  ni  otros  metales;  solamente  se 
sabe  que  está  poblada  de  muchos  indios  de  dos  naciones,  una 
de  los  Caribes  de  la  misma  isla,  y  otros  de  los  Auracas  que 
han  venido  de  la  Tierrafirme  donde  están. 

Boca  del  Drago,  que  llamó  así  Colón  cuando  descubrió  la 
isla  de  la  Trinidad,  se  hace  entre  la  punta  de  Paria  y  unas  dos 
isletas  que  están  entre  ella  y  la  parte  septentrional  y  occiden- 
tal de  la  Trinidad. 

Los  Testigos:  siete  isletas,  el  medio  dellas  en  10  grados 
y  Va,  como  siete  ú  ocho  leguas  de  la  costa  de  Paria;  descu- 
briólas Colón  corriendo  aquesta  costa  año  de  97  y  llamólas  así; 
son  inhabitadas  y  sin  provecho,  aunque  en  torno  dellas  hay 
muchos  ostiales  y  placeles  de  perlas. 

La  isla  dicha  Sola;  una  isla  pequeña  cinco  ó  seis  leguas  de 
los  Testigos  al  norueste,  y  como  diez  de  la  Margarita. 

Los  Frailes:  tres  ó  cuatro  isleoncillos  pegados  á  la  punta 
más  occidental  y  septentrional  de  la  Margarita;  descubriólos  y 
llamólos  así  el  Almirante  D.  Cristóbal  Colón  el.  dicho  año  de 
97;  son  inhabitables  y  desaprovechados,  y  tienen  en  la  mar 
placeles  y  ostiales  de  perlas. 

Coche:  una  isleta  entre  Tierrafirme  y  la  isla  de  la  Margarita 
que  también  es  desaprovechada,  seca  y  estéril. 


ISLA  DE  LA  MARGARITA. 

La  isla  de  la  Margarita:  el  medio  della  en  62  grados  y  X  de 
longitud  y  11  grados  y  7*1  quince  ó  diez  y  seis  leguas  de  lar- 
go, y  treinta  ó  treinta  y  cinco  de  costa;  hay  en  toda  ella  dos 
pueblos,  y  en  ellos  como  sesenta  vecinos:  el  de  la  Margarita, 
junto  al  mar  que  bate  en  una  fortaleza  que  tiene,  en  que  hay 


137 

como  treinta  y  cinco  ó  cuarenta  vecinos;  y  dos  leguas  la  tierra 
adentro  el  Valle,  que  dicen  de  Santa  Lucía,  en  que  habrá  como 
quince  ó  veinte  vecinos. 

Dióse  por  gobernación  al  licenciado  Marcelo  de  Villalobos, 
oidor  de  la  Audiencia  de  Santo  Domingo,  año  1525,  para  él  y 
para  un  heredero  suyo  que  él  nombrase,  el  cual  nombró  á  doña 
Aldonza  Manrique,  su  hija,  que  también  tiene  facultad  para 
nombrar  después  de  sus  dias  la  persona  que  quisiere:  os  del 
obispado  de  San  Juan  y  vicaría  de  San  Germán. 

Descubrió  esta  isla  el  Almirante  Colón,  y  llamóla  la  Marga- 
rita por  su  mujer,  que  dicen  que  se  llamaba  así:  toda  ella  es 
falta  de  agua,  aunque  fértil  de  árboles  y  pastos  para  ganados; 
no  se  habita  la  mitad  della,  que  se  dice  el  Macanao^  por  falta 
de  agua;  hay  alrededor  muchos  ostiales  de  perlas,  y  de  la  parte 
del  norte  un  buen  puerto  y  ancón;  es  esta  isla  continuamente 
infestada  de  cosarios  de  la  mar  del  Norte  (1);  á  la  cual  aportó 
el  tirano  P'rancisco  de  Aguirre  (2)  que  bajó  del  Pirií  y  salió  á 
la  mar  del  Norte  por  el  rio  de  las  Amazonas  y  de  Orellana,  y 
en  esta  isla  dio  garrote  á  D.  Juan  de  ViJlandrando,  yerno  de 
la  dicha  doña  Aldonza  Manrique ,  y  gobernador  por  ella  en 
la  dicha  isla. 

CÜBAGUA.-ISLA. 

Cuhagua:  isla  de  perlas,  entre  la  costa  de  Tierrafirme  y  la 
Margarita,  cuatro  leguas  de  la  costa,  y  una  legua  de  la  Mar- 
garita á  la  banda  del  norte,  como  ciento  sesenta  leguas  de 
Santo  Domingo.  Descubrióla  el  Almirante  Colón  año  de  97  ó 
98:  boj  ara  esta  isla  como  tres  leguas,  es  llana  y  salitral  y  esté- 
ril de  todo  género  de  yerbas  y  de  árboles,  que  no  hay  ningu- 
nos sino  algunos  guayacanes:  no  hay  agua  ninguna  para 
beber,  ni  animales  ni  aves  más  de  algunas  marinas:  tiene  un 
buen  puerto  á  la  parte  del  norte ,  y  por  delante  á  una  legua  la 
isla  de  la  Margarita,  y  en  la  punta  del  oriente  un  manadero 


(1)  Desde  aquí  hasta  la  terminación  del  párrafo  está  tachado  en  el  original. 

(2)  Equivocado  el  nombre  por  el  de  Lope^  que  así  se  llamó  el  traidor  Águirre. 


138 

de  un  licor  como  aceite,  y  corre  por  la  mar  dos  leguas;  tráese 
el  agua  para  beber  de  Cumaná  siete  leguas  della,  y  la  leña  de 
la  isla  de  la  Margarita:  á  la  redonda  desta  isla  es  todo  placeles 
de  ostiales  en  la  mar,  de  que  hay  gran  cantidad:  fundóse  en 
ella,  por  el  año  de  23  (1523),  la  ciudad  de  Cáliz,  que  se  despo- 
bló después  y  se  pasó  al  Cabo  de  Vela. 

La  isla  dicha  de  la  Tortuga^  en  64  grados  y  10  y  Vs  ^1  po- 
niente de  la  Margarita  seis  ó  siete  leguas,  y  cinco  ó  seis'  leguas 
de  circunferencia ,  es  toda  arenal  estéril  y  desaprovechada,  y 
no  hay  en  ella  habitación  alguna. 

La  isla  de  la  Urchilla^  que  por  otro  nombre  se  llama  Yaru- 
ma^  seis  ó  siete  leguas  de  la  isla  de  la  Tortuga  y  en  la  altura 
della  al  poniente,  descubrióla  Colón  cuando  la  Margarita;  es 
toda  arenales,  estéril  y  deshabitada  como  la  de  la  Tortuga, 
aunque  es  mayor  que  ella. 

Roca:  seis  ó  siete  isleoncillos  juntos  al  poniente  de  la  Ur- 
chilla, ocho  ó  diez  leguas;  islas  bajas  y  rasas  con  la  mar,  des- 
aprovechadas y  de  bajos  peligrosos. 

Isla  de  Aves:  en  11  grados  y  X?  de  cuatro  ó  cinco  leguas  en 
contorno,  y  á  la  parte  del  oriente  tres  ó  cuatro  isleoncillos ; 
descubrióla  Colón  cuando  las  demás,  y  las  deste  paraje;  es  isla 
baja  y  rasa  con  la  mar,  desaprovechada  y  de  malos  bajos. 

Roques:  tres  isleoncillos  en  triángulo,  cerca  de  la  isla  de 
Boynare  (1)  por  la  parte  del  oriente,  de  la  calidad  de  las  dos 
islas  precedentes. 


CHOROGRAFlA  DE  LA  GOBERNACIÓN  DE  VENEZUELA 

Y  NUEVA  ANDALUCÍA. 


DESCRIPCIÓN  DE  LA  GOBERNACIÓN  DE  VENEZUELA  Y  RIO  DE  LA  HACHA. 

La  provincia  de  Venezuela,  en  la  costa  de  Tierrañrme,  por 
la  parte  del  oriente  parte  términos  con  la  gobernación  que  an- 

(1)    otros  llaman  Bonayre, 


139 

tiguamente  fué  de  Gubagua ,  y  agora  se  nombra  de  Serpa  ó  la 
Nueva  Andalucía,  por  el  meridiano  65  grados  de  longitud  de  To- 
ledo, en  la  punta  ó  parte  que  llaman  Maracapanas,  desde  donde 
va  corriendo  la  costa  de  la  mar  del  Norte  7  grados  al  poniente, 
á  que  corresponden  ciento  veinte  leguas  hasta  el  Cabo  de  Vela, 
por  donde  parte  términos  con  el  rio  de  la  Hacha:  en  la  costa  y 
la  tierra  adentro  parte  términos  con  Santa  Marta,  que  es  de  la 
Audiencia  del  Nuevo  Reino.  Norte  sur  tendrá  de  travesía  se- 
tenta leguas  la  tierra  adentro,  desde  la  costa  que  corre  por  el 
paralelo  10  hasta  la  jurisdicción  de  la  ciudad  de  Mérida,  que 
estará  en  6  grados,  por  donde  parte  términos  con  el  Nuevo  Rei- 
no; aunque  los  límites  desde  allí  hasta  el  Cabo  de  la  Vela  no  va 
norte  sur,  sino  nornorueste  susueste ,  y  así  por  la  parte  del 
sur  se  le  estrechan  los  términos  entre  el  Nuevo  Reino  y  la 
gobernación  de  Serpa,  no  embargante  que  los  gobernadores 
de  Venezuela  han  entrado  por  allí  la  tierra  adentro  descu- 
briendo muchas  leguas. 

Hay  ocho  pueblos  de  españoles:  los  cuatro  ciudades,  en  que 
habrá  como  doscientos  vecinos  españoles  ó  pocos  más,  todos 
gente  muy  pobre;  y  de  los  cinco  pueblos  cincuenta  y  cinco  ó 
sesenta  mil  indios  tributarios,  porque  de  los  demás  pueblos 
no  hay  relación  ni  están  contados:  hay  oficiales  reales  en  esta 
provincia;  es  gobernación  por  sí  con  título  de  S.  M.,  desde 
el  año  de  28  (1528),  sujeta  á  la  Audiencia  de  la  Española;  de 
oficiales  reales  en  ella  hay  tesorero  y  contador;  toda  esta  pro- 
vincia es  diócesis  de  un  obispo,  sufragáneo  á  la  Española,  desde 
el  año  de  32  que  se  erigió  la  catedral:  descubrió  esta  provincia 
el  Almirante  Colón  año  de  1498,  y  llamóse  esta  provincia  Ve- 
nezuela, por  la  similitud  que  tiene  con  Venecia  una  población 
que  está  en  medio  del  lago  de  Maracaybo,  puesta  sobre  el 
agua,  encima  de  una  peña  llana.  El  primer  gobernador  que 
en  ella  hubo  fué  Alonso  de  Alfinguir  (1),  alemán,  en  nombre 
de  los  Velzares,  á  quien  el  Emperador  empeñó  esta  tierra  año 
de  28.  El  temple  de  esta  provincia  es  húmedo,  y  más  caliente 
que  frió:  fértil  de  maíz  y  algodón  y  otros  mantenimientos,  y 


(1)   Ambrosio  de  Alflnger. 


140 

árboles  y  frutas  de  la  tierra,  y  en  toda  ella  hay  grandes  mues- 
tras y  señales  de  mucho  oro,  y  buenas  minas  descubiertas, 
sin  que  hasta  agora  se  entienda  que  haya  otro  metal;  sácase 
poco  oro  por  la  pobreza  de  los  vecinos. 

Aunque  al  principio  de  su  descubrimiento  habia  grande 
multitud  de  indios,  ahora  no  hay  tantos,  ni  los  que  hay  se 
pueden  saber  á  causa  de  no  estar  reducidos  en  poblaciones,  de 
manera  que  se  puedan  contar,  sino  que  viven  de  dos  en  dos 
ó  tres  ó  más  en  un  bohio,.ó  casas  apartadas  á  tiro  de  arcabuz: 
no  dan  de  tributo  á  sus  encomenderos  nada,  porque  no  lo  tie- 
nen, y  así  de  lo  que  sirven  es  de  ayudarles  á  hacer  las  semen- 
teras y  algunas  casas  de  paja;  y  estos  repartimientos,  según 
afirman,  andan  de  unos  dueños  en  otros  por  dejación  y  tácita 
renunciación  que  de  ello  se  va  haciendo,  contra  lo  guardado  en 
todas  las  otras  partes  de  las  Indias.  Los  indios  son  de  poca  ca- 
pacidad, desnudos  y  sin  gobierno,  porque  no  tienen  caciques, 
más  de  algunos  indios  principales  á  quien  respetan  y  ayudan 
en  sus  labranzas;  pero  no  porque  les  tributen  ni  den  nada  por 
razón  de  señorío:  no  los  obedecen,  y  así  andan  derramados 
por  los  montes  y  lugares  más  ásperos  por  huir  de  los  españo- 
les: son  todos  carniceros  de  carne  humana,  y  muy  pobres  en 
extremo.  Hay  en  esta  gobernación  la  laguna  de  Maracaybo  y 
su  comarca,  y  las  provincias  de  Coro,  Borborata,  y  la  de  Ca- 
racas, que  son  á  la  costa;  y  en  la  tierra  adentro,  las  provincias 
que  llaman  el  Valle  de  las  Damas  y  Bariquicimeto ,  Tocuyo, 
Goycas  y  otras  muchas  á  la  parte  del  sur,  con  mucha  dife- 
rencia de  lenguas. 


DESCRIPCIÓN  PARTICULAR  DE  LOS  PUEBLOS  DESTA  GOBERNACIÓN. 

CORO   Ó   VENEZUELA. 

La  ciudad  de  Coro,  que  comunmente  llaman  Venezuela,  la 
primera  población  que  se  hizo  en  esta  provincia,  está,  según  la 
graduación  que  en  esta  suma  se  va  siguiendo,  en  79  grados  y  Vg 
y  10  grados  de  altura,  setenta  leguas  del  pueblo  más  cercano  de 


141 

esta  gobernación;  habrá  en  ella  como  treinta  vecinos  espa- 
ñoles, todos  pobres,  ninguno  encomendero,  y  sólo  como  dos- 
cientos indios  tributarios  en  ocho  poblezuelos;  es  esta  ciudad 
cabeza  desta  gobernación  y  donde  reside  el  gobernador,  de 
ordinario,  y  la  catedral  y  obispado,  y  por  ser  tan  pobres  las 
rentas  de  la  iglesia  nunca  la  residen  de  una  dignidad  ó  un  ca- 
nónigo arriba;  y  hay  pareceres  que  la  catedral  se  pase  de  aquí 
á  otro  pueblo,  por  estar  setenta  leguas  ó  más  de  todos  los  de 
su  diócesis,  y  los  caminos  muy  ásperos  y  trabajosos  de  rios, 
lagartos  y  tigres. 

Poblóla  el  año  28  Alonso  do  Alflnguer  (1),  primero  goberna- 
dor desta  provinca  por  los  alemanes. 

Las  grangerías  y  contratación  de  la  tierra  son  muy  pocas, 
sino  sean  algunos  caballos  y  gallinas ,  y  algunas  frutas  que  se 
contratan  en  el  rio  de  la  Hacha;  tiene  dos  puertos  esta  ciudad 
pero  entrambos  poco  frecuentados. 

Aunque  en  la  comarca  de  esta  ciudad  dicen  que,  antes  que 
los  indios  se  hiciesen  esclavos,  habia  de  cien  mil  indios  arriba, 
al  presente  no  deben  haber  quedado,  como  queda  dicho,  dos- 
cientos indios  Caquetios^  que  era  una  nación  muy  doméstica 
y  amiga  de  cristianos,  los  cuales  están  repartidos  en  ocho  pue- 
blezuelos  que  se  llaman  Paraguachoa,  el  rio  de  Altocuyo, 
Sanca,  Miraca,  Urraque,  Santana,  Hurehurcbo. 

El  lago  de  Maracaybo,  que  tiene  más  de  ochenta  leguas  de  bo- 
jeo, estará  de  Coro  como  doce  ó  quince  leguas,  y  el  medio  della 
poblada  toda  de  indios. 

TOCUYO. 

El  segundo  pueblo  de  españoles  que  en  esta  gobernación  se 
fundó,  es  la  ciudad  de  Tocuyo,  diez  leguas  de  Segovia,  de  buen 
camino  llano,  y  veinticinco  de  Trujillo;  tendrá  como  cuarenta 
y  cinco  ó  cincuenta  vecinos,  y  en  la  comarca  y  jurisdicción 
desta  ciudad,  que  serán  como  veinte  leguas  de  termino,  hay 
como  cincuenta  y  tres  repartimientos,  y  en  ellos  veinte  mil  in- 
dios, grandes  carniceros  de  carne  humana. 

(1)    Ambrosio  de  Alflnger. 


142 

Poblóla  el  gobernador  Juan  de  Carvajal  año  de  55,  que  aun- 
que el  sitio  es  enfermo  la  comarca  es  abundante  de  manteni- 
mientos y  regalos;  es  muy  aparejada  para  toda  labranza,  [y 
reside  en  este  pueblo  Gutierre  de  la  Peña,  capitán  general  en 
el  vencimiento  del  tirano  Lope  de  Aguirre]  (1). 


NUEVA    SEGÓ VI A. 

El  cuarto  pueblo  que  se  fundó  en  esta  provincia  es  la  Nueva 
Segovia,  en  la  provincia  de  Bariquicimeto,  veinte  leguas  de  la 
Nueva  Jerez  y  diez  del  Tocuyo ;  habrá  en  él  como  treinta  y 
cinco  ó  cuarenta  vecinos  españoles,  los  treinta  encomenderos, 
y  en  su  comarca  seis  ú  ocho  mil  indios  repartidos  en  treinta 
repartimientos:  reside  en  este  pueblo  el  gobernador  desta  go- 
bernación ó  el  teniente  del  y  los  oficiales  reales ,  tesorero  y 
contador,  y  pobló  este  pueblo  el  sobredicho  Juan  de  Villegas 
año  de  52:  la  comarca  y  términos  desta  ciudad,  que  serán  como 
veinte  leguas,  es  de  buenos  indios  de  servicio. 


NUEVA  XEREZ. 

La  Nueva  Jerez  ó  Mi rwa,  veinte  leguas  al  norte  déla  Nueva 
Segovia. 

NUEVA    VALENCIA. 

La  Nueva  Valencia,  pueblo  de  españoles ,  siete  leguas  del 
puerto  de  Burburata ,  de  mal  camino  de  tierras  de  una  sierra 
que  llaman  de  Burburata  y  junto  á  una  laguna  grande,  y  en 
medio  algunas  islas  pobladas  de  indios,  que  llaman  de  Taca- 
rihua,  de  más  de  quince  leguas,  setenta  leguas  de  Coro  y  veinte 
y  cinco  de  Santiago  de  León,  tendrá  hasta  siete  ú  ocho  vecinos 
de  los  de  Burburata,  que  se  despobló  en  tiempo  del  gobernador 
Villasinda,  año  53,  por  el  temor  de  los  cosarios :  son  los  vecinos 
de  este  pueblo  los  más  ricos  de  esta  gobernación,  á  causa  de 
que,  por  estar  cerca  deste  puerto,  contratan  muy  de  ordinario 


(1)    Lo  acotado  se  tacha  en  el  orjginaL 


143 

con  franceses  las  mercaderías  que  traen,  que  vuelven  á  ven- 
der después  en  la  tierra:  hay  buenas  minas  de  oro  en  esta  pro- 
vincia, y  algunos  repartimientos  de  indios  de  los  que  servian 
á  Burburata. 

TRUJILLO,   ó   LA   PAZ. 

El  sexto  pueblo  de  españoles  que  en  esta  provincia  se  fundó, 
se  llama  la  ciudad  de  Trujillo  ó  de  Nuestra  Señora  de  la  Paz, 
en  la  provincia  de  Goycas,  á  las  espaldas  de  la  laguna  de  Ma- 
racaybo,  catorce  leguas  della  y  veinte  y  cinco  ó  treinta  del  To- 
cuyo, de  malísimo  camino;  tendrá  veinte  y  seis  ó  treinta  veci- 
nos, casi  todos  encomenderos,  porque  en  la  comarca  de  los 
Goycas  donde  está,  que  tendrá  veinte  y  cuatro  ó  veinte  y  cinco 
leguas  de  largo  y  ancho,  habrá  como  treinta  repartimientos, 
ó  más,  y  en  ellos  quince  ó  diez  y  seis  mil  indios,  algo  mas  ca- 
paces para  la  doctrina  cristiana  que  los  de  las  otras  partes:  pobló 
este  pueblo  año  de  57  Diego  García  de  Paredes  con  licencia  de 
los  alcaldes  de  Tocuyo. 


PROVINCIA   DE   CARACAS. 

La  provincia  de  Garacas  comienza  en  la  punta  ó  cabo  de  la 
Gadera,  que  está  al  poniente  de  Gumaná  y  va  corriendo  treinta 
leguas  al  poniente  hasta  el  puerto  de  Burburata;  hay  en  toda 
ella  dos  pueblos  solos  de  españoles  y  entrambos  ochenta  ó  no- 
venta vecinos  españoles,  y  en  su  comarca  como  diez  ó  doce  mil 
indios,  repartidos  en  otros  tantos  repartimientos  como  vecinos 
españoles:  es  tierra  sana  y  fértil,  rica  en  minas  de  oro,  que  pasa 
de  veinte  quintales,  muy  pobladas  de  naturales,  gente  belicosa, 
grandes  flecheros  de  yerbas,  caribes  que  sirven  mal  por  ser  tan 
rebeldes;  y  así  mataron  al  capitán  Juan  Rodríguez  Suarez,  y 
otra  vez  al  capitán  Rodrigo  de  Narvaez,  con  más  de  sesenta 
soldados:  la  costa  desta  provincia  es  toda  costa  bravia,  y  ser- 
ranías muy  altas. 


t44 


SANTIAGO    DE    LEÓN. 

El  puerto  de  Santiago  de  León  en  la  dicha  provincia  de  Ca- 
racas, seis  ó  siete  leguas  dentro  de  la  dicha  tierra,  y  tres  leguas 
de  Garavalleda,  de  cincuenta  ó  sesenta  vecinos  y  otros  tantos 
repartimientos  de  indios,  en  que  habrá  como  seis  ó  siete  mil 
dellos ,  gente  belicosa  y  brava ,  como  queda  dicho,  poblóle  el 
capitán  Diego  de  Losada  año  de  67,  por  mandado  del  goberna- 
dor don  Pedro  Ponce  de  León. 


GARAVALLEDA. 

Nuestra  Señora  de  Garavalleda:  pueblo  de  españoles  en  la 
provincia  de  Caracas  junto  á  la  mar;  habrá  en  él  como  quince 
ó  veinte  vecinos;  aunque  tiene  puerto,  pero  es  malo  y  no  para 
poder  parar  en  él  mucho  tiempo  los  navios,  y  poblóle  el  mis- 
mo que  á  Santiago,  y  el  mismo  año. 


CARORA. 

Como  veinte  leguas  de  Tocuyo  hacia  la  banda  de  Coro,  se 
pobló  el  año  de  69  una  ciudad,  llamada  de  Carora,  por  el  capitán 
Juan  del  Tejo;  no  se  cuenta  entre  los  pueblos  poblados  hasta 
ahora,  por  ser  tan  nueva  población,  hasta  ver  si  permanece, 
aunque  se  tenía  esperanza  que  vendría  á  ser  buen  pueblo; 
tenía  cuarenta  vecinos  españoles,  y  la  comarca  es  tierra  sana 
y  de  buenos  indios  naturales. 

Así  mismo  envió  el  dicho  gobernador  don  Pedro  Ponce  á  po- 
blar en  la  costa  del  lago  de  Maracaybo,  de  la  parte  occidental 
que  cae  hacia  el  rio  de  la  Hacha :  por  que  no  se  sabe  el  suceso 
dello,  no  se  hace  más  memoria  della. 


PUEBLOS   DESPOBLADOS   DESTA  GOBERNACIÓN. 

Pueblos  despoblados  hay  algunos,  como  se  ven  en  los  mapas 
de  Santa  Cruz,  en  esta  provincia ,  aunque  de  ninguno  hay  razón 


145 

de  lo  que  fuese,  sino  del  pueblo  de  Burburata,  que  por  los  in- 
sultos que  en  él  hacían  los  cosarios  se  vino  á  despoblar  año 
de  53,  y  de  parte  de  sus  vecinos  se  comenzó  á  poblar  la  Nueva 
Valencia. 


HIDROGRAFÍA  Y  DESCRIPCIÓN  DE  LA  COSTA  DE  VENEZUELA. 

Islas  de  Perito:  cinco  ó  seis  isletas  junto  á  la  costa,  al  poniente 
de  Maracapana. 

Rio  de  Oynare:  entre  Maracapana  é  Higueroto  al  occidente 
del  rio  de  Oynare. 

Cabo  de  la  Codera:  entre  el  rio  Oynare  y  puerto  Flexado. 

Golfo  Triste:  junto  á  Burburata,  al  poniente. 

Cabo  de  Farallón  blanco:  junto  al  golfo  Triste,  que  debe  ser 
el  mesmo  que  punta  Seca. 

Puerto  de  Sardinas:  junto  á  Burburata,  al  levante  del. 

Burburata^  pueblo  y  puerto  de  españoles,  que  se  despobló 
por  el  año  de  53  por  los  cosarios  que  acudían  á  él;  es  el  mejor 
puerto  desta  provincia,  y  de  los  buenos  de  las  Indias,  por  su 
capacidad,  limpieza  y  seguridad  con  que  pueden  estar  en  él  los 
navios;  y  es  de  muy  grande  importancia  la  conservación  del 
por  ser  escala  y  puerto  para  Nuevo  Reino,  y  todas  las  provin- 
cias del  Pirú,  por  donde  entran  y  pasan  gran  número  de  perso- 
nas cada  año  sin  licencia;  y  si  franceses  se  apoderasen  del  sería 
malo  de  cobrar. 

Punta  baja:  al  poniente  del  golfo  Triste  junto  á  él. 

Paraguachoa:  una  punta  ó  rio  al  poniente  de  Punta  baja. 

Abriana:  una  ensenada  ó  bahía  entre  el  cabo  de  San  Román 
y  golfo  Triste. 

Paraguana:  una  ensenada  ó  bahía  al  poniente  de  San  Ro- 
mán junto  del. 

Caritia:  un  rio  junto  á  Paraguana,  á  lo  mesmo  con  él. 

Cabo  de  San  Román:  una  punta  de  tierra  al  sur  de  la  isla 
de  Aruba  y  al  levante  de  Venezuela. 

Golfo  de  Venezuela:  á  la  entrada  y  canal  de  la  laguna  de  Ma- 
racaybo. 

10 


146 

Boynare:  isla  de  ocho  ó  diez  leguas  de  largo  y  siete  ú  ocho 
de  ancho,  en  67  grados  de  longitud  y  X?  y  H  y  X  ¿e  altura; 
está  poblada  de  ganado  vacuno  y  ovejuno,  para  que  es  buena 
tierra,  y  está  en  encomienda  de  un  Lázaro  Bejarano,  vecino 
de  Sevilla,  que  acaba  en  él  la  sucesión. 

Curazao  6  Curacaute:  en  68  grados  y  V3  Y  H  Y  X,  catorce 
leguas  de  largo,  toda  cabanas  y  pastos  para  ganados,  aunque 
no  tiene  rios  porque  no  hay  sierras  de  do  salgan;  hay  en  ella 
muchos  ganados  de  vacas  y  ovejas;  no  hay  en  ella  metal  nin- 
guno: al  tiempo  que  los  indios  se  hacían  esclavos,  dicen  que  se 
sacaron  della  de  cien  mil  ánimas  arriba;  agora  habrá  como 
ciento  cincuenta  indios  casados:  tiene  dos  puertos  muy  bue- 
nos y  seguros,  adonde  acuden  de  ordinario  franceses,  [y  en 
el  de  Santa  Barbóla,  que  es  mas  frecuentado,  murió  Juan  de 
Buen  tiempo]  (1);  por  la  parte  del  norte  desta  isla  no  se  puede 
desembocar  por  ser  la  costa  muy  brava,  y  las  peñas  muy  taja- 
das y  altas. 

Aruha:  isla,  norte  sur  con  el  cabo  de  San  Román  en  Vene- 
zuela, cuatro  ó  cinco  leguas  del,  y  otras  tantas  de  largo  norte 
sur;  es,  como  las  dos  precedentes,  del  dicho  Lázaro  Bejarano, 
en  que  tiene  mucho  aprovechamiento  de  sal,  lana  y  ganado 
caballar. 

Hitare:  un  rio  junto  á  la  canal  de  Maracaybo,  al  occidente 
de  Venezuela. 

Capatdrida:  sitio  de  algún  pueblo  despoblado,  junto  al  rio 
Hitare  al  poniente  del. 

Cacay:  un  rio  ó  pueblo  despoblado  en  la  costa  del  golfo  de 
Venezuela  al  poniente  de  Gapatárida. 

Los  Monges:  tres  isleoncillos  pegados  á  una  punta  de  tierra, 
sin  nombre,  que  está  á  la  entrada  del  golfo  de  Venezuela;  es 
una  tierra  baja  en  la  mar;  encima  del  puerto  hace  unas  bar- 
rancas bermejas. 

Bahía  honda:  al  poniente  de  los  Monges. 

Coquihacoa:  una  punta  en  la  mar,  llana,  y  la  tierra  adentro 
hace  una  sierra  tendida  y  pelada. 

(1)    Lo  que  va  entre  paréntesis  está  tachado  en  el  original. 


147 

El  Pórtete:  entre  el  Cabo  de  la  Vela  y  Bahía  honda;  es  tierra 
despoblada  y  sin  agua,  donde  hay  algunos  indios  llamados  gua- 
xidros  (1)  que  se  sustentan  de  pescado  y  caza  de  conejos  y  vena- 
dos porque  no  tienen  labranza  ni  casas;  la  costa  es  de  arena,  y 
encima  del  puerto  hace  un  cerrejoncillo  redondo. 

Cabo  la  Vela:  donde  se  acaba  la  gobernación  de  Venezuela; 
es  tierra  llana  y  hace  un  rostro  en  lámar,  y  encima,  á  manera 
de  una  mesa,  con  un  farellón  que  sale  fuera  cuanto  un  cuarto 
de  media  legua,  y  entre  la  tiera  y  el  farallón  puede  pasar  cual- 
quier nao. 

RIO  DE  LA  líACHA. 

La  ciudad  del  rio  de  la  Hacha,  y  antes  Nuestra  Señora  de 
los  Remedios,  y  también  más  antiguamente  Nuestra  Señora 
de  las  Nieves,  sesenta  leguas  y  más  de  Venezuela  y  treinta  de 
Santa  Marta  en  71  grados  de  longitud  y  10  y  X  ^^  latitud, 
entre  los  términos  y  confines  de  las  gobernaciones  de  Vene- 
zuela y  Santa  Marta  en  la  costa  de  la  mar  del  Norte,  tendrá 
como  cuarenta  ó  cincuenta  vecinos,  sin  indios,  porque  en  su 
comarca  no  hay  sino  unos  pocos  encomendados  en  un  vecino 
della;  es  este  pueblo  como  gobernación  por  sí,  sin  ser  sujeto  á 
ninguna  otra  más  de  á  la  Audiencia  de  la  Española,  adonde 
van  las  apelaciones  de  los  pleitos:  gobiérnase  por  dos  alcaldes 
ordinarios,  que  se  eligen  cada  año,  y  un  alguacil  mayor  y  otro 
menor;  y  hay  en  ella  dos  oficiales  reales,  tesorero  contador,  y 
en  lo  espiritual  de  la  diócesis  del  arzobispado  de  Nuevo  Reino 
hasta  el  año  de  74  que  Santa  Marta  se  hizo  obispado,  que  se 
puso  en  su  diócesis. 

Tiene  de  término  y  jurisdicción  ocho  leguas  por  la  costa, 
hasta  los  confines  de  Santa  Marta,  y  veinte  hasta  el  Cabo  de  la 
Vela,  por  do  parte  términos  con  la  gobernación  de  Santa  Marta, 
y  ocho  leguas  la  tierra  adentro. 

Ase  mudado  este  pueblo  tres  veces  desde  su  primera  funda- 
ción, que  se  pobló  en  el  Cabo  de  la  Vela,  adonde  se  llamó  Núes- 

(1)    ó  indios  guajiros. 


148 

tra  Señora  de  los  Remedios,  y  por  ser  el  suelo  muy  cálido,  hú- 
medo y  muy  lluvioso  y  enfermo,  y  no  haber  en  la  comarca 
tierra  para  huertas  ni  sementeras,  ni  agua  que  beber,  se  pasó 
junto  al  rio  de  la  Hacha,  de  quien  tomó  nombre;  y  el  rio  se  llama 
así  por  una  hacha  que  se  hallaron  en  él  los  primeros  pobla- 
dores. 

La  comarca  donde  ahora  está,  es  poco  fértil,  aunque  se  coge 
maíz  y  hay  muchos  ganados  y  estancias  dellos  en  la  ribera  del 
rio  de  la  Hacha  y  del  rio  de  Tapia,  que  está  entre  la  Ramada, 
dos  leguas  della,  y  seis  del  rio  de  la  Hacha:  no  hay  en  su  ju- 
risdicción hasta  agora  muestras  ningunas  de  oro  ni  de  otros 
metales;  hay  unas  salinas  que  se  cuajan,  en  cierta  parte  de  la 
costa,  que  son  de  poco  provecho  por  estar  lejos  y  dejarse  de 
cuajar  algunos  años. 

COSTA  DEL  RIO  DE  LA  HACHA. 

En  toda  la  costa  de  esta  comarca  no  hay  puerto  ninguno, 
porque  todo  es  bahía,  costa  baja,  buen  surgidero  y  estancia 
para  cualesquier  navios;  aunque  hay  tres  ó  cuatro  rios  son  de 
poca  agua  y  no  pueden  entrar  en  ellos  aun  barcos  pequeños. 
Desde  el  Cabo  de  la  Vela  hasta  la  ciudad,  que  serán  veinte  le- 
guas, se  pescan  y  sacan  las  ostias  de  las  perlas:  sácanlas  los 
indios  ó  negros  que  hay  para  ello,  los  cuales  van  en  unas  canoas 
dentro  en  la  mar  hasta  una  legua  de  la  costa,  y  en  cinco  ó  seis 
brazas  de  agua  se  zambullen  hasta  el  fondo  é  hinchen  unos 
chinchorros  ó  taleguillas  de  red  que  llenan  de  los  ostiones  gran- 
des que  hallan,  porque  los  pequeños  no  son  de  provecho; 
pónelas  en  el  barco,  habiendo  salido  el  indio  sobre  el  agua, 
y  otro  indio  paje,  que  está  en  él,  tira  de  una  cuerda,  con  que 
está  atado  el  chinchorro,  y  después  vuelve  á  zambullirse  cuan- 
tas veces  es  menester  hasta  cumplir  su  jornal.  La  grangería  de 
las  perlas  se  muda  muchas  veces,  como  se  van  acabando  los 
ostiales,  á  seis  y  á  ocho  leguas,  todo  en  circuito  del  Cabo  de  la 
Vela,  y  con  ello  se  mudan  todos  los  bohíos  y  los  instrumentos 
que  hay  para  sacar  las  perlas. 


149 


DESCRIPCIÓN  DE  LAS  PROVINCIAS  DE  CUMANÁ, 

Y   NOTICIAS   DE    LA.    GOBERNACIÓN    DE    SERPA   Y    LA  GUAYANA 
Y   DE   LOS   INDIOS   ARUACAS. 

La  gobernación  de  Serpa,  que  llamó  la  Nueva  Andalucía,  y 
en  lengua  de  indios  la  Guayana^  según  la  capitulación  que  con 
él  se  asentó  año  de  69^,  por  la  parte  del  levante  comienza  desde 
la  boca  del  rio  Marañón,  cuya  boca  está  3  ó  9  grados  dentro  de 
la  demarcación  de  Castilla  y  en  32  ó  33  grados  de  .longitud 
del  meridiano  de  las  Canarias,  y  49  ó  50  del  meridiano  de  To- 
ledo, más  ó  menos,  según  diferentes  geógrafos;  desde  donde 
va  corriendo  la  costa  al  poniente,  como  ochenta  ó  cien  leguas, 
hasta  la  boca  del  rio  de  las  Amazonas,  y  desde  allí  por  la  costa 
y  provincia  que  llaman  de  los  Aruacas  ciento  sesenta  ó  ciento 
ochenta  leguas  hasta  la  punta  del  Gallo,  junto  á  la  isla  de  la 
Trinidad,  de  donde  vuelve  la  costa  al  occidente  hasta  Mara- 
capana  en  la  costa  de  Tierrafirme,  por  donde  se  junta  con 
la  gobernación  de  Venezuela;  y  desde  allí,  al  mediodía  la  tierra 
adentro,  por  el  morro  que  llaman  de  Perito,  se  le  asignaron 
trescientas  leguas  de  largo  y  ancho  (1)  [que  según  las  cartas 
de  Santa  Cruz  pasan  cerca  de  cien  leguas  adelante  del  rio  de 
las  Amazonas  por  el  mediodía,  y  por  la  parte  del  oriente  pasan 
también  más  de  otras  ciento  de  la  boca  del  rio  de  las  Amazonas 
hasta  el  rio  de  Marañón,  contra  la  intención  del  Consejo,  á  lo 
que  se  puede  colegir,  así  por  quedar  la  gobernación  tan  despro- 
porcionada de  grande,  como  porque  después  de  se  le  haber  asig- 
nado los  límites  de  su  gobernación,  se  le  manda  que  haya  de 
tomar  la  posesión  de  toda  la  costa  hasta  el  rio  de  Marañón,  y 
como  también  porque  los  Omaguas  y  Omegas,  cuyo  descu- 
brimiento y  gobernación  se  dio  á  D.  Pedro  de  Silva  con  las 
provincias  del  Dorado,  según  se  describen  por  Santa  Cruz,  to- 
das se  vienen  á  incluir  dentro  desta  gobernación  como  quiera 
que  sea...]  Aunque  por  ser  estas  provincias  no  bien  descubiertas 


(1)    Lo  que  va  en  este  paréntesis  está  tachado  en  el  originaL 


150 

hasta  agora,  no  se  puede  tener  de  ellas  cierta  noticia,  y  lo  que 
en  general  se  sabe  es,  que  en  la  demarcación  de  estas  goberna- 
ciones hay  muchas  y  diferentes  naciones  de  indios,  y  todos 
bárbaros,  y  por  la  mayor  parte  valientes  y  guerreros,  sin 
orden  ni  gobierno;  y  la  tierra,  aunque  en  partes  fértil  de  maíz 
y  casi  toda  con  muestras  de  oro,  es  generalmente  pobre  y  de 
poca  codicia. 


DESCRIPCIÓN  DE  LA  PROVINCIA  Y  COMARCA  DE  CUMANA. 

La  provincia  de  Gumaná  en  la  costa  de  la  mar  del  Norte, 
entre  la  gobernación  de  Venezuela  y  la  isla  de  la  Trinidad,  en 
la  longitud  de  la  Margarita  é  isla  Gubagua,  tiene  sólo  un 
pueblo  de  españoles  que  se  llama  la  Nueva  Górdoba,  de  muy 
pocos  indios,  que  pobló  Fr.  Francisco  Montesinos,  y  otros 
dicen  que  Serpa,  la  primera  vez  que  quiso  entrar  á  las  pro- 
vincias de  Guayana  y  le  mandaron  volver  del  viaje. 

La  provincia  de  Maracapana  y  las  bocas  de  Santa  Fé,  fueron 
pobladas  en  otro  tiempo,  y  por  ser  muy  belicosos  los  indios 
Tagares^  Cumanagostos  y  Cachopatas,  que  quemaron  un  mo- 
nasterio de  frailes,  se  despobló  la  tierra;  mataron  después  estos 
indios  al  capitán  Diego  Hernández  de  Serpa:  pártese  la  gober- 
nación suya  con  la  de  Venezuela  por  el  puerto  desta  provincia 
dicha  Maracapana. 

Perito:  una  comarca  de  indios,  quince  ó  veinte  leguas  de  la 
mar  la  tierra  adentro,  donde  está  el  morro  de  Perito,  que 
llaman,  por  donde  van  los  términos  de  la  gobernación  de  Serpa: 
son  los  indios  buena  gente,  amigos  de  cristianos  y  grandes 
labradores  de  maíz. 

Los  indios  Palenques^  es  otra  comarca  de  muchos  pueblos 
de  indios,  cercada  de  grandes  estacadas  de  madera,  con  que  se 
fortalecen  por  las  guerras  continuas  que  traen  con  sus  comar- 
canos; son  poco  amigos  de  cristianos. 


151 


HIDROGRAFÍA  Y  DESCRIPCIÓN  DE  LA  COSTA  DESTA  COMARCA. 

Punta  Anegada,  ó  punta  del  Gallo:  al  sur  de  la  isla  de  la 
Trinidad,  y  entrada  del  golfo  del  Drago  que  otros  llaman 
de  Paria. 

Rio  de  Paria,  ó  de  Urapary:  según  diversas  descripciones  al 
poniente  de  la  punta  Anegada,  que  baja  de  la  ¡provincia  de 
Paria  y  Qutra  en  el  golfo  de  Paria  en  61  grados  de  longitud 
y  7  y  X  de  latitud. 

Golfo  del  Drago:  dicho  así  por  las  bocas  del  Drago  que  están 
entre  la  isla  de  la  Trinidad  y  Tierrafirme,  que  son  dos  isletas 
que  las  llamó  así  el  Almirante  Colón  cuando  descubrió  esta 
costa,  y  por  otro  nombre  golfo  de  Paria,  por  tener  á  la  parte 
del  sur  la  provincia  de  Paria. 

Camary:  una  punta  ó  ensenada  al  poniente  del  rio  de  Paria 
junto  á  un  rio.  Cae  en  esta  comarca  el  rio  de  Amana,  de  donde 
tienen  origen  los  indios  caribes,  que  dicen  de  Amana,  que 
tienen  comida  y  despoblada  la  mayor  parte  de  los  naturales 
hasta  las  espaldas  de  la  sierra  de  Gumaná. 

Aldea  rio  6  punta  del  rio  de  Paria,  en  la  costa  de  la  parte 
del  sur. 

Rio  Orinoco,  y  según  otros  de  Paria,  un  rio  grande  que 
entra  en  lo  interior  y  más  metido  á  la  tierra  del  golfo  de  Paria 
en  63  grados  de  longitud  y  7  y  X  de  latitud,  y  á  la  boca  del 
un  isleoncillo  grande;  muestra  tener  su  nacimiento,  según  al- 
gunas descripciones  de  Santa  Cruz,  más  de  cien  leguas  la  tierra 
adentro,  hasta  ponerse  en  norte  sur  con  el  golfo  de  Venezuela, 
debajo  casi  de  la  equinoccial,  en  el  cual  entra  por  la  parte  del 
poniente  el  rio  Nare,  y  el  rio  Carary  cuarenta  ó  cincuenta 
leguas  más  abajo;  también  por  el  poniente  y  más  abajo,  el  rio 
Caura,  y  por  el  sur  más  abajo  el  rio  Apur;  por  la  parte  del 
occidente  el  rio  de  la  Guayana,  como  cuarenta  ó  cincuenta  de 
la  mar  por  el  oriente,  de  donde  traen  sus  nacimientos  y  nom- 
bre por  pasar  por  la  provincia  de  Guayana,  que  según  se  tiene, 
por  nueva  de  los  indios  Aruacas,  es  tierra  bien  poblada  y  de 


152 

muchos  indios,  buena  gente,  y  entre  este  y  la  mar  el  rio  Gua- 
neo, por  el  occidente. 

Caho  de  Salinas:  junto  á  las  bocas  del  Drago,  tres  ó  cuatro 
leguas  de  la  Trinidad  en  61  grados  y  9  grados  de  altura. 

Caho  de  Tres  Puntas:  al  poniente  del  cabo  de  Salinas  quince 
ó  diez  y  seis  leguas;  está  por  aquí  el  Puerto  Santo,  buen  puerto, 
aunque  por  estar  la  tierra  despoblada  no  sirve  sino  á  los  fran- 
ceses cosarios  para  reparar  sus  navios. 

Corinta,  ó  cabo  de  Araya:  de  cabo  de  Tres  Puntas,  quince  ó 
veinte  leguas,  al  principio  del  golfo  del  Cariaca;  es  tierra  muy 
seca  y  estéril  y  sin  agua;  tiene  una  salina  grande  y  gran  pes- 
quería, de  donde  se  provee  Santo  Domingo. 

Golfo  de  Cariaco:  entre  la  punta  de  Araya  y  el  rio  de  Gu- 
maná,  entra  diez  y  ocho  leguas  á  la  tierra  la  vuelta  del  leste, 
por  la  parte  del  norte;  es  deshabitado,  y  por  la  costa  del  sur 
tiene  algunos  indios  amigos  de  cristianos. 

Rio  de  Cumaná:  73  grados  j  }{  de  longitud  y  9  de  altura; 
baja  de  la  sierra  que  se  dice  Deypuri^  es  de  agua  dulce,  y  de 
donde  se  provee  Gubagua  y  la  Margarita;  no  se  puede  navegar 
sino  en  canoas:  cinco  ó  seis  leguas  el  rio  arriba  hubo  antigua- 
mente, á  la  boca  deste  rio,  una  fortaleza,  cuando  la  pesquería 
estaba  en  Gubagua. 

Rio  de  Uchiri:  un  rio  pequeño  y  de  agua  dulce  por  el  cual 
navegan  los  indios  en  canoas. 


DESCUBRIMIENTOS  Y  NOTICIAS  DE  LAS  PROVINCIAS  DE  LA  GUAYANA. 

Por  Tierraflrme  han  entrado,  en  demanda  de  la  Guayana  y  de 
las  otras  provincias  Diego  de  Ordáx,  que  partió  de  España,  año 
de  27  (1527) ,  con  cuatro  navios  y  ochocientos  hombres  en  ellos  á 
conquistar  las  provincias  de  la  Guayana,  y  habiendo  ascendido 
por  el  rio  de  Paria  doscientas  leguas,  hasta  una  angostura  que 
hace  el  rio,  se  volvieron  y  deshizo-la  armada,  sin  haber  ellos 
hecho  nada:  entró  con  él  Serpa^  que  dio  después  desta  provin- 
cia grandes  nuevas  de  riquezas.  Jerónimo  de  Artal,  contador  de 
la  dicha  armada,  y  después  conquistador  desta  provincia,  tam- 


153 

bien  acometió  á  entrarla  dos  veces,  y  la  última  con  cuatrocien- 
tos hombres  por  la  costa  de  Gumaná;  la  primera  volvió  perdido, 
y  la  segunda  desbaratado  por  un  Antonio  Sedeño,  gobernador 
de  la  Trinidad,  que  se  metió  la  tierra  adentro  y  se  anduvo  por 
ella  muchos  dias,  sin  querer  salir  della  ni  obedecer  á  la  Au- 
diencia que  le  envió  dos  jueces,  á  los  cuales  entrambos  prendió 
y  quitó  las  provisiones,  y  al  fin  murió  de  enfermedad ,  y  la 
gente  se  hizo  dos  parcialidades  y  se  dieron  una  batalla  en  que 
todos  se  perdieron.  Fué  al  dicho  descubrimiento  Jorge  Espera, 
gobernador  de  Venezuela,  con  más  de  cuatrocientos  hombres, 
y  tras  él  Ferdirman,  segundo  gobernador  de  Venezuela,  que 
tampoco  hicieron  cosa  de  provecho;  y  después  deste  Bartolomé 
Velzar,  que  los  indios  le  echaron  de  la  tierra,  habiendo  en- 
trado en  ella  más  de  quinientas  leguas,  que  debieron  ser  har- 
tas menos  según  lo  que  parece  por  las  descripciones. 

Año  de  69  (1569)  partió  de  España  el  capitán  Serpa  con  cuatro 
navios  y  en  ellos  más  de  setecientos  hombres ;  desembarcó  en 
Gumaná  con  doscientos  ochenta  hombres,  y  queriendo  entrar  la 
vía  de  Guayana,  mataron  los  indios  de  Maracapana  á  él  y  á 
muchos  de  los  suyos,  que  todos  se  perdieron  y  desbarataron; 
y  así  en  las  dichas  provincias  no  hay  población  ninguna  de 
españoles,  ni  cosa  descubierta,  de  manera  que  se  pueda  escribir 
con  certeza;  dicen  que  es  tierra  muy  rica  de  oro,  y  por  la  rela- 
ción de  los  indios  Aruacas  se  entiende  que  es  tierra  bien  ijo- 
blada  de  muchos  indios  y  buena  gente. 


NOTICIA  DE  LOS  INDIOS  ARUACAS. 

La  provincia  y  tierra  de  los  indios  Aruacas^  contenida  en  el 
descubrimiento  de  Serpa,  son  como  doscientas  leguas  ó  más 
de  costa  desde  la  isla  de  la  Trinidad  al  levante  hacia  la  boca 
del  rio  de  las  Amazonas,  en  que  hay  muchas  poblaciones  de  in- 
dios, y  en  la  tierra  mucha  caza  de  dantas,  puercos  y  venados, 
y  otros  muchos  animales  y  caza  de  volatería,  y  grandes  tierras 
llanas  para  pastos  de  ganados  y  tierras  de  labores;  y  así  estos 
indios  Aruacas  son  grandes  labradores,  y  tienen  sus  poblacio- 


154 

nes  en  la  costa  de  la  mar.  Según  la  memoria  que  conservan 
de  sus  antepasados,  dicen  que  estos  rios  y  tierras  fueron  anti- 
guamente poseidos  de  indios  caribes,  á  quien  ellos  las  quitaron 
por  sus  malos  usos  y  costumbres,  habiendo  venido  en  unos 
navios  de  hacia  donde  sale  el  sol;  y  así  traen  continuamente 
guerra  con  ellos,  y  los  tienen  por  muy  grandes  enemigos:  son 
de  buena  disposición  y  de  rostros  nobles;  précianse  de  caballe- 
ros y  andan  desnudos;  son  de  buenas  costumbres,  aman  la 
virtud,  castigan  el  vicio,  y  creen  que  hay  en  el  cielo  un  gran 
señor  que  premia  los  buenos  y  castiga  los  malos,  y  que  las 
ánimas  de  los  que  viven  bien  van  con  él;  tienen  escuelas  en 
que  les  cuentan  las  hazañas  de  sus  antepasados,  y  les  enseñan 
á  conocer  las  estrellas  del  cielo;  son  muy  amigos  de  cristianos 
y  grandes  trabajadores,  y  así  castigan  los  ociosos:  en  el  in- 
vierno entienden  en  sus  labores,  y  el  verano  hacen  sus  arma- 
das de  treinta  ó  más  piraguas,  que  son  unos  navios  de  un  ma- 
dero solo  en  que  caben  treinta  ó  cuarenta  hombres,  y  vánse  á 
buscar  las  armadas  de  los  indios  caribes,  con  los  cuales  pelean 
bravamente,  y  si  pueden  los  cautivan  en  la  mar  y  en  los  pue- 
blos, para  servirse  de  ellos  de  esclavos.  No  parece  haberse  des- 
cubierto esta  provincia  hasta  agora,  ni  haberse  dado  la  conquista 
dellos  á  nadie;  solo  se  sabe  esto  por  relación  de  un  morisco  de 
la  gente  que  entró  con  Diego  de  Ordáx  á  la  conquista  del  Do- 
rado, año  de  27  (1527),  que  estuvo  entre  ellos  doce  años. 


COSTA  DE  LOS  ARUACAS. 

Cabo  Raso:  junto  á  la  isla  de  la  Trinidad,  al  sur  della. 
Rio  Salado:  junto  á  cabo  Raso  al  poniente. 
Rio  de  Canoas:  más  al  poniente  de  rio  Salado. 
Rio  Dulce:  un  rio  grande  que  viene  de  la  tierra  adentro  y 
tiene  á  la  boca  del  una  isla. 
Rio  Fermoso:  al  oriente  del  rio  Dulce  en  5  grados  de  altura. 
Punta  Turahaja:  al  oriente  del  rio  Fermoso. 
Rio  Salado:  al  oriente  de  punta  Turabaja. 
Arboleda:  al  oriente  de  rio  Salado. 


155 

Rio  Bajo:  en  4  grados  de  altura. 
Aldea:  al  oriente  de  río  Bajo. 
Fuma:  entre  Aldea  y  el  río  de  Pracel. 
Rio  de  Vicente  Pinzón:  2  grados  y  V4  de  altura. 
Rio  de  la  Vuelta:  al  oríente  del  río  de  Vicente  Pinzón. 
Las  Planosas:  tres  isletas  pequeñas  á  la  boca  de  un  rio. 
Fuma  Grande:  junto  á  cabo  Blanco,  en  la  entrada  y  boca 
del  rio  de  Orellana,  á  la  parte  occidental. 


HIDROGRAFÍA  DEL  RIO  DE  LAS  AMAZONAS. 

El  rio  de  Orellana,  y  por  otro  nombre  de  las  Amazonas,  y 
rio  Dulce,  el  medio  de  su  boca  y  entrada  en  la  mar  del  Norte 
en  54  grados  de  longitud  del  meridiano  de  Toledo,  debajo  de  la 
línea  equinoccial,  descubrióle  Pinzón  año  de  500,  y  navególe 
el  capitán  Francisco  de  Orellana  año  de  43  (1543)  desde  las  pro- 
vincias del  Quito  hasta  la  mar;  que  habiendo  entrado  con  Gon- 
zalo Pizarro  el  dicho  año  en  demanda  de  la  provincia  de  la  Ca- 
nela, y  habiendo  navegado  por  el  rio  abajo  muchas  leguas,  y 
llegado  á  un  salto  que  hace  el  rio  muy  grande,  por  falta  de  man- 
tenimientos, envió  Pizarro  al  dicho  capitán  Orellana  á  buscarlos 
el  río  abajo,  el  cual  no  quiso,  ó  no  pudo  volver  el  rio  arriba,  y 
así  le  navegó  todo,  y  salió  con  dos  bergantines  al  mar  del  Nor- 
te; habiendo  visto  por  toda  la  costa  del  mucha  diversidad  de 
provincias  y  suertes  de  tierras,  y  muchas  naciones,  y  grandes 
poblaciones  de  indios  bravos  y  belicosos,  y  en  partes  políticos 
y  curiosos;  y  entre  ellos  mugeres  guerreras  que  le  parecieron 
Amazonas,  de  donde  unos  le  llaman  de  las  Amazonas,  y  otros 
de  Orellana  del  nombre  del  mesmo  capitán.  Dicen  que  tiene  de 
boca  cerca  de  cincuenta  leguas,  y  que  la  tierra  adentro  es  muy 
ancho,  y  que  en  más  de  quinientas  leguas  arriba  está  todo  lleno 
de  islas,  y  muchas  dellas  habitadas,  y  que  corre  mil  quinien- 
tas leguas,  dando  vuelta  por  debajo  déla  equinoccial,  desde  su 
nacimiento,  que  aunque  son  muchas  por  línea  derecha,  si  co- 
mienza como  se  tiene  entendido  desde  las  provincias  y  sierras 
de  los  Andes,  del  paraje  de  la  ciudad  del  Cuzco  y  más  adelante, 


156 

no  son  muchas;  y  se  puede  bien  afirmar,  que  sea  este  el  mayor 
rio  del  mundo:  entran  en  sus  corrientes  rios  caudalosos  y  muy 
grandes,  como  son  los  que  descienden  de  las  dichas  sierras  de 
los  Andes  y  vertientes  del  Pirú,  y  entre  ellos  el  rio  de  Vcamya 
que  viene  desde  Guaneo. 

Otro  rio  que  viene  de  Santiago  de  la  Frontera. 

El  rio  Juncata^  que  viene  desde  Quito. 

El  rio  Tomébamha,  y  el  rio  Macas,  y  el  rio  de  los  Quixos, 
con  otros  brazos  muy  grandes  y  muy  caudalosos  que  des- 
aguan en  él  por  la  parte  ^del  poniente  y  vertientes  de  todo  el 
Nuevo  Reino  y  Nueva  Andalucía,  y  por  la  parte  de  medio  dia 
de  hacia  las  provincias  del  rio  de  la  Plata,  con  quien  ha  que- 
rido decirse  comunica,  aunque  no  parece  verosímil  hasta  que 
de  estas  tierras  y  rios  se  tenga  más  entera  noticia. 

También  hay  quien  afirma,  que  por  otro  brazo  más  cerca  de 
su  boca  se  comunica  con  el  rio  Marañón,  que  abajo  se  des- 
cribirá; de  lo  cual  también  es  argumento  la  opinión  de  algu- 
nos, que  han  creído  ser  estos  dos  rios  uno  mesmo,  y  así  han 
llamado  á  este  también  Marañón,  como  fué  el  tirano  Lope  de 
Aguirre  y  los  que  con  él  vinieron,  á  quien  él  llamaba  Mara- 
ñones,  por  haber  salido  desde  las  provincias  del  Perú  por  este 
rio  hasta  la  mar  del  Norte. 

Pasado  el  rio  de  las  Amazonas,  en  la  boca  oriental  del,  está 
un  cabo  que  se  nombra  el  Caho  Bajo, 

Más  al  oriente  un  rio  que  se  llama  el  rio  de  Pascua,  y  al 
oriente  deste  otro  que  se  llama  Visto  de  lejos;  y  cerca  del  rio 
Marañón,  al  poniente  del,  otro  que  se  dice  rio  de  Esclavos,  y 
en  las  cartas  de  Portugal,  de  San  Miguel. 


RIO  MARAÑÚN. 

Rio  Marañón:  en  49  ó  50  grados  de  longitud  más  ó  menos, 
según  diferentes  descripciones,  3  grados  de  latitud  austral, 
quinientas  leguas  del  cabo  de  San  Agustín,  y  según  otros 
muchas  menos,  como  en  efecto  debe  ser,  tiene  quince  leguas 
de  boca ,  y  en  ella  muchas  islas,  algunas  pobladas,  y  el  rio 


157 

arriba  muchos  árboles  de  incienso ,  muestras  de  mucho  oro  y 
esmeraldas,  muchos  ganados:  tiene  dos  brazos  grandes,  el  uno 
que  viene  de  hacia  el  mediodía  y  tierras  del  Brasil;  el  otro  por 
entre  el  mediodía  y  el  occidente,  de  hacia  las  provincias  por 
do  corre  el  rio  Orellana,  por  el  cual  brazo  quieren  decir  algu- 
nos que  se  comunica  con  él,  como  dello  es  argumento  la  opi- 
nión de  algunos  que  creen  que  es  todo  un  rio,  y  los  llaman  á 
entrambos  de  un  nombre,  como  en  la  descripción  del  rio  de 
Orellana  queda  referido;  y  en  algunas  cartas  portuguesas  des- 
criben los  nacimientos  de  este  rio,  que  sale  de  una  laguna 
grande  que  quieren  sentir  que  sea  la  del  Dorado,  pretendiendo 
caer  este  rio  y  ella  en  la  demarcación  de  Portugal;  pero  todo 
es  incierto,  y  lo  más  fingido,  mientras  no  hubiere  más  averi- 
guación. 


CHOROGRAFlA  DEL  ADELANTAMIENTO  DE  LA  FLORIDA. 


DESCRIPCIÓN  DE  LAS  PROVINCIAS  Y  ADELANTAMIENTO  DE  LA  FLORIDA. 

La  gobernación  de  las  provincias  de  la  Florida,  antes  que 
se  descubriese  bien  esta  tierra,  se  entendió  ser  todo  lo  que  hay 
desde  el  rio  de  Palmas,  que  confina  con  la  gobernación  de  Pa- 
nuco en  la  Nueva  España  hasta  los  Bacallaos,  que  está  en  el 
parage  de  España  y  Francia  en  50  grados;  y  desde  el  año  de  65, 
en  la  capitulación  que  se  tomó  con  Pedro  Menendez  de  Aviles, 
se  limita  á  lo  que  hay  desde  los  Ancones  y  bahía  de  San  José, 
que  está  en  la  costa  del  golfo  de  la  Nueva  España  en  86  grados 
de  longitud,  y  en  24  y  X  cl^  altura,  hasta  la  punta  de  los 
Mártires,  y  desde  allí  á  Terranova  que  pasa  de  los  60  grados 
de  altura  en  el  parage  de  Inglaterra  y  Escocia. 

La  Florida,  que  propiamente  se  dice  la  punta  de  tierra  que 
sale  á  la  mar,  nortesur  con  la  isla  de  Cuba,  tiene  como  ochenta 
ó  cincuenta  leguas  de  largo  norte  sur,  y  por  la  tierra  del 
oriente  algo  más  hasta  el  fuerte  de  Santa  Elena,  y  de  ancho 


158 

este-oeste  veinte  ó  treinta,  ó  cuando  mucho  cuarenta.  Fué 
descubierta  por  dos  carabelas  de  Juan  Ponce  de  León,  gober- 
nador gue  era  de  San  Juan  de  Puerto  Rico,  año  de  12  (1512),  dia 
de  Pascua  de  flores,  que  la  tuvo  por  isla  entonces  y  la  llamó  la 
Florida  por  haberla  descubierto  el  dicho  dia  de  Pascua;  fué  por 
gobernador  della  el  dicho  Juan  Ponce,  año  de  15,  y  habiendo 
desembarcado  en  la  bahía  que  de  sn  nombre  se  llamó  de  Juan 
Ponce,  y  ahora  de  Garlos  por  un  cacique  que  se  llamó  así,  le 
desbarataron  los  indios,  y  á  él  le  hirieron,  de  que  murió.  Lucas 
Vázquez  de  Ayllón,  oidor  de  la  Audiencia  de  la  Española, 
capituló  año  de  23,  y  habiendo  descubierto  ciertas  carabelas 
suyas  que  era  tierra  continente  y  buena,  no  parece  haber 
entrado  en  ella,  ni  haber  hecho  cosa  alguna :  el  capitán  Soto 
entró  también  en  esta  tierra  hasta  la  bahía  de  Tocobaga,  año 
de  37  y  también  se  perdió. 

Año  de  47  fué  desde  la  Nueva  España  fray  Luis  Cáncer,  un 
religioso  de  Santo  Domingo  con  otros  doce  á  predicar  y  traer 
de  paz  los  indios  de  la  Florida,  y  los  mataron  á  todos. 

Año  de  58  fué  por  orden  del  virey  D.  Luis  de  Velasco, 
D.  Tristán  de  Arellano,  que  habiendo  surtido  en  la  Florida, 
con  un  huracán  se  perdieron  diez  navios  de  once  que  llevaba, 
y  habiendo  estado  en  la  tierra  más  de  ocho  meses,  por  haber 
enfermado,  fué  en  su  lugar  Ángel  de  Yillafaña  con  más  gente, 
y  habiendo  pasado  hasta  tomar  posesión  de  Santa  Elena,  que 
es  en  la  costa  oriental  de  la  Florida^  llegaron  hasta  el  rio  de 
Jordán  y  de  las  Canoas,  desde  donde  se  volvieron  derrotados 
por  un  huracán  grande  que  les  dio.  Y  aunque  el  año  de  62 
se  capituló  con  Lucas  "Vázquez  de  Ayllon,  vecino  de  la  isla 
Española,  hijo  del  sobredicho  de  este  nombre  oidor  della,  no 
consta  que  haya  ido  ni  hecho  nada  hasta  que  el  año  de  65, 
habiendo  poblado  en  la  Florida  más  de  dos  mil  franceses  lute- 
ranos, partió  de  España  Pedro  Menéndez  de  Aviles,  adelantado 
de  la  Florida  con  once  navios ,  y  por  Setiembre  del  dicho  año 
ganó  el  fuerte  de  San  Mateo  que  los  franceses  tenían,  y  degolló 
más  de  quinientos  ó  seiscientos,  y  entre  ellos  á  Juan  Ribao, 
capitán  general  de  la  mar,  y  los  demás  se  ahogaron,  salvo  los 
que  huyeron  la  tierra  adentro,  que  se  fortificaron  con  el  favor 


159 

de  los  indios  sus  amigos  en  el  Cañaveral,  que  es  el  principio 
de  la  Canal  de  Bahama,  y  allí  fué  el  adelantado  por  mar  y 
tierra  y  les  ganó  el  fuerte  y  los  degolló;  y  á  los  que  se  acogie- 
ron al  monte,  habiéndoles  otorgado  la  vida,  los  envió  á 
Francia. 

Desde  este  tiempo  se  puso  guarnición  en  esta  provincia  á 
costa  de  S.  M.  Hay  en  ella  dos  fuertes  en  que  habrá  como 
ciento  cincuenta  hombres  de  guarnición,  y  otros  tantos  labra- 
dores, que  todos  se  van  haciendo  menos  por  la  falta  de  mante- 
nimientos que  siempre  tienen :  no  hay  pueblo  ninguno  de  es- 
pañoles más  de  los  sobredichos,  ni  estos  tienen  trato  ninguno 
ni  contratación  más  de  la  caza  del  campo ,  y  alguna  cosa,  si 
los  labradores  siembran,  y  ganados  que  van  metiendo.  Es  esta 
provincia  gobernación  por  sí  ó  adelantamiento,  sujeto  hasta 
agora  á  ninguna  audiencia,  aunque  por  estar  tan  cerca  de  la 
Española  se  describe  junto  de  su  distrito,  ni  hay  en  ella  pre- 
lados ,  ni  beneficios  ningunos,  ni  es  de  la  diócesi  de  ningún 
obispado. 

Hay  dos  custodias  de  los  Franciscos  desde  Santa  Elena  hasta 
el  rio  de  Panuco.  Hay  en  esta  tierra  cantidad  de  indios,  y 
habría  muchos  más,  porque  los  niños  maman  hasta  cuatro 
años,  y  las  mujeres  pueden  sustentar  tres  y  cuatro  juntos,  por  el 
mucho  mantenimiento  que  tienen  á  causa  de  los  ostiones  y  todo 
género  de  pescado  y  marisco,  de  que  hay  mucha  abundancia, 
sino  que  sacrifican  muchos  á  sus  ídolos,  hasta  los  propios  hijos, 
en  muertes,  fiestas  y  regocijos,  porque  son  grandes  idólatras, 
y  cultores  del  demonio:  sus  templos  son  las  casas  de  sus  en- 
terramientos, y  los  ídolos  la  figura  de  'animal  que  cada  uno 
elige,  porque  creen  que  después  de  muertos  cada  uno  se  vuelve 
en  el  animal  que  adora.  Son  muy  guerreros  y  valientes:  en 
todas  las  más  de  las  provincias  tienen  destinada  para  la 
guerra  la  décima  parte  de  gente,  y  aquella  de  la  más  escogida, 
y  así,  los  soldados  son  muy  respetados,  y  sus  hijos  desde  ocho 
años  se  ejercitan  en  la  palestra  y  ejercicios  militares  de  cor- 
rer, saltar,  nadar  y  flechar,  hasta  los  veinte  que  eligen  para  la 
guerra  los  que  son  para  más,  y  á  los  otros  los  quitan  las  armas; 
y  los  elegidos,  hasta  los  veinte  y  cinco  años,  adoran  tres  veces 


< 


160 

cada  año  al  sol,  estando  sin  comer,  ni  beber,  ni  dormir,  ni 
hablar  tres  dias  enteros,  y  si  alguno  es  flaco  para  ello,  le  des- 
piden de  la  milicia:  los  caciques  y  los  principales  tienen  hom- 
bres sabios  que  les  enseñan  y  les  sirven  de  consejeros,  y  estos 
hablan  con  el  demonio:  aborrecen  el  pecado  nefando,  y  á  los 
que  le  cometen  los  afrentan  y  hacen  andar  en  hábito  de  muje- 
res: son  todos  pobres;  los  pueblos  pequeños  de  á  diez  y  á  veinte 
indios  no  más;  su  mayor  hacienda  es  un  arco  y  seis  flechas. 

El  temperamento  de  la  tierra  es  como  en  España,  caliente  en 
verano  y  fria  en  invierno;  no  de  muchos  rios  y  pantanos,  y  con 
todo  esto  tierra  sana;  es  toda  llana,  y  parece  llena  de  montes 
de  pinos,  encinas,  laureles,  cipreses  y  sabinas,  y  algunos  cas- 
taños y  muchos  nogales. 

Frutas  de  la  tierra,  moras  de  morales  y  de  zarza,  nísperos, 
madroños  y  nueces,  y  castañas  buenas  y  bellotas,  y  muchas 
uvas  que  maduran  y  se  hace  vino,  y  son  mejores  que  las  de 
acá  se  han  llevado;  hay  muchos  melones  y  pepinos  y  beren- 
genas,  y  la  tierra  parece  dispuesta  para  darse  en  ella  bien  todas 
las  frutas  y  hortalizas  de  España;  y  así  se  da  el  trigo,  aunque 
hasta  agora  no  se  siembra:  el  mantenimiento  de  los  indios  son 
unas  raíces  de  que  hacen  pan  blanco  como  de  la  yuca,  y  mu- 
chos pescados  de  ostiones  y  de  otros  géneros  que  hay  en  la 
mar  y  rios. 

No  hay  género  ninguno  de  piedras  para  edificios,  ni  cal  ni 
yeso;  solamente  hay  unas  conchas  de  ostiones  en  gran  cantidad 
de  que  se  hace  cal,  muy  fuerte  contra  el  agua  y  muy  blanca. 


DESCRIPCIÓN  PARTICULAR  DE  LOS  FUERTES  DE  LA  FLORIDA. 

El  fuerte  de  San  Agustín,  que  se  llamó  así  por  haber  entrado 
en  él  á  poblarle  el  adelantado  Pedro  Menéndez,  dia  de  San 
Agustín,  año  de  65  con  seiscientas  personas,  en  la  punta  que 
llaman  de  San  Agustín ,  fundóle  primero  en  el  cabo  de  una 
isla  de  media  legua  de  ancho  y  cinco  de  largo;  y  pasóse  el  año 
de  72  á  la  parte  de  Tierrafirme,  que  no  se  camina  por  ser  muy 
llena  de  rios  y  pantanos:  había  en  este  fuerte  el  año  de  62, 


161 

cincuenta  soldados  de  guarnición,  demás  de  otros  tantos  la- 
bradores; no  hay  agua  dulce  en  el  dicho  puerto,  sino  poca 
aunque  es  muy  buena;  y  así  mismo,  junto  al  dicho  fuerte  de 
San  Agustín  hay  dos  casas,  la  una  á  una  legua,  la  otra  á  dos 
del  dicho  fuerte. 

La  ciudad  y  el  fuerte  de  Santa  Elena,  que  se  llama  así  de  n 

antiguo  por  la  punta  de  Santa  Elena  en  que  está,  que  en  la  ^ 
lengua  de  indios  se  dice  Oristan,  por  un  cacique  de  este  nom- 
bre, está  veinte  y  dos  leguas  del  fuerte  de  San  Agustín,  por 
tierra  que  no  se  camina  por  los  rios  y  esteros  que  hay:  antes 
estaban  dos  fuertes;  ahora  se  han  reducido  á  uno  que  se  dice 
San  Felipe,  donde  tenían  poblado  los  franceses,  cinco  años 
había,  los  cuales  lo  desampararon  sabida  la  victoria  de  Pedro 
Menéndez,  el  cual  está  en  una  isla  chiquita,  que  la  toma  toda, 
y  está  sobre  el  rio  del  puerto  de  Santa  Elena,  y  habrá  en  él 
como  mil  soldados  y  otros  tantos  pobladores. 

FUERTE    DE    SAN    PEDRO. 

El  fuerte  de  San  Pedro  estuvo  en  la  barra  de  Sena,  el  cual 
tenía  trinchera  de  madera  que  le  cercaba  con  dos  traveses  de 
madera  y  fagina  y  arena  y  cuatro  piezas  de  artillería,  que 
pesaban  cuarenta  quintales  poco  más  ó  menos,  en  el  cual  había 
como  ochenta  soldados  de  guarnición,  que  toda  se  pasó  á  los 
otros  fuertes. 

PUEBLOS   Y   FUERTES    DESPOBLADOS. 

Año  de  66  pobló  el  adelantado  Pedro  Menéndez  en  la  bahía  de 
Garlos,  en  la  isleta  que  está  en  medio,  con  treinta  y  seis  casas 
rodeadas  de  fagina  y  madera ;  la  cual  población  duró  hasta  el 
año  de  71,  que  habiéndose  rebelado  los  indios  contra  los  espa- 
ñoles, y  puéstoles  en  aprieto  Pedro  Menéndez  Marques,  por 
orden  del  adelantado,  degolló  al  cacique  con  otros  veinte  y 
dos  indios  principales,  y  despobló  el  dicho  fuerte. 

Año  de  67  pobló  el  adelantado  Pedro  Menéndez  en  Toco- 
baga,  con  veinte  y  cuatro  casas  y  su  fuerte  de  fagina  y  ma- 
dera; mataron  los  indios  á  los  españoles  y  así  se  despobló. 

u 


162 

Año  de  67  pobló  el  dicho  Pedro  Menéndez  Marques,  en  nom- 
bre del  adelantado,  en  la  punta  de  Tecuesta,  con  veinte  y  ocho 
casas  rodeadas  de  su  fuerte  de  fagina;  despoblóle  él  mesmo  el 
año  de  70,  por  haber  puesto  los  indios  en  grande  aprieto  á  los 
cristianos. 

El  fuerte  de  San  Mateo,  que  está  despoblado  desde  el  año 
de  70,  le  hicieron  franceses  cosarios  muchos  años  antes,  que- 
riéndose hacer  fuertes  en  él  contra  las  flotas  que  vienen  de  las 
Indias;  ganósele  el  adelantado  Pedro  Menéndez,  como  arriba 
queda  dicho,  año  de  65. 


HIDROGRAFÍA  Y  DESCRIPCIÓN  DE  LA   COSTA  DE  LA  FLORIDA. 

La  mar  de  toda  esta  costa  es  buena,  generalmente  en  el 
verano;  los  vientos  que  en  ella  corren  son  mareros  lestes  y 
suestes,  y  en  el  invierno  recios  nortes,  que  no  faltan  do  ordi- 
nario de  tres  dias  adelante,  y  vientos  del  sur  que  también  son 
ordinarios  tras  los  nortes.  Hay  dos  navegaciones  para  estas 
provincias  desde  España ;  la  ordinaria  es  para  las  Canarias  y 
derrota  de  las  Indias  hasta  las  islas  de  la  mar  del  Norte,  que 
dejándolas  todas  á  mano  izquierda,  se  volverán  en  demanda 
del  Cañaveral. 

La  otra  navegación  es  por  la  Canal  Vieja  hasta  la  Habana  ó 
Matanzas,  al  luengo  de  la  costa  de  la  Española  y  de  Cuba,  y  en 
llegando  á  cabo  Román,  que  está  entre  el  Placel  y  la  isla  de 
Cuba,  llegarse  á  la  banda  del  norte,  y  corriendo  la  vuelta  del 
oeste  norueste  hasta  dar  en  el  pan  de  Matanzas,  y  desembocar; 
desde  allí  irá  á  buscar  el  cabo  del  Cañaveral.  Para  España  es 
la  mesma  navegación  que  la  de  las  flotas ,  que  desembocan  la 
Canal  de  Bahama  viniendo  de  las  Indias  para  España. 

Bahía  del  Espíritu-Santo:  donde  comienza  la  gobernación 
de  la  Florida,  en  29  grados  de  altura,  veinte  ó  treinta  leguas  de 
la  bahía  Tocobaga  al  occidente. 

La  bahía  de  Tocobaga^  por  otro  nombre  del  Espíritu-Santo 
ó  de  Miruelo^  está  en  29  grados  y  h  de  altura:  la  entrada  tiene 
por  travesía  el  oeste;  tendrá  tres  leguas  de  boca,  y  en  ella  tres 


163 

isletas  pequeñas  en  que  no  hay  cosa  ninguna  sino  arena  y 
pájaros;  por  la  parte  del  norte  corre  la  costa  dentro  della  como 
dos  leguas  del  oeste  al  leste  y  luego  vuelve  un  brazo  de  mar 
de  tres  leguas  de  ancho  derecho  al  norte,  diez  y  ocho  leguas 
la  tierra  adentro,  hasta  el  mesmo  pueblo  de  Tocobaga,  pueblo 
de  indios  donde  se  acaba:  para  navegarse,  se  ha  de  arrimar 
siempre  á  la  costa  del  este,  porque  la  otra  es  todo  bajo;  en 
pasando  el  dicho  brazo  vuelve  otro  brazo  más  ancho  que  el 
sobredicho;  al  es  nordeste  no  se  ha  navegado;  por  esto  no  se 
sabe  donde  va  á  parar. 

Las  tres  islas  de  la  entrada  de  la  bahía  hacen  cuatro  entra- 
das, y  todas  las  dichas  islas  echan  bajos  de  sí,  que  salen  como 
un  cuarto  de  legua  á  la  mar,  aunque  el  mayor  de  todos  es  el 
de  la  isla  de  la  banda  del  sur,  el  cual  hace  dos  entradas  á  luengo 
de  la  costa  de  una  braza  de  agua  no  más,  en  tiempo  de  pleamar, 
para  fragatas,  y  la  otra  tendrá  como  braza  y  media^,  y  las  otras 
dos  entradas  de  la  isla  del  norte  son  buenas  porque  tienen  de 
toda  baja  mar  tres  brazas  de  agua,  y  á  causa  de  haber  alh  gran- 
des mareas,  subirá  el  agua  hasta  braza  y  media;  en  entrando 
dentro  la  bahía  está  toda  limpia,  y  hay  mucha  agua  en  que 
pueden  estar  seguramente  los  navios. 

De  Tocobaga  á  Tampa  hay  treinta  y  tres  leguas :  córrese  la 
costa  norte  sur,  cuarta  de  norueste  sueste;  en  pasando  de  la 
bahía,  á  dos  leguas  de  tierra  pelada,  que  sirve  de  seña  para 
conocer  la  entrada  al  sur,  está  un  riachuelo  pequeño  que  entra 
como  media  legua  la  tierra  adentro,  y  da  luego  en  un  brazo  de 
mar  que  corre  desde  allí  al  luengo  de  la  costa  hasta  el  mesmo 
puerto  de  Tampa,  todo  anegadizo  y  lleno  de  isletas  y  cayos, 
haciendo  isla  toda  la  costa,  de  media  legua  de  ancho  poco  más 
ó  menos,  llena  de  árboles  y  algunas  cabanas. 

La  bahía  de  Tampa^  que  puede  ser  bahía  honda,  va  con  bajo 
que  se  describe  en  cartas  antiguas ;  es  bahía  grande ,  tendrá  de 
ancho  en  la  entrada  tres  leguas,  toda  llena  de  bajos,  y  dentro 
toda  anegadiza  y  llena  de  islas. 

Tiene  la  entrada  de  la  banda  del  sur  una  entradilla  para 
fragatas;  hay  en  ella  grande  pesquería  de  licias,  que  las  pes- 
can en  redes  como  en  España. 


164 

De  la  sobredicha  bahía  corre  la  costa  hasta  Carlos  doce  le- 
guas; á  las  cuatro  leguas  hay  un  puerto  cuya  entrada  será  de 
cincuenta  ó  sesenta  pasos;  dentro  pueden  estar  seguramente 
navios;  vuelve  la  mar  corriendo  al  sur  hasta  cerca  de  Garlos, 
haciendo  toda  la  costa  isla  como  la  de  arriba,  excepto  que  no 
es  tan  sucia,  aunque  tiene  dentro  sus  islas;  la  mayor  por  de 
fuera  es  limpia,  hasta  la  entrada  de  un  riachuelo  que  está  dos 
leguas  de  la  bahía  de  Garlos,  desde  la  cual  adelante  todos  son 
bajos,  el  cual  riachuelo  se  comunica  con  el  brazo  de  mar  so- 
bredicho. 

Junto  y  en  la  isla  que  hace  la  costa,  hay  árboles  y  algunas 
cabanas. 

La  bahía  de  Carlos^  que  en  lengua  de  indios  llaman  Es- 
campaba, por  un  cacique  de  este  nombre,  que  después  se  dijo 
Garlos  á  devoción  del  Emperador,  y  parece  ser  la  mesma  que 
dicen  de  Juan  Ponce,  por  que  desembarcó  en  ella  año  de  15 
donde  perdió  su  gente  y  le  hirieron  los  indios,  de  que  murió, 
está  en  26  grados  y  X  largos:  su  entrada  es  muy  angosta  y 
llena  de  bajos,  de  manera  que  no  pueden  entrar  sino  barcos; 
dentro  es  espaciosa  como  cuatro  ó  cinco  leguas  en  circuito 
aunque  toda  anegadiza;  en  medio  está  una  isla  pequeña  que 
bojará  como  media  legua,  con  otras  islillas  á  la  redonda,  en 
la  cual  tuvo  su  asiento  el  cacique  Garlos,  y  ahora  le  tienen 
sus  sucesores:  pásase  con  canoas,  desde  allá  hasta  el  brazo  de 
mar  que  va  hacia  Tampa,  por  algunos  caños  que  hay  entre 
una  mar  y  otra. 

Desde  Garlos  á  la  punta  de  Muspa,  que  estará  en  25  gra- 
dos y  % ,  habrá  como  doce  ó  trece  leguas ;  corre  la  costa  norte 
sur,  y  en  ella  hay  cinco  riachuelos  repartidos  por  la  costa, 
que  son  como  desaguaderos  de  las  lagunas  y  pantanos  que  hay 
dentro,  por  los  cuales,  como  en  todas  las  demás  costas,  se  na- 
vega en  canoas  sin  salir  á  la  mar. 

Desde  la  bahía  de  Tocobaga  hasta  los  Mártires,  la  dicha 
punta  de  Muspa  echa  un  bajo  de  una  legua  á  la  mar,  entre  el 
cual  y  la  tierra  firme  hay  pasaje  para  las  fragatas;  tiene  por 
señas,  encima  della,  tres  bosquecillos  apartado  el  uno  del  otro 
como  media  legua.  Pasada  la  punta  de  Muspa  vuelve  la  costa, 


165 

/ 
haciendo  ensenada  al  leste,  como  dos  leguas,  desde  donde 
vuelve  luego  la  costa  norte  sur  hasta  los  Mártires,  haciendo 
algunas  ensenadas  y  bajíos,  y  algunos  riachuelos  y  pantanos 
anegadizos;  es  ruin  costa  toda  ella,  porque  en  cuatro  ó  cinco 
leguas  á  la  mar  no  hay  sino  braza  y  media  de  agua,  en  la  cual 
muere  mucho  pescado. 

Desde  la  punta  última  de  tierrafirme,  que  está  en  25  gra- 
dos, sale  á  la  mar  por  el  nordeste  suducste  hasta  ponerse  los 
24  grados  y  }{,  una  cordillera  de  bajos  llena  de  isletas  que  lla- 
man los  Mártires,  y  son  sin  número,  habitadas  la  mayor  parte 
dellas  de  indios  sujetas  al  cacique  Garlos,  grandes  flecheros  -j 
tiradores  de  dardos ,  entre  las  cuales  se  puede  navegar  con 
chalupas  y  canoas;  las  islas  todas  están  pobladas  de  arboleda, 
aunque  anegadizas  muchas  dellas. 

Desde  la  dicha  punta,  todo  lo  que  corren  los  Mártires  al 
leste,  legua  y  media  á  la  mar,  hay  un  arrecife  de  piedra  que 
va  haciendo  bocas,  por  las  cuales  puede  entrar  cualquiera 
navio  y  surgir  dentro  en  limpio  porque  hay  harta  agua,  más 
de  catorce  ó  quince  brazas;  de  manera,  que  seguramente  pue- 
den estar  muchos  navios  dentro,  si  aciertan  á  entrar  por  las 
bocas,  en  las  cuales  hay  muchos  cayos  de  arena  descubiertos, 
para  se  poder  hacer  al  luengo  dellos. 

La  cordillera  de  los  dichos  bajos  de  los  Mártires,  desde  la 
punta  dellos,  va  caminando  leste  oeste  como  diez  y  seis  le- 
guas, y  luego  vuelve  al  lesnordeste  hasta  ponerse  en  alguna 
más  altura,  que  serán  como  ocho  leguas  ó  menos;  luego  vuelvo 
la  costa  al  nordeste  cuarta  al  leste  hasta  ponerse  en  25  gra- 
dos escasos,  que  serán  como  doce  leguas;  y  luego  vuelve  al 
norte  otras  seis,  en  las  cuales  hay  dos  cayos  pequeños  solos, 
y  dentro  todo  mar,  aunque  bajío:  y  en  toda  la  costa  y  orilla 
de  los  dichos  Mártires  hay  muchas  islas,  como  queda  dicho,  y 
á  lo  largo  de  la  orilla,  que  vuelve  las  diez  y  ocho  leguas  por  el 
nordeste,  es  una  isla  de  arboleda,  larga  todas  las  diez  y  ocho 
leguas  y  ancha  como  media  legua,  con  una  quebrada  en  medio 
que  parece  que  la  va  á  romper:  las  islas  de  la  costa  van  unas 
de  otras  á  legua  y  á  legua  y  media,  y  á  dos  y  á  tres  y  más. 

La  isla  grande  y  larga,  que  está  al  fin  de  los  Mártires,  es 


166 

también  poblada  de  indios  como  otras,  cuyo  cacique  se  llama 
Matacumhe:  al  luengo  de  la  isla  está  un  bajo  de  piedra,  legua 
y  media  al  mar,  que  corre  otro  tanto  como  la  isla,  al  pié  del 
cual  hay  tanta  agua  que  en  muchas  partes  no  hay  fondo;  pero 
el  que  hubiere  de  ir  de  la  Florida  para  la  Habana  débese  lle- 
gar cerca  del  bajo  por  amor  de  la  corriente,  que  es  tan  grande 
que  si  no  llevan  mucho  viento  le  volverá  para  atrás,  y  si  fuere 
el  navio  fragata  podrá  ir  por  dentro  del  arrecife,  navegando 
de  dia  y  surgiendo  de  noche. 

En  la  mesma  punta  de  Tequesta,  entra  en  la  mar  un  rio 
dulce,  que  viene  de  la  tierra  adentro  y  al  parecer  corre  del 
oeste  al  leste,  en  el  cual  hay  mucho  pescado  y  anguilas; 
junto  á  él,  de  la  parte  del  norte,  está  el  pueblo  de  indios  que 
se  dice  Tequesta^  de  donde  se  dice  asi  la  punta :  poblóse  aquí 
un  pueblo  de  españoles  año  de  67,  que  después  se  despobló 
año  de  70:  dicen  que  sería  conveniente  cosa  hacer  allí  un 
fuerte,  para  la  seguridad  de  los  navios  que  hubiesen  de  des- 
embocar la  Canal,  y  que  la  tierra  es  buena  para  poblar. 

La  costa  va  corriendo  desde  Tequesta  al  norte,  declinando 
al  norueste  hasta  ponerse  en  27  grados:  desde  la  dicha  punta 
hasta  rio  Dulce^  que  serán  seis  leguas,  hay  tres  islas  al  luengo 
de  la  costa  norte  sur,  que  tendrán  todas  tres  de  largo  las  di- 
chas seis  leguas,  y  están  tan  juntas  que  entre  la  una  y  la  otra 
solamente  se  hace  una  entrada  angosta  para  barcos,  porque  no 
hay  agua  á  lo  largo  dellas.  Una  legua  de  la  mar  hay  un  pla- 
cel de  nueve  brazas  de  agua,  todo  arena  limpia,  adonde  pue- 
den surgir  cualesquiera  nao  que  desembocan,  porque  fuera 
del  es  donde  más  corre  el  agua  de  la  Canal  de  Bahama.  Vie- 
nen á  este  placel  las  ballenas  en  invierno,  donde  toman  algu- 
nas los  indios.  Cuatro  leguas  más  al  norte  del  rio  Dulce  y  á 
lo  largo  de  la  costa  hay  un  bajo  pequeño,  que  tendrá  braza  y 
media  encima,  de  tres  leguas  de  largo^  y  dentro  del,  entre  él 
y  la  costa  cuatro  brazas  de  arena  limpia;  todo  lo  demás  de  la 
costa  es  limpia  hasta  los  26  grados  y  X  ^I^e  entra  en  la  mar 
otro  rio  pequeño,  que  puede  ser  el  que  en  algunas  descripcio- 
nes llaman  rio  Dulce,  que  se  cierra  y  abre  cuando  hay  tor- 
menta, y  así  echa  algunos  bajos  cerca  de  él. 


167 

El  rio  Asís  está  en  27  grados,  es  pequeño,  en  el  cual  no  pue- 
den entrar  sino  barcos ,  y  desde  el  hasta  el  cabo  de  Cañaveral 
corre  la  costa  norte  sur  hasta  la  ensenada  del  mesmo  cabo, 
que  da  la  vuelta  al  nordeste:  es  la  costa  limpia  y  fondable, 
aunque  no  hay  en  toda  ella  puerto  ninguno. 

La  punta  del  Cañaveral  está  en  28  grados  largos ,  la  cual 
tiene  un  bajo,  dos  leguas  á  la  mar,  que  corre  al  norueste 
sueste  y  pueden  pasar  entre  él  y  tierra  firme  navios  pe- 
queños. 

Esta  punta  del  Cañaveral  se  conoce,  en  que  tiene  encima  de 
sí  tres  matas  como  tres  casas :  desde  este  cabo  del  Cañaveral 
hasta  Tequesta  puede  ir  cualquier  navio  junto  á  tierra ,  porque 
la  revesa  de  la  corriente  vuelve  para  dentro  de  la  Canal,  y 
puede  cualquier  navio  surgir  de  noche  y  caminar  de  día,  y 
puede  sin  miedo  ninguno  llegar  á  tierra,  porque  es  fondo 
todo. 

Del  cabo  del  Cañaveral  á  rio  de  Mosquitos  hay  diez  leguas, 
el  cual  tiene  de  pleamar  braza  y  media  de  agua;  es  puerto 
para  fragatas,  y  toda  esta  costa  es  sana  sin  bajo  ninguno,  ex- 
cepto el  bajo  que  echa  la  barra  del  rio  de  Mosquitos. 

Del  rio  de  Mosquitos  á  San  Agustín  toda  la  costa  es  limpia 
y  fondable ;  y  antes  de  la  punta  de  San  Agustín  cinco  leguas 
entra  el  rio  que  llaman  de  Matanza  porque  junto  á  él,  á  la 
parte  del  norte,  en  la  mesma  costa,  murieron  los  franceses  lu- 
teranos que  estaban  con  Juan  Ribau,  el  cual  rio  tiene  dos  en- 
tradas por  una  isleta  que  está  en  la  boca ,  y  no  pueden  entrar 
en  él  sino  chalupas  pequeñas. 

La  punta  de  San  Agustín ,  que  es  donde  está  el  fuerte  de  los 
españoles  arriba  descrito ,  está  en  29  grados  y  7*  veinte  y  dos 
leguas  del  rio  de  Mosquitos:  tomó  posesión  de  esta  provincia  en 
esta  punta  Ángel  de  Villafaña,  año  de  59;  es  parte  de  una  isla 
de  media  legua  de  ancho  y  cinco  de  largo;  entrando  detrás  de 
ella  en  la  tierra,  hasta  llegar  á  desaguar  por  el  rio  de  Matanza, 
menos  de  media  legua  de  ancho,  tiene  la  entrada  de  la  boca  de 
el  dicho  puerto  grande  media  legua  ,  dentro  del  cual  pueden 
estar  muchos  navios  muy  seguros  y  guardados  porque  tiene 
dentro  harto  fondo  para  ello. 


168 

Tiene  por  señas  la  barra  de  San  Agustín,  de  lá  banda  del 
norte  seis  pinos  muy  juntos,  que  de  mar  en  fuera  parecen  un 
sombrero. 

Desde  la  dicha  punta  al  rio  de  San  Mateo  va  la  costa  al 
nornorueste,  declinando  algo  al  norte,  hasta  el  rio  de  San  Ma- 
teo, que  está  en  30  grados  y  V4  5  el  cual  tiene  de  ancho  y  en  la 
entrada  del  rio  una  buena  legua,  y  vuelve  corriendo  del  norte 
al  sur,  metiéndose  algo  al  susueste  hasta  pasar  el  rio  de  Mos- 
quitos siete  ú  ocho  leguas  de  la  mar;  y  después,  entre  el  rio 
de  Mosquitos  y  la  punta  del  Cañaveral  está  una  laguna,  que 
bojará  ocho  leguas,  desde  donde  prosigue  su  corriente  al  sur 
sin  saber  hasta  agora  adonde  vaya  á  parar,  más  de  que  por  re- 
lación de  los  indios  se  entiende  sale  de  una  laguna  grande  que 
desagua  en  las  bahías  de  Tampa  y  Garlos.  Antes  de  la  sobre- 
dicha laguna  está  una  isla,  que  tendrá  media  legua  en  redon- 
do, que  en  lengua  de  indios  llaman  Eldelano:  puédese  nave- 
gar el  dicho  rio  con  navios  medianos  hasta  cerca  de  la  dicha 
isla,  y  de  allí  arriba  con  chalupas.  r^ 

San  Mateo  tiene  por  señas  una  tierra  más  alta  que  todas, 
que  está  una  legua  por  la  tierra,  adonde  solía  estar  el  fuerte 
que  los  franceses  hicieron;  y  también,  el  que  viniere  de  mar 
en  fuera  hallará  sobre  San  Mateo,  si  echa  la  sonda,  baja  mis- 
turada con  arena  negra. 

Del  rio  de  San  Mateo  corre  la  costa  al  nordeste  hasta  Santa 
Elena,  llena  toda  la  costa  de  islas  grandes  y  pequeñas,  que 
causan  muchas  entradas  y  barras,  de  manera,  que  aunque  la 
costa  parezca  tierra  firme  no  lo  es. 

La  primera  de  las  más  señaladas  es,  en  pasando  la  boca  del 
rio  de  San  Mateo,  la  que  se  llama  Carahay,  que  es  una  barra 
muy  chiquita,  y  así  no  puede  servir  sino  para  chalupas;  dos 
leguas  más  adelante  está  otra  que  llaman  la  Revuelta^  con  dos 
bocas  por  una  isleta  que  tiene  en  la  entrada;  y  más  adelante 
otras  dos  leguas  está  la  barra  de  Seña^  adonde  solía  estar  el 
fuerte  de  San  Pedro:  es  barra  que,  si  aguardan  marea,  pueden 
entrar  navios  de  doscientos  toneles. 

Más  adelante  cuatro  leguas,  está  Bahía  de  Ballenas^  que  es 
una  bahía  muy  grande  y  ancha;  pero  no  tiene  buena  barra. 


169 

porque  es  todo  bajío:  arriba  de  la  tierra,  un  rio  muy  poderoso 
de  agua  dulce,  que  se  llama  el  rio  del  Marqués^  está  muy  po- 
blado de  indios  al  luengo  del  de  una  y  de  oLra  parte. 

Más  adelante  de  esta  bahía  dos  leguas,  está  otra  barra  pe- 
queña que  se  dice  Gualequeni,  adonde  no  pueden  entrar  sino 
con  chalupas. 

Más  adelante  como  dos  leguas,  está  otra  barra  que  llaman 
Osao:  pueden  entrar  en  ella  fragatas  llevando  marea. 

Más  adelante  está  otra  que  llaman  Ospogue^  que  no  pueden 
entrar  en  ella  sino  chalupas. 

Luego,  cuatro  leguas  más  adelante,  está  la  barra  de  Guale^ 
la  cual  tiene  de  ancho  más  de  media  legua,  y  á  la  entrada  de  la 
banda  del  sur  tiene  una  isla  de  arena ;  al  luengo  della  es  la 
mejor  entrada,  dándole  un  poco  de  resguardo;  hay  de  pleamar 
en  lo  más  bajo  de  la  tierra  tres  brazas  y  media  de  agua  y  den- 
tro muy  buen  puerto  fondable. 

De  Guale  á  la  bahía  de  la  Cruz  hay  otras  dos  barras,  la  una 
la  barra  de  Asopo,  y  la  otra  la  mesma  barra  de  la  Cruz:  no  es 
buena  la  de  Asopo;  pueden  entrar  en  ella  fragatas. 

De  la  banda  del  norte  de  Guale  está  otra  barra,  buena  para 
entrar  cualquier  fragata,  y  volviendo  la  vuelta  al  sur  por  den- 
tro irá  al  mesmo  puerto  de  Guale. 

De  la  bahía  de  los  Bajos  á  Santa  Elena  hay  cinco  leguas, 
todo  bajos;  á  tierra  de  ellos  puede  entrar  cualquier  fragata 
que  demanda  una  braza  de  agua:  la  bahía  de  los  Bajos  es 
buena  arrimándose  á  la  isla  de  la  banda  del  norte;  en  lo  más 
bajo  hallará  tres  brazas  de  agua  de  pleamar. 

La  punta  y  fuerte  de  Santa  Elena  está  en  32  grados  y  Va  íie 
altura  luenga,  que  dura  más  de  dos  leguas,  y  hay  bajos  de  un 
cabo,  y  dentro  hay  mucha  agua  en  la  barra,  que  puede  entrar 
cualquiera  nao  aguardando  la  marea:  quien  fuere  de  San  Mateo 
á  Santa  Elena  no  ha  de  bajar  de  las  doce  brazas  hasta  que  se 
ponga  tanto  avante  como  Santa  Elena,  y  en  poniendo  la  punta 
de  la  banda  del  sur  al  norueste  irá  para  dentro,  porque  tiene 
la  barra  abierta.  Es  aquella  punta  6  isla  toda  de  arboleda  pa- 
reja, como  si  la  cortaran  con  tijera,  excepto  un  árbol  que  está 
en  la  mesma  punta,  que  parece  que  se  va  cayendo,  que  está 


170 

más  alto  que  todos  los  demás;  y  de  la  banda  del  norte  tiene 
una  isleta  de  arena  junto  á  la  barra. 


TABLA  DE  LAS  PROVINCIAS  DE  BACALLAOS  Y  TERRANOVA. 


NOTICIAS  Y  DESCRIPCIÓN  DE  LA  COSTA  Y  PROVINCIAS 

DE  LA  MAR  DEL  NORTE,  QUE  VAN  DESDE  LOS  CONFINES  DE  LA 

FLORmA  HASTA  TERRANOVA  Y  TIERRA  DEL  LABRADOR, 

Y  DECLARACIÓN  DE  LA  TABLA  PRECEDENTE. 

Las  provincias  y  costa  que  hay  desde  la  Florida  á  la  Tierra 
del  Labrador  ó  Terranova^  comprendidas  en  la  gobernación  de 
la  Florida,  según  la  capitulación  del  Adelantado  Pedro  Menén- 
dez,  como  en  ella  queda  referido,  llegan  desde  28  ó  30  grados 
hasta  60  grados  y  más  de  altura  septentrional ;  y  aunque  toda 
esta  costa  está  ya  navegada  y  casi  descubierta,  y  se  sabe  que 
está  poblada  de  naturales  en  muchas  partes,  es  de  tierra  al  pare- 
cer buena  y  dispuesta  para  grangerías,  y  toda  la  gente  que 
hasta  agora  se  ha  visto  es  bárbara,  miserable  y  muy  pobre,  y 
sin  ningún  género  de  policía  y  manera  de  vivir,  y  la  tierra 
toda  muy  fria  y  no  cultivada;  por  lo  cual,  y  por  no  haber  ha- 
llado hasta  agora  muestra  ninguna  de  oro  ni  plata  ni  aun  casi 
de  otros  metales,  es  poco  requestada  de  ninguna  nación  (Ij:  y 
ansí,  aunque  ingleses  y  franceses,  con  la  codicia  que  han  siem- 
pre mostrado  de  meterse  en  alguna  parte  de  las  Indias,  la  han 
costeado  algunas  veces  y  hay  alguna  noticia  de  pueblos  que  en 
ella  han  fundado,  hasta  agora  no  se  entiende  que  permanezca 
población  ninguna  de  las  que  en  parte  della  hayan  hecho. 

Va  corriendo  esta  costa  toda  junta  desde  la  Florida  á  Tierra 
del  Labrador  casi  del  sudueste  al  nordeste. 

(1)    Desde  aquí  basta  el  final  del  párrafo  está  tachado  en  el  original. 


171 

Anse  descubierto  y  costeado  estas  provincias  en  diferentes 
tiempos  y  por  diferentes  naciones;  por  españoles  castellanos, 
portugueses^  franceses^  normandos  y  bretones  y  por  ingleses; 
y  así  las  han  llamado  y  están  descritas  de  nombres  diferentes 
en  diferentes  mapas  y  descripciones,  en  las  que  han  hecho 
franceses  ó  italianos,  apasionados  por  ellos^  intitulan  la  Nueva 
Francia  no  solo  las  provincias  y  Tierra  del  Labrador  y  Baca- 
llaos, que  casi  en  todas  las  descripciones  hechas  por  los  fla- 
mencos y  alemanes  se  escriben  así,  pero  aun  toda  la  demás 
costa  hasta  la  Florida:  la  mesma  Florida  y  provincias  comar- 
canas las  intitulan  la  Nueva  Francia,  por  haber  costeado  estas 
provincias  y  entrado  en  ellas  franceses  en  diferentes  tiempos, 
mucho  después  que  se  descubrieron  por  los  españoles;  y  en 
otras  cartas  y  mapas,  como  son  las  de  Castilla  y  Portugal, 
llaman  Costa  de  la  Florida  lo  que  hay  desde  ella  hasta  el  rio 
de  Santa  María,  y  Costa  de  Bacallaos  lo  que  hay  desde  allí 
hasta  las  islas  de  los  Bacallaos,  que  en  las  cartas  de  extranje- 
ros intitulan  Norumhega^  y  en  otras  comienzan  ya  á  nombrar 
Terranova:  desde  aquí  á  Tierra  del  Labrador  y  al  golfo  y  costa 
de  los  Bacallaos,  llaman  la  Nueva  Francia,  y  Corte  Real  el 
principio  de  la  Tierra  del  Labrador  y  lo  más  septentrional  que 
cae  en  ella. 

La  tierra  y  costa  que  hay  desde  la  Florida  hasta  el  rio  de 
Santa  María,  cuya  boca  está  en  60  grados  de  longitud  del  meri- 
diano de  Toledo,  y  en  41  ó  42  grados  de  altura,  se  descubrió 
por  el  licenciado  Aillon,  oidor  que  fué  de  la  isla  Española,  por 
el  año  de  23;  y  por  el  año  de  24  parece  haber  costeado  esta 
tierra,  desde  41  grados  de  altura  hasta  la  Florida,  un  capitán 
francés  dicho  Juan  Berrazano,  con  orden  del  rey  de  Francia, 
el  cual  halló  que  la  tierra  era  de  buen  temple  y  bien  dispuesta 
para  la  cultura,  y  en  ella  muchas  vides  revueltas  á  los  árboles, 
la  mar  buena  y  la  costa  limpia,  aunque  en  más  de  sesenta  ú 
ochenta  leguas,  donde  fué  á  dar  en  altura  de  34  grados,  no  halló 
puerto  ninguno,  y  en  más  de  doscientas  no  se  vio  piedra  ni 
peña;  y  así  las  canoas  de  la  gente  que  habita  en  esta  costa,  que 
es  miserable  y  muy  pobre,  son  cavadas  con  fuego  de  una  pieza 
de  un  árbol  grande:  y  en  mayor  altura  halló  gente  más  bien 


172 

dispuesta,  y  de  buenas  figuras  hombres  y  mujeres,  aunque 
todos  medio  desnudos  como  los  sobredichos,  y  en  41  grados 
y  Vs  descubrió  un  puerto,  en  tierra  de  buenos  árboles  y  mu- 
chos animales  y  mucha  piedra  de  jaspe  y  mármoles  en  la  costa. 


HIDROGRAFÍA  DE  LA  COSTA  DESDE  LA  FLORIDA  HASTA  EL  RIO  DE  LOS  GAMOS 

ó    DE    SANTA   MARÍA. 

Esta  costa,  desde  el  cabo  de  Santa  Elena  va  corriendo  en  al- 
gunas cartas  de  cosmografía  al  nordeste ,  y  en  otras  al  Íes- 
nordeste,  y  en  otras  más  al  norte ;  hay  en  ella  diversos  nom- 
bres de  puntas,  rios  y  cabos,  según  la  diferencia  de  las  dichas 
cartas;  los  más  comunes  son  los  siguientes: 

Rio  de  Santa  Clara:  al  oriente  del  cabo  de  Santa  Elena, 
cerca  del. 

Cabo  de  San  Román:  en  23  grados  de  altura. 

Rio  Jordán:  al  oriente  de  San  Román. 

Rio  de  Canoas:  más  adelante. 

Rio  de  las  Bajas:  más  al  oriente. 

Rio  del  Príncipe:  al  poniente  del  cabo  de  Trafalgar. 

Cabo  de  Trafalgar:  en  35  grades,  como  noventa  leguas  al 
oriente  del  cabo  de  Santa  Elena. 

Rio  Salado:  al  oriente  del  cabo  de  Trafalgar. 

Cabo  de  San  Juan:  en  36  grados  de  altura,  65  leguas  de  la 
boca  de  Trafalgar. 

Cabo  de  las  Arenas:  en  37  grados  y  X  como  treinta  y  siete 
leguas  al  oriente  del  cabo  de  San  Juan,  desde  donde  vuelve  la 
costa  al  norte  hasta  ponerse  cerca  de  33  grados. 

Cabo  de  Santiago:  al  norte  del  cabo  de- Arenas,  cerca  del. 

Bahía  de  San  Cristóbal:  más  al  norte. 

Bahía  de  Santa  María:  más  al  norte. 

Bio  de  San  Antonio:  en  42  grados  y  X  como  ochenta  leguas  al 
norte  del  cabo  de  las  Arenas. 

Cabo  de  San  Pedro:  en  la  altura  del  rio  de  San  Antonio,  y 
como  50  grados  del  al  levante. 

Rio  de  Buena  Madre:  al  levante  del  cabo  de  San  Pedro. 


173 

Bahía  de  San  Juan  Bautista:  en  43  grados  como  treinta  y 
cuatro  leguas  del  cabo  de  San  Pedro. 

Bio  Seco:  al  oriente  de  la  bahía  de  San  Juan  Bautista. 

Cabo  de  Arrecife:  más  adelante. 

El  Archipiélago:  una  ensenada  grande  de  muchas  islas  al 
poniente  del  rio  de  Santa  María. 

Cabo  de  Santa  María:  á  la  entrada  del  sobredicho  Archi- 
piélago. 

Cabo  de  muchas  islas:  á  la  entrada  del  rio  de  Santa  María 
ó  de  los  Gamos. 

Bio  de  Santa  María:  un  rio  grande  y  caudaloso  en  la  tierra 
que  descubrió  el  piloto  Esteban  Gómez,  cuya  entrada  está  en 
34  grados  de  altura,  según  Santa  Cruz,  y  según  otros  en  gra- 
dos menos  norte  sur  con  la  isla  Bermuda.  Es  rio  grande  y  de 
boca  muy  ancha,  poblada  de  muchas  islas,  el  cual  muestra 
traer  sus  corrientes  derechas  de  hacia  el  norte. 

Isla  de  la  Bermuda:  que  por  otro  nombre  llaman  de  la  Garza^ 
está  en  33  grados  de  altura,  y  según  Santa  Cruz  en  60  grados 
de  longitud  del  meridiano  de  Toledo;  descubrióla  un  capitán 
que  se  llamaba  Juan  Bermúdez,  natural  de  Palos,  de  cuyo  nom- 
bre se  llama  Bermuda,  y  porque  la  nao  en  que  iba  se  llamaba 
la  Garza,  la  llaman  así  también:  es  isla  pequeña  y  entiéndese 
que  despoblada,  tierra  baja,  y  en  medio  un  lomo  más  alto  que 
toda  la  otra  tierra;  hay  en  ella  muchas  gaviotas  y  otras  aves 
de  agua  y  de  muchos  peces  voladores;  y  aunque  todas  las  flo- 
tas y  navios  que  vienen  de  Indias  para  España  vienen  por  el 
paraje  de  ella,  unas  veces  la  llegan  á  ver  y  otras  muchas  no. 


TIERRA  DE  BACALLAOS. 

La  tierra  y  provincia  de  los  Bacallaos,  comienza  desde  el  rio 
de  Santa  María,  ó  de  los  Gamos,  como  queda  dicho,  en  G2  gra- 
dos de  longitud  del  meridiano  de  Toledo,  hasta  42  ó  43  grados 
de  la  dicha  longitud,  y  44  grados  de  altura,  por  donde  llega 
cerca  de  la  línea  de  la  demarcación  en  conformidad  de  los  más 
de  los  mapas  y  cartas  de  marear:  parece  haber  costeado  esta 


174 

tierra  Gaspar  Corte  Real,  portugués,  hasta  60  grados  de  altura, 
de  cuyo  nombre  en  algunas  cartas  de  extranjeros  se  llama 
así  una  parte  de  esta  tierra,  y  Sebastián  Gaboto,  también  di- 
cen que  la  costeó  hasta  67  grados  á  costa  del  rey  de  Ingla- 
terra, sin  haber  hecho  nada  en  el  descubrimiento;  y  año 
de  34,  por  orden  del  rey  de  Francia,  salió  Jaques  Gartier  con 
dos  navios,  del  puerto  de  San  Malo,  el  cual  costeó  lo  más  del 
golfo  de  los  Bacallaos,  navegó  la  tierra  adentro  por  el  rio  de 
Canadá  y  Ochelaga,  que  es  como  un  bazo  de  mar,  hasta  Oge- 
lada,  que  afirman  que  fueron  más  de  trescientas  leguas,  aun- 
que de  camino  derecho  deben  ser  menos  de  doscientas;  y  así 
por  éste,  como  por  otros  que  han  arribado  á  ella,  llaman  á 
aquella  costa  la  Nueva  Francia,  y  más  de  ordinario  Tierra  de 
Bacallaos,  por  un  pescado  de  este  nombre,  de  que  hay  en  ella 
gran  abundancia,  que  contratan  los  normandos  y  bretones. 

La  costa  del  norte  que  hay  desde  el  rio  de  los  Gamos  hasta 
cabo  de  Bretones,  principio  de  las  islas  y  golfo  de  los  Baca- 
llaos, que,  como  queda  dicho,  en  algunas  cartas  de  marear  ya 
se  comienza  á  llamar  Terranova,  y  está  en  43  ó  44  grados  de 
altura,  parece  haberla  descubierto  el  piloto  Esteban  Gómez,  y  el 
sobredicho  capitán  francés  Juan  de  Berrazano;  la  cual  se 
intitula  en  las  cartas  de  extranjeros  Norumbega,  por  un 
.  pueblo  que  hay  en  ella  de  los  naturales  de  este  nombre.  La 
r  tierra  es  abundante  de  frutos,  naranjos  y  uvas  selváticas,  y  la 
gente  della  es  tratable  y  amorosa,  pero  desnuda  y  pobre  y  sin 
policía  como  la  demás  de  toda  esta  costa,  la  cual  en  todas  las 
cartas  va  corriendo  derecha  leste  oeste  por  24  ó  43  grados,  y 
hay  en  ella  los  puertos,  bahías,  y  puntas  siguientes: 


HIDROGRAFÍA  Y  DESCRIPCIÓN  DE  LA  COSTA  Y  PROVINCIAS 

DE    LOS    BACALLAOS. 

Coüa  de  Médanos:  junto  á  la  boca  del  rio  de  los  Gamos. 
Los  Jardines:  unos  bajos  que  están  junto  á  la  costa. 
Rio  de  Montaña:  al  oriente  del  rio  de  los  Gamos,  veinte  ó 
veinte  y  dos  leguas  del. 


175 

Rio  de  la  Anconada:  al  oriento  del  rio  de  Montañas. 

Rio  de  la  Cruz:  más  al  oriente  del  rio  de  la  Anconada. 

Ancón  de  islas:  que  parece  debe  ser  lo  que  en  otras  cartas 
se  dice  Golfo  del  Placel. 

Cabo  Delgado^  ó  Cabo  de  Jardines:  más  al  oriente. 

Tierra  de  la  Viuda  ó  puerto  de  San  Jaques. 

Rio  de  la  Pelleja:  que  parece  debe  ser  el  que  llaman  Rio 
Grande. 

Bahía  de  Alonso  ó  Puerto  de  San  Francisco:  cerca  del  cabo 
de  San  Antonio,  en  tierra  de  bretones  y  principio  de  los 
Bacallaos. 

Isla  Fagunda  6  isla  Blanca:  en  43  grados  de  altura  norte 
sur  con  el  cabo  de  San  Antonio. 

Cabo  de  Brisso:  al  poniente  del  cabo  de  Bretones. 

Cabo  de  Betones:  en  47  grados  de  altura  según  los  más  mo- 
dernos, en  44  grados  según  otros.  Isla  Redonda:  en  44  grades 
y  X  ele  altura. 

Isla  de  Betón:  en  45  grados  de  altura  al  nordeste  de  la 
Redonda. 

Isla  de  Juan  Estévez:  y  por  otro  nombre  Xanaluz^  en  43  gra- 
dos de  altura  norte  sur  con  cabo  Raso. 

Isla  de  San  Juan:  la  más  austral  de  la  isla  de  los  Bacallaos; 
y  en  ella  el  cabo  Raso^  ó  de  Ras^  lo  más  oriental  por  la  parte 
del  austro  de  las  islas  de  los  Bacallaos^,  en  47  grados  de  altura 
según  los  modernos,  y  junto  á  la  línea  de  la  demarcación; 
desde  el  cual  hasta  el  cabo  Blanco,  y  por  otro  nombre  de  Grad, 
que  está  en  51  ó  52  grados,  están  todas  las  isletas  que  llaman 
de  los  Bacallaos,  que  son  cuatro  ó  seis  islas  bien  grandes,  y 
otras  muchas  pequeñas  con  ellas,  y  todas  muy  juntas,  de 
manera  que  no  se  puede  andar  por  algunas  partes  sino  con 
bateles;  las  cuales  todas,  por  la  parte  del  levante,  tienen  mu- 
chos escollos  y  bajíos  b¿ijo  del  agua. 

Cabo  é  Isla  de  Esperanza:  en  la  misma  isla  donde  está  cabo 
Raso. 

Cabo  de  San  Francisco:  en  la  sobredicha  isla  de  cabo  Raso. 

Isla  de  Bacallaos:  una  isla  mediana  entre  las  otras  de  los 
Bacallaos,  en  48  ó  49  grados  de  altura. 


176 

Buenavista:  otra  de  las  islas  de  los  Bacallaos,  más  al  norte 
de  la  isla  precedente. 

Caho  de  Buenavista ^  y  otros  de  Buenaventura:  en  50  gra- 
dos de  altura  de  una  isla,  de  las  mayores  de  los  Bacallaos,  que 
algunos  la  intitulan  Terranova^  y  otros  tierra  de  Bacallaos  ó 
de  isla  Plasenza. 

Isla  de  Aves:  una  isla  pequeña  entre  la  isla  de  San  Julián  y 
la  isla  grande  precedente,  dicha  así  por  la  gran  abundancia 
que  hay  de  unas  aves  como  cuervos,  de  pies  y  picos  colorados; 
está  como  en  50  grados  de  altura. 

Isla  de  San  Julián:  otra  isla  de  las  grandes  de  los  Bacallaos 
en  51  grados  de  altura. 

Caho  Blanco:  ó  cabo  de  Grad^  en  51  ó  52  grados,  un  cabo  ó 
punta  septentrional  de  la  isla  precedente  á  la  entrada  del  golfo 
de  los  Castillos. 

La  isla  de  Santa  Catalina:  en  52  grados  j  }{  áe  altura  á  la 
entrada  del  canal  del  golfo  de  San  Lorenzo. 

El  Golfo  de  San  Lorenzo^  o  de  los  Bacallaos:  comienza  pasa- 
das las  islas  de  los  Bacallaos,  prolongándose  al  occidente  más 
de  doscientas  leguas,  y  casi  más  de  ciento  por]  partes  de  ancho, 
como  en  la  descripción  del  se  ve,  en  el  cual  hay  muchas  islas 
por  la  costa  del  norte  á  lo  largo  della,  y  en  ella  hay  los  puer- 
tos, cabos  y  rios,  y  puntas  siguientes: 

Caho  Bello,  6  Delgado:  en  53  grados  de  altura,  norte  sur 
con  las  islas  de  Santa  Catalina,  á  la  entrada  del  canal  y  golfo 
que  llaman  de  Castillos. 

Puerto  de  Brest:  un  puerto  señalado  en  la  canal  del  golfo 
precedente,  en  52  grados  de  longitud. 

Biancos  Ahion:  junto  á  Brest,  en  el  golfo  de  Castelí. 

La  costa  de  los  Castillos,  corre  oesnordeste  les  sueste;  tiene 
muchas  islas,  y  es  tierra  estéril  y  peñascosa,  sin  terreno  ni 
árboles  ningunos. 

Desde  el  caho  de  San  Germán,  diez  y  siete  leguas  al  ponien- 
te, es  tierra  peligrosa  de  bajos  y  arrecifes;  después  está  una 
tierra  baja,  y  llena  de  grandes  árboles  y  sin  puertos,  hasta  el 
cabo  de  Trenot. 

El  puerto  de  San  Nicolás:  siete  leguas  al  poniente  del  cabo 


\11 

de  Trenot,  el  cual  está  entre  islas  y  tiene  cuatro  brazas  de  agua, 
y  aunque  la  costa  al  parecer  de  buenos  puertos,  es  peligrosa  de 
bajos  y  arrecifes. 

Puerto  de  Jaques  Cartier:  al  poniente  del  puerto  de  Brest. 

Caho  ó  bahía  de  San  Lorenzo:  en  la  dicha  costa  del,  norte 
sur  con  la  isla  de  Simploy. 

Rio  Dulce  de  Caballos:  por  los  muchos  peces  caballos  mari- 
nos que  en  él  hay,  el  cual  entra  en  el  dicho  golfo  entre  el 
puerto  precedente  de  San  Lorenzo,  y  el  rio  délas  Siete  islas. 

Por  la  costa  de  la  parte  del  sur  tiene,  al  norte  del  cabo  de 
Bretones,  una  isla  grande,  intitulada  de  San  Pedro,  junto  á  la 
isla  de  Plasenza  y  en  el  altura  de  ella. 

Isla  de  Santiago:  metida  en  el  golfo,  arrimada  á  la  costa  de 
la  parte  del  sur. 

Cabo  Real:  norte  sur  con  la  isla  de  Santiago. 

Cabo  de  San  Juan:  en  la  mesma  costa,  y  más  al  occidente  el 
rio  de  Barques  ó  de  París,  en  cuya  comarca  parece  haber  estado 
algún  pueblo  de  este  nombre. 

Troca  de  Damas:  que  por  otro  nombre  parece  debe  ser  la 
bahía  de  San  Lunar. 

Cabo  de  Esperanza:  entre  la  bahía  precedente  y  la  bahía  de 
Chaleno. 

Chaleno:  un  pueblo  junto  á  la  bahía  de  la  costa  de  Chaleno, 
que  es  una  bahía  grande  en  49  grados  de  altura. 

Cabo  de  Momoranci:  á  la  entrada  de  la  bahía  de  Chaleno. 

Estrecho  de  San  Pedro:  entre  la  costa  y  la  isla  de  Simploy. 

Isla  de  Simploy,  ó  de  la  Asunción  en  otras  cartas:  una  isla 
grande  y  larga,  echada  leste  oeste,  al  fin  del  golfo  de  Bretones 
por  la  parte  occidental. 

El  rio  de  Ochelaga,  entra  en  el  dicho  golfo  por  la  parte  occi- 
dental, cerca  del  rio  de  las  Siete  islas,  por  donde  tiene  de  ancho 
treinta  y  cinco  ó  cuarenta  leguas  y  arriba  de  cien  brazas  de 
fondo;  por  el  cual  se  navega  trescientas  leguas  derecho  al  po- 
niente, decUnando  algo  al  sur.  Descubrió  este  rio  y  las  tierras 
por  donde  pasa,  y  navególe  hasta  Ochelaga  Jaques  Cartier, 
general  de  tres  naos,  con  orden  del  rey  de  Francia  año  de  35,  y 
habiendo  estado  un  año  en  el  descubrimiento  y  perdido  la 

12 


178 

mayor  parte  de  la  gente,  que  se  le  murió  de  frió,  se  volvió  sin 
haber  hecho  población  ninguna.  Hay  en  todo  este  rio  muchas 
ballenas,  caballos  marinos,  y  al  principio  desta  tierra,  por  la 
parte  del  norte,  parece  haberse  poblado  una  ciudad,  que  se  nom- 
bró Rúan  en  las  provincias  de  Hondeguedo,  á  donde  se  ha  visto 
grande  cantidad  de  ballenas. 

La  provincia  del  Canadá:  más  al  poniente  y  parte  del  norte 
de  este  rio  de  Ochelaga,  es  tierra  de  muchos  pueblos  de  natu- 
rales, que  se  sustentan  con  mijo  muy  granado  que  hay  en  ella: 
es  tierra  de  frios  muy  grandes,  y  los  naturales  dellas  lo  sufren 
admirablemente;  á  Jaques  Gartier  se  le  murieron  de  frió  en 
esta  tierra  más  de  la  mitad  de  los  compañeros  que  llevaba:  en 
la  cual  hay  así  mesmo  encinas,  olmos,  fresnos,  nogales,  cedros, 
espinos  y  otros  muchos  árboles,  y  gran  cantidad  de  cancimo, 
que  nace  sin  sembrarse.  Es  tierra  muy  llana  y  de  muchas  flo« 
restas  y  muchas'  viñas,  y  hay  ciervos,  corzos,  osos,  conejos, 
liebres,  martas,  zorras,  lobos,  y  otros  muchos  animales  de  es- 
tos reinos,  y  grande  abundancia  de  peces  y  pescado. 

Isla  de  Orliens  6  de  Baco:  una  isla  grande  de  diez  leguas  de 
contorno  hasta  donde  y  algo  más  adelante  es  el  rio  navega- 
ble con  navios,  y  de  allí  adelante  con  barcas  y  canoas.  Lla- 
móla de  Baco  Jaques  Gartier,  por  las  muchas  parras  y  vides 
que  hay  en  ella;  en  la  cual  se  puede  entrar  por  todas  partes, 
y  es  más  seguro  para  navegar  el  rio  por  la  banda  del  sur, 
que  á  la  parte  del  poniente  hace  el  rio  un  estrecho  grande  como 
de  un  cuarto  de  legua. 

Ochelay:  otra  provincia  de  naturales,  por  donde  el  dicho  rio 
se  estrecha  mucho:  hay  por  toda  la  ribera  de  la  isla  muchas 
grúas,  cisnes,  ánsares,  y  faisanes,  perdices,  tórtolas,  mirlos, 
golondrinas,  ruiseñores,  pájaros  solitarios  y  otras  muchas  aves. 

La  provincia  de  Ochelaga^  que  es  lo  último  y  más  occidental 
hasta  donde  llegó  Jaques  Gartier,  por  el  rio  arriba,  es  tierra 
muy  llana,  porque  en  más  de  treinta  leguas  no  hay  sino  un 
cerro  muy  alto,  de  donde  se  parece  toda  la  tierra  que  es  bien 
dispuesta  para  cultura  y  labranza,  muy  poblada  de  arboledas 
de  diferentes  árboles  de  los  de  Ganada  y  de  estos  reinos,  y  de 
muchos  animales  y  aves,  y  es  fértil  de  muchos  mantenimientos 


179 

de  mijo  grande,  arbejas,  habas,  melones  y  cohombros;  y  los 
naturales  andan  vestidos  de  cueros  de  animales,  y  tienen  su 
ciudad  cerrada  de  una  estacada  de  maderos  grandes,  altos  y 
bien  travados  unos  con  otros,  y  tienen  vasijas  grandes  en 
que  guardan  el  pescado,  habiéndolo  secado  al  sol,  porque  ca- 
recen de  sal  para  salarlo ;  es  gente  tratable  y  bien  acondicio- 
nada. 

Pasadas  las  islas  de  los  Bacallaos,  al  norte  se  sigue  la  tierra 
que  algunos  llaman  Corte  Real,  por  un  piloto  portugués  de  este 
nombre  que  la  descubrió,  y  la  tierra  que  llaman  del  Labrador; 
de  las  cuales,  aunque  gran  parte  dellas  se  incluyen  en  la  de- 
marcación de  Castilla,  no  se  ofrece  que  decir,  por  la  poca  noti- 
cia que  hay,  á  causa  de  estar  en  altura  que  pasan  de  60  grados, 
mas  de  que  cerca  dellas  está  la  isla  que  llaman  de  la  Tormenta, 
y  otra  de  la  Fortuna,  y  otra  de  los  Demonios;  todas  cerca  de 
58  ó  59  grados  de  altura. 


DESCRIPCIÓN  DEL  GOLFO  DE  LA  NUEVA  ESPAÑA  Ú  LA  FLORIDA. 

Aunque  al  principio  esta  tierra  y  provincia,  cuya  costa  y  mar 
se  dice  del  golfo  de  la  Nueva  España,  se  metió  en  las  capitula- 
ciones y  términos  de  la  Florida,  después  se  dio  en  goberna- 
ción y  descubrimiento  por  sí  á  Panfilo  de  Narvaez,  el  primero, 
desde  el  rio  de  las  Palmas  hasta  la  punta  de  la  Florida,  el  cual 
entró  á  descubrirla  año  de  27,  y  por  haberse  metido  la  tierra 
adentro  sin  poblar,  se  perdió  con  toda  su  gente,  y  él  fué  á  sa- 
lir con  algunos  por  los  Zacatecas,  habiendo  siempre  caminado 
cerca  de  la  costa  por  tierras  muy  miserables  y  estériles,  y  de 
gentes  pobrísimas  y  desventuradas,  que  se  mantienen  de  raices 
y  muchos  de  gusanos  y  tierra  y  madera.  Año  de  37  ó  38  entró 
el  capitán  Hernando  de  Soto,  á  poblar  la  dicha  provincia,  y 
habiendo  entrado  la  tierra  adentro  trescientas  leguas,  ó  más, 
sin  hacer  población  ninguna,  los  indios  le  mataron,  y  echaron 
de  la  tierra  á  los  que  fueron  con  él.  Los  que  volvieron  trageron 
por  nuevas  ser  la  tierra  fértil  y  bastecida  de  mantenimientos, 
uvas  moscateles,  y  nueces  y  otras  frutas  de  España,  y  de  mu- 


m 

chas  gamuzas  y  cueros  adobados,  y  muestras  de  muchas  perlas: 
no  se  han  vuelto  á  descubrir  más  estas  provincias,  y  así  no  se 
tiene  noticia  de  lo  que  son,  ni  délas  poblaciones  que  en  ella  van 
descritas,  más  de  la  que  se  halla  pintada  en  las  descripciones 
de  Santa  Cruz. 


HIDROGRAFÍA  DE  LA  COSTA  DE  ESTE  GOLFO. 

La  costa  toda  de  este  golfo  por  la  parte  del  septentrión  va 
corriendo,  leste  oeste  de  la  Florida,  doscientas  cincuenta 
leguas,  desde  donde  vuelve  en  arco  al  sudueste  hasta  Panuco, 
más  de  otras  cien  leguas:  por  no  se  haber  navegado  mucho  no 
se  tiene  más  noticia  de  seguridad  y  limpieza  de  que,  aunque 
de  huracanes  y  nortes  puede  ser  infestada,  como  las  demás 
partes  desta  mar,  por  no  ser  travesía  de  los  nortes,  que  son 
los  que  reinan  y  vientan  mucho  en  esta  región,  sino  délos 
vendábales  que  no  son  tan  ordinarios  ni  violentos,  no  parece 
que  puede  ser  muy  peligrosa  su  navegación,  principalmente 
en  todo  el  invierno  cuando  los  nortes  reinan.  Hay  en  ella  las 
bahías,  rios,  y  puertos  siguientes,  desde  la  Florida  hasta 
Panuco,  según  los  mapas  de  Santa  Cruz. 

Bahía  de  los  Bajos:  al  occidente  de  la  bahía  de  Miruelo  que 
está  junto  á  la  Florida,  en  la  cual  entra  un  rio  que  se  junta 
con  otro  que  sale  por  la  costa  del  oriente  de  la  Florida  en  31 
grados  de  altura. 

Cabo  de  Cruz:  en  31  grados  de  altura  á  la  entrada  occidental 
de  la  bahía  precedente. 

Puerto  Chico:  cinco  ó  seis  leguas  al  occidente  leste  oeste 
del  cabo  de  Cruz. 

Puerto  Fondable:  en  31  grados  y  X?  PO^  donde  va  corriendo 
casi  toda  esta  costa  ocho  ó  diez  leguas  de  Puerto  Chico  al  occi- 
dente. 

Rio  y  Bahía  de  la  Navidad:  la  entrada  del  en  31  grados, 
diez  leguas  de  Puerto  Fondable. 

Rio  de  Nieves:  veinte  y  ocho  ó  treinta  leguas  al  occidente 
del  rio  de  la  Navidad. 


181 

Rio  de  Flores:  quince  ó  diez  y  seis  leguas  del  rio  de  Nieves 
al  occidente. 

Rio  de  los  Ángeles:  en  31  grados  de  altura,  diez  y  siete  ó 
diez  y  ocho  leguas  del  rio  de  Flores. 

Caho  Romo:  una  punta  á  la  parte  occidental  de  la  boca  del 
rio  de  los  Angeles. 

Rio  Bajo:  veinte  leguas  al  occidente  del  rio  de  los  Án- 
geles. 

Rio  y  Bahía  del  Espíritu-Santo:  que  baja  desde  37  grados 
de  altura,  por  donde  va  corriendo  leste  oeste  desde  el  meri- 
diano de  la  Florida  hasta  ponerse  norte  sur  con  esta  bahía, 
donde  entra,  que  está  treinta  leguas  ó  más  al  occidente  del  rio 
BajO;,  y  en  31  grados  de  altura:  es  una  bahía  grande  en  que 
entran  otros  cuatro  rios,  y  á  la  entrada  tiene  una  isleta  pequeña 
junto  á  la  entrada  del  oriente. 

Cabo  de  Cruz:  junto  á  la  entrada  del  poniente  de  la  dicha 
bahía,  en  31  grados  de  altura. 

Caho  del  rio  de  Montañas:  al  oriente  del  mesmo  rio. 

Rio  de  Montañas:  diez  y  siete  ó  diez  y  ocho  leguas  del  cabo 
de  Cruz  y  bahía  del  Espíritu-Santo,  en  menos  de  31  grados 
de  altura. 

Rio  del  Oro:  en  30  grados  y  X  ¿^  altura,  diez  y  siete  ó  diez  y 
ocho  leguas  del  rio  de  Montañas  al  oes  sudueste,  el  cual  viene 
por  el  norueste  muy  lejos  la  tierra  adentro,  y  en  32  grados  de 
altura  se  aparta  un  brazo  del,  que  entra  en  la  mar  treinta  y 
cinco  ó  cuarenta  leguas  más  al  occidente  deste. 

Caho  Desierto:  al  occidente  de  un  rio  pequeño  que  tiene  á  la 
boca  una  bahía  á  manera  de  puerto,  y  en  medio  della  una 
isleta. 

Puerto  del  Copey  y  Rio  de  Pescadores :  en  30  grados  de  al- 
tura, que  es  el  brazo  del  rio  del  Oro,  que  arriba  se  dijo  que  se 
apartaba  del  en  32  grados  de  altura  con  otro  rio  que  se  le  junta 
en  la  mesma  boca. 

Rio  de  la  Cruz:  quince  ó  diez  y  seis  leguas  del  puerto  del 
Copey  al  sudueste. 

Rio  de  la  Madalena:  diez  leguas  del  rio  de  la  Cruz  al 
sudueste. 


182 

Cabo  Bravo:  diez  y  seis  ó  diez  y  siete  leguas  al  sudueste  del 
rio  de  la  Madalena. 

Rio  de  Palmas,  ó  Rio  Solo:  en  26  grados  j  }{  áe  altura. 

Rio  Hermoso:  al  sudueste  del  rio  de  las  Palmas,  quince  ó 
diez  y  siete  leguas. 

Playa  Delgada:  al  sur  de  rio  Hermoso,  quince  ó  diez  y  seis 
leguas. 

Rio  de  Palmas:  seis  ó  siete  leguas  al  sur  de  playa  Delgada. 

Rio  de  Montañas:  otro  tanto  al  sur  del  rio  de  Palmas. 

Rio  de  Siha:  al  sur  del  rio  de  Montañas  cinco  ó  seis  leguas. 

Rio  Hermoso:  ocho  ó  diez  leguas  al  sur  del  rio  de  Siba,  y 
cuatro  ó  cinco  al  norte  del  rio  de  Panuco. 


TABLA  DEL  DISTRITO  DE  LA  AUDIENCIA  DE  MÉXICO. 


DESCRIPCIÓN  DE  LA  AUDIENCIA  DE  LA  NUEVA  ESPAÑA  Y  DECLARACIÓN 

DE   LA   TABLA.   PRECEDENTE. 

Lo  que  se  comprende  en  el  distrito  de  la  audiencia  de  Mé- 
xico, es  menos  de  lo  que  se  dice  comunmente  Nueva  España, 
porque  la  Nueva  Galicia  siempre  se  ha  tenido  por  parte  della. 
y  es  audiencia  ya  por  sí:  por  otra  parte  la  provincia  de  Yu- 
catán, que  está  en  el  distrito  de  la  Nueva  España,  no  se  tiene 
por  parte  della;  y  así  lo  que  verdaderamente  es  y  se  dice  Nueva 
España,  que  es  el  arzobispado  de  México,  Tlaxcala,  Guaxaca 
y  Mechoacan,  se  comprende  entre  los  meridianos  96  y  108  gra- 
dos de  longitud  del  meridiano  de  Toledo,  y  entre  15  y  24  gra- 
dos y  X  ó  25  grados  de  altura  septentrional.  De  manera,  que 
leste  oeste  tendrá  de  largo  como  doscientas  leguas,  desde  los 
confines  de  la  audiencia  de  Guatimala,  por  donde  se  juntan  los 
obispados  de  Guaxaca,  que  es  de  la  Nueva  España,  y  Ghiapa 
y  la  Verapaz  que  son  de  Guatimala,  hasta  el  ñn  del  obispado 
de  Mechoacan,  y  principio  de  la  audiencia  y  obispado  de  la 


183 

Nueva  Galicia;  y  de  ancho  norte  sur  tendrá  como  ciento  se- 
tenta ó  ciento  ochenta  leguas  por  lo  más  ancho,  que  es  desde 
Panuco  á  la  mar  del  Sur,  y  por  lo  más  angosto,  que  es  de  las 
provincias  de  Guazacualco  y  confines  déla  Verapaz  y  Ghiapa, 
tendrá  como  cuarenta  ó  cicuenta  leguas;  quedándole  los  tér- 
minos abiertos  por  la  parte  de  Panuco  y  provincias  septen- 
trionales, que  no  están  pobladas  ni  bien  descubiertas. 

Hay  en  toda  esta  provincia pueblos  de  españoles, 

en  los  cuales  y  en  los  Reales  de  minas vecinos  es- 
pañoles, los  setecientos  encomenderos,  y  los  demás  pobla- 
dores y  tratantes,  mineros  y  oficiales,  y pueblos  ca- 
beceras de  indios,  en  los  cuales,  y  en  sujetos  y  es- 
tancias, por  el  año  de  72  habia  ......  indios  tributarios,  siii 

los  muchachos,  viejos,  solteros  y  viudos,  y  sin  los  que  se 
suelen  esconder  al  tiempo  de  empadronarlos,  y  sin  los  que  no 
están  convertidos  ni  reducidos  á  pueblos;  repartidos  todos  en 
setecientos  repartimientos,  que  el  año  de  60  valía  lo  que  tributa- 
ban quinientos  mil  pesos;  los  trescientos  veinte  de  S.  M.  que 
le  valían  cincuenta  mil  pesos ,  y  los  demás  de  particulares, 
cerca  de  cuatrocientos  mil. 

Reside  en  esta  provincia  el  virey  desde  el  año  de  36,  por  ser 
cabeza  de  todas  las  Indias  de  la  parte  del  norte;  reside  asi- 
mismo en  ella  una  audiencia  real  desde  el  año  de  28 ^  en  cuyo 
distrito  está  la  provincia  de  Yucatán,  y  al  principio  estuvo  en 
él  la  audiencia  de  la  Nueva  Galicia  hasta  el  año  de  72  que 
se  quitó  de  la  Nueva  España:  preside  en  ella  el  virey  (1)  [con 
'doce  mil  pesos  de  salario];  hay  cuatro  oidores  y  un  fiscal,  [con 
ochocientos  mil  maravedís  de  salario  .cada  uno],  y  los  de- 
más oficiales  de  la  audiencia,  [y  una  sala  de  dos  alcaldes 
de  corte],  y  en  el  distrito  de  la  audiencia,  sin  la  provincia  de 
Yucatán,  hay  cuarenta  y  cinco  alcaldías  mayores  y  doscientos 
veinte  corregimientos,  cuyos  salarios  pasan  de  cincuenta  mil 
pesos  cada  año. 

El  estado  espiritual  de  esta  provincia  se  divide  en  el  arzo- 
bispado de  México,  y  tres  obispados;  el  de  Mechoacan  y  el 

(1)    Lo  que  va  marcado  con  paréntesis  cuadrados  está  tachado  en  el  original. 


184 

de  Tlaxcala  y  el  de  Guaxaca,  en  los  cuales  todos  hay...  [así  en 
el  original). 

Descubrió  esta  provincia  Juan  de  Grijalva,  año  de  17,  con 
poder  de  Diego  Velazquez^  gobernador  de  Cuba,  que  se  volvió 
de  San  Juan  de  Ulúa  sin  haber  desembarcado  en  ella;  y  así 
volvió  á  ella  Don  Fernando  Cortés,  que  después  fué  Marqués 
del  Valle  de  Guaxaca,  año  de  18,  que  la  pacificó  y  pobló  y  la 
llamó  Nueva  España,  por  ser  España  su  naturaleza  y  de  los 
que  con  él  iban  á  poblarla. 

Tanto  por  tanto  entre  todas  las  provincias  de  las  Indias,  no 
hay  duda  sino  que  sea  esta  la  mejor  y  más  habitable,  que 
aunque  por  ser  tan  grande  es  fuerza  que  haya  en  ella  no  tales 
unas  como  otras,  por  lo  ordinario  el  temple  della  es  ni  mucho 
caluroso  ni  frió,  el  cielo  y  aire  benigno  y  saludable ,  princi- 
palmente en  los  lugares  mediterráneos,  que  los  marítimos,  por 
ser  calurosos,  no  son  tan  sanos. 

Es  muy  fértil  y  abundosa  de  todo,  y  aunque  cuando  se  des- 
cubrió no  había  ganados  mansos  en  ella,  de  los  que  se  han 
llevado  de  España  hay  grande  abundancia  de  vacas,  yeguas, 
caballos,  mulos  y  asnos,  y  puercos,  ovejas  y  cabras,  y  muchos 
venados  de  la  tierra,  liebres,  conejos  y  muchas  gallinas  de  las 
Indias  y  de  España  y  palomas  y  otras  aves  de  la  tierra;  mucha 
lana  y  algodón,  y  seda,  y  cochinilla;  mucho  maíz  y  mucho 
trigo  y  cebada,  que  en  todas  las  partes  frescas  se  dá,  y  se  coge 
con  grande  abundancia;  mucho  arroz  y  azúcar,  de  que  hay 
muchos  ingenios,  y  todas  las  demás  frutas  y  hortalizas  do 
España,  con  otras  muchas  y  muy  diversas  de  la  tierra,  que  Ic^ 
hacen  la  más  vividera  provincia  de  lo  descubierto. 

Hay  en  muchas  partes  della  oro,  y  muchas  minas  de  plata, 

de  que  se  saca  grande  cantidad  cada  año,  en  más  de 

Reales  de  minas  que  estaban  poblados  el  año  de  70;  mucho 
cobre  y  abundancia  de  plomo,  con  otras  piedras  y  metales, 
tinturas  y  atramentos  que  se  hallan  en  ella. 

Por  la  bondad  de  la  tierra  ha  sido  siempre  esta  provincia 
muy  poblada  de  indios ,  aunque  en  algunas  partes  della  hay 
menos  ahora  que  cuando  entraron  los  españoles,  como  es  en 
las  costas,  donde  por  ser  la  tierra  más  caliente  y  húmeda  no 


185 

duran  tanto  los  indios,  y  así  dicen  que  Moctezuma  tenía  cuenta 
de  ir  cebando  las  costas  de  gente  nueva:  en  otras  partes  dicen 
que  hay  tantos  ó  más  que  al  principio. 

Son  los  naturales  de  estas  provincias  por  la  mayor  parte  de 
mediana  estatura,  antes  pequeños  que  grandes,  de  color  bazo, 
débiles  y  de  poco  trabajo,  principalmente  los  de  las  costas  y 
tierras  calientes;  muy  inclinados  á  vicios,  y  aunque  fáciles  de 
persuadir  á  virtud  poco  perseverantes  en  ella,  pero  de  condi- 
ción humilde  y  rendida,  y  siendo  compelidos  flemáticos ,  y  de 
mucha  paciencia  para  emprender  y  tratar  oficios  mecánicos, 
de  que  hay  muchos  oficiales  y  razonables,  aunque  las  obras  y 
opificios  de  sus  manos ,  por  más  acabadas  que  sean ,  siempre 
son  conocidas  por  cierta  imperfección,  que  proviene  del  poco 
rigor  de  sus  entendimientos  y  de  ser  tan  de  bajos  pensamientos 
que  no  los  levantan  á  querer^  poder  ni  valer;  y  así  son  pobres, 
porque  se  contentan  con  un  dia  y  victo,  sin  pensamiento  de  más. 
Son  amigos  de  música  y  dánse  mucho  á  ella,  y  á  contratar 
parte,  por  ser  ocupación  menos  trabajosa  y  por  libertarse  tam- 
bién de  los  tributos  y  sementeras :  tributan  lo  más  ordinario, 
trigo,  maíz,  oro  en  polvo,  ropa  de  algodón,  cochinilla,  y  otras 
cosas ,  según  la  calidad  y  disposición  de  las  tierras ,  como  en 
sus  lugares  se  apuntará. 

Hay  gran  diversidad  de  lenguas  entre  todos  los  indios  de 
estas  provincias,  como  son;  Tarascos  en  Mechoacan,  Otomis^ 
Matalcingos  y  ChichimecaSj  y  otros  muchos  que,  demás  de  sus 
lenguas  particulares,  hablan  la  Mexicana^  que  es  la  general  y 
corre  por  todas  estas  provincias  hasta  la  de  Guatimala. 

Antes  que  los  españoles  entrasen  en  esta  tierra,  andaban 
los  más  desnudos,  y  agora  ya  por  la  mayor  parte  se  visten. 
Entre  otras  cosas  que  han  ganado  de  provecho  y  policía  para 
la  vida  humana ,  es  el  no  cargarse ,  porque  antes  no  tenían 
bestia  ninguna  de  carga,  y  así  la  traginería  era  toda  de  hom- 
bres, que  acababa  á  muchos  dellos,  lo  cual  ha  cesado,  sino 
sea  en  las  partes  donde  no  se  pueda  excusar. 

En  tiempo  de  su  infidelidad  fueron  grandes  idólatras  del 
demonio,  con  varios  y  diferentes  sacrificios  de  animales; 
ahora  reciben  fácilmente  la  doctrina  cristiana,  y  son  devotos 


186 

de  las  iglesias  y  de  los  ministros,  aunque  fáciles  de  volverse  á 
sus  idolatrías  por  inclinación  que  tienen  á  los  vicios. 

Hay  catorce' ó  quince  puertos  en  las  costas  de  estas  provin- 
cias, los  tres  ó  cuatro  dellos  frecuentados  y  buenos,  y  los 
otros  no  tales;  los  nueve  en  la  costa  de  la  mar  del  Norte,  y  los 
seis  en  la  del  Sur. 


DIVISIÓN  DE  LA  NUEVA  ESPAÑA 

Y    DESCRIPCIÓN   DEL   ARZOBISPADO   DE   MÉXICO. 

Por  la  diversidad  de  naciones  y  de  lenguas  que  hay  en  esta 
provincia,  parece  que  la  más  cómoda  división  que  de  ella  se 
puede  hacer,  es  por  los  obispados  que  hay  en  ella,  de  los  cua- 
les el  arzobispado  de  México,  por  la  parte  del  oriente,  parte 
términos  con  el  obispado  de  Tlaxcala,  comenzando  por  la  mar 
del  Sur,  en  el  rio  que  llaman  de  los  Yopes,  cuya  boca  está  en 
103  grados  de  longitud  del  meridiano  de  Toledo  y  7  grados  de 
latitud;  desde  donde,  derecho  al  norte,  decayendo  algo  al  nor- 
deste, va  subiendo  como  cien  leguas  hasta  ponerse  en  22  gra- 
dos de  altura  en  la  provincia  de  Panuco,  en  el  meridiano  101 
grados  y  X  ?  desde  donde  vuelve  leste  oeste  doce  ó  trece  le- 
guas á  entrar  en  la  mar  del  Norte  y  desde  allí  sube  hasta  más 
adelante  de  Panuco ;  por  donde ,  y  por  toda  la  parte  del  norte 
le  quedan  los  límites  abiertos  por  no  ser  tierra  poblada :  poí 
manera,  que  de  largo  norte  sur  tendrá  este  arzobispado  ciento 
treinta  leguas,  y  más  por  el  mediodía,  y  la  costa  de  la  mar 
del  Sur  no  tiene  más  que  diez  y  ocho  ó  veinte  leguas  que  hay 
desde  el  rio  de  los  Yopes  hasta  el  rio  de  Mita,  desde  el  cual 
sube  ensanchando  el  distrito  hacia  el  norte,  é  inclinándose 
algo  al  norueste  como  sesenta  leguas  hasta  el  valle  de  San 
Juan,  por  donde,  como  queda  dicho,  los  términos  le  quedan 
abiertos. 

Parten  esta  diócesis  toda  en  trece  provincias  ó  comarcas 
principales,  demás  de  otras  pequeñas  que  hay  en  ella:  en  to- 
das hay  nueve  pueblos  de  españoles,  seis  ó  siete  principales, 
sin  otros  algunos  que  no  son  de  tanta  cuenta;  y  en  pueblos  y 


187 

asientos  de  minas,  según  se  ha  podido  averiguar ,  había  el  año 
de  70  (1570)  dos  mil  setecientas  noventa  y  cuatro  casas  de  espa- 
ñoles y  doscientos  cuarenta  y  siete  pueblos  de  indios,  los  cien- 
to veinte  y  cinco  cabeceras  de  partidos  de  doctrina,  y  los  otros 
cabeceras  de  por  sí,  en  los  cuales  hay  mil  quinientas  ó  seis- 
cientas estancias  y  sujetos  que  tiene:  había  el  dicho  año  de  70, 
con  los  de  los  pueblos  de  los  españoles ,  trescientos  treinta  y 
seis  mil  indios  tributarios,  y  setecientos  treinta  y  nueve  mil 
de  confesión,  repartidos  en  ciento  ochenta  y  seis  repartimien- 
tos, que  rentan  doscientos  treinta  mil  pesos,  los  sesenta  del 
Rey  que  valen  treinta  y  nueve  mil  pesos,  y  los  ciento  ochenta 
y  seis  de  particulares  que  rentan  ciento  noventa  y  dos  mil 
pesos;  y  en  todo  el  arzobispado  hay  noventa  monesterios, 
treinta  de  la  orden  de  San  Francisco  y  veinte  y  cinco  de  do- 
minicos, y  treinta  y  siete  de  agustinos. 


PROVINCIA  DE  IVIEXICO. 

La  primera  y  más  principal  provincia  del  arzobispado  es  la 
de  México,  por  la  bondad  de  la  tierra  entre  todas  las  otras,  y 
por  estar  en  ella  México,  cabeza  y  metrópoli  de  todo  este  reino. 

En  toda  esta  comarca  y  provincia  de  México  no  hay  más 
pueblos  de  españoles  de  la  ciudad  de  México,  aunque  en  otros 
pueblos,  muchos  de  indios,  se  van  poblando  españoles  donde 
los  consienten;  y  así  en  la  villa  de  Goyuacan,  que  es  pueblo  de 
indios,  hay  españoles  como  treinta,  y  en  Tezcuco,  pueblo  de  in- 
dios, habrá  como  cuarenta  españoles,  y  en  Toluca  pueblo  de 
indios  más  de  noventa:  por  manera  que  el  año  de  70  había  en 
toda  esta  provincia  dos  mil  setecientas  casas  de  españoles  y 
arriba  de  mil  personas  de  confesión,  y  catorce  cabeceras  de 
partido  de  doctrinas,  siete  de  clérigos,  tres  de  frailes  francis- 
cos, y  tres  de  dominicos,  y  una  de  agustinos,  y  en  ella  otros 
muchos  pueblos  cabeceras  y  sujetos,  en  los  cuales  y  en  las  es- 
tancias de  ellos,  habría  el  año  sobredicho  de  70  como  treinta 
y  tres  mil  indios  tributarios,  y  ochenta  y  siete  mil  de  confe- 
sión, aunque  otros  dicen  muchos  más. 


188 

El  temple  de  esta  comarca  es  maravilloso,  porque  de  frió  ni 
calor  es  excesivo  ni  que  dé  pena;  y  así  la  tierra  es  muy  habi- 
table y  sana  comunmente,  si  no  sea  por  ocasión  délas  lagunas 
que  hay  en  ella:  su  fertilidad  es  muy  grande  de  trigo  y  ce- 
bada^ que  acude  á  diez  y  á  quince  fanegas,  y  maíz  que  acude 
á  cien  fanegas  de  ordinario,  y  en  partes  á  trescientas  hasta 
cuatrocientas,  aunque  la  tierra  va  dando  menos  cada  dia,  y 
así  es  menester  ya  usar  el  año  y  vez  como  en  España:  hay 
muchos  ganados  mayores  y  menores  de  vacas,  que  valen  á 
ducado  y  medio,  y  un  novillo  tres  ducados,  y  carneros  que 
valen  á  cuatro  reales  y  ovejas  á  dos,  y  cabras  que  valen  á  diez 
reales,  y  de  puercos,  que  por  cebar  valen  á  diez  reales,  y  ceba- 
dos á  tres  y  cuatro  ducados. 

Gallinas  hay  muchas  de  la  tierra  y  de  las  de  España  que  se 
han  criado;  perdices  de  España  no  se  han  criado  hasta  agora 
por  aventura,  porque  no  las  han  llevado:  hay  ánsares,  y  grúas 
muchas  á  su  tiempo,  y  aleones  que  suelen  ser  muy  buenos. 

Pescados,  aunque  no  los  hay  en  mucha  abundancia,  hay  los 
que  bastan,  porque  en  los  ríos  hay  bovos  y  mojarras,  y  tru- 
chas buenas,  aunque  no  tales  como  las  de  España;  hay  bagres 
cuya  comida  es  muy  buena:  árboles  de  fruta,  demás  de  los  de 
la  tierra,  se  dan  mucho  los  de  España,  salvo  de  olivos  y  vi- 
ñas: hay  grandes  cabanas  y  pastos  en  la  tierra  y  muchos  re- 
gadíos, algunos  ingenios  de  azúcar,  y  de  todo  género  de  hor- 
talizas y  yerbas  de  comer,  y  flores  de  las  que  se  han  llevado 
de  España;  buenas  canteras  de  piedra  para  edificios  y  cal;  el 
yeso  hasta  agora  no  se  ha  hallado. 


DESCRIPCIÓN  PARTICULAR  DE  MÉXICO. 

La  ciudad  de  Tenustitan  México,  corte  y  asiento  real  de  los 
reyes  de  la  Nueva  España,  que  siempre  fueron  los  más  pode- 
rosos en  estas  regiones,  está,  según  la  más  cierta  observación 
que  hasta  aquí  se  ha  podido  hacer,  en  103°  de  longitud  occi- 
dental, contando  desde  el  meridiano  de  Toledo,  de  donde  dis- 
tará 1750  leguas,  por  un  círculo  mayor,  aunque  el  viaje  por 


m 

donde  se  va  es  diferente,  como  queda  dicho  en  la  hidrografía 
de  estas  partes,  y  en  29°  y  m."  ó  34  mi.  de  latitud,  tendrá  se- 
gún dicen  esta  ciudad  tres  mil  vecinos  españoles,  entre  enco- 
menderos, mercaderes,  mineros  y  oficiales  mecánicos,  de  que     ] 
hay  muchos,  y  treinta  mil  ó  más  casas  de  indios. 

Esta  ciudad  es  cabeza  de  todas  las  provincias  de  la  Nueva 
España  é  Indias  de  la  parte  del  norte ,  y  así  reside  en  ella  el 
virey  que  preside  en  la  audiencia,  en  la  cual  hay,  como  queda 
dicho ,  cuatro  oidores  y  un  fiscal  y  los  demás  oficiales ,  y  una 
sala  de  tres  alcaldes  de  corte  con  sus  dos  escribanos  del  crimen, 
y  residen  asimismo  en  esta  ciudad  los  tres  oficiales  de  la  ha- 
cienda Real,  tesorero,  contador  y  factor,  marca  y  caja  Real, 
en  la  cual  entraban  antiguamente  los  quintos  de  la  Nueva  Ga- 
licia y  los  almojarifazgos  de  la  Veracruz,  hasta  que  se  pusie- 
ron oficiales  propietarios  en  ellas,  que  antes  eran  tenientes 
de  los  de  México,  y  así  mismo  hay  en  esta  ciudad  casa  de  fun- 
dición y  casa  de  moneda.  Es  la  ciudad  gobernada  por  corregi- 
dor proveído  por  S.  M.  desde  el  año  de  74  (1574),  que  antes  lo 
era  por  alcaldes  ordinarios:  hay  doce  regidores  en  ayunta- 
miento, sin  los  votos  de  los  tres  oficiales,  y  alguacil  mayor  de 
la  ciudad  y  depositario  general,  un  tenedor  de  bienes  de  di- 
funtos y  un  escribano  mayor  de  minas. 

Hay  asimismo  inquisición  desde  el  año  de  70,  que  reside  en 
la  dicha  ciudad ,  de  dos  inquisidores  y  un  fiscal  con  cada 
ochocientos  mil  maravedís  de  salario,  ó  lo  que  fallare  á  cum- 
plimiento sobre  las  dignidades  ó  calongías  que  tuvieren  en  la 
iglesia. 

Erigióse  la  catedral  en  esta  ciudad  año  de  29,  en  obispado, 
y  año  de  47  por  arzobispado,  y  por  sufragáneos  á  Tlaxcala, 
Antequera,  Mechoacan,  Nueva  Galicia,  Ghiapa,  y  Guatimala: 
hay  asimismo  casa  arzobispal ,  desde  el  primer  arzobispo  que 
fué  fray  Juan  de  Zumárraga;  hay  erigidos  en  la  iglesia  un 
deanato,  un  arcedianazgo  para  un  bachiller,  y  una  chantria,  y 
mase  escolia  para  un  bachiller,  y  una  tesorería,  diez  canoni- 
catos incompatibles  con  las  dignidades ,  y  seis  raciones,  y  sus 
medias  raciones,  todo  á  presentación  de  S.  M.:  hay  asimismo 
tres  curas,  demás  de  los  que  provee  el  prelado :  demás  desto 


190 

la  parroquia  de  Santa  Catalina,  y  de  la  Veracruz,  y  la  de  San 
Pablo;  cuatro  monesterios,  uno  de  San  Francisco,  y  Santo 
Domingo,  y  San  Agustín,  y  la  Compañía,  con  algunas  otras 
iglesias  y  ermitas;  y  hay  tres  monesterios  de  monjas,  la  Ma- 
dre de  Dios  y  Santa  Clara,  que  antes  era  de  la  Trinidad,  y 
otro  de  las  Arrepentidas.  Hay  universidad,  en  la  cual  se  leen  to- 
das las  facultades,  y  está  dotada  por  S.  M.;  y  demás  desto  hay 
otros  colegios,  uno  que  llaman  San  Juan  de  Letraii,  de  niños 
pobres  españoles  donde  les  enseñan  á  leer  y  escribir,  y  otro  de 
niñas  de  la  misma  manera;  el  hospital  de  Nuestra  Señora  que 
fundó  el  primero  Marqués  del  Valle  Don  Hernando  Cortés,  el 
hospital  de  San  Cosme  y  San  Damián,  de  bubas;  y  el  hospital 
de  los  indios  que  llaman  el  Real,  y  otro  de  convalecientes;  y 
así  mismo  una  ermita  que  se  llama  Nuestra  Señora  de  Gua- 
dalupe, media  legua  de  la  ciudad,  que  habrá  catorce  años  que 
la  fundó  el  arzobispo  fray  Alonso  de  Montufar,  y  de  limosnas 
se  le  allegó  buena  cantidad  de  renta  que  tiene. 

Por  el  año  de  18  (1518),  que  fué  cuando  los  españoles  entraron 
en  esta  tierra,  había  que  México  estaba  poblada  ciento  cincuenta 
años,  y  entonces  tenía  la  ciudad  sesenta  mil  casas  de  indios  ó 
más,  y  estaba  la  ciudad  en  dos  barrios  principales;  uno  llama- 
ban Tlatehdco^  que  quiere  decir  isleta,  Tlately  isla,  porque 
este  barrio  estaba  en  la  parte  más  alta  y  enjuta  de  la  isla, 
donde  está  el  pueblo;  al  otro  llaman  México,  que  quiere  decir 
manadero  por  los  muchos  que  había  á  la  redonda,  aunque 
otros  dicen  que  se  dijo  así  de  los  primeros  indios  que  la  po- 
blaron dichos  Mexity,  de  Mixityii,  nombre  de  un  ídolo  á  quien 
adoraban;  lo  cual  es  verosímil,  porque  ahora  se  nombran 
Mexyca  los  de  aquel  barrio  y  población.  Comoquiera  que  sea, 
por  morar  en  este  barrio  los  reyes,  y  ser  el  más  principal, 
pasó  el  nombre  de  éste  á  toda  la  ciudad,  que  toda  junta  se  lla- 
maba Temuchütlan ,  que  significa  fruta  de  piedra,  y  no  da 
fruta,  sino  la  que  los  indios  de  Nueva  España  llaman  muchtli, 
y  por  otro  nombre  nopal,  y  nosotros  tunas,  como  en  Cuba  y 
Santo  Domingo,  por  una  muy  grande  que  había  nacido  entre 
una  piedra  ó  peña;  y  así  trae  la  ciudad  por  armas  un  pié  de 
Tuna  nopal  nacido  entre  una  piedra. 


191 

Agora  la  ciudad  se  divide  en  dos  partes ,  una  que  llaman  la 
ciudad  de  los  españoles ,  que  está  en  el  medio ,  y  lo  demás  de 
los  indios.  Acabóse  de  pacificar  y  poner  en  la  corona  de  Cas- 
tilla año  de  1521  dia  de  Santo  Hipólito,  cuya  fiesta  se  celebra 
y  guarda  en  México  por  esta  ocasión  á  13  de  Agosto. 

El  sitio  de  esta  ciudad  es  en  medio  de  una  laguna  grande 
que  la  cerca  toda,  salvo  por  la  parte  del  occidente ,  la  cual  se 
hace  de  muchos  rios  y  arroyos  que  bajan  de  las  sierras,  que 
están  en  torno  de  México  á  cuatro  y  á  cinco  leguas;  y  aunque 
la  laguna  parece  una,  son  dos  en  efecto,  la  una  de  agua  sali- 
tral y  amarga  y  sin  peces,  y  la  otra  que  está  más  alta,  de  agua 
dulce,  que  cae  en  la  de  agua  salada  por  seis  ó  siete  ojos  gran- 
des de  una  calzada,  de  tres  que  hay  para  entrar  en  la  ciudad; 
una  de  media  legua  de  largo  por  el  poniente,  y  otra  por  norte 
de  largo  de  una  legua,  y  la  otra  al  mediodía,  de  dos  leguas 
larga,  por  donde  entró  Cortés.  La  laguna  salada  tiene  cinco 
leguas  de  ancho ,  y  ocho  de  largo ,  y  otro  tanto  la  dulce ;  por 
manera,  que  entrambas  bojarán  como  treinta  leguas  y  más. 
Hácese  mucha  sal  en  ella,  de  que  tienen  mucho  trato  más  de 
cincuenta  pueblos  de  indios,  que  hay  dentro  y  á  la  orilla  de 
la  laguna,  muchos  dellos  de  á  cinco  mil  casas ,  y  algunos  de 
á  diez  mil,  como  Tezcuco,  que  es  tan  grande  casi  como  México: 
andan  en  esta  laguna,  al  trato  de  la  sal  y  proveimiento  de  bas- 
timentos y  materiales,  de  doscientos  mil  barquillos  arriba,  que 
los  naturales  llaman  calaes^  y  los  nuestros  canoas  como  en  la 
Española. 

Por  causa  desta  laguna  viene  á  ser  que,  aunque  el  cielo 
desta  comarca  qs  bueno  como  queda  dicho,  se  levantan  en 
la  ciudad  algunas  nieblas  que  la  laguna  echa,  y  en  el  verano, 
de  la  putrefacción  de  los  pescados  dclla,  suele  haber  mal  olor 
en  la  ciudad,  y  viene  á  ser  menos  sana  que  las  otras  partes  de 
su  comarca. 

Reedificó  esta  ciudad  Hernando  Cortés,  después  que  la  hubo 
ganado,  é  hizo  la  traza  della,  y  así  está  bien  adornada  de 
buenas  calles  y  casas  y  plazas  para  los  mercados,  que  los  indios 
llaman  tianguizttU,  que  hacen  todos  los  dias  de  la  semana  en 
alguna  de  las  tres  plazas  que  hay  para  esto,  que  son  la  de  San 


19^ 

Juan,  y  la  de  San  Hipólito,  que  es  fuera  de  la  ciudad,  junto 
con  ella,  y  la  de  Tlatelulco,  y  por  otro  nombre  de  Santiago,  en 
que  caben  cien  mil  personas,  y  está  toda  cercada  de  portales 
con  lugares  señalados  para  cada  oficio  y  suerte  de  mercadería, 
de  que  hay  grande  diversidad,  y  mucha  menudencia.  Las 
casas  de  los  indios,  señores  cortesanos  antiguamente,  eran 
buenas,  y  todas  las  otras  muy  ruines;  las  de  los  españoles  son 
bien  labradas  y  de  buen  edificio  á  la  española,  de  buena  piedra 
y  madera  y  cal,  por  la  abundancia  que  hay  de  buenos  mate- 
riales en  esta  provincia.  Antiguamente  tenía  esta  ciudad  tres 
maneras  de  calles;  unas  todas  de  agua,  otras  de  agua  y  tierra, 
otras  de  tierra  sola;  ahora  se  han  terraplenado.  Beben  agua 
en  esta  ciudad  de  una  fuente  que  trae  encañada,  de  media 
legua  della  por  un  acueducto  descubierto  desde  una  sierre- 
zuela  que  se  dice  Ghapultepec,  y  se  mete  á  la  ciudad,  y  reparte 
por  diferentes  calles  y  casas;  y  porque  esta  agua  no  se  tiene 
por  buena,  se  trae  agua  del  rio  de  Santa  Fé,  que  está  dos  le- 
guas de  México,  por  un  acueducto  de  arquería  muy  grande  y 
costoso.  Tiene  propios  la  ciudad,  ocho  ó  diez  leguas  de  término 
á  la  redonda,  y  la  correduría  de  lonja,  que  le  valdrá  todo  como 
cuatro  ó  cinco  mil  ducados  de  renta  cada  año. 


CAMINOS  DE  MÉXICO  A  LA  VERACRUZ. 

Desde  México  hasta  la  Veracruz  y  costa  de  la  mar  del  Norte, 
hay  dos  caminos,  y  por  entrambos  sesenta  y  seis  leguas  poco 
más  ó  menos,  y  sólo  difieren  en  que  el  uno  es  más  poblado 
que  llaman  de  los  Angeles  ó  el  camino  de  la  Puebla,  y  el  otro 
que  llaman  de  las  Ventas,  por  donde  van  los  carros,  es  más 
llano;  los  cuales  se  vuelven  á  juntar  casi  en  el  medio  cerca  de 
la  venta  que  llaman  de  Gáceres,  cuatro  leguas  della,  para 
donde,  saliendo  de  México  por  el  camino  de  la  Puebla,  que  es 
el  que  cae  á  la  parte  del  sur  y  mano  derecha  de  la  ciudad,  se 
va  primero  á  la  venta  de  Ghalco,  hasta  donde  hay  seis  leguas, 
y  desde  allí  á  la  venta  de  Tezmeluca  siete,  y  desde  allí  á  la 
venta  de  Guaxocingo  cinco,  y  á  la  ciudad  de  los  Angeles 


193 

cuatro,  y  de  allí  á  la  venta  del  Pinar  seis,  y  hasta  la  venta  de 
Gáceres  siete,  donde  ya  van  juntos  los  caminos  entrambos. 
Saliendo  de  México  para  la  dicha  venta  por  el  camino  de  las 
Ventas,  que  cae  á  la  parte  del  norte  y  mano  izquierda  de  la 
ciudad,  se  va  á  nuestra  Señora  de  Guadalupe,  una  legua  pe- 
queña, y  á  Santa  Clara,  pueblo  de  indios,  y  á  San  Cristóbal, 
por  otro  nombre  Catepec,  otra  legua,  y  de  allí  á  Tequicis- 
fclan,  pueblo  de  indios,  y  jornada  de  las  arrias  dos  leguas;  y  á 
Tepetlaztoc,  pueblo  de  indios,  otras  dos  leguas;  y  á  Capulalca, 
pueblo  de  indios  y  venta  del  Rey  y  jornada,  cinco  leguas;  y 
á  Tangutepec,  pueblo  de  indios,  y  venta  de  S.  M.  y  jornada, 
siete  leguas;  y  de  allí  á  Tecoaque ,  también  pueblo  de  indios, 
venta  de  S.  M.  y  jornada,  seis  leguas;  y  desde  allí  hasta  donde 
se  junta  este  camino  con  el  de  los  Angeles  dos,  y  cuatro  á  la 
venta  de  Cáceres;  y  desde  ella  hasta  Perote  ocho;  donde  está 
un  hospital  que  fundó  un  obispo  de  Tlaxcala  que  se  llamaba 
Garcés,  en  que  se  reparan  y  curan  los  pasajeros  dolientes. 
Desde  Perote  á  la  venta  de  Aguilar,  seis  leguas;  y  desde 
allí  á  la  venta  del  Lencero  otras  seis;  y  una  legua  apartado 
del  camino,  á  la  mano  derecha,  el  pueblo  de  Jalapa,  que  está 
doce  leguas  de  la  Veracruz^  donde  se  entretienen  los  que  han 
de  venir  á  España  hasta  el  tiempo  del  embarcarse ,  por  no  estar 
en  la  Veracruz,  á  causa  de  ser  enferma.  De  la  venta  del  Len- 
cero á  la  venta  del  Rio,  cuatro  leguas;  y  de  la  venta  del  Rio  á 
la  de  la  Rinconada  tres;  la  cual  es  del  Marqués  del  Valle,  y  se 
llama  así  por  un  pueblo  suyo  que  esta  cerca  della;  y  de  allí  á 
la  Veracruz,  cinco  leguas,  y  otras  cinco  desde  la  Veracruz 
hasta  el  puerto  de  San  Juan  de  Ulua. 

PUEBLOS  DE  INDIOS  DESTA  PROVINCIA  DE  MÉXICO. 

^  Tacuha:  tiene  indios  tributantes  cuatro  mil  setecientos,  es 
doctrina  de  frailes  franciscos,  y  hay  en  él  un  monesterio  de 
cuatro  religiosos. 

"^  Azcapucalco:  tiene  mil  ochocientos  tributarios,  doctrina  de 
frailes  dominicos,  en  que  hay  un  monesterio  y  en  él  dos  re- 
ligiosos. 

13 


194 

^  Tlalnepantla:  que  tiene  tres  mil  cuatrocientos  indios  tribu- 
tarios, doctrina  y  monasterio  de  franciscos  en  que  hay  tres 
religiosos. 

Santa  Fé:  que  tiene  ciento  treinta  tributantes,  y  doctrina  de 
clérigos  en  que  hay  un  cura. 
^-  La  villa  de  Tacuhayia:  que  tiene  ochocientos  tributarios,  doc- 
trina y  raonesterio  de  dominicos  en  que  hay  dos  religiosos. 

La  villa  de  Coyuacan:  en  que  hay  cincuenta  casas  de  espa- 
ñoles, y  cuatro  mil  cuatrocientos  indios  tributarios,  doctrina 
y  monesterio  de  dominicos  en  que  hay  cinco  religiosos. 
---   Huytzilopuccho:  que  tiene  cuatrocientos  veinte  tributarios, 
doctrina  de  clérigos  en  que  hay  un  cura. 
—  Culhuacan:  tiene  mil  treinta  tributarios,  doctrina  y  mones- 
terio de  agustinos  en  que  hay  dos  religiosos. 
^^  Yztapalapa:  que  tiene  setecientos  tributarios,  doctrina  de 
clérigos  en  que  hay  un  cura. 


DESCRIPCIÓN  DE  LAS  PROVINCIAS  DEL  ARZOBISPADO  DE  MÉXICO 

QUE  CAEN  A  LA  PARTE  DEL  NORTE. 
PROVINCIA     DE     LA    TEOTLALPA. 

La  provincia  de  la  Teotlalpa^  que  comienza  tres  leguas  de  Mé- 
xico, tendrá  de  largo  norte  sur  diez  ó  doce  leguas ,  y  de  ancho 
seis  ó  siete  poco  más:  no  hay  en  ella  pueblo  ninguno  fundado 
de  españoles,  más  de  dos  asientos.^e  minas,  en  que  habrá  como 
ciento  treinta  espáñoTes;  hay  en  ella  veinte  y  seis  pueblos  de 
indios,  cabeceras  de  partido,  y  en  ellos  y  en  las  demás  cabe- 
ceras y  sujetos  ciento  catorce  mil  indios  tributantes;  quince 
monasterios,  siete  de  frailes  franciscos  y  ocho  de  agustinos; 
y  en  toda  la  provincia  cuatro  alcaldías  mayores  y  tres  cor- 
regimientos. 

—  Hecatepec:  tiene  dos  mil  seiscientos  tributarios,  doctrina  y 
monesterio  de  franciscos  en  que  hay  dos  religiosos. 

-^^  Quauhtitlan:  tiene  tres  mil  cuatrocientos  tributarios,  doc- 


195 

trina  y  monesterio  de  franciscos  en  que  hay  cuatro  religiosos. 

Otiimha:  tiene  seis  mil  quinientos  tributarios,  doctrina  y 

monesterio  de  franciscos  en  que  hay  cuatro  religiosos. 
'^  Tepeapulco :  tiene  seis  mil  cuatrocientos  tributarios,  doc- 
trina y  monesterio  de  franciscos  en  que  hay  cuatro  religiosos. 
Ticayiica:  tiene,  cuatro  mil  cuatrocientos  tributarios,  doc- 
trina de  clérigos  en  que  hay  un  cura. 
Zunpango:  alcaldía  mayor  en  que  hay  dos  mil  novecientos 
^  tributarios,  y  doctrina  de  clérigos  en  que  hay  un  cura. 
"-^^Tequixquiac:  tiene  tres  mil  setecientos  tributarios,  doctrina 

de  clérigos  en  que  hay  un  cura. 
-^  Gueypuchtla:  tiene  dos  mil  setecientos  tributarios,  doctrina 
de  clérigos  en  que  hay  un  cura. 

"^  Gueguetoca:  tiene  cuatro  mil  ochocientos  tributarios,  doc- 
_    trina  de  clérigos  en  que  hay  un  cura. 

-^  Tepocotlan:  tiene  dos  mil  cuatrocientos  tributarios,  doctrina 
de  clérigos  en  que  hay  un  cura. 

""^empoala:  tiene  tres  mil  trescientos  tributarios,  doctrina  y 
monesterio  de  frailes  franciscos  en  que  hay  tres  religiosos. 

—  Atüalaqiiia :  corregimiento,  tiene  cinco  mil  cuatrocientos 
tributarios,  doctrina  de  clérigos  en  que  hay  un  cura. 

—  Atotonilco:  tiene  cuatro  mil  cien  tributarios,  doctrina  y  mo- 
nesterio de  agustinos  en  que  hay  cuatro  religiosos. 

- —  Tula:  corregimiento,  tiene  nueve  mil  tributarios,  doctrina 
y  monesterio  de  franciscos  en  que  hay  cuatro  religiosos. 

- — "  Tezcatepec:  tiene  mil  seiscientos  tributarios,  doctrina  de 
clérigos  en  que  hay  un  cura. 

- — '  Axacuha:  tiene  cinco  mil  seiscientos  tributarios,  doctrina  y 
monesterio  de  agustinos  en  que  hay  tres  religiosos. 

—  Tulancingo:  tiene  cinco  mil  quinientos  tributarios,  doctrina 
y  monesterio  de  franciscos  en  que  hay  tres  religiosos. 

-^  Acallan:  alcaldía  mayor,  tiene  ochocientos  tributarios,  doc- 
trina y  monesterio  de  agustinos  en  que  hay  tres  religiosos. 

■^  Epacuyiica:  tiene  tres  mil  tributarios,  doctrina  y  monesterio 
de  agustinos  en  que  hay  cuatro  religiosos. 

^^ Mizquiaguala:  tiene  dos  mil  quinientos  tributarios,  doctrina 
de  clérigos  en  que  hay  un  cura. 


196 

Minas  de  Paehuca:  alcaldía  mayor,  tiene  noventa  vecinos 
españoles  y  dos  mil  setecientos  indios  tributarios,  doctrina  de 
clérigos  en  que  hay  tres  curas. 

—  Atocpa:  tiene  quince  mil  tributarios,  doctrina  y  monesterio 
de  agustinos  en  que  hay  cinco  religiosos. 

—  Tecontepec:  tiene  ochocientos  tributarios,  doctrina  y  mo- 
nesterio de  agustinos  en  que  hay  dos  religiosos. 
^Izquilpa:  alcaldía  mayor,  tiene  mil  trescientos  indios  tri- 
butarios, doctrina  y  monesterio  de  agustinos  en  que  hay  cua- 
tro religiosos.  '     ' 

---  Izmiquüpa:  tiene  cincuenta  españoles  y  tres  mil  cien  tribu- 
tarios, doctrina  de  clérigos  en  que  hay  un  cura. 

Guachinango:  tiene  tres  mil  setecientos  tributarios,  doctrina 
y  monesterio  de  agustinos,  en  que  hay  cuatro  religiosos. 

PROVINCIA  DE  MEZTITLAN. 

La.provincia  de  Meztitlan^  que  comienza  diez  y  siete  ó  diez 
y  ocho  leguas  de  México  al  norte,  tendrá  de  largo  catorce  ó 
quince  leguas  hasta  la  provincia  de  Panuco,  y  ocho  ó  diez 
leguas  de  ancho  ;  no  hay  en  ella  pueblos  de  españoles  nin- 
gunos ,  y  en  seis  pueblos  cabeceras  de  partido^,  que  tiene  en 
las  demás  cabeceras,  sujetos  y  estancias  dellas,  habrá  como 
cinco  mil  indios  tributarios,  y  en  toda  ella  una  alcaldía  ma- 
yor y  un  corregimiento. 
^-  Gueyacocotla:  tiene  dos  mil  trescientos  tributarios,  doctrina 
de  clérigos  en  que  hay  un  cura. 

—  Meztitlan:  tiene  ocho  mil  seiscientos  tributarios,  doctrina  y 
monesterio  de  agustinos  en  que  hay  cinco  religiosos. 

—  Tzitzicaztla:  tiene  mil  cien  tributarios,  doctrina  y  moneste- 
rio de  agustinos  en  que  hay  tres  religiosos. 

—  Molango:  tiene  cuatro  mil  cuatrocientos  tributarios,  doctri- 
na y  monesterio  de  agustinos  en  que  hay  cuatro  religiosos. 

~^    Tlachinolticpac:  tiene  cuatro  mil  quinientos  tributarios,  doc- 
trina y  monesterio  de  agustinos  en  que  hay  tres  religiosos. 

—  Yagualihuca:  tiene  mil  cien  tributarios,  doctrina  de  clérigos 
en  que  hay  un  cura. 


197 


PROVINCIA  DE  XILOTEPEC. 

La  provincia  de  Xüotepec^  al  noroeste  de  México,  y  al  po- 
niente de  la  Teotlalpa,  estará  de  México,  en  la  cabecera  della, 
doce  leguas :  no  hay  en  ella  pueblo  ninguno  de  españoles ,  y 
en  siete  partidos ,  y  en  las  cabeceras,  sujetos  y  estancias  dellos, 
habrán  como  veinte  y 'seis  mil  indios  tributarios,  una  alcaldía 
mayor,  un  curado ,  y  seis  monesterios  de  frailes ,  los  cinco  de 
franciscos  y  el  uno  de  agustinos. 

"^  Gueychiapa:  tiene  cuatro  mil  cuatrocientos  tributarios ,  doc- 
trina y  monesterio  de  franciscos  en  que  hay  tres  religiosos. 

"^  Alguexuyuca:  tiene  dos  mil  cuatrocientos  tributarios  ,  doc- 
trina y  monesterio  de  franciscos  en  que  hay  dos  religiosos. 

"^  Chiapantango:  tiene  tres  mil  doscientos  tributarios,  doctrina 
y  monesterio  de  agustinos  en  que  hay  tres  religiosos. 

' —  Tepetitlan:  tiene  tres  mil  quinientos  tributarios,  doctrina  y 
monesterio  de  franciscos  en  que  habrá  dos  religiosos. 

Xilotepec,  tiene  siete  mil  tributarios j  doctrina  y  monesterio 
de  franciscos  en  que  hay  cuatro  religiosos. 
-     Tepexic:  tiene  tres  mil  quinientos  tributarios,  doctrina  y 
monesterio  de  franciscos  en  que  hay  cuatro  religiosos. 

^    Chiapa:  hay  en  él  dos  mil  cuatrocientos  tributarios,  doctrina 
de  clérigos  en  que  hay  un  cura. 


DESCRIPCIÓN  DE  LA  PROVINCIA  DE  PANUCO. 

La  provincia  y  gobernación  de  Panuco  que  es  la  más  septen- 
trional del  arzobispado  de  México,  comienza  como  cincuenta 
leguas  della,  y  tiene  de  largo  y  ancho  otras  tantas  descubier- 
tas ,  y  los  términos  abiertos  por  el  norte  y  poniente:  hay  en 
ella  tres  pueblos  de  españoles,  y  en  ellos,  y  en  otros,  algunos  de 
indios,  como  sesenta  españoles;  y  en  nueve  partidos  de  doctri- 
na y  en  las  cabeceras  y  sujetos  y  estancias  dellos,  ocho  ó  nueve 
mil  indios  tributarios,  cinco  curadgos  y  cuatro  monesterios  de 
agustinos. 


198 

Por  la  parte  que  esta  provincia  mira  á  la  Nueva  España,  es 
mejor  tierra  que  la  que  está  de  la  parte  de  la  Florida,  por  donde 
comienza  á  ser  tierra  muy  estéril  y  pobre,  quinientas  leguas 
de  costa  que  hay  hasta  ella.  Hay  en  esta  provincia  maiz  y 
abundancia  de  mantenimientos,  y  algún  oro. 

El  primero  que  la  descubrió  fué  Francisco  de  Garay  año 
de  18  (1518),  que  llegó  á  ella  yendo  desbaratado  de  la  Florida, 
adonde  fué  desde  Francia,  y  habiéndose  perdido  esta  vez,  y 
otra  que  volvió  el  año  siguiente,  y  muertosele  todos  los  espa- 
ñoles que  llevó ,  fueron  puestos  los  cueros  de  ellos  en  los  tem- 
plos (por  los  indios).  Don  Hernando  Cortés,  habiendo  con- 
quistado á  México,  fué  á  Panucó  desde  la  Nueva  España,  y 
habiendo  pacificado  la  provincia,  pobló  á  la  vjlla  de  Panuco. 
Vuelto  á  la  Nueva  España,  volvió  á  ella  Francisco  de  Garay, 
con  título  de  gobernador,  con  una  grande, armada  de  ocho- 
cientos hombres  y  más,  con  la  cual  pasó  á  Panuco  con  deter- 
minación de  echar  della  á  la  gente  de  Cortés,  y  no  lo  habiendo 
podido  hacer  se  volvió  á  México  (1),  [y  mataron  gran  parte  de 
los  españoles  y  pusieron  en  grande  aprieto  á  Panuco,  lo  cual 
sabido  por  Cortés  envió  á  Gonzalo  de  Sandoval,  que  hizo  pro- 
ceso contra  los  indios,  y  quemó  cuatrocientos  indios  y  se- 
senta señores  principales ,  con  que  quedó  la  tierra  pacífica 
■hasta  hoy]. 

Hay  en  esta  provincia  de  Panuco  el  puerto  del  rio  de  Pa- 
nuco sólo,  en  33.°  de  altura,  el  cual  tiene  poca  agua  á  la  en- 
trada del. 

PUEBLOS  DE  PANUCO. 

PANUCO. 

Panuco,  ola  villa  de  Santisteban  del  Puerto,  en  1U1.°  y 
medio  de  longitud  del  meridiano  de  Toledo  y  23.°  y  medio  de 
latitud,  sesenta  y  cinco  leguas  de  México  al  nornordeste,  ocho 
ó  diez  leguas  de  la  mar  del  Norte,  tiene  diez  vecinos  españoles 
y  trescientos  indios  tributarios;  es  alcaldía  mayor  y  doctrina 

(1)    Tachado  en  el  original  lo  que, va  entre  paréntesis. 


190 

de  clérigos  en  que  hay  solo  un  cura.  Poblóla  el  Marqués  del 
Valle  D.Hernando  Cortés  año  de  23  (1523)  con  treinta  dea  caba- 
llo; hubo  en  ella  gobernador  antiguamente,  que  el  primero  fué 
Ñuño  de  Guzman ,  y  oficiales  de  la  Real  Hacienda  propie- 
tarios ,  y  el  gobernador  con  título ,  que  todo  ha  cesado  ya 
por  haberse  disminuido  tanto  la  población  de  este  pueblo; 
el  cual  está  junto  á  un  rio  grande,  que  se  llamado  Panuco, 
y  á  la  entrada  del  en  la  mar  hace  un  puerto  aunque  de  poca 
agua. 

SANTIAGO   DE  LOS,  VALLES. 

La  villa  de  Santiago  de  los  Valles,  en  23°  y  medio  de  altura, 
sesenta  leguas  de  México  y  veinte  y  cinco  de  Santisteban  de 
Panuco,  tiene  once  vecinos  españoles  y  mil  doscientos  indios 
tributarios ;  es  doctrina  de  clérigos  donde  hay  un  cura;  poblóla 
Lope  de  Mendoza  por  orden  de  Ñuño  de  Guzman. 


TAMPICO. 

La  villa  de  San  Luis  de  Tampico,  setenta  leguas  de  México 
y  ocho  de  la  villa  de  Santisteban  al  levante  junto  á  la  mar  del 
Norte ,  tiene  veinte  y  tres  ó  veinte  y  cuatro  vecinos  españoles 
y  doscientos  veinte  y  seis  indios  tributarios;  es  la  doctrina  de 
un  cura  que  hay  en  él  [puesto  por  el  arzobispo].  Fundóse  por 
orden  del  virey  Don  Luis  daVelasco  año  de  60  (1560). 


PUEBLOS  DE   INDIOS  DESTA  PROVINCIA. 

. —  Guexutla:  tiene  veinte  vecinos  españoles,  y  dos  mil  trescien- 
tos indios  tributarios,  doctrina  y  moncsterio  de  agustinos  en 
que  hay  cuatro  religiosos. 

'■ — Chapuluacan:  tiene  mil  tributarios,  doctrina  y  monesterio 
de  agustinos,  en  que  hay  dos  religiosos. 

• —  Xilitla:  tiene  setecientos  tributarios,  doctrina  y  monesterio 
de  agustinos  en  que  hay  dos  religiosos. 

—  Metlatepec:  tiene  mil  cien  indios  tributarios,  doctrina  y 
monesterio  de  agustinos  en  que  hay  dos  religiosos. 


200 

-  Cuzcatlan:  tiene  mil  ochocientos  tributarios,  doctrina  de 
clérigos  en  que  hay  un  cura. 

Tampoal:  tiene  cuatrocientos  tributarios ,  es  doctrina  de  clé- 
rigos y  hay  en  él  un  cura. 

Oxitipa:  tiene  once  vecinos  españoles ,  y  mil  doscientos  tri- 
butarios, doctrina  de  clérigos  en  que  hay  un  cura. 

La  villa  de  Panuco:  tiene  diez  vecinos  españoles ,  y  cuatro- 
cientos tributarios ,  doctrina  de  clérigos  en  que  hay  un  cura. 

La  villa  de  Tampico:  tiene  diez  y  seis  vecinos  españoles ,  y 
cuatrocientos  indios  tributarios ,  doctrina  de  clérigos  ^en  que 
hay  un  cura. 

PROVINCIA  DE  MATALCINGO. 

La  provincia  de  Matalcingo  al  poniente  de  México ,  tres  ó 
cuatro  leguas,  de  largo  norte  sur  doce  ó  quince  leguas,  y 
siete  ú  ocho  de  ancho,  no  tiene  pueblo  de  españoles  entero, 
aunque  hay  doscientos  vecinos  en  la  villa  de  Toluca;  y  en 
diez  y  seis  partidos  de  doctrina,  y  en  las  cabeceras  y  sujetos 
dellas  hay  de  cuarenta  mil  indios  tributarios  arriba:  hay  en 
toda  ella  dos  alcaldías  mayores  y  dos  corregimientos,  diez  cu- 
rados, y  seis  monesterios,  cuatro  de  franciscos  y  dos  de  agus- 
tinos. Los  pueblos  de  indios^  cabeceras  de  partido,  son  los  si- 
guientes. 

. — Huytzitzilapa:  tiene  dos  mil  setecientos  tributarios,  doctrina 
de  clérigos  en  que  hay  un  cura. 

—Xiquipilco:  tiene  dos  mil  trescientos  tributarios,  doctrina  de 
clérigos  en  que  hay  un  cura.    , 

Xocotitlan:  tiene  cinco  mil  quinientos  tributarios,  doctrina 
de  clérigos  en  que  hay  un  cura. 

—  Yxtlaiiaca:  tiene  mil  trescientos  tributarios,  doctrina  de 
clérigos  en  que  hay  un  cura. 

-^  Tlalchichilpa:  tiene  mil  cuatrocientos  tributarios,  doctrina 
de  clérigos  en  que  hay  un  cura. 

--^  Cinacantepec:  tiene  tres  mil  trescientos  tributarios,  doctrina 
ymonesterio  de  franciscos  en  que  hay  dos  religiosos. 
— La  villa  de  Toluca:  tiene  doscientos  vecinos  españoles  y 


201 

cinco  mil  ochocientos  tributarios ,  doctrina  y  monesterio  de 
franciscos  en  que  hay  tres  religiosos, 

• — -Atlapulco:  tiene  dos  mil  doscientos  tributarios,  doctrina  de 
clérigos  en  que  hay  un  cura. 

.- — Xalatlaco:  tiene  mil  setecientos  tributarios,  doctrina  de  clé- 
rigos en  que  hay  un  cura. 

"■^  Metepec:  tiene  mil  novecientos  tributarios ,  doctrina  y  mo- 
nesterio de  frailes  franciscos  en  que  hay  tres  religiosos. 
— -^alimaya:  tiene  tres  mil  cien  tributarios,  doctrina  y  mo- 
nesterio de  franciscos  en  que  hay  tres  religiosos. 
^^enango:  tiene  dos  mil  seiscientos  tributarios ,  doctrina  de 
clérigos  en  que  hay  un  cura. 

- — Malinalco:  tiene  dos  mil  quinientos  tributarios,  doctrina  de 
agustinos  en  que  hay  tres  religiosos. 

—  Tenanango:   tiene  mil  doscientos  tributarios ,  doctrina  de 
clérigos  en  que  hay  un  cura. 

-^  Ocuyla:  tiene  mil  novecientos  tributarios,  doctrina  y  mo- 
nesterio de  agustinos  en  que  hay  cuatro  religiosos. 

- — Cumpaguaca:  tiene  mil  quinientos  tributarios,  doctrina  de 
clérigos  en  que  hay  un  cura. 

Está  en  esta  comarca,  siete  leguas  de  México ,  el  valle  que 
llaman  de  Matalcingo^  muy  fértil  de  maíz  y  de  todos  los 
demás  bastimentos  y  provisiones ,  de  donde  se  provee  la  ciudad 
de  México ,  en  el  cual  hay  muchas  y  grandes  estancias  de  ga- 
nados. 

PROVINCIA  DE  ZULTEPEC. 

La  provincia  de  Zultepec ,  al  poniente  de  México  después  de 
la  de  Matalcingo ,  diez  ó  doce  leguas  de  México  y  otras  tantas 
de  ancho  y  largo:  no  hay  pueblo  de  españoles  en  ella,  pero 
en ;1q^  asientos  de  minas  hay  de  doscientos  vecinos  arriba,  y 
seiscientos  negros ,  y  en  ellos  y  dos  pueblos  cabeceras  de  par- 
tido cuatro  mil  indios  tributarios ,  cuatro  curas  y  una  alcaldía 
mayor  y  un  ingenio  de  azúcar. 

Texcaltitlan:  tiene  mil  seiscientos  tributarios,  doctrina  de 
clérigos  en  que  hay  un  cura. 


202 

Minas  de  Temazcaltepec:  tiene  sesenta  vecinos  españoles  y 
ciento  cincuenta  negros  y  trescientos  tributarios,  doctrina  de 
clérigos  en  que  hay  un  cura. 

Zultepec:  tiene  mil  ochocientos  tributarios,  y  un  ingenio  de 
azúcar  tiene  treinta  negros  y  seis  indios,  doctrina  de  clérigos 
en  que  hay  un  cura. 

Minas  de  Zidtepec:  tienen  doscientos  vecinos  españoles  y 
quinientos  ne"^^,  y  doscientos  indios  mineros. 


PROVINCIA  DE  TEZCUCO. 

La  provincia  de  Tezcuco,  cuatro  ó  cinco  leguas  de  México  al 
oriente,  es  provincia  pequeña  de  siete  ú  ocho  leguas  de  largo  y 
ancho  no  más  lo  que  entra  en  el  Arzobispado:  no  hay  pueblo 
de  españoles  ninguno ,  y  en  uno  de  indios  hay  sesenta  espa- 
ñoles, y  en  siete  partidos  de  doctrina  y  sus  cabeceras  y  sujetos 
veinte  y  dos  mil  indios  tributarios,  un  corregimiento,  y  siete 
monesterios,  tres  de  dominicos,  tres  Se  franciscos  y  uno  de 
agustinos.  Los  pueblos  cabeceras  de  partido  son  los  siguientes: 
/  —  La  ciudad  de  Tezcuco:  pueblo  de  indios,  tiene  sesenta  vecinos 
españoles,  y  ocho  mil  indios  tributarios,  doctrina  y  moneste- 
rio  de  franciscos  en  que  hay  cinco  religiosos. 
—  Chimaluacan:  tiene  ochocientos  tributantes,  doctrina  y  mo- 
nesterio  de  dominicos  en  que  hay  tres  religiosos. 

'~~   Coatepec:  tiene  mil  seiscientos  tributarios,  doctrina  y  mo- 
nesterio  de  dominicos  en  que  hay  tres  religiosos. 
^   GuexuÜa:  tiene  dos  mil  quinientos  tributarios,  doctrina  y  • 
monesterio  de  franciscos  en  que  hay  dos  religiosos. 

~~^   Capidlalpa:  tiene  mil  trescientos  tributarios,  doctrina  y  mo- 
nesterio de  franciscos  en  que  hay  dos  religiosos. 

--     Tepetlaoztoc:  tiene  tres  mil  quinientos  tributarios,  doctrina 
y  monesterio  de  dominicos  en  que  hay  dos  religiosos. 

—- ^    Aculma:  tiene  cuatro  mil  cien  tributarios ,  doctrina  y  mones- 
terio de  agustinos  en  que  hay  dos  religiosos. 


203 


PROVINCIA  DE  CHALCO. 

La  provincia  de  Chalco^  cinco  ó  seis  leguas  de  México  al 
sueste,  y  otras  tantas  de  largo  y  ancho:  no  hay  pueblo  de  es- 
pañoles ninguno  en  ella,  aunque  entre  los  de  los  indios  hay 
como  treinta  españoles,  y  en  siete  partidos  de  doctrina  y  en 
sus  cabeceras  y  sujetos  doce  mil  indios  tributarios,  siete  mo- 
nesterios,  cuatro  de  dominicos, "dos  de  franciscos,  y  uno  de 
agustinos.  Las  cabeceras  son: 

-^uytlahac:  tiene  mil  quinientos  tributarios,  doctrina  y  mo- 
nesterio  de  dominicos  en  que  hay  tres  religiosos. 

Mizquiqíie:  tiene  mil  doscientos  tributarios,  doctrina  y  mo- 
nesterio  de  agustinos  en  que  hay  tres  religiosos. 

^--Chalcoatengo:  tiene  quinientos  cincuenta  tributarios,  doc- 
trina y  monesterio  de  franciscos  en  que  hay  dos  religiosos. 

^  Tlalmanalco:  tiene  cuatro  mil  tributarios,  doctrina  y  mo- 
nesterio de  franciscos  en  que  hay  cinco  religiosos. 

—  Amequemeca:  tiene  mil  quinientos  tributarios,  doctrina  y 
moncstei'io  de  dominicos  en  que  hay  dos  religiosos. 

^^enango:  tiene  dos  mil  quinientos  tributarios ,  doctrina  y 
monesterio  de  dominicos  en  que  hay  cuatro  religiosos. 

^  Chimaluacan:  tiene  mil  ochocientos  tributarios ,  doctrina  y 
monesterio  de  dominicos  en  que  hay  cuatro  religiosos. 


PROVINCIA  DE  SUCHIMILCO. 

La  provincia  de  Suchimilco,  dos  ó  tres  leguas  de  México  al 
sur,  y  cinco  ó  seis  leguas  de  largo  y  ancho:  no  hay  pueblo  de 
españoles  en  ella,  y  en  dos  partidos,  solos  de  frailes,  en  que  ha- 
brá ocho  ó  nueve  mil  indios  tributarios,  y  un  corregimiento  y 
dos  monesterios. 

La  ciudad  de  Suchimilco:  pueblo  de  indios ,  en  que  habrá 
cinco  mil  ochocientos  tributarios,  doctrina  y  monesterio  d§ 
franciscos  en  que  hay  tres  religiosos. 


^ 


204 

La  Milpa:  tiene  dos  mil  ochocientos  tributarios,  doctrina  y 
monasterio  de  franciscos  en  que  hay  dos  religiosos. 


PROVINCIA  DE  TLALUIC. 

La  provincia  de  Tlaluic,  siete  ú  ocho  leguas  de  México  al 
sur ,»  otras  tantas  de  largo  y  diez  ó  doce  de  ancho :  no  hay 
pueblo  de  españoles  en  ella,  aunque  hay  algunos  entre  los 
indios ,  y  en  quince  pueblos  de  indios  cabeceras  de  doctrina , 
y  en  las  demás  cabeceras  y  sujetos  dellos  hay  treinta  mil 
indios ,  y  negros  doscientos ,  y  quince  monesterios ,  tres  de 
dominicos,  cuatro  de  franciscos  y  siete  de  agustinos,  y  dos 
corregimientos. 

**" —  La  villa  de  Tepuztlan  ,  tiene  dos  mil  seiscientos  tributa- 
rios, doctrina  y  monesterio  de  dominicos  en  que  hay  tres  re- 
ligiosos. 

La  villa  de  Cuernavaca,  tiene  seis  mil  setecientos  tributa- 
rios, doctrina  y  monesterio  de  franciscos  en  que  hay  cuatro 
l/     religiosos :  hay  en  su  comarca  un  ingenio  de  azúcar,  en  que 
hay  cinco  españoles  y  cincuenta  negros  y  sesenta  indios,  y 
tiene  un  cura. 

^    Tlayacapa^  tiene  mil  quinientos  tributarios  ,  doctrina  y  mo- 
nesterio de  agustinos  en  que  hay  dos  religiosos. 

"^ — -  Toíaíopa,  tiene  tres  mil  tributarios,  doctrina  y  monesterio 
de  agustinos  en  que  hay  cuatro  religiosos. 

La  villa  de  Yautepec:  tiene  cuatro  mil  quinientos  tributa- 
rios, doctrina  y  monesterio  de  dominicos  en  que  hay  cuatro 
religiosos. 

'    La  villa  de  Guastepec:  tiene  nueve  mil  tributarios  ,  doctrina 
y  monesterio  de  dominicos  en  que  hay  cuatro  religiosos. 

—  Xumiltepee:  tiene  mil  cien  tributarios ,  doctrina  y  moneste- 
rio de  agustinos  en  que  hay  dos  religiosos. 

^---^      Ocopetlayuca:  tiene  novecientos  tributarios,  doctrina  y  mo- 
nesterio de  franciscos  en  que  hay  tres  religiosos. 

—  Ocoyhico:  tiene  mil  seiscientos  tributarios,  doctrina  y  mo- 
nesterio de  agustinos  en  que  hay  dos  religiosos. 


205 

^.j  Tétela:  tiene  mil  quinientos  tributarios,  doctrina  y  mones- 
terio  de  dominicos  en  que  hay  cuatro  religiosos. 

^^^Xardeielo:  tiene  cuatrocientos  tributarios,  doctrina  y  mon es- 
teno de  agustinos  en  que  hay  dos  religiosos. 

^''  Yacapixtla:  tiene  mil  seiscientos  tributarios,  doctrina  y 
monesterio  de  agustinos  en  que  hay  cuatro  religiosos. 

^^^  Tlaquiltenango:  tiene  cuatro  mil  novecientos  cincuenta  tri- 
butarios, doctrina  y  monesterio  de  franciscos  en  que  hay  dos 
religiosos. 

PROVINCIA  LA  COYXCA. 

La  Coyxca^  provincia  entre  el  sur  y  sudueste  de  México, 
diez  y  siete  ó  veinte  Ipguas  del,  y  otras  diez  y  siete  de  largo 
leste  oeste,  y  otras  diez  ó  doce  de  ancho:  no  hay  pueblo  de 
españoles  en  ella,  aunque  en  dos  Reales  de  minas  hay  ciento 
sesenta  españoles  y  ochocientos  negros,  y  diez  y  siete  mil  in- 
dios tributarios  en  doce  pueblos  cabeceras  de  partido  y  en  otras 
muchas  cabeceras  y  sujetos  y  estancias  dellos:  hay  una  alcal- 
día mayor  y  dos  corregimientos ,  doce  curados ,  sin  moneste- 
rio ninguno.  Los  pueblos  de  indios,  cabeceras  de  partido,  son 
los  siguientes:  • 

— n  Zacualpa:  tiene  setecientos  tributarios,  doctrina  de  clérigos 
en  que  hay  un  cura. 
v^  Minas  de  Zacualpa:  tienen  setenta  españoles  y  ciento  cin- 
cuenta negros  esclavos,  y  trescientos  cincuenta  indios  mine- 
ros, doctrina  de  clérigos  en  que  hay  un  cura. 
—  Nucldepec:  tiene  mil  cuatrocientos  tributarios ,  doctrina  de 
clérigos  en  que  hay  un  cura. 

Tasco:  minas  y  todo  su  partido  tiene  cien  vecinos  españoles, 
y  setecientos  negros  esclavos,  y  novecientos  indios  mineros, 
doctrina  de  clérigos  en  que  hay  cinco  religiosos. 

' —  Quizuco:  tiene  mil  quinientos  tributarios,  doctrina  de  cléri- 
gos en  que  hay  un  cura. 

^^  Tlaxmalaca:  tiene  mil  ochocientos  tributarios ,  doctrina  de 
clérigos  en  que  hay  un  cura, 

—  Tepeqiíacuilco:  tiene  dos  mil  doscientos  tributarios,  doctrina 
de  clérigos  en  que  hay  un  cura. 


206  • 

"-iguala:  tiene  mil  doscientos  tributarios,  doctrinado  clérigos 
en  que  hay  un  cura. 

Teloloapa:  tiene  dos  mil  tributarios,  doctrina  de  clérigos  en 
que  hay  un  cura. 

—  Ct^ezaZa;  tiene  mil  ochocientos  cincuenta  tributarios,  doc- 
trina de  clérigos  en  que  hay  un  cura. 

—  Tétela:  tiene  ochenta  tributarios,  doctrina  de  clérigos  en  que 
hay  un  cura. 

^  Zumpango:  tiene  quinientos  tributarios,  doctrina  de  clérigos 
en  que  hay  un  cura. 


PROVINCIA  DE  ACAPULCO. 

La  provincia  de  Acapidco,  al  sur  de  México,  treinta  y  cuatro 
ó  treinta  y  cinco  leguas  del  y  diez  ó  doce  de  la  mar,  y  quince 
ó  veinte  de  largo,  por  la  costa,  tiene  un  partido  solo  de  cléri- 
gos; no  tiene  pueblo  de  españoles  ninguno  en  ella,  mas  de 
cincuenta  españoles  que  hay  en  Coyuca:  en  toda  ella  habrá 
como  dos  mil  cinco  tributarios. 

Coyuca:  tiene  cincuenta  vecinos  espaüoles,  y  cuarenta  ne- 
gros, y  mil  cien  tributarios,  y  doctrina  de  clérigos  en  que  hay 
un  cura. 


HIDROGRAFÍA  DEL  ARZOBISPADO  DE  MÉXICO  EN  LA  COSTA  DE  LA  MAR 

DEL    NORTE. 

El  puerto  de  Acapulco,  seis  ó  siete  leguas  del  rio  de  los  Yopes, 
por  donde  parte  términos  con  el  obispado  de  Tlaxcala,  como 
queda  dicho,  y  otras  siete  íi  ocho  leguas  más  adelante  del  rio 
de  Gitlaia  y  el  rio  de  Mitla  otras  cuatro  ó  cinco,  con  que  parte 
términos  con  el  obispado  de  Mechoacan. 

En  la  costa  de  la  mar  del  Norte,  tiene  solamente  el  rio  de 
Panuco,  con  los  demás  puertos  y  rios  que  hay  por  aquella  costa 
del  golfo  de  la  Nueva  España. 


207 


DESCRIPCIÓN  DEL  OBISPADO  DE  TLAXCALA. 

El  obispado  de  Tlaxcala,  en  lo  que  tiene  señalado  de  las  diez 
y  seis  leguas  del  distrito  y  en  lo  demás  que  tiene  por  cercanía^ 
por  la  parte  del  oriente,  confina  con  el  de  Guaxaca,  por  la  costa 
del  sur  con  Guitla,  en  el  meridiano  102°  de  longitud  y  17°  de 
altura,  desde  donde  van  corriendo  sus  términos  al  nordeste 
como  cuarenta  ó  cincuenta  leguas,  y  desde  allí  vuelve  les  nor- 
deste la  costa  de  la  mar  del  Norte  hasta  el  rio  de  Alvarado,  que 
serán  como  treinta  leguas;  por  la  parte  occidental  comienza  en 
el  rio  de  los  Yopes,  que  entra  en  la  mar  del  Sur  en  el  meri- 
diano de  103°  y  17°  de  altura,  y  desde  allí  va  partiendo  térmi- 
nos con  el  arzobispado  de  México  casi  derecho  al  norte,  decli- 
nando alguna  cosa  al  nordeste  hasta  ponerse  en  27°  de  altura: 
de  manera,  que  desde  la  costa  del  sur  á  la  del  norte,  por  donde 
se  junta  con  el  arzobispado,  tiene  más  de  cien  leguas  de  largo, 
y  desde  allí  hasta  el  rio  de  Alvarado,  que  es  todo  su  distrito, 
tendrá  como  ochenta  ó  cien  leguas,  y  otras  ochenta  desde  allí 
á  Guitla  por  los  confines  de  Guaxaca;  no  teniendo  por  la  costa 
del  sur,  desde  Guitla  hasta  el  rio  de  los  Yopes,  más  de  diez  y 
ocho  ó  veinte  leguas.  Dícese  este  obispado  de  Tlaxcala  por  ha- 
berse fundado  la  catedral  al  principio  en  el  pueblo  de  Tlax- 
cala; y  de  los  Ángeles,  por  residir  al  presente  la  matriz  en  la 
ciudad  de  los  Angeles:  es  sufragáneo  al  arzobispado  de  México 
desde  el  año  de  547,  que  México  se  hizo  arzobispado. 

No  hay  en  todo  este  obispado  más  de  solos  dos  pueblos  de 
españoles,  que  son  la  ciudad  de  los  Angeles  y  la  Veracruz;  en 
los  cuales,  y  en  los  pueblos  de  indios  y  estancias,  habrán  cua- 
trocientos españoles  y  doscientos  pueblos  de  indios  cabeceras, 
y  mil  sujetos,  en  que  habia,  por  el  año  de  70,  doscientos  quince 
mil  indios  tributarios,  repartidos  en  ciento  veinte  y  siete  re- 
partimientos, que  vallan  ciento  doce  mil  pesos;  los  sesenta  y 
uno  de  S.  M.,  que  le  rentaban  como  treinta  y  ocho  mil,  y  los 
sesenta  y  seis  encomendados  en  particulares,  que  valdrían  se- 
tenta y  cuatro  mil  pesos;  y  más  de  mil  negros  en  entrambas 


Á 


208 

ciudades:  y  en  todo  el  obispado  habia. . .  fasí)  alcaldías  ma- 
yores y...  (así)  corregimientos,  y  en  todo  el  obispado  se- 
tenta y  tres  partidos  de  doctrina  y  treinta  monesterios ;  ocho 
de  agustinos,  diez  y  ocho  de  franciscos,  y  doce  de  dominicos. 

El  temple  de  este  obispado  es,  como  queda  dicho  general- 
mente de  la  Nueva  España,  y  en  particular,  como  la  diferencia 
de  diez  ó  doce  provincias  que  en  ella  hay  y  en  que  se  divide. 
La  más  principal  de  todas  es  la  de  Tlaxcala,  desde  la  ciudad  y 
asiento  de  la  catedral:  es  tierra  muy  fértil  de  todo  género  de 
pan  y  frutas,  y  por  cogerse  más  CenÜij,  que  en  otras  partes  se 
llama  Tlaxcallan,  que  quiere  decir  pan  cocido  ó  casa  de  pan: 
el  temple  de  la  tierra  es  más  frió  que  caliente;  hay  en  esta  pro- 
vincia más  de  cincuenta  mil  indios,  y  antiguamente,  cuando 
Cortés  entró  en  ella,  dicen  que  había  ciento  cincuenta  mil 
en  veinte  y  ocho  lugares  que  había  en  ella.  Comunmente  son 
bien  dispuestos  y  tan  valientes  y  guerreros,  que  con  estar  los 
confines  de  aquella  provincia  doce  leguas  de  México ,  aunque 
Moctezuma  ensanchó  su  imperio  á  más  de  quinientas  leguas, 
sustentaron  siempre  guerra  contra  él,  y  fueron  grandes  ene- 
migos suyos,  y  muy  fieles  y  aficionados  á  los  españoles:  y 
así  cuando  Cortés  se  retiró  de  México,  le  acogieron  bien,  y  ha- 
biéndole ofrecido  ochenta  mil  indios,  tomó  dos  mil  no  más,  y 
tornó  á  cobrar  á  México.  Por  este  servicio  y  otros  que  en  esta 
guerra  hicieron,  los  libertó  el  emperador  del  servicio  ordina- 
rio; de  manera  que  toda  la  provincia  no  paga  más  de  ochenta 
y  seis  fanegas  de  maíz;  de  cuya  causa  los  indios  comarcanos 
se  pasan  muchos  á  esta  provincia  por  no  tributar.  En  tiempo 
de  su  infidelidad  fueron  idólatras  que  sacrificaban  hombres. 


DESCRIPCIÓN  PARTICULAR  DE  LOS  PUEBLOS  DE  ESTE  OBISPADO. 

LOS  ÁNGELES. 

La  ciudad,  ó  Puebla  de  los  Angeles,  en  102°,  algo  menos,  de 
longitud  de  Toledo  j  1S°  }{  áe  altura,  veinte  y  dos  leguas  de 
México,  casi  al  oriente  declinando  alguna  cosa  al  sur,  y  cua- 


209 

renta  y  cuatro  de  la  Veracruz,  tendrá  como  quinientos  vecinos 
españoles,  y  más  de  otros  quinientos  de  negros  esclavos,  y  más 
de  tres  mil  indios  en  cuatro  barrios  que  están  fuera  de  la  ciu- 
dad: uno  que  se  dice  San  Pablo,  y  otro  San  Sebastian,  y  otro 
Santiago  de  los  Ghulu tecos,  y  otro  de  San  Francisco.  Reside  en 
esta  ciudad  un  alcalde  mayor,  que  la  gobierna  con  dos  alcaldes 
ordinarios,  y  catedral  desde  el  año  de  43  (1543),  que  se  pasó  á 
ella  de  Tlaxcala  donde  al  principio  estuvo:  hay  un  monesterio 
de  Santo  Domingo,  y  otro  de  San  Francisco,  y  otro  de  San 
Agustín,  y  un  monesterio  de  monjas,  dos  hospitales,  un  cole- 
gio de  niñas  comenzado,  de  muy  buen  edificio,  que  tiene  diez 
mil  pesos  de  renta  que  dejó  uno  que  llamaron  el  Romano. 

Pobló  esta  ciudad  el  licenciado  Salmerón  año  de  31  (1531), 
por  orden  y  comisión  de  la  Audiencia  de  México,  y  llamóla  la 
Puebla  de  los  Angeles,  por  dos  que  tomaron  por  armas,  que 
tienen  un  castillo  en  las  manos^,  y  llámase  ya  ciudad:  las  casas 
son  muy  buenas  y  muy  edificadas  y  de  buenos  materiales, 
porque  hay  muchas  de  buena  piedra,  cal  y  madera  y  tejas, 
pero  no  yeso. 

El  temple  de  su  comarca  es  más  frió  que  caliente,  y  á  donde 
caen  muchos  rayos  por  el  invierno,  que  es  en  el  verano  de  Es- 
paña, y  es  muy  fértil  de  mucho  pan,  trigo  y  de  maíz,  y  de  mu- 
chas frutas  que  se  dan  en  los  pueblos  de  indios  déla  comarca, 
dentro  de  una  legua  ó  legua  y  media ,  como  es  en  Gholula  y 
Tlaxcala  y  otros.  Es  el  asiento  de  la  ciudad  en  un  llano  are- 
nisco, y  aunque  no  hay  huertas,  hay  en  medio  de  la  ciudad 
fuentes  de  buena  agua  traídas  de  fuera  della,  y  en  su  comarca 
se  coge  cantidad  de  grano  y  abundancia  de  hortalizas. 

A  la  parte  del  poniente  tiene  el  volcan  que  llaman  de  Mé- 
xico, junto  á  Gholula,  y  una  sierra,  que  llaman  la  Sierra  iVe- 
vadüj  todo  á  cuatro  leguas  de  la  ciudad;  y  á  la  parte  del  norte, 
declinando  al  oriente  está  la  sierra  que  llaman  de  Tlaxcala, 
media  legua  de  la  ciudad.  El  camino  de  esta  ciudad  para  la  de 
México  y  la  Veracruz  queda  descrito  en  la  descripción  de  la 
ciudad  de  México:  hay  en  esta  ciudad  muchas  arrierías  de  ca- 
ballos y  yeguas  que  andan  á  la  traginería  de  las  merca- 
durías. 

14 


210 


TEXCALA. 


Cinco  leguas  al  norte  de  la  ciudad  de  los  Angeles  está  la 
ciudad  de  Texcala  ó  Texcallan,  que  quiere  decir  casa  de  mu- 
cho pan,  como  arriba  queda  dicho,  ó  casería  en  riscos:  es  po- 
blación muy  grande  de  indios;  hay  en  ella  como  cincuenta  ve- 
cinos españoles;  está  asentada  á  la  ribera  de  un  rio  que  nace 
en  Atlancatepec^  y  riega  gran  parte  de  su  comarca,  que  se  di- 
vide en  cuatro  barrios  grandes.  Es  alcaldía  mayor,  y  estuvo 
aquí  primero  fundada  la  catedral  de  los  Angeles  hasta  el  año 
de  43  ( 1543),  que  se  pasó  adonde  agora  está  por  no  se  tener  este 
asiento  por  conveniente.  Erigióse  la  iglesia  catedral  en  este 
pueblo  año  de  526. 

CHOLULA. 

Cuatro  leguas  de  la  ciudad  de  los  Angeles  al  sur,  está  la 
ciudad  de  Gholula,  pueblo  de  indios,  que  tendrá  diez  y  ocho  ó 
veinte  mil  casas  de  indios  bien  edificadas  de  ladrillos,  y  el  pue- 
blo adornado  de  calles  anchas  y  derechas,  y  la  comarca  de 
tierra  arenosa,  pero  muy  buena  y  fértil;  aunque  con  ser  tan 
grande  población,  no  tiene  de  término,  por  donde  más,  de  dos 
leguas  y  media  arriba. 

VALLE   DE   ATLISCO. 

Está  en  esta  provincia  de  Tlaxcala,  cinco  leguas  de  la  ciudad 
de  los  Angeles  al  sur,  el  Valle  del  Atlisco^  que  cae  en  la  juris- 
dicción de  Giiajocingo,  pueblo  de  indios:  tendrá  de  ancho  y 
largo  como  legua  y  media,  de  la  mejor  tierra  del  mundo  para 
trigo ,  que  nunca  se  hiela  en  él ,  y  así  se  cogen  cada  año  de 
ochenta  mil  fanegas  arriba,  que  excede  en  bondad  á  lo  de  Gas- 
tilla.  Está  muy  poblado  de  españoles  labradores,  en  que  dicen 
que  habrá  de  mil  dellos  arriba. 

VALLE  DE   OCUMBA. 

En  comarca  de  esta  tierra,  siete  leguas  de  la  ciudad  al 
oriente,  esta  el  Yallede  Orumba,  donde  hay  más  de  ochocien- 


m 


tos  españoles ,  estancias  y  ganados ,  y  en  la  provincia  de  Te- 
peaca,  cinco  leguas  al  oriente  de  la  ciudad,  declinando  al  sur, 
habrá  más  de  trescientos  españoles ,  en  ganados,  grangerias  y 
oficios.  Hay  en  esta  provincia  un  pueblo  de  indios,  ciudad  que 
llaman  Tepeaca,  cabeza  de  toda  la  provincia,  á  quien  Don  Her- 
nando Cortés  llamó  Segura  de  la  Sierra  por  estar  metida  en 
una  sierra;  y  en  esta  comarca  hay  un  pueblo  de  indios  que 
llaman  Tecamachalco,  en  que  habrá  doscientos  españoles  y 
más  de  diez  mil  indios ;  cuya  comarca ,  aunque  esta  es  tierra 
seca,  es  fértil  de  mucho  maíz,  y  está  en  su  jurisdicción  el 
Valle  de  San  Pablo ,  muy  fértil  de  trigo  y  en  que  habrá  más 
de  cien  españoles  labradores. 


PROVINCIA  DE  LA  VERACRUZ. 

La  provincia  y  partido  que  llaman  de  la  Veracruz ,  es  lo  que 
cae  en  esta  comarca  diez  ó  doce  leguas  en  contorno  de  la  Ve- 
racruz ,  que  no  hay  otro  pueblo  en  ella  de  españoles ,  y  de 
indios  también  muy  pocos ;  es  toda  tierra  muy  caliente  y  hú- 
meda ,  en  verano  principalmente  que  es  cuando  llueve,  desde 
Mayo  hasta  Octubre  con  el  viento  sur ,  y  algunas  veces  con  el 
norte;  en  el  cual  tiempo  el  sol  quema  mucho,  y  enciende  la 
arena  de  manera,  que  no  se  puede  pasar  por  ella  sin  excesivo 
calor^  de  que  provienen  las  enfermedades,  que  en  esta  tierra  pa- 
decen, y  el  temple  mal  sano  della.  Las  aguas  son  gruesos  agua- 
ceros ,  y  el  cielo  nunca  está  cubierto  sino  cuando  llueve  :  no 
hay  nieblas  ni  sereno  ninguno  hasta  la  Venta  de  Perote,  que 
ya  comienza  á  ser  sierra:  de  alh'  adelante  suele  refrescar  en 
esta  provincia  con  los  nortes  hasta  poderse  beber  el  agua  tem- 
plada .  Los  vientos  más  ordinarios  son  sur  y  norte ,  y  el  norte 
es  muy  violento.  Es  toda  esta  comarca  de  tierra  llana  y  are- 
nisca y  montosa,  y  toda  llena  de  arboledas  de  cedros  y  otros 
árboles  de  la  tierra,  y  arcabucos  y  cabanas  bravas  para  gana- 
dos mayores  de  yeguas  y  vacas  y  puercos,  de  que  hay  muchos, 
y  algunas  cabras ;  ganado  ovejuno  poco ,  porque  la  carne  que 
más  se  come  es  vaca  y  ternera:  hay  venados,  corzos  y  tigres 


212 


y  muchos  conejos  como  los  de  España,  y  puercos  javalíes,  y 
gallinas  ó  pavos  de  la  tierra  y  de  España ,  y  muchas  palomas , 
codornices,  y  patos:  hay  abundancia  de  pescados  en  las  lagu- 
yr  ñas  y  rios;  no  hay  frutas  de  España  sino  sean  limas  y  naran- 
jas; hay  batatas  y  agí,  y  las  otras  hortalizas  de  España,  le- 
chugas ,  rábanos ,  melones ,  repollos ,  y  no  se  dan  cebollas  ni 
puerros  ni  trigo  ni  cebada :  hay  árboles  de  algodón. 


LA  VERACRUZ. 

La  ciudad  de  la  Veracruz,  en  100°  de  longitud  y  18°  y  medio 
de  altura,  sesenta  ó  sesenta  y  seis  leguas  de  México ,  un  cuarto 
de  legua  de  la  mar  junto  á  un  rio  que  se  nombra  della^,  es 
pueblo  de  doscientos  vecinos  españoles,  y  dende  arriba,  y  vá 
siempre  en  crecimiento;,  todos  mercaderes  y  tratantes  en  mer- 
caderías ó  en  bodegas,  y  casas  para  ellas  y  carruages  ó  merca- 
derías ;  porque  labores  del  campo  no  hay  ningunas.  Rígese  por 
un  alcalde  mayor  que  provee  el  virey  de  la  Nueva  España : 
hay  Caja  Real  y  oficiales  de  la  Hacienda,  que  llaman  de  la 
Contratación,  desde  el  año  de  72  (1572),  porque  hasta  allí  había 
tenientes  de  oficiales  Reales  puestos  por  los  de  México:  hay  una 
iglesia  parroquial ,  y  en  ella  un  vicario  por  el  obispo  de  Tlax- 
cala:  no  hay  monesterio  ninguno,  y  hay  tres  hospitales  de 
pobres ;  no  hay  indios  ningunos ,  aunque  hay  de  seiscientos 
negros  esclavos  arriba  para  la  traginería  y  trato  de  las  mer- 
caderías. 

Poblóse  primero  esta  ciudad  por  Don  Hernando  Cortés  en 
el  sitio  donde  agora  llaman  Villa-rica  la  Vieja,  no  mucho  lejos 
de  donde  ahora  está ,  la  cual  se  pasó  después  á  Medellin ,  y  úl- 
timamente al  sitio  donde  agora  está ;  la  cual  se  llama  Vera- 
cruz,  porque  al  principio  la  nombraban  Villa-rica  de  la  Vera- 
cruz^  por  haber  entrado  en  la  tierra  Cortés  viernes  déla  Cruz; 
y  así  la  dicha  ciudad  tiene  por  armas  una  cruz  colorada.  Las 
casas  son  todas  de  tapiería,  ladrillo  y  teja  porque  no  hay 
mucha  piedra,  aunque  hay  abundancia  de  madera  de  cedro. 

El  temple  de  esta  comarca  es  muy  caliente,  y  húmedo  de 


213 

manera,  que  en  dos  dias  se  enmohece  el  hierro:  ha  sido  siem- 
pre este  pueblo  muy  enfermo,  aunque  de  diez  ó  doce  años  á 
esta  parte  no  es  tanto  como  solia  y  se  ha  mejorado  mucho  el 
temple  del;  quieren  decir,  que  con  el  trato  y  alientos  de  los 
habitadores  y  ganados ,  ó  haberse  quitado  con  un  huracán 
grande  unos  medaños  de  arena  que  estaban  junto  al  pueblo,  á 
la  parte  de  México. 


topografía  del  puerto  de  san  JUAN  DE  ULUA. 


DESCRIPCIÓN  DEL  PUERTO  DE  LA  VERACRÜZ. 

SAN   JUAN    DE   ULUA. 

El  puerto  de  Veracruz ,  á  quien  los  indios  llaman  Chalchi- 
coeca,  y  comunmente  de  San  Juan  de  Ulua,  le  descubrió  pri- 
mero que  otro  ninguno  Juan  de  Grijalva,  á  quien  Diego  Velaz- 
quez,  gobernador  de  Cuba,  envió  á  descubrir  la  Nueva  España, 
y  aportó  á  esta  isla  y  á  un  pueblo  de  indios  que  estaba  enfrente 
della  y  se  llamaba  Ulua^  junto  á  un  rio  pequeño  ,  y  así  llamó 
al  puerto  San  Juan  de  Ulua ,  por  haber  llegado  á  ella  dia  de 
San  Juan :  fórmase  el  dicho  puerto  junto  á  la  costa  en  una  isla 
que  está  junto  á  ella  como  un  tiro  de  alcabuz  en  19"  de  altura, 
cinco  leguas  de  la  boca  del  rio  de  la  Veracruz ,  la  cual  toda 
tendrá  de  circuito  como  una  legua,  cercada  de  arrecifes,  que  se 
cubre  y  descubre  con  el  flujo  y  reflujo  de  la  mar. 

Háse  hecho  en  ella ,  de  piedra  traida  de  otras  partes ,  una 
plaza  buena,  que  es  lo  que  se  parece  descubierto  y  lo  está 
siempre  cuando  la  mar  no  anda  muy  levantada  ,  en  que  se  han 
hecho  como  veinte  casas  de  madera  encima  de  unos  postes,  para 
unos  negros  que  trabajan  en  la  obra,  y  un  paredón  largo  de 
cal  y  canto  por  la  orilla  de  la  isla,  que  mira  la  tierra,  para 
abrigo  de  los  navios  contra  los  nortes ;  al  reparo  de  la  cual  se 
ponen  los  navios  armados  sin  jarcias  ni  mástiles  por  los  nortes, 


214 

que  son  tan  recios,  que  es  menester,  cuando  vientan,  echar  á 
cada  navio  cinco  ó  ^'seis  cables .  Aunque  es  puerto  fondable  y 
limpio  ,  y  que  antes  que  anduviese  la  obra  que  agora  se  hace 
se  podia  llegar  con  los  navios  á  barloar  en  tierra ,  no  caben  en 
él  de  veinte  navios  arriba  juntos:  para  entrar  en  él  hay  dos 
canales  ;  una  norte  sur  para  el  viento  norte,  larga  como  un 
tiro  de  cañón  y  treinta  pasos  ó  poco  más  ancha ,  de  cinco 
brazas  de  fondo  estable  y  limpio ,  aunque  en  el  medio  della, 
como  treinta  pasos ,  hay  una  laja  y  bajo  de  piedras  peligro- 
sas, metido  en  el  agua  como  dos  brazas  á  dos  y  media;  y  así  es 
menester  darle  resguardo,  desviándose  como  un  tiro  de  piedra 
hacia  la  parte  de  la  piedra  y  no  más  por  los  bajos  de  la  costa: 
ha  de  salirse  del  puerto  por  esta  canal  con  la  brisa. 

La  otra  canal,  que  llaman  la  Gallega^  es  para  la  brisa  y 
mejor  que  la  precedente:  córrese  casi  norueste  sueste  por  entre 
la  Isla  Verde  y  San  Juan  de  Ulua ,  bien  ancha  y  no  muy  larga 
y  fondable,  de  seis  ó  siete  brazas,  aunque  al  fin  della  el  arre- 
cife de  la  isla  echa  de  fuera  como  veinte  pasos  ,  y  así  se  ha  de 
dar  de  resguardo  desviándose  del  más  de  un  tiro  de  piedra : 
para  la  parte  del  sueste;  salen  por  esta  canal  del  puerto  con  el 
viento  norte,  descárganse  los  navios  aquí  en  unos  barcos  gran- 
des, en  que  se  llegan  hasta  el  rio  de  la  Veracruz,  y  en  unas 
barcas  chatas,  de  muy  poca  agua,  en  que  se  llevan  hasta  un  tiro 
de  piedra  de  la  ciudad  de  la  Veracruz ,  y  muchas  dellas  se  pier- 
den en  el  rio  por  tener  muy  poca  agua.  La  que  se  bebe  en  este 
puerto  se  trae  de  una  laguna  que  está  cerca,  y  aunque  no  es 
buena,  puesta  en  las  botijas  se  adoba  enlamar:  de  leñase 
bastecen  de  los  navios  que  se  echan  al  través.  Hay  en  esta  isla 
una  iglesia  y  un  vicario,  y  un  hospital  que  mandó  hacer  el 
virey  Don  Martín  Enriquez,  y  una  fortaleza  que  aún  no  está 
acabada  y  sirve  ya,  y  está  en  alguna  defensa. 

PUEBLOS  DE  INDIOS,  DOCTRINA  DE  CLÉRIGOS  DEL  OBISPADO      ' 

DE  TLAXCALA.  ' 

^    Xocutla:  cabecera  de  partido  y  donde  reside  el  vicario;  hay 
en  él  y  en  un  sujeto  que  tiene  ciento  cuarenta  tributarios. 


215 

<^^^ Puchotitlan:  cabecera  de  partido,  hay  en  el  sólo  treinta  y 

ocho  tributarios. 
—  Hiichitepec:  cabecera  de  partido,  cinco  leguas  de  Xocutla; 
hay  en  él  sólo  quince  tributarios.  » 

Cacahuetepec:  cabecera  de  partido,  cinco  leguas  de  Xocutla; 
hay  en  él  sólo  ochenta  tributarios. 

Tiitutepec:  cabecera  de  partido,  cinco  leguas  de  Xocutla;  hay 
en  él  y  en  dos  sujetos  que  tiene,  cien  tributarios. 
-^"^^yutla:  cabecera  de  partido;  hay  en  él  y  en  tres  sujetos  que 

tiene  ciento  sesenta  tributarios. 
-^  Hochitonala:  cabecera  de  partido,  diez  leguas  de  Xocutla; 
hay  en  él  y  en  un  sujeto  que  tiene  treinta  tributarios. 


^       i  PARTIDO  DE  XALAPA. 

<^Acatlan:  donde  reside  el  vicario,  cabecera  de  partido  de  Xa- 
lapa;  hay  en  él  sólo  cincuenta  tributarios. 

^-Ciiauhtepec:  á  la  banda  de  Acatlan  dos  leguas,  es  cabecera 
de  partido,  y  hay  en  él  sólo  sesenta  tributarios. 

Xalapa:  cuatro  leguas  de  Acatlan,  es  cabecera  de  partido,  y 
hay  en  él  sólo  treinta  y  cinco  tributarios. 

— ^  Nespa:  á  la  banda  de  Xalapa,  hay  en  él  y  en  un,  sujeto  que 
tiene  cien  tributarios. 

~  Copalitas:  cabecera  de  partido,  siete  leguas  de  Acatlan;  hay 
en  él  sólo  veinte  tributarios. 

Omitía:  es  cabecera  de  partido,  nueve  leguas  de  Acatlan;  hay 
en  él  y  en  dos  sujetos  que  tiene  cuarenta  tributarios. 

"~~^  Coahauhaulichan:  cabecera  de  partido;  hay  en  él  y  en  un 
sujeto  que  tiene  treinta  y  cinco  tributarios. 

----_  Cuylutla:  cabecera  de  partido,  dos  leguas  de  Acatlan;  hay 
en  él,  y  en  cuatro  estancias  que  tiene  sesenta  y  un  tribu- 
tarios. 

~^  Ociiyuo  (1):  cabecera  de  partido,  cuatro  leguas  de  Acatlan; 
hay  en  él  y  en  cuatro  estancias  que  tiene  cien  tributarios. 

(1)    Ocoyucan? 


216    . 

- —  Cuytlatenamiquí:  cabecera  de  partido;  hay  en  él  y  en  trece 
estancias  que  tiene  trescientos  diez  y  ocho  tributarios. 

Tamacula:  legua  y  media  de  la  dicha  cabecera;  hay  en  él  y 
en  cinco  estancias  que  tiene  ciento  diez  tributarios. 
^-  €uachapa:  dos  leguas  de  la  dicha  cabecera;  no  tiene  estan- 
cias ningunas ;  hay  en  él  ciento  diez  tributarios. 
—J^ñtepeque:  tres  leguas  de  la  dicha  cabecera,  hay  en  él  sólo 
cincuenta  y  cinco  tributarios. 

"^    Teutla:  tres  leguas  de  la  dicha  cabecera;  hay  en  él  sólo  cua- 
renta y  un  tributarios. 

—  Cumpango:  trece  leguas  de  la  dicha  cabecera;  hay  en  él  y 
en  una  estancia  que  tiene,  cuarenta  tributarios. 

— Istapancingo:  dos  leguas  de  la  dicha  cabecera;  hay  en  él 
sólo  veinte  y  cinco  tributarios. 

—  Chachalacametla:  dos  leguas  de  la  dicha  cabecera;  hay  en  él 
sólo  treinta  y  un  tributarios. 

Hay  en  este  partido  cuatro  estancias  sujetas  á  Teutasco;  hay 
en  todas  ellas  doscientos  cincuenta  y  un  tributarios. 


PARTIDO  DE  WIICANTLA. 

Micantla:  cabecera  de  partido;  hay  en  él  sólo  quinientos  tri- 
butarios. 

Tonaya:  sujeto  de  Micantla;  hay  en  él  sólo  ciento  cuarenta 
tributarios. 

Nacatlan:  sujeto  á  la  dicha  cabecera;  hay  en  él  veinte  y  cinco 
tributarios. 

Tlapostetlan:  sujeto  á  Micantla;  tiene  cuarenta  tributarios. 

Huehuetepec,  y  Pilopa^  que  son  dos  pueblos  sujetos  á  la  di- 
cha cabecera;  hay  en  ellos  diez  tributarios. 

Yotingo:  sujeto  á  la  dicha  cabecera;  hay  en  él  diez  tribu- 
tarios. 

Colipa:  cuatro  leguas  de  la  dicha  cabecera;  hay  en  él  ciento 
treinta  tributarios. 

Ciua  ó  Citla:  ocho  leguas  de  la  dicha  cabecera;  hay  en  él 
sólo  cincuenta  tributarios. 


217 


PARTIDO  DE  CÜZCATLAN. 

Cuzcatlan:  cabeza  principal  de  este  dicho  partido;  hay  en  él 
y  en  ocho  estancias  que  tiene  cuatro  mil  cincuenta  tribu- 
tarios. 

^  Coquitlan:  cabecera  de  partido,  sujeto  á  Cuzcatlan;  hay  en 
él  y  en  nueve  estancias  que  tiene  trescientos  veinte  tribu- 
tarios. 

^  Tuchitlan:  cabecera  de  partido,  sujeto  á  Cuzcatlan;  hay  en 
él  y  en  dos  estancias  que  tiene  ciento  cincuenta  tributarios. 
■    Xonacatlan:  cabecera  de  partido;  hay  en  él  y  en  seis  estan- 
cias que  tiene  mil  trescientos  tributarios. 


PARTIDO  DE  GUAMUCHITLAN. 

~  Guamuchitlan:  cabecera  de  partido,  hay  en  él  y  en  diez  es- 
tancias que  tiene  mil  seiscientos  tributarios. 

—  Olinala:  sujeto  á  esta  cabecera;  hay  en  él  y  en  diez  y  ocho 
estancias  que  tiene  mil  trescientos  tributarios. 

^^—Tonatla:  cabecera  de  partido;  hay  en  él  y  en  once  estancias 
que  tiene  cuatrocientos  ochenta  y  seis  tributarios. 

—  Cocoalco:  cabecera  de  partido,  sujeto  á  Tonatla;  hay  en  el 
y  en  seis  estancias  que  tiene  doscientos  catorce  tributarios. 


PARTIDO  DE  BEITLAPA.--HUEYTLALPA. 

Beytlapa:  cabecera  principal  de  partido;  hay  en  él  y  en 
veinte  y  un  sujetos  que  tiene  mil  setecientos  treinta  tribu- 
tarios. 

-  Acatlan:  cabecera  de  partido  principal;  hay  en  él  y  en  cua- 
tro estancias  que  tiene  ochocientos  tributarios. 
^  Piaztla:  cabecera  de  partido  sujeto  á  Acatlan;  hay  en  él  y  en 
diez  estancias  que  tiene  setecientos  veinte  tributarios. 


(p 


218 

—  Xuxupango:  cabecera  de  partido  principal;  hay  en  él   y  en 
ocho  estancias  que  tiene  setecientos  tributarios. 

—  Chila:  sujeto  á  Xuxupango,  cabecera  de  partido;  hay  en  él 
y  en  tres  estancias  que  tiene  setecientos  tributarios. 
*—Pantepec:  cabecera  de  partido;  hay  en  él  y  en  trece  estancias 

que  tiene  ciento  cincuenta  y  cinco  tributarios. 

_ — Xicotepee:  cabecera  de  partido  principal;  hay  en  él  y  en  cua- 
renta y  cuatro  estancias  que  tiene  mil  quinientos  tributarios. 

^--  Tzapotiílan:  cabecera  principal  de  partido;  hay  en  él  y  once 
sujetos  que  tiene  dos  mil  tributarios. 

~—  Tlista:  cabecera  de  partido  principal;  hay  en  él  y  en  cua- 
renta y  cuatro  estancias  que  tiene  dos  mil  doscientos  cincuenta 
tributarios. 

^  Zongolica:  cabecera  de  partido  principal;  hay  en  él  y  en  ca- 
torce estancias  que  tiene  setecientos  setenta  tributarios. 

— -  Tequillan:  cabecera  principal  de  partido;  hay  en  él  y  en  ocho 
estancias  que  tiene  cuatrocientos  ocho  tributarios. 

"*^-    San  Miguel  de  Aiiilicapa:  hay  en  él  y  en  cuatro  cabeceras 
que  tiene  ciento  veinte  tributarios. 

Chocaman:  cabecera  de  partido;  hay  en  él  y  en  cuatro  cabe- 
ceras sujetas  que  tiene  ochocientos  veinte,  tributarios. 

^     Chocaman:  del  partido  de  Coylicapa\  tiene  doscientos  tribu- 
tarios. 

—  Aculcengo:  del  partido  de  Auilacapa;  hay  en  él  trescientos 
tributarios. 

- Atlatlan:  cabecera  de  partido  de  Auilacapa-,  tiene  trescientos 

tributarios. 
-— ■  Mecatlan:  cabecera  de  partido;  hay  en  él  y  en  veinte  y  dos 

estancias  que  tiene  novecientos  indios  tributarios. 

—  Cuauiahualulco:  cabecera  de  partido;  hay  en  dos  parciali- 
dades que  tiene  quinientos  setenta  tributarios. 

—  Alxoxoca:  del  partido  de  Qiiauiahualulco\  tiene  en  dos  par- 
cialidades ciento  cuarenta  tributarios. 

■ —  Chalchuycomunla:  del  partido  de  Quauiahualulco]  tiene  en 
dos  parcialidades  quinientos  cuarenta  tributarios. 

-  Cacamaloapa:  del  partido  de  Alvarado :  tiene  cien  tribu- 
tarios. 


219 

" — ^Amatlan:  del  partido  de  Alvarado;  hay  en  él  y  en  cuatro  es- 
tancias que  tiene  noventa  tributarios. 

— -Tlacotlalpa:  del  partido  de  Alvar ado;  en  él  y  en  seis  estan- 
cias que  tiene  doscientos  diez  y  ocho  tributarios. 
"^Pultla:  del  partido  de  Alvarado;  en  él  y  en  tres  estancias 
hay  ciento  treinta  y  cuatro  tributarios. 

,-^Tlaliscoya:  del  partido  de  Alvarado;  en  él  y  en  dos  estancias 
hay  sesenta  y  cinco  tributarios. 

^-  Cilacayoapa:  cabeza  del  partido;  hay  en  ella  y  en  tres  es- 
tancias ciento  cincuenta  tributarios. 

- — Patanala:  del  partido  de  Cilacayoapa;  en  él  y  en  dos  estancias 
hay  doscientos  cincuenta  tributarios. 

— "Mychiapa:  del  partido  de  Cilacayoapa ;  hay  en  él  cien  tri- 
butarios. 

—  Yepatepel:  del  partido  de  Cilacayoapa;  en  tres  estancias  hay 
trescientos  tributarios. 

Alupancingo:  del  partido  de  Cilacayoapa;  en  él  y  en  tres 
estancias  tiene  doscientos  tributarios. 

—  Calegiiala:  del  partido  de  Cilacayoapa;  tiene  ciento  setenta 
tributarios. 

''^Tlacuilula:  cabecera  de  partido;  tiene  en  él  y  en  siete  estan- 
cias setecientos  tributarios. 

—  Xilotepec:  del  partido  de  Tlacullula;  en  él  y  en  dos  estan- 
cias tiene  trescientos  sesenta  tributarios. 

^^  Chapultepec:  del  partido  de  Tlacuilula;  tiene  ciento  cuarenta 
tributarios. 

—Noalingo:  del  partido  de  Tlacuilula;  tiene  doscientos  tribu- 
tarios. 

• — rej^eZa.- del  partido  de  Tlacuilula;  tiene  ciento  tres  tributarios. 

— -  Maxtlatlan:  del  partido  de  Tlacuilula;  tiene  treinta  y  cinco 

tributarios. 
"^  Chicuacentepec:  del  partido  de  Tlacuilula;  tiene  cuarenta  y 
cinc#  tributarios. 

—  Atocpa:  del  partido  de  Tlacuilula;  tiene  ochenta  y  cinco  tri- 
butarios. 

~   Cuaquauhtzintla:  del  partido  de  Tlacuilula;  tiene  ciento 
setenta  y  tres  tributarios. 


220 

— Almolonga:  del  partido  de  Tlacuüula;  tiene  veinte  .y  un  tri- 
butarios. 

—  Acatlan:  del  partido  de  Tlacuüula;  tiene  cien  tributarios. 

- —  Miahuatlan:  del  partido  de  Tlacuüula;  tiene  ciento  cincuenta 

tributarios. 
' —  Santiago:  del  partido  de  TlatlauquUepec;  hay  en  él  y  en  una 

estancia  setecientos  tributarios. 
Atempa:  del  partido  de  TlatlauquUepec;  tiene  cuatrocientos 

tributarios. 
Santiago:  cabecera  de  partido ;   tiene  dos  estancias  y  hay 

quinientos  tributarios. 
^-      Izuatlan:  del  partido  de  ^Sanü'a^fo;  tiene  doscientos  tributarios. 
Cuimistlan:  del  partido  de  San  Antonio^  tiene  en  él  y  en  dos 

sujetos  treinta  tributarios. 
^--  Tepexuxuma:  cabecera  de  partido;  tiene  mil  tributarios. 

—  Expatlan:  del  partido  de  Tepexuxuma;  tiene  seiscientos  tri- 
butarios. 

—  Anecuchtla:  del  partido  de   Tepexuxuma;  tiene  ciento  diez 
tributarios. 

—  Denecuchtla:  del  partido  de  Tepexuxuma;  tiene  cien  tri- 
butarios. 

~~^-  AhuaÜan  atexculuca:  del  partido  de  Tepexuxuma;  tiene  se- 
tenta tributarios. 

—  Teupantlan:  cabecera  de  partido;  tiene  quinientos  nueve 
tributarios. 

*—    Huehuetlan:  del  partido  de  Teupantlan;  tiene  novecientos 
tributarios. 
- — Zoyatitanapa:  del  partido  de  Teupantlan;  tiene  doscientos 

tributarios. 
-^    Cuacingo:  del  partido  de  Teupantlan;  tiene  sesenta  tribu- 
tarios. 

—  Nopaluca:  cabecera  de  partido;  tiene  ciento  setenta  y  tres 
tributarios. 

-_,    San  Pedro:  del  partido  de  Nocalupa;  en  él  y  en  una  estan- 
cia treinta  y  tres  tributarios. 

Santa  Cruz:  del  partido  de  Nocalupa;  tiene  en  él  y  en  una 
estancia  treinta  y  seis 'tributarios. 


221 

^^  San  Juan:  cabecera  de  partido;  tiene  mil  ochocientos  tri- 
butarios. 

-^  TlalcucautUlan:  cabecera  de  partido ;  tiene  en  él  y  en  siete 
estancias  cuatrocientos  tributarios. 

-"      Copalxotillan:  del  partido   de  TlalcucautUlan;  hay   en  él 
trescientos  diez  y  seis  tributarios. 

^^^  Tauaquancingo:  del  partido  de  TlalcucautUlan;  tiene  en 
él  y  en  cinco  estancias  doscientos  [cincuenta  y  nueve  tribu- 
tarios. 

^^"^Treuauncingo:  del  partido  de  TlalcucautUlan;  tiene  en  él  y 
en  tres  estancias  doscientos  treinta  y  siete  tributarios. 

—  Myxtlancingo:  del  partido  de  TlalcucautUlan;  tiene  en  él  y 
en  dos  estancias  sesenta  y  tres  tributarios. 

-—  Tulimany:  del  partido  de   TlalcucautUlan;  tiene  en  él  y  en 
tres  estancias  ciento  catorce  tributarios. 
• —   Caqualpa:  del  partido  de  TlalcucautUlan;  tiene  en  él  y  en 

cinco  estancias  doscientos  nueve  tributarios. 
■— -  MezquUian:  cabecera  de  partido  de  TlalcucautUlan;  tiene  en 

él  y  en  cuatro  estancias  trescientos  cinco  tributarios. 
^"^   Papalutla:  del  partido  de  TlalcucautUlan;  tiene  en  él  y  en 
seis  estancias  trescientos  diez  y  nueve  tributarios. 
-^  Oztutla:  del  partido  de  TlalcucautUlan;  en  él  y  en  seis  es- 
tancias hay  ciento  setenta  y  cuatro  tributarios. 

<--  Tlacotepec:  cabeza  de  partido;  en  él  y  en  once  sujetos  hay 
cinco  mil  seiscientos  tributarios. 

"^  San  Salvador:  cabeza  de  partido;  en  él  y  en  dos  estancias 
tiene  dos  mil  cien  tributarios. 
V    TelUlatzynco:  del  partido  de  San  Salvador;  tiene  cuatro- 
cientos tributarios. 

"  Mixtepeque:  cabeza  de  partido;  tiene  en  él  y  en  dos  estancias    \\^  v 
mil  tributarios. 

""  Tlacotepeque:  del  partido  de  Mixtepec;  tiene  cuatrocientos   ^!' 
tributarios. 

^   Tepexe:  del  partido  de  Mixtepec;  tiene  ochenta  tributarios. 

—  Acala:  cabeza  de  partido;  tiene  cuatrocientos  tributarios. 
CapotUlan:  del  partido  de  Acala;  tiene  ciento  treinta  y  ocho 

tributarios. 


IV 


222 

Cacayucan:  del  partido  de  Acala;  tiene  doscientos  cuarenta 
tributarios. 

Xicalan:  del  partido  de  Acala;  tiene  trescientos  sesenta  y  seis 
ributarios. 

Iztaapan:  del  partido  de  Acala;  tiene  ciento  cincuenta  tri- 
butarios. 

Tlacualco:  del  partido  de  Acala;  tiene  cuatrocientos  tri- 
butarios. 

Tepetzmtla:  del  partido  de  Acala;  tiene  seis  tributarios. 
—  Tétela:  cabeza  de  partido;  en  él  y  en  tres  estancias  hay 
cuatrocientos  setenta  tributarios.  , 

N^    Yetazimaztitlan,  del  partido  de  Tétela;  en  él  y  en  una  estan- 
cia hay  cuatrocientos  cincuenta  tributarios. 
' —   Teutlalco:  cabeza  de  partido;  hay  en  él  y  en  cuarenta  y  cuatro 
estancias  mil  cuatrocientos  veinte  y  un  tributarios. 
^  '^        Capuala:  cabecera  de  partido;  eñ  él  y  en  una  estancia  hay 
mil  trescientos  setenta  y  cinco  tributarios. 
^    La  ciudad  de  Suchitlan:  del  partido  de  Capuala;  hay  en  él 
trescientos  tributarios. 

Cuecala:  del  partido  de  Capuala;  tiene  doscientos  veinte  tri- 
butarios. 

Ciquila:  del  partido  de  Capuala;  tiene  cien  tributarios. 

Cacatipa:  del  partido  de  Capuala;  en  él  y  en  una  estancia 
hay  ciento  veinte  y  un  tributarios. 

Acoxitlan:  cabeza  de  partido;  en  él  y  en  quince  sujetos  hay 
mil  feligreses. 


PUEBLOS  DE  INDIOS  DONDE   LOS  FRAILES  FRANCISCOS  TIENEN 

MONASTERIOS   Y   DOCTRINAS. 

Tlaxcalam:  hay  en  él  y  en  cincuenta  y  un  sujetos,  catorce 
mil  seiscientos  sesenta  y  seis  tributarios. 

Chiautempa:  hay  en  él  y  en  seis  sujetos;  dos  mil  seiscientos 
treinta  y  siete  tributarios. 

-  Atliuetza:  hay  en  él  y  en  trece  sujetos;  dos  mil  cuatrocientos 
sesenta  v  ocho  tributarios. 


223 

Cuamantla:  hay  en  él  y  en  diez  y  seis  sujetos;  dos  mil  nove- 
cientos sesenta  tributarios. 

San  Felipe:  hay  en  él  y  en  diez  y  ocho  sujetos,  mil  sete- 
cientos tributarios. 

Topoyianco:  hay  en  él  y  en  veinte  sujetos,  dos  mil  sesenta 
tributarios. 

^-Tepeaca:  hay  en  él  y  en  cuarenta  y  ocho  sujetos,  seis  mil 
ciento  veinte  tributarios. 
'      Huexocingo:  hay  en  él  y  en  veinte  y  ocho  sujetos,  tres  mil 
setecientos  sesenta  y  nueve  tributarios. 

^^^Cholula:  hay  en  él  y  en  treinta  y  un  sujetos,  once  mil  sete- 
cientos ochenta  y  seis  tributarios. 
^     Hacatlan:  hay  en  él  y  en  catorce  sujetos,  dos  mil  ochocientos 
sesenta  tributarios. 
^uAjxa^  'duauhquechulan:  hay  en  él  y  en  diez  y  siete  sujetos,  tres  mil 
'        seiscientos  sesenta  y  cinco  tributarios. 

"^   Tecamachalco:  hay  en  él  y  en  cinco  sujetos,  tres  mil  nove- 
cientos treinta  tributarios. 
lueí^^^  Guechulacay:  hay  en  él  y  en  cuatro  sujetos,  tres  mil  tres- 
cientos sesenta  tributarios. 

— Tecalco:  hay  en  él  y  en  diez  sujetos,  cinco  mil  tributarios. 
— —'Acapetlauaca:  hay  en  él  y  en  cuatro  sujetos,  mil  setenta  y 
un  tributarios. 

■^  Avauhtinchan:  hay  en  él  y  en  siete  sujetos,  mil  setenta  y  un 
tributarios. 

' Colpa:  hay  en  él  y  en  siete  sujetos,  cuatro  mil  ochocientos 

setenta  y  seis  tributarios. 
—    Atatzingo:  hay  en  él  y  en  trece  sujetos,  tres  mil  ciento  ochen- 
ta tributarios. 
^  •  r^^Teouacan:  hay  en  él  y  en  diez  y  siete  sujetos,  dos  mil  sete- 
cientos treinta  tributarios. 
^^^"^  Xalapan:  hay  en  él  y  en  siete  sujetos,  mil  doscientos  noventa 
y  cinco  tributarios. 


224 


PUEBLOS  DONDE  LOS  DOMINICOS  ADMINISTRAN  DOCTRINA  Y  TIENEN 

MONASTERIOS. 

^'   Tepexic:  hay  en  él  y  en  veinte  y  seis  estancias,  dos  mil  seis- 
cientos setenta  y  siete  tributarios. 

_  La  ciudad  de  los  Angeles:  hay  en  ella  y  en  cinco  estancias, 
ochocientos  tributarios. 

"     Itzocan:  hay  en  él  y  en  cuatro  sujetos,  dos  mil  cuatrocientos 
tributarios. 

Tepai^ayecan:  hay  en  él  y  en  veinte  y  seis  estancias,  mil 
trescientos  cuarenta  y  seis  tributarios. 

—  Tatlapanala:  hay  en  él  y  en  cinco  estancias,  quinientos  se- 
tenta y  cinco  tributarios. 

— .    Chahna:  hay  en  él  y  en  una  estancia,  doscientos  cuarenta 
tributarios. 

— ^  Calmecatitlan:  tiene  ciento  cincuenta  tributarios. 

' —  Catepec:  tiene  sesenta  tributarios. 

-r-  Tonala:  hay  en  él  y  en  cinco  estancias,  ochocientos  treinta 
tributarios. 

Atocay:  hay  en  él  y  en  dos  estancias,  trescientos  treinta  tri- 
butarios. 

—  Teocatlan:  hay  en  él  y  en  dos  estancias,  quinientos  tribu- 
tarios. 

-^   Igualtepec:  hay  en  él  y  en  cuatro  estancias,  cuatrocientos 
tributarios. 

^ — Chila:  hay  en  él  seiscientos  tributarios. 
' —  Tiquicistepec:  hay  en  él  y  en  cuatro  estancias,  mil  tribu- 
tarios. 

"^  Guaxuapa:  hay  en  él  y  en  cuatro  estancias,  quinientos  tri- 
butarios. 

— -  Ixitlan:  hay  en  él  doscientos  tributarios. 

— "Suchitepec:  hay  en  él  ciento  cincuenta  tributarios. 

—  Cuyotepexic:  hay  en  él  y  en  tres  estancias,  doscientos  tribu- 
tarios. 


225 


PUEBLOS  DE  INDIOS  DEL  OBISPADO  DETLAXCALA  DONDE  LOS  AGUSTINOS 

"      TIENEN    MONASTERIOS   Y  DOCTRINAS. 

'-^Chietla:  en  él  y  en  once  estancias,  novecientos  veinte  tri- 
butarios. 

^^  Chiauhtlan:  hay  en  él  y  en  cincuenta  y  siete  estancias,  dos 
mil  ochocientos  diez  seis  tributarios. 

^^  Tlachinola:  hay  en  él  cinco'mil  trescientos  treinta  y  un  tri- 
butarios. 

~"  Tlapa:  hay  en  él  y  en  catorce  estancias,  mil  doscientos  diez 
y  nueve  tributarios. 

. —  Atliztaca:  hay  en  él  y  en  ocho  estancias,  ciento  cincuenta  y 
dos  tributarios. 

^  Caltitlan:  hay  en  él  y  en  diez  y  nueve  estancias,  quinientos 
cuarenta  y  seis  tributarios. 

—  Atlemaxar:  hay  en  en  él  y  en  nueve  estancias,  novecientos 
setenta  y  siete  tributarios. 

^-    Iguala:  hay  en  él  y  en  seis  estancias,  trescientos  cincuenta 

y  cuatro  tributarios. 
—  Ichiateopan:  hay  en  él  y  en  cinco  estancias,  doscientos  tres 

tributarios. 
■^  Petlalca:  hay  en  él  y  en  cinco  estancias,  ciento  cincuenta  y 

un  tributarios. 

—  Chipetlan:  hay  en  él  y  en  cinco  estancias,  ciento  cincuenta  y 
nueve  tributarios. 

^  Tenango:  hay  en  él  y  en  siete  estancias,  ciento  veinte  y  nueve 
tributarios. 

-^  Ofzoyoc:  hay  en  él  y  en  diez  estancias,  ciento  treinta  tribu- 
tarios. 

—  Totomixüahuacan:  hay  en  él  y  en  seis  estancias,  trescien- 
tos ocho  tributarios. 

— €uytlapa:  hay  en  él  y  en  seis  estancias,  mil  ciento  setenta  y 
cinco  tributarios. 
- —   Chilapa:  hay  en  él  y  en  cuarenta  y  dos  sujetos  y  estancias, 
cuatro  mil  nueve  tributarios. 


226 

^.PauaÜan:  hay  en  él  dos  mil  tributarios. 

Totopec:  hay  en  él  y  en  veinte  y  ocho  estancias,  tres  mil  seis 
cientos  tributarios. 

La  Ciudad  de  los  Angeles:  hay  en  ella  cincuenta  tribu- 
tarios. 

HIDROGRAFÍA  DEL  OBISPADO  DE  TLAXCALA. 

En  la  mar  del  Norte  el  rio  de  Alvarado,  por  otro  nombre  de 
Banderas,  por  donde  se  parten  los  obispados  de  Guaxaca  y 
Tlaxcala,  en  18  V3  de  altura,  es  puerto  donde  pueden  entrar 
bien  los  navios. 

El  rio  de  Almeyra,  junto  al  rio  de  San  Juan  de  Ulua,  cuatro 
ó  cinco  leguas  al  oriente  del,  sirve  de  puerto  también  cuando 
es  menester. 

El  puerto  de  ülua,  como  queda  descrito  en  la  descripción  de 
la  Veracuz,  rio  de  San  Pedro  y  San  Pablo,  en  100°  X  y  20°  de 
altura,  es  razonable  rio  y  desembarcadero,  veinte  y  cinco  ó 
treinta  leguas  al  norte  del  rio  de  la  Veracruz. 

El  rio  de  Cazones,  como  veinte  leguas  al  norte  del  rio  de 
San  Pedro  y  San  Pablo,  ruin  puerto  y  de  poca  agua. 

Bahía  y  laguna  de  Tamayagua,  al  sur  del  rio  de  Panuco, 
veinte  ó  veinte  y  cinco  leguas,  en  23°  de  altura,  sirve  de  puerto, 
aunque  no  tiene  mucha  agua  en  la  entrada. 

En  la  mar  del  Sur  tendrá  de  costa  este  obispado  diez  y  ocho 
ó  veinte  leguas,  en  qué  entran  tres  ó  cuatro  rios,  y  enfrente  de 
Xalapa  hay  una  ensenada  grande  y  larga,  y  á  la  entrada  della 
una  isla:  no  se  sabe  que  haya  puerto  ninguno. 


DESCRIPCIÓN  DEL  OBISPADO  DE  GUAXACA. 

El  obispado  de  Guaxaca ,  dicho  así  de  la  provincia  en  que 
está  la  catedral,  y  por  otro  nombre  de  Antequera  por  la  ciudad 
en  que  reside,  parte  términos  con  el  obispado  de  Tlaxcala  por 
el  poniente  en  Giutla,  que  es  en  la  costa  de  la  mar  del  Sur, 
en  el  meridiano  102°  de  longitud  y  16°  de  altura,  desde  donde 


227 

van  corriendo  sus  términos  al  nornordeste  como  cuarenta  ó 
cincuenta  leguas,  y  desde  allí  vuelve  lesnordeste  la  costa  de 
la  mar  del  Norte  hasta  el  rio  de  Alvarado,  que  serán  como 
treinta  leguas:  por  la  parte  del  norte  y  del  nordeste  tiene  por 
límites  á  la  mar  del  Norte,  desde  la  boca  del  dicho  rio  de  Alva- 
rado hasta  pasados  los  términos  de  Guacaqualco,  en  96°  de  Ion- 
gitud  y  18  de  altura,  y  por  el  leste  confina  con  los  obispados 
del  distrito  de  la  Audiencia  de  Guatimala ,  en  la  provincia  de 
Soconusco  y  Tehuantepec,  y  con  el  obispado  de  Ghiapa  en  la 
provincia  de  los  indios  Coques,  y  con  el  de  Yucatán  en  la  pro- 
vincia de  Tabasco;  de  manera,  que  de  la  una  mar  ala  otra,  por 
los  confines  de  Tlaxcala,  tendrá  ciento  veinte  leguas  poco  más 
ó  menos,  y  por  la  costa  del  norte  como  cincuenta  leguas,  y 
sesenta  desde  la  mar  del  Norte  á  la  del  Sur  por  los  confines  de 
Ghiapa,  y  ciento  por  la  costa  del  sur  desde  la  provincia  de  So- 
conusco hasta  Giutla. 

Hay  en  todo  este  obispado  cuatro  pueblos  de  españoles,  una 
ciudad  y  tres  villas,  en  que  habrá  como  cuatrocientos  veinte 
españoles  poco  más  ó  menos^  toda  gente  muy  pobre,  sin  trato 
ni  contratación  ninguna,  y  trescientos  cincuenta  pueblos  de 
indios,  cabeceras,  mal  poblados,  y  otros  derramados  y  despo- 
blados, en  los  cuales  y  en  trescientas  estancias  y  sujetos  dellos, 
habrá  como  noventa  y  seis  mil  indios  tributarios,  repartidos 
en  ciento  cuarenta  ó  ciento  cincuenta  repartimientos,  que  tri- 
butan de  cincuenta  y  cuatro  mil  pesos  arriba;  los  sesenta  y 
ocho  en  cabeza  de  S.  M.,  que  le  rentarán  como  diez  y  ocho  mil 
pesos,  y  los  ochenta  y  dos  de  particulares,  que  rentan  más  de 
cincuenta  y  seis  mil. 

Hay  en  este  obispado  dos  alcaldías  mayores  proveídas  por 
el  virey,  y  cincuenta  corregimientos.  Dícese  este  obispado  de 
Guajaea,  por  la  provincia  donde  está  la  catedral  que  se  llama 
así,  y  de  Antequera  por  la  ciudad  donde  reside:  es  sufragáneo 
al  arzobispado  de  México  desde  el  año  47.  Está  la  doctrina  de 
este  obispado  toda  repartida  en  clérigos  y  frailes  dominicos,  que 
tienen  la  mayor  parte  della,  porque  tienen  ciento  veinte  mones- 
terios  ó  doctrinas,  y  en  toda  esta  provincia  no  hay  monesterio 
ninguno  de  otra  orden :  de  clérigos  hay  doscientas  doctrinas. 


228 

Generalmente  es  la  tierra  muy  áspera  de  sierras  y  montañas 
difíciles  de  caminar,  y  así  el  temple  es  más  frió  que  caliente, 
y  la  tierra  sana;  y  si  alguna  tierra  llana  hay  es  hacia  la  costa 
de  la  mar  del  Sur,  la  cual  es  excesivamente  cálida  y  mal  sana: 
dase  en  todas  partes  maíz,  y  en  las  más  calientes,  mediana- 
mente, algodón  y  cacao,  y  trigo  en  las  partes  templadas;  y  en 
muchas  partes  hay  en  los  rios  mineros  de  oro,  aunque  se  saca 
poco  por  la  aspereza  de  la  tierra. 


DESCRIPCIÓN  PARTICULAR  DE  LAS   PROVINCIAS  Y  PUEBLOS 

DE   ESPAÑOLES    DESTE   OBISPADO. 

Aunque  en  este  obispado  hay  muchas  provincias  y  comar- 
cas de  diferentes  lenguas  y  naciones  de  indios ,  la  más  princi- 
pal provincia,  de  siete  ú  ocho  las  mayores  en  que  se  divide,  es 
la  de  Guajaca,  donde  está  la  ciudad  de  Antequera,  en  la  cual 
hay  tres  valles;  el  uno  que  corre  al  oriente  casi  siete  leguas, 
y  otro  hacia  el  norueste,  cinco,  y  otro  al  sur,  diez;  todos  fér- 
tiles de  maiz  y  trigo,  aunque  algunas  veces  falta  agua  del  cielo, 
que  hace  los  años  trabajosos  porque  no  hay  regadíos  ningunos: 
dase  bien  todo  agro  de  naranjas  y  limones ,  granadas ,  mem- 
brillos, higos  y  algunas  uvas,  y  aunque  Jas  frutas  de  tierra 
fria  no  se  dan  bien  en  los  valles,  se  dan  en  las  sierras ;  hay 
melones  y  otras  legumbres  de  España,  si  no  son  ajos. 

ANTEQUERA. 

La  ciudad  de  Anteqiiera^  que  otros  llaman  de  Guaxaca,  por  la 
provincia  en  que  está,  está  en  100°  de  longitud  del  meridiano 
de  Toledo,  y  18°  de  altura  poco  más  ó  menos,  ochenta  leguas  de 
México  en  el  camino  real  de  Guatimala  y  Ghiapa :  es  pueblo 
de  trescientos  cincuenta  vecinos  todos  gente  pobre  y  muy  nece- 
sitada: provee  en  ella  el  virey  de  la  Nueva  España  el  alcalde 
mayor,  con  seiscientos  sesenta  pesos  de  salario,  y  reside  aquí 
la  catedral  desde  el  año  de  66,  que  se  hizo  la  erección  della. 

Fundó  este  pueblo  el  adelantado  Pedro  de  Alvarado,  por 


229 

comisión  del  Marqués  del  Valle ,  año  de  27 ,  y  después  se  des- 
pobló ,  y  la  volvió  á  poblar  Juan  Pérez  de  Berrio ,  por  comisión 
de  Ñuño  de  Guzmán ,  y  de  la  Audiencia  año  de  29 :  aunque 
está  poblada  cerca  de  las  cumbres  de  la  sierra,  desde  las  cuales 
van  unas  aguas  á  la  mar  del  Norte ,  y  otras  á  la  del  Sur ,  está 
asentada  en  lugar  llano  y  deleitoso,  y  donde  se  coje  mucho 
trigo,  y  se  dan  todos  mantenimientos:  hay  muchos  morales 
para  seda,  y  mucha  grana,  y  en  los  ríos  abundancia  de  oro. 


PROVINCIA  DE  LA  MISTECA. 

La  provincia  de  IsiMisteca,  que  en  este  obispado  es  la  mayor, 
se  divide  en  la  Misteca  alta  y  baja;  la  alta  cae  al  occidente 
treinta  ó  cuarenta  leguas  de  Antequera,  y  la  baja  al  sudueste 
más  cerca  de  la  mar  del  Sur.  La  alta  es  tierra  más  fresca  y 
más  sana ,  pero  la  una  y  la  otra  son  de  buen  temple ,  abun- 
dantes de  maíz  y  muy  dispuestas  para  trigo  y  todas  las  frutas 
de  España  y  de  la  tierra :  hay  buenas  aguas  y  mucha  madera, 
leña,  piedra,  y  cal:  no  hay  en  ella  pueblos  de  españoles  hasta 
agora,  pero  hay  cerca  de  setenta  pueblos  de  indios,  cabeceras 
de  partidos,  sin  otros  muchos  sujetos  á  éstos,  en  los  cuales 
habrá  de  dos  mil  tributarios  arriba;  incluyese  en  esta  pro- 
vincia las  provincias  Amugos  y  de  Ayacastecas. 


PROVINCIA  DE  TUTUTEPEC. 

La  provincia  de  Tiitutepec,  cincuenta  leguas  de  la  ciudad  de 
Antequera,  al  sudueste  en  la  mar  del  Sur,  es  tierra  sana  para 
estar  en  la  costa,  abundante  de  maíz  y  de  muchas  frutas,  y 
medianamente  de  cacao  y  algodón:  es  muy  aparejada  para  ga- 
nados, y  hay  muchos  pescados  y  sal. 


PROVINCIA  DEL  RIO  DE  ALVARADO. 

La  provincia  áolRio  de  Alvarado,  entre  el  norte  y  nordeste 
de  Antequera,  sesenta  leguas ,  es  tierra  muy  cálida   y  más 


230 

húmeda  que  seca,  y  por  esto  muy  sana;  dase  bien  maíz,  media- 
namente cacao  y  algodón,  y  sal  en  ella,  y  es  dispuesta  para 
ganados  mayores  é  ingenios  de  azúcar:  hay  en  esta  provincia 
el  puerto  del  rio  de  Al  varado ,  por  donde  se  podían  contratar 
las  cosas  que  en  ella  se  criasen. 


PROVINCIA  DE  LOS  ZAPOTECAS. 

La  provincia  de  los  Z apotecas  es  muy  grande  y  principal  en 
este  obispado ;  está  al  nordeste;  hasta  la  ciudad  de  Antequera 
de  diez  hasta  treinta  leguas  :  es  toda  llana  de  sierras  y  mon- 
tañas muy  altas ,  y  así  de  temple  sano,  más  frió  que  caliente, 
y  los  valles  son  amenos  y  deleitosos,  y  fértiles  de  maíz  y  otras 
muchas  cosas ;  y  aunque  rios  y,  mineros  de  oro  y  plata  no  se 
pueden  beneficiar  por  la  aspereza  de  la  tierra. 


SANGTO    ILDEFONSO. 

Está  en  esta  provincia,  en  unas  sierras  muy  altas  y  muy  ás- 
peras, la  villa  de  Sancto  Ildefonso  de  los  Zapotecas,  pueblo  de 
españoles,  veinte  leguas  de  Antequera  hacia  el  norte,  en  99°  y 
medio  de  longitud  y  18"  y  un  cuarto  de  altura:  tiene  como 
treinta  vecinos ,  todos  muy  pobres  porque  no  tienen  grange- 
rías  ni  se  crían  ganados  en  su  comarca,  y  así  se  sustentan  de 
sólo  lo  que  los  indios  tributan,  que  son  unas  mantas  de 
algodón  y  un  poco  de  maíz ;  gobiérnase  por  un  alcalde  mayor 
que  provee  el  virey :  pobláronla  año  de  26  (1526)  Diego  de  Fi- 
gueroa  y  Marcos  de  Aguilar. 

Hay  en  esta  provincia  como  sesenta  pueblos  de  indios  cabe- 
ceras departido  de  doctrina,  sin  los  sujetos  á  ellos,  en  los 
cuales  todos,  y  en  las  estancias  que  tienen,  habrán  como  veinte 
y  nueve  á  treinta  mil  indios,  todos  gente  desnuda  y  muy 
bestial. 

Incluyese  en  esta  provincia ,  la  provincia  de  la  Villalta  de  los 
Zapotecas^  que  se  divide  en  cinco  naciones  que  son:  los  Caxones, 
en  que  hay  diez  pueblos  cabeceras  de  partido ;  Venecichas ,  en 


231 

que  hay  veinte  y  dos  pueblos ;  Bijanaes ,  en  que  hay  quince ; 
Chenaltecas^  en  ocho  pueblos;  Mixes^  en  que  hay  como  diez 
mil  tributarios. 


VALLE  DE  NEJARA. 

SANTIAGO. 

La  comarca  y  valle  de  Nexapa  ,  al  oriente  de  Antequera,  es 
tierra  estéril  y  muy  cálida ,  aunque  el  valle  es  razonable  tierra: 
está  fundada  en  este  valle  la  villa  que  dicen  de  Santiago  de 
Nexapa^  veinte  leguas  de  Antequera  al  oriente,  camino  de 
Chiapa  y  Guatimala.  ^ 


PROVINCIA  DE  GUAZACALCO. 

La  provincia  de  Guazacalco ,  que  es  la  última  de  este  obis- 
pado ,  por  donde  parte  términos  con  Tabasco ,  está  de  Ante- 
quera á  noventa  y  á  cien  leguas  ;  es  tierra  muy  cálida  y  de 
muchos  rios ,  lagunas  y  esteros ,  y  así  hay  mucho  pescado  y 
frutas  y  mantenimientos  de  la  tierra,  aunque  no  se  da  trigo 
en  ella. 

VILLA  DEL  ESPÍRITU   SANTO. 

Está  en  esta  provincia  la  villa  del  Espíritu  Santo^  noventa 
leguas  de  Antequera:  tendrá  casi  cincuenta  pueblos  pequeños, 
y  en  ellos  como  tres  mil  tributarios,  aunque  de  cada  dia  se  van 
disminuyendo:  caen  en  esta  provincia  la  provincia  de  Chon- 
tales^  en  que  hay  diez  pueblos  cabeceras ,  y  en  ellos  como  tres 
mil  tributarios;' la  provincia  de  los  Macatecas,  que  en  diez  y 
siete  pueblos  habrán  como  tres  mil  tributarios,  y  la  de  los 
Cuycatecas ,  que  en  doce  pueblos  habrán  como  tres  mil  tri- 
butarios. 


232 


PUEBLOS  Y  NACIONES  DE  INDIOS  DE  ESTE  OBISPADO  DONDE 

ADMINISTRAN   LA  DOCTRINA   CLÉRIGOS. 

— -La  provincia  de  Guazaqualco,  tiene  setenta  pueblos  pequeños 
en  los  cuales  habrá  tres  mil  tributarios. 

^-^-  La  provincia  de  Tuzcle,  tiene  cuatrocientos  tributarios  der- 
ramados. 

Tuchitepeque:  tendrá  ochenta  tributarios. 

.— - — Utlatlitlan:  tendrá  doscientos  tributarios. 

Yotepeque,  Lohaní^  Lalana^  Petlapa,  Tuauela^  Tetlalcingo^ 

Lacoha,  Lachigila:  tendrá  ciento  sesenta  tributarios. 

Chiiiantla:  en  ella  yen veinte  y  tres  estancias,  mil  tributarios. 

Gidcila:  hay  en  él  y  en  cuatro  estancias,  quinientos  tribu- 
tarios. 
—JTepetuÜa:  tiene  quinientos  tributarios. 

'      Tlaquacintepec ,   Guecalapa   y    Tecomaltepec :    tienen  qui- 
nientos tributarios. 

K     Oxitlan^  Tepeapa^  Atizpac^  Coatlan^   Coyaltepec^  y  PultaU 
cingo:  hay  en  ellos  quinientos  tributarios. 

^     Cuistepec^  Tecomoaha^  Cuantía^  Iztatlan  Teutitlan:  tienen 
dos  mil  cuatrocientos  tributarios. 
— Mistepeque:  tiene  cien  tributarios. 

^~ — Nautiquepaqiie:  tendrá  setenta  tributarios. 
^--^uautla:  tiene  doscientos  tributarios. 

'■^-—  Xocotiquipal:  tiene  ciento  cincuenta  tributarios. 

r- —  Apoala:  tendrá  quinientos  cincuenta  tributarios. 
- — Chiagualtepeque:  tiene  doscientos  cincuenta  tributarios. 
— 'Xaltepetongo:  tendrá  doscientos  tributarios. 
"^  Papaloticpac^  Cuizatla^  Tepeucila^  Totepitongo:  tienen  mil 
cuatrocientos  tributarios. 

— ■  Cocola,  Texiitepeque:  tienen  seiscientos  tributarios. 
<-^Naualcatepeque:  tiene  ciento  cincuenta  tributarios. 
— 'Cuytlaguistla:  tendrá  doscientos  cincuenta  tributarios. 

^^  Tanatepeque,  Alnieagual:  tendrán  ciento  cuarenta  tribu- 
tarios. 


<"    Guatla:  hay  en  él  nóvenla  tributarios. 

~     iztactepeque:  tendrá  doscientos  tributarios. 

— -Gatlautla:  tiene  ochocientos  tributarios. 

^^.^Malinaltepec:  tendrá  cien  tributarios. 

Yolosnoquila:  tendrá  trescientos  tributarios. 

—  Tocoquieco  ,    Cocoqidapa ,  Haltianguispo  ^    Yatepec:  ternán 
mil  tributarios. 
istepexe:  tendrá  trescientos  tributarios. 

' — '~€hicomehucMl:  tendrá  quinientos  tributarios. 

^-^Capulalpa:  hay  en  él  doscientos  tributarios. 

C-— fsíían;  tiene  cuatrocientos  tributarios. 

— Mictla:  hay  en  él  y  en  nueve  estancias,  seiscientos  tribu- 
tarios. 

• — Xaltepeque:  hay  en  él  mil  seiscientos  tributarios. 
^'^Üantongo:  hay  en  él  y  en  siete  estancias,  mil  tributarios. 
"^lastlauhtlaguac:  tiene  trescientos  tributarios. 

- — Mitlantongo:  tendrá  trescientos  tributarios. 

^"^  Chalcatongo,  Cuautlalua^  Ateyaca:  hay  en  ellos  ochocientos 
tributarios. 

" — 'Yolotepeque:  hay  en  él  y  en  cuatro  estancias,  cuatrocientos 
tributarios. 

— Teucaqualco:  tendrá  seiscientos  tributarios. 
^^loltepec:  tendrá  setenta  tributarios. 

^^Los  Peñoles,  son  seis,  los  cuales  tendrán  seiscientos  tribu- 
tarios; y  Qn^amacola  hay  trescientos,  que  son  novecientos. 

-^acatepeqiie:  tendrá  quinientos  tributarios. 

— Los  Amusgos:  tendrán  trescientos  tributarios. 

■ Ayacínapa:  tiene  doscientos  tributarios. 

• Ametepec:  hay  en  él  y  en  Suchit  y  Tlaguas^  ochocientos  tri- 
butarios. 
- — Cuaquitlan:  hay  en  él  treinta  tributarios. 

, Cuezala:  hay  en  él  ocho  tributarios. 

^^ Igualapa:  hay  en  él  y  en  siete  estancias,  setecientos  tribu- 
tarios. 

-—Tlacolula:  hay  en  él  y  en  dos  estancias,  cien  tributarios. 
^^uicayan,  Yatoyac:  tienen  cuatrocientos  tributarios. 
— Tetepec,  Pinoteca  y  Potutla:  tendrán  trescientos  tributarios. 


234 

Tlaeamama:  tendrá  cien  tributarios. 
Tutepec:  hay  en  él  y  en  setenta  estancias,  tres  mil  cuatro- 
cientos tributarios. 

-    Yetepec:  tendrá  doscientos  tributarios. 
■ — Cola:  hay  en  él  ochocientos  tributarios. 

^—-Cencontepec:  hay  en  él  doscientos  cincuenta  tributarios, 

— -Istlaxutla:  tiene  doscientos  cincuenta  tributarios. 
— Tuxutla:  hay  en  él  y  en  cinco  estancias,  quinientos  tri- 
butarios. 

, Maguatlan:  hay  en  él  mil  cuatrocientos  tributarios. 

' — -Amatlan:  hay  en  él  ciento  cincuenta  tributarios. 

^..^oatlan:  hay  en  él  mil  cuatrocientos  tributarios. 
— -Rio  Hondo:  hay  en  él  setecientos  tributarios. 

^ — Cocautepec:  hay  en  él  cincuenta  tributarios. 

— €olotepec:  hay  en  él  sesenta  tributarios. 

^ — Ocelotepec:  hay  en  él  mil  doscientos  tributarios. 
-La  Paguia:  Picintepeque,  tienen  doscientos  cincuenta  tri- 
butarios. 

^_Mtiatulco:  hay  en  él  trescientos  tributarios. 
Huchitepec:  tiene  trescientos  tributarios. 

. — Chimatlán:  hay  en  él  veinte  tributarios. 

-"-Pochutla:  hay  en  él  cuarenta  tributarios. 

^ — Tiimaneco:  hay  en  él  cuarenta  tributarios. 

— Oameluca:  hay  en  él  setecientos  tributarios. 

- — Istatla:  hay  en  él  doscientos  tributarios. 

-"-^^azatlan :  hay  en  él  cuarenta  tributarios. 
- — Tlacolula:  tendrá  cien  tributarios. 

- — La  provincia  de  los  Chontales  bravos:  hay  en  él  y  en  doce 

pueblezuelos  mil  seiscientos  tributarios. 
• —  Antequera:  en  casas  huertas  y  tierras,  hay  cuatrocientos 
tributarios. 


235 


PUEBLOS  DE  INDIOS,    DONDE  LOS  FRAILES  DOMINICOS  ADMINISTRAN 

LA    DOCTRINA. 

Texupa :  hay  en  él  mil  tributarios. 

í^Onaltepec:  tiene  doscientos  tributarios. 

^-^X^oyaltepec:  tiene  doscientos  tributarios. 

"""^epuzculula :  hay  en  él  y  en  seis  estancias  cuatro  mil  tri- 
butarios. 

Chuitla:  hay  en  él  y  en  tres  estancias  mil  tributarios.    '         «^ 

Minaltepec:  hay  en  él  doscientos  tributarios.    •   "^^  ^^  ^"'-^^/^ 

•   Santa  María:  tiene  cien  tributarios. 

^ — Atoyaquillo :  tiene  trescientos  tributarios. 
.  San  Pedro:  hay  en  él  cien  tributarios. 

r- — €iuxtlahuac :  hay  en  él  y  en  siete  estancias ,  dos  mil  tres- 
cientos ochenta  tributarios. 

. Sun  Miguel:  hay  en  él  cuatrocientos  tributarios. 

— -Tamaculapa :  hay  en  él  y  en  dos  estancias,  cuatrocientos 
tributarios. 

-: — •futían:  hay  en  él  y  en  cinco  estancias,  trescientos  tributarios . 

' Tlaxquiaco:  hay  en  él  y  en  veinte  y  siete  estancias,  tres 

mil  quinientos  setenta  y  cinco  tributarios. 
Ücotepec:  hay  en  él  y  en  una  estancia  doscientos  veinte  tri- 
butarios. 

^"--^hiaueztla :  hay  en  él  y  en  dos  estancias  cuatrocientos  cin- 
cuenta tributarios. 

""^     Tecomostahuac  y  Justahuac:  tienen  cuatrocientos  sesenta 
tributarios. 

' ^ecomostlahiiac :  hay  en  él  y  en  dos  estancias  doscientos 

sesenta  tributarios. 

'—-—Esuchicala :  hay  en  él  cien  tributarios. 

Teutila:  hay  en  él  y  en  diez  estancias,  mil  quinientos  tribu- 
tarios. 

' — Ayutla:  hay  en  él  sesenta  tributarios. 

. — -^ecoantepec :  hay  en  él  y  en  veinte  y  tres  estancias  tres  rail 
trescientos  veinte  tributarios. 


236 

/ 

, — ^^alapa :  hay  en  él  novecientos  tributarios. 
— .reqmdsían;  hay  en  él  y  en  tres  estancias,  setecientos  tri- 
butajios. 
— '^íaculula :  hay  en  él  ochenta  tributarios. 

Totolapüa:  hay  en  él  sesenta  tributarios. 

Coatlan:  hay  en  él  ciento  veinte  tributarios. 
Nacaltepec :  hay  en  él  y  en  dos  estancias  /ciento  sesenta  tri- 
butarios. 
^^^Nexapa:  hay  en  él  y  en  treinta  y  dos  estancias,  cuatro  mil 

setecientos  setenta  tributarios. 
^ — San  Ildefonso:  hay  en  él  treinta  tributarios. 
^ — Totepec:  hay  en  él  ciento  cuarenta  tributarios. 
— ^Amatepec:  hay  en  él  cincuenta  tributarios. 
Mohoton:  hay  en  él  cuarenta  tributarios. 

, -Xayatepec:  hay  en  él  ochenta  tributarios. 

—Ayotepec:  hay  en  él  veinte  y  cinco  tributarios. 

Acotepec :  hay  en  él  ciento  cincuenta  tributarios. 
^ — Xareta:  hay  en  él  ochenta  tributarios. 
r-—-Hucitepec :  hay  en  él  cuarenta  tributarios. 
^^Mitepec:  hay  en  él  cincuenta  tributarios. 
•     Yacoche :  hay  en  él  sesenta  tributarios. 
— -Tzitzicastepec :  hay  en  él  noventa  tributarios. 
^^-^^exitlan:  hay  en  él  treinta  tributarios. 
'" — Tlahuitoltepec :  hay  en  él  doscientos  tributarios. 
Tepestepec:  hay  en  él  sesenta  tributarios. 
'Cacalotepec:  hay  en  él  cien  tributarios. 
- — J^ohaan:  hay  en  él  ciento  cuarenta  tributarios. 
y^Ayacastepec:  hay  en  él  ciento  veinte  tributarios. 

Alotepec:  hay  en  él  ciento  veinte  tributarios. 

- — -Tzaindan:  hay  en  él  ciento  veinte  tributarios. 

^ Paxosnan:  hay  en  él  cuarenta  tributarios. 

■ — Tzisme:  hay  en  él  cincuenta  tributarios. 
■ — -^etlatepec:  hay  en  él  sesenta  tributarios. 

Cacatepec:  hay  en  él  sesenta  tributarios. 

^-^—-Tonagma :  hay  en  él  cien  tributarios. 
"       Tototepitongo:  hay  en  él  treinta  tributarios. 
-^^Zalopa;  hay  en  él  ciento  cincuenta. 


237 

'Mhoya:  hay  en  él  ochenta  tributarios. 
luoyatepec :  hay  en  él  noventa  tributarios. 
— -Tellya:  hay  en  él  cuarenta  tributarios. 

Maquila:  hay  en  él  ciento  veinte  tributarios. 

^:^::^tzquintepec:  hay  en  él  doscientes  cincuenta  tributarios 

, Eltianguillo :  hay  en  él  cuarenta  tributarios. 

Yahichi:  hay  en  él  treinta  tributarios. 

- — ^uezcomatepec :  hay  en  él  doscientos  tributarios. 
.^-^hichina:  hay  en  él  ciento  veinte  tributarios. 

¥agayo:  hay  en  él  sesenta  tributarios. 

- — Tliltepeque:  hay  en  él  doscientos  cuarenta  tributarios. 

-Madoxoza :  hay  en  él  cuarenta  tributarios. 

Yaxila:  hay  en  él  sesenta  tributarios. 

' — Teotlacho:  hay  en  él  sesenta  tributarios. 

■ Santa  Cruz:  hay  en  él  cien  tributarios. 

^— ^acocili:  hay  en  él  cincuenta  tributarios. 

- — ¥abago:  hay  en  él  cien  tributarios. 
^-^^eciantzacualco:  hay  en  él  cincuenta  tributarios. 
— -Cacalotepec:  hay  en  él  sesenta  tributarios. 

■ — Totao:  hay  en  él  sesenta  tributarios. 

.^-^^oquio:  hay  en  él  cincuenta  tributarios. 

. — Totolinga:  hay  en  él  sesenta  tributarios. 

Temazcalapa:  hay  en  él  sesenta  tributarios. 

.^..^yacastla:  hay  en  él  ciento  cuarenta  tributarios. 

GvmoÜan:  hay  en  él  veinticinco  tributarios. 

— —Tiginí:  hay  en  él  sesenta  tributarios. 
-^—-Faxoní:  hay  en  él  cincuenta  tributarios. 

r-'—Yovego:  hay  en  él  sesenta  tributarios. 
^——Ticatepec:  hay  en  él  ciento  veinte  tributarios. 
— ^  Yalabin:  hay  en  él  cuarenta  tributarios. 

r TagMÍ;  hay  en  él  cincuenta  tributarios. 

Taetz:  hay  en  él  sesenta  tributarios. 

Comaltepec:  hay  en  él  ciento  cincuenta  tributarios. 

' — Choapa:  hay  en  él  doscientos  cuarenta  tributarios. 

.-.—Malinaltepec:  hay  en  él  ciento  veinte  tributarios. 
- Tzapotequila:  hay  en  él  ciento  veinte  tributarios. 

^.^-^aua:  hay  en  él  ciento  veinte  tributarios . 


n1> 


^-aufC^s 


238 

,..Xacoho:  hay  en  él  sesenta  tributarios. 
^^^^^^J^achiuicingo:  hay  en  él  cuarenta  tributarios. 
^^^^ochila:  hay  en  él  ciento  veinte  tributarios. 
T— '  ^Tehuilotepec:  hay  en  él  noventa  tributarios. 
- — 'Yaguiza:  hay  en  él  cincuenta  tributarios. 

Yayala:  hay  en  él  sesenta  tributarios. 

^^^nn-  hay  en  él  cien  tributarios. 
^^^.-^etiquipac:  hay  en  él  y  en  nueve  estancias  novecientos  cin- 
cuenta y  dos  tributarios. 

^-^lacuchdbaya:  hay  en  él  seiscientos  tributarios. 
^ — Macuylsuchil:  hay  en  él  y  en  tres  estancias  doscientos  ca- 
torce tributarios. 
^^^Teotitlan :  hay  en  él  y  en  dos  estancias  trescientos  tri- 
butarios. '  ^ 
^^^^^^Tlaculula :  hay  en  él  y  en  una  estancia  trescientos  tri- 
butarios. 
, Scotlan:  hay  en  él  y  en  ocho  estancias  dos  mil  veinte  tribu- 
tarios. 

Yztepec:  hay  en  él  y  en  nueve  estancias  seiscientos  noventa 
y  nueve  tributarios. 
_^  -  -  Ayocuexco:  hay  en  él  y  en  una  estancia  ciento  sesenta  tri- 
butarios. 

Tlacola:  hay  en  él  sesenta  tributarios. 
Tepezimatlan:  está  dividido  en  tres   pueblos,  que  son:  San 
Bernardo^  Santo  Domingo  y  Santa  Maria^  y  hay  en  ellos  mil 
setecientos  catorce  tributarios. 
— '   Teocapotlan:  hay  en  él  y  en  diez  y  nueve  estancias  mil 

ochenta  y  ocho  tributarios. 
— — Cimatlan:  hay  en  él  y  en  una  estancia  trescientos  noventa 
y  cinco  tributarios. 

.  Cuyotepec:  hay  en  él  ciento  noventa  tributarios. 

"       Guajaea:  hay  en  él  y  en  una  estancia  ochocientos  cincuenta 

tributarios. 
Tlalistaca:  hay  en  él  y  en  tres  estancias  seiscientos  tribu- 
tarios. 
—   Etla:  hay  en  él  y  en  diez  y  ocho  estancias  mil  ochocientos 
tributarios. 


239 

-^Guacüotlan:  hay  en  él  y  en  nueve  estancias  novecientos  se- 
senta y  cinco  tributarios. 

-^Cuylapa:  hay  en  él  y  en  catorce  estancias  seis  mil  tribu- 
tarios. 


HIDROGRAFÍA  Y  DESCRIPCIÓN  DE  LA  COSTA  DEL  OBISPADO 

DE    GUAXACA. 

La  costa  de  la  mar  del  Norte  en  el  rio  de  Alvarado ,  común 
puerto  á  este  obispado  y  al  de  Tlaxcala. 

El  rio  que  llaman  de  Agualulco  puede  servir  de  puerto. 

Toda  la  costa  es  peligrosa  en  tiempo  de  nortes,  que  son  tra- 
vesía en  ella,  principalmente  desde  el  principio  de  las  sierras 
de  San  Martín  hasta  el  remate  deltas,  donde  se  han  perdido 
muchos  navios,  queriéndose  ir  á  guarecer  al  abrigo  deltas  por 
una  restringa  de  arracifes,  que  tienen  desde  el  principio  hasta 
el  cabo  un  tiro  de  arcabuz  á  la  mar  dos  palmos  debajo  del  agua. 

Moca  Partida:  una  punta  de  tierra  que  sale  en  la  costa  de 
las  sierras  de  San  Martín  dentro  en  la  mar  con  una  quebrada 
tan  baja,  que  de  alta  mar  parece  que  está  partida  de  la  tierra, 
y  así  comunmente  es  tenida  por  isla. 

En  la  costa  de  la  mar  del  Sur,  el  puerto  de  Quatulco,  en  99'' 
y  Vg  de  longitud  y  15*^  X  ¿e  altura;  es  puerto  capaz,  grande 
y  bueno  y  muy  frecuentado. 

El  puerto  de  Teguantepec,  en  97°  %  de  longitud  y  15°  X  ^^ 
latitud;  aunque  es  puerto  grande  no  es  muy  frecuentado. 


DESCRIPCIÓN  DEL  OBISPADO  DE  JVIECHOACAN. 

El  obispado  de  Mechoacan  parte  términos  por  la  parte  del 
oriente  con  el  arzobispado  de  México  por  el  meridiano  104°  de 
longitud  cerca  del  rio  Mita,  que  está  en  17°  de  altura,  y  desde 
allí  norte  sur  hasta  el  valle  de  San  Juan,  por  donde,  como  el 
de  México,  tiene  los  límites  abiertos;  de  manera  que  por  esta 
parte  tendrá  como  sesenta  leguas,  y  por  la  parte  del  poniente 


240 

'parte  términos  con  el  obispado  déla  Nueva  Galicia  por  el  rio 
grande  Ghiconagueatengo,  entrando  en  el  distrito  de  la  Audien- 
cia déla  Nueva  Galicia  hasta  Guysco,  un  pueblo  de  indios  que 
está  diez  leguas  de  Guadalajara,  desde  donde  vuelve  á  la  costa 
de  la  mar  del  Sur,  dejando  en  la  diócesis  del  obispado  de  la 
Nueva  Galicia  la  provincia  de  Avalos  y  Izatlan  y  sus  sujetos, 
que  son  muchos  pueblos  del  distrito  de  la  Audiencia  de  México: 
por  la  costa  de  la  mar  del  Sur  tendrá  setenta  y  cinco  leguas  ú 
ochenta  de  costa,  y  desde  la  laguna  de  Chápala  para  el  norte 
va  partiendo  términos  por  donde  el  distrito  déla  Audiencia  de 
la  Nueva  Gahcia  se  junta  con  el  de  la  Nueva  España.  Es  su- 
fragáneo este  obispado  al  arzobispado  de  México  desde  el  año 
de  47,  y  llámase  de  Mechoacan  por  la  provincia  donde  reside 
la  catedral. 

Hay  en  este  obispado  siete  pueblos  de  españoles,  tres  ciuda- 
des y  cuatro  villas  en  que  habrá  como  mil  vecinos,  y  tres- 
cientos treinta  pueblos  de  indios  en  que  hay  cuarenta  y  cuatro 
mil  tributarios  repartidos  en  noventa  y  cuatro  repartimientos 
de  indios  que  rentan  cincuenta  y  dos  ó  cincuenta  y  tres  mil 
pesos  de  renta;  los  sesenta  y  nueve  puestos  en  la  corona  Real 
que  rentan  como  veinte  y  cinco  mil  pesos,  y  los  otros  de  par- 
ticulares veinte  y  seis  mil.  Tres  alcaldías  mayores  y  cuarenta 
y  nueve  corregimientos;,  treinta  y  una  doctrina  de  clérigos,  y 
diez  de  frailes  franciscos  y  nueve  de  dominicos. 

Aunque  por  ser  el  distrito  des  te  obispado  grande  hay  di- 
ferentes tierras  y  temples,  comunmente  son  todas  calientes  y 
enfermas,  aunque  algunas  hay  templadas  el  verano  como  en 
lo  demás  déla  Nueva  España  desde  Octubre  hasta  Mayo  cuando 
deja  de  llover;  es  tierra  muy  áspera  y  llena  de  montañas  de 
pinos,  cedros,  cipreses  y  fresnos  y  sabinas ;  es  fértil  de  caña 
fistola,  cacao  y  maíz,  y  hay  grandes  estancias  de  todo  género 
de  ganado  mayor  y  menor,  de  vacas,  yeguas,  ovejas,  cabras  y 
puercos ,  y  críanse  en  esta  tierra  muchos  animales  nocivos  y 
ponzoñosos,  como  son  leones,  tigres,  víboras  grandes  veneno- 
sas y  mortíferas :  hay  muchos  mineros  de  oro  y  plata,  aunque 
por  la  fragosidad  de  la  tierra  los  españoles  las  han  dejado ;  en 
algunas  partes  de  la  mar  hay  ostiales  de  perlas ,  y  en  ella  y  en 


241 

los  rios  y  lagos  y  lagunas,  que  hay  muchas,  grande  abundan- 
cia de  pescados,  y  grandes  cocodrilos  ó  caimanes. 

Por  la  aspereza  de  la  tierra  y  mal  temple  della,  no  es  muy 
habitada  esta  provincia  de  indios,  y  los  que  hay  son  la  mayor 
parte  de  los  que  se  llaman  Tarascos^  por  la  lengua  tarasca  que 
hablan,  en  la  cual  se  hallan  algunos  vocablos  españoles,  como 
son  la  negativa,  nó,  y  tata  por  padre.  Son  de  buena  disposi- 
ción y  bien  proporcionados  y  de  los  mas  políticos  de  aquellas 
partes,  y  valientes  en  la  guerra,  y  las  mujeres  muy  feas.  Tu- 
vieron un  rey  antiguamente  que  se  decia  Gaconcí,  con  quien 
Motezuma  rey  de  México,  tuvo  continua  guerra.  Aunque  la 
tierra  es  muy  áspera  y  fragosa  de  montes  los  caminos  son 
buenos,  llanos  y  bien  abiertos  y  trillados  de  recuas. 


DESCRIPCIÓN  PARTICULAR  DE  LOS  PUEBLOS   DE  ESTE   OBISPADO  DE 

MECHOAGÁN, 

Divídese  este  obispado  en  tres  provincias  principales ;  la  pri- 
mera y  mas  nombraba  es  la  de  Mechoacán,  en  la  cual  hay 
cuatro  pueblos  de  españoles,  dos  ciudades  y  dos  villas  en  que 
está  la  mayor  parte  de  los  vecinos  españoles  que  en  este  obis- 
pado hay. 

MECHOACÁN. 

La  ciudad  de  Mechoacán  6  Pazquaro,  en  105°  de  longitud 
y  18°  y  X  de  altura,  42  leguas  de  México  al  poniente  y  46 
de  Guadalajara  al  norueste,  es  pueblo  de  cien  vecinos  españo- 
les; es  alcaldía  mayor,  y  hay  en  él  un  monesterio  de  frailes 
franciscos,  y  otro  de  agustinos:  reside  en  esta  ciudad  la  cate- 
dral desde  el  año  de  43-44  que  se  pasó  á  esta  ciudad  de  Gua- 
yangareo,  donde  al  principio  se  fundó  por  el  año  de  36  ó  37. 

Pobló  esta  ciudad  Cristóbal  de  Olí,  por  comisión  del  Mar- 
qués del  Valle  año  de  24,  la  cual  tiene  su  asiento  ribera  de  una 
laguna  grande  de  mucho  pescado ,  la  mitad  del  pueblo  sobre 
una  ladera,  y  la  otra  mitad  en  el  llano:  son  las  casas  délos  es- 
pañoles de  buen  edificio  de  piedra  y  adobe  y  buena  madera, 

16 


242 

que  de  todo  hay  abundancia,  y  las  casas  de  los  indios,  aunque 
humildes,  son  de  las  mejores,  cubiertas  de  paja  y  mas  bien  he- 
chas y  provechosas  de  cuantas  hay  en  aquellas  partes:  beben 
de  buenos  arroyos  y  rios,  de  que  hay  abundancia  en  la  co- 
marca, cuyo  temple  es  ni  frió  ni  muy  caliente  y  mas  húmedo 
que  seco,  y  así  la  tierra  es  grasa  y  fértil  de  trigo,  maíz  y  de 
muchas  frutas  de  la  tierra  y  de  Castilla,  que  sedán  en  buenas 
y  muchas  huertas  que  tiene  á  la  redonda.  El  camino  para  Mé- 
xico es  bueno  para  recuas  y  también  el  que  vá  á  la  Nueva  G-a- 
licia  y  á  los  Zacatecas. 


GUAYANGAREO. 

Guayangareo^  siete  leguas  de  Mechoacan  al  oriente,  tiene 
treinta  casas  de  españoles,  y  estuvo  en  ella  al  principio  la  ca- 
tedral de  Mechoacan,  de  donde  se  pasó  por  no  se  tener  por 
tan  buen  asiento:  hay  en  este  pueblo  un  monesterio  de  agus- 
tinos y  otro  de  franciscos,  y  es  el  pueblo  y  la  comarca  en 
todo  como  la  ciudad  de  Mechoacan  y  su  comarca. 

GUANAXUATO. 

Las  minas  de  Guanajuato,  veinte  y  ocho  leguas  de  Mechoa- 
can al  norte  y  hacia  los  Zacatecas;  habrá  como  seiscientos  es- 
pañoles en  dos  Reales  que  tienen  ,  los  mas  de  ellos  tratantes, 
y  hay  en  ellas  un  alcalde  mayor  puesto  por  el  virey:  descu- 
briéronse estas  minas  por  el  año  de  61;  son  muy  ricas  de 
plata,  de  que  se  saca  gran  cantidad,  y  por  esto  es  lo  mejor  que 
hay  en  Mechoacan  este  asiento:  la  tierra  donde  están  es  mas 
fria  que  caliente,  estéril  de  maíz,  trigo  y  frutas,  que  todo 
se  provee  de  acarreo,  aunque  hay  mucho  ganado  de  vacas, 
yeguas  y  ovejas  ;  aunque  la  tierra  es  áspera  y  mala  de  caminar 
el  camino  de  Mechoacan  á  estas  minas  es  bueno,  pero  peligroso 
por  los  indios  chichimecas. 


243 


SAN    MIGUEL. 


La  villa  de  San  Miguel  en  esta  provincia  de  Mechoacan, 
treinta  y  cinco  leguas  de  la  ciudad  al  norte,  tendrá  como 
veinte  vecinos ;  comenzóse  á  poblar  en  tiempo  del  virey  don 
Antonio  (1),  y  acabóla  de  poblar  el  virey  D.  Luis  de  Velasco 
año  de  53:  está  en  tierra  áspera  y  en  frontera  de  gente  do 
guerra. 

SAN    FELIPE. 

La  villa  de  San  Felipe,  cincuenta  leguas  de  Mechoacan  hacia 
el  norte,  y  sesenta  y  dos  de  México  al  norueste,  tendrá  como 
veinte  vecinos,  que  se  entretienen  y  sustentan  de  lo  que  ven- 
den á  los  que  pasan  á  las  minas  de  Zacatecas;  poblóla  don 
Francisco  de  Velasco  por  mandado  del  virey  D.  Luis  de  Ve- 
lasco  año  de  50,  en  tierra  de  indios  de  guerra,  por  asegurar  el 
paso  y  camino  de  México  para  los  Zacatecas  en  que  está  su 
asiento;  es  en  tierra  fria,  estéril  y  de  pocas  aguas,  y  hay  en  el 
pueblo  un  monesterio  de  agustinos. 


CACATULA. 

La  villa  y  provincia  de  Cacatula^  á  la  costa  de  la  mar  del 
Sur,  cuarenta  leguas  de  Mechoacan  al  sudueste:  hay  en  la 
villa  como  quince  vecinos,  la  cual  está  cerca  de  la  mar;  hay  en 
ella  un  alcalde  mayor  proveido  por  el  virey,  y  en  toda  la  co- 
marca diez  corregimientos;  poblóla  Rodrigo  Alvarez  Chico, 
por  comisión  del  Marqués  del  Valle,  en  tierra  muy  áspera,  ca- 
liente y  enferma,  pero  abundosa  de  maíz  y  cacao,  y  así  andan 
muchos  españoles  al  trato  dello;  no  se  coje  trigo  ni  hay  frutas 
aun  de  la  tierra ,  aunque  ganado  hay  en  abundancia,  princi- 
palmente de  vacas.  Hay  en  esta  provincia  cincuenta  y  tres 
repartimientos  de  indios,  cuarenta  de  la  Corona  Real  y  los 
demás  de  particulares,  que  todos  rentan  como  cinco  mil  pesos. 


(1)    D.  Antonio  de  Mendoza,  virey  que  fué  de  la  Nueva  España  desde  1535  á  1550. 


244 

El  camino  desde  Mechoacán  á  esta  provincia,  aunque  es  por 
tierra  muy  áspera  y  fragosa,  se  puede  caminar  con  recuas. 


COLIMA. 

La  provincia  y  villa  de  Colima^  en  la  costa  de  la  mar  del 
Sur  de  este  obispado  á  la  parte  occidental  de  Mechoacán  hasta 
los  confines  de  Nueva  Galicia;  la  villa  cincuenta  leguas  de  la 
ciudad  de  Mechoacán:  hay  treinta  vecinos  españoles  en  ella,  y 
es  alcaldía  mayor  proveída  por  el  virey  de  la  Nueva  España, 
y  en  toda  la  provincia  hay  otra  alcaldía  mayor  y  veinte  y  dos 
corregimientos  y  treinta  y  tres  repartimientos  de  S.  M.  y  de 
particulares  que  valen  muy  poco:  pobló  la  villa  Juan  Rodrí- 
guez de  Villafuerte ,  y  la  provincia  toda  es  de  tierra  muy  ca- 
liente, y  fértil  de  cacao  y  de  caña  fistola,  y  en  que  se  cria  oro, 
y  los  naturales  della  es  gente  muy  bien  acondicionada. 


PUEBLOS  DE  INDIOS  DESTE  OBISPADO  EN  QUE  HAY  CURAS. 

^    Mechoacán:  con  doce  barrios,  tiene  cuatro  mil  indios  tribu- 
tarios. 

Hario:  con  dos  barrios,  entrambos  de  la  ciudad,  mil  dos- 
cientos tributarios. 

—  Ochocandíra:  con  cinco  barrios,  y  Chiqúimito^  barrio  de 
Pazcuaro,  con  trescientos  ochenta  y  cuatro  tributarios. 

—  Guayangareo:  con  cuatro  barrios  y  ciento  cincuenta  tribu- 
tarios. 

Guamiqueo:  con  seis  ó  siete  barrios ,  cuatrocientos  treinta  y 

siete  tributarios. 

—  Comanja:  con  nueve  barrios,  y  Cuneo  con  diez,  mil  ciento 
cincuenta  tributarios. 

^-^  Saiiina:  con  cinco  barrios,  novecientos  tributarios. 
* — Aranjan:  con  seis  barrios ,  ó  por  otro  nombre  Aranze ,  tiene 
ochocientos  tributarios. 

-ísta:  con  cinco  barrios  y  doscientos  cincuenta  tributarios. 
Cirosta:  con  diez  y  nueve  barrios ,  dos  mil  cien  tributarios. 


245 

Paraquando:  con  ocho  barrios. 
^--^-^reqiíato:  con  veinte  y  dos  barrios,  ó  Turicato^  tiene  sete- 
cientos cincuenta  y  ocho  tributarios. 
^^,,^-^Enso  y  Teremendo:  con  ocho  barrios ,  cuatrocientos  treinta 

y  siete  tributarios. 
^^^  Arimao:  con  tres  barrios. 
^^Tlapalcatepec:  con  tres  barrios  y  diez  sujetos,  cuatrocientos 

tributarios. 
^^-^iloltlan:  con  once  barrios  y  trescientos  tributarios. 
---Vapula:  con  doce  barrios  y  setecientos  cincuenta   tribu- 
tarios. 
— -^hocandira:  con  once  barrios,  seiscientos  tributarios. 
_ — Ghilchota:  con  diez  barrios,  ochocientos  tributarios. 
-^'      Tacacalca:  con  nueve  ó  doce  barrios,  doscientos  cincuenta  y 

seis  tributarios. 
' — "^Taymeo:  con  siete  barrios^  setecientos  tributarios. 
r-^^ñdapareo:  con  tres  sujetos,  trescientos  tributarios. 
— Mor  abatí:  con  cinco  ú  ocho  barrios,  ochocientos  tributarios. 
"     Huizantla:  con  ocho  barrios,  trescientos  cuarenta  y  ocho 

tributarios. 
—- — Cucamala:  con  seis  barrios  en  veinte  y  dos  sujetos,  nove- 
cientos tributarios. 
.^-^Axuchitlan:  con  mil  doscientos  tributarios. 
--^^oyuca:  con  seiscientos  tributarios. 
— -^Syrandaro:  con  cuatro  barrios. 

-^ Cuyseocon:  ocho  barrios;  ó  Cuseo^  con  nueve  sujetos,  y  seis- 
cientos tributarios. 
.^-^  Laguacana:  con  cuatro  barrios,  y  doscientos  cuarenta  tri- 
butarios. 
r~-^-  Cinagua:  con  tres  barrios,  y  doscientos  setenta  tributarios. 

Pongarahato:  tiene  mil  quinientos  tributarios. 

Pumndiro:  tiene  seiscientos  tributarios, 


246 


PUEBLOS  DE  INDIOS  DONDE  LOS  FRAILES  FRANCISCOS  ADMINISTRAN 

DOCTRINA. 


Zinzoza:  cabecera  con  nueve  barrios 
Erongaricaro:  con  siete  barrios. 
Uriiapa:  con  seis  barrios. 
Torimharo:  con  cinco  barrios. 
Acamharo:  con  ocho  barrios. 
Cinapecuaro:  con  ocho  barrios. 
'~Taximaroa:  con  tres  mil  tributarios. 
Quixilnpa:  con  cuatro  barrios. 
Periuan:  con  siete  barrios. 
Tarequato:  con  dos  barrios. 

PUEBLOS  DE  INDIOS  DONDE  LOS  AGUSTINOS  TIENEN  MONASTERIOS 

Y  DOCTRINAS. 


Malalzingo:  cabecera  con  seis  sujetos  y  setecientos  tribu- 
tarios. ' 

X^uanco:  con  cuatrocientos  cincuenta  tributarios. 
*^~ Irirapundaro :  con  veinte  sujetos. 
"      Cuiseo:  con  veinte  y  tres  sujetos  y  mil  tributarios. 
Üupandoro:  con  cuatro  sujetos  y  mil  tributarios. 
Guayangareo:  con  tres  sujetos. 
—  Tiripitio:  en  él  y  en  seis  estancias,  mil  doscientos  tribu- 
tarios. 
— '  Tacamharo:  hay  en  él  y  en  quince  sujetos  ochocientos  tri- 
butarios. 

Xocona:  hay  en  él  y  en  cinco  estancias  mil  tributarios. 

— -Ucaueo:  mil  trescientos  cincuenta  y  nueve  tributarios. 

HIDROGRAFÍA  DE  ESTE  OBISPADO  DE  MECHOACUN. 

La  costa  deste  obispado  por  la  mar  del  Sur,  porque  sus  lí- 
mites no  pueden  llegar  á  la  del  Norte,  es  larga  y  de  muchos 


247 

ríos  en  toda  ella ;  no  se  refiere  de  puerto  ninguno  más  que  el 
de  la  Navidad,  que  parece  estar  en  los  confines  de  este  obis- 
pado de  la  Nueva  Galicia,  que  es  buen  puerto  y  frecuentado, 
de  donde  ha  salido  la  armada  primera  que  fué  á  las  islas  Fili- 
pinas ,  y  á  donde  parece  que  se  vá  asentando  la  navegación 
para  ellas. 


CHOROGRAFlA  DE  LA  GOBERNACIÓN  DE  YUCATÁN. 


DESCRIPCIÓN  DE  LA  PROVINCIA  Y  GOBERNACIÓN  DE  YUCATÁN, 

Y  DECLARACIÓN  DE  LA  TABLA  PRECEDENTE. 

La  provincia  y  gobernación  de  Yucatán  tiene  de  leste  oes- 
te 5°  de  longitud  desde  el  meridiano  87o  y  2/3  hasta  el  92°  y  Va, 
que  vendrán  á  ser  noventa  ó  cien  leguas ,  y  de  latitud  otros  5» 
desde  16°  y  >¿  hasta  21  y  X  ?  q^e  serán  otras  noventa  á  cien 
leguas.  Por  la  parte  del  levante  vá  corriendo  la  costa  por  el 
golfo  de  Honduras,  casi  cien  leguas  entre  el  nordeste  y  Íes- 
nordeste  hasta  los  20°,  desde  donde  vuelve  al  norte  diez  y  siete 
ó  diez  y  ocho  leguas;  y  desde  allí  leste  oeste  por  la  costa  de 
la  mar  del  Norte  setenta  ú  ochenta  leguas,  desde  donde  vuelve 
casi  derecho  al  sur  más  de  sesenta  leguas  hasta  el  Desembar- 
cadero que  llaman,  por  donde  confina  con  la  provincia  de  Ta- 
basco  en  la  misma  mar  del  Norte ,  y  la  tierra  adentro  con  la 
provincia  de  Vera-Paz  y  parte  de  Guatimala,  por  donde  tiene 
la  provincia  de  travesía,  desde  la  costa  de  Tabasco  al  golfo  de 
Honduras,  veinte  y  cinco  ó  treinta  leguas. 

Hay  en  esta  provincia,  sin  la  de  Tabasco,  que  anda  con  esta 
gobernación,  cuatro  pueblos  de  españoles,  una  ciudad  y  tres 
villas,  en  que  habrá  como  trescientos  vecinos,  antes  menos 
que  más,  los  ciento  treinta  encomenderos  y  los  demás  pobla- 
dores, que  viven  de  sus  haciendas  y  grangerías,  y  tratantes  y 
oficiales. 


248 

Pueblos  de  indios  habrá  como  doscientos,  sin  los  sujetos  que 
tienen,  en  que  habrá  como  sesenta  mil  indios  tributarios.  Esta 
provincia  es  gobernación  con  título  de  S.  M.  del  distrito  de 
México,  porque  aunque  hasta  Guatimala  se  puede  ir  por  tierra, 
es  el  camino  largo  y  trabajoso,  y  para  la  Nueva  España  más 
breve  por  la  mar  y  más  á  propósito  por  las  mercaderías;  y  así, 
aunque  habiéndose  primero  puesto  debajo  del  distrito  de  la 
Nueva  España ,  se  quitó  de. allí  y  se  puso  en  la  de  Guatimala, 
al  fin,  por  parecer  no  estaba  bien  alli,  se  volvió  al  de  la  Nueva 
España. 

Hay  oficiales  reales,  tesorero,  contador  y  caja  real,  donde 
entra  la  Hacienda  Real  de  esta  provincia,  que  llega  á  valer 
como  seis  mil  pesos  de  oro  un  año  con  otro.  Toda  esta  provin- 
cia es  diócesis  de  un  obispado  sufragáneo  á  México,  desde  el 
año  de  47,  en  que  entra  la  isla  de  Gocumél,  y  por  cercanía  la 
provincia  de  Tabasco;  y  en  todo  él  hay  trece  ó  catorce  partidos 
de  doctrina,  que  todos  casi  son  frailes  franciscos  (1).  (Los 
cuales  pretenden  que  en  toda  esta  provincia  no  ha  de  poner 
clérigos  el  prelado,  y  así,  según  relación  del  prelado,  en  diez 
monesterios  que  había  el  año  de  70  había  solos  doce  frailes 
sacerdotes,  y  cuatro  que  supiesen'la  lengua,  para  confesar  más 
de  treinta  ó  cuarenta  mil  indios  de  confesión. ) 

Fué  primero  descubierta  esta  provincia  por  Francisco  Her- 
nández de  Córdoba  año  de  1517  por  mandado  de  Diego  Veláz- 
quez,  gobernador  de  Cuba:  túvose  por  entonces  por  isla,  por  la 
vuelta  que  la  tierra  que  costearon  iba  dando ,  y  llamáronla 
Nuestra  Señora  de  los  Remedios^  y  no  desembarcaron  en  ella. 
Año  de  18  desembarcó  en  ella  Juan  de  Grijalva  en  nombre  del 
dicho  Diego  Yelázquez  que  la  llamó  de  Yucatán^  de  tectán  que 
respondían  los  indios  cuando  les  preguntaban  algo  los  cristia- 
nos, que  quiere  decir  no  entiendo:  después,  año  de  37,  la  paci- 
ficó Francisco  de  Montejo,  con  título  de  gobernador,  que  tardó 
años  en  sujetarla ,  porque  los  indios  son  valientes  y  la  tierra 
dispuesta  para  sustentar  la  guerra,  por  ser  todo  un  monte  cer- 
rado de  arcabucos  y  matorrales  espesos,  y  el  suelo  una  laja  y 

(1)    Lo  que  va  entre  paréntesis  está  tachado  en' el  original. 


249 

peña  viva  en  que  los  caballos  se  deshierran  á  cada  paso  por  las 
muchas  piedras  grandes  y  pequeñas:  hay  algunas  manchas  de 
tierra  en  algunas  partes,  aunque  ya  se  han  abierto  caminos  y 
calzadas.  Hay  conjeturas  que  esta  tierra  haya  estado  toda  cu- 
bierta de  mar,  que  son;  el  monte  bajo  de  árboles  que  nacen  en 
la  mar,  las  conchillas  de  mariscos  que  se  hallan  en  los  cantos 
que  se  arrancan,  y  ver  que  la  costa  es  tan  baja,  que  se  vá  des- 
cubriendo más  cada  dia ,  y  el  no  haber  ríos  ni  aguas  corrien- 
tes, hallándose  el  agua  para  pozos  muy  somera  y  superfi- 
cial: es  tanta  la  humedad  que  en  ella  hay,  que  las  armas  y  el 
hierro  se  enmohecen  luego ,  de  donde  proviene  no  ser  buena 
tierra  para  los  que  son  tocados  de  asma ,  aunque  en  lo  demás 
es  sana,  y  el  temple  della  en  verano  y  en  invierno  en  toda  la 
provincia  igualmente  caliente.  Llueve  desde  Abril  hasta  Octu- 
bre, como  en  la  Nueva  España,  y  con  no  haber  en  toda  la  su- 
perficie de  esta  provincia  río  ni  fuente  ni  agua  corriente,  tiene 
muchas  norias  y  pozos  de  agua  dulce  y  buena,  que  algunas 
corren  por  bajo  de  la  tierra,  de  que  se  bebe.  Dase  bien  el  maíz 
encima  de  la  laja,  y  es  muy  fértil  de  otras  semillas  y  hortalizas 
de  España,  aunque  la  simiente  de  las  más  no  es  para  tornarse 
á  sembrar ,  y  así  se  traen  semillas  de  España ;  no  se  dá  trigo 
en  ella,  y  dánse  las  uvas;  hay  algodón  y  muchas  mantas ,  co- 
chinilla, añir,  seda,  morales,  y  un  palo  que  dá  siete  colores, 
y  otro  que  dá  amarillo  muy  subido,  algún  brasil,  zarzaparrilla 
y  guayacán:  no  hay  minas  de  ningún  metal,  aunque  hay  mu- 
cha  sal,  miel,  cera,  y  muchas  gallinas:  abundante  de  gana- 
dos, vacuno,  ovejuno,  cabruno,  yeguas ,  caballos  y  puercos, 
que  en  el  invierno  beben  del  agua  llovediza  y  el  verano  de  la 
salada;  hay  conejos,  muchos  venados  ,  tigres,  leones  y  abun- 
dancia de  pescado  en  la  mar  y  en  algunas  lagunas  que  hay  en 
ella. 

Los  indios  desta  provincia  son  gente  valiente  y  esforzada; 
no  hurtan  ni  comen  carne  humana,  aunque  eran  grandes  idó- 
latras y  cultores  del  demonio;  hablan  todos  una  lengua,  que 
para  enseñarles  la  doctrina  es  grande  aparejo;  tributan  maíz, 
frisóles ,  miel  y  cera ,  con  la  cual  no  se  sabían  alumbrar  antes 
que  los  españoles  viniesen  á  la  tierra ;  rígense  por  sus  caciques, 


250 

á  quien  se  dá  título  de  gobernadores  por  el  Gobernador,  y  ellos 
eligen  sus  alcaldes  ordinarios. 

Los  caminos  de  esta  provincia,  aunque  por  el  mucho  monte 
y  lajas  de  piedra  que  hay  en  toda  ella  eran  malos  al  principio, 
ya  están  abiertos  y  se  camina  bien. 


DESCRIPCIÓN    PARTICULAR  DE  LOS  PUEBLOS  DE  ESTA  GOBERNACIÓN. 


MÉRIDA. 

La  ciudad  de  Mérida  en  20°  de  latitud  septentrional,  doce 
leguas  de  la  mar  al  Sur  del  puerto  de  Gical,  y  treinta  y  cuatro 
al  leste  de  Campeche ,  y  treinta  y  una  de  Valladolid ,  setenta 
de  Salamanca,  de  muy  mal  camino:  hay  en  ella  como  noventa 
ó  cien  vecinos  españoles ,  los  sesenta  encomenderos  y  los  de- 
más pobladores  y  tratantes.  Reside  en  esta  ciudad  el  goberna- 
dor de  esta  provincia,  y  así  mismo  los  oficiales  y  Caja  Real,  y 
la  catedral  desde  el  año  de  1561:  hay  un  monesterio  de  francis- 
cos en  esta  ciudad.  Pobló  esta  ciudad  Don  Francisco  de  Mon- 
tejo,  luego  que  comenzó  á  conquistar  esta  provincia,  y  púsola 
en  un  asiento  de  indios  que  se  dice  Theo:  beben  de  pozos,  y 
hay  en  su  comarca  brasil,  añil,  zarzaparrilla  y  guayacán,  y 
abundancia  de  maíz;  sírvese  del  puerto  de  Gical  para  las  mer- 
caderías de  sus  grangerías  de  miel,  cera,  frisóles  y  mantas. 


VALLADOLID. 

La  villa  de  Valladolid  en  9°  y  Va  de  latitud,  treinta  y  una 
leguas  de  Mérida  hacia  el  sueste,  y  treinta  de  la  isla  de  Gocu- 
mel  al  poniente  della,  tendrá  como  cincuenta  vecinos,  los  trein- 
ta y  seis  encomenderos ,  y  otros  tantos  repartimientos  en  que 
habrá  como  doce  mil  indios  tributarios:  hay  en  esta  ciudad  un 
vicario  clérigo  y  un  monesterio  de  franciscos  muy  grande  y 
suntuoso.  Pobló  esta  ciudad  el  sobredicho  Montejo,  cuando  en- 
tendió en  la  pacificación  de  esta  provincia,  en  un  asiento  de  in- 
dios que  se  llama  Zequi:  beben  de  pozos  que  aquí  los  hay  muy 


251 

buenos ,  y  hállase  en  su  comarca  añil,  de  que  comienzan  á  ha- 
cer contratación.  , 

CAMPECHE. 

La  villa  y  puerto  de  San  Francisco  de  Campeche,  á  la  costa 
en  19''  y  7*  junto  á  la  costa  de  la  mar  que  está  hacia  la  Nueva 
España ;  hay  en  él  sesenta  y  ocho  vecinos ,  los  diez  y  ocho  en- 
comenderos ,  y  los  demás  pobladores  y  tratantes  ,  y  en  diez  y 
y  ocho  repartimientos  cinco  mil  indios  tributarios  ó  poco  más: 
poblóla  el  sobredicho  gobernador  Don  Francisco  Montejo.  El 
puerto,  aunque  es  bahía  de  poco  fondo,  es  buen  tenedero  de 
lama,  limpio,  y  en  que  los  navios  pueden  quedar  en  seco  sin 
peligro  en  baja  mar  hasta  la  creciente. 


SALAMANCA. 

La  villa  de  Salamanca  en  las  provincias  de  Bacalar  y  Che- 
temar,  está  en  92»  de  longitud  y  17*  y  X  ¿e  latitud,  setenta  le- 
guas de  Mérida,  y  otras  setenta  ú  ochenta  de  Valladolid;  el  uno 
y  el  otro  camino  trabajoso  de  lagunas  y  ciénagas,  que  se  hacen 
de  las  aguas  del  invierno :  hay  en  ella  veinte  vecinos ,  los  diez 
encomenderos  y  los  demás  pobladores,  y  como  mil  indios  tri- 
butarios en  los  repartimientos;  hay  un  vicario  clérigo  en  ella. 
Poblóla  Gaspar  Pacheco  con  poder  del  adelantado  Montejo  ,  á 
las  riberas  de  unas  lagunas  en  que  hay  mucho  pescado. 


ISLA   COCUMEL. 

La  Isla  de  CoQumel,  que  es  la  primera  parte  desta  goberna- 
ción de  Yucatán  que  se  descubrió ,  está  su  medio  en  88"  y  >i  de 
longitud,  y  en  19°  y  X?  cuatro  leguas  de  la  costa  de  Yucatán  y 
puerto  de  Zama  por  la  parte  del  oriente  que  cae  al  golfo  de  Hon- 
duras, desde  donde  ponen  treinta  leguas;  tendrá  de  largo  siete 
ú  ocho  leguas  y  como  cuatro  de  ancho:  no  hay  en  ella  españoles 
ningunos,  y  de  indios  habrá  como  mil  quinientos  encomendados 
en  un  particular.  Descubrióla  primero  que  otro  Juan  de  Grijal- 
va  año  de  18,  yendo  á  descubrir  á  Yucatán;  llamóla  5^anía  QruTi 


1 

( 


252 

por  haber  llegado  á  ella  á  tres  de  Mayo  día  de  la  Invención  de 
la  Cruz,  y  después  se  quedó  con  el  nombre  de  Cogiimel,  cor- 
rompido del  vocablo  Cugamil  que  los  indios  llamaban.  Isla 
Cola  llamaban  á  causa  de  ser  muy  frecuentada  de  todas  las 
provincias  comarcanas  por  un  célebre  templo  que  en  ella  ha- 
bía, en  que  estaba  un  ídolo  en  figura  de  hombre  grande ,  en  el 
Gual  se  metían  los  sacerdotes  por  una  puerta  secreta,  y  daban 
respuestas  á  los  que  le  venían  á  ofrecer.  Aunque  no  hay  ríos 
ni  fuentes  en  esta  isla  y  se  bebe  de  la  llovediza  y  de  los  pozos, 
es  la  tierra  fértil  de  maíz,  miel,  venados,  puercos  monteses, 
conejos  y  liebres:  los  indios  de  esta  isla  son  grandes  idólatras 
del  demonio  á  quien  sacrificaban  niños. 


PUEBLOS  DE  INDIOS  DE  LA  GOBERNACIÓN  DE  YUCATÍN. 

Auicalco:  con  sus  sujetos. 

Camaylcon. 

Acálaxan. 

Ocu. 

Muca. 

Aquinil, 

Tomoar, 

Yaguacu , 

Tauscun. 

Chuhurna:  con  trescientos  cincuenta  tributarios. 

Atimhcibiaq. 

Aunacama. 

Caqiiel:  con  doscientos  tributarios. 

Tetic, 

Concal:  con  mil  cuatrocientos  cincuenta  tributarios. 

Tiébeca:  con  ciento  sesenta  tributarios. 

Yxial:  con  doscientos  ochenta  tributarios. 

Mastunual:  con  quinientos  tributarios. 

Barajas:  con  doscientos  tributarios. 

Mocochi:  con  quinientos  tributarios. 

Tisanchel:  con  doscientos  veinte  tributarios. 


253 


Equemel:  con  ciento  ochenta  tributarios. 
Chaltun:  con  ciento  treinta  tributarios. 
Baca:  con  cuatrocientos  ochenta  tributarios. 
Cauanal:  con  doscientos  cincuenta  tributarios. 
Ciieiual:  con  cuatrocientos  ochenta  tributarios. 
Yaxcocul:  con  sesenta  tributarios. 
Nolo:  con  ciento  veinte  tributarios. 
Tiscoco:  con  quinientos  treinta  tributarios. 
Mottdco:  con  seiscientos  cincuenta  tributarios. 
Qúemacana:  con  trescientos  tributarios. 
Pacat:  con  trescientos  sesenta  tributarios. 
Telchiqui:  tiene  mil  treinta  tributarios. 
Lohany:  tiene  trescientos  setenta  tributarios. 
Quemanche:  tiene  veinte  tributarios. 
Cuan:  tiene  quinientos  ochenta  tributarios. 
Cicontun:  tiene  seiscientos  tributarios. 
Temax:  tiene  quinientos  ochenta  tributarios. 
Taxan:  tiene  cuatrocientos  tributarios. 
Tecal:  tiene  cuatrocientos  veinte  tributarios. 
Chaltumholío:  tiene  cien  tributarios. 
Canyzo:  tiene  trescientos  ochenta  tributarios. 
Huxhin:  tiene  seiscientos  veinte  tributarios. 
Qúimilla:  tiene  doscientos  ochenta  y  un  tributarios. 
Pixilla:  tiene  doscientos  sesenta  tributarios. 
Tocauas:  tiene  trescientos  sesenta  tributarios. 
Tecali:  tiene  trescientos  diez  tributarios. 
Papacal:  tiene  seiscientos  ochenta  tributarios. 
Ticjocpaic:  tiene  setecientos  tributarios. 
Chalonte:  tiene  setecientos  tributarios. 
Cautuny:  tiene  trescientos  ochenta  tributarios. 
Xenaba:  tiene  doscientos  sesenta  tributaros. 
■  Chaltundichao:  tiene  quinientos  cincuenta  tributarios. 
Texan:  tiene  trescientos  veinte  tributarios. 
Euanz:  tiene  trescientos  ochenta  tributarios. 
Sahunchen:  tiene  trescientos  ochenta  tributarios. 
Texcolund:  tiene  sesenta  tributarios. 
Yxtual:  tiene  doscientos  ochenta  tributarios. 


254 


Citipeche:  tiene  doscientos  treinta  tributarios. 

Tetepot:  tiene  ciento  treinta  tributarios. 

Tishalatiind:  tiene  doscientos  veinte  tributarios. 

Cacabaca:  tiene  doscientos  ochenta  tributarios. 

Pachocaua:  tiene  mil  doscientos  tributarios. 

Ocaiia:  tiene  mil  doscientos  tributarios. 

La  mitad  de  Cocuta:  tiene  doscientos  sesenta  tributarios. 

La  mitad  de  Cocuta:  tiene  trescientos  sesenta  tributarios. 

Chomulna:  tiene  sietecientos  cuarenta  tributarios. 

Chilualtel:  tiene  trescientos  cincuenta  tributarios. 

Chachetunche:  tiene  sesenta  tributarios. 

Guaayayz:  tiene  doscientos  setenta  tributarios. 

Ti'quihanalon:  tiene  doscientos  noventa  tributarios. 

Cacahachuc:  tiene  trescientos  tributarios. 

Galiano:  tiene  trescientos  setenta  tributarios. 

Tispeche:  tiene  trescientos  cincuenta  tributarios. 

Calatamud:  tiene  cuatrocientos  cuarenta  tributarios. 

Mona:  tiene  trescientos  cincuenta  tributarios. 

Cantemoy:  tiene  trescientos  diez  tributarios. 

Cucama:  tiene  ochocientos  tributarios. 

Tequite:  tiene  cuatrocientos  tributarios. 

Many:  tiene  novecientos  setenta  y  un  tributarios. 

Tauial:  tiene  setecientos  noventa  tributarios. 

Mama:  tiene  cuatrocientos  cuarenta  tributarios. 

Acalud:  tiene  doscientos  veinte  tributarios. 

Cismache:  tiene  trescientos  sesenta  tributarios. 

Pecuinte:  tiene  doscientos  cincuenta  tributarios. 

Hayan:  tiene  dos  mil  trescientos  noventa  tributarios. 

Yotalcim:  tiene  ciento  sesenta  tributarios. 

Ayan:  tiene  trescientos  sesenta  tributarios. 

Texul:  tiene  seiscientos  treinta  tributarios. 

Yaxa:  tiene  cuatrocientos  sesenta  tributarios. 

Cax:  tiene  novecientos  cuarenta  tributarios. 

Ycona:  tiene  cuarenta  tributarios. 

Chanpoton:  tiene  cuatrocientos  veinte  tributarios. 

Campeche:  tiene  seiscientos  treinta  tributarios» 

Yxpocomucho:  con  sus  sujetos. 


235 


Tenahe:  con  sus  sujetos. 

Yxanpiche:  con  sus  sujetos. 

Cacahichen:  con  sus  sujetos. 

BecaJ:  con  sus  sujetos. 

Ctinlacao:  con  sus  sujetos. 

Chululila:  con  sus  sujetos. 

Tacut:  con  sus  sujetos. 

Tezenote  y  Mopila:  con  sus  sujetos. 

Nocacao:  con  sus  sujetos. 

Cildot:  con  sus  sujetos. 

Caícayz. 

Tinchiea:  con  sus  sujetos. 

Taalacho:  con  sus  sujetos. 

Maxcamal:  con  sus  sujetos. 

Tecon:  con  sus  sujetos. 

Yacohot:  con  sus  sujetos. 

Chichimala:  con  sus  sujetos. 

Choaca:  con  sus  sujetos. 

Chancenote:  con  sus  sujetos. 

Tecon:  con  sus  sujetos. 

C¿/io;  con  sus  sujetos. 

Yvcacacauc/ie;  con  sus  sujetos. 

Cicia;  tiene  cuatrocientos  veinte  tributarios. 

Enacir:  tiene  ciento  treinta  tributarios. 

Pópala:  tiene  cuatrocientos  treinta  tributarios. 

Eucuicimato:  con  noventa  tributarios. 

Pelcemuy:  con  trescientos  sesenta  tributarios. 

Zamico:  tiene  ciento  sesenta  tributarios. 

TacJiay:  tiene  seiscientos  veinte  tributarios. 

Yocboz:  con  ciento  diez  tributarios. 

Boxchen:  con  doscientos  veinte  tributarios. 

Tixconti:  tiene  trescientos  sesenta  tributarios. 

Talinoli:  con  doscientos  noventa  tributarios. 

Entixol:  con  trescientos  tributarios. 

Entecud:  con  ciento  veinte  tributarios. 

Naualon:  tiene  trescientos  veinte  tributarios. 

Comal:  con  ochenta  tributarios. 


256 

Telmil:  con  trescientos  treinta  tributarios. 

Chepez:  con  trescientos  treinta  tributarios. 

Texip:  con  trescientos  diez  tributarios. 

Yel:  tiene  ciento  nueve  tributarios. 

Ecocoyz:  con  ciento  doce  tributarios. 

Mape:  con  veinte  y  ocho  tributarios. 

Caua:  con  doscientos  veinte  tributarios. 

Boloncauial:  con  doscientos  diez  tributarios. 

Cacalud:  tiene  ciento  ochenta  tributarios. 

Tecuxche:  con  ciento  ochenta  tributarios. 

Oache:  tiene  sesenta  tributarios. 

Paca:  con  ciento  cincuenta  tributarios. 

Tequeat:  con  ciento  sesenta  tributarios. 

Bozchen:  con  doscientos  diez  tributarios. 

Cacal:  con  cincuenta  tributarios. 

Guayma:  con  doscientos  tributarios. 

La  isla  de  Cogumel:  con  doscientos  veinte  tributarios. 

Bitancha:  con  sesenta  tributarios. 

Enpole:  con  diez  y  siete  tributarios. 

Tepiche:  con  trescientos  cuarenta  tributarios. 

Yocheo:  con  ochenta  tributarios. 

Axcaha:  con  ciento  veinte  tributarios. 

Yspona:  con  doscientos  cincuenta  tributarios. 

Juchiuilla:  con  doscientos  treinta  tributarios. 

Xuchuüla:  con  doscientos  tributarios. 

Cama:  con  ochenta  y  ocho  tributarios. 

Cuytum:  con  ciento  sesenta  tributarios. 

Cenot:  con  trescientos  treinta  tributarios. 

Qique:  con  trescientos  cuarenta  tributarios. 

Catamiqíie:  con  cincuenta  tributarios. 

Totila:  con  doscientos  diez  tributarios. 

Caua:  con  ciento  cincuenta  tributarios. 

Zenput:  con  ciento  noventa  tributarios. 

Tehatun:  con  doscientos  veinte  tributarios. 

Cixmo:  con  trescientos  diez  tributarios. 

Única:  con  quinientos  cincuenta  tributarios. 

Citcacauche:  con  ciento  sesenta  tributarios. 


^57 


Joal:  con  ciento  cincuenta  tributarios. 
Yoacaluchen:  con  doscientos  tributarios. 
Culucumual:  con  ciento  cuarenta  tributarios. 
Xochen:  tiene  ciento  diez  tributarios. 
Tixhalatun:  tiene  ciento  setenta  tributarios. 
Ziomop:  tiene  ciento  diez  tributarios. 
Chanchenot:  con  doscientos  treinta  tributarios. 
Macahal:  con  doscientos  cuarenta  tributarios. 
Temual:  con  cuatrocientos  sesenta  tributarios. 


HIDROGRAFÍA  DE  LA  WAR  DE  YUCATÁN  Y  DESCRIPCIÓN  DE  LA  COSTA. 

La  mar  de  Yucatán  es  blanda  y  suave  de  navegar  para  na- 
vios grandes  del  mes  de  Mayo  hasta  el  de  Setiembre,  que  corren 
brisas;  el  otro  tiempo  no,  porque  los  más  ordinarios  corren 
nortes,  como  en  toda  esta  costa  de  la  Nueva  España,  y  recalan 
en  la  tierra  veinte  y  treinta  leguas  y  meten  mucha  agua  en  la 
costa,  que  es  tan  baja,  que  en  pocas  partes  se  puede  surgir  á 
menos  que  á  cuatro  ó  cinco  leguas  de  tierra,  desde  donde  co- 
mienza a  ser  el  fondo  ya  de  siete  ú  ocho  brazas  y  menos;  y  así 
el  remedio  que  hay  en  tiempo  de  nortes  cerca  de  la  costa,  es 
barar  y  encallar  en  ella  para  salvar  las  vidas,  sino  hay  lugar 
de  entretenerse  volteando.  Las  corrientes  de  esta  mar  son  po- 
cas y  aquellas  según  el  viento  que  corre,  aunque  parece  siem- 
pre que  van  hacia  la  canal  de  Bahama:  calmas  hay  muy  pocas 
en  ella,  porque  de  ordinario,  de  tres  ó  cuatro  leguas  á  la  mar 
hay  por  la  mañana  vientos  terrales,  desde  prima  noche  hasta 
las  diez  de  la  mañana,  y  de  allí  hasta  la  noche  virazón:  los  pe- 
ligros de  esta  navegación,  son  las  islas  llamadas  los  Trián- 
gulos, y  la  parpa,  y  las  islas  de  Arena,  y  la  Bermeja  y  los 
Negrillos. 

Hay  en  esta  gobernación  cinco  puertos,  para  navios  peque- 
ños, que  son  el  puerto  de  Cicla  y  Talichaque,  y  Zizal  y  Caun- 
quel  y  Rio  de  Dos  bocas  y  Rio  de  Términos  y  el  puerto  de  Cam- 
peche,  que  aunque  es  bahía  de  poco  fondo  es  buen  tenedero, 
limpio  y  en  que  pueden  los  navios  quedar  en  seco  cuando  la 

17 


258 

mar  baja.  Desde  la  villa  de  Campeche  parala  Veracruz,  puerto 
déla  Nueva  España,  que  es  la  más  ordinaria  navegación,  hay 
dos  derrotas;  una,  en  invierno,  gobernando  desde  el  puerto  al 
oeste,  cuarta  al  norueste  la  mitad  del  camino  como  cuaren- 
ta leguas,  y  la  otra  mitad  al  oeste  franco  hasta  tener  la  pun- 
ta de  Villa-Rica,  y  desde  allí  á  San  Juan  de  Ulna  al  sur  hasta 
reconocer  la  tierra.  En  el  verano  se  gobierna  desde  el  dicho 
puerto  sesenta  leguas  al  oeste,  y  luego  veinte  leguas  al  oeste 
cuarta  al  sudeste  hasta  ver  las  sierras  de  San  Martín,  que  están 
veinte  leguas  de  San  Juan  de  Ulna. 


DESCRIPCIÓN  DE  LA  PROVINCIA  DE  TABASCO. 

La  provincia  de  Tahasco,  que  anda  con  la  gobernación  de 
Yucatán  desde  el  año  de  50,  porque  antes  era  de  la  goberna- 
ción de  Ghiapa,  está  entre  el  meridiano  92°  y  Vg  y  94°  de  lon- 
gitud, y  desde  16°  de  altura  hasta  18°,  de  manera  que  leste 
oesle  tendrá  por  la  costa  del  norte  cuarenta  leguas  desde 
Yucatán,  con  quien  confina  por  el  oriente,  hasta  Guacaqualco, 
con  quien  parte  términos  por  el  occidente,  y  otras  tantas  norte 
sur  desde  la  mar  hasta  los  confines  de  Ghiapa.  Hay  sólo  un 
pueblo  pequeño  de  españoles  y  como  dos  mil  indios  no  más  en 
esta  provincia,  la  cual  anda  por  cercanía  con  la  gobernación 
y  obispado  de  Yucatán  desde  el  año  de  50.  Descubrióla  Gortés 
año  de  22,  y  llamóla  Tabasco  por  un  cacique  que  había  en  ella 
de  este  nombre;  pacificóla  después,  año  de  18,  Don  Francisco  de 
Montejo,  gobernador  de  Yucatán.  Es  toda  tierra  llena  de  este- 
ros, lagunas,  pantanos  y  rios,  de  manera  que  lo  más  della  se 
anda  en  barcos  y  canoas ,  y  así  es  húmeda  en  exceso  y  muy 
caliente,  principalmente  cuando  corre  viento  sur;  y  con  ser  así 
no  es  notablemente  enferma:  el  cielo  della  es  muchas  veces 
claro  y  llueve  muchas  veces  grandes  aguaceros,  como  en  Yuca- 
tán, con  el  viento  sur. 

El  suelo  es  todo  arenisco  y  lleno  de  florestas  y  verdura  que 
en  todo  el  año  no  desechan  nunca  la  hoja,  y  entre  los  panta- 
nos y  lagunas  hay  montes  en  que  se  cría  gran  abundancia  de 


259 

cacao,  que  es  el  mayor  caudal  de  esta  provincia,  mucho  maíz 
y  frutas  de  la  tierra  y  de  España,  y  todo  agro,  hortalizas  y 
flores  de  España;  mucho  pescado  en  la  mar  y  rios;  algodón,  y 
cera  y  miel;  trigo  ni  cebada  no  se  dá:  hay  de  todo  ganado  abun- 
dancia, especialmente  de  lo  vacuno  de  que  habrá  como  seis- 
cientos; no  hay  minas  ningunas,  y  de  sal  se  provee  de  Yuca- 
tán; hay  unos  árboles  para  colores  y  tinturas. 

LA  VICTORIA. 

La  villa  de  Nuestra  Señora  de  la  Victoria,  ochenta  leguas  de 
la  ciudad  de  Mórida,  junto  á  unas  lagunas  grandes  abundantes 
de  pescado  y  cerca  de  la  mar;  hay  en  ella  cincuenta  vecinos  es- 
pañoles ,  los  treinta  y  seis  encomenderos  y  pobres ,  porque  el 
mayor  repartimiento  no  pasa  de  trescientos  indios,  y  los  demás 
tratantes.  Pobló  este  pueblo  Don  Hernando  Cortés,  cuando  iba 
descubriendo  la  costa  de  la  Nueva  España:  es  el  suelo  tan  ca- 
liente, que  por  no  haber  piedra  ni  poderse  hacer  casas  de  tapia 
ni  adobes,  por  la  humedad,  se  hacen  levantadas  del  suelo  sobre 
unos  horcones,  y  las  paredes  de  un  seto  de  cañas  sencillas 
porque  pueda  entrar  el  viento  que  viene  de  la  mar:  mudóse  de 
este  sitio  por  el  año  de  53  ó  54,  veinte  leguas  dentro  de  la 
tierra,  y  después  se  volvió  donde  agora  está  por  la  comodidad 
del  puerto.  La  contratación  desta  tierra  es  el  cacao  y  gran- 
gerías  del  ganado  vacuno,  de  que  hay  como  seis  estancias. 
Guando  se  descubrió  esta  provincia  había  tantos  indios  en  ella, 
que  en  sólo  Tauasquillo  y  Taxahual,  pueblos  de  indios,  había 
de  doce  á  quince  mil  indios,  en  que  agora  hay  no  más  de  cin- 
cuenta; en  toda  la  provincia  como  veinte  y  ocho  pueblos,  y  en 
todos  poco  más  de  los  dichos  mil  indios  tributarios,  que  dan  de 
tributo  dos  mil  xiquipiles  de  cacao,  que  cada  uno  es  ocho  mil 
almendras ,  y  cada  carga  veinte  y  cuatro  mil ;  y  dan  de  maíz 
cuatro  mil  fanegas,  que  con  otras  cosas  de  sementeras,  mantas 
y  gallinas  que  tributan,  vienen  á  valer  lo  que  pagan  cada  año 
inás  de  trece  mil  ducados ,  y  están  tan  cargados  por  haberse 
muerto  los  indios  tributarios  y  quedádose  en  pié  las  tasaciones: 
tiene  S.  M.  en  esta  provincia  solos  dos  pueblos. 


260 


PUEBLOS  DE  INDIOS  DE  TABASCO. 

Tahasco:  tiene  veinte  y  cinco  tributarios.  .    , '   , 

Tacotalpa:  con  ciento  veinte  tributarios. 
Tecomaxagua. 

Uceluelan:  con  ciento  setenta  tributarios. 
Tapunlapa:  con  ciento  setenta  y  cinco  tributarios. 
Tamualte:  con  ciento  veinte  tributarios. 
Teapa:  con  cien  tributarios. 

Caguatan:  con  sus  sujetos,  tiene  ciento  treinta  y  cinco  tri- 
butarios. 

Chanpanton. 
Xicalango. 


TABLA  DEL  DISTRITO  DE  LA  AUDIENCLV 

DE  LA  NUEVA  GALICIA. 


DESCRIPCIÓN  DEL  DISTRITO  DE  LA  AUDIENCIA  DE  LA  NUEVA  GALICIA 

Y  DECLARACIÓN  DE  LA  TABLA  PRECEDENTE. 

La  Nueva  Galicia,  que  por  otro  nombre  se  llama  Xalisco, 
parte  términos  con  él  distrito  de  la  audiencia  de  la  Nueva  Es- 
paña por  el  rio  grande  de  Chiconagueatengo  y  laguna  de  Chá- 
pala, desde  donde  vuelve  su  distrito  casi  al  nordeste  sesenta  ó 
setenta  leguas  hasta  ponerse  en  22"  de  altura,  por  donde,  á  la 
vuelta  del  norte  y  norueste,  le  quedan  los  términos  abiertos 
por  no  estar  de  allí  adelante  poblado  ni  pacífico:  para  el  occi- 
dente, desde  la  dicha  laguna  de  Chápala ,  cuyo  medio  sitúan 
en  106°  y  X  ¿e  longitud  del  meridiano  de  Toledo,  y  en  20° 
Y  }4  de  altura,  van  los  términos  y  distrito  de  la  Audiencia 
hasta  la  laguna  de  San  Juan,  inclusive,  leste  oeste,  dejando  en 
el  distrito  de  la  Audiencia  de  la  Nueva  España  todos  los  pue- 


261 

blos  y  provincias  de  Avalos  y  provincia  de  Ycatlan,  que  son  de 
la  diócesis  del  obispado  de  la  Nueva  Galicia,  desde  donde 
vuelve  el  distrito  norte  sur  hasta  x\yutla,  un  pueblo  de  indios, 
y  de  allí  al  sudueste  á  la  costa  de  la  mar  del  Sur  por  entre  el 
puerto  de  la  Navidad,  que  queda  en  el  distrito  de  la  Nueva  Es- 
paña, y  Chiamela,  un  pueblo  de  la  costa  de  la  Nueva  Galicia, 
desde  donde  para  el  occidente ,  van  los  términos  y  costa  hasta 
la  provincia  de  Ginaloa,  que  está  más  adelante  de  Guliacan; 
desde  donde,  hasta  Gompostela,  hay  ochenta  leguas  de  viaje  y 
ciento  setenta  desde  Ginaloa  á  Guadalajara,  aunque  por  línea 
recta  serán  muchas  menos.  Desde  Ginaloa  arriba,  tiene  esta 
Audiencia  los  límites  abiertos  hasta  las  provincias  de  Gibóla  y 
Quivira,  que  por  no  estar  pobladas  y  caer  tan  lejos,  como  están 
de  este  reino,  no  se  tienen  por  parte  del. 

Hay  en  este  reino  y  sus  provincias  ocho  pueblos  de  españo- 
les, dos  ciudades  y  seis  villas,  y  quince  ó  diez  y  seis  asientos 
de  minas  poblados,  en  los  cuales  todos  y  en  las  estancias  de 
ganados  que  hay  habrá  hasta  mil  quinientos  vecinos  españoles, 
los  cincuenta  ó  cincuenta  y  cinco  encomenderos  y  los  demás 
pobladores  mineros  y  oficiales,  y  ciento  cuatro  repartimientos 
de  indios,  la  mitad  de  S.  M.,  y  la  otra  mitad  de  particulares,  y 
en  todos  habrá  como  veinte  mil  indios  tributarios,  sin  otros 
muchos  que  hay  en  este  reino  rebeldes  y  sin  poblaciones.  Fué 
esta  provincia  gobernación  sujeta  á  la  Audiencia  de  México, 
desde  el  año  de  29  que  se  descubrió  hasta  el  48  que  se  fundó 
en  ella  una  Audiencia  sin  sello,  de  cuatro  jueces  alcaldes  ma- 
yores; de  la  cual,  las  apelaciones  van  á  la  de  México,  y  las  cosas 
de  gobierno  eran  á  provisión  de  la  Audiencia  de  Xalisco,  hasta 
el  año  de  72  que  se  proveyó  de  sello  y  se  hizo  Ghancillería  for- 
mada con  su  presidente  y  tres  oidores,  y  los  demás  oficiales; 
quedando  lo  del  gobierno  en  el  virey  de  la  Nueva  España 
año  de  73. 

Hay  en  todo  su  distrito  trece  alcaldías  mayores  y  cuarenta 
y  cinco  corregimientos;  residen  en  esta  provincia  tres  oficiales 
de  la  Real  Hacienda  con  su  Gaja  Real,  que  son  tesorero,  con- 
tador y  factor  con  cada  trescientos  mil  maravedís  de  salario; 
no  hay  casa  de  fundición  ninguna.  Es  todo  el  distrito  desta 


^ 


2(32 

Audiencia,  con  las  provincias  de  Guliacán  y  Ghametla  menos 
que  la  diócesi  del  obispado  de  la  Nueva  Galicia ,  y  en  todo  él 
hay  ocho  monesterios  de  frailes  franciscos,  y  treinta  doctrinas 
de  clérigos.  Gomenzóse  á  descubrir  y  poblar  esta  provincia  por 
Ñuño  de  Guzman,  gobernador  de  Panuco  por  el  año  de  29  ó  30; 
llamábase  esta  provincia  de  Xalisco  por  un  pueblo  de  indios 
que  hay  en  ella  que  se  llama  así,  y  Ñuño  de  Guzman  la  llamó 
Nueva  Galicia  por  estar  de  la  Nueva  España  á  la  parte  que  el 
reino  de  Galicia  está  en  España,  y  así  se  llama  comunmente 
Galicia  de  la  Nueva  España. 

Divídese  este  distrito  en  otras  tantas  provincias  ó  comarcas, 
como  ciudades  ó  villas  de  españoles  hay  en  ella,  que  todas  casi 
convienen  en  el  temperamento  de  la  tierra,  aunque  las  que 
más  se  van  metiendo  al  norte  son  siempre  más  frias,  y  así  en 
pocas  partes  excede  de  calor,  y  hiela  y  nieva  por  Navidad  en 
en  algunas  tierras  aunque  poco.  El  cielo  es  claro  y  muy  sere- 
no, que  aunque  llueva  abundantemente  los  nublados  duran 
poco ,  y  así  es  toda  tierra  sana  de  enfermedades  contagiosas ,  y 
los  hombres  en  ella  viven  mucho. 

Corren  en  ella  recios  vientos ,  especialmente  de  la  parte  del 
sur  y  poniente:  por  la  parte  de  Guadalajara  y  Gompostela  es 
abundosa  de  rios  y  fuentes,  y  falta  dellos  por  la  parte  de  los 
llanos  de  los  Zacatecas;  el  suelo  della  es  enjuto  y  arenisco,  y 
tierra  muy  doblada  de  sierras  de  muchos  pinos,  robles,  y  fértil 
de  naranjas,  uvas  muy  buenas,  limas,  granadas,  higos,  mem- 
brillos, melocotones,  y  las  demás  frutas  de  España  salvo 
guindas  y  cerezas,  que  por  el  mucho  vicio  de  la  tierra  no  dan 
fruto  los  guindales  y  cerezos;  es  abundante  de  pastos  para 
vacas,  yeguas,  ovejas,  y  cabras,  de  que  hay  grande  abundancia 
y  mayor  de  puercos  por  una  cierta  raíz  que  se  llama  Casta^ 
nuela  y  los  engorda  bien  como  la  bellota;  el  trigo  y  el  maíz  se  dá 
mucho  en  esta  tierra,  tanto  que  de  ordinario  acuden  á  ciento 
cincuenta  y  á  doscientas  fanegas  de  maíz  por  fanega,  y  de  trigo 
desde  setenta  hasta  ciento,  aunque  el  trigo  no  se  guarda;  hay 
cebada,  centeno  se  da  con  fertilidad  aunque  no  se  siembra,  y 
también  se  da  bien  la  caña  de  azúcar,  aunque  hasta  agora  no 
hay  ingenio  ninguno;  y  así  mismo  hay  mucha  uva  y  garbanzo, 


263 

y  las  demás  hortalizas  de  Esp¿iña;  agí,  frisóles,  miel  y  abejas  de 
la  tierra,  y  en  todas  las  más  partes  della  grandes  tunares,  algu- 
no de  más  de  cuarenta  leguas,  donde  demás  del  fruto  dellas, 
se  podria  coger  cada  año  más  de  diez  mil  arrobas  de  la  grana 
ó  cochinilla,  que  se  pierde  toda  y  no  se  puede  gozar  por  los  in- 
dios giiachachiles  y  chichimecas  que  principalmenle  se  sus- 
tentan del  fruto  della. 

La  tierra  toda  está  llena  de  metales  de  plata  (pobres,  el  que 
más  rico  de  á  dos  onzas,  hasta  tres  ó  cuatro,  por  quintal  de 
tierra  (1),  muchos  dellos  plomosos:  hierro  ni  acero  no  se  halla, 
pero  hay  mucho  cobre  en  la  tierra  caliente,  de  que  se  saca 
gran  cantidad).  En  todas  partes  hay  mucho  salitre,  y  en  algu- 
nas abundancia  de  sal,  que  se  hace  de  la  agua  llovediza  que  se 
recoge  donde  no  puede  correr,  como  son  las  salinas  grandes 
que  están  catorce  leguas  de  las  minas  de  los  Zacatecas,  y  otras 
á  cuatro  leguas. 

Los  naturales  de  este  reino  y  provincias  dichas  van  en  cre- 
cimiento, porque  no  tienen  guerra  (2),  (ni  se  sacrifican  tanto 
como  solian:  parte  dellos  es  gente  vestida  y  doméstica;  por  la 
mayor  parte  es  gente  bestial,  indómita  y  feroz;  viven  en  los 
llanos  como  alárabes  sin  ley,  orden,  ni  república,  ni  hacienda 
ninguna,  porque  como  no  llueve  en  la  tierra  donde  están  sino 
poco ,  toda  su  vivienda  es  de  caza :  reciben  mal  la  ley  evan- 
gélica ,  y  no  reconocen  señorío  á  nadie ,  y  así  se  consumen 
entre  sí  con  guerra  continua,  comiéndose  unos  á  oíroslos  que 
viven  á  la  sierra,  cuando  se  cautivan  en  la  guerra;  son  grandes 
tiradores  de  arco  y  flecheros,  robadores  y  salteadores;  han 
hecho  muchos  y  notables  daños  en  los  cristianos  camino  de 
los  Zacatecas  los  indios  chichimecas  y  guachachiles). 

(Los  mediterrános  se  mantienen  de  la  carne  de  la  caza,  hecha 
cecina  al  sol,  y  los  de  la  marina  de  pescado. 

Los  cazcanes^  que  son  los  que  habitan  hasta  los  Zacatecas, 
hablan  lengua  diferente  que  los  guachiles  y  giiamares.) 


(1)    Lo  acotado  estú  tachadü  eu  el  oriyiual. 
(•2)    ídem  id. 


264 


HIDROGRAFÍA  GENERAL  Y  DESCRIPCIÓN  DE  LOS  CAMINOS 

DE   ESTA   PROVINCIA. 

En  todos  los  ríos  y  lagunas  de  esta  provincia  hay  abundan- 
cia de  bagres  y  truchas ,  aunque  no  tan  buenas  como  las  de 
España.  En  los  confines  de  este  reino,  por  donde  se  junta  con  el 
distrito  de  la  Nueva  España  y  obispado  de  Mechoacán,  está  la 
laguna  que  dicen  de  Ghalapa,  por  un  pueblo  de  indios  deste 
nombre  que  está  en  sus  riberas  ,  la  cual  tendrá  más  de  veinte 
leguas  de  boj  y  es  muy  fondable  y  de  muy  buen  agua  y  mu- 
cho y  buen  pescado ,  y  cuando  corre  viento  hace  tormenta  como 
en  la  mar;  tiene  unas  isletas  dentro  della  en  que  hay  algunos 
pueblos  pequeños  de  indios  pescadores ,  y  en  que  hay  muchas 
frutas  y  verduras  de  España.  Entra  en  esta  laguna  el  rio  gran, 
de  que  se  dice  Chienagueatengo  ^  que  quiere  decir  nueve  rios^ 
y  por  otro  nombre  le  llaman  el  rio  de  la  Barranca^  el  cual 
viene  desde  Toluca;  y  cuando  entra  en  esta  laguna  se  navega 
con  barcas  porque  no  se  vadea ,  y  torna  á  salir  de  la  laguna 
dor  Guyseo,  atravesando  toda  la  Nueva  Galicia  hasta  salir  á  la 
mar  del  Sur  por  el  pueblo  de  Zintiquipac.  Háse  hecho  la  mer- 
ced de  las  barcas  de  este  rio  á  un  particular  año  de  74  (1574). 

La  costa  de  esta  provincia  desde  Ghiametla,  que  es  cerca  del 
puerto  de  la  Navidad  hasta  el  valle  y  provincia  de  Ghametla, 
corre  norte  sur  como  setenta  ú  ochenta  leguas,  desde  donde 
vuelve  al  norueste  cincuenta  ó  sesenta  leguas ;  en  la  cual  toda 
hay  dos  puertos  y  muchos  rios  en  que  se  puede  desembarcar, 
aunque  dellos  no  se  tiene  particular  relación,  y  así  no  se  des- 
criben. 

Desde  México  á  Guadalajara  se  va  por  camino  derecho,  que 
es  las  ochenta  y  cinco  leguas  que  hay  hasta  ella,  y  desde  allí 
hasta  Gompostela  y  á  Ghiametla  y  á  Guliacán  por  camino  de- 
recho siempre  cerca  de  la  costa,  y  por  la  mar  cuando  quieren: 
desde  Guadalajara  á  los  Zacatecas  se  va  por  dos  caminos  dife- 
rentes, aunque  no  muy  apartados;  no  hay  paso  por  estar  los 
indios  chichimecas  de  guerra ,  y  por  esta  causa  los  más  de  los 


265 

caminos  de  esta  provincia  son  más  seguros  desde  que  se  pasa 
el  valle  de  Taltenango  hasta  los  Zacatecas ,  aunque  el  camino 
es  llano  y  usado  de  recuas,  pero  no  se  camina  sino  de  Guada - 
lajara  á  los  Zacatecas. 


PROVINCIA  DE  GUADALAJARA. 

La  provincia  y  comarca  de  la  ciudad  de  Guadalajara^  es  en 
este  reino  la  más  principal  y  mejor;  hay  en  ella  una  ciudad  y 
una  villa  de  españoles  y  tres  ó  cuatro  asientos  de  minas ,  en 
los  cuales  habrá  como  doscientos  cincuenta  vecinos  españoles, 
antes  más  que  menos ,  y  trece  corregimientos,  que  proveía  la 
audiencia  deste  reino  hasta  el  año  de  63,  que  los  provee  el  virey 
de  la  Nueva  España. 

El  temple  desta  comarca  es  más  frió  que  caliente,  y  así  es 
la  tierra  sana  ;  llueve  y  truena  mucho  en  los  meses  de  Junio  y 
Julio ,  y  hay  grandes  temblores  de  tierra;  es  el  suelo  de  esta 
provincia  arenisco,  y  así  nunca  hay  lodos  en  él;  hay  abundan- 
cia de  rios  y  fuentes,  y  la  tierra  más  áspera  que  llana,  y  así 
hay  sierras  grandes  de  una  piedra  esponjosa  que  no  vale  para 
edificios  ;  hay  mucha  piedra  de  cal  y  no  hay  yeso :  hay  en  esta 
comarca  como  en  las  otras  partes  del  reino  mineros  de  plata, 
aunque  todos  pobres;  hay  muchos  pastos  y  praderas  en  esta 
provincia  y  algunos  regadíos  y  disposición  para  haber  muchos 
más,  y  así  es  muy  abundosa  y  fértil  de  maíz  y  trigo  y  de  todas 
las  semillas  y  hortalizas  de  España. 

Los  indios  de  esta  provincia  van  en  crecimiento,  según  dicen, 
á  causa  de  no  sacrificarse,  como  solían,  y  tener  menos  guerra; 
viven  muy  derramados  y  ocupan  mucha  tierra  con  pocas  casas; 
llámanse  Cazcanes  los  que  habitan  en  esta  provincia,  que  ha- 
blan diferente  lengua  que  los  mexicanos,  aunque  la  mexicana 
es  la  general  de  todas  estas  provincias. 


266 


-   DESCRIPCIÓN  PARTICULAR  DE  LOS  PUEBLOS  DE  ESTA  AUDIENCIA. 

GUADALAJARA.         .    .     , _ 

La  ciudad  de  Guadalajara,  pueblo  de  españoles  y  cabeza  de 
este  reino,  está  en  106°  y  X  de  longitud  del  meridiano  de  To- 
ledo, desde  donde  habrá  1446  leguas  por  un  círculo  mayor, 
en  20o  y  y^  de  altura,  ochenta  y  siete  leguas  de  México  al  oc- 
cidente del,  y  treinta  y  tres  de  Gompostela  al  oriente.  Habrá 
en  esta  €iudad  como  ciento  cincnenta  vecinos  españoles  entre 
encomenderos,  pobladores  y  tratantes :  reside  en  ella  la  audien- 
cia, oficiales  de  la  Hacienda  y  Caja  Real,  y  la  iglesia  catedral 
desde  el  año  de  60  por  estar  más  en  comarca  para  las  minas 
de  los  Zacatecas  y  en  mejor  tierra  que  la  ciudad  de  Gompos- 
tela, donde  al  principio  estuvo  todo;  de  cuya  causa  vino  á  ser, 
que  la  audiencia  y  obispado  de  la  Nueva  Galicia  no  tenga  de 
término  por  la  parte  del  oriente,  desde  donde  reside  la  catedral 
hasta  el  obispado  y  provincia  de  Mechoacan  ,  que  es  del  dis- 
trito de  la  audiencia  de  México,  más  de  diez  leguas  hasta  Guy- 
seo,  y  la  audiencia  diez  y  ocho  hasta  el  rio  Ghiconagueatengo, 
porque  estos  términos  de  la  audiencia  y  diócesis  señalaron 
cuando  la  catedral  se  fundó  en  Gompostela,  que  está  treinta  y 
tres  leguas  la  tierra  adentro:  hay  en  esta  ciudad  un  moneste- 
rio  de  frailes  franciscos  y  otro  de  agustinos,  y  un  colegio  pobre 
donde  se  lee  gramática. 

Pobló  esta  ciudad  el  capitán  Juan  de  Oñate,  por  orden  y  co-, 
misión  de  Ñuño  de  Guzman,  gobernador  de  Panuco,  año  de  29 
ó  30  cuando  fué  á  descubrir  la  provincia  de  la  Nueva  Galicia 
y  Ginaloa:  el  asiento  de  la  ciudad  está  en  tierra  llana,  arenisca 
y  seca;  tiene  buenas  calles  y  plaza  cuadrada;  los  edificios  son 
bajos  de  adobes  y  cal,  porque  no  hay  piedra  buena  para  edifi- 
car; madera  y  tablazón  hay  mucha;  las  haciendas  y  manera  de 
vivir  de  los  españoles  son  indios  de  repartimientos,  y  ganados 
que  hay  muchos,  grangerias  del  campo  y  mercaderías,  y  recuas 
para  traginarlas :  tiene  cerca  de  sí  un  riachuelo  á  la  parte  del 
sur,  pegado  á  las  casas,  que  les  sirve  de  moliendas  y  de  riego. 


26/ 


SANTA  MARÍA  DE  LOS  LAGOS. 


La  villa  do  Santa  Maria  de  los  Lagos  está  treinta  leguas  de 
Guadalajara  al  sudueste,  y  diez  de  San  Felipe  al  sur;  tendrá 
como  treinta  vecinos  españoles  y  un  alcalde  mayor:  edificóse 
solo  para  asegurar  el  camino  de  los  Zacatecas,  por  los  indios 
Ghichimecas,  y  así  está  en  tierra  pobre,  y  los  que  están  en  ella 
viven  solo  de  sembrar  maíz,  y  pasan  mucha  pobreza:  mandóse 
poblar  por  la  audiencia  por  los  años  G8  ó  70. 

MINAS  DE  LA  COMARCA  DE  GUADALAJARA. 

Las  minas  de  Guachinango  están  doce  leguas  de  la  ciudad 
de  Guadalajara,  y  habrá  en  ellas  como  treinta  españoles  y  cien 
esclavos;  hay  en  ellas  un  alcalde  mayor,  y  son  minas  pobres. 

Las  minas  de  Guaxacatlan,  trece  leguas  de  Guadalajara,  en 
que  habrá  veinte  españoles  y  cien  esclavos;  no  hay  alcalde 
mayor  sino  el  de  las  minas  de  Xocotlan. 

Las  minas  de  Xocotlan^  cuatro  leguas  adelante  de  las  de 
Guaxacatlan,  en  que  hay  un  alcalde  mayor,  y  son  razonables 
minas.  .. 

Las  minas  Cuytlapilco,  están  de  Guadalajara  veinte  y  cinco 
leguas;  hay  en  ellas  veinte  y  cinco  españoles  y  cincuenta  es- 
clavos, un  alcalde  mayor,  y  son  buenas  minas. 


PROVINCIA  DE  XALISCO. 

La  provincia  de  Xalisco,  dicha  así  de  un  pueblezuelo  de 
indios  que  está  ocho  ó  diez  leguas  al  norte  de  Gompostela,  al 
occidente  de  la  de  Guadalajara,  no  tiene  más  poblaciones  de 
españoles  de  sola  la  ciudad  de  Gompostela,  y  en  toda  su  co- 
marca habrá  diez  ó  doce  corregimientos  de  pueblos  de  indios. 
Es  el  temple  de  esta  tierra  y  su  comarca  más  caliente  que  tem- 
plado y  no  bien  sano,  y  la  tierra  fértil  de  maíz,  muchas  frutas 
de  la  tierra  y  de  España,  melones  muchos,  y  muchas  vacas  do 
rodeo  y  cimarronas,  pocas  ovejas  y  pocas  yeguas  y  caballos. 


¡^ 


U 


268 

La  gente  desta  provincia  es  bestial  y  reciben  mal  la  doctri- 
na cristiana,  porque  se  esconden  en  los  montes ,  que  los  hay 
muy  grandes  en  esta  comarca;  andan  ya  vestidos  y  hacen 
cierto  vino  de  que  se  embriagan;  dánse  ya  á  criar  ganados, 
aunque  hay  gran  copia  de  venados;  son  grandes  flecheros, 
como  casi  todos  los  demás  de  este  reino;  tienen  mucho  maíz. 
y  su  principal  mantenimiento  es  la  carne  de  la  caza  seca  al 
sol,  y  el  pescado. 

COMPOSTELA. 

La  ciudad  de  Compostela,  en  107"  y  X  d©  longitud,  treinta  y 
tres  leguas  de  Guadalajara  al  occidente  y  ochenta  de  Guliacán, 
tendrá  hasta  veinte  vecinos  españoles  á  lo  más  largo  y  no  todos 
residentes;  es  alcaldía  mayor,  y  hay  un  monesterio  de  frailes 
franciscos.  Fundóla  el  gobernador  Ñuño  de  Guzman  año  de  29, 
volviendo  de  descubrir  las  provincias  de  Guliacán  y  Ginaloa,  y 
llamóla  Gompostela  por  caer  en  esta  provincia  de  la  Nueva 
Galicia  á  la  parte  occidental  della  como  en  España  está  en  el 
reino  de  Galicia  la  ciudad  de  Santiago  que  llaman  Gompostela. 
Fué  esta  ciudad  cabeza  deste  reino  desde  el  año  de  30,  que  se 
fundó  en  ella  la  audiencia,  hasta  el  año  de  60  que  se  pasó  con 
la  catedral  á  la  ciudad  de  Guadalajara,  por  ser  más  en  comar- 
ca, y  ser  ésta  caliente  y  enferma,  y  por  no  haber  paso  ni  ca- 
mino abierto  por  los  indios  guachachiles  y  chichimecas,  para 
las  minas  de  los  Zacatecas:  el  camino  desta  ciudad  para  Gua- 
dalajara es  bueno,  derecho  y  seguro. 


LA    PURIFICACIÓN. 

La  villa  de  la  Purificación ,  cuarenta  y  cinco  leguas  de  Gua- 
dalajara y  cuarenta  de  Gompostela,  en  los  confines  y  tér- 
minos de  este  reino  de  la  Nueva  Galicia  con  la  provincia  y 
obispado  de  Mechoacán,  cerca  del  valle  de  Spuchinilco^  pueblo 
de  diez  ó  doce  vecinos  españoles  y  un  corregidor  y  otros  dos 
corregimientos  en  su  jurisdición,  en  la  cual  hay  otras  dos  pro- 
vincias que  llaman  los  indios  TecomoSj  y  otra  que  dicen  de  los 
Frailes,  por  andar  trasquilados  las  cabezas  en  forma  de  coronas 


269 

y  por  cierto  vestido  que  traen  á  manera  de  escapularios :  es  la 
tierra  asperísima  de  montes  y  peñascos,  y  aunque  es  así  se  coje 
en  ella  maiz;  es  tierra  muy  caliente  y  enferma. 


JEREZ    DE    LA    FRONTERA. 

Jerez  de  la  Frontera^  pueblo  de  españoles,  treinta  leguas  de 
Guadalajara  al  norte,  y  diez  antes  de  las  minas  de  los  Zacate- 
cas, tendrá  doce  vecinos,  gente  pobre  que  se  entretiene  de 
sembrar  maíz,  porque  no  se  coje:  mandóse  poblar  por  orden  de 
la  audiencia  de  la  Nueva  Galicia  año  de  70 ,  en  el  camino  que 
va  de  Guadalajara  á  las  minas  de  los  Zacatecas,  para  asegurarle 
de  los  indios 'chichi  mecas  salteadores  que  llegan  hasta  ella. 

PROVINCIA  DE  LOS  ZACATECAS. 

La  provincia  de  los  Zacatecas  al  norte  de  Guadalajara,  cua- 
renta leguas  della,  tierra  seca  y  falta  de  aguas,  y  así  es  estéril 
y  falta  de  trigo  y  de  maiz,  sino  sea  lo  que  se  coje  de  regadío, 
de  que  hay  muchas  frutas  de  las  de  España,  como  son  buenos 
duraznos,  manzanas,  melocotones,  membrillos,  y  otras  frutas 
y  hortalizas. 

Hay  en  esta  provincia  las  minas  que  llaman  de  los  Zacate- 
cas^ cuarenta  leguas  de  Guadalajara  al  norte  derecho,  y  ochenta 
de  México;  habrá  en  ellas  como  trescientos  españoles  y  dende 
arriba,  y  más  de  quinientos  esclavos,  y  mil  caballos  y  muías; 
hay  en  ellas  un  vicario  y  cura  puesto  por  el  obispo,  y  un  mo- 
nesterio  de  frailes  franciscos;  son  las  más  ricas  minas  de  plata 
que  hay  en  este  reino,  y  así  son  las  más  seguidas  y  pobladas. 
Desde  Guadalajara  á  ellas  hay  dos  caminos,  uno  por  Tlatenan- 
go,  que  cae  más  al  poniente,  y  otro  por  Suchipila  al  oriente, 
donde  hay  muy  buenas  uvas:  es  el  un  camino  tan  largo  como 
el  otro,  y  el  de  Tlaltenango  es  más  llano ,  y  en  entrambos  hay 
peligro  en  más  de  las  diez  leguas  de  los  indios  de  guerra  chi- 
chimecas  y  salteadores ,  y  á  vuelta  dellos  de  los  indios  de  paz 
que  se  envizcan  y  disfrazan  como  los  de  guerra  y  salen  á  sal- 
tear por  los  caminos. 


nú 

"  Las  minas  de  J-wmo,  en  los  confines  de  los  Zacatecas,' las  des- 
jcubrió  Francisco  de.  Ibarra  y  las  pobló,  con  que  se  pacificaron 
los  indios  de  su  comarca  que  estaban  de  guerra;  estas  minas 
han  sido  ricas  y  se  ha^ sacado  dellas  gran  cantidad  de  plata. 

Las  minas  de  San  Martin,  veinte  y  siete  leguas  de  los  Zaca- 
tecas al  norueste,  en  las  cuales  y  las  de  su  comarca  habrá  como 
cuatrocientos  españoles:  descubrió  estas  minas  y  poblólas 
-Francisco  de  Ibarra  año  de  54  ó  55 :  cógese  en  estas  minas 
mucho  trigo  de  regadío,  y  hay  muchos  duraznos  y  todo  gé- 
nero de  hortalizas ,  y  grande  abundancia  de  vacas  y  algunas 
yeguas,  y  la  tierra  es  pobre  de  rios. 

LLERENA. 

La  villa  de  Llerena^  y  minas  que  llaman  del  Sombrerete, 
veinte  y  cinco  leguas  de  los  Zacatecas  al  norueste,  y  dos  leguas 
antes  de  las  minas  de  San  Martín ,  descubriólas  Francisco  de 
Ibarra  el  dicho  año  de  54  ó  55 ,  é  hízose  villa  año  de  69 :  la  co- 
marca de  su  tierra  es  toda  como  queda  dicho  en  las  minas  de 
San  Martín ,  tierra  seca ,  fértil  de  trigo  de  regadío ,  y  de  algu- 
nas frutas  y  hortalizas,  y  de  grandes  montes  de  robles,  pinos 
y  madroños. 

.  Hay  en  la  comarca  de  las  minas  de  San  Martín  otras,  que  se 
dicen  los  Ranchos  y  los  Reyes,  siete  ú  ocho  leguas  al  sur  délas 
de  San  Martín,  que  también  las  descubrió  el  dicho  Francisco 
de  Ibarra:  están  ya  despobladas,  por  los  indios  de  guerra. 

Las  minas  de  los  Chalchuytes,  en  la  comarca  de  San  Martín, 
seis  leguas  al  sur,  también  las  descubrió  el  dicho  Francisco 
de  Ibarra:  la  comarca  dellas  es  como  las  minas  de  San  Martín, 
más  metida  á  la  serranía  gruesa  desde  donde  comienza. 

"   ;  '   "     '  EL    NOMBRE    DE    DIOS. 

-  La  villa  del  Nombre  de  Dios  en  la  Nueva  Galicia,  en  la  co- 
marca de  las  minas  de  San  Martín,  nueve  ó  diez  leguas  dellas 
al,  norte,  y  sesenta  y  ocho  de  la. ciudad  de  Guadalajara:  tendrá 
este  pueblo  como  treinta  vecinos  españoles ,  todos  tratantes  en 


2^} 

sus  granjerias;  es  vicaría  de  la  Nueva  Galicia,  y  hay  en  ella 
un  monesterio  de  frailes  franciscos;  está  en  tierra  buena,  abun. 
dosa  de  trigo  y  de  maíz^  de  que  se  proveen  las  minas  de  los 
Zacatecas  y  otros  muchos  Reales  que  están  en  su  comarca; 
es  abundosa  de  pescado  de  un  rio  que  pasa  junto  á  las  casas 
grandes,  y  caudaloso:  hay  en  la  jurisdición  de  esta  villa  minas 
de  plata,  unas  pobladas,  que  se  llaman  de  Santiago^  y  otras  de 
San  Buenaventura. 

En  ]a  comarca  de  las  minas  de  San  Martín,  arriba  descritas, 
hay  las  minas  que  dicen  de  las  Nieves^  que  descubrió  Francisco 
de  Ibarra  el  mismo  año  de  54  ó  55 ,  y  las  minas  de  Fresnillo, 
en  cuya  comarca  hay  muchos  pastos  y  buenos  montes,  y  el 
valle  de  San  Juan  v  rio  de  las  Nasas. 


DURANGO.  - 

La  villa  de  Durango,  en  la  comarca  de  San  Martín  y  gober- 
nación de  la  Nueva  Vizcaya,  que  es  gobernación  por  sí  con  tí- 
tulo de  S.  M.,  ocho  leguas  del  Nombre  de  Dios  junto  al  rio  de 
Guadiana  en  el  valle  de  San  Salvador,  habrá  en  ella  como 
treinta  vecinos  ,  y  poblóla  el  gobernador  Francisco  de  Ibarra, 
que  la  llamó  el  nombre  que  tiene  por  la  villa  de  Durango  en 
Vizcaya:  está  en  buena  comarca,  de  tierra  muy  sana,  de  mu- 
chos rios  y  regadíos,  donde  se  coje  mucho  trigo,  maíz  y  otras 
semillas,  y  se  crian  muchos  ganados  mayores  y  menores,  para 
los  cuales  hay  muchos  pastos  y  buenos  montes. 

Las  minas  de  San  Lucas.,  al  norte  de  la  villa  de  Durango, 
once  o  doce  leguas  y  las  minas  de  Coneto^  cinco  leguas  de  las 
de  San  Lucas  al  norte;  veinte  y  cinco  leguas  al  nordeste  de 
estas  minas,  están  unas  minas  que  si  se  beneficiasen  se  sacaría 
aprovechamiento  dellas,  porque  la  sal  que  se  trae  para  gastan 
en  las  minas  de  Goneto  se  trac  de  más  de  cincuenta  leguas 
della. 


272 


PUEBLOS  DE  INDIOS  DE  LA  NUEVA  GALICIA  EN  U  CORONA  REAL. 

Gánala:  tiene  mil  indios  tributarios. 
,^"^onala:  tiene  setecientos  tributarios. 

San  Pedro,  y  su  sujeto:  tiene  quinientos  tributarios. 
^.^^--^Tlaxomulco:  tiene  mil  cuatrocientos  tributarios. 
^.^^-Cuyseo:  hay  en  él  y  en  sus  sujetos  seiscientos  tributarios. 
—"^Poncitoan ^  y  sus  sujetos:  tiene  mil  quinientos  tributarios. 
- — Camotean:  tiene  ciento  veinte  tributarios. 

CuzcaÜan:  tiene  ochenta  tributarios. 

Nochistlanejo:  tiene  ciento  veinte  tributarios. 
' — '^Üemaxaque:  tiene  trescientos  tributarios. 

CuynÜan:  tiene  ciento  veinte  tributarios. 
— -Calatitlan:  tiene  cien  tributarios. 
^^.^"^atlan:  tiene  ciento  cincuenta  tributarios. 
^^^^teqúila,  y  los  Guaxes:  tiene  cien  tributarios. 

Gopala  y  Qúilatlan:  tiene  ochenta  tributarios. 

Apoculco  y  Tlala:  tiene  ochenta  tributarios. 
Tepacatengo:  sesenta  tributarios. 

Mochitiltique ,  Tecomatlan ,  Talistac,  Ostotí,  Qiiipaqiii,  San 
Francisco;  tiene  ciento  veinte  tributarios. 
Yeguatitlan:  tiene  doscientos  tributarios. 
-—-Táltenango,  y  sus  sujetos:  tiene  mil  indios  tributarios. 
Nochistlan,  y  sus  sujetos:  tiene  trescientos  indios  tribu- 
tarios. 
—-^eucaltiche ,  y  sus  sujetos:  tiene  quinientos  indios  tribu- 
tarios. 

^■^eucaltitlan,  y  sus  sujetos:  tiene  trescientos  tributarios. 
-—^ezquituta,  y  sus  sujetos:  tiene  doscientos  cincuenta  tribu- 
tarios. 
^^^"^eztiticacan:  tiene  doscientos  cincuenta  tributarios. 
]entiquipaque:  tiene  quinientos  tributarios. 
^epique:  tiene  doscientos  cincuenta  tributarios. 
— ^ Suchipil,  y  la  mitad  de  Bracamante:  tienen  seiscientos  cin- 
cuenta tributarios. 
^  Aguacaüan:  tiene  doscientos  cincuenta  tributarios. 


$73 

^ -^oXa^  y  la  mitad  de  Bracamante:  tiene  quinientos  tribu- 
tarios. 
— ^^maxaque:  tiene  cien  tributarios. 

-- — :Atengoychan ^  y  la  mitad  de  Bracamante:  seiscientos  tribu- 
tarios. 
- — --Tepuzcacan:  tiene  cien  tributarios. 

, -Xalacingo,  Amatlan^  Iztunixque^  y  la  mitad  de  Bracaman- 
te: tiene  ciento  sesenta  tributarios. 

San  Juan  y  Pachiica:  tiene  cincuenta  tributarios. 
' — -Xalxocotlan:  tiene  cincuenta  tributarios. 

Melatlan:  tiene  veinte  tributarios. 

^ — Cacatlan:  tiene  cuarenta  tributarios. 
"-^altepeque:  tiene  quince  tributarios. 

,. Acatispa,  Urita^  Santiago  :  tiene  sesenta  tributarios. 

* — Pantoque^  Iztapa:  tiene  cuarenta  tributarios. 

' Temicho:  tiene  quince  tributarios. 

Quüatean^  Iztapa  y  Matlatiquipac :  tiene  cuarenta  tribu- 
tarios. 

Chistique  ,  Tepetlatlauca:  tiene  ochenta  tributarios. 
Calatlan^  y  sus  sujetos  :  tiene  cincuenta  tributarios. 
^ — -^caponeta:  cincuenta  tributarios. 
„.. — Opona:  tiene  sesenta  indios  tributarios. 

Atengo^  Amhoquito ^  y  su  partido:  tiene  sesenta  tributarios,    r '-^-^'^^k 
' — Mayito^  y  su  partido:  tiene  treinta  tributarios. 
' — T'anpochin:  tiene  veinte  tributarios. 
^ — Sila  y  Capotlan:  tiene  treinta  tributarios. 


PUEBLOS  DE  INDIOS  DE  LA  MUEVA  GALICIA   ENCOMENDADOS 

Á  PARTICULARES. 

— —Tlacotlan:  tiene  cuatrocientos  tributarios. 
Capotlan:  tiene  ciento  sesenta  tributarios. 
Acatique:  tiene  quinientos  tributarios. 
Santa  Fé:  tiene  trescientos  tributarios. 
Elmacapul:  tiene  sesenta  tributarios. 
, Qontla:  tiene  doscientos  cincuenta  tributarios. 

18 


m 

^"-Quaquala  y  Teponabalte:  tiene  trescientos  tributarios. 
^_.^agualica:  tiene  ciento  veinte  tributarios. 
— Siichitlan:  tiene  cien  tributarios. 
- — -^uchipila:  tiene  seiscientos  tributarios. 
— —Apocol:  tiene  quinientos  tributarios. 
^—^Xalpa,  y  sus  sujetos:  tiene  mil  tributarios. 
'^eul:  tiene  novecientos  tributarios. 
^epetichan^  y  sus  sujetos:  tiene  quinientos  tributarios. 
- — Xalostitlan:  tiene  doscientos  cincuenta  tributarios. 
. — rátotomilco:  tiene  ciento  veinte  tributarios. 
^-"^coiique:  tiene  doscientos  veinte  tributarios. 
"^^eteuque:  tiene  sesenta  tributarios. 
hyna:  tiene  setenta  tributarios. 
[ynaxaqiie:  tiene  cien  tributarios. 
,^\^eultitlan:  tiene  setenta  tributarios. 

Tequeastlan,  con  sus  sujetos:  tiene  ciento  treinta  tributarios, 
Tepaca:  tiene  cien  tributarios. 
Epatlan:  tiene  cien  tributarios. 

:  Ocotique,  Xocotlan:  cuatrocientos  cincuenta  tributarios. 

. -Cuspaltlan:  tiene  cien  tributarios. 

— — izcatlan:  tiene  cien  tributarios. 
— jQuautla:  tiene  setenta  tributarios. 

, ■CayupusÜan:  tiene  cien  tributarios. 

Polona  de  Saldaña:  tiene  cien  tributarios. 
— — Iztlan:  tiene  cien  tributarios. 

Xocotlan  y  Cula:  tiene  cuarenta  tributarios. 

Guachinango:  tiene  cuatrocientos  tributarios. 

^ — 'Xalisco:  tiene  doscientos  cincuenta  tributarios. 
^.^lazcote:  tiene  ochenta  tributarios. 
Mecatlan:  tiene  ochenta  tributarios. 
Ayandoqice^  y  Cuitlapilco:  tiene  setenta  tributarios. 
— Acaponeta:  tiene  cien  tributarios. 

Iztapa^  Otomitlan:  tienen  noventa  tributarios. 

Tecaxinel:  tiene  doscientos  tributarios. 

Istuan^  y  sus  sujetos:  tienen  quinientos  tributarios. 
- — Tetitlan,  y  sus  sujetos:  tiene  quinientos  tributarios. 

La  Pascua,  y  sus  sujetos:  tienen  cuatrocientos  tributarios. 


275 

'ahra,  y  el  Judío:  tienen  ciento  veinte  tributarios» 
^    Mecatlan,  y  sus  sujetos:  tiene  cincuenta  tributarios. 
•'     Melagua:  tiene  cincuenta  tributarios. 
ALjutla:  tiene  sesenta  tributarios. 

Tutoy^  Alegue,  y  sus  sujetos:  tienen  ciento  cincuenta  tribu- 
tarios. 
Xiroetro:  tiene  cien  tributarios. 

Tetülan  y  Mezcala,  y  sus  sujetos:  tienen  ciento  cuarenta 
tributarios. 

^ Chiametla:  tiene  setenta  tributarios. 

^.^^^tiiztlan:  tiene  veinte  tributarios. 


PROVINCIA    DE    CHIAMETLA. 

La  provincia  de  Chiametla,  en  la  costa  de  la  mar  del  Sur, 
como  cuarenta  leguas  de  Xalisco,  y  otras  tantas  de  Guliacan, 
quince  ó  veinte  leguas  de  largo  y  ancho,  fué  primero  descu- 
bierta por  Francisco  Vázquez  de  Coronado,  yendo  en  demanda 
de  la  provincia  de  Ginaloa,  por  mandado  del  virey  D.  Antonio 
de  Mendoza:  hay  en  esta  provincia  muchas  minas  de  plata  y 
dos  Reales  ya  poblados  y  un  pueblo  de  españoles,  que  se  sigue. 


SAN    SEBASTIAN.  ^ 

San  Sebastian,  pueblo  de  españoles  en  la  provincia  de  Chia- 
metla ,  de  doce  ó  trece  vecinos  españoles :  poblóle  Francisco  de 
Ibarra  por  el  año  de  58  ó  59  pasando  por  esta  provincia  al  des- 
cubrimiento de  la  Nueva  Vizcaya:  por  haberse  poblado  por 
orden  y  comisión  del  virey  de  la  Nueva  España  Don  Luis  de 
Velasco,  fueron  las  apelaciones  desta  provincia  á  la  audien- 
cia de  la  Nueva  España  hasta  el  año  de  73  ó  74  que  se  manda- 
ron quedar  en  la  audiencia  de  la  Nueva  Galicia. 


5^6 


PROVINCIA  DE  CULIAC^N. 

La  provincia  y  gobernación  de  Culiacán,  en  la  costa  de  la 
mar  del  Sur ,  al  occidente  de  la  provincia  de  Ghiametla  y  de 
Xalisco,  por  la  parte  del  norte  tiene  las  provincias  de  Gorime 
y  Topiame  y  la  Nueva  Vizcaya,  por  la  parte  del  occidente  la 
provincia  de  Ginaloa. 


SAN    MIGUEL. 

No  hay  en  esta  provincia  de  Guliacán  más  de  un  pueblo  de 
españoles,  que  es  la  villa  de  Smi  Miguel^  en  110°  de  longitud 
y  ochenta  leguas  de  Gompostela,  y  ciento  trece  leguas  de  Gua- 
dalajara:  hay  en  ella  como  treinta  españoles  y  más  de  dos 
mil  indios  de  paz,  y  un  alcalde  mayor,  y  en  lo  espiritual  es  de 
la  diócesis  de  la  Nueva  Galicia:  poblóle  Ñuño  de  Guznian  año 
de  29  con  cien  vecinos  en  el  rio  de  llora ,  cinco  leguas  más 
arriba  de  donde  agora  está,  adonde  se  pasó  después  por  estar 
más  en  comarca  del  valle  de  Guliacán  y  del  reino  de  la  Sal  y 
de  Piazla. 

La  tierra  es  más  caliente  que  templada,  y  fértil  y  abundosa 
de  mantenimientos  de  la  tierra,  y  no  hay  oro  en  ella,  aunque 
hay  minas  de  plata,  y  ui  R^al  poblado  que  llaman  de  las  Vír- 
genes; cuando  se  desculrió  estaba  muy  poblada  de  indios  de 
buenos  y  grandes  pueblos,  y  casas  bien  edificadas;  después  por 
la  culpa  de  los  españoles  y  de  un  teniente  de  gobernador  que 
dejó  allí  Ñuño  de  Guzman,  se  alzaron  todos  á  los  montes,  y 
como  dejaron  de  sembrar  se  murieron  muchos  de  hambre.  Los 
indios  sacrificaban  al  demonio  y  se  comian  la  carne  de  los  sa- 
crificados :  no  tienen  señores  á  quien  reconocer ,  y  así  tenían 
continua  guerra ;  andaban  desnudos  y  eran  muy  viciosos  del 
pecado  nefando,  tanto  que  encima  de  los  tejados  de  las  casas 
ponían  por  adorno  deltas  hombres  pegados  unos  con  otros. 


277 


PROVINCIA  DE  LA  NUEVA  VIZCAYA. 

La  provincia  de  la  Nueva  Vizcaya^  al  nornorueste  de  los 
Zacatecas,  como  cincuenta  leguas,  la  descubrió  Francisco  de 
Ibarra  año  de  56 ,  poco  antes  ó  después ;  es  tierra  de  buenos 
bastimentos  y  de  buenas  minas  de  plata:  á  la  entrada  della 
están  las  minas  de  Hindehe,  que  son  muy  ricas;  si  hubiese 
más  abundancia  de  naturales  que  anduviesen  en  ellas  se  saca- 
rla mucho  aprovechamiento.  En  la  dicha  provincia  están  las 
minas  de  Santa  Barbóla  y  San  Juan  en  espacio  de  tres  leguas, 
y  de  las  minas  de  Hindehe  veinte  leguas,  más  adelante  al  nor- 
norueste ,  y  cien  leguas  de  las  minas  de  los  Zacatecas ;  son  de 
muchos  y  ricos  metales  y  de  plata  muy  fina ,  y  mucho  |)lomo 
que  se  saca  dellas,  y  se  lleva  á  las  otras  minas  de  la  Nueva 
Galicia. 

PROVINCIA  DE  CINALOA. 

La  provincia  do  Cinaloa ,  que  es  la  última  y  más  occidental 
del  Nuevo  Reino  de  Galicia,  como  cuarenta  y  dos  leguas  de 
Culiacán  por  la  parte  del  oriente  y  como  ochenta  de  Ghiametla, 
ciento  cincuenta  leguas  de  Guadalajara,  y  por  el  oriente  las 
tierras  y  provincias  que  van  á  las  regiones  de  Gibóla  y  Qui- 
vira;  descubrióla  Francisco  Vázquez  de  Goronado,  primero,  y 
después,  por  los  años  de  58.  ó  60,  Francisco  de  Ibarra,  goberna- 
dor de  la  Nueva  Vizcaya,  pobló  en  ella  un  pueblo  de  españoles 
que  nombró  la  villa  de  San  Juan  de  Cinaloa^  en  que  habia 
doce  ó  trece  vecinos,  y  no  se  pudo  conservar  por  estar  tan  lejos 
y  apartada,  y  por  los  pocos  españoles  que  habia  á  causa  de  no 
haber  minas.  En  lo  espiritual'  es  del  obispado  de  la  Nueva 
Galicia,  y  en  lo  temporal  de  la  audiencia,  aunque  la  de  Mé- 
xico pretendió  que  habia  de  ser  de  su  distrito,  no  embargante 
que  está  tan  lejos  della,  por  haberse  poblado  por  comisión  del 
virey  de  la  Nueva  España. 


278 


VALLE   DE   LOS    CORAZONES. 


El  Valle  de  los  Corazones^  al  norte  de  la  provincia  de  Cinaloa^ 
como  cuarenta  ó  cincuenta  leguas  della,  en  el  camino  que  hizo 
Francisco  Vázquez  á  Gibóla,  por  mandado  del  virey  Don  An- 
tonio de  Mendoza ,  el  cual  es  todo  poblado  de  indios  vestidos 
de  cueros  de  venados;  y  en  la  tierra  hay  maíz,  aunque  poco, 
muchos  melones  y  frísoles,  y  algún  algodón. 


VALLE   DE   NUESTRA   SEÑORA. 

El  Valle  de  Nuestra  Señora^  diez  ó  doce  leguas  más  al  norte 
del  Valle  de  los  Corazones^  en  el  mismo  camino  para  Gibóla? 
tierra  buena  de  mucho  maíz,  melones  y  frísoles  y  algodón;  po- 
bló en  ella  un  pueblo  Don  Tristan  de  Arellano,  capitán  de  Fran- 
cisco Vázquez  de  Goronado  por  orden  suya  con  ochenta  hom- 
bres de  á  caballo,  aunque  no  permaneció. 


PROVINCIA  DE  cíbola. 

La  provincia  de  Cihola  está  en  73°  (sic)  de  altura,  trescien- 
tas leguas  de  Guliacán,  según  el  viaje  que  hizo  á  esta  provincia 
Francisco  Vázquez  de  Goronado  por  mandado  del  virey  D.  An- 
tonio de  Mendoza:  hay  en  esta  comarca  mucho  maíz,  frísoles, 
melones  y  algunas  gallinas  de  las  de  México ,  aunque  las  tie- 
nen más  por  la  pluma  para  hacer  deltas  pellones:  por  falta  de 
algodón  vístense  de  mantas  de  henequén  y  de  cueros  de  ve- 
nados y  de  vacas;  son  idólatras  los  naturales  de  esta  provincia, 
y  adoran  al  agua,  y  le  ofrecen  flores  y  algunas  turquesas  que 
tienen,  aunque  ruines. 

PROVINCIA  DE  TUZAN. 

La  provincia  de  Tuzan^  treinta  leguas  de  Gibóla  hacia  el  po- 
niente, descubrióla  Don  Pedro  de  Tovar,  por  mandado  deFran 


279 

cisco  Vázquez  de  Coronado :  son  los  pueblos  de  esta  provincia 
mayores  que  los  de  Gibóla ,  y  la  gente  y  tierra  es  toda  como 
ella,  aunque  cogen  algodón. 


PEÑÓN  DE  ACUCO. 

El  Peñón  de  Acuco ,  treinta  leguas  al  oriente  de  Gibóla,  en- 
cima del  cual  hay  un  pueblo  muy  fuerte  á  causa  de  ser  el  sitio 
del  peñón  el  más  fuerte  del  mundo :  tienen  mantas  de  algo- 
don,  cueros  de  venados  y  de  vacas,  turquesas  y  gallinas:  des- 
cubrióla Don  García  López ,  capitán  de  Francisco  Vázquez  de 
Goronado,  á  quien  él  envió  á  descubrir  desde  Gibóla. 

Prosiguiendo  este  camino  al  oriente,  como  veinte  leguas  de 
este  peñón,  halló  Don  García  López  de  Gárdenas  un  rio  que 
llaman  de  Tiguex^  todo  poblado  de  más  de  60  ó  70  pueblos,  de 
casas  de  tapias  bien  hechas,  y  algunas  de  tres  y  cuatro  altos, 
con  sus  patios  grandes ,  los  primeros  de  tapia  y  los  demás  de 
tabiques  de  madera;  helóse  este  rio  en  el  invierno,  de  manera 
que  los  caballos  pudieron  pasar  por  encima  del  cargados :  hay 
en  la  comarca  mucho  maíz ,  y  tienen  algodón  los  que  viven 
junto  al  rio,  y  todos  visten  cueros  de  venados  y  de  vacas. 


LOS  LLANOS  DE  LAS  VACAS. 

Los  llanos  que  llaman  de  las  Vacas  ,  entre  el  rio  de  Tiguex 
y  la  provincia  de  Quivira,  son  muchas  leguas  de  llanos  y  tierra 
muy  pareja,  que  por  maravilla  hay  un  pequeño  cerro  en  toda 
ella,  en  que  hay  tan  gran  abundancia  de  vacas  corcobadas  que 
no  se  puede  andar  por  los  campos  por  el  peligro  de  los  toros, 
que  aunque  no  corren  mucho ,  son  bravos  y  arremeten  á  los 
hombres  y  caballos ;  la  carne  dellas  es  como  la  de  las  vacas  de 
Gastilla  y  aún  mejor  para  comer.  Los  naturales  de  estos  llano» 
son  muy  dispuestos  y  pintados ;  no  tienen  otra  grangería  ni 
asiento  sino  es  andarse  tras  las  vacas  y  matar  dellas  cuantas 
quieren ,  de  cuya  carne  se  sustentan ,  y  á  veces  beben  la  san- 


280 

gre  dellas ;  traen  unas  tiendas  de  cuero,  á  manera  de  pabello- 
nes, que  llevan  de  unas  partes  á  otras  cargadas  en  unos  perros, 
de  que  hay  en  la  tierra  muchos.  Descubrió  estos  llanos  el  dicho 
Francisco  Vázquez  de  Coronado  y  sus  capitanes  yendo  en  de- 
manda de  la  provincia  de  Qnivira. 


QUIVIRA. 

La  provincia  de  Quivira  en  40°  de  altura,  doscientas  leguas 
de  la  provincia  de  Gibóla  al  oriente ,  es  tierra  templada ,  aun- 
que más  fria  que  caliente,  de  buenas  aguas  y  yerbas,  tierra  de 
maíz,  frísoles,  muchas  ciruelas,  melones  y  uvas ;  no  hay  al- 
godón ni  gallinas,  ni  cuecen  pan  sino  debajo  de  la  ceniza. 


hidrografía  y  descripción  de  la  punta  y  costa  de  la  california. 

La  California  es  una  punta  de  tierra  en  la  parte  más  occiden- 
tal de  la  Nueva  España,  situado  el  principio  della ,  según  la 
descripción  de  Santa  Cruz,  en  el  meridiano  113°  de  longitud 
del  meridiano  de  Toledo ,  y  en  22°  de  altura ,  desde  donde  va 
corriendo  al  nornorueste  hasta  32°  ó  33°  de  altura,  que  serán 
cerca  de  doscientas  leguas  de  largura ,  toda  ella,  desde  doce  ó 
trece  leguas  de  ancho  por  algunas  partes  hasta  veinte  ó  treinta, 
según  la  forma  y  designio  con  que  la  pintan,  porque  hasta 
ahora  no  hay  otra  certitud  de  lo  que  es,  ni  de  la  travesía  que 
tiene,  más  de  lo  que  por  las  costas  han  podido  entender  los  que 
las  han  costeado,  que  fueron  los  primeros  unos  navios  de  Her- 
nando Cortés  por  el  año  de  39 ;  halláronse  indios  en  las  costas 
della ,  bárbaros  y  pobres. 

Entre  esta  punta  y  la  costa  de  Nueva  España,  que  desde  Cu- 
liacán  va  corriendo  al  nornorueste  desde  44°  hasta  32°  ó  33°, 
hasta  llegar  al  parage  de  la  provincia  de  Cíbola,  se  hace  un 
seno  ó  golfo  que  llaman  de  la  California,  y  por  otro  nombre 
mar  Bermejo ,  por  serlo  en  ciertas  partes ,  y  también  mar  de 
Cortes  por  haberle  costeado  y  bojado  todo  sus  navios  el  dicho 


281 

año  de  39 ,  el  cual  tiene  de  largo  otro  tanto  como  la  dicha  punta, 
y  de  ancho  por  donde  más  como  cincuenta  leguas,  y  de  ahí 
abajo:  crece  y  mengua  esta  mar  muy  por  concierto,  y  hay  en 
él  muchas  ballenas  y  muchas  tortugas ,  con  cuyos  huesos  pesan 
los  indios  que  andan  desnudos  y  es  gente  pobre. 

A  la  entrada  de  este  golfo,  como  quince  ó  veinte  leguas  al 
occidente,  norueste  de  Guliacán,  está  una  isla  que  llaman  de 
Guayabal  de  veinte  y  cinco  leguas  de  largo,  arrimada  á  la  costa 
á  lo  largo  della,  y  al  parecer  menos  de  dos  leguas  de  ancho,  po- 
blada de  indios.  Por  la  costa  occidental  de  la  dicha  punta  de  la 
California,  habiéndola  doblado  los  mismos  navios  de  Cortés  el 
sobre  dicho  año  de  39,  llegaron  hasta  el  Caho  del  Engaño ,  que 
está  en  otros  32°  ó  33°;  y  el  año  de  42,  por  mandado  del  virey 
de  la  Nueva  España,  fué  á  descubrir  esta  costa  Juan  Rodríguez, 
piloto,  con  dos  navios,  y  llegó  por  la  costa  arriba  hasta  ponerse 
en  43°  de  altura,  desde  donde  se  volvió,  habiendo  hallado  siem- 
pre en  toda  esta  costa  indios  como  los  demás  de  estas  pro- 
vincias. 

Hay  en  estas  costas  y  golfos  sobredichos  muchas  islas  sin 
nombre,  demás  de  las  que  se  siguen : 

La  isla  de  Santa  María:  dentro  del  golfo,  arrimada  á  la  costa 
de  la  California  en  30°  y  X- 

Isla  Llana:  ocho  ó  diez  leguas  á  lo  largo  de  la  costa  en 
29°  y  X. 

Islas  de  Aves:  cuatro  isleos  á  lo  largo  de  la  costa  de  la  Cali- 
fornia, en  el  golfo,  en  28°. 

Isla  de  Perlas:  en  unos  24°  y  Y¿. 

Isla  de  Santa  Cruz:  en  23°  y  ^  á  la  entrada  del  puerto  de 
Santa  Cruz,  que  viene  á  estar  en  22°  y  ^^ . 

Caho  Blanco:  lo  más  austral  de  la  California  en  21°  y  X- 

Isla  de  Santo  Tomás:  al  sur  de  Cabo  Blanco  de  la  Califor- 
nia en  19°  ó  20°  de  altura;  descubrióla  Hernando  de  Grijalva, 
año  de  34 ,  habiendo  ido  á  descubrir  por  mandado  de  Cortés: 
es  isla  despoblada,  de  muchas  arboledas  y  fresoaras,  muchas 
palomas,  perdices,  aleones,  y  otras  aves. 

La  Nublada:  una  isla  grande  al  sudueste  de  la  isla  de  Santo 
Tomás,  siete  ú  ocho  leguas  della, 


282 

Ida  de  Flores:  otras  tantas  al  sur  de  la  isla  de  Santo  Tomás, 
es  isla  pequeña. 

Isla  de  la  Trinidad:  enfrente  de  Punta  Delgada  en  la  costa 
occidental  de  la  California  en  25»,  diez  ó  doce  leguas  de  largo 
leste  oeste. 

Isla  de  Santa  Ana:  en  la  costa  occidental  de  la  California. 

Isla  de  Santistéban:  una  isla  pequeña  en  la  costa  occidental 
de  la  California  en  3P  y  V2  ¿^  altura. 

Isla  de  Cedros:  en  la  dicha  costa  en  32"  y  X- 

Isla  de  San  Bernal:  en  SS"* . 

Isla  de  San  Agustín:  en  33"  y  Va  ^^s  adelante  del  Cabo  del 
Engaño. 

Hay  en  esta  costa  hasta  los  43**  buenos  puertos  y  puntas  todo 
poblado,  aunque  sin  nombre  por  no  se  haber  frecuentado  más 
la  navegación  desta  costa. 


TABLA  DEL  DISTRITO  DE  LA  AUDIENCIA  DE  GUATIMALA. 


DESCRIPCIÓN  DEL  DISTRITO  DE  LA  AUDIENCIA  DE  GüATIIViALA 

Y  DECLARAÜIÓN  DE  LA  TABLA  PRECEDENTE. 

El  distrito  de  la  audiencia  de  Guatímala,  incluyendo  en  sí 
las  provincias  de  Soconusco,  Chiapa,  Verapaz,  Guatimala, 
Honduras,  Nicaragua,  y  Costa  Rica,  comienza  en  el  meridia- 
no 83°  ú  84"  de  longitud  del  meridiano  de  Toledo,  y  va  cor- 
riendo al  poniente  13"  ó  14°  á  que  responderán  doscientas 
treinta  ó  doscienta  cincuenta  leguas  de  largo  leste  oeste  hasta 
el  meridiano  96°  ó  97°  de  longitud,  por  donde  parte  términos 
con  la  Nueva  España  y  las  provincias  de  Chiapa  y  Tauasco; 
norte  sur  tendrá  9°  ó  10°  desde  8°  de  altura  hasta  18°  ó  19°,  á 
que  responden  ciento  cuarenta  ó  ciento  cincuenta  leguas  por 
donde  es  más  ancho,  y  cincuenta  ó  menos  por  dondef  es  más 


283 

angosto,  quedando  fuera  del  dicho  distrito  la  provincia  de  Yu- 
catán, que  aunque  al  principio  estuvo  en  su  distrito  y  cae  más 
cerca  della  que  de  México,  se  ha  vuelto  á  poner  en  distrito  de 
la  audiencia  de  la  Nueva  España  por  ser  más  conveniente  á 
causa  de  la  mar. 

Hay  en  el  distrito  dcsta  audiencia  diez  y  nueve  pueblos 
de  españoles ,  los  catorce  ó  quince  ciudades ,  y  en  todos  como 
dos  mil  doscientos  ó  dos  mil  trescientos  vecinos  españoles,  los 
novecientos  ó  mil  de  ellos  encomenderos ,  y  como  mil  pueblos 
de  indios  en  que  debe  de  haber  como  ciento  veinte  mil  indios 
tributarios,  repartidos  en  novecientos  ó  mil  repartimientos. 

Al  principio  de  su  fundación,  que  fué  el  año  de  43,  se  llamó 
esta  Audiencia  de  los  Confines ,  porque  cuando  se  fundó  la 
primera  vez,  se  mandó  asentar  en  los  confines  de  Guatimala  y 
Nicaragua,  sin  señalarse  pueblo  cierto.  Asentóse  primero  por  el 
licenciado  Maldonado  en  Honduras,  en  la  ciudad  de  Gracias  á 
Dios,  y  año  de  48  la  pasó  el  licenciado  Gerrato  á  Santiago  de 
Guatimala ,  de  donde  se  volvió  á  quitar  el  año  de  63  por  pare- 
cer que  se  podria  excusar,  y  al  fin  se  volvió  á  fundar  en  la 
dicha  ciudad  el  año  de  67,  por  la  falta  que  hacia  en  aquella 
provincia :  provéense  en  su  j  urisdición  cuatro  gobernaciones 
con  título  de  S.  M.,  que  son  Soconusco,  Honduras,  Nicaragua, 
y  Costa  Rica,  y  tres  alcaldías  mayores,  que  son  Qonconate, 
Gapotitlan  y  la  Verapaz;  hay  tres  cajas  reales  en  todo  este  dis- 
trito, cada  una  con  sus  oficiales  de  la  Hacienda,  y  tres  casas  de 
fundición. 

El  estado  eclesiástico  del  distrito  de  esta  audiencia  está  divi- 
dido en  cinco  obispados ,  que  son  el  de  Guatimala ,  Honduras, 
Nicaragua,  la  Verapaz  y  Ghiapa,  en  los  cuales  todos  hay  como 
quince  ó  diez  y  seis  monesterios ,  siete  de  Dominicos ,  tres  ó 
cuatro  de  Franciscos,  y  los  demás  de  la  Merced. 

El  temple  de  todas  estas  provincias  en  general ,  conviene 
en  ser  caliente  y  húmedo  por  la  mayor  parte,  más  y  menos  en 
algunas,  y  todas  casi  fértiles  de  maíz,  agí,  cacao,  miel,  cera  y 
frísoles,  y  dispuesta  para  trigo  en  algunas  partes,  aunque  en 
pocas  se  siembra ,  y  en  muchas  hay  abundancia  de  oro  y  mi- 
nas de  plata  en  diversas  partes  y  algodón ;  hay  muchos  y  muy 


284 

buenos  desembarcaderos  y  puertos  en  este  distrito ,  como  de 
todo  se  hará  particular  mención  en  sus  lugares. 


DESCRIPCIÓN  DE  LA  GOBERNACIÓN  DE  GUATIMALA. 

La  provincia  que  propiamente  es  dicha  de  Guaümala,  que 
es  la  más  principal  de  las  que  entran  en  el  distrito  de  la 
audiencia  que  en  ella  reside ,  por  la  parte  del  oriente  parte  tér- 
minos con  la  provincia  de  Nicaragua  por  un  rio  que  entra  en 
la  bahía  de  Fonseca,  en  92°  y  casi  12°  de  altura,  á  la  ribera 
del  cual  está  Xerez  de  la  Frontera^  que  por  otro  nombre  se 
llámala  Chuluteca,  y  va  corriendo  al  norueste  derecho  hasta 
Teucigalpa,  cerca  de  donde  nace  el  rio  della ;  y  desde  allí  vuel- 
ven los  confines  de  la  dicha  provincia  de  Guatimala,  partiendo 
término  con  la  provincia  de  Honduras,  casi  al  norueste, 
hasta  15°  de  altura  que  se  junta  con  los  términos  de  las  pro- 
vincias de  la  Verapaz  y  Chiapa,  volviendo  leste  oeste  al  po- 
niente hasta  dar  en  el  rio  de  Yutla,  que  entra  en  la  mar  del 
Sur  en  95°  de  longitud  y  14  y  Vj  de  altura,  por  donde  se  di- 
vide de  la  provincia  de  Soconusco ;  por  manera ,  que  de  largo 
tendrá,  por  la  costa  que  va  corriendo  desde  la  dicha  bahía  de- 
recho casi  al  norueste,  sesenta  y  cinco  ó  setenta  leguas,  y  de 
ancho  norte  sur  á  veinte  y  cinco  y  á  treinta  leguas,  y  menos 
en  algunas  partes. 

En  toda  esta  provincia  hay  cinco  pueblos  de  españoles ,  dos 
ciudades  y  los  demás  villas ,  y  en  todos  habrá  como  mil  tres- 
cientos vecinos  españoles,  los  trescientos  ó  pocos  más  encomen- 
deros, y  los  demás  pobladores ,  mercaderes  y  oficiales,  y  como 
trescientos  pueblos  de  indios  ,  y  en  ellos  como  cuarenta  ó  cua- 
renta y  cinco  mil  ilidios  tributarios ,  repartidos  en  otros  tres- 
cientos repartimientos  pocos  más  ó  menos,  que  rentan  cada  año 
valor  de  veinte  mil  pesos.  Es  toda  esta  provincia  diócesis  del 
obispado  de  Guatimala,  en  que  hay  noventa  y  ocho  curados,  doc- 
trina de  clérigos  y  tres  ó  cuatro  conventos  de  Santo  Domingo 
con  ocho  ó  diez  doctrinas ;  dos  ó  tres  de  San  Francisco  con  siete 
ú  ocho,  y  uno  de  la  Merced  con  cuatro  ó  seis;  tiene  el  gobierno 


§85 

desta  provincia  la  audiencia,  y  hay  en  ella  oficiales  y  Caja 
Real  y  casa  de  fundición. 

Descubrió  esta  provincia  año  de  22  Pedro  de  Alvarado,  con 
poder  de  Hernando  Cortés,  cuando  andaba  conquistando  la 
Nueva  España ,  el  cual  dicho  Alvarado  fué  después  el  primer 
gobernador  desta  provincia ,  cuyo  nombre  en  lengua  de  los 
indios  della  quiere  decir  Árbol  podrido,  ó  lugar  de  muclios  ár- 
boles por  la  fertilidad  que  hay  dellos  en  su  comarca. 

El  temple  de  la  mayor  parte  desta  provincia  es  templado, 
antes  más  caliente  que  frió;  la  tierra  buena,  fértil  de  maíz, 
agí,  frísoles,  algodón,  y  trigo  en  abundancia  en  las  partes 
templadas ,  que  lo  comen  los  indios  de  mejor  gana  que  el  maíz, 
y  ayuda  á  los  años  pobres  de  maíz,  y  el  maíz  á  los  de  trigo, 
que  por  ser  diferentes  cosechas  pocas  veces  falta  todo,  aunque 
por  la  humedad  de  la  tierra  el  trigo  ni  otras  semillas  no  se 
pueden  conservar  de  un  año  para  otro;  y  así  para  guardarlo 
hasta  el  postrer  tercio  del  año  ha  de  ser  en  espiga:  dase  también 
cebada,  melones,  pepinos,  uvas,  garbanzos,  lentejas  y  otras 
legumbres  de  España,  como  son  cebollas,  aunque  se  hacen 
pequeñas,  y  ajos,  que  al  principio  se  les  volvían  las  cabezas 
como  cebollas ,  y  era  la  causa  meterlos  mucho  debajo  de  tierra: 
hay  muchos  membrillos ,  granadas ,  duraznos ,  manzanas  y  pe- 
ras, todo  agro  de  naranjas,  sidras  y  limones  y  otras  frutas; 
hay  licores,  copal,  que  es  como  anime  y  bálsamo,  y  en  una 
sierra  que  se  continúa  con  Honduras  hay  cantidad  de  zarzapar- 
rilla razonable :  hay  muchas  vacas  y  yeguas  de  que  es  la  más  y/WjW  IWi 
ordinaria  grangería  en  esta  tierra;  las  vacas  por  la  corambre,  y  ./• '  ^ \:^ 
cueros  curtidos  al  pelo,  aunque  por  estar  los  puertos  lejos 
es  la  ganancia  poca,  y  las  yeguas  porque  las  echan  al  asno 
para  el  bestiaje  mular  por  el  aprovechamiento  délas  arrierías 
paralas  mercaderías,  que  se  llevan  de  puerto  de  Caballos: 
carneros  se  crian  pocos ,  y  así  se  traen  más  de  tres  mil  cada 
año  del  valle  de  Guaxaca  y  no  valen  á  mas  de  á  seis  reales,  y 
está  á  mas  de  cien  leguas  de  allí,  y  con  todo  eso  vale  arroba  y 
media  de  carnero  un  real,  y  veinte  libras  de  vaca  otro,  y  una 
gallina  de  Castilla  otro  tanto:  el  vino  vale  la  arroba  siete  duca- 
dos por  estar  los  puertos  lejos.  En  toda  esta  provincia  hay 


m 

abundancia  de  materiales  para  edificios,  de  piedra ,  cal ,  yeso, 
buenas  maderas  de  pinos,  ceibos ,  encinas,  nogales,  cipreses 
y  cedros  muchos  y  grandes:  hay  en  esta  provincia  muchas 
pesquerías  de  rios ,  en  los  cuales  y  en  la  mar  hay  muchos  y 
buenos  pescados. 

Los  indios  de  esta  provincia  están  repartidos  en  cuatro  len- 
guas ó  naciones  ,  que  son  :  Pipiles ,  que  hablan  lengua  mexi- 
cana corrompida,  que,  aunque  es  la  que  mas  se  usa,  es  la  mas 
grosera  y  tosca ;  Popolopas,  Apis,  Apayes;  los  cuales  todos 
están  ya  en  policía  y  hacen  buenas  casas  y  crian  ganados ,  y 
hay  en  ellos  carpinteros,  torneros^  albañiles  y  otros  muchos 
oflcios. 


DESCRIPCIÓN  PARTICULAR  DE  LOS  PUEBLOS  DE  ESTA  AUDIENCIA. 

SANTIAGO. 

La  ciudad  de  Santiago  de  Guatimala,  en  93"  de  longitud  del 
meridiano  de  Toledo,  del  cual  distará  1610  leguas,  por  un 
círculo  mayor  y  14°  y  V3  de  altura^  y  setenta  leguas  de  Ghiapa 
al  nornordeste,  y  cuarenta  de  San  Salvador  al  sueste,  y  se- 
senta de  la  villa  de  San  Miguel,  es  pueblo  de  quinientos  veci- 
nos ,  los  setenta  encomenderos  y  los  demás  pobladores  y  tra- 
tantes: hay  en  su  jurisdición  ciento  treinta  ó  ciento  cuarenta 
pueblos  de  indios ,  y  en  ellos  como  veinte  y  dos  mil  indios  tri- 
butarios, repartidos  en  otros  tantos  repartimientos  como  en- 
comenderos :  reside  en  esta  ciudad  la  Audiencia  Real  desde  el 
año  de  68,  en  la  cual  hay  un  presidente,  tres  oidores  y  un 
fiscal,  con  los  demás  oficiales.  Caja  Real  con  dos  oficiales  de 
la  Hacienda,  tesorero  y  contador  y  casa  de  fundición,  y  la 
iglesia  catedral  desde  el  año  de  1534,  sufragánea  al  arzobispado 
de  México ;  y  hay  en  ella  un  monesterio  de  Dominicos  de  veinte 
religiosos  y  mas  de  ordinario ,  y  otro  de  San  Francisco  de 
quince  ó  veinte,  y  otro  de  la  Merced  de  doce  ó  quince:  hay 
un  hospital  de  españoles  que  hizo  el  primer  obispo  Marroquin, 
que  tendrá  dos  mil  ducados  de  renta,  y  otro  de  indios  que  hi- 


28? 

cieron  los  frailes  dominicos ,  que  de  limosnas  tiene  ya  cuatro- 
cientos ducados  de  renta. 

Pobló  esta  ciudad  con  poderes  de  Hernando  Cortés,  Pedro 
de  Alvarado,  año  de  24  dia  de  Santiago  (á  lo  que  se  entiende 
de  quien  tomó  nombre ),  al  principio  entre  dos  volcanes,  que 
están  en  espacio  de  dos  leguas,  de  los  cuales,  el  que  estaba 
mas  cerca  de  la  ciudad,  habiendo  llovido  mucho,  reventó  dia  de 
Nuestra  Señora  de  Setiembre  del  año  de  45  y  salió  de  una 
creciente  grande  y  furiosa  que. se  llevó  la  media  ciudad,  y  en- 
tre mucha  gente  que  pereció  fué  también  Doña  Beatriz  de  la 
Cueva,  mujer  del  dicho  Pedro  de  Alvarado,  primer  goberna- 
dor, y  por  esta  inundación  se  pasó  media  legua  de  allí  al  valle 
de  Xocoienmigo  ^  donde  agora  está,  que  quiere  decir  valle  de 
fruta ^  por  la  mucha  que  hay  en  él.  Está  la  ciudad  bien  edifi- 
cada de  buenas  casas  bien  labradas ,  porque  hay  mucha  abun- 
dancia de  buenos  materiales ,  de  mucha  madera  de  pino  y  en- 
cina y  ciprés,  y  mucha  piedra,  cal,  yeso,  teja  y  ladrillo:  hay 
en  su  comarca  buenos  molinos  para  molienda. 

La  comarca  y  tierra  de  esta  ciudad  es  apacible  de  temple,  ni 
fria  ni  caliente ,  y  así  es  abundosa  de  trigo ,  que  se  coge  mucho, 
y  de  maíz,  y  todas  las  frutas  y  hortalizas  de  España,  sino 
sean  viñas ,  como  queda  referido  en  lo  general  de  la  pro- 
vincia. 

Guando  se  mandaron  poner  en  libertad  los  indios,  hizo  el 
licenciado Gerrato  un  pueblo  junto  á  la  ciudad,  de  los  que  habia 
en  ella,  que  se  llama  Santa  Fé,  en  que  habrá  como  ochocientos 
vecinos  indios,  todos  oficiales  de  diferentes  oficios,  muy  espa- 
ñolados y  ladinos  y  útiles  y  provechosos  para  la  república;  los 
cuales,  en  agradecimiento  de  haber  conseguido  libertad  por 
mano  del  dicho  licenciado,  le  han  instituido  una  capellanía  en 
el  monesterio  de  Santo  Domingo,  donde  está  enterrado,  y  le 
hacen  cada  año  unas  solemnes  exequias. 


m 


PUEBLOS  DE  INDIOS  DE  LA  CIUDAD  DE  SANTIAGO  DE  GUATIIVIALA. 

Petaitan:  tiene  tributarios. 

Jstatan:  tiene  treinta  y  cinco  tributarios. 

Uetlan:  cuarenta  y  cinco  tributarios. 

Xacaltenango:  quinientos  tributarios. 

Istapalatengo :  tiene  cien  tributarios. 

Aguacatlan. 

Apandeca:  tiene  cien  tributarios. 

Joanagagapa:  veinte  tributarios. 

Chalchuitlan, 

Qwecaícoanía.*  tiene  sesenta  tributarios. 

Coloma:  veinte  tributarios. 

Chuchu:  cincuenta  tributarios. 

Tecpanyuinclar :  tiene  ciento  cincuenta  tributarios. 

Uspantean. 

La  mitad  de  Catiquipaqui:  veinte  y  cinco  tributarios. 

Ataco:  tiene  ciento  sesenta  tributarios. 

Qacualpa. 

Guehetenango :  tiene  quinientos  tributarios. 

Amatitan:  tiene  ciento  setenta  y  seis  tributarios. 

Amatitan:  tiene  ciento  veinte  tributarios. 

Amaíiían;  tiene  veinte  tributarios. 

Tipiaco:  tiene  cincuenta  tributarios. 

Atiquipaque:  tiene  treinta  tributarios. 

Istapa:  cuatro  tributarios. 

Comiaco  y  Topimaca:  ochenta  tributarios. 

Cacaotean:  tiene  veinte  tributarios. 

NananÜa:  tiene  treinta  tributarios. 

Texutla:  ciento  veinte  tributarios. 

Gueymango:  cien  tributarios. 

Bacaco:  veinte  tributarios. 

Moyutla:  doscientos  cincuenta  tributarios. 

Cinancantlan :  cien  tributarios.    - 

Tacuba:  tiene  cien  tributarios. 

Nopicalco. 


289 


Cacapula:  tiene  ochenta  tributarios. 

Acaxutla:  tiene  veinte  tributarios. 

Iztapa:  tiene  veinte  y  cinco  tributarios. 

Icapa:  tiene  ciento  sesenta  tributarios. 

Cacapula:  tiene  ochenta  tributarios. 

Suchitepec:  tiene  ciento  sesenta  tributarios. 

Cacatepec. 

Tetechan. 

Chipilapa:  diez  tributarios. 

Amayuca:  tres  tributarios. 

Gueymango:  cincuenta  tributarios. 

Xoxutla:  tiene  treinta  y  siete  tributarios. 

Ciacatepea:  setecientos  tributarios. 

Nestiquipaqiie. 

Coatlan. 

Coatlan. 

Amistlan. 

Tecoaco:  tiene  cuarenta  tributarios. 

Quecaltepeque. 

Gacaguastlan:  doscientos  tributarios. 

Cequinala:  tiene  cuarenta  tributarios. 

Xocotenango:  tiene  cien  tributarios. 

Nitla:  tiene  ciento  cincuenta  y  cinco  tributarios. 

Luquitlan:  trescientos  tributarios. 

Cunpango:  doscientos  tributarios. 

Qunpango. 

Paceco  y  Totepeque:  cuarenta  tributarios. 

Xutiapa:  ochenta  tributarios. 

Icalco. 

Icolco:  tiene  cuatrocientos  tributarios. 

Icotepeque:  tiene  sesenta  tributarios. 

Icatepeque:  tiene  sesenta  tributarios. 

Ytipitepeque :  tiene  quinientos  veinte  tributarios. 

Colutla:  tiene  sesenta  tributarios. 

Guacacapan:  cuatrocientos  tributarios. 

Ayllon:  tiene  ciento  sesenta  tributarios. 

Naolingo:  tiene  doscientos  tributarios. 


290 


Ücumacintla :  sesenta  tributarios. 

Teguntepeque. 

Tezcoaco. 

Izquine:  tiene  veinte  y  cinco  tributarios. 

Acatenango. 

Coceentla:  tiene  veinte  tributarios. 

Cacalutla:  tiene  cien  tributarios. 

Malacatepeque :  tiene  ochenta  tributarios. 

Cacapa:  tiene  ochenta  tributarios. 

Icuatlan:  cien  tributarios. 

Tasisco:  trescientos  tributarios. 

Chmidelgueue:  cincuenta  tributarios. 

Chiqíiiotla:  tres  tributarios. 

Cocumatlan. 

Aguacatlan:  doscientos  tributarios. 

Tepemiel:  tiene  veinte  y  cinco  tributarios. 

Suchitepeque. 

Cuila:  doscientos  noventa  tributarios, 

Amatenango:  setenta  tributarios. 

Motolcintla:  ciento  treinta  y  ocho  tributarios. 

Quecaltenango :  doscientos  tributarios. 

Quecultepeque :  veinte  y  cuatro  tributarios. 

Nema:  treinta  y  cinco  tributarios. 

Xalotepeque:  quinientos  tributarios. 

Chichimula:  ciento  cincuenta  tributarios. 

Alotepeqne:  ciento  treinta  tributarios. 

Suchitepeque:  doscientos  ochenta  tributarios. 

Jicalapa:  tiene  sesenta  tributarios. 

Cozumaluapar :  setenta  tributarios. 

Azumaluapar:  sesenta  tributarios. 

Quequel:  diez  tributarios. 

Capotitan:  tiene  ochenta  tributarios. 

Cacaguastem:  doscientos  tributarios. 

Tacolne:  tiene  treinta  tributarios. 

Jwnuitepeque. 

Cacatepeque  y  Astuncalco:  dos  mil  tributarios. 

Istalahaca^  Camohaque:  tributarios. 


m 


Chamaltenango . 

Aguachapa. 

Cicapa:  tiene  ochenta  tributarios. 

Ixlotepegue:  tiene  ciento  sesenta  tributarios. 

Chiquiynula:  ciento  sesenta  tributarios. 

Mascóte. 

Mustenango :  cuatrocientos  cincuenta  tributarios. 

Ocuma:  cuarenta  tributarios. 

Atuan:  tiene  mil  tributarios. 

Capotitan:  tiene  mil  tributarios. 

Comapa. 

Pajado, 

Macagua  y  Mecameos:  cien  tributarios. 

Taciiscalco :  tiene  cien  tributarios. 
^^tonicapa. 

Miaguailan:  seis  tributarios. 

Ocotenango:  cincuenta  tributarios. 

Chuhicastenan:  cuatrocientos  tributarios, 

Cheqicimula:  cuatrocientos  tributarios. 

Cítala:  cuarenta  tributarios. 

Macagua:  ochenta  tributarios. 

Cacuálpilla:  tiene  veinte  tributarios. 

Yocotenango:  ciento  veinte  tributarios. 

Comalatoa:  seiscientos  tributarios. 

Acatenango. 

Jupelmgo:  cincuenta  tributarios. 

Misco:  ciento  setenta  tributarios. 

Quecaltepeque:  noventa  tributarios. 

Chancocote. 

Pinola:  cien  tributarios. 
'  Quezaltenango. 

Acatenango :  ochenta  tributarios. 

Quiahuistlan :  veinte  tributarios.  ^ 

Utlacingo:  ocho  tributarios. 

Tequepanatitan:  mil  tributarios. 

Tecpan,  Guatemala:  cuatrocientos  tributarios, 

Copulco. 


292 

Comitean:  veinte  tributarios. 

Tecocistlan:  seiscientos  tributarios. 

Atezcatempa:  tiene  cien  tributarios. 

Camotlan:  cien  tributarios. 

Xuayon:  sesenta  tributarios. 

Coatlan. 

Los  Esqtiipalas. 

Xitaulco:  cuarenta  tributarios. 

Totvapa:  sesenta  tributarios. 

Ucumacintla :  cuarenta  tributarios. 

Chimaltenango  y  Atilan:  treinta  y  cinco  tributarios. 

Niquitemí:  veinte  tributarios. 

Cocalchiname. 

Acatepeque:  tiene  diez  tributarios. 

Cochiimatían. 

Petapa. 

Zacapa.- mil  tributarios. 

Istalauaca:  cien  tributarios. 

alaquie:  ochenta  tributarios. 

Anetla. 

Alotepeque. 

Chicidtlan. 

Bohoii. 

Cumpango. 

SAN  SALVADOR. 

La  ciudad  de  San  Salvador,  que  en  lengua  de  indios  se 
llama  Cuzcatlan,  por  un  pueblecillo  de  indios  que  está  cerca 
del,  en  92° X  ¿e  longitud  del  meridiano  de  Toledo  y  13°  de 
altura,  cuarenta  leguas  de  la  ciudad  de  Santiago  al  sueste,  y 
veinte  y  dos  de  San  Miguel  al  nornorueste,  y  doce  de  la  villa 
de  la  Trinidad,  tendrá  hasta  ciento  cincuenta  vecinos;  los 
sesenta  ó  setenta  encomenderos,  y  los  demás  pobladores  y 
oficiales,  y  en  su  jurisdicción  ochenta  ó  más  pueblos  de  indios, 
y  en  ellos  como  diez  mil  indios  tributarios  repartidos  en 
sesenta  repartimientos:  no  hay  corregidor  en  esta  ciudad,  sino 


293 

alcaldes  ordinarios,  y  en  lo  espiritual  es  del  obispado  de  Guali- 
mala;  hay  en  ella  un  monesterio  de  Dominicos  que  tienen  la 
doctrina  de  los  indios.  La  tierra  de  la  comarca  es  llana,  más 
caliente  que  fria;  fértil  de  maiz  que  se  coge  dos  veces  al  año, 
trigo  hay  poco,  y  mucho  algodón,  y  bálsamo  más  que  en  otra 
parte,  y  liquidambar,  y  abundancia  de  las  frutas  de  la  pro- 
vincia y  de  España:  hay  muchas  encinas,  aunque  de  bellotas 
amargas  que  son  buenas  para  los  ganados;  hay  nogales  y  no 
viñas;  hay  cedros  muy  grandes  y  ceibos  para  canoas.  Los 
edificios  de  esta  ciudad  son  buenos,  por  la  abundancia  que  hay 
de  materiales  de  madera,  piedra,  cal,  teja  y  ladrillo.  Media 
legua  de  este  pueblo  nace  un  rio,  entero  desde  su  nacimiento, 
de  agua  tan  caliente  que  no  se  puede  sufrir,  y  sirve  de  baños 
para  diversas  enfermedades:  no  hay  huertas  en  esta  ciudad 
porque  no  hay  rio  cerca,  aunque  en  el  que  hay,  hay  molien- 
das buenas.  El  camino  de  este  pueblo  á  Guatimala  es  áspero 
de  sierras  y  pantanos,  aunque  so  anda  bien  cen  recuas. 


PUEBLOS  DE  INDIOS  DE  ESTA  CIUDAD. 

Tecoyluca:  de,  S.  M. 

Istetepeqiie. 

Panchemalco. 

O  pico. 

Ateo. 

Metapa:  tiene  cien  tributarios. 

Xalocinagoa:  sesenta  tributarios. 

Cacatecoy lilla:  tiene  cuatrocientos  tributarios. 

Xayiacatepeque:  tiene  cien  tributarios. 

Terli7iquetepecpie :  cincuenta  tributarios. 

Quaucinahua:  setenta  tributarios. 

Ateo:  noventa  tributarios. 

Cencontepea:  tiene  doscientos  tributarios. 

Xalatenango:  tiene  ciento  veinte  tributarios. 

Ciguatepeque :  liene  doscientos  tributarios. 

Chacalnigo:  liene  cuarenta  tributarios. 


294 

Quecaltepeque:  doscientos  tributarios. 
Potonico:  trescientos  cincuenta  tributarios. 
Gueimoco:  doscientos  veinte  tributarios. 
Silohascoy:  doscientos  veinte  tributarios. 
Maicalco:  tiene  doscientos  ochenta  tributarios. 
Tecomallan:  cuarenta  y  seis  tributarios. 
Tequeastepeque :  tiene  ochenta  tributarios. 
Gualcapa:  tiene  cuarenta  tributarios. 
Nomolco:  tiene  doscientos  sesenta  tributarios. 
Tepecomle:  ochenta  tributarios. 
ChuUeupan:  veinte  tributarios. 
Nexapa:  treinta  y  cinco  tributarios. 
Guacotique:  ciento  setenta  tributarios. 
Teculocelo:  tiene  trescientos  tributarios. 
Cacalucla  y  Capollan:  sesenta  tributarios. 
Colcumeaycinacantepeque :  cuarenta  tributarios. 
Perulapa:  tiene  ciento  sesenta  tributarios. 
Perulapa:  doscientos  tributarios. 
Tequepa:  tiene  ochenta  tributarios. 
Macagualujaca:  tiene  cuarenta  y  dos  tributarios. 
Teutepeguayxicalapa:  cuarenta  tributarios. 
Icucar:  tiene  ochenta  tributarios. 
Macagua :  tiene  ciento  veinte  tributarios. 
Chalchiiapa:  tiene  setenta  tributarios. 
Coatepeque:  treinta  tributarios. 
Atempamacagua :  cuarenta  y  cinco  tributarios. 
Macagoa:  ochenta  tributarios. 
Quecaltepeque:  cuarenta  y  ocho  tributarios. 
Tepecontlo^  Echironga:  ciento  cuarenta  tributarios. 
Metapa:  cien  tributarios. 
Tequecaquanco :  setenta  y  cinco  tributarios. 
Tonala:  diez  tributarios. 
La  mitad  de  Goyo:  sesenta  tributarios. 
Tepeagoa:  ciento  cuarenta  y  tres  tributarios. 
Macagoas:  cien  tributarios. 
Langui:  tiene  setenta  y  cinco  tributarios. 
Apocopa:  tiene  sesenta  tributarios. 


295 


Icucar:  tiene  sesenta  tributarios. 
Coquitlan:  tiene  siete  tributarios. 
Tespa:  veinte  tributarios. 
Ateiipa:  treinta  y  cinco  tributarios. 
Chinameca :  doscientos  cuarenta  tributarios. 
Tenangos  y  Montepeqiie :  setenta  tributarios. 
Tecachico:  tiene  sesenta  tributarios. 
La  mitad  de  Coyo:  ciento  ocho  tributarios. 
Tequeconchongo :  ciento  treinta  y  cinco  tributarios. 
Olocinga:  ciento  cuatro  tributarios. 
Cuxutepeqiie :  cuatrocientos  tributarios. 
Terrutla:  ochenta  tributarios. 
Oyoqidlta  y  Coyuétitan:  trescientos  tributarios. 
Tequecaqiimco:  tiene  cincuenta  tributarios. 
Tequecaquanco :  cincuenta  tributarios. 
Enceatan:  tiene  ciento  sesenta  tributarios. 
Aguateocan:  quinientos  cuarenta  tributarios. 
Xalocinagoa:  cincuenta  y  cuatro  tributarios. 
Arcacao:  tiene  doscientos  tributarios. 
Tonacatepeque :  doscientos  veinte  tributarios. 
Xilopango:  ochenta  tributarios. 
Conapango:  veinte  tributarios. 
Cicacalco:  ciento  cuarenta  tributarios. 
Tepeagua:  tiene  cincuenta  y  dos  tributarios. 
Hucialtepeque :  tiene  catorce  tributarios.  ^-- 

Quinhitotot:  tiene  ciento  veinte  tributarios. 
Cuzcatan:  tiene  ciento  setenta  tributarios. 
Chicongueja:  cincuenta  y  seis  tributarios. 
Xalocinogoa :  cincuenta  y  dos  tributarios. 
Cítala:  tiene  ciento  sesenta  tributarios. 
Cincantlan:  ochenta  y  seis  tributarios. 
Istepeque:  setenta  y  cinco  tributarios. 
Sequechuctepeque :  ciento  veinte  tributarios. 


296 


LA  TRINIDAD. 


La  villa  de  la  Trinidad  en  lengua  de  indios  Congonate^ 
pueblo  de  españoles,  en  92°  X  ^^  longitud  y  12°  de  altura, 
veinte  y  seis  leguas  de  Santiago  de  Guatimala  al  susueste  y 
doce  de  San  Salvador^  cuatro  leguas  del  puerto  de  Acajutla, 
tendrá  cuatrocientos  vecinos  españoles,  mercaderes  y  tratantes 
en  el  cacao  y  otras  cosas,  y  ninguno  dellos  encomendero, 
porque  los  repartimientos  de  esta  comarca  son  todos  de  la 
jurisdición  de  Santiago:  es  una  de  las  alcaldías  mayores  que 
se  proveen  en  el  distrito  de  la  audiencia  de  Guatimala  con 
título  de  S.  M.,  y  en  lo  espiritual  es  del  obispado  de  Guati- 
mala; es  doctrina  de  clérigos,  y  curado  muy  rico:  hay  en  él  un 
monesterio  de  frailes  de  Santo  Domingo. 

Pobló  este  pueblo  Pedro  Ramírez  de  Quiñones,  oidor  de 
Guatimala  año  de  52,  por  orden  de  la  Audiencia;  va  en  creci- 
miento este  pueblo  cada  día  por  la  contratación  del  cacao;  está 
^      en  la  comarca  de  los  Icalcos,  junto  al  rio  de  Conconate  áe 
quien  tomó  nombre,  que  en  lengua  de  indios  quiere  decir 
í^^5  cuatrocientos  aguas:  tiene  su  asiento  en  un  llano  barrancoso 

en  que  hay  huertas  buenas  de  hortalizas  y  melones  escogidos; 
hay  muy  buenas  casas  de  teja  y  adobes  porque  no  hay  buenos 
materiales;  eran  al  principio  de  paja,  y  por  haberse  quemado 
dos  veces  se  dio  orden  como  fuesen  de  teja  los  tejados.  La 
tierra  de  su  comarca  es  muy  caliente;  caen  muchos  rayos  en 
ella,  y  hay  grandes  truenos,  y  es  muy  fértil  de  frutos  de  la 
v/  tierra  y  de  España,  y  señaladamente  de  cacao,  más  que  otra 
tierra  ninguna,  de  que  se  saca  por  el  puerto  de  Acaxutla,  que 
está  tres  leguas  della,  cada  año  en  cantidad  de  trescientos  mil 
ducados:  no  consienten  andar  ganados  dentro  de  esta  provincia 
en  veinte  leguas  que  tendrá  de  contorno,  por  los  cacaguatales, 
y  así  se  proveen  de  carne  de  fuera  de  la  provincia:  hay  caza 
en  ella  de  conejos,  como  en  lo  general  se  refiere,  y  en  el  rio 
moliendas  y  buen  pescado. 

El  camino  desde  Santiago  á  esta  villa  es  áspero  y  de  muchas 
piedras,  y  hay  en  él  dos  ríos  caudalosos,  que  se  pasan  dos  ó 


297 

tres  veces;  el  uno  se  llama  de  los  Esclavos^  por  unos  indios 
que  fueron  esclavos  y  están  cerca  del,  y  el  otro  Aguachapa^ 
por  un  pueblo  de  indios  por  do  pasa  de  este  nombre. 


SAN  MIGUEL 

La  villa  de  San  Miguel,  pueblo  de  españoles  en  la  provincia 
de  Guatimala,  92**  de  longitud  y  12°X  ^^  altura,  veinte  y 
dos  leguas  de  San  Salvador  al  sueste,  y  veinte  de  la  Chiduteca 
ó  Xerez  de  la  Frontera,  dos  leguas  de  la  mar  por  la  bahía  de 
Fonseca:  habrá  en  esta  villa  como  ciento  treinta  españoles, 
muchos  dellos  no  residentes;  no  hay  corregidor  en  ella  sino 
alcaldes  ordinarios,  y  es  de  la  diócesis  del  obispado  de  Guati- 
mala, doctrina  de  clérigos,  y  en  su  jurisdición  habrá  como 
ochenta  pueblos  de  indios,  y  en  ellos  como  cinco  mil  indios 
tributarios,  repartidos  en  sesenta  repartimientos. 

Fundó  este  pueblo  el  capitán  Aviles,  por  comisión  de  Don 
Pedro  de  Alvarado,  en  un  llano;  tiene  junto  de  sí  un  arroyo 
pequeño  y  buenas  fuentes;  las  casas  son  buenas  y  bien  edifi- 
cadas; la  tierra  de  la  comarca  es  más  caliente  que  fria,  tanto 
que  no  se  da  trigo  en  ella,  y  así  no  hay  necesidad  de  molien- 
das; dase  con  fertilidad  el  maíz  y  cacao,  y  las  demás  frutas  y 
semillas  referidas  en  general  de  esta  provincia;  hay  bálsamo 
y  liquidambar,  y  descubriéronse  en  su  comarca  buenas  minas 
de  plata,  aunque  dificultosas  de  labrar  por  el  agua:  para  ir  de 
San  Salvador  á  esta  villa  se  pasa  un  rio  caudaloso  que  se  dice 
Lempa,  por  una  barca  que  es  de  un  vecino  de  San  Miguel,  y 
el  rio  entra  en  la  mar  del  Sur  á  seis  leguas  de  la  villa. 


PUEBLOS  DE  INDIOS  DE  ESTA  CIUDAD. 

Culuyacacingo. 

Moleo:  tiene  veinte  tributarios.  • 

LequepatiquB:  cincuenta  tributarios.    * 
Herea:  tiene  veinte  tributarios.  * 


298 

Ágoacatique. 

Goaltochia:  tiene  setenta  tributarios. 

Xugaxua:  tiene  ochenta  tributarios. 

Matjocaquin:  tiene  cuarenta  tributarios. 

drama. 

Langatiqíie. 

Legruaciime:  tiene  setenta  tributarios. 

Gotora:  cien  tributarios. 

Gualama. 

Lila. 

Capayamhal. 

Xeribaltique:  tiene  ciento  cincuenta  tributario?. 

Calcoyuca:  tiene  doscientos  tributarios. 

Inquaiquin:  tiene  sesenta  tributarios. 

Toropian:  tiene  cuarenta  tributarios. 

Umitique:  sesenta  tributarios. 

Pencatique:  veinte  y  cinco  tributarios. 

Exoroaquin:  sesenta  tributarios. 

Capagoatiqíie:  ciento  veinte  tributarios. 

Pocachinameque. 

Xequilisco:  tiene  doscientos  tributarios. 

Tecomin:  tiene  veinte  tributarios. 

Xer igual:  ciento  veinte  tributarios. 

Taloatique:  treinta  tributarios. 

Oloaquim. 

Camay gualquin:  tiene  cuarenta  tributarios. 

Goalcho:  tiene  sesenta  tributarios. 

Chilangue  y  Oloaquin:  ciento  cincuenta  tributarios 

Angriatique  y  Amatique:  cincuenta  tributarios. 

Aluaxocoro:  sesenta  tributarios. 

Acicala. 

Yaya. 

Mecotique:  cuatrocientos  tributarios. 

Bolocohina:  tiene  cincuenta  tributarios. 

Olontique:  tiene  cincuenta  tributarios. 

Anaycoa:  tiene  treinta  tributarios, 

Guascatique. 


299 


Capaigaantique . 

Caucapera. 

Uceluclan:  tiene  cuatrocientos  tributarios. 

Tocorrostique :  ochenta  tributarios. 

Giiataoxia:  cincuenta  tributarios. 

Cholpetique:  sesenta  tributarios. 

Moncagria :  cien  tributarios. 

Tocorrostique:  ochenta  tributarios. 

Griataoxiao:  cincuenta  tributarios. 

Tangoloña:  cuarenta  tributarios. 

Oxiica:  ciento  cincuenta  tributarios. 

Pacaquima:  ciento  cincuenta  tributarios. 

Xuayaca:  setenta  tributarios. 

Aramecina:  sesenta  tributarios. 

Omocingai. 

Quietos. 

Torola:  tiene  cien  tributarios. 

Tepetaoquin:  cien  tributarios. 

Culuagxamaragua :  sesenta  tributarios. 

Tamimalco. 

Xocutique:  cincuenta  tributarios. 

Isla  de  Comixagoa. 

Amapal. 

Xocoara:  setenta  tributarios. 

Chinamecinamo :  veinte  tributarios. 

Mianguera:  cien  tributarios. 

Cescu:  tiene  ciento  cincuenta  tributarios. 

Cingualtique:  treinta  tributarios. 

Gecemhra:  sesenta  tributarios. 

Perequin:  ochenta  tributarios. 

Exualaca:  ochenta  tributarios. 

Torrotique:  sesenta  tributarios. 


300 


XEREZ  DE  LA  FRONTERA. 

La  villa  de  Xerez  de  la  Frontera,  en  lengua  de  indios 
la  Chiiluteca  y  Malalaco^  pueblo  de  españoles  en  la  provincia 
de  Guatimala,  en  OT  y  V3  de  longitud  de  Toledo  y  12° y  Vade 
altura,  en  los  confines  de  Guatimala  y  Nicaragua  y  Honduras, 
veinte  leguas  al  levante  de  la  villa  de  San  Miguel,  camino  de 
Nicaragua  y  veinte  y  cuatro  de  la  ciudad  de  León;  es  pueblo 

de  treinta  vecinos  españoles  y  en  su  jurisdición  

pueblos  de  indios,  y  indios  tributarios;  es  del 

obispado  de  Guatimala,  doctrina  de  clérigos. 

Fundó  este  pueblo  un  caballero  de  Xerez,  que  se  llamaba 
Don  Cristóbal  de  la  Cueva,  por  mandado  de  Don  Pedro  de  Al- 
varado,  y  llamóle  Xerez  de  la  Frontera  por  ser  él  natural  de 
esta  ciudad  en  España,  y  di  cese  la  Chuluteca  por  estar  junto 
á  un  rio  de  este  nombre,  que  en  tiempo  de  corrientes  es  muy 
furioso:  tiene  su  asiento  en  un  llano  grande;  tierra  fértil  de 
maíz  y  de  algodón,  aunque  no  se  dá  trigo  en  ella,  y  así  son 
los  vecinos  pobres,  y  su  principal  caudal  son  las  estancias  del 
ganado  mayor,  porque  menor  no  le  hay  á  causa  de  ser  la  tierra 
caliente  y  falta  de  yerba  menuda,  que  todo  es  cabana  brava  y 
cenagosa,  y  la  tierra  muy  montuosa:  hay  algunas  minas  de 
oro  en  su  comarca  en  el  cerro  que  llaman  de  San  Juan. 


HIDROGRAFÍA  Y  DESCRIPCIÓN  DE  LA  COSTA  DE  GUATIMALA. 

Diez  ó  doce  leguas  antes  de  llegar  íi  la  ciudad  de  Guatimala, 
una  legua  apartada  del  camino  real  que  vá  para  México,  está 
la  gran  laguna  de  Atitlan^  de  diez  leguas  de  bojeo  y  tres  ó 
cuatro  de  travesía,  la  cual  es  tan  hondable  que  no  se  le  halla 
fondo,  ni  se  le  conoce  desaguadero;  no  tiene  pescado  por  estar 
en  tierra  fria,  mas  de  cangrejos  muy  buenos. 

La  costa  desta  provincia  por  la  mar  del  Sur,  que  vá  cor- 
riendo casi  al  norueste,  es  costa  limpia  de  bajíos  y  peligros  y 
no  brava;  navegase  en  todo  este  tiempo  y  siempre  costa  á  costa: 


m 

está  al  principio  della  el  puerto  de  la  Chiduteca  que  cae  junto 
á  la  bahía  de  Fonscca,  y  aunque  no  es  puerto  frecuentado  de 
navios,  se  reparan  en  él,  y  hay  aparejo  para  la  fábrica  dellos. 

La  hahia  de  Fonseca,  con  seis  ó  siete  islas  dentro,  en  que  en- 
tran cuatro  rios,  la  boca  della  en  ITy'X  ^^  altura,  descu- 
brióla Gil  Gonzíilez  de  Avila  año  de  22,  y  llamóla  así  en  gracia 
del  obispo  de  Burgos,  Fonscca,  que  en  aquel  tiempo  era  pre- 
sidente de  Indias. 

ÍjH  isla  Petronila^  dentro  de  la  bahía  de  Fonseca,  llamada 
así  por  Gil  González  de  Avila,  en  memoria  de  una  sobrina  del 
obispo  de  Burgos,  de  quien  se  dio  nombre  á  la  dicha  bahía. 

Puerto  de  Acaxutla,  en  13"  grados  de  altura,  tres  leguas  de 
la  villa  de  la  Trinidad,  es  el  principal  puerto  de  esta  pro- 
vincia, por  donde  entra  y  sale  toda  la  contratación  que  en 
ella  se  hace  para  Nueva  España  y  el  Perú. 

La  hahia  de  Guatimala,  diez  y  siete  leguas  de  Acaxutla  y 
diez  ó  doce  leguas  de  la  ciudad  de  Guatimala  al  sudoeste  en 
13°  de  altura,  ó  cerca. 

Rio  de  Xicalapa,  siete  leguas  de  la  bahía  de  Guatimala  al 
poniente,  cuyo  nacimiento  es  entre  Aguacatenango ,  pueblo 
de  indios  de  la  provincia  de  Ghiapa,  y  Tecolucelo  de  la  pro- 
vincia de  Guatimala;  pasa  por  Nautlan  y  Galtenango. 

Por  la  parte  del  norte  no  alcanza  esta  provincia  costa  nin- 
guna, porque  no  allega  á  la  mar;  pero  cuarenta  leguas  de  Gua- 
timala, en  el  rio  que  llaman  de  Golfo  Dulce,  tiene  un  desem- 
barcadero que  llaman  el  puerto  del  Golfo  Dulce,  donde  se  des- 
cargan las  mercaderías  de  España  que  vienen  hasta  allí,  costa 
á  costa  desde  puerto  de  Caballos,  y  desde  allí  se  llevan  en  ar- 
rierías á  la  ciudad  es  de  Guatimala,  San  Salvador  y  la  villa 
de  la  Trinidad,  hasta  donde  el  camino  en  partes  es  bueno,  y 
en  partes  no  tal,  aunque  lo  más  del  poblado  ya  de  ventas. 


DESCRIPCIÓN  DE  LA  PROVINCIA  DE  SOCONUSCO. 

La  provincia  de  Soconusco,  en  el  distrito  de  la  audiencia  de 
Guatimala,  por  el  norte  y  mediodía  tiene  por  términos  láser- 


302 

ranía  de  Ghiapa,  y  por  el  occidente  los  confines  de  la  Nueva 
España  y  obispado  de  Guajaca,  entre  los  meridianos  93"  y  97" 
de  longitud  del  de  Toledo,  y  entre  el  paralelo  14*  ó  15"  de 
altura  hasta  16°  ó  17°;  por  manera  que  tendrá  de  largo  y 
ancho  como  treinta  y  cuatro  leguas. 

Hay  en  ella  solo  un  pueblo  de  españoles  y  treinta  y  tres  pue- 
blezuelos  de  indios  en  que  debe  haber  como  dos  mil  tributarios. 

Es  la  tierra  y  provincia  más  occidental  de  las  que  caen  en  el 
distrito  de  la  audiencia  y  obispado  de  Guatimala;  es  toda  tierra 
muy  caliente,  á  causa  de  estar  cerca  de  la  costa  de  la  mar  del 
Sur,  y  con  esto  es  tierra  sana  en  que  caen  muchos  rayos:  hay 
en  ella  muchos  monos,  grandes  florestas,  muchos  rios  y  fuen- 
tes; es  muy  fértil  de  todo  lo  que  en  ella  se  siembra,  salvo  de 
trigo  que  no  se  dá  en  ella  principalmente;  se  dá  mucho  el  cacao 
de  que  es  la  principal  contratación  de  esta  provincia ,  y  así 
andan  muchos  tratantes  á  la  contratación  dello:  aunque  en  lo 
llano  y  bajo  desta  provincia  hay  sitios  muy  buenos  para  po- 
blaciones, los  indios  viven  en  las  montañas  por  amor  de  el 
cacao,  que  se  dá  mejor  en  la  tierra  montuosa,  cálida  y  agua- 
nosa. Han  venido  en  mucha  diminución  los  indios  desta 
provincia,  á  lo  que  dicen,  por  la  vejación  y  molestia  que  se  les 
ha  dado  con  la  exacción  del  cacao:  dan  los  dos  mil  indios  tri- 
butarios que  hay  en  esta  provincia  cuatrocientas  cargas  de 
cacao  en  cada  un  año,  y  cada  carga  de  veinte  y  cuatro  mil 
almendras,  que  es  lo  que  comunmente  lleva  un  indio  á  cuestas. 
Fué  esta  provincia  antiguamente  la  más  ilustre  y  de  la  gente 
más  esforzada  que  hubo  en  el  imperio  de  Motezuma,  y  asi  ha 
quedado  en  memoria  de  los  naturales,  que  vino  á  conquistarla 
con  ejército  de  ochocientos  mil  hombres,  y  que  habiendo  hecho 
alto  los  primeros  en  cierto  paso^  tardó  de  pasar  todo  el  campo 
catorce  dias  y  que  agotaron  los  rios  por  do  pasaron,  y  que 
veinte  mil  indios  que  habia  en  esta  provincia  la  defendieron 
catorce  lunas,  hasta  que  Motezuma  se  volvió,  habiendo  per- 
dido mucha  gente,  dejando  esculpida  su  efigie  en  una  piedra 
grande,  en  un  repecho  de  un  rio,  en  memoria  de  haber  llegado 
allí,  y  el  suelo  donde  tuvo  su  campo  empedrado  de  losas  gran- 
des, que  afirman  que  tenía  de  contorno  más  de  doce  leguas. 


303 


GUEGUETUN. 

El  pueblo  de  españoles  que  hay  en  esta  provincia  se  llama 
Gueuetlán^  en  que  habrá  sesenta  vecinos  españoles  y  ninguno 
encomendero;  es  del  obispado  de  Guatimala^  y  reside  en  él 
el  gobernador  de  aquesta  provincia;  es  pueblo  mal  edificado; 
hay  muchas  aguas  en  su  comarca  y  frutas  de  la  tierra,  por- 
que de  España  no  hay  ninguna. 


HIDROGRAFÍA  DE  SOCONUSCO. 

La  costa  que  tiene  de  la  mar  del  Sur,  corre  al  norueste 
cuarta  al  norte,  siete  leguas  del  rio  de  Ayutla:  al  occidente 
está  el  rio  Coatlan^  y  desde  él  comienza  una  isla  de  arena  que 
vá  corriendo  al  largo  de  la  costa,  al  occidente,  más  de  diez  ó 
doce  leguas. 

Rio  Coapanarealte ,  que  es  el  rio  de  Soconusco,  seis  leguas 
más  al  occidente  del  rio  Goatlan. 

Rio  Colatl^  tres  leguas  más  á  poniente  del  rio  Coapanarealte. 

Rio  Hastatlan  ,   cuatro  leguas  al  occidente  del  rio  Gocolatl. 

Rio  Pighigialt,  cuatro  leguas  al  occidente  del  rio  Aztatlan. 

Rio  A  matituc ,  dos  leguas  y  media  del  rio  Pichigialt,  á  la 
boca  del  cual  y  del  precedente  está  una  isla  de  arena,  á  lo  largo 
de  la  costa  cuatro  ó  cinco  leguas. 

Rio  Quicatlan,  dos  leguas  del  rio  Amantutuc,  al  occidente, 
desde  el  cual  hasta  el  rio  Xapatlacon,  que  está  del  cinco  leguas 
al  occidente,  corre  otra  isla  de  arena  á  lo  largo  de  la  costa. 


DESCRIPCIÓN  DE  LA  PROVINCIA  DE  CHIAPA. 

La  provincia  de  Chiapa,  del  distrito  de  la  audiencia  de  Gua- 
timala,  está  desde  el  meridiano  96°  de  longitud  de  Toledo 
hasta  98**  poco  más  ó  menos,  y  por  el  norte  se  junta  con  la 
provincia  de  Tauasco,  y  por  el  mediodía  con  Soconusco,  y  por 


304 

el  oriente  con  Verapaz  ó  Honduras,  y  por  el  ocidente  con 
Nueva  España  y  obispado  de  Antequera;  de  manera  que  leste 
oeste  tendrá  de  largo  esta  provincia  treinta  ó  cuarenta  leguas. 
Hay  en  ella  solo  un  pueblo  de  españoles,  y  como  doscientos 
cincuenta  vecinos;  hay  muchos  pueblos  de  indios  en  ella,  y  el 
más  principal  es  Ghiapa,  de  quien  tomó  nombre  la  provincia, 
en  los  cuales  afirman  que  habrá  de  veinte  y  seis  mil  indios  arri- 
ba: es  en  lo  temporal  esta  provincia  del  distrito  de  la  audiencia 
de  Guatimala,  y  no  hay  en  ella  gobernador,  corregidor  ni 
alcalde  mayor,  porque  tiene  privilegio  para  que  se  gobierne 
por  alcaldes  ordinarios.  Es  toda  ella  distrito  de  un  obispado 
que  se  dice  de  Ghiapa,  y  en  toda  la  diócesis  hay  solo  un  mo- 
nesterio  de  Dominicos;  es  sufragáneo  á  México. 

El  temple  desta  provincia  es  bueno,  aunque  declina  más 
á  frió  que  caliente,  y  así  es  fértil  de  mucho  trigo,  maiz  y  de 
todos  ganados,  aunque  carneros  no  hay  muchos  hasta  agora; 
dánse  bien  en  ella  todas  las  frutas  y  hortalizas  de  España,  y 
mucha  tecamachaca  y  liquidamhar.  En  el  medio  de  esta  pro- 
vincia, en  una  sierra  y  tierra  la  más  alta  de  toda  su  comarca, 
dos  leguas  de  un  pueblo  de  indios  que  se  llama  Chamula^  hay 
una  fuente  que  de  seis  en  seis  horas,  dos  veces  al  dia  y  dos  de 
noche,  crece  como  la  mar  hasta  salir  tanta  agua  della  que  puede 
moler  un  molino,  y  decrece  hasta  quedarse  casi  sin  agua.  Los 
caminos  para  entrar  en  esta  provincia  son  ásperos  y  malos,  de 
muchos  rios,  aunque  la  tierra  della  es  llana. 


CIUDAD  REAL. 

Llámase  el  pueblo  de  españoles  que  hay  en  esta  provincia, 
Ciudad  Real  de  Ghiapa,  en  84°  de  longitud  del  meridiano 
de  Toledo,  del  cual  distará  por  un  círculo  mayor  1.659 
leguas,  y  en  13**  y  Vs  ¿^  altura,  setenta  leguas  de  Guatimala 
hacia  el  norueste,  y  sesenta  y  cinco  leguas  al  sur  de  Tauasco. 
Hay  en  ella  como  doscientos  vecinos  españoles  pocos  más  ó 
menos;  gobiérnase  por  alcaldes  ordinarios  por  privilegio,  como 
queda  dicho,  y  reside  en  ella  la  catedral  en  un  monesterio  de 


305 


írailes  Dominicos  que  hay.  Fundó  este  pueblo  Luis  MazariegoS;, 
natural  de  Ciudad  Real  en  España ,  á  cuya  causa  la  nombró 
así,  y  fundóla  por  orden  de  Hernando  Cortés,  viniendo  con  el 
adelantado  Montejo:  hay  buenas  casas  y  bien  edificadas  en 
ella,  porque  hay  abundancia  de  buenos  materiales,  madera, 
piedra,  cal,  teja  y  ladrillo. 


DESCRIPCIÓN  DE  LA  PROVINCIA  DE  LA  VERAPÁZ. 

La  provincia  de  la  Verapáz^  en  el  distrito  de  Guatimala,  por 
la  parte  del  oriente  confina  con  la  provincia  de  Honduras  y 
principio  de  la  de  Yucatán,  por  el  norte  con  Soconusco,  por 
el  sur  con  la  provincia  de  Guatimala,  y  por  el  poniente  con 
Chiapa.  Es  provincia  de  hasta  veinte  y  cinco  ó  treinta  leguas 
de  travesía,  y  estará  de  la  ciudad  de  Guatimala  como  treinta  ó 
treinta  y  cinco;  no  hay  en  ella  pueblo  de  españoles  ninguno, 
y  de  indios  debe  haber  como  diez  y  siete  y  en  ellos  como 
cuatro  mil  indios  tributarios  ó  pocos  más:  es  sujeta  esta  pro- 
vincia á  la  audiencia  de  Guatimala  en  lo  temporal,  y  es  toda 
ella  diócesis  de  un  obispado,  cuya  catedral  aún  no  está 
erigida,  ni  hay  en  toda  la  diócesis  más  de  un  monesterio  de 
frailes  dominicos  en  un  pueblo  de  indios. 

Fundóse  en  esta  provincia  un  pueblo  que  se  llamó  Munguia 
y  después  se  volvió  á  despoblar:  el  temple  de  esta  provin- 
cia es  participante  en  partes  de  frió  y  de  calor,  y  el  suelo 
casi  todo  montoso  y  de  muy  continuas  lluvias:  cógese  en 
ella  maíz,  y  en  los  mas  pueblos  dos  veces  al  año;  hay  frisó- 
les, algodón,  y  en  algunas  partes  cacao,  pastel,  copal  y  liqui- 
dambar  y  zarzaparrilla,  pero  no  buena  por  ser  de  tierra 
húmeda :  críanse  gallinas  de  la  tierra  y  de  Castilla  en  gran 
cantidad. 

Hubo  antiguamente  en  esta  provincia  muchos  pueblos  de 
indios,  más  de  los  que  hay  agora,  los  cuales  se  ocupan  en 
hacer  cal,  teja,  ladrillo  y  loza,  y  en  cazar  por  los  montes  unos 
pájaros  de  que  se  sacan  plumas  de  colores,  que  contratan  en 
otras  provincias  para  hacer  las  imágenes  de  pluma  que  los 

20 


306 


indios  hacen,  y  después  de  haber  pelado  los  pájaros  que  toman 
los  vuelven  á  soltar  porque  no  se  disminuya  la  grangería. 


DESCRIPCIÓN  DE  LA  GOBERNACIÓN  Y  PROVINCIA  DE  HONDURAS. 

La  provincia  de  Honduras,  del  distrito  de  Guatimala,  por  la 
parte  de  levante  Jo  más  oriental  della,  que  es  el  cabo  de 
Gracias  á  Dios,  está  en  83°  de  longitud,  desde  donde  va  cor- 
riendo leste  oeste  al  occidente  más  de  ciento  cincuenta  ó 
ciento  sesenta  leguas  entre  los  paralelos  13°  y  16">2  de  altura 
hasta  el  meridiano  93°  por  donde,  por  el  occidente,  parte  tér- 
minos con  las  provincias  de  Guatimala  y  la  Verapaz;  por  el 
mediodía  la  divide  por  Nicaragua  el  rio  de  Yare,  que  corre  por 
el  paralelo  13°  hasta  cerca  de  Valladolid,  por  donde  se  junta 
con  Guatimala,  y  después  va  partiendo  términos  con  Nica- 
ragua por  el  dicho  rio,  que  va  por  el  sobredicho  paralelo  á  salir 
á  la  mar  del  norte  por  las  provincias  de  Taguzgalpa;  de 
manera  que  tendrá  de  largo  esta  j^rovincia  más  de  cien  leguas, 
y  de  ancho  más  de  ochenta.  Hay  en  ella  seis  pueblos  de  espa- 
ñoles, los  cuatro  ciudades,  y  en  todos  como  doscientos  cin- 
cuenta, ó  trescientos  vecinos,  y  según  otros  trescientos  cin- 
cuenta, la  mitad  dellos  encomenderos,  y  en  su  comarca  dos- 
cientos veinte  ó  doscientos  treinta  pueblos  de  indios,  y  en 
todos  como  ocho  ó  nueve  mil  indios  tributarios:  es  goberna- 
ción sujeta  á  la  audiencia  de  Guatimala,  y  toda  ella  diócesis 
de  un  obispado  sufragáneo  á  México,  y  en  todo  él  hay  como 
dos  monesterios,  uno  de  Dominicos  y  otro  de  la  Merced. 

Toda  esta  provincia  es  casi  conforme  en  la  calidad  y  temple 
della,  porque  aunque  toda  por  la  mayor  parte  es  serranía  de 
sierras  muy  altas  y  muchos  y  grandes  montes,  en  especial  de 
encinas,  es  más  caliente  que  fria  por  la  costa,  y  dentro  en  la 
tierra,  por  Gracias  á  Dios  y  Gomayagua,  es  más  fria  que 
caliente;  y  hay  muchos  rios  caudalosos  y  muy  buenos  valles  y 
pastos  para  toda  suerte  de  ganados  grandes  y  menores,  y  así 
hay  muchos  caballos,  yeguas  y  vacas,  ovejas,  cabras  y  galli- 
nas: cógese  en  ella  abundantemente  trigo,  maíz,  agí,  miel, 


307 

frisóles  y  otras  frutas,  y  legumbres  de  la  tierra  y  de  España;    " 
hay  minas  de  plata  y  oro. 

Los  indios  al  tiempo  de  su  descubrimiento  eran  idólatras; 
andaban  vestidos;  son  mentirosos,  noveleros,  haraganes,  y  que 
lio  curan  de  tener  mas  de  lo  que  de  presente  han  menester, 
y  así  son  muy  pobres  y  desventurados.  Los  caminos  desta 
provincia  son  ásperos  por  el  sitio  de  la  tierra,  que  es  fragosa  y 
llena  de  montañas  y  serranía  y  de  muchos  rios  malos  de  pasar 
en  tiempo  de  aguas,  pero  bien  se  andan  con  arrias.  Provéese 
esta  gobernación  de  mercaderías  por  Puerto  de  Caballos,  y  ^ 
cuando  faltan  en  él  se  traen  de  Guatimala  por  tierra. 


DESCRIPCIÓN  PARTICULAR  DE  LOS  PUEBLOS  DE  ESTA  GOBERNACIÓN. 

VALLADOLID. 

La  ciudad  de  Valladolid,  y  en  lengua  de  indios  Comayagua, 
por  un  valle  donde  está  que  se  dice  así,  en  91°  X  de  longitud 
y  13°  V.o  de  altura,  veinte  y  dos  leguas  de  Gracias  á  Dios,  y 
treinta  de  San  Pedro,  tendrá  cien  vecinos  españoles;  en  su 
comarca  y  jurisdicción  habrá  cincuenta  y  seis  pueblos  de 
indios,  y  en  ellos  como  dos  mil  seiscientos  tributarios:  es  del 
distrito  de  la  audiencia  de  Guatimala  y  reside  en  ella  la 
catedral  desde  el  año  de  58  ó  59  que  se  pasó  á  ella  de  la  ciudad 
de  Truxillo,  donde  al  principio  se  asentó,  por  ser  Truxillo  mal 
sana  y  peligrosa  de  cosarios  á  causa  del  puerto:  reside  en  ella 
el  gobernador,  y  los  oficiales  en  San  Pedro:  hay  en  esta  ciudad 
un  monesterio  de  la  Merced. 

Pobló  esta  ciudad  el  capitán  Alonso  de  Cáceres  por  mandado 
de  D.  Pedro  do  Alvarado;  tiene  su  asiento  en  un  llano  entre 
dos  rios  que  pasan  por  los  lados,  tomándola  en  medio  entram- 
bos, de  buen  agua  y  mucho  y  buen  pescado  y  sano,  y  de  uno 
se  saca  agua  para  servicio  de  la  ciudad;  las  casas  son  de 
adobes  y  teja,  aunque  hay  mucha  piedra  y  madera  en  su 
comarca;  en  las  riberas  de  los  rios  hay  muchos  y  buenos 
molinos,  y  el  suelo,  cielo  y  temple  de  su  comarca  es  muy 


X 


308 

bueno,  claro  y  sano,  y  la  tierra  muy  buena  por  un  valle  en 
que  está,  de  cuatro  leguas  en  torno,  de  buen  temple,  fértil  de 
trigo  y  de  maíz,  donde  se  crian  todas  suertes  de  ganados,  de 
que  hay  muchas  estancias,  y  así  vale  la  carne  barata',  y  el  tri- 
go, que  se  saca  de  aquí  para  Truxillo,  Puerto  de  Caballos  y 
San  Miguel:  hay  mucha  yerba  y  muy  buena  para  los  ganados, 
y  es  el  aire  tan  saludable  para  ellos,  que  no  les  cae  gusano  en 
herida  ninguna  que  tengan;  hay  liquidambar  en  su  comarca, 
y  de  las  frutas  de  la  tierra,  y  de  las  que  se  han  llevado  de 
España,  se  dan  en  abundancia  y  toda  hortaliza. 


PUEBLOS  DE  INDIOS  DE  ESTA  CIUDAD. 

Guaxaqtiiro:  hay  en  él  cien  tributarios. 

Aramani:  tiene  sesenta  tributarios. 

Tahlahe:  tiene  setenta  tributarios. 

Chiicuit:  tiene  veinte  y  cinco  tributarios. 

Oricapala:  tiene  cincuenta  tributarios. 

Simulaton:  tiene  ochenta  tributarios. 

Culaco:  tiene  cincuenta  tributarios. 

Alamany. 

Xinacla. 

Zeite. 

Cecao. 

Agoatepeque:  tiene  cincuenta  tributarios. 

Opatoro:  setenta  tributarios. 

Almaniame:  tiene  sesenta  tributarios. 

Poryngla:  cincuenta  tributarios. 

Totumhra. 

Agalteca. 

Tápale. 

Agoacao:  cincuenta  tributarios. 

Goatala:  cincuenta  tributarios. 

Blua:  ciento  cuarenta  tributarios. 

Tanhla:  setenta  tributarios. 

Lopatrequi:  tiene  sesenta  tributarios. 


309 

Támara. 

Xoxonal. 

Rerüucayretimula:  cien  tributarios. 

Vacaoteriqíie:  setenta  tributarios. 

Yngugida:  cincuenta  tributarios. 

Aloyen:  tiene  treinta  tributarios. 

üomayagua:  tiene  ciento  cincuenta  tributarios. 

Tegidpagalpa:  tiene  ciento  cincuenta  tributarios. 

Legtiquimaxay . 

Egoagara:  ochenta  tributarios. 

Cunaren:  tiene  cien  tributarios. 

Ouarahiiqiii:  setenta  tributarios. 

Caygalajcalanhala:  tiene  ciento  veinte  tributarios. 

Rorotecaeícurla. 

Ynquibíteca. 

Laxamany . 

Tengusquin. 

Cororu. 

Comayagua. 

Erila. 

Teiipachute. 

GRACIAS   Á   DIOS. 

La  ciudad  de  Gracias  á  Dios^  desta  gobernación,  en  14°  y  V^ 
de  altura,  treinta  leguas  de  Valladolid  al  sueste,  y  otras 
treinta  de  San  Salvador,  habrá  en  él  como  cincuenta  españo- 
les, los  treinta  y  cinco  encomenderos;  es  del  distrito  deGuati- 
mala  y  del  obispado  do  Honduras,  y  hay  en  él  un  monesterio 
de  la  Merced,  y  en  su  jurisdición  hay  sesenta  y  un  pueblos  de 
indios,  y  en  ellos  como  tres  mil  tributarios. 

Pobló  este  pueblo,  á  lo  que  se  entiende,  Don  Francisco  Mon- 
tejo,  que  después  fué  adelantado  de  Yucatán;  hay  teniente  de 
gobernador  y  alcaldes  ordinarios  en  la  ciudad:  la  comarca  della 
€S  de  tierra  más  fria  que  caliente,  y  no  muy  sana,  y  cógese  en 
ella  mucho  trigo;  y  la  principal  grangeria  es  crianza  de  muías 
y  ganados  y  trigo  que  se  lleva  para  San  Salvador,  de  que  hacen 
vizcocho  para  puerto  de  Caballos:  su  asiento  es  en  una  ladera 


310 

pedregosa;  tiene  agua  dentro  de  la  ciudad,  y  por  bajo  dellar 
corre  un  rio  razonable  en  que  hay  huertas  y  molinos;  no  hay 
oro  ni  plata  en  su  comarca ;  los  caminos  son  fragosos  y  muy 
malos. 

SAN   PEDRO. 

La  villa  de  San  Pedro ^  en  15°X  ^^  longitud,  once  leguas  de- 
Puerto  Caballos,  de  muy  mal  camino,  y  treinta  de  Gomaya- 
gua  y  otras  tantas  de  Gracias  á  Dios;  hay  en  ella  cincuenta 
vecinos  españoles,  y  en  su  comarca  como  treinta  pueblos  de  in- 
dios, en  que  habrá  como  setecientos  tributarios;  es  en  lo  tempo- 
ral de  la  audiencia  de  Guatimala,  y  residen  en  ella  los  oficiales- 
reales  de  esta  provincia,  por  ser  Puerto  de  Gaballos  muy  enfer- 
mo; en  lo  espiritual  es  de  la  diócesis  del  obispado  de  Honduras. 

Pobló  este  pueblo  el  capitán  Alonso  Ortíz,  en  tiempo  y  por 
comisión  de  Don  Pedro  de  Alvarado;  tiene  su  asiento  en  una 
montaña  rozada,  y  las  casas  son  de  tapias:  es  pueblo  muy 
enfermo  para  niños  principalmente,  que  no  se  crian  en  él  por 
ser  la  tierra  muy  húmeda  y  llena  de  aguas  y  montañas,  cena- 
gosa  y  el  cielo  muy  oscuro,  y  muy  malos  serenos;  pero  es  la 
tierra  fértil,  de  mucho  maíz  y  cacao,  miel  y  cera,  muchas 
vacas,  yeguas,  porque  puercos  y  ovejas  no  los  hay  por  ser  la 
yerba  muy  brava:  hay  muchas  aves  y  mucha  fruta  de  la  tierra 
y  todo  agro  de  España,  que  no  se  dan  otras  frutas:  hay  cerca 
de  este  pueblo  una  laguna  en  que  están  unas  isletas  pobladas 
de  árboles,  las  cuales  se  andan  mudando  en  el  viento  de  una& 
partes  á  otras. 

PUERTO    DE    CABALLOS. 

La  villa  de  San  Juan  del  Puerto  de  Caballos,  en  15"  grados 
de  altura,  once  leguas  de  San  Pedro  y  cuarenta  de  Truxillo 
por  mar;  habrá  en  el  pueblo  como  veinte  casas  no  más,  que 
todas  casi  son  de  factores  de  niercaderes  y  negros  de  servicio, 
á  causa  de  que  el  sitio  es  muy  enfermo  y  húmedo  y  de  muchos 
mosquitos,  por  estar  en  playa  y  muy  cerca  de  montes,  y  así 
los  oficiales  reales  residen  en  San  Pedro,  y  acuden  allí  al 
despacho  de  los  navios:  no  hay  pueblo  de  indios  ninguno  en 


311 

su  comarca  por  ser  tan  mal  sana.  Es  do  la  gobernación  y 
obispado  de  Honduras. 

El  puerto  <bs  bueno,  aunque  es  bahía  asentada  entre  dos 
ciénagas  ll'juas  de  montes,  y  Jiabiendo  muchos  nortes  pueden 
los  navios  irse  á  una  laguna  anconada  do  agua  salada,  que  so 
dice  la  Caldera,  pegada  al  mismo  puerto,  adonde,  aunque 
encallen  no  corren  peligro  por  ser  lama;  descargan  allí  los 
navios  las  mercaderías  de  que  se  proveen  la  gobernación  de 
Honduras,  por  tierra,  y  la  de  Guatimala,  adonde  se  llevan  en 
barcos,  por  el  golfo  Dulce;  inviernan  cuando  es  menester, 
aunque  la  agua  tiene  mucha  broma. 

Las  mercaderías  de  que  se  proveen  las  gobernaciones  de 
Honduras  y  Guatimala  se  meten  por  este  puerto;  la  punta  de 
este  puerto  es  baja,  llena  de  arcabucos,  y  la  playa  de  arena 
blanca;  entrados  en  ella  se  surgirá  un  poco  abajo  del  pueblo, 
en  ocho  ó  nueve  brazas. 


TRUXILLO. 

La  ciudad  de  Truxülo,  el  primer  puerto  que  las  naos  toman 
yendo  de  España  á  Guatimala,  está  en  88»  de  longitud  y  16° 
de  altura,  cuarenta  leguas  por  mar  de  Puerto  de  Caballos,  y 
sesenta  de  Gomayagua,  de  despoblado,  y  una  legua  de  la  mar 
del  Norte:  habrá  en  él  cien  vecinos  españoles,  los  tres  ó  cuatro 
encomenderos  no  más,  porque  en  veinte  y  cuatro  pueblos  de 
indios  que  puede  haber  en  la  comarca  no  hay  seiscientos  tri- 
butarios, y  así  la  mayor  encomienda  nq  pasa  de  doscientos 
ducados  de  valor:  hay  un  teniente  de  gobernador  y  alcaldes 
ordi-narios;  es  de  la  diócesis  del  obispado  de  Honduras  desde 
1558,  y  antiguamente  fué  cabeza  del  y  desta  gobernación,  de 
donde  se  mudó  todo  á  Gomayagua  por  estar  más  en  comarca  y 
ser  tierra  mas  sana. 

Pobló  esta  ciudad  Francisco  de  las  Gasas  año  de  23,  en  un 
asiento  fuerte  por  la  naturaleza:  el  sitio  que  está  es  en  un  alto, 
cerrado  de  una  barranca  tajada  y  por  arriba  cercado  de 
tapiería,  adonde  se  sube  desde  la  mar  por  una  calzada  hecha  á 
mano,  y  arriba  en  lo  alto,  en  un  llano,  al  pié  de  una  sierra  do 


312 

hay  agua  mucha  y  buena ,  tiene  cuatro  f aleones  en  la  puerta, 
que  se  cierra  de  noche  por  temor  de  cosarios  franceses  de  que 
es  muy  infestada,  y  otras  dos  piezas  de  bronce  en  lo  alto,  y 
cuatro  ó  cinco  de  hierro. 

Está  entre  dos  rios,  uno  llamado  rio  Grande  al  oriente,  que 
se  llega  á  reconocer  yendo  á  Truxillo  desde  el  cabo  de  Cama- 
rón, y  otro  al  poniente  del  pueblo:  el  temple  de  la  tierra  es 
caluroso  y  toda  ella  áspera,  sino  sea  el  valle  Papayela  que  está 
cinco  leguas  del  al  sur,  y  tiene  treinta  leguas  ó  más  de  largo 
hacia  Olancho,  todo  de  tierra  llana  y  de  buen  temple  y  fértil, 
por  el  cual  pasa  un  rio  caudaloso  que  se  dice  de  Huaguan, 
que  desagua  en  la  mar  del  Norte  junto  á  Truxillo,  cuyas 
riberas  están  bien  pobladas  de  cacaotales  y  estancias  y  atos  de 
vacas,  que  se  crian  por  la  corambre,  aunque  la  carne  dellas  es 
la  más  estimada,  y  hay  tantas,  que  valen  á  doce  pesos,  y  las 
yeguas  otro  tanto,  por  haber  gran  número  de  caballos,  y  muy 
buenas  ovejas,  y  cabras  pocas  por  el  poco  aprovechamiento 
que  hay;  de  los  puercos  caseros  hay  muchos  y  bravos  que  se 
han  hecho  cimarrones  muchos,  y  muchos  venados  y  pescado 
de  la  mar  y  rios;  mucho  maíz,  cacaué  y  muchas  frutas  de 
España  y  de  la  tierra,  mucha  y  muy  buena  zarzaparrilla;  y  oro 
se  coge,  aunque  no  mucho  por  los  pocos  negros  que  hay. 

El  edificio  de  las  casas  es  de  tapia  y  adobes,  porque  falta 
piedra  aunque  no  madera:  hay  alrededor  de  la  ciudad  en  la 
entrada  della  una  yerba  muy  fresca,  que  en  comiéndola  las 
bestias  mueren  della. 

El  puerto  de  Truxillo  se  llama  Juan  Gil  y  es  muy  bueno, 
aunque  no  tiene  barra  sino  bahía  muerta  abrigada  de  todos 
los  vientos,  y  así  pueden  estar  en  él  todas  las  naos  que  quieren 
con  un  prois  en  tierra,  porque  es  muy  hondable  y  capaz,  y 
aunque  no  tiene  rios  tiene  buena  agua  dulce,  y  no  se  descarga 
en  él  sino  lo  que  es  menester  para  la  ciudad,  porque  lo  demás 
pasa  al  Puerto  de  Caballos. 

Para  entrar  en  él,  viniendo  del  cabo  de  Camarón  viaje  de 
España,  se  ven  tres  medaños  de  arena  en  la  costa  antes  de 
llegar  á  la  punta  de  Truxillo,  y  la  tierra  adentro  las  sierras  de 
Santa  Cruz;  y  nordeste  sueste  con  la  punta  de  Truxillo  está 


313 

la  isla  Guanaxa^  por  cima  de  la  cual  parece  la  tierra  alta 
sobre  la  punta  de  Truxillo  que  es  baja,  y  tiene  la  playa  de 
arena  blanca,  y  sobre  Truxillo  está  una  sierra  alta,  grande, 
que  se  llama  la  sierra  de  Guaymoreta,  y  á  la  caida  della  por 
la  mar  está  una  cabana,  que  parece  baza  de  trigo  segada,  y  al 
pié  de  la  dicha  sierra  está  el  pueblo:  para  entrar  en  la  bahía 
del  se  ha  de  llegar  á  la  punta  que  es  fondo,  y  surgir  enfrente 
del  pueblo  en  ocho  ó  nueve  brazas. 

OLANCHO. 

La  villa  de  San  Jorge  de   Olancho^  pueblo  de  españoles, 
cuarenta  leguas  de  Gomayagua,  pueblo  de  cuarenta  vecinos        H  (> 
españoles  del  obispado  y  de  la  dicha  gobernación  de  Hondu- 
ras; en  la  jurisdicción  y  comarca  de  este  pueblo  hay  como  diez 

mil  indios  tributarios  en  pueblos;  hay  teniente 

de  gobernador  y  alcaldes  ordinarios ;  es  de  la  gobernación  y 
obispado  de  Honduras:  la  tierra  en  que  está  es  mas  fria  que  la 
de  los  otros  pueblos  de  la  provincia,  y  aunque  es  tierra  muy 
montañosa,  en  algunos  valles  que  tiene  se  coge  mucho  trigo  y 
maíz,  y  en  algunos  rios  della  oro  alguno,  especialmente  en  el 
que  se  dice  de  Guayape^  que  está  doce  leguas  de  la  villa,  y 
antiguamente  se  sacó  del  en  gran  cantidad  mas  que  de  otros 
ningunos;  y  así  solamente  han  quedado  en  él  como  cincuenta 
negros  que  andan  á  sacarlo  de  Gomayagua  y  Olancho. 


HIDROGRAFÍA  Y  DESCRIPCIÓN  DE  LA  COSTA  DE  LA  PROVINCIA 
DE  HONDURAS. 

Para  navegar  desde  España  á  Honduras,  se  han  de  poner 
en  la  Española,  en  el  cabo  de  Tiburón,  desde  donde  se  gobier- 
na al  norueste  cuarta  del  oeste  hasta  doblar  la  Navaza,  desde 
donde,  gobernando  al  oeste  se  prolongará  la  isla  Xamayca,  por 
la  banda  del  norte  hasta  la  punta  del  Negrillo,  que  es  lo  más 
ocidental  de  aquella  isla,  desde  la  cual  se  navegará  una  sen- 
gladura  de  treinta  leguas  al  oeste,  y  desde  allí  la  vuelta  del 


314 

oessudueste  hasta  tomar  sonda  en  el  cabo  de  Camarón,  que 
es  en  el  principio  de  la  dicha  provincia  de  Honduras.  Para 
venir  de  Honduras  á  España,  partiendo  de  Truxillo,  se  viene 
en  demanda  del  cabo  de  San  Antón,  que  es  lo  más  ocidental 
de  la  isla  de  Cuba,  hasta  reconocerle  y  pasar  la  Habana. 

Golfo  de  Eondiiras^  es  toda  la  mar  que  hay  desde  cabo  Del- 
gado hasta  donde  se  junta  Yucatán  con  la  costa  de  Honduras, 
que  es  por  la  provincia  de  la  Verapaz  en  16»  de  altura,  de 
donde  bástala  punta  de  las  Higueras  llaman,  la  mar  que  hay^ 
el  golfo  de  Goanojos. 

Golfo  de  Goanojos,  es  donde  vá  corriendo  la  costa  hasta 
Truxillo,  leste-oeste. 


HAY  EN  ESTA  MAR  LOS  PUERTOS,  CABOS  Y  RÍOS  SIGUIENTES. 

Punta  de  las  Higueras:  en  16°  grados  de  altura. 

Golfo  Dulce:  junto  á  punta  de  las  Higueras,  al  oriente 
della,  veinte  y  dos  ó  veinte  y  tres  leguas  de  la  ciudad  de  Gra- 
cias á  Dios  norte-sur  y  cuarenta  ó  cuarenta  y  cinco  de  Gua- 
timala  al  sudueste. 

Playa  Baja:  ocho  ó  nueve  leguas  de  Golfo  Dulce  al  levante. 

Rio  Cozumha:  entre  playa  Baja  y  cabo  de  Tres  Puntas^ 
cinco  ó  seis  leguas  del. 

Cabo  de  Tres  Puntas:  en  15<>  y  ^/^. 

Puerto  de  Caballos:  en  15°  y  Vs?  como  arriba  queda  descrito, 
desde  donde  para  Truxillo  se  gobierna  al  nordeste  hasta  doblar 
la  isla  Utila,  y  desde  allí  á  Truxillo. 

JRio  de  Ulua:  la  boca  del  en  15°  y  Va  que  encima  de  San 
Pedro  se  dice  rio  de  Balahama. 

Rio  Pachi:  cuatro  ó  cinco  leguas  de  la  ciudad,  de  Tres  Pun- 
tas al  oriente,  el  cual  viene  desde  Yamala. 

Rio  Bajo:  cinco  ó  seis  leguas  del  Puerto  de  Caballos  al  po- 
niente, que  nace  en  el  valle  de  Naco. 

Puerto  de  la  Sal:  tres  islas  en  triángulo  junto  á  una  punta 
que  está  en  15*'  j  }4  de  altura. 

Rio  Balohamo:  seis  ó  siete  leguas  más  al  oriente  de  Puerto 
de  la  Sal. 


315    ' 

Triunfo  de  la   Cruz:  un  cabo  de  tres  puntas  que  est¿l  en 

Rio  Bajo:  seis  ó  siete  leguas  del  Triunfo  de  la  Cruz,  al  orien- 
te, enfrente  de  la  boca,  tres  isletas  en  triángulo. 

Rio  Ilulma:  catorce  ó  quince  leguas  de  Truxillo  al  ponien- 
te, su  nacimiento  treinta  leguas  al  sur  de  la  villa  de  San 
Jorge  del  valle  de  Olancho. 

Rio  Xagua:  una  isleta  arrimada  á  la  costa  del  poniente,  seis 
leguas  de  Truxillo  al  poniente^  como  queda  descrito  arriba  en 
la  ciudad. 

Punta  de  Truxillo^  ó  Caho  Delgado,  y  por  otro  nombre  do 
Honduras,  en  1 G"  y  X ;  es  baja  y  tiene  la  playa  de  arena  blanca. 

Hutila:  isla  del  golfo  de  Honduras  en  16",  cuatro  ó  cinco  le- 
guas de  largo  leste-oeste:  desde  aquí  para  Truxillo  se  gobier- 
na al  sueste,  cuarta  del  leste,  y  para  Puerto  de  Caballos  la 
punta  del  sudueste. 

Guanaxa:  isla  del  golfo  de  Honduras,  cuatro  leguas  en 
torno,  el  medio  della  en  16"  y  Va  nordeste  sudueste  con  la 
punta  de  Truxillo;  es  isla  montosa  que  hace  en  medio  una 
quebrada. 

Helen:  una  isleta  arrimada  á  la  de  Guanaxa,  al  norte  de  la 
punta  del  poniente. 

Guayaba:  isla  en  el  golfo  de  Honduras,  tres  leguas  de  largo 
leste-oeste;  el  medio  della  en  16"  y  y^:  dicen  que  hay  en  esta 
isla  una  mina  de  cristal. 

Rio  de  Sant  Elifonso:  en  medio  de  cabo  Delgado  y  cabo  de 
Camarón. 

Caho  de  Camarón:  en  16°  y  }i\  tiene  un  placel  grande  de- 
lante de  sí  demás  de  veinte  ó  veinte  y  cinco  leguas  á  la  mai% 
y  junto  á  la  tierra  está  la  isla  de  San  Andrés  con  algunos 
cayos,  por  entre  los  cuales  y  la  tierra  hay  canal  fondable  y 
pueden  entrar  bien  navios:  desde  el  dicho  Cabo  de  Camarón 
hasta  Truxillo  hay  trece  rios  todos  caudalosos  y  grandes.  Vase 
en  demanda  de  este  cabo  desde  la  isla  Xamayca,  cuando  se  vá 
á  Honduras,  y  habiendo  llegado  á  él ,  hasta  tomar  sonda  para 
saUr  della  é  ir  á  Truxillo,  se  gobernará  al  este,  cuarta  del 
sudueste,  hasta  el  rio  Grande  que  está  antes  de  Truxillo. 


316 

San  Míllán:  una  isleta  junto  al  bajo  del  Cabo  de  Camarón 
seis  ó  siete  leguas  del  al  norte. 

Bahía  de  Cartago:  una  bahía  grande,  redonda,  llena  de 
islas,  el  medio  della  en  15°. 

Isla  de  los  Bajos:  una  isla  grande,  que  está  en  medio  del 
bajo  grande  que  sale  desde  la  punta  del  Camarón. 

Bahía-honda:  como  puerto,  que  tiene  una  isla  á  la  entrada 
y  ocho  leguas  de  la  bahía  de  Cartago  al  levante. 

Puerto  de  los  Reyes:  doce  leguas  y  media  al  norueste. 

Quixines:  una  punta  entre  Bahía-honda  y  Puerto  de  los 
Reyes. 

Islas  Viciosas,  tres  isletas  en  la  mar  del  Norte  en  15°  y  ^/^, 

Quita-sueño:  un  bajo  en  la  mar  del  Norte,  enfrento  del 
cabo  de  Gracias  á  Dios  de  la  costa  de  Honduras,  en  15°. 

Roncador:  un  bajo  de  la  mar  del  Norte  al  nordeste  de  cabo 
de  Gracias  á  Dios  en  15°  y  algo  más. 

Caho  de  Gracias  ciDios:  en  14°  y  Vs* 

Golfo  de  Nicuesa:umL  ensenada  redonda,  con  islas  en  medio, 
pasado  el  cabo  de  Gracias  á  Dios  al  sur  cerca  del. 

Rio  de  Yare:  en  13°  algo  más,  el  que  divide  esta  gobernación 
de  Honduras  de  la  de  Nicaragua,  y  viene  corriendo  por  este 
paralelo  cerca  de  cien  leguas  la  tierra  adentro. 


DESCRIPCIÓN  DE  LA  PROVINCIA  Y  GOBERNACIÓN  DE  NICARAGUA. 

La  provincia  y  gobernación  de  Nicaragua  parte  términos 
con  la  provincia  de  Guatimala  por  los  términos  de  la  Chulu- 
teca,  que  está  en  92°  de  longitud  del  meridiano  de  Toledo, 
desde  donde  vá  corriendo  al  oriente,  hasta  juntarse  con  Costa 
Rica,  como  ciento  veinte  ó  ciento  cuarenta  leguas,  cuyos  tér- 
minos son  inciertos  por  esta  parte  á  causa  de  no  estar  muy 
descubierta  la  provincia  de  Costa  Rica.  Por  la  parte  de  medio- 
día tiene  por  términos  la  costa  de  la  mar  del  Sur,  que  corre 
leste-oeste,  cuarta  al  norueste;  de  manera,  que  norte-sur 
tendrá  desde  13*  y  Ví>  á  que  responden  como  setenta  ú  ochenta 
leguas,  hasta  las  corrientes  del  rio  Yare,  que  corre  desde  cerca 


317 

de  la  provincia  de  Guatimala  al  leste  hasta  la  mar  del  Norte, 
por  el  cual  rio  se  divide  esta  provincia  de  la  de  Honduras^ 
aunque  por  aquí  los  términos  dellas  no  son  muy  distintos  ni 
sabidos. 

Hay  en  esta  gobernación  cinco  pueblos  de  españoles^  los 
cuatro  ciudades,  y  en  todos  como  trescientos  cincuenta  vecinos 
españoles,  y  cantidad  de  pueblos  de  indios,  aunque  de  los 
que  son  no  se  tiene  relación  entera. 

Es  toda  esta  gobernación  diócesis  de  un  obispado,  que  se 
intitula  del  nombre  de  la  provincia;  hay  en  ella  oficiales,  te- 
sorero y  contador. 

Costeó  esta  provincia  primero  que  otro  Gil  González  de  Avi- 
la, año  de  1522,  por  mandado  de  Pedrarias  de  Avila,  goberna- 
dor que  era  de  Panamá,  y  llamáronla  así  por  un  gran  rey 
que  habia  en  ella  des  te  nombre,  y  después  envió  el  mismo 
Pedrarias  á  Francisco  Hernández,  que  pobló  en  ella  algunos 
pueblos. 

La  tierra  por  la  mayor  parte  es  calurosa,  á  causa  de  ser  lo 
más  della  costa  de  la  mar  del  Sur,  aunque  hay  algunas  partes 
frias,  y  lo  más  della  es  tierra  llana,  fértil  y  abundosa  de  maíz, 
cacao,  algodón  y  de  todas  suertes  de  comidas;  pero  no  trigo  ni 
otras  frutas  de  España,  sino  uvas  muy  buenas,  higos  y  gra- 
nadas. 

Hay  ganados,  vacas,  yeguas,  y  puercos  muchos,  cabras  y 
ovejas  no:  los  caminos  para  entrar  en  ella  en  tiempo  de  aguas 
son  trabajosos,  y  en  tiempo  de  seca  son  llanos  y  buenos:  pro- 
véese de  mercaderías  y  cosas  de  España,  por  la  mar  del  Sur, 
de  Panamá,  y  también,  aunque  no  tanto,  por  Puerto  de  Caba- 
llos y  por  el  Desaguadero:  del  Nombre  de  Dios  para  Granada, 
tiene  en  la  mar  del  Sur  cinco  puertos. 


DESCRIPCIÓN  PARTICULAR  DE  LOS    PUEBLOS  DE   ESTA  GOBERNACIÓN. 

LEÓN. 

La  ciudad  de  León  de  Nicaragua,  en  90°  de  longitud  y  •  IT 
y  Va  de  latitud,  diez  y  seis  leguas  de  la  ciudad  de  Granada  al 


318 

norueste,  y  doce  del  Realejo,  puerto  de  la  mar  del  Sur;  habrá 
en  ella  como  ciento  cincuenta  vecinos  españoles,  encomende- 
ros los  ciento  y  los  demás  pobladores  y  tratantes:  en  su  co- 
marca hay  más  de  cien  pueblos  y  repartimientos  de  indios^  y 
en  ellos  como  cinco  mil  quinientos  tributarios;  es  del  distrito 
de  la  audiencia  de  Guatimala  y  cabeza  de  esta  gobernación, 
adonde  de  ordinario  reside  el  gobernador,  oficiales  y  Caja 
Real,  y  la  iglesia  Catedral  desde  el  año  de  1537  que  se  erigió 
en  ella:  hay  un  monesterio  de  la  Merced. 

Pobló  esta  ciudad  Francisco  Hernández  año  de  23  en  nom- 
bre de  Pedrarias  de  Avila,  gobernador  de  Panamá:  su  asiento 
es  en  tierra  llana  junto  á  la  laguna  grande  de  Granada;  son 
las  casas  razonables  de  tapias  y  adobes,  porque  no  hay  piedra 
ni  cal,  aunque  hay  mucha  madera. 

El  temple  de  su  comarca  es  más  caliente  que  frió,  y  la  tierra 
toda  montuosa  y  llena  y  regada  de  muchos  rios  y  buenas 
aguas:  fértil  de  maíz,  cacao  y  algodón.  La  laguna,  en  cuya  ri- 
bera está,  llega  á  las  casas  de  la  ciudad,  y  tiene  de  largo  quin- 
ce leguas  y  ocho  y  diez  en  ancho;  crece  y  mengua  como  la 
mar,  y  hay  en  ella  muchos  pescados  y  caimanes  que,  en  el  in- 
vierno, cuando  está  sin  olas  la  laguna,  se  llegan  á  la  ribera 
donde  hacen  daño  y  también  matan  algunos.  Desagua  esta 
laguna  en  la  de  Granada  por  un  salto  muy  grande,  por  el 
cual  no  se  puede  pasar  de  la  una  á  la  otra,  aunque  entrambas 
se  navegan  con  canoas:  á  la  parte  del  sur  de  la  ciudad  dos 
leguas  della,  á  la  orilla  de  la  laguna,  está  un  volcán  grande 
que  de  ordinario  echa  humo  de  sí. 


PUEBLOS  DE  INDIOS  DE  ESTA  CIUDAD. 

Cucmma:  tiene  cuarenta  tributarios. 
Olocoton:  veinte  y  cuatro  tributarios. 
Sutraua:  sesenta  tributarios. 
Mahometongo:  treinta  y  cinco  tributarios. 
Mabitra:  seis  tributarios. 
Molacecoyale:  treinta  tributarios. 


3Í9 


Huegagalpa:  treinta  tributarios. 

itíauiti:  cuatro  tributarios. 

Cindega:  veinte  tributarios. 

Xocotega:  veinte  y  un  tributarios. 

Capotega:  diez  y  ocho  tributarios. 

Cindega:  cien  tributarios. 

Giialíeheo:  cien  tributarios. 

Muntey:  treinta  y  cinco  tributarios. 

Coayatega:  ochenta  tributarios. 

Igoaltega:  veinte  y  dos  tributarios. 

Andegazumha:  cuarenta  tributarios. 

Deacocaco:  cuarenta  tributarios. 

Suüaua:  ciento  sesenta  tributarios. 

Guacama:  cuarenta  tributarios. 

Utega:  ciento  veinte  y  cinco  tri])utarios. 

Cindega:  sesenta  y  cuatro  tributarios. 

Pecoltega:  setenta  tributarios. 

Comayna^  Magalpa:  tiene  doscientos  tributarios. 

Coyatega:  cien  tributarios. 

Ayagalpa^  Emigalpa:  sesenta  tributarios. 

Cocoayagna^  Egoayagua:  setenta  tributarios. 

Mescalez:  catorce  tributarios. 

Malacala:  cincuenca  y  cinco  tributarios. 

Amatega:  diez  tributarios. 

Goalleheo:  treinta  y  siete  tributarios. 

Tepancinga:  veinte  y  dos  tributarios. 

Colima:  ochenta  tributarios. 

Mazagalpa:  setenta  tributarios. 

Utega:  veinte  y  dos  tributarios. 

Tepusatega:  cien  tributarios. 

Teciotega:  cien  tributarios. 

Tosta:  noventa  y  cuatro  tributarios. 

Teotega:  cuarenta  y  cinco  tributarios. 

Cuicuma:  veinte  tributarios. 

Condegaixo^  Anasastegid:  doscientos  tributarios. 

Teotega:  cincuenta  tributarios. 

CJiÍ7iandega:  ciento  sesenta  tributarios. 


320 


Totogalpa:  veinte  y  cuatro  tributarios. 
Joanagasta:  setenta  y  ocho  tributarios. 
Joanag astilla:  veinte  y  cuatro  tributarios. 
Macatega:  cuarenta  y  cuatro  tributarios. 
Chichigalpa:  ochenta  tributarios. 
Tecotaca:  diez  tributarios. 
Zumhaznaga:  diez  y  seis  tributarios. 
Chamalpan:  noventa  tributarios. 
Totamistega:  veinte  y  dos  tributarios. 
Agagalpa:  cien  tributarios. 
Astatega:  sesenta  tributarios. 
Pangoa:  treinta  tributarios. 
Cindega:  tiene  cuarenta  y  cinco  tributarios. 
Mahiiio:  diez  y  ocho  tributarios. 
Ndbiti:  tiene  once  tributarios. 
Nepuemo:  diez  tributarios. 
Tencosalpa:  treinta,  y  cinco  tributarios. 
Nandayamo:  veinte  y  ocho  tributarios. 
Ayatega:  treinta  tributarios. 
Telia:  tiene  cien  tributarios. 
Pocoltega:  tiene  diez  y  ocho  tributarios. 
Acolotega:  tiene  setenta  tributarios. 
Noloaque:  tiene  trece  tributarios. 
Cocogira. 
Nicoya. 

Nicoya:  cuatrocientos  tributarios. 
Chira:  tiene  sesenta  tributarios. 
Managua:  cien  tributarios.  . 
Tustega:  doce  tributarios. 
Cindega:  ochenta  tributarios. 
Yoalteacende:  sesenta  tributarios. 
Limay:  cuarenta  y  cuatro  tributarios. 
-4?/aíegrcí:  diez  y  seis  tributarios. 
Husgalpa:  veinte  y  dos  tributarios. 
Xocogalpa:  ocho  tributarios. 
Olomega:  tiene  veinte  tributarios. 
Matrarejo:  tiene  veinte  y  seis  tributarios. 


321 


Diriondo:  veinte  y  cuatro  tributarios. 
Malvare :  cien  tributarios. 
Alateca:  diez  y  ocho. tributarios. 
Cindega:  ochenta  tributarios. 
Estanguiz:  treinta  y  tres  tributarios. 
Nequeneme:  cuarenta  tributarios. 
Dematinio:  sesenta  tributarios. 
Capotega:  tiene  veinte  tributarios. 
Nahitroaoponao:  sesenta  tributarios. 
Mamatí:  veinte  tributarios. 
Paynaltega. 

Archiuina:  sesenta  tributarios. 
Toscoaga:  doce  tributarios. 
Tonaltega:  cuarenta  tributarios. 
Mahitianag arando:  veinte  tributarios. 
Mabitia:  veinte  y  dos  tributarios. 
Nagarote:  treinta  tributarios. 
Pomonag arando:  tiene  doce  tributarios. 
Tolgalpa:  tiene  treinta  tributarios 


GRANADA. 

La  ciudad  de  Granada,  en  90°  de  longitud,  11°  y  Va  de  altura, 
diez  y  seis  leguas  de  la  ciudad  de  León,  casi  al  sudueste  della^ 
y  treinta  y  nueve  de  Nicoya,  y  veinte  del  puerto  del  Realejo, 
es  pueblo  de  doscientos  vecinos^  que  la  mitad  deben  ser  enco- 
menderos, y  en  su  comarca  hay  como  cien  repartimientos  ó 
pueblos  de  indios,  en  que  debe  haber  como  seis  mil  quinientos  ó 
siete  mil  tributarios;  es  de  la  gobernación  y  obispado  de  Ni- 
caragua; nohay  moncsterio,  porque  uno  que  hablase  despobló. 

Pobló  esta  ciudad  Francisco  Hernández,  en  nombre  de  Pe- 
drarias  de  Avila,  gobernador  de  Panamá,  año  de  23  ó  24;  está 
en  tierra  sana  y  más  caliente  que  fria,  y  fértil  y  abundosa  de 
maíz,  algodón,  cacao,  miel,  cera,  y  otros  mantenin^ientos  y 
comidas.  Tiene  su  asiento  en  un  llano,  riberas  de  una  gran 
laguna  de  agua  dulce  que  tiene  de  boj  más  de  cien  leguas,  y 
más  de  treinta  ó  treinta  y  cinco  de  travesía;  hay  mucho  pes- 

21 


322 

cado  en  ella,  y  un  género  de  sábalos  muy  grandes:  desagua 
esta  laguna  en  el  mar  del  Norte,  de  la  cual  está  treinta  leguas, 
y  por  ella  y  por  su  desaguadero  se  provee  toda  la  provincia  de 
Nicaragua  de  las  cosas  que  se  llevan  de  España  al  Nombre  de 
Dios,  adonde  van  y  vienen  con  fragatas,  cjue  se  hacen  muchas 
en  esta  laguna,  aunque  la  navegación  della  hasta  la  mar  del 
Norte  no  se  tiene  por  muy  segura. 

En  la  jurisdición  de  esta  ciudad,  cerca  della,  tres  leguas  del 
volcán  de  Masaya,  está  un  pueblo  de  hasta  cuarenta  indios, 
los  cuales  se  proveen  de  agua  de  una  laguna  que  llaman  de 
Lindyrí^  que  es  el  nombre  del  pueblo,  la  cual  tiene  tres  leguas 
debajo,  y  está  metida  dentro  de  la  tierra  entre  unos  riscos  de 
peña  tajada,  á  la  cual  se  desciende  por  más  de  cien  escalones, 
que  los  indios  han  hecho  de  unas  piedras  en  otras,  por  donde 
bajan  y  suben  las  indias  cargadas  con  sus  vasijas  y  grande 
destreza  y  peligro  de  caer;  es  el  agua  muy  buena,  delgada  y 
fria,  y  en  ella  no  hay  ningún  género  de  pescado  ni  otra  cosa 
viva:  quieren  decir  los  naturales  que  hubo  allí  un  volcán  que 
se  hundió  y  quedó  hecha  aquella  laguna. 

Hay  cerca  de  la  ciudad  algunos  volcanes,  y  entre  ellos  el  de 
Masaya,  que  por  su  grandeza  y  profundidades  cosa  notable  en 
el  mundo:  puédese  subir  hasta  lo  alto  del  á  caballo  porque  no 
es  muy  alto;  tiene  la  boca  del  en  circuito  más  de  media  legua, 
desde  la  cual  hay  más  de  doscientas  brazas  en  hondo,  de  pa- 
red derecha  y  tajada  en  piedra  viva  hasta  una  plaza  que  s& 
hace  tan  ancha  como  la  boca,  y  en  medio  della  otra  boca,  la 
cuarta  parte  de  ancha  que  la  primera,  por  la  cual,  desde  lo 
alto  se  alcanza  á  ver  el  fuego  que  anda  dentro  en  lo  más  pro- 
fundo de  la  segunda  boca,  hasta  donde,  según  se  puede  alcanzar, 
dicen  que  habrá  otras  cuarenta  ó  cincuenta  brazas:  el  fuego 
que  se  vé  dentro  anda  con  gran  ruido  y  con  unas  hondeadas 
de  fuego  como  de  agua  en  la  mar,  por  donde  parece  que  debe 
ser  algún  licor  ó  metal  lo  que  allí  arde;  echa  de  cuando  en 
cuando  algunos  borbollones  de  cisco  que  se  quedan  en  el  llano 
donde  está  la  primera  y  más  profunda  boca;  han  echado  al- 
.gunos,  que  han  bajado  allá,  calderas  y  otros  vasos  para  sacar 
del  licor  que  arde,  y  todo  lo  consume  y  derrite  el  fuego,  cuyo 


323 

resplandor  es  tanto,  que  de  noche  los  pueblos  comarcanos  de 
dos  y  tres  leguas  se  alumbran  con  él  y  se  puede  leer  una  carta. 
Cuatro  leguas  de  esta  ciudad  estaba  un  pueblo  de  indios  que 
se  llamaba Ifom^ac/io,  junto  aun  volcan  pequeño  que  el  año 
de  70,  con  una  tormenta  muy  grande  de  viento  y  agua  que  hizo, 
una  noche  reventó,  y  un  lado  dól  cayó  todo  encima  del  pueblo, 
de  manera,  que  de  toda  la  gente  que  había  en  él  no  escapó  sino 
un  solo  vecino  de  la  ciudad  de  Granada  que  se  llamaba  Cara- 
vallo,  y  dos  indias  viejas;  quedando  seis  ó  siete  españoles  con 
todos  los  demás  indios  enterrados.  Por  el  otro  lado  salió  tan 
gran  tempestad  de  agua  y  piedra  que  en  más  de  seis  leguas 
por  aquella  parte  hizo  grande  daño  en  los  cacaoatales  y  estan- 
cias de  ganados. 


PUEBLOS  DE  INDIOS  DE  ESTA  CIUDAD. 

Yatan:  tiene  diez  y  ocho  tributarios. 
Diriega:  tiene  cuarenta  tributarios. 
Müagalpa:  treinta  y  cinco  tributarios. 
Macatepeque:  cincuenta  tributarios. 
Xinotepeque:  sesenta  tributarios. 
Achomba:  diez  tributarios. 
Xalteua:  diez  tributarios. 
Apapalota:  sesenta  tributarios. 
Xoxoatia:  tiene  nueve  tributarios. 
Capulao:  veinte  y  seis  tributarios. 
Mohoyno:  cuarenta  tributarios. 
Moaogalpa:  cincuenta  y  cincO'  tributarios. 
Giiatepeque:  sesenta  y  un  tributarios. 
Miralia:  diez  tributarios. 
Gualepetoyiala:  setenta  y  cinco  tributarios. 
Minar  ote:  cuarenta  tributarios. 
Riomho:  veinte  y  un  tributarios. 
Masaya:  ciento  cincuenta  tributarios. 
Xalteua:  tiene  treinta  tributarios. 
Diriomo:  sesenta  tributarios. 


324 

Namhacho:  tiene  ochenta  tributarios. 
Namharina:  sesenta  tributarios. 
Xalteua:  tiene  quince  tributarios. 
Managua:  cien  tributarios. 
Xalteha:  diez  tributarios. 
Montma:  ciento  diez  tributarios. 
Marinalte:  tiene  once  tributarios. 
Deria:  setenta  y  siete  tributarios. 
Xiyiotepec:  sesenta  tributarios. 
Loma:  cuarenta  tributarios. 
Marinalte:  diez  tributarios. 
Diriomo:  cuarenta  tributarios. 
Xalteha:  diez  tributarios. 
Diriamha:  cien  tributarios. 
Nomotiha:  cien  tributarios. 
Mandayme:  cien  tributarios. 
Masitande:  treinta  y  cinco  tributarios. 
Típitnpa:  veinte  tributarios. 
Manacjoa:  tiene  diez  tributarios. 
Coagalpa:  setenta  tributarios. 
Coyagalpa:  treinta  tributarios. 
Matjales:  trescientos  tributarios. 
NiqítenoJiomo:  ciento  veinte  tributarios. 
Xalteua:  tiene  quince  tributarios. 
Marinalte:  cuarenta  tributarios. 
Mandapio:  noventa  tributarios. 
Mandach, 

Delderia:  sesenta  tributarios. 
Beriomho:  treinta  y  siete  tributarios. 
Mandayme:  cincuenta  y  un  tributarios. 
Nicaraguay:  ciento  catorce  tributarios. 
Guatigalpa. 

Xalteha:  catorce  tributarios. 
Masaya:  ciento  diez  tributarios. 
Xalteha:  cinco  tributarios. 
Nicaragua:  cien  tributarios. 
Mandaame:  ochenta  tributarios. 


3?5 

Minar  ote:  treinta  tributarios. 

Cagoalpa:  veinte  tributarios. 

Cagiialpa  y  otros  pueblos:  trescientos  tributarios. 

Managua:  veinte  y  cinco  tributarios. 

Isla  de  Nicaragoa:  ciento  cuarenta  y  cuatro  tributarios. 

Nicaragoa:  tiene  noventa  tributarios 

Managoa:  treinta  tributarios. 

Mazagalpa:  cincuenta  y  cinco  tributarios. 

Atoto7ie:  veinte  y  siete  tributarios. 

Xalteua:  cuarenta  tributarios. 

Chicogalpa:  treinta  y  siete  tributarios. 

Cangen:  tiene  setenta  y  cinco  tributarios. 

Xalteua:  treinta  y  cinco  tributarios. 

Nandayo:  veinte  y  siete  tributarios. 

Nicaragica-Anata:  treinta  tributarios. 

Xalteua:  ocho  tributarios. 

Tenamy:  veinte  y  nueve  tributarios. 

Xalteba:  tres  tributarios. 

Nicaragoa:  diez  tributarios. 

Nayida-Maxalata:  cincuenta  tributarios. 

Nicopasaya:  cien  tributarios. 

Salteha:  veinte  tributarios. 

Agocaco:  treinta  y  seis  tributarios. 

Chuigalpaytica:  setenta  tributarios. 

Polgalpa. 

Nenderi:  tiene  trescientos  tributarios. 

Capandi:  ochenta  tributarios. 

Delderia:  ochenta  tributarios. 

Xicogalpa:  cuarenta  y  cinco  tributarios. 

Monagalpa:  diez  y  seis  tributarios. 

Solícita:  cuarenta  y  cuatro  tributarios. 

Mahometomho:  veinte  tributarios. 

Cagoatoto:  seis  tributarios. 

Mastega:  ciento  treinta  tributarios. 

Cacaloaque:  ciento  cincuenta  y  tres  tributarios. 

Poteca:  tiene  setenta  tributarios. 

Ayatega:  treinta  tributarios. 


326 

Pozoltega:  sesenta  tributarios. 

Teceatega:  setenta  tributarios. 

Totoaque:  veinte  y  tres  tributarios. 

Ahangasca:  cuarenta  tributarios. 

Coayaco:  ciento  quince  tributarios. 

Mazagalpa:  sesenta  tributarios. 
■  Delderia,  y  Goatepec:  ciento  quince  tributarios. 

Monimho:  doscientos  cincuenta  tributarios. 

Tiene  á  seis  leguas,  en  la  mar  del  Sur,  el  puerto  de  San  Juan^ 
que  por  unos  bancos  de  arena  que  tiene  en  la  barranca  no- 
se  puede  salir  siempre  del,  y  así  no  acuden  á  él  navios. 

NUEVA    SEGOVIA. 

Nueva  Segovia,  ciudad  de  españoles  en  80''  de  longitud  y  11** 
y  Va  de  altura,  treinta  leguas  de  Granada  al  oes-nordeste,  y 
otras  treinta  de  León  hacia  el  norte,  tendrá  cuarenta  vecinos 
españoles;  es  de  la  diócesis  de  Nicaragua:  la  tierra  en  que  está 
es  montaña  toda,  y  así  el  temple  es  más  frió  que  de  otra  parte 
desta  gobernación,  aunque  la  mayor  parte  es  caliente  como 
queda  dicho;  sácase  en  ella  mucho  oro:  de  los  pueblos  de 
indios  que  hay  en  su  comarca  no  hay  relación. 

NUEVA  JAÉN. 

La  Nueva  Jaen^  ciudad  de  españoleS;,  junto  á  la  laguna  de 
Granada  por  donde  comienza  á  salir  della  el  rio  que  llaman  el 
Desaguadero,  que  está  treinta  leguas  de  la  mar:  hay  pocos  es- 
pañoles en  ella,  y  en  su  jurisdición  y  comarca  pocos  indios; 
es  de  la  diócesis  de  este  obispado  de  Nicaragua;  cógese  en 
ella  algún  cacao.  El  Desaguadero  se  navega  con  fragatas  como 
caravelas,  que  van  y  vienen  desde  Granada  al  Nombre  de  Dios 
con  mercaderías  de  España,  de  que  se  provee  la  gobernación 
toda. 


327 


EL  REALEJO. 


La  villa  del  Realejo,  en  91"  de  longitud,  y  1 T  y  X  de  altura, 
once  leguas  de  León  de  Nicaragua  y  veinte  y  cuatro  de  la 
Chuluteca,  junto  á  la  mar:  hay  en  él  como  treinta  vecinos  es- 
pañoles; es  de  la  diócesis  de  Nicaragua,  pueblo  rico  por  la 
contratación  del  puerto  que  tiene;  está  en  tierra  caliente,  sin 
trigo  como  las  demás  de  Nicaragua,  y  abundosa  de  frutas  de 
la  tierra  y  ganados  de  vacas  y  gallinas.  Tiene  á  una  legua  el 
puerto  que  llaman  de  la  Posesión,  y  comunmente  del  Realejo^ 
el  rio  abajo  al  sueste,  el  cual  es  de  los  más  seguros  puertos 
que  hay  en  la  mar  del  Sur  y  acuden  á  él  muchos  navios  de 
Nueva  España,  Guatimala  y  Panamá,  por  donde  se  sacan  ga- 
llinas, maíz  y  miel:  hácense  asimismo  en  el  dicho  puerto  mu- 
chos navios  por  la  seguridad  de  él  y  aparejo  de  madera  que 
hay  para  ellos. 


HIDROGRAFÍA  Y  DESCRIPCIÓN  DE  LA  COSTA  DE  ESTA  PROVINCIA 
DE  NICARAGUA. 

La  costa  va  por  la  mar  del  Sur  desde  Costa-Rica,  al  oes-no- 
roeste, y  en  esta  mar,  de  Mayo  para  Setiembre,  reinan  unos 
particulares  vientos  que  se  llaman  Suestes,  que  suelen  ser  muy 
bravos  y  recios;  hallándose  en  la  mar  con  ellos  en  especial  de 
noche  cuando  con  el  fresco,  son  más  recios  y  más  peligrosos. 

Hay  en  esta  costa  los  puertos,  puntas,  islas  y  ríos  siguientes: 

Isla  de  Santa  María  en  la  costa  del  sur  de  Nicaragua,  al  le- 
vante del  Cabo  de  Bórica  como  siete  ú  ocho  leguas. 

Cabo  de  Bórica  en  í)"  y  V3  de  altura. 

Golfo  de  Hosa ,  entre  el  Cabo  de  Bórica  y  punta  de  San 
Lázaro  en  la  mar  del  Sur,  costa  de  Nicaragua, 

Punta  de  San  Lázaro,  en  9"  y  Vs  de  altura. 

Isla  del  Cabo,  al  occidente  de  la  punta  de  San  Lázaro. 

Golfo  de  San  Lucas  de  Nicoya,  hasta  punta  Delgada  diez  y 
siete  ó  diez  y  ocho  leguas  de  entrada  en  la  tierra. 


328 

Punta  Delgada  en  la  costa  de  Veragua,  en  9°  de  altura. 

Cabo  de  Velas ^  trece  ó  catorce  leguas  de  punta  Delgada  al 
Noroeste. 

Golfo  de  las  Yeguas,  en  la  costa  de  Nicaragua  al  Poniente 
del  Cabo  de  Velas. 

Bahía  y  Puerto  de  Santo  Domingo^  en  Nicaragua  en  10" 
y  X  ele  altura. 

Cabo  de  Santa  Catalina,  la  parte  occidental  de  la  bahía  de 
Santiago. 

Golfo  de  Picas^  en  9"  de  altura  y  1 T  de  longitud. 

Puerto  del  Realejo,  que  por  otro  nombre  dicen  de  la  Posesión, 
junto  á  la  villa  del  Realejo,  como  allí  queda  descrito. 

NICOYA. 

El  pueblo  de  Nicoya,  en  los  confines  de  Nicaragua  y  Costa- 
Rica,  en  89°  de  longitud  y  12"  y  X  ¿e  altura  según  relaciones 
de  particulares,  y  según  las  cartas  en  10°  y  algo  más,  cua- 
renta y  cuatro  leguas  de  la  ciudad  de  Granada,  y  ocho  leguas 
de  la  isla  de  Chira;  no  hay  españoles  de  asiento  en  él,  sino 
solos  los  que  vienen  de  paso  á  embarcarse  en  el  puerto  de  Paro; 
es  corregimiento  y  pueblo  de  indios,  en  que  hay,  con  los  de 
la  isla  de  Chira,  cuatrocientos  tributarios  que  son  de  la  Corona 
Real.  Antiguamente  ponía  la  Audiencia  de  Panamá  corregidor 
en  este  pueblo,  por  haberse  pacificado  por  capitanes  proveídos 
della,  hasta  el  año  de  73  que  se  incorporó  en  Costa-Rica,  y 
mandó  que  el  Gobernador  della  ponga  un  Teniente  en  este 
pueblo,  en  el  cual  pone  un  Vicario  el  Obispo  de  Nicaragua,  en 
cuya  diócesis  cae.  Los  tributos  de  este  pueblo  entran  en  la  Caja 
Real  de  León  de  Nicaragua. 

El  asiento  de  este  pueblo  es  entre  unas  sierras  cercado  todo 
alrededor  deltas,  con  que  viene  á  ser  el  sitio  muy  caliente 
como  lo  demás  de  la  provincia  de  Nicaragua:  es  la  comarca 
abundosa  de  miel,  cera,  algodón,  maíz,  frísoles,  dantas  y 
puercos  de  la  tierra;  no  hay  ganado  vacuno,  ni  otro  ganado 
de  España,  sino  sean  algunos  caballos  y  yeguas  que  los  indios 
tienen  para  su  servicio;  hay  muchas  muías,  gallinas  de  Casti- 


329 

lia  y  frutas  de  la  tierra,  maméis,  plátanos,  fciruelas,  aguacates 
y  pinas. 

Son  los  indios  de  este  pueblo,  leales  y  obedientes  á  las  justi- 
cias, pero  muy  pobres  porque  son  haraganes  y  amigos  de  hol- 
gar; tienen  por  grangcría  hacer  cantidad  de  chicu vites  de  pal- 
ma, que  son  unos  vasos  pequeños  con  sus  tapaderos,  todos  pin- 
tados de  negro,  y  muchas  jicaras  pintadas;  tributan  maiz  y  de 
las  otras  cosas  que  hay  en  la  tierra,  y  telas  blancas  de  hilo  y 
algodón. 

En  la  jurisdicción  y  comarca  de  este  pueblo,  que  será  de  siete 
ü  ocho  leguas  en  contorno,  hay  otros  cuatro  pueblos  de  indios 
encomendados  en  vecinos  de  la  ciudad  de  Granada  y  dos  es- 
tancias que  tributan  con  este  pueblo. 


ISLA   DE   CHIRA. 

En  el  golfo  de  Nicoya,  que  cae  todo  en  la  jurisdicción  de  Ni- 
coya,  está  la  isla  de  Chira  en  9"  y  X  de  altura,  ocho  leguas  do 
la  ciudad,  las  cinco  hasta  la  mar  y  las  otras  tres  por  el  agua; 
hay  en  ella  catorce  indios  casados,  tributarios,  y  al  pié  de  cua- 
renta mujeres,  todos  del  Rey,  que  le  tributan  cuatrocientas 
piezas  de  loza,  de  que  hacen  gran  cantidad,  no  con  tornos, 
sino  á  mampuesto,  alisándola  sobre  la  mano  con  huesos  de 
pescados.  Hay  en  esta  isla  un  puerto  razonable,  y  otro  en  la 
costa  que  se  dice  puerto  de  Paro,  por  donde  se  sacan  para  Pa- 
namá y  otras  partes  las  muías  y  otras  cosas  que  se  crían  en  la 
tierra. 


DESCRIPCIÚN   DE  LA  PROVINCIA  Y  GOBERNACIÓN  DE  COSTA-RICA. 

La  provincia  y  gobernación  de  Costa-Rica^  la  mas  oriental 
de  las  que  se  cuentan  en  la  parte  de  las  Indias  de  la  mar  del 
Norte,  y  de  las  que  caen  en  el  distrito  de  la  Audiencia  de  Gaa- 
timala,  se  comprende  entre  el  meridiano  83°  de  longitud,  por 
donde  parte  términos  con  la  provincia  de  Panamá,  y  87  ú  SS*" 
por  donde  se  junta  con  Nicaragua  entre  el  paralelo  8°  y  12°  ó  13°; 


330 

por  manera  que  tendrá  de  largo  lesle-oesle  desde  el  río  Belén, 
que  la  divide  de  Yeragua,  ochenta  ó  cien  leguas  de  línea  rec- 
ta, que  de  viage,  dicen  los  descubridores  que  son  muchas  mas 
hasta  los  Chomes,  indios  de  Nicoya,  y  norte-sur  como  sesenta 
ó  setenta  leguas  mas  ó  menos  por  partes,  aunque  tampoco  Ios- 
términos  por  donde  se  junta  con  Honduras  están  averiguados. 

El  primero  que  entró  en  esta  provincia  fué  el  capitán  Gara- 
vito,  con  poder  de  Pedrarias  de  Avila,  gobernador  de  Panamá, 
á  quien  mataron  los  indios;  y  después  año  de  61,  la  Audiencia 
de  Guatimala,  presidiendo  Landecho,  envió  á  poblarla  al  li- 
cenciado Caballón,  que  hizo  dos  pueblos  en  ella,  y  después  fué 
Juan  Vázquez  de  Coronado,  que  murió  en  la  mar  volviendo  á 
ella  por  gobernador;  hay  en  ella  dos  ó  tres  pueblos  de  españo- 
les, pequeños.  El  suelo  de  esta  provincia  en  partes  es  llano, 
aunque  por  lo  ordinario  es  montoso;  el  temple  della  es  bueno 
ni  de  mucho  calor  ni  frío;  la  tierra  sana  y  fértil,  así  de  los 
frutos  della  como  los  que  de  España  se  han  plantado;  críanse 
en  ella  muchos  venados,  puercos  monteses  del  onjbligo  en  el 
espinazo;  hay  en  ella  muchas  muestras  de  oro  en  todas  parles,, 
y  algunas  minas  de  plata  aunque  no  muy  ricas. 

Divídese  esta  gobernación  en  ocho  ó  nueve  provincias,  cua- 
tro á  la  parte  del  sur  y  cuatro  á  la  del  norte;  en  todas  hay  tres 
pueblos,  de  españoles,  y  cantidad  de  indios  en  pueblos,  y  en 
poblaciones  de  que  no  se  tiene  relación  por  no  estar  la  pro- 
vincia pacífica;  en  cuya  costa  hay  nueve  puertos,  cinco  en  la 
mar  del  sur  y  cuatro  en  la  del  norte. 


PROVINCIA  DE  GARAVITO. 

En  la  parte  de  la  provincia  de  Costa-Rica  que  está  de  la  cor- 
dillera, que  la  divide  á  lo  largo  para  la  mar  del  Sur,  entrando 
en  ella  por  los  términos  de  Nicoya  ñn  de  la  gobernación  de 
Nicaragua,  la  primera  provincia  es  la  que  llaman  de  Garavi- 
to,  dicha  así  de  su  descubridor:  el  suelo  della  es  de  montaña, 
y  valles  amenos  y  abundosos  de  frutas,  caza,  y  pescado;  hay 
poco  oro  en  ella,  y  salinas  en  la  costa  de  la  mar  de  que  se  pro- 


331 

veen  esta  provincia  y  otras:  la  gente  della  es  valiente  y  lucida^ 
porque  tienen  mucha  y  muy  buena  ropa;  está  en  esta  provin- 
cia, á  lo  que  se  entiende  de  las  relaciones,  Aranjuez,  pueblo  de 
españoles. 

ARA.VJLEZ. 

La  villa  de  Aranjuez^  pueblo  de  espafioles  en  la  provincia 
de  Costa  Rica,  cinco  legxias  de  los  indios  Chomes,  pueblo  de 
indios  de  Nicoya,  que  es  donde  comienza  e&ta  gobernación  en 
la  comarca  de  Garavito,  que  cae  á  la  mar  del  Sur;  tendrá  tres 
ó  cuatro  vecinos.  El  pueblo  ó  puerto  de  Landecho,  dicho  así 
en  memoria  del  Licenciado  Landecho,  presidente  de  la  Audien- 
cia de  Guatimala,  una  legua  de  la  mar  del  Sur,  de  veinte  ca- 
sas de  españoles. 


PROVINCIA  DE  PACACA. 

La  provincia  de  Pacaca,  después  de  Garavito  á  la  costa  de 
la  mar  déí,  es  la  tierra  toda  montaña,  abundosa  de  caza,  fru- 
tas y  pescados,  y  la  gente  como  la  de  Garavito;  está  en  esta 
provincia  la  ciudad  de  Cartago. 


CARTAGO. 

La  ciudad  de  Cartago,  á  la  parle  del  sur,  en  la  provincia  de 
Costa  Rica,  treinta  y  siete  ó  cuarenta  leguas  de  Nicoya,  y  vein- 
te de  la  mar  del  Sur,  es  pueblo  de  sesenta  vecinos  españoles, 
asiento  de  los  Gobernadores  de  esta  provincia.  Poblóle  el  Li- 
cenciado Caballón,  por  orden  déla  Audiencia  de  Guatimala,  y 
llamóle  Garci-Muñoz,  que  era  su  naturaleza  en  España,  y  po- 
blóle once  leguas  del  puerto  de  Landecho,  de  donde  le  mudó 
Juan  Vázquez  de  Coronado,  nueve  leguas  la  tierra  adentro, 
al  valle  de  Gerrí  en  esta  provincia  de  Pacaca,  que  antes  esta- 
ba en  la  de  Garavito,  y  así  quedó  veinte  leguas  de  la  mar  y 
con  el  nombre  de  Cartago  que  le  puso  el  dicho  Juan  Vázquez 
de  Coronado. 


332 


PROVINCIA    DE  AGUARCO. 

La  provincia  de  Aguay^co^  se  sigue  luego  tras  de  la  Pacaca, 
en  la  costa  de  la  mar  del  Sur  de  la  gobernación  de  Costa-Rica 
yendo  hacia  Panamá;,  es  la  mayor  provincia  de  esta  tierra,  y 
de  muchos  valles,  y  rios  en  ella  de  aguas  muy  delicadas,  y  así 
la  más  fértil  y  fructuosa  de  esta  gobernación,  y  á  donde  se  dan 
con  gran  fertilidad  todas  las  cosas  de  España  como  es  trigo, 
naranjas,  sidras,  higueras  y  toda  hortaliza;  tiene  oro  y  hánse 
hallado  en  ella  enterramientos  de  indios  con  cantidad  de  pie- 
zas de  oro;  los  indios  della  son  inclinados  á  la  labor  del  cam- 
po y  tienen  mucha  ropa. 


PROVINCIA  DE  QUEPO. 

La  provincia  de  Quepo,  de  la  dicha  gobernación  de  Costa- 
Rica,  está  más  á  Panamá  y  al  leste  de  Aguareo;  su  comarca 
es  de  muy  grandes  campos  y  muy  llenos  de  caza  de  diferentes 
maneras;  es  fama  que  en  la  costa  della  hay  perlas  buenas, 
aunque  los  naturales  no  las  estiman  sino  sean  las  nácares 
para  unas  corazas  que  dellas  hacen.  No  es  tan  poblada  esta 
provincia  como  las  de  atrás,  pero  son  los  indios  bravos  y  beli- 
cosos, y  llámanlos  los  Palenques  por  unos  maderamientos  con 
que  tienen  cerrados  los  pueblos,  á  causa  de  la  continua  gue- 
rra que  tienen  con  los  comarcanos. 

URICACHIUQUÍ. 

ürica-he-chmqui^  provincia  y  parte  última  de  la  goberna- 
ción de  Costa-Rica,  por  la  mar  del  Sur,  por  donde  se  junta  con 
la  provincia  de  Panamá;  no  hay  relación  de  la  grandeza  ni  ca- 
lidad della. 

LOS   BOTOS. 

Por  la  mar  del  Norte,  la  primera  provincia  de  esta  goberna- 
ción, entrando  en  ella- por  Nicaragua,  es  la  que  llaman  de  Los 


333 

Botos,  que  cae  sobre  el  río  del  Desaguadero  de  Nicaragua;  les 
tierra  algo  baxa  y  de  muchos  pantanos,  y  así  es  pobre  de  pan 
y  mantenimientos,  porque  el  mayor  de  que  se  sustentan  los 
indios  de  la  tierra  son  raices  de  cacabí  que  siembran  y  de  que 
hacen  sus  cosechas  y  labranzas,  y  hay  maiz  y  batatas. 


PROVINCIA  DE  TURRIALVA. 

La  provincia  que  llaman  de  Turrialva,  en  la  dicha  goberna- 
ción de  Honduras,  está  pasada  la  de  los  Botos,  caminando  des- 
de el  occidente  al  oriente  hacia  el  Nombre  de  Dios;  es  tierra 
más  alta,  y  de  muchos  indios  valientes  y  soberbios  y  bien  ves- 
tidos, y  hay  fama  que  hay  mucho  oro  en  ella. 


PROVINCIA  DE  SUERRE. 

La  provincia  de  Suerre  está  en  la  parte  y  costa  de  la  mar 
del  Norte  que  llaman  de  Turricia,  caminando  hacia  el  Nombre 
de  Dios  hasta  llegar  á  las  espaldas  de  los  volcanes  que  están 
en  la  cordillera  que  pasa  por  medio  de  la  gobernación  leste- 
oeste,  y  dista  el  uno  del  otro  doce  leguas;  es  tierra  y  comarca 
esta  de  muchos  árboles  de  frutales  de  la  tierra  muy  buenos; 
tiene  buenos  ríos  donde  se  ha  hallado  y  halla  mucho  oro,  que 
lo§  indios  tienen  en  mucho,  y  hacen  dello  por  fundición  bra- 
zaletes, orejales  y  bezotes,  y  demás  de  esto  tienen  mucha  ropa 
y  muy  buena. 


PROVINCIAS  DE  QUACA,  TARIACA  Y  OCOACA, 

Las  provincias  de  Quaca,  Tariaca  y  Ocoaca  son  provincias 
muy  templadas  de  frió  y  calor,  y  en  esto  semejantes  á  la  tie- 
rra de  la  otra  parte  de  la  cordillera  que  mira  á  la  mar  del 
Norte;  hay  en  ella  muchos  valles,  sierras  y  lomas,  y  quebradas 
en  que  hay  muchos  nacimientos  de  oro,  principalmente  en  la 


9 


334 

provincia  de  Ocoaca  hasta  el  río  de  la  Estrella,  donde  por  ma- 
ravilla hay  río  alguno  que  no  tenga  rastro  de  oro. 


CASTILLO    DE    AUSTRIA. 

El  Castillo  de  Austria,  paeblo  de  españoles  en  esta  goberna- 
ción de  Costa-Rica,  parece  haberse  fundado  en  la  parte  de  la 
mar  del  Norte  por  el  Licenciado  Juan  de  Estrada,  clérigo,  en 
una  entrada  que  hizo  en  esta  provincia  con  el  Licenciado  Ca- 
ballón por  orden  de  la  Audiencia  de  Guatimala,  presidiendo 
en  ella  Landecho;  pero  despoblóse  luego. 


PUERTOS    DE    ESTA    PROVINCIA. 

En  la  mar  del  Sur,  yendo  del  occidente  hacia  el  poniente,  el 
puerto  de  Nicoya,  que  pertenece  mas  á  Nicaragua,  y  seis  le- 
guas mas  adelante  el  puerto  de  Landecho,  y  diez  leguas  de 
allí  el  puerto  de  Palmas,  y  treinta  mas  adelante  el  puerto  que 
llaman  de  la  Herradura,  y  más  adelante  el  golfo  de  Osarques, 
y  más  adelante  isla  de  Coco. 

En  la  mar  del  Norte,  á  diez  leguas  de  los  términos  de  Nica- 
ragua ü  Honduras,  el  puerto  de  San  Juan,  que  es  el  Desagua- 
dero; cinco  leguas  adelante  el  río  que  llaman  de  Suerre,  y  el 
Minerillo,  que  aunque  no  sirve  para  navios  grandes  es  bueno 
para  fragatas  y  otros  vasos  menores;  ocho  leguas  mas  adelan- 
te está  el  puerto  de  San  Gerónimo,  y  tras  él  las  bocas  del 
Lago,  y  luego  Veragua. 

Por  la  costa  del  norte,  corre  la  costa  leste-oeste  desde  el  río 
Belén,  cuya  boca  está  en  10"  y  X  ele  altura,  veinte  y  cuatro  ó 
veinte  y  seis  leguas  hasta  el  golfo  de  Cariaco,  y  desde  allí  otras 
tantas  al  nornorueste  hasta  el  Puerto  de  San  Juan,  y  desde 
allí  norte-sur  hasta  el  río  de  Yari  otras  tantas  ó  mas:  hay  en. 
esta  costa  los  ríos,  puertos,  bahías,islas  y  cabos  siguientes: 

Río  de  Veragua  y  de  la  Concepción  en  la  provincia  de  Costa- 
Rica  on  la  mar  del  Norte,  junto  á  Veragua,  al  oriente  della, 
seis  ó  siete  leguas  del  río  de  Belén,  al  poniente  leste-oeste. 

El  Escudo,  una  isleta  en  frente  del  río  de  Veragua,  una  ó 


33: 


dos  leguas  apartada  de  la  tierra  en  la  costa  de  la  mar  del  Nor- 
te, aunque  algunos  dicen  que  no  es  isla,  sino  que  lo  parece. 

Balita  de  San  Gerónimo,  en  la  provincia  de  Costa-Rica 
en  10°  do  altura,  y  dentro  della  unas  islas. 

Golfo  de  Cariaco,  y  junto  del  un  pueblo  de  este  nombre  con 
algunas  isletas  en  medio,  en  10"  y  }{. 

Punta  Blanca,  en  la  costa  del  norte  entre  el  golfo  de  Caria- 
co y  el  río  Su  erre. 

Suerre,  río  y  pueblo  de  Cost¿i-Rica  en  la  mar  del  Norte 
enlO"y3{. 

Río  de  los  Bagres,  al  norueste  del  río  Suerre,  dos  ó  tres 
teguas. 

Río  de  los  Anzuelos,  al  norueste  del  rio  de  los  Bagres,  dos 
ó  tres  leguas. 

Rio  de  Vázquez,  en  Costa-Rica,  junto  á  la  boca  más  austral 
del  río  del  Desaguadero,  que  está  en  1  T  y  X  • 

San  Juan,  pueblo  y  puerto  del  Desaguadero  en  la  provincia 
de  Costa-Rica  en  la  mar  del  Norte,  el  pueblo  en  IT  y  Vs- 

Rio  del  Alférez,  en  la  provincia  de  Costa-Rica  ü  Honduras, 
al  norte  del  pueblo  y  puerto  de  San  Juan  y  río  del  Desagua- 
dero, nueve  ó  diez  leguas. 

Rio  Moro,  en  la  provincia  de  Nicaragua  de  Honduras  ó 
Costa-Rica  en  medio  del  río  délos  Alférez  y  del  río  de  Ayerepa. 

Rio  de  Ayerepa,  en  Honduras  ó  Costa-Rica  al  sur  del  río 
Hiare  como  cuatro  o  cinco  leguas. 

Rio  de  Hiare,  entre  la  provincia  de  Honduras  y  Costa-Rica 
la  boca  del  en...  y  su  nacimiento  en  les  confines  de  Nicara- 
gua, Guatimala  y  Honduras,  desde  donde  corre  hasta  la  mar 
del  Norte  más  de  diez  leguas,  casi  leste-oeste. 


COSTA  DEL  SUR  DE  ESTA  PROVINCIA  DE  COSTA-RICA. 


Rio  de  Pavita  ó  de  París,  en  9"  de  altura. 

Punta  de  Guerra,  norte-sur  del  río  de  Parita,  en  8° 


y  V,. 


Cabo  de  Santa  María,  leste-oeste  de  Punta  de  Guerra  en  8". 
Golfo  de  Chica,  adelante  de  Cabo  de  Santa  María. 


336 

Sahaco,  isla  de  la  mar  del  Sur  en  el  golfo  de  Chica,  junto  al 
cabo  de  Santa  María,  una  legua  y  legua  media  de  largo  leste- 
oeste. 

Isla  de  Santa  María,  en  el  golfo  de  Chica,  en  la  parte  más 
occidental  del  leste-oeste  de  la  isla  de  Sabaco. 

Coijha^  isla  en  el  golfo  de  Chica,  al  norte  de  la  isla  de  Santa 
María,  una  legua  ó  dos. 

Ca})o  Blanco,  en  Costa-Rica,  á  la  mar  del  Sur  en  9°. 

Isla  de  Santa  Marta,  una  isleta,  la  mayor  de  tres  ó  cuatro, 
en  la  mar  del  Sur  de  Costa-Rica,  norte-sur  de  Cabo  Blanco,  á 
dos  y  á  tres  y  á  cuatro  leguas  del. 

Puerto  Escondido,  en  Costa-Rica  en  la  mar  del  Sur,  entre 
unos  baxios  y  tres  isletas  que  están  en  O»  y  ^4  • 


TABLA  GENERAL  DE  LAS  INDIAS  DEL  MEDIODÍA. 


DESCRIPCIÓN    GENERAL    DE    LAS    INDIAS   QUE   DICEN    DE    MEDIODÍA, 

Y  DECLARACIÓN  DE  LA  TABLA  PRECEDENTE. 

De  las  dos  partes  integrales  en  que  se  dividió  la  demarcación 
y  tabla  universal  de  las  Indias,  la  que  llaman  del  Mediodía, 
como  en  ella  queda  dicho,  es  todo  lo  descubierto  desde  el  Nom- 
bre de  Dios  y  Panamá  y  costa  de  Tierra  Firme  para  el  estre- 
cho de  Magallanes  por  la  mar  del  Norte  y  mar  del  Sur,  en  que 
se  incluyen  las  provincias  de  Tierra  Firme,  Nuevo  Reino, 
Perú,  Río  de  la  Plata  y  Chile;  en  las  cuales  hay  el  Yireino 
del  Perú  y  cinco  Audiencias  que  son,  la  de  Panamá,  la  del 
Nuevo  Reino,  la  de  Quito,  la  de  Lima  y  la  de  los  Charcas,  y 
nueve  gobernaciones,  sin  los  distritos  de  las  Audiencias,  y  doce 
asientos  de  oficiales  de  la  Real  Hacienda  y  Cajas  Reales,  y  una- 
Casa  de  Moneda.  Las  gobernaciones  son,  la  de  Veragua  en  el 
distrito  de  la  Audiencia  de  Panamá;  y  la  de  Cartagena  y  Santa 
Marta  del  distrito  de  la  Audiencia  del  Nuevo  Rey  no;  y  las  de 


337 

Popayan,  la  que  llaman  do  la  Canela,  y  la  de  San  Juan  de  S¿i. 
linas,  que  por  otro  nombre  dicen  de  Igualsorgo,  del  distrito  de 
la  Audiencia  de  San  Francisco  del  Quito;  y  la  del  Río  de  la  Pla- 
ta, y  Chile,  islas  de  Salomón,  que  en  cierta  manera  están  su- 
bordinadas á  la  Audiencia  de  los  Reyes;  y  la  de  Tucuman,  que 
es  del  distrito  de  la  Audiencia  de  los  Charcas. 

Los  asientos  de  Oficiales  propietarios  y  Cajas  Reales  son, 
Panamá,  Cartagena,  Santa  Marta,  Santa  Fe  del  Nuevo  Reino, 
San  Francisco  del  Quito,  Lima,  la  Asunción  en  las  provincias 
del  Río  de  la  Plata,  la  ciudad  de  la  Plata  ó  Potosí,  donde  está 
la  Casa  de  la  Moneda,  la  ciudad  de  la  Concepción  en  Chile. 
En  todo  lo  descubierto  y  poblado  de  estas  partes  del  Mediodía, 
hay  cien  pueblos  poblados  de  españoles,  y  en  ellos  como  trece  /  j  ¿~~l^ 
mil  quinientas  casas  de  españoles,  mas  de  los  dos  mil  enco- 
menderos, y  los  demás  pobladores  y  tratantes.  Los  indios,  en 
estas  Indias  del  Mediodía,  no  están  reducidos  á  poblaciones 
como  en  las  de  la  parte  del  norte,  y  así  no  se  ha  podido  hacer 
bien  la  lista  de  los  pueblos  dellos  más  de  que,  entre  pueblos  y 
naciones,  habrá  en  lo  pacífico  como  tres  mil,  y  en  ellos  y  en 
las  demás  partes  como  ochocientos  ochenta  mil  indios  tributa- 
rios, sin  los  niños,  viejos  y  mujeres,  y  los  que  se  esconden  y 
hurtan  en  las  tasaciones.  El  estado  espiritual  de  estas  partes  é 
Lidias  del  Mediodía  se  divide,  como  las  del  Norte,  en  dos  arzo- 
bispados, que  son  el  de  los  Reyes  y  el  del  Nuevo  Reino,  y  ocho 
obispos  sufragáneos  á  ellos  que  son,  el  obispado  de  Panamá, 
Quito,  los  Charcas,  el  Reino  de  la  Plata  y  Tucuman,  y  los  de 
la  Concepción,  y  la  imperial  de  Chile,  sufragáneos  al  de  los  Re- 
yes, y  el  de  Cartagena  y  Santa  Marta  sufragáneos  al  Nuevo 
Reino;  en  los  cuales  hay...  monasterios  de  Franciscos  y... 
de  Dominicos  y...  de  Agustinos  y...  de  la  Merced,  uno  de  la 
Compañía  y  un  distrito  de  la  Inquisición,  cuyo  asiento  es  en  la 
ciudad  de  los  Reyes  en  el  Perú.  Aunque  por  ser  can  distantes 
y  apartadas  estas  provincias,  no  pueden  dejar  de  ser  diferentes 
temples  y  calidades:  convienen  entre  sí,  las  que  están  de  la 
Equinoccial  para  el  Norte,  en  ser  muy  húmedas  y  lloviosas  y 
semejantes  á  las  otras  de  la  parte  del  norte;  las  que  están  de 
la  Equinoccial  para  el  sur,  son  más  enjutas  y  templadas  de 

22 


338 

calor:  los  veranóse  inviernos dellos,  que  llaman  cuando  llueve 
y  deja  de  llover,  son  diferentes  según  la  posición  délas  tierras 
mas  que  por  la  constelación  del  cielo,  en  las  tierras  especial- 
mente que  están  dentro  del  trópico  de  Gapricorno  para  la  Equi- 
noccial, adonde,  como  en  lo  general  queda  dicho,  en  una  mis- 
ma altura  y  paralelo,  cuando  en  las  provincias  del  Perú  y  Río 
de  la  Plata  es  verano,  que  es  en  los  meses  de  Octubre  hasta 
Abril,  que  son  los  días  más  largos  de  aquellas  parles,  es  in- 
vierno en  las  sierras  de  los  Andes  y  Gollao  desde  Quito  á  los 
Charcas,  y  en  los  meses  desde  Abril  para  Octubre,  cuando  los 
días  son  más  cortos,  el  verano  y  la  producción  de  los  frutos,  y 
en  las  otras  partes  invierno  cuando  en  estas  es  verano,  y  los 
días  son  en  aquellas  los  más  cortos  del  año,  como  del  Trópico 
para  el  Estrecho  sucede  lo  mismo,  al  contrario  de  las  otras 
partes  septentrionales. 

Dánse  en  estas  partes  de  todas  las  frutas  de  España,  como  en 
las  Indias  del  Norte,  aunque  no  con  tanto  vicio  generalmente, 
y  así  las  semillas  y  hortalizas  y  las  demás  cosas  que  de  España 
han  traído  dan  fruto  y  simiente  sin  perderse,  como  en  algunas 
de  la  mar  del  Norte,  adonde  por  la  demasiada  humedad  no  fruc- 
tifican muchas  deltas:  el  trigo  y  cebada,  y  azúcar  se  da  muy 
bien  casi  en  general  en  todas  partes,  por  ser  tierras  frescas,  y  los 
ganados  todos  de  España  en  muy  grande  abundancia:  y  como 
queda  dicho  en  la  declaración  de  la  tabla  general,  desde  la  cor- 
dillera de  los  Andes,  que  va  desde  la  costa  de  Tierra  Firme 
hasta  el  Estrecho  por  la  mar  del  Sur,  es  toda  tierra  de  mucho 
oro  y  plata,  y  al  contrario,  de  muy  poco  ó  ninguno,  todo  lo  que 
hay  desde  allí  para  el  oriente  y  provincias  del  Brasil  y  Río 
de  la  Plata. 

No  se  hallaron  tan  pobladas  estas  provincias  de  indios  na  - 
turales,  aunque  en  todas  hay  hartos,  como  las  Indias  del  Nor- 
te; pero  los  indios  parecen  de  mejor  talle  y  más  capaces,  y  así 
no  eran  tan  desordenados  en  vicios,  aunque  idólatras  con  me- 
nos abominaciones  que  los  del  Nuevo  Reino,  é  indios  de  la 
Nueva  España. 

Hubo  en  estas  partes  del  Mediodía  un  imperio,  que  fué  el  de 
los  Ingas,  como  en  las  Indias  del  Norte  el  Mexicano ,  aunque 


339 

este  parece  haber  procedido  de  tiranía;  y  así,  en  todo  lo  que  al- 
canzó, que  fué  desde  Quito  liasta  Chile,  los  señores  del  reina- 
ron muy  absoluta  y  tiránicamente  y  no  sin  alguna  grandeza 
y  magostad.  En  todas  las  otras  partes,  los  indios  carecían  de 
república  y  gobierno  porque  todos  eran  behetrías;  y  la  mas  co- 
mún idolatría  que  tuvieron  fue  la  adoración  del  sol,  y  en  mu- 
chas partes  no  curaban  de  dioses  ningunos,  como  en  las  pro- 
vincias del  Río  de  la  Plata  y  el  Estrecho,  adonde  los  indios  son 
más  grandes  y  bien  dispuestos  que  en  las  otras  partes  de  las 
Indias;  y  cerca  del  Estrecho  se  han  hallado  hombres  de  más 
de  diez  palmos  altos,  como  dello  y  de  las  navegaciones  parti- 
culares de  cada  provincia  se  hará  particular  relación,  en  la 
descripción  particular  deltas,  demás  de  lo  que  queda  dicho  en 
la  hidrografía  general  y  declaración  de  la  segunda  tabla. 


TABLA  DE  LA  AUDIENCIA  DE  PANAMÁ. 


OESCRIPCIÚN  Y  DIVISIÓN  DE  LAS   PROVINCIAS  DE  TIERRA-FIRIVIE. 

De  la  parte  austral  de  las  Indias  y  de  la  demarcación  de 
Castilla,  que  se  dividió  la  tabla  general  de  la  demarcación,  la 
primera  de  que  se  ofrece  tratar  es  la  que  se  dice  Tierra-firme, 
por  ser  la  primera  de  aquellas  provincias  que  se  descubrió,  y 
que  se  ofrece  yendo  de  España  al  Peni.  Costeóla  Rodrigo  de 
Bastidas  año  de  2  (1502)  y  llamó  Tierra-firme  la  costa  que  hay 
desde  la  Margarita  hasta  el  Rio  del  Darien,  á  diferencia  de  las 
islas  de  la  mar  del  Norte,  que  por  aquel  tiempo  hacía  poco  que 
se  habían  descubierto,  y  continuando  el  descubrimientode  la 
costa  hasta  el  Nombre  de  Dios,  extendieron  el  nombre  hasta  la 
provincia  de  Panamá,  que  vino  después  á  llamarse  señalada- 
mente Tierra-firme,  y  por  otro  nombre  Castilla  del  Oro,  por  lo 
mucho  que  se  halló  en  esta  provincia  al  tiempo  de  su  descu- 
brimiento: que  también  las  gobernaciones  sobredichas  secuen- 


340 

tan  en  ella  y  describirán  debajo  de  la  Audiencia  del  Nuevo- 
Reino,  en  cuyo  distrito  están;  que  no  faltan  pareceres  que  es- 
taría mejor  en  la  de  Panamá,  principalmente  la  de  Cartagena, 
por  estar  tan  cerca  della  y  el  camino  tan  fácil  y  breve  por  la 
mar,  y  muy  lejos  y  dificultosa  para  el  Nuevo  Reino. 


DESCRIPCIÓN    DE    LA    AUDIENCIA    DE    PANAMÁ 

Y  DECLARACIÓN  DE  LA  TABLA  PRECEDENTE. 

La  provincia  y  distrito  de  la  Audiencia  de  Panamá^  ó  Tie- 
rra-firme, que  entre  todas  las  Audiencias  de  las  Indias  es  la 
que  más  pequeño  distrito  tiene,  es  comprendida  entre  el  meri- 
diano 79**  y  84°  de  longitud  del  meridiano  de  Toledo,  y  entre 
70  y  i[o  ^Q  altura;  por  manera  que  viene  á  tener  de  longitud 
leste-oeste,  desde  el  río  del  Darien  y  golfo  de  Uraba,  por  donde 
se  junta  con  la  gobernación  de  Cartagena  que  es  del  distrito 
del  Nuevo  Reino,  ochenta  ó  noventa  leguas  hasta  los  fines  de 
la  gobernación  de  Veragua  y  principio  de  la  de  Costa-Rica, 
por  do  parte  términos  con  la  Audiencia  de  Guatimala;  y  nor- 
te-sur tendrá  cincuenta  ó  sesenta  leguas  por  lo  más  ancho,  y 
en  partes  no  más  que  diez  y  ocho. 

Divídese  el  distrito  de  esta  Audiencia  en  la  provincia  de- 
Panamá y  provincia  de  Veragua,  que  entrambas  son  muy  pe- 
queñas, y  en  ellas  hay  solo  siete  pueblos  de  españoles,  y  en 
todos  ellos  como  ochocientos  vecinos  españoles,  ninguno  dellos 
encomendero  sino  todos  pobladores  y  tratantes,  y  algunos  mi- 
neros: proveía  el  Audiencia  Corregidor  de  Nicoya,  que  está  en 
los  confines  de  Nicaragua  y  Costa-Rica,  hasta  el  año  de  64 
(1564)  que  se  metió  en  la  gobernación  de  Costa-Rica. 

Fué  gobernación  esta  provincia  desde  el  tiempo  de  su  des- 
cubrimiento, al  principio  sujeta  á  la  Audiencia  de  la  Española, 
y  después  á  la  ciudad  de  los  Reyes,  por  la  correspondencia, 
que  de  necesidad  ha  de  tener  con  los  gobernadores  del  Perú, 
por  ser  paso  para  aquellas  provincias,  hasta  el  año  de  38  que- 
se  fundó  la  Audiencia,  subordinada  también  al  Yirey  del  Perú; 


341 

-cuyo  distrito  es  tan  pequeño,  porque  la  ocasión  de  su  funda- 
ción es  más  por  el  despaclio  do  las  flotas  que  van  y  vienen  al 
Perú  que  por  otra  necesidad,  y  así  se  volvió  á  quitar  y  hacer 
gobernación,  sujeta  también  á  la  Audiencia  de  los  Reyes,  por 
el  año  de  50,  pareciendo  que  se  podía  cscusar;  y  después,  año 
de  63,  se  volvió  á  fundar  hasta  agora. 

Aunque  al  tiempo  del  descubrimiento  de  estas  provincias 
hubo  cantidad  de  indios  en  ellaS;  ricos  de  oro,  idólatras  y  vi- 
ciosos y  muchos  brujos,  y  que  no  creían  la  inmortalidad  del 
ánima,  que  se  han  acabado  con  las  guerras,  el  año  de  esta 
suma,  en  toda  la  provincia  de  Panamá  ya  no  había  de  cinco 
ó  seis  pueblos  arriba,  y  en  ellos  como  trescientos  ó  cuatrocien- 
tos indios  libres  de  tributos,  por  su  pobreza,  y  sin  encomende- 
ros, mas  de  sujetos  á  sus  caciques,  á  quien  dan  algunos  días 
de  trabajo  para  sus  sementeras. 

Hay  dos  Oficiales  Reales  en  esta  provincia.  Contador  y  Fac- 
tor, y  una  casa  ó  dos  de  fundición  en  Veragua;  la  hacienda  y 
renta  real  en  estas  provincias  consiste,  principalmente,  en  los 
derechos  del  almoxarifazgp  de  las  mercaderías  que  van  de  Es- 
paña al  Perú,  y  en  algunos  quintos  de  las  minas  que  hay  en 
Veragua,  cuyo  valor  es  poco. 

Hay  en  el  distrito  de  esta  Audiencia  solo  el  obispado  de  Pa- 
namá, que  tiene  por  cercanía  la  gobernación  de  Veragua,  y 
sus  límites,  qu:e  son  los  mismos  que  los  de  la  Audiencia;  hay 
solos  tres  mones torios  de  frailes,  y  como  una  docena  de  cléri- 
gos en  todo  el  distrito  de  la  Audiencia. 

Descubrió  esta  provincia  y  la  mar  del  Sur  Vasco  Nuñez 
de  Balboa,  el  año  de  13,  y  tomó  la  posesión  della  en  nombre 
de  S.  M.;  comenzóla  á  poblar  después  Podro  Arias  de  Ávila, 
primero  gobernador  della,  la  cual  se  llamó  Panamá  de  un 
cacique  que  había  en  esta  provincia  de  este  nombre. 

El  temperamento  de  esta  tierra  es  malo  y  enfermo,  princi- 
palmente de  cámaras  de  sangre,  de  que  mueren  muchos,  por 
ser  muy  húmedo  y  caluroso,  principalmente  desde  Mayo  has- 
ta Noviembre  que  corren  vendábales  y  vientos  del  sur,  con 
que  hay  muy  grandes  y  continuos  aguaceros,  y  el  aire  muy 
cerrado  de  nieblas  y  vapores  gruesos;  y  así  llaman  á  este 


^ 


342 

tiempo  el  inv^ierno,  y  á  los  otros  meses  verano,  porque  en  esto^ 
meses  cesan  los  vendabtiles  y  corren  lestes  y  nortes  que  sere- 
nan el  cielo,  aunque  algunas  veces  con  ellos  también  hay 
aguaceros  y  muchas  lluvias,  y  por  pasar  por  tierras  pantano-' 
sas  causan  enfermedades,  aunque  no  son  tan  malas  como  las 
del  otro  tiempo.  El  suelo  es  muy  áspero  de  montañas  y  emba- 
razado de  pantanos  y  ríos,  y  generalmente  la  tierra  toda  es 
estéril  y  falta  de  muchas  cosas^,  poi'que  no  se  da  en  ella  semilla 
ninguna,  sino  sea  maiz  y  poco;  y  así  viven  de  acarreo,  y  se 
proveen  de  Santo  Domingo ylas  islas  de  tasajos,  azúcar,  puer- 
cos, gallinas  y  muías,  y  del  Perú  y  Nicaragua  de  harina  y 
bizcocho,  aunque  en  algunas  partes  hay  vacas  y  buenos  pas- 
tos, y  criaderos  de  ganados. 

Hay  en  toda  esta  provincia  muchas  muestras  y  minas  de 
oro,  aunque  se  saca  poco  por  la  falta  eje  los  indios;  y  en  la 
costa  de  la  mar  hay  ostiales  buenos  deberlas  y  algunas  pesque- 
rías dellas,  donde  las  sacan,  los  que  quieren,  con  sus  negros. 

Tiene  esta  provincia  en  la  costa  de  la  mar  del  Norte  y  del 
Sur  diez  ó  doce  puertos  buenos,  y  los  tres  ó  cuatro  frecuenta- 
dos ,  sin  otras  muchas  bocas  de  ríos  y  desembocaderos,  de 
que  en  la  hidrografía  de  esta  provincia  se  hará  descripción 
particular. 

El  camino  más  frecuentado  de  este  distrito  es  el  del  Nombre 
de  Dios  hasta  Panamá,  que  son  diez  y  ocho  leguas  por  tierras 
de  montes  muy  ásperos,  ríos  y  ciénagas  de  malos  pasos,  por 
donde  con  arrias  de  quinientas  ó  seiscientas  muías  que  an- 
dan de  ordinario  á  la  traginería,  y  por  el  río  de  Ghagre  con 
barcos,  hasta  las  ventas  de  las  Cruces,  se  pasan  y  traginean  las 
mercaderías  que  de  España  se  llevan  al  Perú,  que  son  muchas, 
y  la  plata  y  moneda  que  de  allá  se  trae  para  el  reparo  de  los 
caminos,  que  continuamente  es  menester  por  las  cuestas  y 
aguaceros  continuos  que  las  desbaratan.  Tiene  la  ciudad  de 
Panamá  y  villa  del  Nombre  de  Dios  negros  comprados  que 
entienden  en  ello,  y  al  Nombre  de  Dios  le  está  hecha  merced 
dé  cierta  imposición  en  las  mercaderías,  en  recompensa  de  este 


343 


DESCRIPCIÓN  PARTICULAR  DE  LOS  PUEBLOS  DE  ESTA  PROVINCIA. 

PANAMÁ. 

La  ciudad  de  Panamá^  en  82°  de  longitud  del  meridiano  de 
Toledo,  y  9°  de  longitud,  de  quien  distará  por  un  círculo  ma- 
yor... leguas,  en  la  costa  de  la  mar  del  Sur,  diez  y  ocho  le- 
guas del  Nombre  de  Dios:  habrá  en  ella  como  cuatrocientos  ¿^¿Ji) 
vecinos,  aunque  unos  dicen  más  y  otros  menos,  todos  ó  los 
más  mercaderes  y  tratantes,  porque  no'  hay  en  la  tierra  indios 
ni  otras  grangerías  para  poder  vivir  si  no  la  mercadería.  Es 
cabeza  esta  ciudad  de  esta  provincia,  y  así  han  residido  en 
ella  siempre  los  gobernadores,  cuando  los  había,  y  ahora  resi- 
de la  Audiencia,  en  que  hay  un  Presidente  y  cuatro  oidores 
con  un  fiscal  y  los  demás  oficiales  de  la  Audiencia;  y  la  ciudad 
gobernada  por  dos  alcaldes  ordinarios.  Residen  en  esta  ciudad 
los  Oficiales  Reales,  que  son  Tesorero,  Contador  y  Factor,  que 
van  por  su  rueda  á  entender  en  el  despacho  de  las  flotas  del 
Nombre  de  Dios,  y  los  aprovechamientos  y  quintos  de  Vera- 
gua, y  toda  la  plata  y  oro  que  viene  de  las  provincias  del  Perú, 
para  guardarlo  solamente,  sin  poder  tocar  á  ello  hasta  que 
haya  flota  con  que  poder  enviarlo.  Las  rentas  Reales  de  esta  . 
ciudad  son  pocas,  por  no  haber  en  ella  aprovechamiento  nin- 
guno ni  cobrarse  almoxarifazgo  de  las  mercaderías,  por  haber- 
se pagado  en  el  Nombre  de  Dios.  Reside  en  ella  la  catedral,  des- 
de el  año  de  29  que  se  erigió  el  obispado  de  Tierra-firme,  que 
la  llamaron  Nuestra  Señora  de  la  Antigua,  sufragánea  al  Ar- 
zobispado de  los  Reyes,  cuya  erección  es  como  la  de  la  Espa- 
ñola: en  la  catedral  residen  dos  ó  tres  dignidades  y  otros  tan- 
tos canónigos,  cuyo  valor  es  poco  por  no  haber  diezmos  de 
grangerías  ni  crianzas.  Hay  en  esta  ciudad  monesterios  de  ^ 
San  Francisco,  Nuestra  Señora  de  la  Merced^  y  Santo  Domin- 
go, y  en  cada  uno  como  tres  ó  cuatro  religiosos  cuando  más. 

Pobló  esta  ciudad  año  de  20  Pedrarias  de  Avila,  primero  go- 
bernador della,  y  por  su  mandado  Gaspar  de  Espinosa,  su  al- 
calde mayor,  y  llamóse  Panamá  del  nombre  del  cacique,  de 


3i4 

quien  se  dijo  así  toda  la  provincia;  y  su  sitio  es  junto  á  la  mar 
del  Sur,  rodeada  de  una  laguna,  que  por  una  parte  la  rodea,  y 
así  tiene  poco  sitio  y  mal  asentado,  y  por  los  vapores  que  de 
la  laguna  salen  es  enferma,  principalmente  con  los  vientos 
nortes  y  brisas  que  pasan  por  la  tierra;  al  contrario  del  Nombre 
de  Dios,  adonde  los  vientos  del  sur  por  la  misma  razón  son  los 
más  enfermos. 

En  la  comarca  de  esta  ciudad  hay  abundancia  de  caza  de 
venados,  pavos  y  patos,  y  aunque  es  fértil  de  pastos  buenos  y 
campos  para  criaderos  de  ganados,  de  que  hay  en  abundancia, 
no  se  coge  trigo,  ni  cebada,  ni  otras  semillas,  ni  manteni- 
mientos, salvo  maiz:  es  abundante  de  caza  de. volatería,  y 
muy  llena  de  ríos  de  mucho  oro,  y  mucho  pescado  y  caima- 
nes en  ellos;  y  en  la  costa  abundancia  de  perlas,  que  las  pescan 
los  que  quieren,  y  en  la  mar  muchas  ballenas,  que  según  di- 
cen, llegan  hasta  Tumbez  y  no  pasan  de  allí.  "Hay  abundancia 
de  materiales  para  edificar,  teja,  cal,  ladrillo  y  madera. 

Pocos  años  ha,  que  en  la  comarca  de  esta  ciudad  había  cuatro 
pueblos  de  indios,  que  eran  Chepo,  y  Cerro  de  Cabra,  y  otros 
dos,  los  cuales  se  han  reducido  todos  á  Chepo. 

EL    PUERTO    DE    PANAMÁ. 

El  Puerto  de  Panamá ,  es  puerto  pequeño,  que  de  baxa  mar 
quedan  los  navios  en  seco;  es  su  travesía  sur  y  sudueste,  suoes- 
sudueste:  de  verano  surgen  los  navios  en  la  playa,  en  un  an- 
cón grande  que  se  hace  junto  al  puerto,  y  de  invierno  en  el 
puerto  de  Perico,  que  está  dos  leguas  y  media  al  ues-sudeste: 
á  la  redonda  del,  por  la  parte  del  poniente,  tiene  un  arrecife  de 
peñas  descubierto,  y  casi  en  el  medio  tiene  dos  peñas,  lejos, 
en  el  que  se  suelen  desfondar  muchos  barcos;  vacía  la  mar 
desde  el  puerto  toda  la  playa  hasta  las  dos  partes  que  hay  has- 
ta la  isla  de  Perico,  y  esto  es  de  veinte  y  cuatro  á  veinte  y 
cuatro  horas. 

Tiene  la  ciudad  de  Panamá  por  propios  una  aduana  ó  venta 
que  llaman  Casa  de  Cruces,  donde  llegan  las  mercaderías  por 
el  río  de  Chagre  arriba,  la  cual  está  cinco  leguas  de  la  dicha 


345 

ciudad,  de  muy  mal  camino  y  de  pasos  muy  trabajosos,  prin- 
cipalmente cuando  llueve  mucho,  que  se  adereza  á  costa  déla 
ciudad,  en  sitio  muy  húmedo  y  enfermo  aunque  proveído  de 
caza  en  verano.  Tiene  la  casa  cuarenta  y  siete  cámaras,  cuque 
se  encierran  todas  las  mercaderías  en  poder  de  un  Alcaide,  que 
la  ciudad  tiene  puesto  alli  con  cuatrocientos  pesos  de  plata  de 
salario  y  buenas  fianzas,  al  cual  se  entregan  las  mercaderías 
y  él  las  vuelve  á  sus  dueños  por  cuenta  y  razón,  y  se  asienla 
en  un  libro  que  para  ello  tiene;  así  mismo  tiene  por  propios 
otra  venta  que  llaman  de  Ghagre,  que  está  junto  á  el  camino 
de  Panamá  al  Nombre  de  Dios,  seis  leguas  de  Panamá  y  doce 
del  Nomhre  de  Dios,  y  cuatro  de  la  Quebrada,  y  tres  del  río 
Pequeño. 

EL    NOMBRE   DE    DIOS. 

La  ciudad  del  Nomhre  de  Dios,  en  18"  y  X  ¿e  longitud  del 
meridiano  de  Toledo,  y  10°  casi  de  altura,  diez  y  ocho  leguas 
de  Panamá,  es  pueblo  de  ciento  cincuenta  ó  doscientas  casa?, 
cuando  hay  flota,  que  cuando  no  las  más  deltas  están  vacías,  ' 
todas  de  mercaderes  y  tratantes;  sujeta  en  lo  temporal  á  la 
Audiencia  de  Panamá,  que  pone  en  ella  un  alcalde  mayor;  no 
hay  Oficiales  Reales,  sino  los  que  van  de  Panamá  á  entender 
en  el  despacho  de  las  flotas;  y  en  lo  espiritual  de  la  diócesis  de 
Pa7iamá;  el  obispo  pone  en  él  un  cura  y  un  vicario.  Comen- 
zóle á  poblar  Diego  de  Nicuesa,  que  viniendo  mal  parado  de 
Veragua  hizo  en  el  cabo  del  Marmol,  donde  agora  está,  una 
fortalecilla  que  la  llamó  Nomhre  de  Dios,  para  defenderse  de , 
los  indios'.  Es  pueblo  muy  enfermo,  principalmente  en  los  me- 
ses de  Mayo  á  Noviembre  que  llaman  el  invierno,  cuando  es 
el  temple  de  la  tierra  muy  caluroso  y  húmedo  y  de  muchas 
aguas,  truenos  y  relámpagos,  y  así  muere  mucha  gente  en  él.  , 
Guando  las  flotas  llegan  á  estar  allá  por  este  tiempo  dicen  que 
en  cada  armada  quedan  de  trescientos  hombres  arriba.  Las 
casas  son  todas  de  tablas  y  madera,  aunque  en  la  tierra  no 
falta  aparejo  de  piedra,  cal  y  teja  para  edificar;  y  beben  de  un 
cauce  de  agua  que  sacan  de  un  río  que  llaman  del  Fator, 


346 

porque  aunque  tienen  otra  que  llaman  de  la  Chorrera,  no  osan 
todos  beber  della  porque  corrompe  á  causa  de  ser  muy  delgada. 
Es  pueblo  muy  sujeto  á  cosarios  y  sin  defensa,  porque  na 
hay  en  él  fortaleza  ninguna  más  de  seis  piezas  de  bronce  en 
]a  playa,  dos  grandes  y  dos  medianas,  y  las  otras  dos  peque- 
ñas. La  comarca  de  este  pueblo  es  muy  estéril  de  frutos  y 
mantenimientos,  porque  no  se  dan  en  ella  semillas  ningunas, 
como  en  lo  general  de  esta  provincia  queda  dicho:  ocho  leguas 
del  Nombre  de  Dios  y  diez  de  Panamá^  junto  á  un  río  pequeño 
de  donde  se  parten  los  términos  de  la  una  y  la  otra  ciudad,, 
liay  una  venta  por  propios  del  pueblo,  que  arrienda  y  repara 
;í  su  costa. 
^  El  camino  de  Panamá  á  Nombre  de  Dios  por  tierra  es  malí- 
simo, de  montañas,  de  arboledas  altísimas,  y  ciénagas  y  der- 
ribaderos,  que  con  la  mucha  agua  que  llueve  se  desbarata  lue- 
go, y  demás  de  todos  los  negros  cimarrones  que  andan  en 
esta  provincia,  que  el  año  de  74  dicen  que  son  de  tres  mil  arri- 
ba, andan  en  aquella  parte  y  andan  seguros,  que  no  hay  orden 
de  podellos  debelar  por  la  fragosidad  y  aspereza  de  la  tierra  que 
es  increíble,  y  es  muy  cerrada  de  maleza  y  espinos,  por  donde 
ios  negros  se  meten,  porque  andan  untados  con  un  betún  que 
los  defiende  de  las  espinas.  El  otro  camino  que  hay  para  ir 
del  Nombre  de  Dios  á  Panamá  por  el  río  de  Chagre,  no  es  tan 
áspero  de  caminar,  por  ser  el  río  arriba  hasta  lávenla  de  Cru- 
ces, que  está  cinco  leguas  de  Panamá:  lo  que  queda  por  tierra 
es  asperísimo  y  malo,  como  queda  dicho,  aunque  camino  raso 
lo  más;  aunque  también  el  río  no  es  navegable,  por  falta  de 
agua,  en  Enero,  Febrero,  Marzo  y  Abril,  cuando  no  llueve. 

El  sitio  de  esta  ciudad  es  junto  al  puerto,  que  es  grande  y 
c-ipaz.  aunque  el  fondo  dicen  que  se  va  disminuyendo,  y  que 
si  no  se  remedia  ha  de  venir  á  perderse.  A  la  entrada  del,  por 
la  parte  del  poniente,  tiene  un  arrecife  grande,  cubierto  con 
poca  agua,  y  algunas  veces  queda  descubierto  como  en  la  figu- 
ra siguiente  se  representa. 


347 


TOPOGRAFÍA  DEL  PUERTO  DEL  NOMBRE  DE  DIOS. 

NATÁN. 

El  pueblo  do  Natán  está  en  9"  de  altura,  treinta  leguas  de 
Panamá  al  poniente,  en  la  costa  de  la  mar  del  Sur,  de  treinta 
casas  de  españoles;  las  casas  de  paja  ó  boliios:  no  consta  de 
su  fundación,  ni  de  las  otras  calidades  de  su  comarca,  más  de 
que  es  gobernado  iDor  dos  alcaldes  ordinarios,  y  que  tiene  en 
su  comarca  cuatro  pueblos  de  indios  en  que  habrá  como  cien 
Vecinos  tributarios;  conviene  á  saber,  Gubita^  que  tiene  treinta 
vecinos;  Párela,  veinte  y  siete  6  treinta;  Puerto  de  Caldera, 
doce.  En  las  cartas  de  Santa  Cruz  se  halla  un  pueblo  que  pa- 
rece haber  sido  de  españoles,  en  la  costa  del  Nombre  de  Dios> 
que  se  llama  Acia,  del  cual  no  se  sabe  más. 


DESCRIPCIÓN  DE  LA  PROVINCIA  Y  GOBERNACIÓN  DE  VERAGUA. 

La  provincia  de  Veragua^  que  es  entre  las  provincias  de 
Costa-Rica  y  la  del  Nombre  de  Dios  y  Panamá,  no  tiene  tér- 
minos ciertos  por  la  parte  del  poniente,  por  donde  se  junta 
con  Costa-Rica,  aunque  dicen  que  se  junta  por  la  costa  de  la 
mar  del  Norte  con  ella  por  el  río  de  la  Estrella,  que  entra  en 
el  archipiélago  ó  golfo  de  Carabaro,  y  con  la  provincia  del 
Nombre  de  Dios  se  junta  por  la  dicha  costa  en  el  río  de  Cocle, 
que  es  siete  leguas  al  oriente  del  río  de  Belén:  por  la  costa  de 
la  mar  del  Sur  parte  términos  con  Panamá  por  el  río  de  Gatu- 
que  está  ocho  leguas  de  Natán  más  al  poniente,  por  donde  se 
junta  también  con  Costa-Rica,  aunque  no  tiene  término  seña- 
lado m¿is  de  que  debe  ser  pasada  la  ciudad  de  Carlos,  que  está 
en  la  dicha  costa  cuarenta  ó  cincuenta  leguas  al  poniente  del 
dicho  río  de  Gatu,  que  será  lo  que  esta  dicha  provincia  tiene 
de  largura  leste-oeste;  y  norte-sur  debe  tener  por  donde  me- 
nos veinte  y  cuatro  ó  veinte  y  cinco  leguas,  y  por  donde  más 
treinta  ó  cuarenta.  Hay  en  esta  provincia  cuatro  pueblos  de 


348 

españoles,  tres  ciudades  y  una  villa,  y  un  asiento  de  minas, 
en  los  cuales  habrá  como  ciento  noventa  ó  doscientos  vecinos 
españoles,  antes  rhenos  que  más,  todos  pobladores,  mercade- 
res y  tratantes  porque  no  hay  indios  de  repartimiento,  á  causa 
de  ser  pocos  los  de  la  tierra,  y  esos  estar  todos  alzados  y  de 
guerra.  Es  esta  gobernación  á  provisión  de  S.  M.  y  del  dis- 
trito de  la  Audiencia  y  obispado  de  Panamá,  y  no  hay  Oficia- 
les Reales  en  ella  sino  tenientes  de  los  de  Tierra-ñrme. 

Descubrió  esta  provincia  Cristóbal  Colón,  año  1502,  que  la 
fué  costeando;  y  año  de  8  la  fué  á  poblar  Diego  de  Nicuesa, 
que  se  volvió  desbaratado  sin  haber  hecho  nada;  y  año  de  36 
Felipe  Gutiérrez  volvió  della  también  desbaratado;  y  por  ha- 
berse contentado  de  la  tierra  Cristóbal  Colón,  se  señalaron  de 
merced  en  ella  á  donde  Luis  Colón,  su  hijo,  veinte  leguas  en 
cuadro,  año  de  37,  desde  el  río  Belén  inclusive  hasta  la  bahía 
de  Qarabaro  ó  hasta  donde  llegasen,  con  título  de  Duque  de 
Veragua,  el  cual  envió  el  año  de  46  á  poblarla  á  Cristóbal  de 
Peña,  que  se  volvió  sin  haber  hecho  nada:  y  año  de  56  hizo» 
dejación  della  el  dicho  almirante  D.  Luis,  y  luego  Francisco 
Vázquez,  vecino  de  Natán,  la  fué  á  poblar  con  título  de  gober- 
nador, habiendo  capitulado  con  el  licenciado  Monxaráz,  go- 
bernador de  Panamá,  en  nombre  de  S.  M.,  con  quien  tuvo 
después  de  descubierta  diferencias  sobre  querérsele  entrar  en 
ella,  y  al  fin  le  venció  en  batalla,  y  descubrió  la  mayor  parte 
de  esta  provincia  y  pobló  en  ella  dos  ciudades. 

El  temple  de  esta  provincia  es  muy  húmedo  y  caliente,  y 
así  no  se  tiene  por  sana,  aunque  al  principio  se  tuvo  por  más 
enferma;  es  tierra  montuosa,  toda  llena  de  monte  y  cerrada  de 
malezas  y  grandes  arboledas  de  palmares  grandes,  hobos  y 
ciruelos,  y  muchos  platanales,  y  así  no  hay  pastos  ningunos 
ni  ganados^  ni  se  coge  ni  da  trigo  ni  cebada,  sino  poco  maíz  y 
algunas  hortalizas  de  España,  como  rábanos,  pepinos,  lechugas; 
y  el  ganado  para  carne  se  lleva  todo  de  fuera  della,  aunque  hay 
en  la  tierra  venados,  perdices  y  codornices,  y  tigueres,  y  leo- 
nes, y  antas  y  muchos  micos,  y  en  la  mar  y  ríos  abundancia 
de  sábalos. 

Es  la  tierra  toda  lastrada  de  oro,  que  se  halla  en  cualquiera 


349 

parto  della  que  se  cavo  hasta  un  estado,  y  cada  negro  saca  por 
lo  menos  un  peso  cada  dia;  y  en  todos  los  ríos  y  quebradas  se 
hallan  buenas  minas  y  nacimientos  dello,  y  el  oro  llega  á  la 
ley,  sino  es  en  la  Trinidad,  y  el  río  de  Bolón,  que  está  sobro 
plata  y  es  algo  más  baxo. 

é 

CAMnNOS    DE    ESTA    PROVINCIA. 

Los  caminos  son  malos  y  no  pueden  andar  recuas  ni  caba- 
llos por  ellos,  por  los  arroyos  y  malos  pasos  de  ciénagas  y  mu- 
chas raíces  de  árboles  que  lo  embarazan,  y  aunque  la  tierra 
no  es  muy  áspera,  hay  dos  sierras  muy  altas  en  ella,  desde  las 
minas  á  la  ciudad  de  Santa  Fé;  la  una  que  llaman  D.  Baltasar 
y  la  otra  del  Bejuco,  que  cada  una  tiene  cinco  leguas  do  subi- 
da y  bajada. 

Los  ríos  de  esta  provincia  no  son  pequeños  ni  posantes;  son 
muchos,  y  algunos  dellos  grandes  por  lo  mucho  que  llueve  en 
esta  tierra. 


DESCRIPCIÓN   PARTICULAR   DE  LOS   PUEBLOS  DE  ESTA  GOBERNACIÓN. 

* 

LA    CONCEPCIÓN. 

La  ciudad  de  la  Concepción,  cuarenta  leguas  del  Nombre  de 
Dios  al  poniente,  y  doce  al  norte  de  Santa  Fé,  tiene  ochenta  ó 
cien  vecinos  españoles ,  y  ninguno  encomendero  porque  no 
hay  indios  de  repartimiento;  reside  en  esta  ciudad  el  goberna- 
dor de  esta  provincia,  y  hay  en  ella  tenientes  de  oficiales 
puestos  por  los  de  Panamá,  y  un  Gura  y  un  Vicario  que  pone 
el  Obispo  della. 

Fundóla  Francisco  Vázquez,  vecino  de  Natán  por  el  '¿ño  de 
57  ó  58,  siendo  gobernador  de  aquesta  provincia,  y  llamóla  de 
la  Concepción  por  ser  él,  según  dicen,  muy  devota  della;  tiene 
su  asiento  un  tiro  do  arcabuz  de  la  costa  de  la  mar,  en  un  llano 
junto  á  un  río  grande  que  llaman  do  la  Concepción;  son  las 
casas  de  tablazón  y  de  árboles  rajados,  cubiertos  de  hojas 


^0 


3^ 


350 

de  palma,  porque  iio  hay  materiales  de  piedra  ni  otra  cosa. 

No  tiene'puerto,  mas  de  la  barra  del  río,  que  cuando  corre 
vendabal  ó  poniente  se  cierra  la  parte  del  occidente  del  río  y 
abre  por  el  Morro  que  es  al  oriente,  y  al  contrario  cuando 
corren  brisas. 

Bastécese  esta  ciudad  de  Nicaragua,  por  el  Desaguadero,  de 
maiz,  gallinas  y  tasajo^  y  de  Cartagena  y  Tolú,  de  maiz  y  de 
puercos,  y  del  Nombre  de  Dios  de  mercaderías  de  España,  y 
harina  de  la  que  se  trae  del  Perú. 

LA    TRINIDAD. 

La  villa  de  la  Tri^iidad.  tres  leguas  de  la  mar  junto  al  río 
de  Belén  y  seis  de  la  Concepción  por  la  mar  y  porcl  río,  que 
no  se  puede  ir  por  tierra,  tiene  treinta  vecinos  mineros  y  po- 
bladores; poblóle  Alonso  de  Contreras,  alcalde  mayor  de  Ve- 
ragua por  comisión  de  la  Audiencia  de  Panamá,  año  de  66,  y 
llamóla  de  la  Trinidad,  porque  en  tal  día  la  comenzó  á  poblar: 
hay  mucho  oro  junto  á  ella  en  ríos  y  quebradas. 

SANTA    FÉ. 

La  ciudad  de  Santa  Fé,  doce  leguas  de  la  Concepción  y  doce 
de  Natán,  tendrá  treinta  vecinos,  casa  de  fundición  ^  y  tenien- 
tes de  oficiales;  fundóla  el  sobredicho  gobernador  Francisco 
Vázquez,  y  las  casas  son  de  tapias  y  adobes,  y  la  tierra  es  más 
fria  y  sana  que  lo  demás  de  esta  provincia:  hay  poco  oro,  sino 
esto  que  se  saca  de  la  comarca  de  la  Concepción. 

CARLOS. 

La  ciudad  de  Carlos,  en  la  costa  de  la  mar  del  Sur  junto  á 
la  mar,  cuarenta  ó  cincuenta  leguas  de  la  ciudad  de  Santa  Fé 
al  occidente,  tendrá  como  veinte  y  cinco  ó  treinta  vecinos 
españoles;  fundóla  Alonso  Vázquez,  hijo  del  sobredicho  gober- 
nador, y  llamóla  de  Carlos  á  devoción  del  Príncipe  de  Castilla 
D.  Garlos:  es  la  tierra  caliente  y  menos  sana  que  las  otras; 


351 

hay  pocos  indios  y  muy  belicosos,  y  mucho  oro,  pero  sácase 
poco  por  la  pobreza  de  los  españoles. 

El  asiento  do  minas  de  la  Concepción  est¿i  tres  leguas  el  río 
arriba,  en  que  hay  los  negros  de  los  vecinos  que  viven  en  la 
dicha  ciudad  de  la  Concepción. 

DESCRIPCIÓN  DE  LA  COSTA. 

Río  de  Cocle,  ó  de  Lagartos ,  por  donde  se  p¿irten  los  térmi- 
nos de  Veragua  y  el  Nombre  de  Dios,  siete  leguas  del  río  de 
Belén  al  oriente. 

El  río  de  Belén^  donde  está  poblada  la  villa  de  la  Trinidad, 
■tres  leguas  de  la  Concepción  ai  oriente;  súbese  por  él  en  ca- 
noas hasta  la  Trinidad  que  son  tres  leguas. 

Rio  de  Veragua,  ó  de  la  Concepción,  junto  á  la  ciudad,  por 
€l  cual  se  suben  canoas  y  chalupas  dos  leguas  el  río  arriba  y 
no  más. 

El  Escudo^  una  isleta  enfrente  de  la  boca  del  río  de  la  Con- 
cepción cerca  de  la  costa. 

Río  de...  al  poniente  de  Veragua,  cuatro  ó  cinco  leguas. 

Bahía  de  Carabaro^  una  ensenada  grande  llena  de  islas,  en 
la  cual  entra  el  río  de  la  Estrella,  que  parte  esta  provincia  de 
la  de  Costa-Rica. 

Río  de  Gatu,  ocho  leguas  de  Nata  al  poniente,  por  donde 
se  parte  esta  provincia  de  Panamá. 

Punta  de  Guerra,  en  8°  y  X  de  altura. 

Cabo  de  Santa  María,  en  otros  8"  y  }í  al  poniBute  de  punta 
de  Guerra. 


HIDROGRAFÍA  Y  DESCRIPCIÓN  DE  LAS  COSTAS  DE  LA  AUDIENCIA 

DE  PANAMÁ  EN  LA  MAR  DEL  NORTE. 

Golfo  de  Uraha,  y  lo  interior  del,  en  81"  gr.  y  8  de  longitud, 
en  el  cual  hay  muchas  islas  hasta  cerca  del  puerto  del  Nombre 
de  Dios. 


352 

Rio  del  Darien,  que  divide  la  provincia  de  Panamá  de  la 
gobernación  de  Cartagena;  su  nacimiento  en  5""  de  altura,  y 
78°  de  longitud,  la  boca  del  en  el  golfo  de  Uraba  en  la  misma 
longitud  y  en  7°  y  %  de  altura. 

Puerto  de  Nucos,  en  lo  interior  del  golfo  de  Uraba,  cerca 
de  la  boca  del  río  Darien. 

Isla  de  Pinas ^  en  la  costa  del  golfo  de  Uraba,  al  norte  de 
Acia,  cerca  de  la  isla  de  Timones,  quince  leguas  del  puerto 
del  Nombre  de  Dios,  y  ocbo  del  río  de  Francisca.  Es  isla  y  río 
donde  los  cosarios  se  suelen  poner  para  esperar  las  ocasiones 
y  hacer  daño- en  las  armadas  de  las  Indias. 
Isla  de  Comagre,  entre  la  isla  de  Pinas  y  la  isla  de  Cativa. 
Isla  de  Cativa,  que  parece  que  debe  ser  mayor  que  la  isla 
de  Pinas,  enfrente  de  las  sierras  y  ríos  de  San  Blas. 

Rio  de  Francisca,  en  83°  de  longitud  y  10"  de  altura,  cuyo 
nacimiento  es  entre  Panamá  y  Nombre  de  Dios:  subieron  por 
él  franceses  el  año  de  72  hasta  la  cordillera  de  la  sierra,  ha- 
biendo sacado  en  tierra  las  chalupas. 
Rio  de  Cidehras,  río  pequeño  encima  del  río  de  Francisca. 
Río  de.  Maiz,  al  sur  del  puerto  de  Panamá,  un  río  pequeño. 
Rio  de  Sardinas,  cuatro  leguas  del  puerto  del  Nombre  de 
Dios,  y  dos  del  río  de  Sardinas:  entraron  por  este  riólos  fran- 
ceses en  29  de  Abril  del  año  de  73,  cuando  con  los  negros  cima- 
rrones robaron  m¿ís  de  sesenta  mil  pesos  de  plata  que  se  traía, 
de  Panamá  al  Nombre  de  Dios. 

Rio  de  Sardinilla,  un  río  pequeño,  dos  leguas  del  puerto 
del  Nombre  de  Dios  al  levante. 

Rio  del  Fator,  un  río  pequeño  que  desagua  dentro  del 
mismo  puerto  del  Nombre  de  Dios,  como  tres  millas  de  la  ciu- 
dad, del  cual  se  saca  un  calce  de  agua  de  que  se  bebe  en  el 
pueblo. 

Puerto  del  Nombre  de  Dios,  supra,  en  la  descripción  de  la 
ciudad. 

Rio  de  Campos,  dos  leguas  del  Nombre  de  Dios  á  la  parte 
del  poniente  del  puerto  legua  y  media;  es  río  pequeño,  aunque 
con  cualquier  aguacero  crece  mucho. 
Isla  de  Rastimentos,  tres  leguas  del  Nombre  de  Dios  al  po- 


353 

niente,  antes  de  la  boca  del  río  Ghagre;  suelen  tener  en  ella 
los  vecinos  del  Nombre  de  Dios,  pinas  y  plátanos  y  guanába- 
nas, y  otras  frutas  de  la  tierra. 

Puerto  Belo,  cinco  leguas  del  nombre  de  Dios  al  poniente; 
llamólo  así  por  su  bondad  el  Almirante  D.  Cristóbal  Colón  la 
primera  vez  que  descubrió  esta  costa ;  es  muy  bueno  y  capaz 
para  navios  grandes,  y  tiene  una  isla  en  medio. 

Puerto  de  Buenaventura,  seis  leguas  del  Nombre  de  Dios  y 
una  de  Puerto  Belo. 

Puerto  de  Gallmas,  nueve  leguas  del  Nombre  de  Dios  y  cua- 
tro de  Puerto  Belo.  / 

Puerto  de  Langostas ,  doce  leguas  del  Nombre  de  Dios  y 
cuatro  del  puerto  de  Gallinas. 

El  Pórtete^  diez  y  siete  leguas  al  poniente  del  Nombre  de 
Dios  y  cuatro  del  puerto  de  Langostas  y  una  de  la  boca  del 
río  Ghagre. 

Río  Chagre,  río  grande  y  caudaloso,  diez  y  ocho  leguas  del 
Nombre  de  Dios,  por  el  cual  se  suben  las  mercaderías  que  se 
llevan  del  Nombre  de  Dios  á  Panamá,  en  barcos  diez  y  ocho 
leguas,  hasta  la  venta  de  Cruces  donde  se  recoge,  y  esto  en  los 
ocho  meses  del  año  cuando  llueve,  porque  los  otros  cuatro 
meses  que  son  Enero ,  Febrero ,  Marzo  y  Abril,  cuando  no 
llueve,  no  se  puede  navegar. 

Río  de  Pequení^  que  entra  en  el  río  de  Chagre,  tres  ó  cuatro 
.eguas  abajo  de  la  casa  de  Cruces,  en  el  torno  que  llaman  de 
Marcos,  viene  un  brazo  del  desde  la  venta  de  la  Quebrada,  que 
es  el  camino  del  Nombre  de  Dios  á  Panamá.  Es  río  peligroso 
con  cualquiera  agua  que  llueva,  y  aunque  se  adereza  tiene 
muchos  charcos,  y  peligros;  en  sus  riberas  hay  grandes  mon- 
tes y  muchos  tigueres  y  leones,  y  puercos  cay  nos  que  tienen 
el  ombligo  en  el  espinazo. 

EN   LA   MAR   DEL   SUR. 

Cabo  de  Corrientes,  en  la  costa  de  la  provincia  de  Panamá 
en  8r  y  5  de  altura. 
Puerto  Quemado,  junto  al  cabo  de  Corrientes,  al  norte. 

23 


354 

Capisaga,  un  río  ó  quebrada  que  está  antes  del  puerto  Que- 
brado, en  la  costa  de  Panamá  al  norte. 

Valle  de  Baeza^  entre  el  río  del  Artación  y  otro  que  se  dice 
Gapisaga,  en  la  costa  de  la  provincia  de  Panamá,  dos  del  sur. 

Rio  del  Artación^  en  la  costa  de  Panamá,  al  sur  de  Nodue- 
se,  cinco  ó  seis  leguas. 

Noduese,  un  río  en  la  costa  de  Panamá  del  Sur,  al  sur  de 
la  punta  de  Pinos  diez  ó  doce  leguas  della,  que  tiene  á  la  en- 
trada dos  isletas. 

Punta  ó  puerto  de  Pinos,  ó  Pinas  ^  por  las  muchas  que  hay 
en  él,  á  la  entrada  del  golfo  de  San  Miguel,  en  la  provincia  de 
Panamá,  costa  del  Sur  en  8"  y  7  de  altura. 

Golfo  de  San  Miguel^  en  la  mar  del  Sur;  díjose  así,  porque 
día  de  San  Miguel,  año  de  13,  descubrió  Vasco  Nuñez  de  Bal- 
boa la  mar  del  Sur,  y  tomó  posesión  della  en  este  golfo,  que 
boja  cincuenta  leguas,  y  déla  Panamá  hay  cincuenta,  y  veinte 
y  cinco  al  golfo  de  Uraba:  hay  muchas  perlas  en  el  dicho  golfo. 

Chiruca,  un  puerto  ó  ensenada,  que  se  hace  á  la  entrada  en 
el  golfo  de  San  Miguel ,  en  la  provincia  de  Panamá,  al  norte 
de  la  punta  de  Pinos. 

Chuchama,  algún  puertezuelo  ó  desembarcadero  en  el  dicho 
golfo  de  San  Miguel,  siete  ó  ocho  leguas  de  Pénala. 

Penaca^  algo  más  oriental  que  el  Negro. 

El  Negro,  debe  ser  algún  puertezuelo  ó  desembarcadero  al 
levante  del  río  de  la  Balsa,  en  el  golfo  de  San  Miguel. 

Rio  de  la  Balsa,  que  puede  ser  el  que  ahora  llaman  de  Gon- 
gos en  la  provincia  de  Panamá,  un  río  que  entra  en  el  golfo 
de  San  Miguel  por  lo  más  interior  del,  cuarenta  y  cinco  leguas 
de  Panamá;  es  río  caudaloso:  hállase  oro  en  sus  riberas. 

Pequehe,  un  puertezuelo  ó  punta  dentro  del  golfo  de  San 
Miguel  en  la  costa  de  Panamá. 

Isla  de  Perlas,  cuatro  ó  cinco  leguas  de  largo  norte-sur  y 
S^°  y  X  y  8  de  altura,  veinte  y  seis  leguas  de  Panamá  al 
sueste:  díxose  de  las  Perlas,  por  las  muchas  que  antiguamente 
había  en  ella. 

Isla  de  Palmas^  por  los  grandes  palmares  que  hay  en  ella; 
tendrá  de  contorno  poco  más  de  legua  y  media. 


355 

Hinassa^  punta  en  la  costa  de  Panamá  en  la  mar  del  Sur, 
muy  metida  á  la  mar,  norte-sur  de  la  isla  de  Perlas,  á  la  entra- 
da del  golfo  de  San  Miguel. 

Coquira ,  un  río,  que  debe  ser  el  que  ahora  se  llama  Chepo, 
ó  Puerto  de  la  costa  del  Sur,  en  la  provincia  de  Panamá,  al  le- 
vante del  puerto  de  Panamá,  cinco  ó  seis  leguas  del;  es  rio  de 
mucha  agua,  y  en  sus  riberas  hay  muchas  maderas  y  aserra- 
deros de  ellas,  y  muchas  sementeras  de  maiz. 

Crota,  una  punta  que  hace  el  puerto  de  Panamá  á  la  parte 
del  oriente,  ó  una  isleta  dellas,  que  está  en  aquesta  costa. 

Puerto  de  Panamá^  ut  supra,  como  queda  escrito  en  la 
ciudad. 

Punta  de  Chame,  en  la  costa  del  Sur,  entre  un  río  que  está 
antes  de  Taboga,  y  otro  que  está  antes  de  Tirameta. 

Río  de  Parüa^  ó  de  París  y  golfo,  cuya  boca  entra  en  la  mar 
del  Sur,  por^donde  se  dividen  las  provincias  de  Costa-Rica  y 
Panamá. 


TABLA  DEL  DISTRITO  DE  LA  AUDIENCIA  DEL  NUEVO  REINO 

DE     GRANADA. 


DESCRIPCIÚN  DEL  DISTRITO  DE  LA  AUDIENCIA  DEL  NUEVO  REINO 

DE  GRANADA  Y  DECLARACIÓN  DE  LA  TABLA  PRECEDENTE. 

Entendiendo  por  el  Nuevo  Reyno ,  lo  que  hay  en  el  distrito 
de  la  Audiencia,  que  es  la  provincia  y  reino  dicha  de  Nuevo 
Reyno  con  las  gobernaciones  de  Santa  Marta  y  Cartagena  y 
una  buena  parte  de  la  gobernación  de  Popayan,  parece  que  se 
comprende  línea  recta  leste-oeste  desde  68°  y  X  de  longitud 
de  la  ciudad  de  Toledo  hasta  78"  y  X^  á  que  responden  ciento 
setenta  y  cinco  leguas  á  diez  y  siete  y  medio  por  grado,  y 
otras  tantas  y  algo  rnás  norte-sur,  aunque  por  camino  ponen 
de  trescientas  arriba,  y  así,  según  algunas  relaciones  de  par- 


356 

ticulares,  aun  dicen  que  serán  cuatrocientas  de  largo  y  ancho; 
hay  en  el  dicho  distrito  las  tres  gobernaciones  sobredichas,  y 
en  ellas  veinte  y  nueve  ó  treinta  pueblos  de  españoles,  los 
veinte  ciudades  y  los  demás  villas,  y  en  todos  ellos  como  mil 
ochocientos  ó  dos  mil  vecinos  españoles ,  los  quinientos  doce 
encomenderos,  y  en  la  mitad  de  los  pueblos,  que  serán  sete- 
cientos setenta,  porque  los  otros  no  están  tasados ,  ciento  se- 
tenta mil  indios  tributarios,  sin  otro  mucho  número  que  están 
rebelados,  repartidos  en  quinientos  treinta  y  seis  repartimien- 
tos, los  veinte  ó  veinte  y  cinco  del  Rey,  y  los  otros  de  particu- 
lares. Hay  Audiencia  Real  en  esta  provincia  desde  el  año  de 
49,  y  un  Arzobispado  que  tiene  por  sufragáneos  á  los  obispa- 
dos de  Cartagena  y  de  Santa  Marta,  comprendidos  en  el  distri- 
to de  esta  Audiencia  con  parte  del  de  Popayan,  y  en  todos  ha- 
brá como  diez  monesterios ,  siete  de  Dominicos  y  tres  de  Fran- 
ciscos. 

Todas  las  provincias  y  tierras  de  este  distrito  son  muy  pa- 
recidas y  semejantes  en  el  temperamento  de  la  tierra,  que  co- 
munmente es  húmedo  y  caliente ,  y  frió  en  las  partes  altas  y 
levantadas,  según  la  posición  de  las  tierras,  que  todas  casi  son 
llenas  de  montañas  y  quebradas,  y  también  cabana,  y  en  par- 
tes fértiles,  y  estériles  á  pedazos ;  y  en  las  más  dellas  muchas 
muestras  de  oro ,  y  otros  metales ;  todas  de  indios  belicosos  y 
guerreros,  y  todos  idólatras,  aunque  también  otras  no  pueden 
dexar  de  ser  en  partes  y  en  cosas  diferentes ,  y  así  se  hará  de 
cada  una  dellas  particular  descripción. 


HIDROGRAFÍA  GENERAL,  Y  DESCRIPCIÓN  DE  LOS  CAMINOS  DEL  DISTRITO 

DEL  NUEVO  REYNO. 

Por  ser  tan  mediterráneo  todo  este  Reino,  no  hay  en  todo  él, 
ni  sus  confines ,  otra  mar  ni  costa  más  de  la  que  tienen  en  la 
mar  del  Norte  las  provincias  de  Santa  Marta  y  Cartagena,  de 
la  cual ,  en  sus  descripciones  particulares ,  se  hará  particular 
mención ,  y  así ,  solo  en  lo  general  de  esta  provincia  hay  que 


357 

describir  el  río  grande  de  la  Magdalena,  por  el  cual  se  entra  y 
camina  á  todas  las  provincias  de  este  Reino  en  canoas,  en  que 
se  llevan  todas  las  mercaderías  y  otras  cosas  que  se  contratan, 
como  particularmente  se  dirá  en  su  lugar. 

Los  caminos  de  este  Reino,  por  la  mayor  parte,  son  muy 
malos  de  cuestas  y  ríos,  y  malos  pasos  de  quebradas  y  panta- 
nos^ y  así  por  muchos  dellos  no  pueden  andar  recuas,  aunque 
por  los  caminos  reales,  de  unos  pueblos  á  otros  comunmente 
andan ;  pero  de  los  repartimientos  á  los  pueblos  por  la  mayor 
parte  cargan  los  indios,  por  no  haber  caminos  abiertos  para 
harrias,  lo  cual  se  podría  remediar  con  mandarlos  abrir. 


DESCRIPCIÓN  PARTICULAR  DE  LA  PROVINCIA  DE  NUEVO  REYNO. 

La  provincia  del  Nuevo  Reyno  de  Granada ,  que  es  de  este 
Reino  la  más  principal,  pues  della  ha  tomado  nombre  todo 
este  distrito,  tiene  de  largo  leste-oeste  desde  la  ciudad  de  Méri- 
da  hasta  la  de  Ibague,  que  puede  haber  como  ciento  cuarenta 
leguas  pocas  mas  ó  menos,  según  la  relación  de  los  viajes,  y 
de  ancho  desde  la  ciudad  de  Velez  hasta  la  ciudad  de  San 
Juan  de  los  Llanos,  que  puede  haber  de  la  una  á  la  otra 
ochenta  leguas;  dentro  de  los  cuales  límites  hay  diez  y  seis 
pueblos  de  españoles,  y  los  trece  ciudades,  y  en  ellos  como  mil 
quiuientos  españoles,  y encomenderos,  y  los  demás  po- 
bladores y  tratantes,  y  en  sus  comarcas  y  jurisdicciones 

repartimientos  de  indios,  y  en  ellos  y  en  los  desplobados 
como indios  tributarios,  contados  por  las  tasaciones :  to- 
dos son  de  la  diócesis  y  del  arzobispado  do  Nuevo  Reyno ^  en  la 

cual,  demás  délas  doctrinas  que  el  Arzobispo  pone,  habrá 

monesterios. 

Descubrió  este  Reino,  primero  que  otro  ninguno,  el  licencia- 
do Ximenez,  que  después  se  nombró  el  adelantado  D.  Gonzalo 
Ximenez  de  Quesada,  el  cual  siendo  teniente  de  D.  Pedro  Fer- 
nández de  Lugo,  adelantado  de  Canaria  y  gobernador  de  Santa 
Marta,  á  quien  se  había  dado  el  descubrimiento  de  este  Reino, 
salió  por  el  año  de  37  de  Santa  Marta ,  y  subió  por  el  río  de  la 


358 

Magdalena  arriba  hasta  poblar  á  la  ciudad  de  Santa  Fé  y  casi 
todas  las  más  de  este  Reino ,  que  llamó  Nuevo  Reyno  de  Gra^ 
nada,  por  haber  residido  él  en  Granada,  aunque  su  natura- 
leza era  de  Córdoba,  y  por  ser  este  Reino  muy  semejante  á 
aquel  en  el  temple,  talle  y  manera  de  la  tierra. 

Este  Reino  comienza  pasadas  las  sierras  de  Opon:  es  toda 
tierra  rasa ,  llena  de  valles ,  y  cercado  alrededor  de  sierras  y 
montañas  pobladas  de  indios  que  llaman  Panches ,  diferentes 
de  los  del  Nuevo  Reyno  á  quien  llaman  Moxcas^  algunos  quie- 
ren decir  que  por  ser  tantos  como  eran  cuando  los  españoles 
entraron  en  la  tierra,  aunque  la  verdad  afirman  que  es  porque 
es  nombre  propio  suyo.  Es  toda  tierra  doblada,  llena  de  sie- 
rras y  cerros ,  valles  y  quebradas ,  y  aunque  comunmente  es 
templada,  no  deja  de  tener  partes  más  frescas  y  calurosas 
unas  que  otras  según  que  están  más  ó  menos  levantadas.  Es 
la  tierra  más  rasa  que  montosa;  los  montes  son  en  las  quebra- 
das de  los  collados,  en  que  hay  robles ,  cedros ,  nogales ,  caña- 
verales, de  cañas  como  la  pierna  y  muy  altas. 

Las  sierras  son  rasas,  pero  de  buena  yerba  para  todo  géne- 
ro de  ganados,  y  de  muchas  aguas  y  buenas^  y  ríos  grandes, 
y  así  se  cría  mucho  ganado  y  hay  abundancia  de  vacas ,  ye- 
guas, ovejas,  y  cabras,  venados  y  otros  algunos  animales  de 
la  tierra,  aunque  pocos,  y  en  otras  partes  no  los  hay,  ni  se  coge 
el  maíz,  ni  el  trigo,  ni  otras  semillas  y  frutas  de  España,  que 
en  otras  muchas  partes  se  dan  en  abundancia :  hácese  en  esta 
provincia  mucho  queso  y  bizcocho  y  muchos  jamones,  que  se 
llevan  á  los  puertos  de  la  mar. 

Hay  mineros  de  oro  muy  fino  y  mucho,  casi  en  todas  las 
tierras  de  este  reino  de  que  se  ha  sacado  y  saca  gran  cantidad, 
y  algunas  minas  de  plata  que  hasta  agora  no  se  han  seguido, 
y  también  en  algunas  partes  minas  de  hierro,  cobre  y  acero, 
que  tampoco  se  labran ,  y  en  una  provincia,  minas  de  esmeral- 
das muy  ricas  y  señaladas,  de  que  se  han  sacado  muchas  pie- 
dras, y  entre  ellas  muchas  de  grandeza  extraordinaria;  tanto 
que  han  perdido  las  esmeraldas  gran  parte  del  valor  y  estima- 
ción, que  antiguamente  tenían,  por  las  muchas  y  muy  grandes 
que  de  este  Reino  se  han  llevado  á  muchas  partes  de  Europa. 


359 

Han  sido  siempre  estas  provincias  muy  pobladas  de  natura- 
les, aunque. ya  faltan  muchos  dcllos,  y  cada  día  van  en  dismi- 
nución los  de  tierra  caliente,  y  los  de  la  fría  en  aumento;  la 
razón  dicen  que  es  porque  los  indios  de  tierra  fría  son  muchos 
y  de  demora  y  no  tienen  tanto  trabajo  como  los  demás,  que 
personalmente  asisten  en  las  minas. 

Los  indios  de  este  Reino  que  llaman  Moxcas,  son  para  menos 
que  los  Panches,  pero  son  más  cautelosos  y  falsos,  inclinados 
á  mentir  y  sin  ninguna  caridad;  muy  avarientos  de  oro  para 
ofrecer  á  sus  santuarios;  muy  dados  á  la  contratación  y  mer- 
caderías; todos  idólatras  y  amigos  de  supersticiones:  difiéren- 
se  en  las  cabezas  redondas  de  los  Panches^  que  las  tienen  apla- 
nadas, con  dos  tablas  que  se  las  aprensan  cuando  nacen,  una 
por  la  frente  y  otra  por  el  colodrillo ;  son  más  sencillos  estos 
indios  que  los  Moxcas^  y  nobles  de  condición,  no  interesales, 
antes  liberales  de  lo  que  tienen;  torpes  y  bestiales  en  sus  cosas 
y  fáciles  de  engañar,  y  de  más  fuerzas  que  los  Moxcas,  y  así 
se  precian  de  las  hazañas  de  la  guerra ;  y  los  unos  y  los  otros 
habitan  en  las  partes  más  altas,  por  la  aspereza  de  la  sierra 
son  malos  de  sosegar,  y  en  muchas  partes  aun  se  están  hoy  de 
guerra  y  son  perjudiciales  á  los  indios  comarcanos,  y  aun  á 
los  españoles,  cuando  los  pueden  robar  y  saltear  en  los  ca- 
minos. 

PROVINCIA  DE  BOGOTÁ. 

La  provincia  de  Bogotá  es  la  primera  y  más  nombrada  del 
Nuevo  Reyno  por  estar  en  medio  del:  díxose  de  Bogotá,  del 
nombre  de  un  gran  cacique  que  estaba  en  ella;  hay  en  ella  po- 
bladas la  ciudad  de  Santa  Fé  y  la  villeta  de  San  Miguel.  El 
temple  de  la  tierra  es  frío,  salvo  en  los  valles  que  algunos  hay 
calientes;  es  esta  comarca  muy  bastecida  de  trigo,  cebada, 
maíz  y  de  todos  géneros  de  frutas  de  la  tierra ,  y  de  higos  de 
España,  uvas,  melones,  granadas,  y  así  mismo  abundante  de 
vacas,  yeguas,  caballos,  ovejas,  puercos,  cabras  y  muchos  ve- 
nados, gallinas,  codornices,  tórtolas,  añades,  y  en  los  ríos  solo 
un  pescado  como  anguillas,  y  muy  bueno. 


360 

Hácese  mucha  sal  en  esta  provincia ;  no  se  hallan  minas  de 
oro  en  ella  hasta  ahora,  aunque  por  la  contratación  acude  mu- 
cho á  ella:  minas  de  cobre  hay  algunas.  Son  los  indios  de  esta 
provincia  muy  hábiles,  é  inclinados  al  trato  y  mercadería,  que 
la  mayor  es  de  sal,  y  mantas  de  algodón  de  que  andan  vesti- 
dos; son  grandes  idólatras,  y  todo  cuanto  procuran  adquirir  es 
para  ofrecer  á  sus  santuarios,  que  tienen  muy  escondidos  y  en- 
cubiertos, y  así  reciben  mal  la  doctrina  cristiana. 


DESCRIPCIÓN  PARTICULAR  DE  LOS  PUEBLOS  DE  ESTA  PROVINCIA. 

SANTA   FÉ. 

La  ciudad  de  Santa  Fé  de  Bogotá  en  72°  y  X  de  longitud 

del  meridiano  de  Toledo,  del  cual  distará leguas  por  un 

círculo  mayor  3°  y  >^  ó  4°  de  altura  septentrional ;  es  pueblo 
de  seiscientos  vecinos  españoles,  los  sesenta  y  cinco  encomen- 
deros, los  demás  pobladores  y  tratantes  y  oficiales :  hay  en  la 
jurisdicción  de  esta  ciudad  como  cuarenta  mil  indios  tributa- 
rios de  tasa,  aunque  de  verdad  pasarán  de  cincuenta  mil  in- 
dios por  los  que  se  esconden  en  las  tasas. 

Hay  en  la  jurisdicción  de  esta  ciudad,  cincuenta  y  cinco  re- 
partimientos, los  cincuenta  encomendados  en  particulares,  y 
los  cinco  en  cabeza  de  8.  M.,  que  le  valdrán  como  dos  mil  qui- 
nientos pesos.  Reside  en  esta  ciudad  la  Audiencia,  desde  el 
año  de  49,  en  que  hay  un  presidente,  tres  oidores  y  un  fiscal, 
y  los  demás  oficiales  de  la  Audiencia.  Residen  asimismo  en 
ella,  los  oficiales  reales,  tesorero,  contador  y  factor,  con  cada 
cuatrocientos  mil  maravedís  de  salario ;  la  caja  real  y  casa  de 
fundición  en  que  se  quintan  y  funde  todo  el  oro  de  minas  que 
se  saca  en  el  Nuevo  Reino  y  sus  provincias.  Reside  asimismo 
en  esta  ciudad  la  catedral  y  metrópoli  que  estuvo  primero  en 
Santa  Marta;  tiene  por  sufráganos  á  Popayan  y  Cartagena  y 
á  Santa  Marta ;  hay  en  la  ciudad  dos  monesterios ,  uno  de  Do- 
minicos y  otro  de  Franciscos ,  con  cada  ocho  frailes ,  y  cada 
treinta  en  doctrinas. 


361 


Pobló  este  pueblo  el  adelantado  D.  Gonzalo  Ximencz  do 
Qaesada,  por  el  año  de  1538,  y  llamóle  de  Santa  Fé  de  Bogotá, 
por  estar  en  el  sobredicho  valle,  y  Santa  Fé,  por  la  ciudad  que 
está  de  este  nombre  junto  á  Granada  en  España;  donde  tiene 
su  asiento  en  el  valle  de  Bogotá,  junto  á  la  cordillera,  hay  agua 
de  pié  por  toda  la  ciudad ,  que  se  saca  de  los  ríos  que  pasan 
por  cerca  della,  y  hay  en  la  ciudad  muchas  huertas,  y  en  ellas 
muchas  hortalizas  y  rosales  de  España ;  las  casas  son  muchas 
de  piedra  y  de  ladrillo,  y  de  buen  edificio ;  hay  abundancia  de 
buenos  materiales  en  esta  provincia :  el  temple  de  la  tierra  es 
frío,  salvo  en  los  valles  que  algunos  hay  calientes. 

Desde  esta  ciudad  hasta  el  puerto  del  río  Negro,  que  es 
donde  se  desembarcan  las  mercaderías  que  se  traen  de  España 
para  esta  ciudad  por  el  río  de  la  Magdalena  arriba,  hay  como 
cuarenta  leguas,  y  las  veinticinco  y  más  de  trabajoso  camino, 
que  de  ordinario  con  las  continuas  aguas  tiene  necesidad  de 
continuo  reparo;  y  asimismo  se  traen  con  más  facilidad  las 
mercaderías  desde  el  puerto  de  Honda,  que  cae  en  el  paraje  de 
Mariquita ,  aunque  también  el  camino  há  menester  repararse. 

Santa  Fé  está  de  Tocayma  catorce  leguas,  las  nueve  de  tie- 
rra caliente  y  las  seis  de  fría  y  cabanas ,  que  se  anda  todo  de 
recuas.  Está  en  términos  de  esta  ciudad,  entre  ella  y  la  villela 
de  Santa  Fé,  (léase  San  Miguel)  la  laguna  de  Guatavita. 


REPARTIIVIIENTOS  Y  PUEBLOS  DE  INDIOS  DE  ESTA  CIUDAD. 


Boza. 

ünesapa. 

Qiiesa. 

Nemesa. 

Fitata. 

übaque. 

Gachencipa. 

Faque. 

Ciénega. 

Pausaga. 

Toquencipa. 

Ubate. 

Cubia. 

Susa. 

Macheta. 

Cutan. 

Tibacuy. 

Fiiemeque. 

Choconta. 

Memocon. 

Fugayzuga. 

Chiguachi. 

Suesca. 

Cipaquira. 

Pasca. 

Meusan. 

Tunjuelo. 

Los  Panches 

Fossa. 

Seesquile. 

Encunuha. 

Los  Paridles 

Usme. 

Guatabüa, 

Ciminjaca. 

Los  Panches 

Quecacipa. 

Teusaca. 

Siissa. 

Sopo, 

362 


Chiá. 

Chinga. 

Los  Panches. 

Bogotá. 

TaUo. 

Hiihay  Tuna. 

Los  Panches. 

Hontyhon 

Chitahuga. 

Ing  ahita. 

Bajaca. 

Caxica. 

Tenjo. 

Hihagoya. 

Cuhiasuca. 

Guasca. 

Huhachoqiii. 

Los  Panches. 

Cipa  con. 

Cota. 

Facatdbita. 

La  Serrezuela. 

SAN   MIGUEL. 

- 

La  villeta  de  San  Miguel,  en  los  términos  y  jurisdicción  de 
la  ciudad  de  Santa  Fé,  once  leguas  della  hacia  el  norte  en  tie- 
rra de  los  Panches,  en  que  hay  como  diez  vecinos  de  Santa  Fó, 
la  cual  se  pobló  para  seguridad  y  comodidad  del  camino  que 
vá  de  la  ciudad  de  los  puertos  de  río  Negro  y  Honda,  en  el 
río  grande  de  la  Magdalena,  y  así  se  hace  jornada  en  ella;  en 
la  cual  residen  los  dichos  diez  vecinos  de  Santa  Fé,  que  tienen 
allí  sus  haciendas  y  negros  ó  indios,  que  serán  como  dos  m'il 
quinientos  los  que  hay  en  ellos,  porque  con  lo  mucho  que  tra- 
bajaron en  unas  minas  de  Tocayma  y  Mariquita,  se  acabaron 
de  las  cuatro  partes  las  tres. 


TOCAYMA. 

La  ciudad  de  Tocayma,  en  63°  de  longitud,  4"  de  altura,  está 
de  Santa  Fé  quince  leguas  de  buen  camino  para  recuas,  y  de 
la  ciudad  de  Ibague  otras  quince,  y  como  otras  quince  de  San 
Sebastián  de  Mariquita. 

Es  pueblo  de  sesenta  vecinos  españoles,  los  treinta  encomen- 
deros,  y  los  otros  treinta  mercaderes  y  oficiales:  cincuenta  y 
nueve  pueblos  de  indios,  y  en  ellos  tres  mil  doscientos  indios 
tributarios.  Hay  teniente  de  gobernador  en  esta  ciudad  y  dos 
alcaldes  ordinarios  y  un  alguacil  mayor,  es  de  la  diócesis  del 
arzobispado  de  Santa  Fé,  y  hay  en  este  pueblo  un  monesterio 
de  Dominicos,  en  que  habrá  como  cuatro  frailes,  y  otros  cua- 
tro en  las  doctrinas.  - .      ~ 

Pobló  esta  ciudad  el  capitán  Hernán  Vanegas,  vecino  de  la 
ciudad  de  Santa  Fé,  el  año  de  45,.por  comisión  del  adelantado 


3C3 


D.  Alonso  Luis  de  Lugo:  las  casas  todas  son  de  madera  y  paja; 
la  tierra  toda  de  esta  comarca  es  muy  doblada,  de  grandes 
quebradas,  hay  partes  en  ella  calidísimas,  y  otras  templadas; 
hay  muy  malas  aguas,  y  no  se  da  en  las  partes  calientes  trigo 
ni  cebada ;  en  las  frías  y  templadas  se  da  todo  muy  bien ,  y 
parras,  higueras,  y  granados;  generalmente  hay  buenos  pastos 
para  ganados,  y  así  los  vecinos  tienen  muchas  yeguas,  vacas, 
ovejas  y  cabras;  hay  oro  en  la  jurisdicción  de  este  lugar,  y 
había  grande  cantidad  de  indios,  que  se  han  acabado  con  car- 
gas y  una  pestilencia  que  hubo  los  años  pasados. 

Los  indios  de  esta  tierra  andan  desnudos ;  comen  todos  car- 
ne humana,  y  no  tienen  ningún  género  de  idolatría,  y  así  son 
fáciles  de  convertir  á  la  doctrina  cristiana.  Desde  esta  ciudad 
de  Tocayma  hasta  la  de  Timana,  que  por  esta  parte  es  el  pri- 
mero pueblo  de  la  gobernación  de  Popayan ,  hay  sesenta  le- 
guas de  despoblado,  donde  estaba  el  valle  y  pueblo  de  Neyba, 
de  tierra  calidísima  y  muy  infestada  de  mosquitos,  gran  nú- 
mero de  víboras  de  cascabel,  y  dragoncillos  voladores,  tigueres 
y  leones,  y  otros  animales  fieros  que  han  destruido  los  indios 
del  valle  de  Neyba. 


REPARTIIVIIENTOS  Y  PUEBLOS  DE  INDIOS  DE  ESTA  CIUDAD. 


Calandayma. 

Otapaima. 

La  Canoa. 

Tocayma. 

Tocayma. 

Otaym,a. 

Vitueyma: 

Lutayma. 

Jáquima. 

Doyma. 

Anapoyma. 

Xaquima. 

Conchima. 

Tocayma. 

Anapoyma. 

Tocayma. 

Xaquima. 

Xaquima. 

Tocayma. 

Doyma. 

Tocayma, 

Anapoima. 

Rio  Grande. 

Otayma. 

Xaquima. 

Tocayma. 

Tocayma. 

Xaquima. 

Tocayma. 

Tocayma. 

Anapoima. 

Vituzima 

Calandayma. 

Guataqui. 

Tocayma. 

Doyma. 

Tocayma. 

Rio  Grande. 

Enxaquima. 

Lutayma. 

Rio  Grande. 

Rio  Grande. 

Tocayma. 

Entaytna 

Vitueyma. 

Bytoreima. 

Tayma. 

Tocayma. 

Anapoima. 

Anapoyma. 

Tocayma. 

364 


SAN   SEBASTIÁN   DE    LA    PLATA. 


La  ciudad  de  San  Sebastián  de  la  Plata,  veinte  leguas  de  la 
ciudad  de  Popayan,  y  quince  de  Paez  y  siete  de  Timana,  tie- 
ne veinte  y  cuatro  vecinos  encomenderos,  y  como  cuatro  mil 
indios  tributarios.  Es  en  lo  temporal  esta  ciudad  del  distrito 
de  la  Audiencia  del  Nuevo  Reino  y  del  obispado  de  Popayan; 
poblóla  el  capitán  Sebastián  Quintero,  vecino  de  Popayan,  por 
comisión  del  licenciado  Briceño,  oidor  de  Bogotá  y  juez  de  re- 
sidencia de  esta  gobernación ;  llamóse  del  nombre  que  tiene, 
por  el  nombre  del  poblador,  y  por  la  mucha  plata  que  hay  en 
su  comarca,  en  la  cual  hay  muchas  minas  y  muy  ricas,  que 
acuden  á  sesenta  marcos  por  quintal,  y  de  oro  hay  asimismo 
minas,  generalmente  en  todos  sus  términos:  el  temple  es  más 
frío  que  caliente ,  y  aunque  la  tierra  es  apropósito  para  gana- 
dos, no  los  hay  hasta  agora:  los  naturales  de  esta  provincia  son 
belicosos ,  y  así  están  mal  pacíficos  y  parte  dellos  rebelados; 
son  behetrías  todos ,  gente  mal  vestida  y  poblada  en  bohíos  de 
paja  apartados  unos  de  otros,  y  son  todos  caribes  que  vienen  á 
comerse  los  indios  de  la  ciudad  de  Timana  y  Popayan :  el  ca- 
mino de  esta  ciudad  de  Popayan  es  muy  áspero  y  mal  fre- 
cuentado porque  no  pueden  andar  recuas  por  él. 


REPARTIIVIIENTOS  Y  PUEBLOS  DE  INDIOS  DE  ESTA  CIUDAD. 


Tecuy. 

Caviancer. 

Cuijllo. 

Talegua. 

Guatantülo. 

Ganayíio. 

Moscopan, 


Opiiete-ga- 

nayno. 
Gotano. 
Operaba. 
Y7iapue. 
Gaanaca. 
Chantira. 


Maquila. 

Piguanca. 

Tamuepan. 

Guanaca. 

Talax. 

Guanaca. 

La  Vieja, 


Chilicamby . 
Guanayno. 
Tapaznonoco. 
Tunlo. 


365 


PROVINCIA  DE  IVIUSOS,  Y  COLIIVIAS. 

La  provincia  de  Musos  y  Colimas  ^  que  por  otro  nombre  di- 
cen Canapeyes  y  Miircas,  tendrá  de  largo  como  veinte  y  cinco 
leguas,  y  de  ancho  trece  ó  quince;  está  en  ella  la  ciudad  de  la 
Trinidad  y  villa  de  la  Palma,  en  que  habrá  ciento  cuarenta  ve- 
cinos españoles  y  quince  mil  indios.  Es  tierra  templada,  salvo 
cuando  el  sol  está  en  el  mediodía  que  hiere  demasiadamente; 
es  comunmente  tierra  húmeda;  el  cielo  es  claro  y  sereno,  salvo 
en  tiempo  de  las  aguas,  que  son  en  Marzo,  Abril  y  Mayo,  y 
Setiembre,  Octubre  y  Noviembre;  es  la  tierra  sana:  el  aire  que, 
más-  de  ordinario  corre  es  brisas  y  vendavales,  que  vientan 
muy  recios  y  con  aguaceros  muy  grandes;  cuando  viene,  los 
indios  tiran  piedras  y  palos  contra  él  como  amenazándole,  por- 
que les  derriba  sus  árboles  y  maíces:  en  otro  tiempo  el  cielo 
es  cl^ro  y  sereno. 

La  tierra  es  toda  alta  y  muy  llena  de  quebradas  grandes,  y 
así  es  trabajosa  de  andar;  los  llanos  todos  llenos  de  montes  de 
ceibos,  caracuries,  y  guayacanes,  en  algunas  partes,  que  es  el 
palo  santo  que  llaman  de  Lidias  y  hacen  casas  con  ello ,  y  no- 
gales y  cedros,  con  otros  muchos  árboles:  hay  buenos  pastos 
en  la  tierra  y  disposición  para  todas  crías  de  ganados;  muchas 
peñas  y  piedras  en  abundancia ,  y  los  demás  materiales  para 
edificios;  hay  muchas  muestras  y  mineros  de  oro  fino  en  ella 
que  se  labran,  y  de  plata  algunas,  aunque  hasta  agora  no  se 
benefician,  y  por  el  calor  del  terreno,  que  está  todo  requemado 
y  como  color  de  canela  molida,  se  entiende  que  hay  otros  me- 
tales en  la  tierra,  en  la  cual  hay  minas  de  esmeraldas  muy  ri- 
cas, de  donde  se  han  sacado  muchas,  muy  grandes  y  muy  se- 
ñaladas, mayores  que  las  hay,  ni  ha  habido  hasta  agora;  así 
mismo  en  ella  hay  mucha  sal  y  salitre  y  piedrazufre. 

Las  poblaciones  de  los  indios  son  en  unos  valles  hondos  y 
tierras  muy  dobladas,  por  donde  aun  no  pueden  andar  bestias; 
son  indios  de  behetría,  como  loe  indios  Panches;  tienen  yerva 
como  los  de  Santa  Marta.. 


366 


LA    TRINIDAD. 


La  ciudad  de  La  Trinidad  está  en  73"  de  longitud  y  5°  de  al- 
tura, veinte  leguas  de  Santa  Fé ,  con  quien  parte  términos  por 
el  sur,  por  la  villa  de  la  Palma  y  con  la  ciudad  de  Yelez;  es 
pueblo  de  setenta  ú  ochenta  vecinos  españoles,  los  cuarenta 
encomenderos  y  los  demás  pobladores;  los  indios  de  este  pue- 
blo ,  no  son  muchos ,  porque  no  están  bien  pacíficos ,  y  se  han 
rebelado  muchas  veces.  Hay  un  teniente  de  gobernador  y  dos 
alcaldes  ordinarios  y  un  alguacil  mayor,  y  es  de  la  diócesis 
del  arzobispado;  poblóla  por  el  año  de  60  el  capitán  Luis  Lan- 
chero, veciiío  que  fué  de  esta  ciudad  de  Santa  Fé;  las  casas 
que  hay  en  ella  son  de  paja  todas;  están  en  su  comarca  y  ju- 
risdicción las  minas  ricas  de  esmeraldas ,  y  así  mismo  otros 
metales. 

LA   PALMA. 

La  villa  de  La  Palma^  quince  leguas  de  Santa  Fé  con  quien 
parte  términos,  y  con  la  ciudad  de  Mariquita,  Vitoria,  y  la 
Trinidad ,  es  pueblo  de  sesenta  vecinos  españoles ,  y  los  cin- 
cuenta encomenderos ,  y  como  doce  ó  trece  mil  indios  en  su 
comarca ,  que  sirven  mal  por  estar  casi  de  guerra  todos.  Hay 
en  ella  un  teniente  de  gobernador  y  dos  alcaldes  ordinarios  y 
un  alguacil  mayor,  y  es  de  la  diócesis  del'arzobispado;  poblóla 
por  el  año  de  64  el  capitán  D.  Antonio  de  Toledo,  vecino  de 
San  Sebastián  de  Mariquita;  es  tierra  templada,  y  por  estar  en 
comarca  de  la  Trinidad  se  espera  que  habrá  minas  de  oro, 
plata  y  esmeraldas  en  ella. 


PROVINCIA  DE  TUNJA. 

La  provincia  de  Tunja^  dicha  así  de  un  cacique  principal  de 
ella  que  continuamente  tuvo  guerra  con  Bogotá,  es  en  todo 
como  la  provincia  de  Bogotá,  y  antes  más  que  menos,  fértil  y 


367 

abundosa  de  frutos  y  mantenimientos  y  pastos  para  ganados 
de  vacas,  yeguas,  ovejas,  y  cabras  que  hay  muchas;  hay  mu- 
chos valles  en  ella  muy  calientes  en  que  se  da  el  maíz,  trigo, 
y  todas  las  semillas  de  España  en  abundancia,  y  así  hay  en 
ella  muy  buena  harina  para  bizcocho,  y  se  hace  allí  maravi- 
lloso, que  se  trae  con  mucho  queso,  jamones  y  carne  salada  á 
vender  á  los  puertos  de  la  mar;  hay  mucho  algodón  y  lino,  de 
que  se  hace  ya  lienzo,  y  hay  mucha  miel  y  cera;  y  aunque  no 
hay  descubiertas  hasta  agora  minas  de  oro,  las  hay  de  plata,  y 
una  buena  mina  de  esmeraldas  que  llaman  de  la  sierra  de  So- 
mondoco. 

Los  indios  de  esta  provincia  van  en  crecimiento,  aunque 
los  años  pasados  murieron  muchos  do  una  pestilencia  general 
que  hubo ;  son  en  todo  como  la  provincia  de  Bogotá ,  mal  in- 
clinados á  la  doctrina  cristiana  y  grandes  idólatras  de  sus  ado- 
ratorios,  y  guerreros,  aunque  todos  ya  convertidos. 


TUNJA. 

En  toda  esta  provincia  hay  sola  una  ciudad  de  españoles, 
dicha  del  nombre  della,  que  es  la  eludan  do  Tunja,  puesta  en 
72°  de  longitud  y  5°  de  altura,  veinte  y  dos  leguas  de  Santa 
Fé  al  nordeste;  tendrá  más  de  200  vecinos  españoles,  los  seten- 
ta encomenderos  y  los  demás  pobladores  y  tratantes,  y  oficia- 
les. Habría  el  año  de  70  en  esta  provincia,  como  ciento  catorce 
pueblos,  ó  caciques  de  indios,  y  en  ellos  cincuenta  y  dos  ó  cin- 
cuenta y  tres  mil  indios  tributarios,  dicen  que  son  más  de  se- 
tenta mil  indios  los  que  se  esconden,  repartidos  en  sesenta  re- 
partimientos. 

Suele  haber  en  ella  un  corregidor,  teniente  de  gobernador, 
dos  alcaldes  ordinarios  y  dos  alguaciles  mayores,  uno  puesto 
por  la  ciudad  y  otro  por  el  corregidor;  es  de  la  diócesis  de  este 
arzobispado;  hay  en  ella  una  iglesia  parroquial  con  un  cura  y 
un  beneficiado,  y  un  monesterio  de  Franciscos  y  otro  de  Do- 
minicos con  cada  cuatro  religiosos  no  más,  y  en  las  doctrinas 
como  veinte  de  cada  orden. 


368 


Es  este  pueblo  el  mayor  que  hay  en  el  distrito  de  la  Audien- 
cia; poblóle  el  capitán  Gonzalo  Suarez  Rendón,  por  comisión 
del  licenciado  Ximenez ,  al  tiempo  que  se  pobló  la  ciudad  de 
Santa  Fé.  El  sitio  de  la  ciudad  es  en  un  cerro  alto ,  por  temor 
de  los  indios,  y  háse  quedado  allí  por  haber  ya  tantas  casas  he- 
chas de  buen  edificio  de  piedra  y  tapiería  y  de  ladrillo^  de  que 
hay  abundancia  en  la  comarca ;  háse  traído  una  fuente  á  la 
ciudad ,  de  la  cual  hay  agua  de  pié  por  las  más  de  las  calles; 
dicen  que  podrían  salir  del  pueblo  trescientos  hombres  de  á 
caballo  pa^a  una  necesidad ;  hay  muchos  molinos  en  esta  ciu- 
dad. Las  veinte  leguas  que  hay  de  Santa  Fé  á  Tunja^^  es  el  ca- 
mino todo  cabana  y  andan  recuas  por  él. 


REPARTIIVIIENTOS  Y  PUEBLOS  DE  INDIOS  DE  ESTA  CIUDAD. 


Tuta. 

Chicamocha. 

Chiscas. 

Tibasosa. 

Gameza. 

Suala. 

Chita. 

Coremecho 

Oycate. 

Ocavila. 

Pueblo  de  la 

que. 

Sotaguira. 

Tupachoque. 

Sal. 

Achaca. 

Sativa. 

Biracuza. 

Soaca. 

Yza. 

Paypa. 

Chiiagoto. 

Los  Llanos. 

Tota. 

Bonza. 

Sativa. 

Ura, 

Gunquira. 

Sussa. 

Cuzaguey. 

Chava. 

Bombaza. 

Turga. 

Bohabita. 

Chusvita. 

Quitiba. 

Avitaman. 

Morcóle. 

Chequisa. 

Sogamozo. 

Tohasia. 

Guacamais. 

Socota, 

Soaca. 

Furábita . 

Los  Chiscas. 

Monquira. 

Toca.  ■ 

TacaUta. 

A.monga. 

Comenca. 

Chipata. 

Serenssa. 

Tinxaque. 

Tuzaitipa. 

Cor acá. 

Tuta. 

Lemill. 

Soche. 

Tocabita. 

Ycahuco. 

Cuscaneha. 

Ceytiva. 

Pin  jaca. 

Foaca. 

Panqueba. 

Toscoto-Va- 

Bir acacha. 

Pisha. 

Arcachacha. 

cio. 

Chiramita. 

Almezaque. 

Los  Llanos. 

Vanza. 

Bacachique. 

Llongupa. 

Cocuy. 

Topasa. 

Cunuba. 

Onzaga. 

Cochavita. 

Chanieza. 

Boy acá. 

369 


Baganique. 

CiitamaiKja. 

Sasa. 

Yoabuco. 

Cliayne. 

Pyneita. 

Garagoa. 

Tenza. 


Tur  meque. 

Lenguaza. 

Tiiíjaca. 

Tinjaca. 

Soya. 

Suta, 

Cacrencipa. 

Mont^iiira. 


Cacliicd. 

Yguasque. 

Coromoro. 

Camaca. 

Motavita. 

Enqiieyta. 

Conhila. 

Tunja. 


Ququeyta. 

Coaca. 
Amaca. 
Ochica. 
Los  Llanos. 
Giiacheta. 


PAMPLONA, 


La  ciudad  de  Pamplona  cu  S*'  de  latitud ,  y  sesenta  leguas 
poco  más  ó  menos  de  Santa  Fé,  y  cuarenta  y  ocho  de  Tunja, 
y  cuarenta  ó  cincuenta  de  la  laguna  de  Maracaibo,  habrá  en 
ella  como  cien  vecinos  españoles,  los  cincuenta  y  siete  enco- 
menderos y  los  demás  pobladores  y  tratantes,  y  ciento  diez 
pueblos  de  indios  y  en  ellos  como  veinte  mil  indios  tributa- 
rios; hay  un  teniente  de  gobernador  y  dos  alcaldes  ordinarios 
y  un  alguacil  mayor,  y  un  monesterio  de  Dominicos  con  seis 
frailes. 

Pobló  esta  ciudad  el  capitán  Pedro  de  Urossua,  por  el  año 
de  54.  Está  en  tierra  caliente  y  templada,  abundante  de  vacas, 
yeguas,  ovejas  y  cabras,  y  cóg-esebien  en  ella  el  trigo  y  semi- 
llas de  la  tierra,  y  mucho  maíz,,  y  las  casas  son  á  la  española, 
la  mayor  parte  dellas  de  piedra :  ha  habido  en  la  comarca  de 
esta  ciudad  gran  abundancia  de  oro,  principalmente  en  un  pá- 
ramo que  se  descubrió  año  de  48,  y  se  vino  á  acabar  con  lo 
mucho  que  sacaron;  hanse  hallado  en  las  partes  más  frías  de 
esta  comarca  algunas  piedras  de  crislaL 

La  gente  de  esta  provincia  es  poca,  desnuda  y  miserable;  no 
hay  entro  ellos  caciques  ni  señores,  y  así  son  todos  behetrías,  y 
sus  poblaciones  muy  apartadas  unas  de  otras  y  en  bohios  de 
paja;  en  algunas  provincias  tienen  algodón  y  hacen  algunas 
mantas.  Es  poco  lo  que  dan  á  sus  encomenderos,  sino  sean  al- 
gunos servicios  para  guardarlos  ganados  y  muchachos  para  las 
minas  y  sementeras  que  les  hacen  de  trigo,  maíz, cebadary  papas. 

'¿i 


370 


Entran  á  esta  ciudad  las  mercaderías  de  España  por  el  río 
grande  de  la  Madalena,  por  la  ciénaga  del  Bachiller  del  río 
de  Oro,  hasta  diez  leguas  de  la  ciudad  en  canoas ,  y  de  allí  se 
llevan  en  cargas  de  recuas;  sesenta  leguas  que  hay  desde  este 
pueblo  á  Tunja,  son  de  malísimo  camino,  así  de  ríos  como  de 
asperezas  de  montañas. 


REPARTIIVIIENTOS  Y  PUEBLOS  DE  INDIOS  DE  ESTA  CIUDAD. 


Surucea. 

Curaquice. 

Tumba. 

Bata. 

Hucariba. 

Tame. 

Lamatansa. 

Conagua. 

Chichata. 

Chisuita. 

Teguaca. 

Chirivica. 

Mariscal. 

Tachipra. 

Oscoínali. 

La  Vara. 

Culaga. 

Cir  aluna. 

Sentimuci. 

Sisvita. 

Oregueta. 

Tachira. 

Labiba. 

Bochago. 

Necreyta. 

Curagua. 

Seguaijabal. 

Chinacola. 

Lábrima. 

Tempaquela. 

Bateca. 

Chichira. 

Locwj. 

La  Loma  Verde 

Bauega. 

Gucusguira. 

Serehita. 

miago. 

Cacóla. 

lácala. 

Támara. 

Mogotocoro. 

Cucuta. 

Mene. 

Borua. 

Norotoqiie. 

Secuyri. 

Apacasarema 

Cilos. 

Toria. 

Icota. 

Labraca. 

Sicrata. 

Mataguira. 

Lóala. 

Cuentaíia. 

Incala. 

Cámara. 

Baeso. 

Chitaga. 

Marquitiamo. 

Salasquüla. 

Ima. 

Yocamara. 

Poperoma. 

Tequiza. 

Imoagabita. 

Chichira. 

Bochelema. 

Chitaguaos. 

Angacha. 

Tompu. 

Opuga. 

Suratacoclie. 

Socola. 

Bataga. 

Arcahuzao. 

Unuba. 

Tamalaca  . 

Chopo. 

Michira. 

Bichaga. 

Tonchaca. 

Cacaluna. 

Chinguira. 

Ceuta. 

Caucuata. 

Lulureta. 

Guasca. 

Iscaligua. 

Valagra. 

Tentarigua. 

C  acota. 

Labagimary . 

Arcabuzazo. 

Cacherey. 

Cáchetela . 

Tapagua. 

Tachira. 

Bitaque, 

Las  Arboledas. 

Ima. 

Tutecua. 

Tona. 

Tescua-. 

Leuta. 

Chir acoca. 

Panaga. 

371 


SAN    CRISTÓBAL. 


La  villa  de  San  Cristóbal,  que  está  en  G9"  y  X  de  longitud  y 
C)°  de  latitud,  parte  términos  con  Pamplona  y  con  la  ciudad  de 
Mórida;  tiene  treinta  vecinos;  hay  en  ella  dos  alcaldes  ordina- 
rios y  un  alguacil;  poblóla  el  capitán  Juan  Maldonado,  vecino 
de  Pixmplona,  para  alhinar  los  términos  della,  por  el  año  de  64 
ó  66;  está  en  tierra  miserable,  aunque  se  cria  algún  ganado,  y 
algunos  naturales  son  indómitos,  y  no  consta  de  sus  pueblos  y 
repartimientos. 

-  MÉRIDA. 

La  ciudad  de  Mérida  en  6°  y  X  de  altura,  veinte  y  cinco  le- 
guas de  Trujillo,  cuarenta  leguas  de  Pamplona,  habrá  treinta 
vecinos  en  ella,  un  teniente  de  gobernador  y  dos  alcaldes  or- 
dinarios y  un  alguacil  mayor.  Pobló  esta  ciudad  Juan  Rodrí- 
guez Suarez,  vecino  de  Pamplona  por  el  año  de  60^  que  habien- 
do salido  á  descubrir  minas  llegó  á  esta  provincia,  por  haber 
hallado  en  ella  gente  vestida  como  en  el  Nuevo  Reyno;  muy 
abundante  de  todo  género  de  comida  y  cacao  como  en  la  Nueva 
España  y  muchas  minas  de  oro.  Fundó  esta  ciudad  sin  comi- 
sión de  la  Audiencia,  y  así  le  enviaron  á  prender  por  otro  ve- 
cino de  Pamplona^,  que  era  el  capitán  Maldonado,  que  lo  envió 
al  Nuevo  Reyno  y  quedó  en  la  población  que  él  había  hecho; 
el  cual,  saliendo  á  descubrir  más  la  provincia,  topó  con  otro 
capitán  de  Venezuela  que  había  poblado  en  la  comarca  la  ciu- 
dad de  Trujillo ,  la  cual  por  conveniencia  que  entre  ellos  se 
tomó,  quedó  desde  entonces  en  la  gobernación  de  Venezuela, 
y  Mérida  en  la  del  Nuevo  Reyno,  cuyos  términos  se  parten 
por  entre  estas  dos  ciudades. 

VELEZ. 

La  ciudad  de  Velez,  en  6"  de  latitud,  treinta  leguas  de  Santa 
Fé  y  doce  de  la  ciudad  de  Tunja,  parte  términos  con  Pamplona 


372 

hasta  el  río  grande  de  la  Madalena;  es  todo  de  montaña  bra- 
va; hay  en  él  cien  vecinos  españoles ,  los  treinta  y  ocho  enco- 
menderos, los  demás  pobladores  y  tratantes ,  y  en  sn  comarca 
setenta  y  cuatro  pueblos  de  indios  repartidos  en  treinta  y  ocho 
ó  cuarenta  repartimientos,  y  en  ellos  cinco  ó  seis  mil  indios; 
hay  un  teniente  de  gobernador,  y  dos  alcaldes  ordinarios,  y 
un  alguacil  mayor,  y  un  monesterio  de  Franciscos  con  seis 
religiosos.  x 

Pobló  esta  ciudad  el  capitán  Martín  Gaicano  por  comisión 
del  adelantado  Don  Gonzalo  Ximenez  de  Quesada,  y  llamóse 
Velez  porque  el  adelantado  había  comenzado  á  llamar  á  los 
pueblos  del  Nuevo  Reyno:  de  los  nombres  de  los  pueblos  del 
reino  de  Granada  en  España  los  edificios  de  las  casas  son  de 
piedra,  tapias  y  teja,  muy  buenos  y  perpetuos  por  los  muchos 
y  buenos  materiales;  no  tiene  buen  asiento  el  pueblo;  sus  tér- 
minos serán  treinta  leguas  de  largo  y  veinte  de  ancho;  el  tem- 
ible de  su  comarca  es  bueno,  ni  frió  ni  caliente,  y  buenos  valles 
calientes  que  hacen  la  tierra  abundosa  de  mantenimientos  y 
comidas,  y  trigo  que  se  da  en  muchas  partes;  es  la  tierra  ca- 
bana, y  en  partes  monte,  aunque  no  es  muy  á  propósito  para 
ganados. 

Hay  muchas  minas  de  oro  en  lo  que  llaman  el  río  de  Oro. 
Las  provincias  de  indios  son  la  provincia  de  Guany,  que  es 
tierra  más  caliente  y  hay  minas  de  oro  en 'ella;  otra  que  se 
llama  el  Rincón  de  Velez,  y  hay  de  indios  miisos  y  moxcas. 

Tiene  esta  ciudad  un  puerto  al  río  Grande,  en  el  río  de  Ga- 
rare,  veinte  y  seis  ó  treinta  leguas  de  esta  ciudad,  hasta  donde 
llegan  las  mercaderías  en  canoas,  y  desde  allí  en  recuas,  aun- 
que es  el  camino  trabajoso  de  montañas  y  de  aguas  y  iodos  y 
muy  caluroso  de  verano. 


REPARTIIYIIENTOS  Y  PUEBLOS  DE  INDIOS  DE  ESTA  CIUDAD. 

Cile. 

Guavata. 

Borareo, 

Ture. 

Tigosoque. 

Cimisa. 

Mar  agua. 

Cachica. 

Chipata. 

Enquime. 

Cómica. 

Ágata. 

373 


Cocomi, 

Bocore. 

Tata. 

Clieanchon. 

Capa. 

Turca, 

Iraha. 

Chala. 

Ubasa. 

Clioaguate. 

Moxcas. 

Guabcsa. 

Certiseo. 

Badora. 

Siscotas. 

Simata. 

Bocore. 

Morana. 

Sube. 

Conuemba. 

Oyha. 

Bag  achica. 

Guato. 

Lengiiaruco 

Eniamata. 

My  caque. 

Bataregua. 

Pamecique. 

Guayaca. 

Carahota. 

Pabaclioqiie. 

Saque. 

Taquesa. 

Batagata. 

Tibebita. 

Monequira. 

Sancoteo. 

Pahachoque. 

Conequetc. 

Teoua. 

Cheuere. 

Ilava. 

Toca. 

Dariqua. 

Mochavita. 

Monche. 

Macaregua. 

Chocoa. 

Teguaca. 

Chirivili. 

Ira. 

Cor  ota.      " 

Calvera. 

Pytiguiri. 

Puesaque. 

Saboa. 

Curahetí. 

Duberágati. 

Nenmesaque. 

Quiapopa. 

Dióronse  de  estos  indios  los  que  estaban  de  guerra  á  la  Tri- 
nidad, y  así  son  menos  ya  estos. 


MARIQUITA. 


La  ciudad  de  Mariquita^  por  otro  nombre  San  Sebastián  del 
Oro,  está  en  74°  de  longitud  y  5"  de  latitud,  diez  y  ocho  leguas 
de  Tocayma,  y  diez  y  ocho  de  la  ciudad  de  Ibague;  parte  tér- 
minos con  Santa  Fe,  Tocayma,  Ibague,  la  Victoria  y  Arma; 
es  pueblo  de  cincuenta  ó  sesenta  españoles,  los  veinte  y  cinco 
encomenderos;  hay  en  su  comarca  como  treinta  y  seis  pueblos 
de  indios,  en  que  habrá  como  dos  mil  tributarios;  rígese  por 
un  teniente  de  gobernador  y  dos  alcaldes  ordinarios,  y  hay 
un  alguacil  mayor,  y  es  del  arzobis^jado  de  Nuevo  Reyno,  y 
hay  un  moncsterio  de  Dominicos  con  seis  religiosos. 

Pobló  esta  ciudad  el  capitán  Francisco  Nuñez  Pedroso,  por 
comisión  de  la  Audiencia,  año  de  51;  llamóse  el  pueblo  así  por 
un  cacique  del  que  se  llamaba  Marchita;  las  casas  son  casi 
todas  de  paja;  pasa  por  cerca  della  un  río  que  se  llama  Gualí, 
cuya  agua  simple  es  remedio  aprobado  para  la  x^icdra  y  hija- 


374 


da;  el  temióle  de  su  comarca  es  caliente  y  húmedo;  críanse 
mucho  los  ganados,  y  no  se  da  trigo  ni  cebada,  ni  ninguna 
semilla  de  España  en  su  comarca  por  causa  de  la  mucha  calor: 
tuvo  al  principio  su  asiento  esta  ciudad  en  la  sierra  entre  las 
poblaciones  de  los  indios,  y  por  no  poder  estar  seguros  entre 
ellos,  y  por  no  poder  tener  ganados  ningunos,  se  pasó  donde 
agora  está,  que  es  una  cabana  llana,  arrimada  á  la  cordillera: 
es  tierra  de  oro  toda  esta  comarca,  y  que  se  ha  sacado  mucho, 
y  se  sacaría  más  sino  fuese  por  el  riesgo  de  los  mineros  á  causa 
de  estar  los  indios  rebelados. 

Hay  en  su  comarca  las  provincias  de  indios  siguientes:  Bo- 
caneme^  que  tendrá  trescientos  indios;  Guarino^  seiscientos; 
el  valle  de  la  Miel^  seiscientos-,  Aueychirigua,  quinientos;  Gali 
y  los  Bagures:  no  son  caribes  los  indios,  pero  están  rebelados, 
y  no  sirven  á  la  ciudad,  antes  saltean  y  matan  los  mineros  y 
caminantes,  y  solo  sirven  á  la  ciudad  las  provincias  de  Cala- 
moyma  y  Chayma  y  Chapaimüla  en  que  habrá  hasta  mil 
setecientos  indios  desnudos  y  caribes  que  sirven  á  sus  enco- 
menderos, de  mochachos,  para  sacar  oro  y  hacer  sus  casas  y 
sementeras:  esta  ciudad  se  sirve  del  descargadero  que  lla- 
man el  puerto  de  Honda,  en  el  río  grande  de  la  Magdalena, 
para  preveérse  de  las  mercaderías  que  se  llevan  á  él  de  Es- 
paña. 


REPARTIIVIIENTOS  Y  PUEBLOS  DE  INDIOS  DE  ESTA  CIUDAD. 


Honda. 

Cacamoyma. 

Chapayma. 

Honda. 

Calamoima. 

Chapaima. 

Honda. 

Calamoyma. 

Honda, 


Quamo. 

Calamoima. 

Chapaima. 

Calamoyma. 

Calamoyma. 

Calamoima. 

Chapaima. 

Calamoima. 

Calamoima. 


Calamoima. 

Chapaima. 

Calamoyma. 

Calamoyma. 

Chapaima. 

Calamoima. 

Mariquita. 

Calamoyma. 

Calamoima» 


Chapayma. 
Chapaima. 
Chapayma. 
Chapayma. 
Chapayma. 
Yeue. 


375 


YBAGUE. 


L¿i  ciudad  do  Ihague  que  está  en  74°  de  longitud,  y  de  altura 
-i"  y  ¿ligo  más,  quince  leguas  de  Tocayma,  veinte  y  dos  le- 
guas de  Gartago,  y  diez  y  ocUo  de  la  ciudad  de  Mariquita, 
habrá  en  ella  como  veinte  y  cinco  ó  treinta  vecinos  encomen- 
deros, y  dos  mil  ó  tres  mil  indios  tributarios  en  treinta  y  cinco 
ó  treinta  y  seis  linages:  es  de  la  diócesis  del  arzobispado;  rí- 
gese  por  dos  alcaldes  ordinarios,  y  un  teniente  de  gobernador, 
y  hay  alguacil  mayor,  y  un  monesterio  de  Dominicos  con 
cuatro  frailes. 

Pobló  esta  ciudad  el  capitán  Andrés  Lopéz  de  Galarza  por 
el  año  51,  por  asegurar  los  daños  que  hacían  los  indios  de  esta 
comarca  en  los  de  Tocayma  y  Gartago;  tiene  su  asiento  en  un 
valle  muy  llano,  en  que  se  crían  bien  v¿icas,  yeguas  y  ovejas, 
y  se  da  trigo  y  cebada,  con  las  demás  semillas  y  árboles  de  Es- 
paña que  se  plantan;  hay  muchas  minas  de  oro  en  todas  estas 
comarcas  y  minas  de  cobre,  hierro,  y  acero^  y  en  algunas  par- 
tes de  plata,  aunque  muy  costosa  de  sacar:  los  asientos  de  los 
indios  es  tierra  muy  doblada  y  agrá  de  cabana  y  arcabuco; 
son  los  indios  crecidos,  comen  carne  humana  y  andan  desnu- 
dos y  rebelados  por  la  dificultad  que  hay  para  hacerles  guerra 
por  la  aspereza  de  la  tierra. 

Desde  esta  ciudad  hasta  Gartago,  que  es  de  la  gobernación 
de  Popayan,  hay  cinco  jornadas  de  camino  fragoso  y  traba- 
joso, porque  el  camino  que  hay  hasta  Gartago  por  el  páramo 
no  se  puede  seguir  por  estar  los  indios  de  guerra,  y  el  que 
hay  desde  esta  ciudad  es  muy  áspero,  pequeño  y  no  se  puede 
caminar  con  recuas  sino  mal,  porque  se  atraviesa  en  medio  la 
cordillera  v  sierra. 


Ibar/iie. 
Anayma. 


REPARTIMIENTOS  Y  PUEBLOS  DE  INDIOS  DE  ESTA  CIUDAD. 
Anayma^ 


Ihague. 
Oyoyma. 


Doyma. 
Ihague. 


376 


Anayma. 

Combeima. 

Ennanaima. 

Ibague. 

Cimiheyma. 

Anayma. 

Chinagatayma 

Matagaima, 


Anaima. 

Ibague. 

Buenla. 

Oyoyma. 

Anayma. 

Itandaima. 

Coynbeyma. 

Biracayma, 


Matayma. 

Anayma. 

Yago.  • 

Ibague. 

Mataguaima. 

Chumba. 

Anayma. 

Combeima. 


Matagaima. 

Chumba. 

Metayma. 

Tolima. 

Biracayiyia. 

Metayma. 

Anayma. 

Ibague. 


LA    VICTORIA. 

La  ciudad  de  la  Victoria,  en  5°  de  altura,  parte  términos  con 
la  ciudad  de  San  Sebastián  de  Mariquita  y  con  la  ciudad  de 
los  Remedios  jjor  la  parte  de  Santa  Fé,  con  el  río  Grande  y 
con  la  villa  de  Arma;  tendrá  treinta  vecinos  poco  más,  y  un 
teniente  de  gobernador,  dos  alcaldes  ordinarios  y  un  alguacil 
mayor.  Poblóla  el  capitán  Asensio  de  Salinas  Loyolaaño  de  65 
ó  66,  por  allanar  aquella  tierra  y  por  algunas  minas  de  oro  que 
hay  en  ella;  está  en  tierra  caliente,  húmeda  y  montosa  por 
estar  metida  en  una  montaña  espesa  y  tierra  doblada  y  en  que 
hay  muy  pocos  naturales,  de  los  cuales  no  se  tiene  relación 
hasta  agora;  este  pueblo  tiene  un  descargadero  en  el  río  Gran- 
de, paralas  mercaderías  que  llevan  de  España,  que  se  llama  el 
Puerto  Viejo. 

NUESTRA    SEÑORA   DE    LOS    REMEDIOS. 


La  ciudad  de  Nuestra  Señora  de  los  Remedios,  en  6»  de  al- 
tura, cincuenta  leguas  de  la  ciudad  de  Santa  Fé,  entre  la  ciu- 
dad de  Victoria,  y  el  río  Grande  y  Arma,  tendrá  treinta  veci- 
nos, los  quince  encomenderos  y  los  demás  pobladores  y  mer- 
caderes; hay  en  ella  un  teniente  de  gobernador  y  dos  alcaides 
ordinarios  y  un  alguacil  mayor.  Poblóla  el  capitán  Francisco 
de  Ozpina  por  el  año  de  63;  está  en  tierra  caliente  y  húmeda, 
y  en  parte  montuosa  y  poca  cabana  y  tierra  rasa,  en  que  hay 
copia  de  naturales  que  hasta  ahora  no  están  descritos.  Tiene 


37' 


este  pueblo  un  descargadero  en  el  río  Grande,  que  se  llama  el 
puerto  de  Nare,  por  donde  le  vienen  las  mercaderías  de  Es- 
paña. 

SAN   JUAN   DE    LOS    LLANOS. 

La  ciudad  de  San  Juan  de  los  Llanos,  cincuenta  leguas  de 
Santa  Fé  á  la  Equinoccial  y  entrada  por  el  Dorado,  y  al  Po- 
niente del  valle  de  Neyva,  donde  se  acaban  los  términos  de  la 
provincia  del  Nuevo  Reyno;  habrá  como  seis  vecinos,  demás 
de  un  capitán  que  reside  en  ella,  dos  alcaldes  ordinarios  y  un 
alguacil  mayor;  está  en  tierra  caliente  y  húmeda,  y  por  esto 
algo  enferma  y  de  pocos  naturales,  que  tampoco  están  descri- 
tos porque  los  más  están  de  guerra  y  así  no  hay  lista  dellos; 
es  pueblo  que  parece  que  no  ha  de  permanecer. 


PUEBLOS  DESPOBLADOS. 

SAN    VIGENTE     DE     LOS    PAEZ. 

La  ciudad  de  San  Vicente  de  los  Paez,  sesenta  leguas )íli  San 
Juan  de  los, Llanos,  cerca  de  Popayan,  se  pobló  por  el  capitán 
Domingo  Lozano  por  el  año  de  60,  sobre  cuya  jurisdicción 
hubo  pretensión  diferente  entre  el  gobernador  de  Popayan  y 
la  Audiencia  del  Nuevo  Reyno  en  lo  temporal,  y  entre  el  obis- 
pado de  la  dicha  ciudad  de  Popayan  y  el  arzobispado  de  Nuevo 
Reyno.  Despoblóse  este  pueblo  por  el  año  de  62  porque  los  na- 
turales mataron  á  un  capitán  que  se  llamaba  Domingo  Loza- 
no, hijo  del  sobredicho,  y  después  los  demás  vecinos,  no  se 
pudiendo  sustentar  contra  los  indios,  se  despoblaron  y  fueron 
á  Popayan. 

LOS    ÁNGELES. 

Asimismo  se  pobló  en  esta  comarca  la  ciudad  de  Los  Aneje- 
les,  veinte  y  dos  leguas  de  Tocayma  y  diez  y  nueve  de  Neiva, 


378 

por  el  capitán  Hernán  Pérez,  vecino  de  la  Plata,  por  comisión 
de  D.  Alvaro  de  Mendoza,  gobernador  de  Popayan,  la  cual  se 
despobló  después  por  mandado  de  la  Audiencia  de  Nuevo- 
Reino,  diciendo  que  caía  en  su  distrito,  lo  cual  dicen  que  fué 
la  causa  de  que  no  se  pudiese  sustentar  la  ciudad  de  Neiva. 


HIDROGRAFÍA  DEL  RÍO  DE  LA  IVIADALENA. 

Por  ser  este  Reyno  y  provincia  tan  mediterránea  que  por 
ninguna  parte  alcanza  costa  de  la  mar,  sólo  hay  que  tratar  en 
la  hidrografía  del  de  la  del  río  grande  de  la  Madalena ,  que 
se  llamó  así  por  haberse  descubierto  en  su  día,  al  cual  se  re- 
ducen las  navegaciones  y  caminos  de  este  Reyno,  que  por  él  se 
va  á  las  más  provincias  y  se  navegan  casi  todas  las  mercade- 
rías que  en  él  se  contratan.  Su  nacimiento  es  encima  de  Po- 
.  payan,  y  más  adelante  desde  donde  se  mete  por  las  provincias 
de  Nuevo-Reyno,  y  va  recogiendo  muchos  y  caudalosos  ríos 
hasta  desaguar  en  la  mar  del  Norte  entre  los  términos  de  Car- 
tagena y  Santa  Marta;  corre  más  de  trescientas  leguas,  y  entra 
en  la  mar  tan  caudaloso  y  recio,  que  los  navios  que  navegan 
de  Santa  Marta  á  Cartagena,  suelen  peligrar  en  sus  corrientes 
si  no  le  descabezan  bien  á  la  mar;  súbense  poi'  él  las  merca- 
derías de  España,  que  se  llevan  á  Nuevo-Reyno  en  canoas,  que 
caben  á  ochenta  y  á  cien  botijas  peruleras,  desde  la  Barranca 
de  Malambo,  jurisdicción  de  Cartagena,  treinta  leguas  della, 
y  desde  la  Ciénaga  de  Santa  Marta,  en  su  jurisdicción,  siete 
leguas  della,  y  doce  de  la  dicha  barranca  de  Malambo  hasta 
un  río  caudaloso  que  dicen  río  Negro,  que  estará  cuarenta  le- 
guas de  Santa  Fé,  desde  donde  se  llevan  en  arrias  de  mulos 
.y  caballos;  y  por  el  dicho  río  Negro  se  meten  hasta  un  puerto 
qtie  dicen  de  Honda,  que  está  tres  leguas  de  la  ciudad  de  Ma- 
riquita, y  por  otro  río  que  entra  en  el  dichoa-ío  Negro,  y  lla- 
man río  de  Nare,  se  suben  las  mercaderías  hasta  siete  ú  ocho 

i  leguas  de  la  ciudad  de  los  Remedios;  y  más  arriba  del  des- 
aguadero del  río  Negro,  se  suben  las  dichas  mercaderías  por 

,     el  río  Grande  hasta  emparejar  con  la  ciudad  de  la  Victoria 


379 

como  ocho  ó  diez  leguas  della,  desdo  donde  se  llevan  con  re- 
cuas á  la  dicha  ciudad:  y  casi  cada  ciudad  de  las  deste  Reyno 
tiene  su  desembarcadero  y  puerto  diferente,  por  donde  se  pro- 
vee de  mercaderías  de  España,  como  en  sus  descripciones  par- 
ticularmente se  apunta;  y  así  la  principal  ocupación  y  granje- 
ria de  los  indios  poblados  en  las  riberas  de  estos  ríos  es  el 
barcaje  y  remería  de  las  dichas  canoas,  que  les  es  harto  per- 
judicial para  la  salud. 

Entra  asimismo  en  este  río  de  la  Madalena,  más  abajo  de 
Mopox  en  la  gobernación  de  Cartagena,  otro  río  grande  y  cau- 
daloso que  llaman  de  Cauca,  el  cual  y  el  de  la  Madalena  na- 
cen encima  de  Almaguer,  en  la  gobernación  de  Popayan ,  do 
una  misma  sierra,  y  éste  pasa  por  Popayan,  Galy,  Ancerma, 
Caramanta  y  Santa  Fó  de  Antioquía. 

Dicen  también  algunos  que  se  podrían  meter  mercaderías 
de  España  al  Nuevo- Reyno  por  la  laguna  de  Maracaybo,  que 
es  en  la  gobernación  de  Venezuela,  en  la  cual  pueden  entrar 
navios,  y  desde  alJí  por  tierra  á  Mórida  y  á  Pamplona,  que 
estará  cuarenta  ó  cincuenta  leguas  de  la  laguna  y  setenta  de 
Santa  Fé  y  cuarenta  y  ocho  de  la  ciudad  de  Tunja,  que  tam- 
bién es  largo  camino  para  traginar  mercaderías. 


GESCRIPCION  DE  LA  GOBERNACIÓN  DE  SANTA  MARTA. 

La  provincia  y  gobernación  de  Santa  Marta,  por  la  parte 
del  Oriente,  en  la  costa,  parte  términos  con  la  ciudad  del  Río 
de  la  ITacha  por  el  meridiano  72"*  de  longitud  de  Toledo  poco 
más,  y  la  tieri'a  adentro,  por  el  Sur  confina  con  los  términos 
de  Velez,  indeterminadamente,  por  la  parte  del  Poniente  por 
la  entrada  y  corrientes  del  rio  grande  de  la  Madalena,  por  el 
Norte  la  costa  de  la  mar,  que  de  largo  y  ancho  debe  tener 
como  3°  de  longitud  y  latitud  á  que  corresponderán  cincuenta 
ó  sesenta  leguas  por  línea  recta,  que  de  camino  más  le  ponen. 
Hay  en  ella  cinco  pueblos  de  españoles,  dos  ciudades,  y  otros 
cuatro  pueblczuclos  muy  pequeños,  que  en  todos  ellos  habrá 


380 

ciento  doce  vecinos  españoles,  y  pocos  indios  de  servicio  por 
estar  todos  los  más  levantados  y  de  guerra. 

Hubo  antiguamente  muchos  más  indios  en  esta  provincia 
que  hay  agora,  que  se  han  acabado  con  las  guerras  y  trabajos; 
y  los  de  la  ribera  del  río  Grande  se  van  consumiendo  con  el 
trabajo  del  remar  las  canoas  con  mercaderías,  el  dicho  río  arri- 
ba, para  el  Nuevo-Reyno;  con  lo  cual  afirman,  que  sino  se  re- 
media se  acabarán  en  breve  tiempo:  asimismo,  todos  los  de  una 
provincia  de  esta  gobernación  que  se  llama  Tayrona ,  nunca 
se  han  pacificado  hasta  ahora  porque  son  muy  guerreros,  y 
tienen  yerba  muy  mala,  y  por  ser  la  tierra  muy  áspera,  de 
manera  que  no  pueden  entrar  en  ella  caballos.  Fué  siempre 
esta  provincia  gobernación  por  sí,  con  título  de  S.  M.  desde  el 
año  de  24  que  fué  á  ella  por  gobernador  Rodrigo  de  Bastidas: 
está  en  el  distrito  de  la  Audiencia  del  Nuevo  Reyno  desde  el 
año  de  49  que  se  fundó  la  iVudiencia;  antiguamente  estuvo  la 
catedral  del  Nuevo  Reyno  en  esta  provincia^  y  después  se  hizo 
Abadía  sujeta  al  dicho  Nuevo  Reyno,  hasta  el  año  de  74  que 
se  erigió  en  obispado.  El  temple  de  esta  gobernación  es  por  la 
mayor  parto  caliente  y  húmedo,  como  en  otras  partes  de  estas 
regiones;  es  la  tierra  fértil  y  dase  en  ella  bien  el  maíz  y  bata- 
tas, y  la  yuca,  que  en  la  Española  es  venenosa,  aquí  no  mata; 
hay  en  esta  provincia  mucho  oro  y  cobre,  que  los  indios  dora- 
ban con  cierta  yerba  mojada  y  exprimida  y  después  se  seca  al 
fuego;  háse  hallado  ámbar,  xaspe,  calcidonias,  caíies,  esme- 
raldas, y  perlas  en  el  v¿ille  de  Tayrona. 


HIDROGRAFÍA  DE  ESTA  PROVINCIA. 

De  España  para  esta  provincia  se  navega  por  el  viaje  usado 
de  las  Indias  hasta  la  Dominica,  y  deisde  allí  á  esta  goberna- 
ción por  el  camiuo  de  Cartagena  y  Tierra-Firme,  descrito  en 
la  hidrografía  general;  y  para  volver  á  España,  se  va  á  reco- 
nocer el  puerto  y  cabo  de  San  Blas  entre  la  isla  Española  y  la 
de  Cuba,  por  donde  se  sale  á  las  islas  de  los  Lucayos;  y  desde 
allí,  por  medio  dellos,  dejando  á  mano  izquierda  la  canal  de 


Bahama,  se  va  subiendo  en  altura  hasta  entrar  en  la  derrota 
por  do  vienen  á  España  kis  ñolas  de  las  Indias,  que  es  por 
donde  comunmente  desembocan  los  cosarios  después  que  han 
entendido  que  en  la  Florida  no  hay  quien  les  defienda  el  paso 
de  la  canal  de  Bahama:  pueden  también,  si  quieren;  de  Santa 
Marta  llegar  á  doblar  el  cabo  de  San  Antón  en  la  isla  de  Cuba, 
y  venir  á  la  Habana  como  lo  hacen  los  que  vienen  de  Gar- 
taííena. 


DESCRIPCIÓN  PARTICULAR  DE  LOS  PUEBLOS  DE  ESTA  PROVINCIA. 

SANTA    MARTA. 

La  ciudad  de  Santa  Marta^  en  74"  de  longitud  de  Toledo  y  1 T 
de  latitud,  estuvo  antiguamente  más  poblada  que  ahora,  que 
no  hay  en  ella  más  de  veinte  y  cinco  vecinos,  todos  encomen- 
deros, y  algunos  más,  pobladores  y  tratantes:  aunque  en  su  co- 
marca hay  muchos  indios,  están  todos  de  guerra  ó  los  más ,  y 
así  no  sirven  sino  los  que  quieren  y  cuando  quieren  y  con  lo 
que  quieren.  Reside  en  esta  ciudad  el  gobernador  de  esta  pro- 
vincia y  no  hay  oficiales  propietarios  en  esta  ciudad  sino  te- 
nientes, que  ponen  los  del  Nuevo Reyno,  aunque  antiguamente 
hubo:  fundóse  en  esta  ciudad  la  catedral  del  Nuevo  Reyno  ¿xño 
de  31,  que  se  pasó  por  el  año  de  71  ó  72  á  Santa  Fé,  y  quedó 
Santa  Marta  Abadía  sufragánea  al  arzobispado  de  Nuevo  Rey, 
no  y  las  apelaciones  en  lo  eclesiástico  al  arzobispado  de  Santo 
Domingo;  volvióse  á  erigir  en  obispado  año  de  74. 

No  consta  de  su  fundador,  ni  de  la  causa  de  su  nombre; 
su  asiento  es  cerca  de  la  mar,  y  antiguamente  hacían  escala  en 
este  puerto  las  flotas  que  iban  al  Nombre  de  Dios.  El  puerto 
de  Santa  Marta  se  hace  entre  dos  isleos;  uno  que  está  arrimado 
á  Tierra-firme,  y  otro  á  la  vuelta  del  norueste,  un  tiro  de  ar- 
cabuz uno  de  otro;  puédese  surgir  desde  veinte  y  cinco  brazas 
hasta  doce,  y  es  todo  arena  y  lama:  éntrase  en  el  puerto  por 
la  parte  del  norte,  y  desde  allí  para  Cartagena  se  gobierna 
al  norueste  hasta  perder  el  agua  blanca,  por  huir  la  corriente 


382 

del  río  Grande,  desde  donde  se  vuelve  al  sud ueste  en  demanda 
de  Morro  Hermoso. 

TENERIFE. 

Tenerife,  pueblo  de  españoles  de  esta  gobernación,  está  fun- 
dado ribera  del  río  Grande,  cuarenta  y  cinco  lega  as  de  Santa 
Marta,  parte  por  la  mar  y  parte  por  tierra,  veinte  leguas  antes 
de  Tamalameque  y  diez  y  ocho  de  Mopox  el  río  abajo,  que  por 
tierra  no  se  pueden  andar:  tendrá  como  siete  vecinos  españo- 
les no  más  y  mil  quinientos  indios  que  les  sirven,  porque 
demás  de  los  pocos  naturales  que  hay  en  esta  comarca  de  paz, 
los  que  hay  se  van  consumiendo  muy  aprisa  con  el  trabajo 
grande  del  bogar  las  canoas  en  que  se  llevan  las  mercaderías 
al  Nuevo  Reyno.  Es  tierra  fértil  de  maíz  y  de  mucho  pescado 
del  río  Grande;  está  asentado  en  un  alto;  es  pueblo  antiguo,  y 
parece  por  el  nombre  haberse  poblado  en  tiempo  del  adelan- 
tado Don  Alonso  Luis  de  Lugo,  gobernador  que  era  de  Santa 
Marta,  cuando  se  fué  á  descubrir  el  Nuevo  Reyno,  el  cual  era 
Adelantado  de  Canaria,  y  por  esto  le  debió  llamar  Tenerife; 
está  asentado  en  alto  porque  lo  demás  lo  anega  todo  el  río 
Grande  en  el  invierno:  no  hay  oro  en  su  comarca. 


TAMALAMEQUE,    0    VILLA    DE    LAS    PALMAS. 

Tamalameque,  ciudad  y  pueblo  de  españoles,  que  por  otro 
nombre  llaman  ahora  la  villa  de  las  Palmas,  por  cuatro  pal- 
mas que  están  junto  á  las  casas  á  la  orilla  del  mismo  río  en 
una  barranca  alta,  sesenta  y  cinco  leguas  de  la  ciudad  de  Santa 
Marta  y  veinte  leguas  de  Tenerife;  estuvo  primero  entre  las 
dos  rayas  dos  leguas  del  río  Grande,  por  una  ciénaga  adentro, 
del  cual  sitio  se  llama  ahora  Tamalameque  el  Viejo,  que  es 
hatos  de  vacas.  Es  pueblo  de  diez  vecinos  en  quien  están  repar- 
tidos como  quinientos  indios,  gente  desnuda,  que  sirven  prin- 
cipalmente á  la  boga  y  remo  de  las  canoas  para  llevar  mercade- 
rías á  los  puertos  de  Nuevo  Reyno,  y  contribuyen  á  sus  enco- 


383 

menderos  con  la  mitad  de  lo  que  les  dan  por  su  trabajo,  con 
el  cual  se  disminuyen  mucho,  como  arriba  queda  dicho:  es  el 
temple  de  la  comarca  de  este  pueblo  caliente  y  húmedo,  y  por 
ello  mal  sano,  aunque  se  ha  mudado  de  otras  partes  donde  se 
ha  fundado,  parece  el  mejor  sitio  el  que  ahora  tiene  por  estar 
más  cerca  de  las  poblaciones  de  los  indios;  hay'ganados,  que 
es  la  principal  grangería,  y  algún  maíz,  porque  también  los 
anega  el  río;  provóense  del  Nuevo  Reyno  de  harina,  jamones, 
mantas,  alpargatas  y  lo  demás  que  han  menester. 


VALLE  DE  UPARE. 

El  valle  de  Upare  en  esta  gobernación,  que  cae  al  sueste  de 
la  ciudad  de  Santa  Marta,  es  buena  tierra,  de  temple  caliente, 
como  lo  demás  de  esta  gobernación;  tiene  buena  tierra  fértil 
de  maíz,  y  en  que  se  crían  muchas  vacas,  ovejas,  yeguas,  ga- 
llinas de  Castilla,  y  montería,  que  hay  mucha  de  venados,  y 
otros  mantenimientos  que  se  llevan  á  vender  al  Nuevo  Reyno 
y  á  Cartagena,  y  á  otras  partes;  y  hay  en  él  grande  abundan- 
cia de  metales,  mayormente  de  cobre. 

PUEBLOS  DE  ESTE  VALLE. 

CIUDAD    DE    LOS    REYES. 

El  principal  pueblo  de  este  valle  se  llama  la  ciudad  de  los 
Reyes,  cincuenta  leguas  de  Tamalameque  y  treinta  de  la  ciu- 
dad del  río  de  la  Hacha,  de  camino  muy  lUino;  es  pueblo  de 
treinta  vecinos  encomenderos,  todos  pobres,  y  así  de  mala 
gana  hay  clérigo  alguno  que  quiera  residir  en  ella. 


LA    RAMADA. 

El  otro  pueblo  de  este  valle  es  el  pueblo  de  la  Ramada^  que 
llaman,  que  es  un  pueblo  de  españoles,  jurisdicción  de  la  go- 


^84 

bernación  de  Santa  Marta,  á  las  vertientes  de  la  Sierra  Neva- 
da, ocho  leguas  del  río  de  la  Hacha,  y  veinte  y  dos  de  Santa 
Marta  y  doce  del  río  de  Don  Diego,  donde  hay  minas  de  oro, 
y  se  saca  ya  junto  al  valle  de  Duraora,  al  pié  del  de  Tayrona 
en  la  costa  junto  á  lámar:  tendrá  veinte  y  cinco  vecinos  y 
cuatrocientos  indios  de  paz,  y  los  demás  de  guerra;  habrá 
catorce  años  que  se  fundó;  poblóle  Bartolomé  de  Alva,  vecino 
de  Granada  en  España,  con  comisión  de  la  Audiencia  del  Nuevo 
Reyno  de  Granada,  por  la  seguridad  de  la  tierra,  y  para  que 
haya  entrada  á  la  conquista.  Llamóse  primero  Nueva  Sala- 
manca, y  quedóse  con  el  nombre  de  la  Ramada,  porque  es- 
triba allí  un  indio  cacique  en  una  ramada  muy  cerca  de  la 
costa,  el  cual  dicen  que  vendía  la  sal  de  aquella  p.rovincia;  hay 
oro  junto  á  la  ciudad  en  invierno,  cuando  vienen  crecientes  de 
ríos,  en  los  arroyos  y  quebradas;  hay  buenos  ríos  y  estancias 
de  ganados  mayores  y  menores,  principalmente  en  el  río  do 
Dibuya  que  pasa  junto  á  las  casas  del  pueblo;  la  tierra  es  par- 
ticipante de  llanura  y  aspereza;  no  tiene  puerto,  porque  la 
costa  es  brava  pero  limpia,  y  así  desembarcan  en  ella  por  las 
mañanas  mar  bonanza.  Los  vecinos  se  sustentan  de  las  semen- 
teras y  ganados;  tienen  los  indios  cruda  yerba;  en  el  mismo 
río  de  la  Hacha  hay  muchos  tiburones  que  comen  los  indios- 


HIDROGRAFÍA  DE  ESTA  PROVINCIA. 

Las  mercaderías  que  de  esta  gobernación  se  llevan  al  Nuevo 
Reyno  se  suben  por  la  ciénaga  de  esta  ciudad,  que  está  siete  ü 
bebo  leguas  della,  y  desde  allí  doce  leguas  por  la  dicha  cié- 
naga hasta  la  barranca  de  Malambo,  en  el  río  Grande  de  la  ju- 
risdicción de  Cartagena,  desde  donde  se  llevan  por  el  camino 
ordinario  del  Nuevo  Reyno  el  río  arriba. 

Rio  de  Buya,  junto  á  la  Ramada. 

Río  de  Pira,  ó  de  San  Salvador,  al  oriente  de  la  Ramada 
ocho  leguas;  es  río  grande  y  caudaloso  que  baja  de  la  sierra 
y  se  saca  del,  oro. 

Río  Palomino^  así  mismo  al  occidente  del  río  Salado,  tam- 


385 

bien  río  caudaloso,  donde  vienen  á  pescar  los  indios  de  guerra, 
y  también  con  oro  aunque  poco. 

Río  de  Don  Diego,  siete  ü  ocho  leguas  más  al  occidente  del 
de  Palomino;  es  más  furioso  que  los  demás. 

Río  A7icon,  es  de  Buritaca,  seis  ó  siete  leguas  al  oriente  del 
cabo  de  la  Aguja;  es  río  más  pequeño  pero  más  rico  de  oro,  y 
hay  muchos  indios  de  guerra. 

Cabo  de  la  Aguja,  una  punta  á  la  mar  dos  leguas  [de  Sania 
Marta,  y  junto  á  un  pueblo  de  indios  de  paz  que  se  dice  Chin- 
gue; es  serranía  muy  alta,  y  sobre  el  cabo  hace  dos  cerrejones 
bajos,  y  tiene  un  isleo  fuera  de  peña  viva  dos  leguas  de  Santa 
Marta. 

Gayra,  un  río  al  poniente  de  Santa  Marta,  dos  leguas  della, 
de  muy  buena  agua. 


COROGRAFÍA  DE  LA  GOBERNACIÓN  DE  CARTAGENA. 


DESCRIPCIÓN    DE    LA    PROVINCIA    Y    GOBERNACIÓN    DE    CARTAGENA, 

Y  DECLARACIÓN  DE  LA  TABLA  PRECEDENTE. 

La  provincia  y  gobernación  de  Cartagena  se  comprende,  se- 
gún la  longitud  de  este  libro,  entre  el  meridiano  73°  y  X  c^^ 
longitud  del  de  Toledo  y  76°  y  X,  y  desde  T  Y  H  hasta  IT 
de  altura;  por  manera  que  desde  el  río  de  la  Madalena  hasta  el 
río  del  Darien,  que  se  le  señalaron  antiguamente  de  términos, 
por  la  costa  tendrá  setenta  ú  ochenta  leguas,  y  norte-sur  hacia 
el  Nuevo  Reyno,  tendrá  otras  sesenta  ó  setenta  por  línea  de- 
recha, que  segíin  las  relaciones  de  particulares  dicen  que  son 
doscientas,  que  no  pueden  ser  de  razón. 

Hay  en  toda  esta  gobernación  una  ciudad  y  tres  villas,  y  en 
todas  ellas  como  trescientos  vecinos  españoles;  los  ochenta  y 
cuatro  encomenderos  y  los  demás  pobladores  y  tratantes,  y  en 

25 


38G 

su  comarca  como  siete  ú  ocho  mil  indios  tributarios,  reparti- 
dos en  cien  repartimientos,  los  diez  y  seis  de  S.  M.  y  los  otros 
de  particulares.  Ha  sido  siempre  esta  provincia  gobernación 
\¡  con  título  de  S.  M.,  primero  del  distrito  de  la  Audiencia  de  la 
-  Española  hasta  el  año  de  54  que  se  metió  en  el  Nuevo  Reyno. 
Es  toda  esta  provincia  diócesis  de  un  obispado  que  se  llama 
de  Cartagena]  hay  en  todo  él  dos  monesterios,  uno  de  Domi- 
nicos y  otro  de  Franciscos,  en  los  cuales  suele  haber  muy 
pocos  frailes;  descubrió  esta  provincia  primero  que  otro  nin- 
guno Rodrigo  de  Bastidas  año  de  2,  corriendo  la  costa  de  Tie- 
rra-ñrme,  y  año  de  4  comenzó  á  conquistarla  Juan  de  la  Cosa, 
y  el  capitán  Luis  Guerra,  y  año  32  la  comenzó  á  poblar  Pedro 
de  Heredia  primer  gobernador  que  en  ella  entró. 

El  temple  de  esta  provincia^  como  las  otras  destas  partes  que 
se  van  metiendo  á  la  línea  Equinoccial,  es  húmedo  y  caliente, 
aunque  en  la  costa  no  tanto  por  las  brisas  que  de  ordinario  co- 
rren en  ella,  y  así  es  más  fresca  qne  la  tierra  adentro ,  adonde 
son  más  continuos  los  vendábales  y  llueve  la  mayor  parte  del 
año,  sino  sean  los  meses  de  Enero,  Febrero  y  Marzo;  y  así  por 
esta  causa  es  menos  sana  esta  gobernación  en  lo  mediterráneo 
que  en  la  marina,  aunque  en  todas  partes  más  sana  que  enferma. 
Es  esta  tierra,  como  la  del  Nuevo  Reyno,  más  montosa  que 
llana,  y  aunque  no  es  serranía,  es  de  muchos  y  muy  continuos 
montes  y  valles,  y  montañas  de  árboles  muy  crecidos  y  valles 
profundos  llenos  de  arcabucos  y  ciénagas  por  las  muchas  aguas: 
los  árboles  más  ordinarios  de  esta  gobernación  son  los  comu- 
nes de  estas  regiones;  ceibos,  palmas,  avrunos,  guamos,  cedros, 
cañafístolas,  bravos  árboles  de  manzanas  ponzoñosas,  hobos, 
1  algodón,  caymitos,  ciruelos  de  la  tierra,  guabanas,  guabos  ma- 
\  mones,  icacos,  pinas,  uvillas,  plátanos:  de  España  se  da  bien 
todo  agro  de  naranjas ,  limas  ,  sidras,  granadas,  higos  y  uvas, 
I  legumbres  de  la  tierra  también,  batatas,  maíz  y  yayamas,  yuca, 
I  frisóles,  bledos,  y  albahaca  en  abundancia;  trigo  ni  cebada  no 
se  da,  y  dánse  lechugas,  cebollas,  berzas,  peregil,  berengenas, 
melones  y  otras  legumbres,  aunque  las  más  deltas  echan  si- 
miente; el  terreno  es  arcilloso  y  travado,  salvo  en  las  costas  y 
riberas  de  los  ríos,  donde  es  arenisco:  aunque  la  provincia  no 


387 

€S  muy  abundante  do  pastos  hay  algunas  vacas,  ganado  ove- 
juno, y  puercos  de  España,  cuya  carne  se  da  por  sana  á  los 
enfermos,  y  de  la  tierra  hay  tigres  y  venados,  baquiras,  dantas, 
mapuriges,  monos,  liebres,  conejos,  guadaquitinajas,  lobos 
marinos,  caimanes,  y  culebras  de  cascabel;  hay  muchos  papa- 
gayos grandes  y  chicos,  auras,  tórtolas  y  tordillos,  perdices, 
pauxes,  racas  y  otras  avecillas  de  poblado,  garzas,  alcatr¿iccs, 
cuervos  marinos,  palomas  de  España,  y  gallinas  de  España  y 
de  lasj[ndi_as,  y  patos  y  muchos  pescados  en  la  costa. 

Los  indios  de  esta  gobernación  son  de  buena  estatura,  antes 
grandes  que  pequeños,  de  buenas  fuerzas  y  de  buena  razón,  y 
las  mugeres  de  buenas  facciones:  andaban  todos  desnudos  an- 
tiguamente, y  ahora  se  visten ;  eran  todos  idólatras,  convir- 
tiéndose fácilmente;  su  mantenimiento  ordinario  es  maíz,  pes- 
cados y  frutas  de  la  tierra;  las  ocupaciones,  sementera,  caza  y 
pesca  y  alguna  contratación  y  mercadería  de  mantas  de  al- 
godón. 

No  hay  metales  ni  mineros  ningunos  en  esta  provincia,  sal- 
vo en  el  río  del  Genu,  donde  hay  memoria  de  haberse  sacado; 
no  hay  ríos  principales  en  esta  gobernación  más  de  dos  ó  tres 
que  entran  en  el  Golfo  y  Culata,  que  llaman,  de  Uraba. 


DESCRIPCIÓN  PARTICULAR   DE  LOS   PUEBLOS  DE  ESTA  GOBERNACIÓN. 

CARTAGENA. 

La  ciudad  de  Cartagena  en  76°  del  meridiano  de  Toledo, 

del  cual  distará  por  un  círculo  mayor leguas,  y  en  10°  de 

latitud,  es  pueblo  de  doscientos  cincuenta  vecinos  españoles, 
los  diez  y  seis  encomenderos  y  los  demás  todos  tratantes  y 
mercaderes,  y  en  su  jurisdicción  treinta  y  cinco  pueblos  repar- 
tidos en  veinte  y  nueve  repartimientos,  trece  de  S.  M.  y  los 
demás  de  particulares,  y  en  todos  como  dos  mil  indios  tribu- 
tarios. Reside  en  esta  ciudad  el  gobernador  y  la  Caja  y  Oficia- 
les reales,  tesorero,  contador  y  así  mismo*  la  iglesia  catedral, 
que  se- erigió  el  año  de  38,  en  la  cual  residen  el  obispo  y  deán,  y 


388 

cuando  mucho  dos  canónigos,  que  no  pueden  más  por  no  va- 
ler ]os  diezmos  de  dos  ó  tres  mil  pisos  arriba ;  hay  monesteria 
de  San  Francisco  y  en  él  como  cinco  religiosos,  y  otro  de  Santo 
Domingo  en  que  hay  doce,  y  entrambos  pobres. 

Comenzó  á  poblar  esta  ciudad  Pedro  de  Heredia,  natural  de 
Madrid  y  gobernador  della  año  de  32,  y  llamóla  de  Cartageria 
por  semejanza  que  tiene  el  puerto  de  esta  ciudad  con  el  puerto 
de  Cartagena  en  los  reinos  de  España,  por  una  isla  que  tiene  á 
la  entrada  del.  El  temple  de  esta  ciudad  es  bueno;  aunque  no 
muy  sano  suele  ser  convalecedero  de  los  que  enferman  en  el 
Nombre  de  Dios. 

El  sitio  de  esta  ciudad  es  junto  á  la  costa  de  la  mar,  que  por 
la  parte  del  norte  la  rodea;  aunque  en  tiempo  de  vendavales, 
cuando  la  mar  está  mansa,  pueden  surgir  en  ella  los  navios 
muy  bien,  por  el  poniente  tiene  el  puerto,  y  por  mediodía  un 
brazo  de  mar  que  va  desde  el  puerto  hasta  una  ciénaga  grande 
que  la  rodea  por  el  occidente,  y  llaman  de  Anapoto,  hasta  casi 
juntarse  con  la  mar,  por  donde  en  tiempo  de  aguaceros  gran- 
des se  comunica  la  ciénaga  con  la  mar. 

El  suelo  donde  está  esta  población  es  en  parte  llano  y  are- 
noso, aunque  á  la  mano  izquierda  del  mediodía  tiene  un  mon- 
tecillo  algo  levantado,  entre  el  cual  y  la  ciénaga  el  suelo  es 
bien  empantanado.  La  ciénaga  es  hondable  por  la  mayor  parte, 
para  barcos  parte  della,  de  tanto  pescado,  que  es  menester  lim- 
piarla dellos,  porque  matándose  el  uno  al  otro  no  se  inficione 
el  aire  de  mal  olor.  En  la  ciénaga  de  Texca,  que  es  otra  que 
está  un  cuarto  de  legua  de  la  de  Anapoto,  se  hace  por  las  ori- 
llas sal,  donde  se  provéela  ciudad  della,  y  todos  los  que  quie- 
ren llevanla  á  otras  partes  porque  hay  mucha. 

No  hay  agua  ninguna  corriente  para  beber,  salvo  de  pozos 
y  jagüeyes,  que  adonde  quiera  que  caban  sale  agua  dulce, 
aunque  legua  y  media  de  la  ciudad  al  sudueste,  hay  un  arroyo 
que  se  podría  traerá  ella  fácilmente.  Las  casas  de  esta  ciudad, 
aunque  al  principio  fueron  pajizas,  se  hacen  ya  de  buen  edifi- 
cio como  en  España,  porque  para  ello  hay  muchos  y  buenos 
materiales  de  madera,  piedra,  cal,  teja  y  ladrillo. 

Provéese  esta  ciudad  del. Nuevo  Reyno,  de  harina,  cebada, 


389 

quesos,  jamones  y  otras  cosas  de  mantenimientos,  que  se  traen 
á  ella  ¡Dor  el  río  abajo  de  la  Madalena. 


TOPOGRAFÍA  DEL  PUERTO  Y  CIUDAD  DE  CARTAGENA. 

PUERTO    DE    CARTAGENA. 

El  puerto  de  esta  ciudad  es  de  los  buenos  de  las  Indias,  y 
lio  tiene  otra  falta  sino  que  las  naos  surgen  lejos  de  la  ciudad; 
tiene  á  la  entrada  una  isla  atravesada  que  llaman  de  Garex, 
que  hace  dos  bocas,  una  á  la  parte  de  oriente  que  llaman  la 
Boca  grande  de  tres  cuartos  ó  una  legua  casi  de  ancho,  fonda- 
ble y  limpia  para  navios,  y  por  el  poniente  otra  canal  de  me- 
dia legua  de  ancho  y  dos  brazas  de  fondo  para  patages  y  bar- 
cones que  llaman  la  Boca  chica:  entrándose  más  dentro,  para 
meterse  en  la  bahía  donde  surgen  los  navios  y  flotas,  sale  á  la 
mar  por  la  costa  del  oriente  una  punta  que  llaman  del  Judío, 
entre  la  cual  y  la  isla,  aunque  hay  buena  media  legua,  hay 
bajios  á  la  banda  del  norte,  de  manera  que  se  viene  á  hacer 
una  entrada  como  canal ,  por  la  cual  para  meter  los  navios  es 
menester  piloto  diestro:  pasada  esta  punta  se  ensancha  la  ba- 
hía y  surgidero  más  de  una  buena  legua  leste-oeste,  y  más  á 
la  ciudad  se  vuelve  á  hacer  un  estrechuelo  de  tiro  de  arcabuz 
entre  la  costa  y  punta  que  llaman  del  Boquerón,  que  tiene  de- 
lante de  sí  un  isleoncillo  y  un  fuerte ,  y  pasado  este  estrecho 
se  vuelve  á  ensanchar  la  mar  hasta  la  ciudad;  pero  tiene  bajos 
y  no  pueden  entrar  dentro  sino  patages  y  navios  pequeños. 

De  la  ciudad  de  Cartagena  para  el  Nuevo  Rey  no ,  se  va  á  la 
barranca  de  Malambo,  que  es  una  casa  de  Aduana  á  la  ribera 
del  río  Grande,  jurisdicción  de  esta  ciudad;  en  que  se  recejen 
las  mercaderías  que  se  llevan  al  Nuevo  Reyno,  de  Santa  Marta 
y  de  esta  ciudad  de  Cartagena,  de  la  cual  está  treinta  leguas 
que  se  andan  con  recuas. 

Para  ir  al  Nombre  de  Dios ,  saliendo  del  puerto  de  esta  ciu- 
dad se  gobierna  ocho  ó  nueve  leguas  la  vuelta  del  nornorueste, 
y  de  allí  la  vuelta  del  oeste  los  dos  tercios  de  camino,  y  des- 


390 


pues  la  vuelta  del  sudueste,  y  si  fuere  en  tiempo  de  vendava- 
les irse  á  la  vuelta  del  oeste  hasta  la  cabeza  de  Cativa, 

Partiendo  de  Cartagena  en  demanda  de  la  isla  de  Pinos,  en 
la  costa  del  sur  á  la  isla  de  Cuba,  para  desde  ahí  ir  á  la  Ha- 
bana y  venir  en  España,  se  gobierna  al  nornorueste  hasta  12'', 
y  si  anocheciere  allí,  tomando  las  velas  se  entretendrá  hasta  el 
día  por  amor  de  el  Roncador,  y  siendo  de  día,  proseguir  la 
derrota  hasta  16°  que  se  sale  de  los  bajos  de  la  Serranilla,  y 
hasta  reconocer  la  dicha  isla  de  Pinos  por  las  señas  en  ella 
descritas. 


REPARTIlVllEinOS  Y  PUEBLOS  DE  INDIOS  DE  CARTAGENA. 


La  isla  de  Ca- 

rex. 
Matarapa, 
Bahaire. 
Turhacón. 
Guananta, 
Guayepo. 
Choa. 
Encupana. 
Ficuaco, 
Turipana. 
Cipacua. 
Tuhara. 


Paluato. 

Malambo. 

Carnapacua. 

Peranpia. 

Cahiara. 

Matima. 

Gacapa. 

Caco. 

Cacar  amoa. 

Cocón. 

Cospigue. 

Mahatos. 

Tameme. 


C  apaña. 

Enrucha 

Tesea. 

Calamar. 

Bar  r  arica. 

Archarepan. 

Timiruaco. 

Paluapo. 

lea  cita. 

Granada. 

Taybe. 

Granada. 

Perienica. 


Insiacuri. 

Pealipaya. 

Yurupapia. 

Olorica. 

Zamba. 

In  guaro. 

Toca-agua. 

Mig  aliares. 

Cipacoa . 

Duramaya. 


TOLU. 


La  villa  de  Santiago  de  Tolu^  treinta  leguas  de  Mopox,  seis 
leguas  de  la  costa  de  la  mar,  por  la  cual  se  va  á  ella  desde  Car- 
tagena, porque  la  tierra  se  anda  mal  á  causa  de  las  ciénagas 
que  la  mar  hace  en  la  tierra  y  la  aspereza  do  las  montañas;  es 
pueblo  de  hasta  veinte  y  seis  vecinos  encomenderos,  y  en  su 
comarca  cuarenta  y  ocho  pueblos  de  indios ,  y  como  mil  sete- 


39 


cientos  indios  tributarios  en  ellos:  había  en  esta  villa  un  mo- 
nesterio  de  frailes  Franciscos  que  se  despobló  y  no  hay  reli- 
giosos en  él. 

Dicen  que  se  pobló  este  pueblo,  por  orden  del  capitán  y  go- 
bernador Don  Pedro  de  ricredia,  año  de  1534;  el  temple  de  esta 
tierra  es  más  caliente  que  frió,  y  la  vivienda  de  los  indios  es 
en  la  montaña  y  en  casas  de  paja;  no  tienen  caciques,  sino 
unos  capitanejos  á  quien  obedecen  por  tiranía  más  que  por 
amor,  ni  obligación  que  tengan.  Los  indios  sirven  á  sus  en- 
comenderos con  hacerles  sus  rozas  de  maíz,  porque  trigo  ni 
cebada  no  se  coje,  aunque  se  dan  algunas  frutas  y  semillas  de 
España,  y  así  mismo  se  crían  vacas,  yeguas,  cabras  y  grande 
abundancia  de  puercos  y  muchas  gallinas  de  España,  y  perdi- 
ces que  hay  en  la  tierra  mucho  mayores  que  las  de  España,  y 
mucha  miel  de  abejas  que  se  cria  en  las  montañas;  y  algunos 
indios  hacen  canoas,  porque  en  los  términos  de  esta  villa  hay 
grande  "cantidad  de  Cedros  de  que  las  hacen,  las  cuales  llevan 
con  bueyes  hasta  el  río  de  Cauca,  doce  leguas,  donde  las  ven- 
den á  los  vecinos  de  Mopox,  que  las  llevan  por  el  dicho  río 
nueve  lesuas  hasta  el  río  de  la  Madalena. 


REPARTIIVIIENTOS  Y  PUEBLOS  DE  INDIOS  DE  ESTA  CIUDAD. 


Coloci. 

Colocón. 

Onemayca. 

Zochochin 

Si  chis. 

Yomane. 

Guaye. 

Lemohan. 

Sispata, 

Teres. 

Oguy, 

Paspón. 

Pauillanu, 

Esquine. 

Chuma. 

Santeron. 

Cince. 

Peciintaij. 

Humay. 

Mesa. 

Corin, 

Penlnis. 

Lanchorran. 

Malho. 

Cicinques. 

La    Guaca- 

Coloco. 

Oru. 

Gaoní. 

maya. 

Tojeme. 

Ucen. 

Chinoc. 

Pedochocho. 

Bencanre. 

Cauana. 

Pinichorroy . 

Machio. 

Momill. 

El  Viento 

Chenti. 

Chiluas. 

Coquen. 

Mazurün. 

Caygua. 

Puiza. 

Coco. 

Mexio. 

Cencelejo. 

Leorica. 

Macaylas. 

Loxo. 

392 


Cenor. 

Ohué. 

Toacey. 

Hames. 

Penulla. 

Copataca. 

Hormay. 

Macasclino 

Malo. 

Hornachos. 

Chuchus. 

Morongos. 

Maman. 

Pilchocho. 

Mamón. 

Montur, 

Maganquey. 

Almaya. 

La  Cruz. 

Perina. 

Polomoy. 

Gilan. 

Pilchocho. 

Secara. 

Anchaney. 

Cotoca. 

Juez. 

One. 

Tenguey. 

Esgua. 

Mesa. 

Ogue. 

Colocan. 

MARÍA. 


La  villa  de  María,  treinta  y  dos  leguas  de  la  ciudad  de  Car- 
tagena, de  muy  mal  camino  de  ciénagas  y  montañas  y  cues- 
tas, y  veinte  y  siete  leguas  de  Mopox  por  camino  torcido,  doce 
por  tierra  hasta  el  río  grande  de  la  Madalena,  y  quince  por 
el  río  arriba  en  canoas,  diez  y  ocho  leguas  de  Santiago  de  Tolu 
de  buen  camino,  aunque  lo  más  es  montaña,  tiene  once  veci- 
nos encomenderos,  y  en  su  comarca  mil  ochocientos  indios 
mal  pacíficos ,  y  á  esta  causa  los  españoles  viven  en  gran  ne- 
cesidad. 

Poblóse  este  pueblo  en  tiempo  del  capitán  Don  Pedro  de  He- 
redia  por  sus  capitanes;  el  temple  de  esta  comarca  ni  es  frío  ni 
caliente  y  la  tierra  de  muchas  dehesas  y  pastos  para  poder 
criar  ganados,  aunque  hasta  ahora  no  los  hay  por  ser  tan  po- 
bre; las  poblaciones  de  los  naturales,  no  son  en  las  montañas 
y  tierra  fresca;  no  hay  caciques  ni  señores  entre  ellos,  sino 
todos  behetrias,  y  los  aprovechamientos  que  dan  á  sus  enco- 
menderos, es  hacerles  algunas  rozas  de  maiz,  con  que  crían 
algunos  puercos,  y  así  mismo  les  dan  algunas  gallinas,  miel 
y  yerba.  Los  pueblos  de  indios  de  esta  ciudad  no  están  visita- 
dos, y  así  no  hay  relación  de  los  que  son. 


393 


MOPOX. 


La  villa  de  Santa  Cruz  de  Mopox^  setenta  y  tres  leguas  de 
Cartagena  por  la  mar  y  río  Grande,  que  aunque  es  camino 
muy  usado  es  con  mucho  rodeo,  diez  y  ocho  legas  de  Te- 
nerife, y  doce  de  Tamalameque,  y  veinte  y  siete  leguas  de 
María,  también  por  camino  torcido;  es  pueblo  de  veinte  y  un 
vecinos  encomenderos  y  muy  pobres,  y  en  su  comarca  habrá 
como  dos  mil  indios  tributarios  repartidos  en  veinte  y  seis  re- 
partimientos, los  cinco  de  S.  M.  Pobló  este  pueblo  el  licen- 
ciado Santa  Cruz,  que  fué  Juez  de  residencia  del  adelantado 
Don  Pedro  de  Heredia,  y  así  se  llamó  Santa  Cruz  de  Mopox; 
toda  esta  tierra  es  muy  húmeda  y  caliente,  porque  el  río  Gran- 
de y  el  río  de  Cauca  anegan  de  ordinario  cada  año  toda  esta 
comarca. 

El  sitio  del  pueblo  es  cerca  del  río  Grande  de  la  Madalena; 
las  poblaciones  de  los  indios  son  en  la  ribera  del  dicho  río  y 
en  el  de  Cauca,  en  casas  grandes  cubiertas  de  paja,  en  que  vi- 
ven juntos  ocho  ó  diez  indios;  el  servicio  que  hacen  á  los  es- 
pañoles, es  hacer  las  casas  de  madera  cubiertas  de  paja,  y  las 
sementeras  de  maíz,  y  bogar  las  canoas  el  río  arriba  con  mer- 
caderías, que  es  lo  que  acaba  los  indios,  como  arriba  queda 
dicho,  aunque  no  los  apremian  á  que  lo  hagan  sino  lo  quieren 
hacer  de  su  voluntad. 

Coa.  I  Masa.  |  Maganca.    \  Xegua,        \  Yopanchi. 


BARRANCA   DE    MALAMBO. 

Demás  de  los  susodichos  pueblos  hay  en  términos  de  esta 
gobernación,  en  las  riberas  del  río  Grande,  una  casa  que  lla- 
man la  Barranca  de  Malambo,  como  treinta  leguas  de  Carta- 
gena, y  veinte  de  Santa  Marta  y  seis  leguas  de  la  mar,  donde 
descargan  las  mercaderías  que  vienen  en  barcos  desde  la  dicha 
ciudad  y  la  de  Santa  Marta,  desde  donde  se  llevan  hasta  esta 


394 

casa  las  mercaderías  en  recuas,  y  de  allí  se  suben  hasta  el  Nuevo 
Reyno  en  canoas;  y  así  mismo  hay  otras  tres  ó  cuatro  casas  y 
barrancas  de  particulares,  más  á  Tenerife,  donde  descargan 
mercaderías  como  en  la  de  Malambo. 

/ 

PUEBLOS    DESPOBLADOS   DE    ESTA    GOBERNACIÓN. 

Nuestra  Señora  de  ¡a  Antigua^  que  se  pobló  en  la  provincia 
del  Darien  por  Alonso  de  Ojeda  y  Niouesa  año  de  509,  el  cual 
parece  haberse  despoblado  dentro  de  pocos  años  de  su  funda- 
ción por  la  braveza  de  los  indios  y  por  grandes  diferencias  que 
sucedieron  entre  los  españoles. 

San  Sebastián  de  Buenavista ,  parece  haberse  poblado  por 
los  años  33  ó  34  cerca  del  golfo  de  Uraba,  por  el  capitán  Alonso 
de  Heredia,  hermano  de  Don  Pedro  de  Heredia  gobernador  de 
Cartagena,  el  cual  le  fundó  media  legua  de  la  mar  en  unos 
collados  rasos  de  tierra  fértil  y  buena  de  naranjos  y  otras  fru- 
tas, y  algún  oro:  no  consta  de  la  causa  porqué  se  despobló. 


HIDROGRAFÍA  Y  DESCRIPCIÓN  DE  LA  COSTA  DE  CARTAGENA. 

Todo  lo  más  de  esta  costa  es  playa  arenosa,  y  aunque  no  de 
muchos  puertos  hay  muchas  ensenadas  y  caletas  para  surgi- 
deros de  navios  grandes  y  pequeños,  aunque  todos  desabriga- 
dos, salvo  el  golfo  de  Uraba  que  no  es  tanto:  al  fin  pueden  na- 
vegar en  aquella  mar  y  costa  galeras.  Son  muy  continuas  las 
brisas  en  esta  costa  toda,  y  así  no  se  puede  navegar  oeste-leste 
sino  con  grande  dificultad,  y  en  tiempo  que  vientan  los  ven- 
dábales, que  es  por  el  verano,  los  vientos  nortes  y  norueste? 
son  travesía. 

De  España  se  navega  hasta  esta  gobernación  por  el  viaje  del 
Nombre  de  Dios,  y  á  la  vuelta  se  va  hasta  la  isla  de  Pinos  para 
desembocar  la  canal  de  Bahama,  ó  salvarla  saliendo  por  entre 
el  puerto  de  San  Nicolás  entre  la  isla  Española  y  de  Cuba  á  las 
islas  de  los  Lucayos ,  y  por  allí  á  la  derrota  ordinaria  de  las 


395 

flotas  que  vienen  do  Indias,  dejando  la  canal  do  Bahama  á 
mano  derecha. 

La  costa  do  esta  provincia,  que  es  en  la  mar  del  Norte,  so 
corre  parte  della  al  Íes-oeste  hasta  Cartagena,  y  desde  allí  al 
golfo  de  Uraba  al  sudueste. 

La  boca  del  río  grande  do  la  Madalena,  que  parte  los  térmi- 
nos de  esta  gobernación  con  los  de  Santa  Marta,  está  veinte  y 
seis  leguas  de  Cartagena;  mas  al  occidente  está  el  Morro  Her- 
moso veinte  leguas  de  Cartagena,  y  seis  de  la  boca  de  río 
Grande,  que  se  viene  á  reconocer  en  el  viajo  de  Tierra-firme, 
y  de  alta  mar  parece  una  isla  redonda  como  un  pan,  y  llegan- 
do á  tierra  se  ve  una  cordillera  de  sierras  bajas  y  quebradas 
que  viene  á  dar  sobro  Zamba. 

Punta  de  Zamba ^  al  occidente  de  río  Hermoso  entre  él  y  el 
buhío  de  Gato. 

Buhio  de  Gato,  ó  lo  que  llaman  la  Arboleda,  porque  parece 
una  casa  llena  de  arboleda,  una  playa  descubierta  en  que  pue- 
den surgir  navios,  en  medio  de  la  cual  hay  dos  isletas  pe- 
queñas. 

Los  Siete  Bullios^  siete  leguas  de  Cartagena,  que  es  un  sur- 
gidero fondable. 

Punta  de  la  Canoa,  dos  leguas  de  Cartagena,  es  una  punta 
que  se  mete  á  la  mar  como  media  legua  ó  como  tres  cuartos 
de  legua  derecho  norte-sur,  la  cual  desde  la  mar  hace  un  ten- 
dejal  como  de  galera,  desde  la  cual  prolongando  la  costa  se 
corre  nordeste-sudueste  desde  doce  brazas  hasta  cuatro. 

Punta  de  los  Ycacos,  que  con  la  punta  de  Carex  forman  la 
entrada  del  puerto  de  Cartagena,  metiéndose  ala  mar  como  un 
cuarto  de  legua  al  norueste. 

El  Puerto  de  Cartagena^  ut  supra  como  queda  descripto  en 
la  ciudad. 

La  isla  de  Carex^  antiguamente  dicha  de  Codego,  está  en  la 
entrada  y  boca  del  puerto  de  Cartagena,  casi  dos  leguas  de 
largo,  por  lo  ancho  poco  más  de  media,  estrechándose  más  al 
occidente;  la  costa  della  es  baja,  buena  para  surgideros,  y  el 
suelo  es  tieso  para  rodar  artillería. 

El  suelo  della  aunque  no  es  llano  no  es  áspero  ni  montoso; 


396 

no  hay  río  ni  fuente  ni  lagunas  ni  otra  agua  sino  la  de  los 
xagueyes.  Los  árboles  que  hay  en  ella  son  de  los  que  hay  en 
la  costa,  y  no  hay  animales  ni  aves  tampoco  más  de  las  de 
crianza,  ni  es  á  propósito  para  ganado;  es  toda  estancia  de 
maíz  y  yuca  de  un  vecino  de  Cartagena:  fué  antiguamente 
muy  poblada  de  indios  pescadores,  tanto  que  Juan  de  la  Cosa 
y  el  capitán  Luís  de  Guerra  que  fueron  los  primeros  que  sal- 
taron en  ella  y  la  robaron,  año  de  4,  yendo  á  descubrir  la  go- 
bernación, tomaron  en  ella  de  setecientas  personas  arriba: 
ahora  no  hay  indios  más  de  hasta  catorce  ó  quince  pesca- 
dores. 

Punta  de  la  Nao,  pasada  la  isla  de  Garex,  en  tierra  firme,  en 
la  segunda  boca  occidental  del  puerto  de  Cartagena. 

La  isla  de  Baru  y  Piurex,  en  la  comarca  y  jurisdicción  de 
Tolu,  entre  las  cuales  se  puede  bien  surgir. 

Río  del  Cenu ,  á  la  entrada  del  golfo  de  Urabas  en  que  anti- 
guamente se  halló  mucho  oro,  y  junto  del  estuvo  poblado  poco 
tiempo  un  pueblo  que  se  llamaba  San  Sebastián  de  Buenavista. 

Golfo  de  Urába^  donde  fenece  la  gobernación  de  Cartagena;  la 
boca  del  en  78°  y  X  de  longitud  de  Toledo  y  8*  y  X  ¿e  altura. 

Hay  así  mismo  en  el  distrito  de  la  Audiencia  del  Nuevo 
Reyno  de  Granada,  seis  pueblos  de  la  gobernación  de  Popayan, 
que  son,  Santa  Fé  de  Antióchia,  Caramanta,  Arma,  Ancerma, 
Gartago,  y  San  Sebastián  de  la  Plata,  y  San  Vicente  de  los 
Paez,  según  la  pretensión  de  la  Audiencia  de  Nuevo  Reyno, 
aunque  no  pone  en  ella  curas  ni  justicias,  sino  el  obispo  y 
gobernador  de  Popayan.  En  todos  estos  seis  pueblos  habrá 

como  cien  vecinos  españoles  y  encomenderos y  los  demás 

pobladores  y  tratantes,  y  en  su  comarca  y  jurisdicciones  como 
diez  y  ocho  mil  indios,  y  otros  tantos  repartimientos  como 
vecinos  españoles;  como  de  todo,  y  de  las  calidades  de  los 
dichos  pueblos  constará,  en  la  descripción  particular  que  dellos 
se  hace,  en  la  dicha  gobernación  de  Popayan. 


397 


NOTICIAS  DEL  DORADO  Ú  NUEVA  ESTREGADURA. 

De  las  provincias  que  dicen  del  Dorado^  aunque  la  fama 
que  ha  habido  de  sus  riquezas  es  muy  grande  y  de  muchos 
codiciada  y  deseada,  no  se  sabe  cosa  cierta  ni  averiguada  que 
poder  escribir  más  de  que,  de  los  descubrimientos  que  se  han 
hecho  por  el  río  Marañón  abajo,  y  de  indios  que  han  salido 
de  aquellas  provincias  para  las  del  Quito  y  Perú,  y  también  de 
los  que  caen  á  la  parte  del  mediodía  por  las  provincias  del  Río 
de  la  Plata,  se  ha  venido  á  levantar  esta  fama  de  riquezas  que 
suele  ser  ordinaria  en  los  nuevos  descubrimientos;  y  aunque 
en  este  podría  ser  cierta,  en  los  más  suele  faltar.  Gomo  quiera 
que  sea,  no  se  sabe  más  de  que  estas  provincias  son  de  la  otra 
parte  del  río  de  las  Amazonas,  que  como  en  su  descripción 
queda  dicho,  va  corriendo  por  entre  2°  y  6"  ó  7°  de  latitud 
austral,  sin  saberse  determinadamente  que  tanto  más  estén 
las  dichas  provincias  la  tierra  adentro  para  el  mediodía  y 
provincias  del  Río  de  la  Plata,  ni  que  tan  lejos,  ó  cerca  de  los 
nacimientos  ó  boca  del  dicho  río,  vengan  á  caer;  y  ansí  los  que 
han  querido  descubrirlas  lo  han  intentado  por  diversos  cami- 
nos, algunos  por  la  mar  del  Norte  y  las  provincias  de  Gumaná 
y  Venezuela,  en  Tierra-firme,  por  Maracapana ,  como  fué  el 
capitán  Serpa,  y  algunos  antes  del,  que  aunque  entraron  en 
demanda  de  las  provincias  de  la  Guayana  y  otras,  eran  con 
intento  y  nombre  de  dar  por  ellas  en  las  del  Dorado,  creyendo 
que  todo  fuese  uno  la  Guayana  y  el  Dorado.  Y  año  de  68  entró 
Don  Pedro  de  Silva  en  demanda  de  las  provincias  de  los 
Omaguas  y  Omegas  de  su  gobernación,  que  él  nombró  en  su 
capitulación  la  Nueva  Estremadura,  creyendo  que  en  ella  le 
caerían  las  dichas  provincias  del  Dorado,  el  cual,  queriendo 
entrar  por  Gumaná  se  desbarató  y  quedó  perdido. 

Por  la  parte  del  Nuevo  Reyno  y  provincia  del  Períi  han 
entrado  en  demanda  del  Dorado  en  diferentes  años  los  capitanes 
siguientes: 

Hernán  Pérez  de  Quesada,  hermano  del  licenciado  Ximenez 
por  el  Nuevo  Reyno  con  quinientos  hombres,  que  volvió  perdi- 


393 

do  sin  haber  hallado  nada:  Gonzalo  Pizarro  entró  por  el  Quito 
en  demanda  de  la  Canela,  y  habiendo  pasado  un  salto  grande 
del  río  de  las  Amazonas,  envió  á  Orellana  con  un  barco  por  el 
río  abajo  por  comida,  de  que  iba  muy  falto,  y  visto  que  no 
volvía  se  volvió  al  Quito:  el  Orellana  salió  por  el  río  abajo 
á  la  mar  del  Norte,  del  cual  tomó  el  río  uno  de  los  dos  nom- 
bres que  tiene:  después  el  marques  do  Cañete  envió  á  Pedro 
de  Orsua  á  descubrir  aquella  tierra,  á  quien  mató  el  tirano 
Aguirre,  que  salió  por  el  río  de  las  Amazonas  á  la  mar  del 
Norte. 

El  gobernador  Juan  de  Salinas,  también  se  echó  desde  su 
gobernación  el  río  abajo  de  la  Amazonas,  con  deseo  de  dar  en 
las  provincias  del  Dorado,  y  después  de  haber  navegado  el  río 
abajo  muchas  leguas  se  volvió,  sin  haber  hallado  cosa  confor- 
me á  la  opinión  y  fama  de  riquezas  que  de  esta  provincia  se 
tiene. 

Por  las  provincias  del  Río  de  la  Plata  se  tiene  relación  de 
los  indios  que  caen  hacia  la  Equinoccial  y  parte  del  norte  por 
encima  del  puerto  de  los  Reyes,  hasta  donde  llegó  Cabeza  de 
Yaca,  que  quince  jornadas  de  allí  para  el  norte  hay  una  laguna 
tan  grande  que  se  pierde  de  vista  la  tierra  en  ella,  la  cual 
llaman  del  Dorado,  porque  en  medio  hay  unas  islas  en  que 
hay  muchas  minas  de  oro  muy  licas,  y  que  sus  riberas  están 
pobladas  de  muchos  indios  y  señores  que  hacen  sacar  el  oro 
dellas,  y  que  de  esta  laguna  sale  el  Río  de  la  Plata,  cerca  de 
la  cual  también  dicen  que  está  una  provincia  de  mugeres  que 
llaman  las  amazonas,  que  no  tienen  hombres,  sino  los  que 
van  á  buscar  fuera  de  su  provincia. 

Así  mismo,  por  las  provincias  del  Brasil,  ios  portugueses 
tienen  noticia  de  esta  laguna,  y  la  comienzan  ya  á  pintar  en 
sus  cartas  dentro  de  la  demarcación  de  Portugal,  y  también  el 
río  de  San  Francisco  que  sale  por  el  Brasil  á  la  mar  del  Norte 
dicen  que  sale  de  esta  laguna,  y  le  llaman  de  las  Amazonas  por 
pasar  por  la  provincia  dellas;  y  así  portugueses  platican  de  ir 
á  poblar  ya  esta  laguna. 


391) 


OE!Y!ARCACION  DE  LAS  PROVINCIAS  Y  REYNO  DEL  PERÚ. 

La  provincia  mayor  y  más  señalada  de  las  Indias  que  caen 
ala  parte  del  mediodía,  es  la  que  se  nombra  Pirü,  de  cuyo 
nombre  muchas  provincias  que  esUin  fuera  de  ella  se  llaman 
así,  porque  están  debajo  de  la  gobernación  del  Virey  del  Pirú, 
que  es  desde  los  confines  de  la  gobernación  de  Popayan  y 
distrito  de  la  Audiencia  del  Quito,  que  cae  en  4"  de  altura 
septentrional  hasta  el  estrecho  de  Magallanes,  que  son  56''  do 
altura,  á  que  corresponden  cerca  de  mil  leguas,  á  diez  y  siete 
leguas  por  grado,  que  de  viaje  cuentan  más  de  mil  cuatrocientas, 
y  de  ancho  á  ciento  y  á  ciento  cincuenta  leguas  por  donde 
más  de  la  costa  de  la  mar  del  Sur,  que  por  la  parte  donde  más 
se  mete  al  poniente  no  pasa  del  meridiano  87"  de  longitud  del 
de  Toledo. 

Eran  estas  provincias  casi  todas  lo  que  era  el  imperio  de  los 
Ingas  en  su  tiempo,  el  cual  después  se  partió  en  dos  goberna- 
ciones distintas,  que  fueron  la  de  Don  f'rancisco  Pizarro  inti- 
tulada la  Nueva  Castilla,  desde  Quito  hasta  pasado  el  Cuzco  y 
setenta  leguas  más  abajo  de  Chincha;  y  la  otra  de  Almagro 
intitulada  Nueva  Toledo,  desde  allí  doscientas  leguas  hacia  el 
Estrecho.  Duraron  distintas  estas  gobernaciones  desde  el  año 
de  32  ó  33  de  su  descubrimiento  hasta  el  de  42,  que  se  proveyó 
Virey  en  estas  provincias  y  se  fundó  la  Audiencia  de  los 
Reyes. 

Hay  en  todo  este  Reyno  cuatro  Chancillerías,  que  son  la  de 
los  Reyes,  la  del  Quito  y  la  de  Panamá,  que  aunque  está  lejos 
del  Pirú,  por  ser  el  paso  para  él  está  subordinada  al  gobierno 
del  Virey,  y  la  Chancilleria  de  los  Charcas,  y  la  gobernación  ó 
Ghancillería  de  Chile;  en  las  cuales  hay  siete  gobernaciones 
con  título  de  S.  M.:  las  tres  déla  Audiencia  del  Quito  que  son, 
Popayan,  y  los  Quixos,  y  la  Canela,  y  la  de  Juan  de  Salinas, 
de  los  Pacamoros  6  Igualsongo,  y  la  de  San  Francisco  de  la 
Vitoria  en  Vilcabamba,  que  es  de  la  Audiencia  de  los  Reyes, 
y  dos  de  la  Audiencia  de  los  Charcas  que  son  Santa  Cruz  de 
la  Sierra,  y  la  de  Tucuman,  y  la  g-obcrnación  de  las  provincias 


400 

de  Chile  y  el  descubrimiento  de  las  islas  de  Salomón;  en  las 
cuales  todas  hay  sesenta  y  tres  pueblos  y  ciudades  de  españoles, 
y  en  ellos  como  diez  mil  vecinos;  los  mil  trescientos  encomen- 
deros y  los  demás  pobladores  y  tratantes,  y  como  seiscientos 
ochenta  mil  indios  tributarios,  repartidos  en  mil  cuatrocientos 
repartimientos,  sin  los  de  Chile  y  Tucuman  y  los  que  en  las 
tasaciones  se  hurtan. 

Hay  en  todas  las  dichas  provincias  siete  iglesias  catedrales, 
una  metrópoli,  que  es  el  arzobispado  de  los  Reyes ,  y  seis 
obispados  sufragáneos  á  él,  que  son,  el  de  los  Charcas,  San- 
tiago y  la  Imperial  de  Chile,  Tucuman,  Los  Charcas,  Río  de 
la  Plata,  Cuzco,  Quito,  Panamá  y  Nicaragua. 

Comenzáronse  á  descubrir  y  poblar  estas  provincias  en  di- 
ferentes años,  pero  todas  casi  desde  el  año  de  30  hasta  el  de  40, 
y  aunque  por  diferentes  gobernadores  las  más  de  ellas  por 
Francisco  Pizarro  y  Diego  de  Almagro.  Comenzáronse  á  lla- 
mar estas  provincias  del  Pirú  desde  el  año  de  26,  que  yendo 
descubriendo  desde  Panamá,  no  lejos  della,  hallaron  un  caci- 
que que  se  llamaba  Peruquete,  del  cual  comenzaron  á  llamar 
á  la  conquista  á  que  iban  Pirú,  y  así  se  quedó  con  este  nom- 
bre, aunque  está  muy  más  adelante  déla  tierra  de  este  cacique 
un  río  que  llamaron  después  Pirú,  porque  desde  allí  comienza 
el  Pirú  que  está  antes  de  Tumbez  en  3^^  de  altura. 

Como  la  largura  de  estas  provincias  es  tanta  de  la  Equinocial 
al  polo  Antartico,  los  tiempos  y  los  temples  dellas  de  necesi- 
dad son  diferentes  en  calidades  y  en  efectos,  y  así  hay  provin- 
cias muy  calientes  y  donde  llueve  mucho,  como  las  que  están 
de  la  Equinocial  al  septentrión,  y  partes  donde  nunca  llueve, 
como  es  en  los  llanos  del  Pirú,  y  otras  partes  frías  con  su  in- 
vierno y  verano,  y  á  donde  llueve,  hiela  y  nieva  á  sus  tiem- 
pos, como  es  las  provincias  de  Chile  que  se  van  metiendo  más 
al  polo  Antartico;  y  en  el  Collao,  á  donde  se  ve  una  gran  ma- 
ravilla según  el  orden  de  naturalezas,  que  viniendo  la  produc- 
ción y  cosecha  de  los  frutos  en  aquellas  regiones  y  provincias, 
natural  y  ordinariamente  por  los  meses  de  Diciembre,  Enero 
y  Hebrero,  que  es  cuando  el  sol  anda  más  cerca  dellos,  en  las 
dichas  provincias  del  Collao  sucede  al  contrario ,  y  así  vienen 


401 

los  frutos  en  los  tiempos  que  en  las  partes  septentrionales, 
cuando  en  aquellas  son  los  días  más  pequeños.  Convienen  todas 
estas  provincias  en  tener. partes  mrás  y  menos  fértiles,  y  algu- 
nas estériles  como  las  demás  provincias  del  mundo,  y  también 
en  algunos  árboles  y  frutos  de  la  tierra  que  se  hallan  por  la 
mayor  parte  casi  en  todas  las  que  no  son  del  todo  estériles; 
como  es  el  maíz  poco  ó  mucho,  y  el  trigo,  que  se  da  en  todas, 
aunque  no  tan  generalmente,  y  de  las  mismas  frutas  de  Espa- 
ña; y  en  casi  todas  las  provincias  hay  muchas  minas  de  oro  y 
plata  casi  generalmente,  aunque  no  en  todas  partes  de  pro- 
vecho. 

Hanse  disminuido  generalmente  los  indios  en  los  llanos  por 
haberse  desordenado  en  sus  vicios,  quitada  la  sugeción  de  los 
Yugas,  y  por  las  guerras  pasadas  de  españoles,  aunque  en 
otras  van  en  creciaiiento  por  el  tratamiento  mejor,  que  se  les 
hace,  que  en  tiempo  de  su  gentilidad,  y  porque  cesan  ya  las 
guerras  y  sacrificios  de  personas  que  entre  sí  tenían  con  que 
se  disminuían  mucho.  Son  todos  los  indios  de  esta  provincia 
diferentes,  según  las  calidades  della,  porque  siempre  son  para 
mas  los  de  las  tierras  frías  que  los  de  las  calientes;  hay  mu- 
chas lenguas  y  naciones  dellos  aunque  todos  se  parecen  en  ser 
pobres  y  miserables  y  viciosos,  y  aunque  por  diversos  caminos 
idólatras  del  demonio;  en  algunas  partes  desnudos  antigua- 
mente, aunque  ya  en  las  más  andan  vestidos. 

Hay  en  todas  estas  provincias  dos  cordilleras  de  sierras  muy 
altas,  una  que  llaman  de  los  Andes,  que  pasa  por  todas  ellas, 
y  comienza  desde  el  golfo  de  Uraba,  que  viene  desde  la  Nueva 
España,  y  va  corriendo  hasta  el  estrecho  de  Magallanes  sin 
apartarse  de  la  costa  de  la  mar  del  Sur  más  de  cincuenta  leguas 
hasta  ciento  por  donde  más;  es  de  grandísimas  montañas 
y  nieves  en  partes,  y  de  grandes  ríos;  y  entre  ella  y  la  serra- 
nía del  Pirü,  que  es  la  otra  cordillera  que  corre  por  todo  el 
Pirü  hasta  acabarse  en  Chile  entre  la  de  los  Andes  y  la  mar 
del  Sur,  á  ocho  y  á  doce  ó  á  catorce  leguas  de  la  costa,  se  ha- 
cen unas  llanadas  que  llaman  de  los  Andes,  de  muchos  valles 
y  bien  calientes  y  muy  poblados  de  indios. 


2C 


402 


DESCRIPCIÓN  GENERAL  DE  LOS  CAMINOS  DE  ESTAS  PROVINCIAS. 

Vase  de  España  para  estas  provincias,  primero  al  Nombre 
de  Dios  y  Panamá  y  la  mar  del  Sur,  por  donde  se  entra 
á  todas  ellas,  que  aunque  desde  la  mar  del  Norte  se  puede 
ir  por  tierra  hasta  las  provincias  del  Pirú  por  Cartagena, 
Popayan  y  el  Nuevo  Reyno,  no  es  camino  para  mercaderías 
sino  solo  para  pasajeros,  y  aun  trabajoso  por  su  aspereza 
grande  de  montañas  y  gran  largura  de  tierras;  y  así  todo  lo 
que  de  España  se  lleva  á  los  reinos  del  Pirú  es  por  la  mar 
delSur. 

Como  el  imperio  de  los  Yugas  se  extendía  casi  todo  lo  que 
hay  desde  la  cordillera  dicha  de  los  Andes  á  la  mar  del  Sur, 
abrieron  dos  caminos  muy  señalados ;  uno  que  llaman  de 
Guaynacapa  ó  del  Ynga,  que  va  entre  las  dos  cordilleras  á  lo 
largo  de  la  de  los  Andes'  desde  la  ciudad  de  Pasto  hasta  las 
provincias  de  Chile,  cerca  de  novecientas  leguas  de  viaje  todo 
derecho  sin  torcer  á  parte  ninguna,  de  veinte  y  cinco  pies  de 
ancho,  atravesando  valles  muy  profundos  y  collados  muy  al- 
tos, de  veinte  y  cinco  pies  de  calzada  de  cal  y  canto  donde  eran 
menester,  en  el  cual  los  Yucas  tenían  muchos  tambos  y  sun- 
tuosos aposentos  proveídos  de  comida  y  ropas  y  calzado  para 
la  gente  de  guerra  que  por  ellos  caminaba,  y  de  media  á  me- 
dia legua  y  menos,  sus  postas  de  indios  que  llaman  chazqui, 
que  de  palabra  se  iban  dando  las  embajadas  unos  á  otros. 
El  otro  camino  era  el  que  llaman  de  los  Llanos,  por  entre 
la  cordillera  y  la  mar,  desde  San  Miguel  de  Piura  norte-sur 
más  de  quinientas  leguas,  hasta  volverse  á  juntar  con  el  del 
Ynga  cerca  de  las  provincias  de  Chile,  todo  de  quince  ó  veinte 
pies  de  ancho ,  y  á  una  parte  y  á  otra  una  pared  bien  fuerte 
como  de  hasta  un  estado,  con  muchas  acequias  de  agua  y  ar- 
boledas de  molles  y  frutas  que  hay  en  el  camino,  y  en  los  are- 
nales, donde  no  se  podían  hacer  paredes,  de  trecho  en  trecho 
ponían  unos  maderos  hincados  que  señalaban  el  camino  por  el 
cual  de  ordinario  ó  á  orro  se  camina  á  todas  estas  provincias: 
además  de  otros  caminos  que  hay  particulares  por  cada  una  de 


403 


ellas,  y  por  ser  á  lo  luengo  de  la  costa,  también  por  la  mar  so 
navega,  y  llevan  las  mercaderías  á  todas. 


HIDROGRAFÍA  GENERAL  DE  ESTAS  PROVINCIAS. 

y  aunque  por  ser  la  costa  de  esta  provincias  tan  larga  no 
puede  en  todo  ser  conforme,  casi  toda  ella  es  alta,  en  partes 
montosa  y  en  partes  rasa  y  pelada,  pero  generalmente  limpia 
y  muy  fondable,  y  sin  peligros  ningunos,  para  la  navegacióo, 
de  tormentas,  huracanes,  ni  de  bajos  ni  escollos  hasta  junto 
del  Estrecho,  y  así  por  maravilla  se  pierden  naves  en  esta  mar. 
La  causa  dcslo  parece,  porque  corre  en  ella  la  mayor  parle  del 
año  el  viento  sur,  que  aunque  en  tiempos  suele  ventar  recio 
y  furioso  por  correr  toda  la  mayor  parte  da  esta  costa  norte- 
sur,  no  puede  ser  el  sobredicho  viento  travesía  en  ella  por  ser 
este  viento  tan  ordinario  en  esta  costa,  y  porque  las  corrientes 
de  esta  mar  son  del  Polo  Antartico  hacia  la  Equinoccial,  que 
es  del  Estrecho  hasta  el  Pirú  y  Tierra-ñrme.  Viene  á  ser  la 
navegación  de  Tierra-íirme  para  el  Pirú  y  Chile  como  en  la 
hidrografía  general  queda  dicho,  dificultosa  y  larga,  y  al  con- 
trario de  Gbile  para  el  Pirú  y  Tierra-firme  muy  fácil  y  bre- 
ve; y  así,  para  ir  á  aquellas  partes  desde  Panamá,  es  menester 
esperar  tiempo,  que  son  los  meses  de  Enero  hasta  Abril  cuando 
corren  menos  los  vendábales  y  hay  más  brisas,  que  también 
corren  por  Agosto  y  Septiembre  aunque  no  tanto.  Tardase 
comunmente  de  ir  desde  Panamá  á  Chile  nueve  meses;  tres 
hasta  Lima,  y  otros  tres  que  allí  son  menester  para  esperar 
tiempo,  y  después  otros  tres  hasta  Chile:  la  vuelta  es  en  mes 
y  medio  ó  dos  meses,  de  manera  que  se  puede  venir  desde- 
Chile  hasta  Tierra-firme  en  un  viaje  sin  detenerse  en  el  cami- 
no. Yase  y  viénese  siempre  costa  á  costa,  surgiendo  en  los 
puertos  que  quieren,  de  los  que  se  ofrecen,  y  así  la  navega- 
ción dcsta  mar  es  de  las  más  apacibles  y  seguras  del  mundo. 


404 


TABLA  DEL  DISTRITO  DE  LA  AUDIENCIA  DEL  OUITO. 


DESCRIPCIÓN  DEL  DISTRITO  DE  LA  AUDIENCIA  DEL  QUITO, 

Y  DECLARACIÓN  DE  LA  TABLA  PRECEDENTE. 

■  El  distrito  de  la  Audiencia  que  reside  en  la  provincia  del 
Quito,  que  es  la  primera  Audiencia  de  las  comprendidas  en  el 
Yireyno  del  Pirú,  se  comprende  entre  76°  y  87o  ¿e  longitud 
del  meridiano  de  Toledo,  y  entre  5°  de  altura  austral  y  4°  sep- 
tentrional, según  Santa  Cruz,  que  en  la  situación  de  esto& 
pueblos  anda  muy  diferente  de  lo  que  por  las  relaciones  se  co- 
lige, según  las  cuales  vienen  á  llegar  los  límites  de  esta  Au- 
diencia á  8°  de  altura  austral:  por  el  oriente  tiene  los  términos- 
abiertos  para  las  provincias  de  Río  de  Orellana,  y  por  el  nor- 
deste parte  términos  con  el  Nuevo  Reyno,  por  entre  el  valle 
de  Neyva,  y  los  términos  de  Timana,  declinando  al  nurueste 
por  entre  los  términos  de  la  ciudad  de  Gartago,  que  es  del 
Nuevo  Reyno,  y  Galy,  que  es  de  Quito,  aunque  entrambos 
•pueblos  son  de  la  gobernación  de  Popayan,  desde  donde  habrá 
de  travesía  ues-sudueste,  por  línea  recta  hasta  el  puerto  de 
Payta  como  doscientas  cincuenta  leguas,  quede  viaje  son  mu- 
chas más,  por  donde  se  junta  exclusive  con  el  distrito  de  la 
Audiencia  de  los  Reye^,  y  la  tierra  adentro  casi  derecho  al 
leste,  declinando  al  sueste  por  los  confines  de  Gaxamalca,  y 
los  Ghachapoyas  que  son  de  Lima ;  desde  donde  al  puerto  de 
Buenaventura  en  la  costa  que  va  de  Panamá,  por  donde  se  jun- 
ta con.  su  distrito,  tendrá  de  travesía  norte-sur  derecho  ciento 
cincuenta  leguas,  que  así  mismo  por  camino  cuenta  más  de 
doscientas:  por  el  occidente  tiene  por  términos  la  costa  de  la 
mar  del  Sur  que  corre  por  diversas  longitudines. 

En  el  distrito  de  esta  Audiencia  hay  tres  gobernaciones;  una 
á  provisión  de  S.  M.  que  es  la  de  Popayan,  menos  seis  pueblos 
della  que  son  del  distrito  de  la  Audiencia  de  Nuevo  Reyno  de 


405 

Granada,  y  las  otras  á  provisión  del  Vircy  que  son,  la  de  los 
Quixos  y  la  Canela,  y  la  de  los  Pacamoros,  ó  Igualsango,  que 
dicen  de  Juan  de  Salina.  En  todas  hay  treinta  pueblos  y  ciu- 
dades de  españoles,  y  en  todos  ellos  como  mil  trescientos  ve- 
cinos, los  quinientos  setenta  encomenderos,  y  en  la  jurisdic- 
ción y  comarca  de  todos  ellos  conio  ciento  noventa  mil  indios 
tributarios,  sin  los  muchos  que  en  sus  conñnes  están  de  gue- 
rra, y  sin  los  que  en  las  tasaciones  se  esconden. 

Mandóse  fundar  la  Audiencia  en  esta  gobernación  el  año  de 
G3,  y  aunque  tiene  sollo  y  todos  sus  ministros  y  oficiales," 
como  las  otras  Audiencias,  es  subordinada  en  las  cosas  de  go- 
bernación al  Virey  del  Pirü ,  que  las  provee  en  ella  con  los 
oficios  y  aprovechamientos  de  la  tierra.  Hay  en  este  distrito 
dos  obispados,  que  son  el  de  Quito  y  Popayan,  cuyas  diócesis 
juntas  son  mayores  que  el  distrito  de  la  Audiencia. 

Aunque  toda  la  tierra  de  este  distrito  está  igualmente  casi 
tanto  d^  la  una  parte  de  la  Equinoccial  como  de  la  otra,  porque 
pasa  casi  por  medio  della,  no  deja  de  advertirse  alguna  dife- 
rencia de  las  provincias  de  la  parte  del  Austro  á  las  de  la 
parte  Septentrional,  que  por  la  gobernación  de  Popayan  con- 
finan con  las  provincias  del  Nuevo  Pveyno,  las  cuales  son  más 
semejantes  á  ellas  en  la  humedad  de  la  tierra  y  temperamento 
húmedo  y  llovioso,  y  suelo  más  embarazado  de  arcabucos  y 
montañas,  y  la  gente  y  naturales  della  más  viciosos  y  bestiales 
en  sus  idolatrías  y  vicios  y  perversas  inclinaciones  de  comer 
carne  humana:  casi  al  contrario  en  las  otras  provincias  que 
caen  de  la  otra  parte  de  la  Equinoccial,  desde  la  provincia  del 
Quito  al  Pirü,  el  temple  comienza  á  ser  más  apacible,  menos 
húmedo  y  llovioso,  el  cielo  es  más  sereno  y  abierto,  el  suelo 
y  terreno  más  descubierto  y  raso,  todo  lo  vegetable  de  más  vir- 
tud y  fuerza;  y  así  los  naturales  por  la  mayor  parte  son  de 
mejor  entendimiento  y  más  políticos  entre  sí,  y  aunque  idó- 
latras casi  todos  y  participantes  de  algunas  de  las  bestialida- 
des y  vicios  y  pecados  de  estos,  otros  comunmente  aptos  para 
la  doctrina  y  policía.  Hay  mucha  diversidad  de  lenguas  entre 
los  naturales,  aunque  la  general  es  la  de  los  Ingas.  Y  aunque 
casi  en  todas  las  provincias  de  este  distrito  hay  muestras  de 


406 

oro,  y  en  muchas  partes  se  coge,  en  las  que  caca  á  la  parte  del 
Pirii  es  mucho  más,  y  se  ha  sacado  plata  en  muy  grande  can- 
tidad, como  de  todo  se  hará  particular  memoria  en  las  descrip- 
ciones particulares  de  estas  provincias,  que  por  ser  tan  largas 
y  apartadas  algunas  dellas  no  puede  convenir  en  lo  natural 
tanto,  que  no  hay  notable  diferencia  de  las  unas  á  las  otras. 


HIDROGRAFÍA  GENERAL  Y  CAfilINOS  DE  ESTE  DISTRITO. 

No  tiene  este  distrito  y  provincia  más  costa  de  la  de  la  mar 
del  Sur  por  la  parte  del  occidente,  por  la  cual  se  va  hasta  el 
rio  de  Guayaquil  desde  Panamá,  y  se  llevan  á  estas  provincias 
todas  las  mercaderías  de  España  que  en  ella  se  gastan  por  el 
viaje  ordinario  del  Finí,  y  por  aquel  río,  como  en  él  se  dirá, 
se  meten  á  las  otras  provincias  de  este  distrito;  que  aunque 
por  tierra  se  podría  ir  á  esfas  provincias  por  las  gobernaciones 
de  Cartagena,  Santa  Marta  y  Nuevo  Reyno,  no  es  camino  usa- 
do sino  para  algunos  pasageros,  liorros,  ó  que  no  hallan  pa- 
sage  de  navios  viniendo  del  Pirú  á  Panamá,  ó  que  se  pasan  de 
estos  reinos  á  aquellos  sin  licencia;  porque  mercaderías  no  se 
podrían  llevar  por  aquí  sin  grande  costa,  á  causa  de  la  distan- 
cia grande  que  hay,  porque  desde  Cartagena  á  Quito,  que  es  lo 
más  cerca,  hay  por  tierra  y  línea  recta  de  doscientos  cincuenta 
leguas  arriba,  y  por  viaje  más  de  trescientas  cincuenta  ó  cua- 
trocientas, y  casi  todo  mal  camino. 

Al  Cuzco  se  va  desde  el  principio  de  este  disirito  y  goberna- 
ción por  el  camino  real  de  los  Ingas,  de  que  arriba,  en  lo  gene- 
ral de  estas  partes,  se  hizo  relación. 

Para  la  ciudad  de  los  Reyes  se  va  hasta  el  rio  Bamba  para 
ir  por  tierra,  y  á  Guayaquil  para  ir  por  la  mar. 


DESCRIPCIÓN  DE  LA  GOBERNACIÓN  DE  POPAYAN. 

La  gobernación  de  Popayan  entre  el  meridiano  TG"  de  longi- 
tud del  de  Toledo,  y  82°  desde  la  Equinoccial  hasta  7°  de  altura 


407 

septentrional,  á  que  responden  de  largura  norte-sur  como 
ciento  veinte  leguas  y  otras  ciento  de  ancho,  aunque  de  tra- 
vesía desde  los  términos  de  Cartagena,  por  donde  parte  térmi- 
nos con  ella  por  el  norte  hasta  Pasto,  que  es  el  último  pueblo 
della  por  donde  confina  por  el  Pirü,  ponen  como  doscientas 
leguas,  y  ciento  desdo  el  puerto  de  Buenaventura  en  la  mar 
del  Sur  hasta  el  valle  de  Noyva,  donde  por  la  parte  del  oriente 
se  junta  con  el  Nuevo  Reyno. 

Hay  en  esta  gobernación  catorce  pueblos  de  españoles,  los 
siete  ó  los  ocho  ciudades  y  los  otros  villas,  en  los  cuales  todos 
habrá  como  trescientos  vecinos  españoles  y  no  más,  y  más  de 
los  doscientos  encomenderos,  y  setenta  y  tres  mil  indios  tri- 
butarios en  trescientos  cuarenta  pueblos:  fué  esta  gobernación 
toda  del  distrito  de  la  Audiencia  del  Nuevo  Picyno  de  Granada, 
hasta  el  año  de  63  ó  64 ,  que  se  fundó  la  Audiencia  de  San 
Francisco  del  Quito,  en  la  cual  quedó  la  mayor  parte  della,  y 
en  el  distrito  de  la  del  Nuevo  Reyno  quedaron  solos  seis  pue- 
blos della,  como  en  su  descripción  se  dirá. 

Hay  en  esta  gobernación  oficiales  de  la  Real  Hacienda  pro- 
pietarios, y  dos  casas  de  fundición:  hay  en  esta  gobernación 
un  obispado  que  se  dice  de  Popayan,  porque  l.i  catedral  re.^ide 
en  aquella  ciudad,  que  tiene  por  diócesis  todos  los  pueblos  de 
esta  gobernación,  salvo  á  Pasto  y  otros  tres  que  confinan  con 
la  provincia  del  Quito,  que  son  del  obispado  della,  sufraga  no 
al  arzobispado  del  Nuevo  Reyno:  hay  en  todo  él  tres  mones- 
terios;  uno  de  la  Merced,  uno  de  Franciscos  y  otro  de  Domi- 
nicos. 

Comenzóse  á  descubrir  y  poblar  el  año  de  36  por  el  capitán 
Sebastián  de  Belalcazar,  con  poder  del  Adelantado  Francisco 
Pizarro,  gobernador  del  Pirü.  Llamóse  esta  provincia  de  Popa- 
yan, por  un  indio  principal  della  que  se  llamaba  así.  Aunque 
por  tener  esta  provincia  tan  largos  términos,  hay  diferentes 
tierras  y  comarcas  en  ella,  las  más  deltas  ó  casi  todas  convie- 
nen en  ser  la  tierra  áspera  y  fragosa  y  de  razonable  temple; 
fresco  en  las  sierras  y  partes  altas;  caliente  en  los  valles  y  tie- 
rras bajas,  y  húmedo  en  todas  por  lo  mucho  que  de  ordinario 
llueve  en  esta  región,  que  es  abundante  de  ríos  y  de  muchas 


408 

y  buenas  aguas,  de  grandes  montañas  y  arboledas:  aunque  de 
ganados  y  frutos  no  es  tan  fértil  como  otras  provincias,  dase 
en  ella  maíz  y  no  mucho,  y  trigo  menos,  porque  ne  se  da  tino 
en  pocas  partes  y  poco,  como  las  demás  frutas  y  semillas  de  Es- 
paña; hay  frisóles,  papas  y  algodón;  hay  vacas,  yeguas,  ove- 
jas, cabras  v  puercos,  aunque  no  tanto  de  todo  como  en  otras 
partes  de  las  indias;  hay  de  la  tierra,  venados,  osos,  tigres 
y  leones  y  algunos  otros  animales,  y  aves  de  caza:  es  tierra 
rica  solamente  de  minas  de  oro,  que  hay  muchas  en  todas 
partes,  y  algunas  de  plata,  aunque  no  constantes  ni  de  seguir. 
Es  toda  esta  tierra  pobre  de  indios:  aunque  nunca  hubo  mu- 
chos por  sus  guerras  y  sacrificios,  con  el  trabajo  de  las  minas 
y  de  las  guerras  se  han  venido  á  hacer  menos;  eran  todos  idó- 
latras, y  muchos  dellos  caribes  como  los  del  Nuevo  Rey  no. 


HIDROGRAFÍA  DE  ESTA  GOBERNACIÓN. 

No  hay  en  esta  gobernación  costa  de  mar  más  de  la  que  al- 
canza en  la  mar  del  Sur  desde  el  cabo  de  Corrientes  hasta  el 
Ancón  de  Sardinas,  serán  como  cien  leguas  de  costa,  y  en  toda 
ella  no  hay  más  puertos  del  de  Buenaventura,  que  sirve  á  lo 
más  de  esta  provincia  y  el  río  de  San  Juan,  porque  la  costa 
toda  es  muy  brava  y  alta,  como  particularmente  se  contiene 
en  la  descripción  della. 

Entrase  á  esta  provincia  por  el  puerto  do  Buenaventura 
sobredicho,  hasta  la  ciudad  de  Cali,  y  de  allí  á  los  demás 
pueblos,  y  por  la  gobernación  de  Cartagena  y  río  Grande 
á  Santa  Fe  de  Antioquía,  aunque  no  se  meten  en  esta  gober- 
nación las  mercaderías  por  aquí,  porque  los  más  de  los  caminos 
de  Garamanta  arriba  no  se  pueden  caminar  con  recuas  ningu- 
nas, y  del  Nuevo  Reyno  se  va  desde  Ibague  á  Cartago,  y  por 
Quito  y  Pasto  á  las  provincias  del  Pirií,  por  donde  se  mete  en 
esta  gobernación  ropa  de  los  Cañares,  Guancavellicas  y  de 
Trugillo,  y  aun  desde  el  Cuzco,  y  quesos,  pemiles,  azúcar, 
confitura  sayales,  y  paños  bastos,  que  se  labran  en  el  Quito,  y 
otras  muchas  cosas  do  que  carece  esta  gobernación. 


409 


DESCRIPCIÓN  PARTICULAR   DE   LOS  PUEBLOS    DE  ESTA  GOBERNACIÓN 


PO  PAYAN. 

La  ciudad  de  Popaydn  en  2"  X  de  altura,  veinte  y  dos  leguas 
de  la  ciudad  de  Cali  al  sur,  con  quien  parte  términos,  y  veinte 
leguas  de  Almaguer  al  norte,  es  pueblo  de  treinta  vecinos  es- 
pañoles, los  diez  y  seis  encomenderos:  hay  eu  su  comarca 
treinta  y  dos  pueblos  ó  parcialidades  de  indios,  en  que  hay 
como  nueve  mil  indios  tributarios  de  tasa  repartidos  en  diez 
y  nueve  repartimientos,  los  tres  de  S.  M.  y  los  demás  de  par- 
ticulares. 

Residen  en  esta  ciudad  un  teniente  de  gobernador  y  los  de- 
más oficiales  de  conce;jo  ordinarios,  y  así  reside  aquí  la  iglesia 
Catedral  desde  el  año  de  47  ó  48,  que  primero  fué  sufragana 
ül  arzobispado  de  los  Reyes  hasta  el  año  de  67,  que  se  pasó 
al  arzobispado  del  Nuevo  Reyno:  hay  en  la  iglesia  tres  ó  cuatro 
prebendados  porque  no  se  pueden  sustentar  más;  hay  en  esta 
ciudad  un  monesterio  de  la  Merced  en  que  hay  dos  religiosos. 

Pobló  esta  ciudad  el  adelantado  Belalcazar  por  comisión  de 
Don  Francisco  Pizarro  año  de  36,  la  cual  tiene  su  asiento  entre 
el  valle  de  Patia  y  el  de  Cali,  en  que  hay  grandes  tempestades 
y  aguaceros,  relámpagos  y  rayos;  el  temple  della  es  de  los 
buenos  de  las  Indias:  las  casas  de  los  españoles  son  de  tapia  y 
ladrillo,  y  se  van  ya  cubriendo  de  teja:  es  la  tierra  de  la 
comarca  toda  doblada  y  montaña  con  alguna  parte  de  cabana 
en  que  se  crían  yeguas,  de  que  aquí  y  en  Cali  salen  buenos 
caballos,  ovejas,  cabras;  muchas  gallinas  de  España,  maíz, 
papas,  frisóles  y  algodón :  hay  buenas  minas  de  oro  y  salinas 
en  la  jurisdicción  de  esta  ciudad,  en  la  cual,  en  un  cerro  gran- 
de, nacen  el  río  de  la  Madalena  y  el  río  de  Cauca,  y  á  seis  le- 
guas de  la  ciudad  está  un  volcán  en  un  cerro  muy  alto,  que 
ocha  siempre  fuego  de  sí  y  se  ha  abajado  más  de  cien  estados 
después  que  se  pobló  la  ciudad. 

Los  naturales  son  menos,  mucho,  de  los  que  eran  cuando  los 
españoles  entraron  en  la  tierra,  porque  con  la  guerra  que  les  hi- 


41Ü 


cieron  dejaron  de  sembrar  y  muriéronse  muchos  de  hambre;  es 
gente  vestida  y  bien  tratada  y  todos  caribes,  aunque  sin  pue- 
blos formados,  en  buhíos  derramados  y  apartados  unos  de  otros. 


REPARTIIVÜENTOS  Y  PUEBLOS  DE  ESTA  CIUDAD. 


Los  Cocuniícos. 

Ismita. 

Alagunilla, 

Palase. 

Zimzida. 

Chimbigitao. 

Yagua. 

Los   Capita- 

Maluaza. 

Sotara. 

Espandy. 

nes. 

Polmdara. 

Gege. 

Chapa. 

Abalo. 

Pindamu. 

Timbio. 

Tunquina. 

Piandamu. 

Zencela. 

Las  Guabas. 

Seyua. 

Laguacabara 

Bamba. 

Calóse. 

Pomeo. 

Guambia. 

Los  Capita- 

Ponía. 

Cheon. 

nes. 

Bamba. 

El  camino  de  esta  ciudad  á  Cali  es  muy  frecuentado  para 
recuas  en  que  se  llevan  las  cosas  que  se  meten  del  Pirú  y  pro- 
vincia de  Quito,  y  se  traen  mercaderías  de  España  de  las  que 
se  meten  por  el  puerto  de  Buenaventura  para  el  Nuevo  Reyno 
de  Granada:  hay  desde  esta  ciudad  dos  caminos,  uno  por  el 
valle  de  Neyva,  que  ya  no  se  camina  por  estar  despoblado,  y 
otro  por  el  valle  de  Cali  para  Pasto;  desde  esta  ciudad  hay 
otros  dos  caminos,  uno  por  la  sierra  de  Almaguer,  y  otro  por 
el  valle  de  Patia  por  el  cual  andan  recuas  de  Pasto  á  Cali. 

Desde  esta  ciudad  á  la  de  Paez  y  la  Plata  y  Timana  son  los 
caminos  poco  frecuentados;  por  ser  los  pueblos  pobres  y  la 
sierra  áspera  de  fríos  y  nieves,  páramos  y  ciénagas  y  pasos 
peligrosos. 


CALI. 


La  ciudad  de  Cali^  en  3°  de  altura  septentrional,  veinte  y  dos 
leguas  de  la  ciudad  de  Popayan  y  veinte  y  ocho  del  puerto  de 
Fiuenaventura,  parte  términos  con  la  ciudad  de  Guadalajara  de 
Buga,  y  con  la  ciudad  de  Gartago;  hay  en  ella  treinta  y  seis 


411 

vecinos,  los  veinte  y  cuatro  encomenderos  y  pocos  más  pobla- 
dores y  tratantes,  y  en  su  comarca  cuarenta  y  nueve  parcia- 
lidades ó  rancherías  de  indios  en  que  hay  de  tres  mil  tributa- 
rios arriba,  repartidos  en  veinte  y  cuatro  repartimientos. 

Es  esta  ciudad  la  última  del  distrito  de  la  Audiencia  de  San 
Francisco  del  Quito  por  la  parte  del  norte,  donde  se  van  á  jun- 
tar los  términos  de  esta  ciudad  con  el  distrito  de  la  Audiencia 
de  Panamá  por  el  golfo  de  Uraba. 

Reside  en  esta  ciudad  el  gobernador  de  esta  provincia,  por 
estar  más  en  comarca  que  Popayan  para  todos  los  pueblos 
della,  en  el  cual  asi  mismo  reside  de  ordinario  el  teniente 
general  del  gobernador  y  los  oficiales  de  la  Real  Hacienda  y 
Caja  Real,  y  una  casa  de  fundición  que  hay  en  ella,  un  algua- 
cil mayor  y  otro  menor,  dos  alcaldes  ordinarios,  seis  regidores 
y  los  demás  oficiales  de  Concejo. 

Es  esta  ciudad  en  lo  espiritual  de  la  diócesis  de  Popayan ,  y 
hay  en  ella  una  iglesia  parroquial  y  un  hospital  y  un  mones- 
terio  de  Franciscos  en  que  hay  uno  ó  dos  religiosos.  Fundó 
esta  ciudad  Miguel' Muñoz  por  el  año  37,  con  orden  de  Sebas- 
tián de  Benalcazar  poblador  de  esta  tierra  por  Don  Francisco 
Pizarro;  al  principio  se  pobló  en  la  provincia  de  los  Gorrones, 
de  donde  se  pasó  después  y  so  volvió  á  poblar  por  Lorenzo  de 
Aldana  donde  ahora  está,  también  con  poder  y  comisión  de 
Francisco  Pizarro,  en  un  valle  muy  llano  arrimado  al  pié  de 
una  sierra,  una  legua  del  gran  río  de  Cauca,  y  junto  de  un 
buen  río  que  baja  de  la  sierra;  y  aunque  el  asiento  y  comarca 
es  bueno,  y  donde  se  coge  dos  veces  al  año  maíz,  algunas  otras 
cosas  de  la  tierra  y  no  muchas  por  ser  muy  caliente,  no  se 
da  trigo  en  su  comarca  ni  otras  semillas  de  España;  pero 
hay  cantidad  de  ganados,  de  yeguas  y  caballos  escogidos, 
vacas,  ovejas,  y  cabras  y  grande  aparejo  para  la  crianza  dellas 
en  el  valle.  Hay  en  toda  esta  comarca  muchas  minas  de  oro, 
aunque  por  la  falta  de  naturales  no  se  saca  tanto  cuanto 
podría. 

Los  indios  de  esta  comarca  son  por  la  mayor  parte  de  behe- 
tría, desnudos  y  mal  vestidos,  y  todos  gente  muy  pobre,  que 
aun  no  alcanzan  algodón  para  vestirse;  y  así  lo  que  más  tribu- 


412 

tan  es  algún  oro  y  maíz  é  indios  de  servicio  para  las  minas  y 
para  llevar  y  traer  mercaderías  al  puerto. 

Desde  esta  ciudad  al  puerto  de  Buenaventura;  que  está  en  la 
jurisdicción  della,  hay  veinte  y  ocho  ó  treinta  leguas,  y  algu- 
nos dicen  treinta  y  dos:  las  mercaderías  dé  España  que  vienen 
de  la  ciudad  de  Panamá,  se  llevan  desde  aquí  hosta  el  princi- 
pio del  valle,  cinco  leguas  de  la  ciudad,  por  indios  de  carga 
tasados  para  este  servicio,  por  ser  el  camino  de  montañas  aspe- 
rísimas y  de  pocos  indios,  y  desde  allí  las  llevan  en  recuas  las 
cinco  leguas  que  hay  hasta  la  ciudad. 

Desde  esta  ciudad  de  Cali  para  Popayan,  Almaguery  Pasto, 
y  provincias  del  Quito,  son  caminos  frecuentados  con  recuas, 
y  así  mismo  hasta  Buga  y  á  Gartago  por  donde  se  pasa  al 
Nuevo  Reyno,  y  á  Ancerma,  Garamanta,  y  Santa  Fé  de  Antio- 
quia,  hasta  donde  desde  esta  ciudad  andan  continuamente 
recuas  de  caballos  y  muías. 

REPARTIWIENTOS  Y  PUEBLOS  DE  INDIOS  DE  ESTA  CIUDAD. 


Ancho. 

Iguata. 

Quiguata. 

Amayme. 

Bonoytalima. 

Niño. 

Inubo. 

Biguá. 

La  Quebrada. 

Chumba. 

Bichacama. 

Oca  che, 

Coa. 

Chinche. 

Guales. 

Luaeta. 

Andes. 

Guales. 

Caquebaque. 

Laca. 

Guales.    . 

Xamunguey . 

Amico. 

Bijas. 

Chinche. 

Abitaque. 

Chita. 

Aleta. 

Chitangua. 

Quenhabe. 

Bayuelos. 

Guales. 

Guales. 

Pete. 

Quiguata. 

Mulahalo 

Montañeses. 

Xamunguy. 

va  acó. 

Lucata. 

Sendo. 

Quiguata. 

Pepita. 

I  cama. 

Sengo. 

Pondo. 

Guales. 

Guales. 

PUERTO    DE    BUENAVENTURA. 


El  puerto  de  Buenaventura .,  que  como  queda  dicho  es  de 
la  jurisdicción  de  Gali,  está  en  3"  y  }i  de  altura,  treinta  bguas 


413 

de  la  dicha  ciudad,  y  tres  y  media  ó  cuatro  de  la  isla  de  Palmas; 
es  una- bahía  grande,  que  á  la  entrada  della  tiene  un  peñol  ó 
farallón  alto,  en  la  cual  entran  muchos  ríos  de  la  sierra,  y  por 
el  uno  entran  los  naos  hasta  el  desembarcadero  ó  puerto,  que 
para  entrar  en  él  es  menester  piloto  diestro. 

La  población  de  este  puerto  es  de  solos  tres  ó  cuatro  vecinos 
que  la  ciudad  de  Cali  tiene  puestos  allí  para  que  reciban  las 
mercaderías  y  las  avien,  los  cuales  se  sustentan  á  costa  de  los 
propios  de  la  ciudad ,  que  no  se  pueden  sustentar  de  otra 
manera  en  la  tierra  por  ser  despoblada,  enferma,  áspera  y  muy 
lluviosa:  es  de  la  diócesis  y  jurisdicción  de  Popayan. 

Descubrió  este  puerto  y  poblóle  primero  Juan  Ladrillero, 
con  poder  del  adelantado  Don  Pascual  de  Andagoya,  y  habién- 
dose de  despoblar  por  las  diferencias  que  entre  él  y  el  adelan- 
tado Benalcazar  hubo,  envió  el  cabildo  de  Cali  seis  ó  siete 
vecinos  que  sustentasen  la  población,  y  así  quedó  en  su  juris- 
dicción; desde  el  cual  puerto,  como  queda  dicho,  llevaban  las 
mercaderías  hasta  cerca  de  Cali  indios  de  carga,  por  ser  el 
camino  muy  áspero  y  que  no  le  pueden  andar  recuas. 


SANTA    FE    DE    ANTIOQUIA. 

La  villa  de  Santa  Fe  de  Antioqiiia  en  6"  y  X  ¿^  altura,  doce 
ó  catorce  leguas  hacia  el  sur  del  lugar  donde  estuvo  antigua- 
mente poblada  la  ciudad  de  Antioquia,  que  por  haberse  poblado 
en  las  minas  de  Buritaca,  que  estaban  en  la  jurisdicción  de  la 
dicha  ciudad  de  Antioquia,  se  llamó  así,  y  veinte  y  tres  leguas 
de  Garamanta,  de  camino  áspero  y  doblado,  es  pueblo  de  once 
ó  doce  vecinos,  todos  encomenderos,  y  en  su  comarca  habrá 
como  cinco  ó  seis  mil  indios  tributarios  poco  más  ó  menos: 
reside  en  ella  un  teniente  de  gobernador  y  dos  alcaldes  ordi- 
narios con  los  demás  oficiales  del  Concejo. 

En  lo  temporal  es  esta  villa  en  el  distrito  de  la  Audiencia 
de  Nuevo  Reyno,  y  en  lo  espiritual  de  la  diócesis  del  obispado 
de  Popayan. 

Poblóla  el  capitán  Jorge  Robledo,  con  comisión  del  adelanta- 


414 

do  Bonalcázar  por  el  año  de  42;  tiene  su  asiento  en  cabana,  y 
el  temple  es  más  caliente  que  frío:  es  la  comarca  para  crianzas 
de  ganados  por  las  buenas  debesas  y  cabanas  que  hay  en  ella: 
j)ara  pastos  y  mantenimientos;  hay  muchas  minas  de  oro  y 
muy  ricas  en  toda  esta  comarca,  generalmente  en  los  arroyos 
y  quebradas:  está  junto  á  esta  villa  el  cerro  de  Burilacaj 
nombrado  por  la  riqueza  de  nacimientos  y  minas  do  oro  que 
hay  en  él,  del  cual  dicen  haberse  sacado  toda  la  riqueza  que 
se  halló  en  el  Genu:  es  este  cerro  frío. 

Los  indios  de  esta  ciudad  no  están  descritos  ni  tasados,  pero 
sábese  que  están  mal  pacíficos,  y  que  es  gente  desnuda  y  que 
come  carne  liumana,  y  rescatan  indios  de  otras  provincias 
para  sacrificarlos  y  comerlos. 

Desde  esta  villa  á  Caramanta  os  el  camino  por  tierra,  áspero 
y  doblado:  el  río  de  Cauca  no  se  puede  navegar  por  ser  de 
corriente  muy  arrebatada. 


CARAMANTA. 

La  villa  de  Caramanta  en  b"  y  )4  de  altura,  trece  leguas  de 
la  villa  de  Ancerma,  tiene  once  vecinos  españoles  encomenderos, 
y  en  su  comarca  otros  tantos  pueblos  de  indios  en  que  debe 
haber  pocos  más  de  mil  indios  tributarios;  es  en  lo  temporal 
del  distrito  de  la  Audiencia  del  Nuevo  Reyno,  y  en  lo  espiritual 
del  obispado  do  Popayan. 

Pobló  esta  villa  el  capitán  Gómez  Hernández  año  de  48,  por 
comisión  de  Benalcazar;  llamóla  del  nombre  de  la  provincia 
donde  está  fundada,  que  se  llama  así,  y  es  hasta  donde  descu- 
brió el  adelanto  Jorge  Robledo;  tiene  su  asiento  en  cabana, 
todo  cerrado  de  montaña,  en  que  so  da  en  abundancia  el  maíz, 
pero  no  trigo  alguno  ni  semillas  de  España,  y  ganados  muy 
pocos,  porque  no  hay  tierra  abierta  donde  poderlo  criar:  hay 
generalmente  en  todas  las  poblaciones  de  los  indios  de  la  co- 
marca buenas  minas  de  oro. 

Los  naturales  de  esta  comarca  habitan  los  más  dellos  en  la 
montaña,  andan  desnudos,  y  son  todos  caribes  que  compran 


415 


indios  de  Ancerma  y  otras  partes  para  comerlos,  sin  que  la 
justicia  se  lo  pueda  estorbar;  no  tienen  señores  ni  caciques,  y 
así  son  todos  behetrías. 

El  camino  que  hay  desde  esta  villa  á  la  de  Ancerma  es  muy 
doblado  de  montaña,  tanto  que  de  ninguna  manera  pueden 
andar  recuas  por  él,  y  así  todas  las  cosas  y  mercaderías  de 
España  que  se  proveen  de  Ancerma  las  traen  indios  de  carga. 


REPARTIIVIIENTOS  Y  PUEBLOS  DE  INDIOS  DE  ESTA  CIUDAD. 


Guiarma. 

Yamaraca. 

Conoa. 


Autora. 
Pal  ala. 
Los  Rodetes. 


Los  Órganos. 
Cap  ana. 
Ocuha. 


Papar  071. 
Ócuba. 


ARMA. 


La  villa  de  Santiago  de  Arma,  diez  y  seis  leguas  de  la  villa 
de  Ancerma,  y  veinte  y  dos  de  la  ciudad  de  Gartago,  y  doce 
de  Garamanta,  parte  términos  con  la  villa  de  Garamanta  por 
el  sur;  es  pueblo  de  veinte  y  dos  vecinos  encomenderos,  y  en 
su  jurisdicción  veinte  y  seis  pueblos  de  indios  y  en  ellos  como 
diez  y  siete  mil  tributarios:  van  cada  día  en  diminución  los 
españoles  é  indios,  y  así  dicen  que  ya  no  son  más  de  quince 
los  españoles  y  mil  los  indios. 

Está  esta  villa  en  el  distrito  de  la  Audiencia  del  Nuevo  Reyno 
de  Granada,  y  es  de  la  diócesis  de  Popayan:  pobló  esta  villa 
el  capitán  Miguel  Muñoz,  año  de  42,  por  comisión  del  adelanta- 
do Benalcazar  en  la  provincia  de  Quito,  de  donde  por  la  guerra 
y  bniveza  de  los  indios  se  mudó  después,  por  el  año  de  45,  á  la 
orilla  del  río  de  Gauca  en  más  cómodo  lugar,  donde  permaneció 
hasta  el  tiempo  del  licenciado  Briceño,  juez  do  residencia  de 
esta  gobernación  y  oidor  del  Nuevo  Reyno,  que  se  volvió  á 
fundar  en  el  portezuelo  donde  ahora  está  por  el  capitán  Antonio 
Pimentel  de  Prado,  vecino  de  la  misma  villa:  llamóse  Arma 
del  nombre  de  la  provincia  de  Arma,  que  tendrá  diez  leguas 


416 


de  largo  y  seis  ó  siete  de  ancho,  de  grandes  sierras  y  de  muchos 
ríos  poblados  de  arboledas  y  frutas  de  la  tierra. 

Poblóse  al  principio  esta  ciudad  con  veinte  y  ocho  vecinos, 
que  cada  día  se  van  resumiendo  en  menos  por  ir  fallando  los  in- 
dios de  su  comarca,  cuyo  temple  es  más  caliente  que  frío,  y  así 
no  se  da  trigo,  ni  semillas  ningunas  de  España,  aunque  el  maíz 
y  las  demás  legumbres  de  la  tierra  se  dan  generalmente;  y  en 
los  términos,  ríos  y  quebradas  de  esta  villa  hay  minas  de  oro. 

Los  naturales  es  gente  desnuda  y  caribes,  los  mayores  car- 
niceros de  carne  humana  que  se  han  visto,  porque  han  llega- 
do á  comerse  el  hermano  á  la  hermana,  y  el  marido  á  la  mu- 
jer, y  el  hijo  al  padre,  y  así  tienen  por  costumbre,  que  los  in- 
dios que  se  cautivan  en  las  guerras  que  tienen  en  los  pueblos, 
todos,  unos  con  otros,  los  ponen  á  engordar  y  después,  hacien- 
do bailes  y  fiestas,  los  comen  miembro  á  miembro  crudos,  es- 
tando vivos. 

Los  caminos  que  hay  desde  este  pueblo  á  Ancerma  y  á  Gar- 
tago,  son  muy  ásperos  y  fragosos,  de  manera  que  con  ningu- 
na suerte  de  recuas  pueden  caminarse. 


REPARTIIVIIENTOS  Y  PUEBLOS  DE  INDIOS  DE  ESTA  CIUDAD. 


Sima  Payitco. 
Amiltan. 
May  tama. 
Tacara. 
Tamita    Ay- 

mamy. 
Marguiro  Miir- 

mita. 


Laeoliombe. 
Barhudillo- 

poso. 
La  Loma. 
La  Loma. 
El  pueblo  de 

la  Pascua. 
Perita. 


Pozoynyume. 
El  Morro. 
Aharacua  Pa- 

cura. 
Aharacua. 
Sanquitama. 
Apirama. 
Elchetanqui. 


Neyua. 

Tonopotoma. 

Pipinta. 

Sanquitan. 

Guarguaraha. 


ANZERMA. 


La  villa  ó  ciudad  de  Santa  Ana  de  Anzerma ,  en  4°  y  }{  de 
latitud ,  diez  y  seis  leguas  de  Gartago  y  trece  de  Garamanta, 


417 

y  de  la  villa  de  Arma  diez  y  seis  leguas ,  tiene  treinta  vecinos 
españoles,  los  diez  y  ocho  encomenderos,  y  en  su  comarca 
treinta  pueblos  de  indios,  y  en  ellos  cinco  mil  tributarios:  en 
lo  temporal  es  esta  villa  del  distrito  de  la  Audiencia  de  Nuevo 
Reyno,  y  en  lo  espiritual  del  obispado  de  Popayan,  y  hay  en 
ella  una  iglesia  parroquial  y  un  monesterio  de  Dominicos  en 
que  hay  un  religioso  ó  dos. 

Poblóla  el  capitán  Jorge  de  Robledo  con  comisión  de  Loren- 
zo del  Aldana,  año  de  37  ó  38;  llamóse  primero  Santa  Ana  de 
los  Caballeros ;  después  Ancerma,  de  Ancer^  que  quiere  decir 
Sal,  de  que  hay  mucha  en  esta  provincia,  porque  cuando  los 
españoles  entraron  en  ella,  fué  la  primera  palabra  que  oyeron 
de  los  indios,  que  á  causa  déla  mucha  sal  amarga  que  hay  en 
esta  provincia,  y  de  la  contratación  que  hay  della,  los  indios 
creían  que  les  preguntaban  por  ella  cuando  les  decían  algo. 

Tiene  su  asiento  entre  dos  ríos  en  una  ladera  de  una  loma, 
á  quien  los  indios  llaman  Umhra^  y  así  el  sitio  es  áspero  y 
donde  no  se  puede  correr  un  caballo ;  el  temple  de  la  comarca 
es  más  frío  que  caliente,  y  donde  caen  infinitos  rayos,  y  así 
se  coge  poco  maíz  en  esta  comarca,  y  ningún  trigo  ni  cebada 
ni  otras  semillas  de  España,  y  no  hay  ningunos  ganados,  sino 
sean  algunas  vacas.  Es  muy  rica  de  minas  de  oro,  aventajada- 
mente sobre  las  demás  provincias  de  esta  gobernación ,  y  así 
los  indios  lo  sacaban  y  preciaban  antes  que  los  españoles  vinie- 
sen á  ella,  y  lo  tenían  en  joyas;  es  la  principal  grangeríade  los 
vecinos  el  oro,  de  que  en  esta  ciudad  se  saca  mucha  cantidad, 
y  para  sacarlo  pasan  de  mil  negros,  arriba,  los  que  tienen  para 
ello;  es  la  gente  toda  mal  vestida,  y  aunque  no  son  caribes, 
venden  á  trueque  de  oro  y  otros  rescates  los  indios  esclavos  que 
tienen  de  otras  provincias,  de  Garamanta  y  Santa  Fé,  para  que 
los  coman;  están  tasados  en  algunas  hanegas  de  sembradura, 
é  indios  para  las  minas  y  mantas  de  algodón,  aunque  no  lo  al- 
canzan. 

De  las  diez  y  seis  leguas  que  hay  de  camino  desde  aquí  á 
Gartago,  las  ocho  leguas,  hasta  el  río  de  Gauca,  es  todo  arcabu- 
co y  montaña,  y  las  siete,  de  allí  á  Ancerma,  mal  camino,  todo 
por  una  loma  de  cabana.  Provéese  esta  ciudad  de  todas  las- 

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mercaderías  y  cosas  de  comer  que  no  hay  en  la  tierra  de  aca- 
rreto, de  la  ciudad  de  Cali,  por  el  río  de  Cauca  abajo  hasta 
siete  leguas  de  la  ciudad,  de  donde  lo  llevan  indios  á  ella. 

Hay  dos  provincias  de  naturales  en  esta  comarca,  entre  las 
otras,  que  la  una  se  llama  Syma^  y  la  otra  Chancos^  que  salen 
á  saltear  los  caminos  y  hacen  daño  á  los  comarcanos. 


REPARTIIVllENTOS  Y  PUEBLOS  DE  INDIOS  DE  ESTA  CIUDAD. 

Carpa. 

Tábuya. 

Cumha, 

Cupinga. 

Supia. 

Guatica. 

Andyca, 

Supia. 

Üpirama. 

Tusa. 

Chataya. 

Apia. 

Ypa. 

Yndipiati. 

Aconchare. 

Gorrones 

Ocanchara, 

Ciirumhy. 

Guacayca, 

Umbría, 

Napiora. 

Ciirumpancha 

Apia, 

Guarma. 

Yra, 

La  provincia. 

Piesa. 

Chatapa. 

CART 

AGO. 

La  ciudad  de  Cartago,  en  76"  de  longitud  y  4°  de  altura, 
cuarenta  leguas  de  la  ciudad  de  Cali,  y  diez  y  seis  de  Ancer- 
ma ,  y  veinte  y  dos  de  Arma ,  parte  términos  por  la  parte  del 
norte  con  la  ciudad  de  Ancerma ,  y  por  el  oriente  con  la  ciu- 
dad de  Ibague,  del  Nuevo  Reyno.  Es  pueblo  de  diez  y  siete 
vecinos  encomenderos,  sin  los  demás  pobladores  y  tratantes 
que  serán  otros  tantos;  y  en  su  comarca  hay  cuarenta  pueblos 
de  indios,  y  en  ellos  como  cuatro  mil  quinientos  tributarios 
repartidos  en  otros  tantos  repartimientos  como  encomenderos. 
Es  esta  ciudad  del  distrito  de  la  Audiencia  del  Nuevo  Reyno; 
reside  en  ella  un  teniente  de  gobernador,  dos  alcaldes  ordina- 
rios, y  una  casa  de  fundición,  y  el  oro  de  esta  ciudad,  de  la 
Hacienda  Real,  va  á  la  Caja  Real  del  Nuevo  Reyno;  y  en  la 
espiritual  es  del  obispado  de  Popayan. 

Pobló  esta  ciudad  el  capitán  Jorge  Robledo,  por  el  año  de 
40;  la  provincia  que  llaman  de  Qaimbaya,  llamóla  de  Cartago, 


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porque  los  más  de  los  pobladores  della  eran  de  Cartagena; 
■está  su  asiento  en  una  llanada  entre  dos  arroyos,  siete  leguas 
del  rio  Cauca,  tan  cubierta  y  escondida  que  no  se  puede  ver 
hasta  estar  encima  della  por  estar  en  tierra  muy  cerrada  de 
cañaverales,  que  en  todo  el  año  hay  donde  poder  correr  un  ca- 
ballo, sino  sea  un  pedazo  de  cabana  adonde  los  indios  comar- 
canos se  iban  á  hacer  guerra  unos  á  otros  porque  no  había  en 
la  comarca  campo  abierto  donde  se  pudiesen  dar  batalla;  y 
así  para  hacer  las  sementeras  de  españoles  y  de  los  indios,  es 
necesario  hacer  rozas  á  mano  donde  las  puedan  hacer:  hay 
poco  maíz,  y  ningún  trigo  ni  cebada,  ni  otras  semillas  de  Es- 
paña, ni  algodón,  aunque  el  temple  es  bueno,  ni  frío  ni  ca- 
liente: hay  minas  de  oro  en  todos  los  ríos  y  quebradas  de  esta 
provincia  que  los  indios  lo  sacan ,  y  lo  sacaban  antes  que  los 
españoles  viniesen  á  ella. 

La  población  de  los  naturales  está  entre  los  cañaverales,  y 
€S  gente  desnuda,  caribes,  bien  dispuestos  y  muy  guerreros,  y 
las  mujeres  muy  hermosas.  Están  tasados  los  indios  de  esta 
comarca  en  maíz,  é  indios  de  minas,  y  mantas,  aunque  no  hay 
algodón.  El  camino  hasta  Cali  es  un  valle  bajo,  bueno  y  que 
pueden  andar  recuas  por  ól,  aunque  no  se  frecuenta  porque 
las  mercaderías  y  pasajeros  bajan  por  el  río  de  Cauca  abajo 
en  balsas  de  cañas  gordas,  y  en  la  mitad  del  camino  está  el 
pueblo  del  Pescado  y  población  de  Gorrones,  por  donde  se  pasa 
y  llega  hasta  cuatro  leguas  de  la  ciudad,  tan  cerradas  de  caña- 
verales que  cada  mes  es  menester  abrir  los  caminos  porque  no 
se  puede  andar.  Desde  esta  ciudad  á  la  de  Ibague,  para  ir  al 
Nuevo  Reyno,  es  el  camino  áspero,  y  porque  no  pueden  andar 
recuas  por  él  se  llevan  las  mercaderías  en  indios  de  carga  hasta 
la  ciudad  de  Mariquita,  donde  se  embarcan  en  el  río  Grande 
los  que  de  esta  gobernación  van  á  la  mar  del  Norte. 


REPARTIMIENTOS  Y  PUEBLOS  DE  INDIOS  DE  ESTA  CIUDAD. 


Tanipa. 
Lasegue, 


Pindaña.         1   Giiaquita. 
Quindo,  Pión. 


Coynza. 
Tacoromisy, 


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Noguo. 

Yamha. 

Consota. 

Peramhosa 

Co. 

Sasaquihy. 

Tarita. 

Permasi. 

Pormaga. 

Conche. 

Chalamuy . 

Imato. 

Pagoyago, 

Tatacuy. 

Cimhaty. 

Zanzo. 

Taguamhij. 

Orouy, 

Sasaqua. 

Sasapa. 

Tiirciinda. 

Bia. 

Andio. 

Junüloy. 

Sautama. 

Pagua. 

Gorrones. 

Ipatan. 

Utanqua. 

Orohy. 

Tamansy. 

GUADALAJARA. 

La  ciudad  de  Guadalajara  de  Buga^  parte  términos  con  la 
ciudad  de  Cartago  hacia  el  sudueste  della,  y  con  la  ciudad  de 
Cali:  tiene  veinte  vecinos  encomenderos,  y  como  cinco  mil 
indios  de  encomienda:  es  del  distrito  de  la  Audiencia  de  San 
Francisco  del  Quito  y  del  obispado  de  Popayan.  Poblóse  año 
de  59  por  el  capitán  Alonso  de  Fuenmayor,  con  comisión  de 
Luís  de  Guzmán,  gobernador  de  Popayan,  y  llamóse  de  Gua- 
dalajara de  Buga,  á  devoción  del  dicho  gobernador  que  era  de- 
Guadalajara  en  España,  y  por  estar  asentada  en  la  provincia 
de  Buga:  es  tierra  de  minas  de  oro,  aunque  muy  costosas,  y 
así  los  vecinos  della  son  pobres. 

No  hay  tasa  ni  relación  particular  de  los  indios  de  esta 
ciudad,  y  así  no  se  sabe  los  que  son,  más  de  lo  de  arriba  referido. 
El  camino  de  aquí  á  Cali,  de  donde  se  proveen  de  mercaderías 
y  las  cosas  necesarias ,  es  bueno  para  recuas ,  aunque  no  se 
frecuenta  mucho  por  la  pobreza  de  los  vecinos  de  esta  ciudad. 


TIMANA. 


La  ciudad  ó  villa  de  Timana^  y  por  otro  nombre  Guacallo, 
siete  leguas  de  San  Sebastián  de  la  Plata  y  veinte  leguas  del 
sitio  donde  estuvo  poblada  la  villa  de  Neyva,  tiene  catorce 
vecinos  encomenderos  y  treinta  y  seis  pueblos  ó  parcialidades 
de  indios  en  que  hay  como  mil  quinientos  tributarios,  repar- 


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tidos  en  otros  tantos  repartimientos  como  encomenderos:  está 
este  pueblo  en  el  distrito  de  la  Audiencia  de  San  Francisco  del 
Quito,  y  hay  en  ella  y  en  la  ciudad  de  la  Plata  un  teniente  de 
gobernador  por  ser  pueblos  pobres,  y  es  de  la  diócesi  del  obis- 
pado de  Popayan. 

Pobló  esta  ciudad  el  capitán  Belalcázar  con  poder  del  marqués 
Don  Francisco  Pizarro,  y  llamóla  del  nombre  de  la  provincia 
en  que  está  poblada.  El  temple  della  es  más  caliente  que  frío; 
aunque  no  se  da  t